¡WAOH EL TIEMPO DE ACTUALISACION SE NOS PASA VOLANDO!

¿O es solo idea mía?

Bueh, sea como sea hemos logrado superar otra semana ¡y desbloquear un nuevo capítulo de esta historia! Y si, por si se lo están preguntando he estado jugando muchos videojuegos estos últimos días. Lo malo es que no he hecho más que repetir, hace mucho que me los pase todos y honestamente llega a un punto en el que se torna aburrido…

Pero sé que todos ustedes están pensando en una sola cosa, así que vallamos directamente a la actualización de esta historia:

Capítulo 13:

"Jugamos Béisbol con un Poste de Teléfono"

-Gracias por ayudarme, viejo…

-¡¿Qué demonios estás haciendo tú aquí?!

Siguiendo las indicaciones de su abuelo, Océano, Percy había terminado en un antiguo almacén de imprenta. Y luego de acabar con una veintena de mujeres serpiente muy enojadas, justo cuando pensaba que podría tomarse un pequeño respiro, ya tenía a un chico rubio al frente gritándole y mirándole muy enojado. Si no fuera porque ese mismo chico le acaba de salvar el trasero ya le habría-

-Espera…-Pero mirándole un poco más de cerca: esa franela purpura, ese cabello rubio oxigenado, esos ojos y esa pequeña cicatriz a la izquierda de su labio superior-Yo te conozco-Además estaba esa extraña sensación de no poder decidir si quería golpearlo en la cara o ir a comer pizza con él.

Además, a juzgar por el tono del otro chico, él también debía de conocerle. Aunque no tenía idea de dónde.

-Afff, no has cambiado nada-En respuesta el muchacho rubio dio un hondo suspiro al tiempo que se golpeaba la frente. Se alejó un poco y transformo su arma, una espada dorada, en una moneda que guardo se guardó en el bolsillo. Entonces se giró y le dedico una mirada completamente diferente. Una de nostalgia-Sigues siendo un tonto…-Agrego con una mota de humor y una diminuta media sonrisa-Soy yo, Jason.

-¿Jason… Jason… Jason…? Mmmm, nop, ni idea ¿Estabas en el club de debate de la escuela?-

-¡Serás hijo de-Y seguía exactamente igual.

-Ya hombre, tranquilo-Atajo Percy con una sonrisa burlona y ambas manos al frente a modo de rendición-Claro que te recuerdo, aunque haya pasado tanto tiempo. Es bueno verte…-Agrego con la misma nostalgia-Jason Park-

-Grace-

-Eso dije-

-Mmm-En verdad que no había cambiado nada. Aun le daban ganas de golpear esa simpática y cínica sonrisa.

Pero era momento de dejar el reencuentro pasivo/agresivo para otro momento y comenzar a buscar respuestas; él estaba allí porque ese nido de Dracenaes necesitaba ser limpiado, habían estado habiendo muchos ataques en la ciudad a causa de ello y la tensión concerniente a la guerra tenia a todos muy nerviosos. O al menos, esa había sido su excusa.

El verdadero motivo de su presencia allí, así como el hecho de que hubiera ido solo aun a pesar de las normas, era uno de los tantos sueños que solían guiar a los mestizos. En este se le advertía de una importante reunión que se llevaría a cabo en un domicilio de serpientes. Sin embargo, él había esperado espiar un encuentro entre los conspiradores de la guerra. Nunca espero que sería él quien formaría parte dicha reunión, y mucho menos con… él.

-Supongo que a ti también te enviaron sin decirte nada-Interrumpió Percy sus pensamientos al tiempo que guardaba su espada en la riñonera que llevaba a la cintura.

-Supongo, si…-Respondió confundido el rubio-Eh, ¿Percy, tú-

-Vallamos afuera primero, estoy preocupado por mis hermanos ¿Recuerdas a Tyson?-

-¡¿Lo trajiste a un nido de monstruos?!-Jason definitivamente estaba a dos centímetros de golpearle.

-Viejo…-Respondió Percy mientras empezaban a caminar-Es muy pronto para que te sorprendas.

Cinco minutos después:

-Dioses de Roma-Tenia que reconocerle una cosa al ojiverde: sus sorpresas no eran cosa de juego. Cuando bajaron a la calle fuera de la vieja imprenta aún no había parado de recriminarle a Percy por semejante despliegue de insensatez al arrastrar consigo a sus hermanos menores con él. Pero cuando vio a un enorme ciclope de casi dos metros acercarse corriendo a ellos comprendió porque el otro lucia tan tranquilo; muy pocos monstruos serían capaces de plantarle cara a semejante chico. Y aún era técnicamente un niño-¿Tú eres… Tyson?

-¡Jason!-Fue difícil no entrar en pánico cuando el chico le levanto un buen tramo del suelo en medio de un enorme abrazo de oso; pero era aún más difícil no contagiarse de toda su efusividad. Cuando finalmente le bajo estaba seguro de que le encogió varios centímetros cuando le palmeo en los hombros-¿Cómo estás?

-Muy, muy confundido…-Admitió con un dejo de ironía, de paso reparando en el otro chico que no había visto a causa de su tamaño oculto tras el otro-¿Y tú eres?

-Nico, Di Angelo-Agrego apresurado el chico.

-Di Angelo…-Repitió dubitativo el rubio. Paso su mirada de Nico a Tyson, de Tyson a Nico y una a ambos. Para entonces girarse en dirección a Percy-Necesito una explicación, y pronto.

-Yo también-El ceño fruncido del rubio lo obligo a explicarse o realmente iban a golpearlo en la cara-¡Ey es en serio! Mira, necesitaba aclarar algo y me dijeron que si venia aquí me encontraría con alguien que me ayudaría a aclarar mis pensamientos. Y es obvio que esa persona eres tú.

-¿Qué clase de dudas?-Inquirió el rubio levemente desconfiado, pero entonces reparo que él mismo había estado teniendo un serio conflicto interno que no podía compartir con nadie más; especialmente porque no tenía claro de dónde surgían aquellos sentimientos contradictorios.

Sin embargo, antes de que Percy pudiera responder tuvieron que emprender la huida al escuchar las sirenas de la policía. Seguramente su pequeño enfrentamiento había llamado la atención más de lo que imaginaron. Pero mientras corrían, no pudo evitar sentir un pequeño dejo de diversión cuando los otros convirtieron su fuga en una carrera hasta quien sabrá donde. En poco tiempo él también estaba compitiendo. Genuinamente feliz de volver a ver esos desafiantes ojos verdes y esa sonrisa sarcástica que le hacía sentir de una forma tan natural.

-O-

Al mismo tiempo, cerca del valle de San Francisco, en el Campamento Júpiter un grupo de legionarios se encontraban postrados en las camillas del hospital recibiendo atención para todas sus heridas. De pie aun lado del marco de entrada, una joven de ascendencia latina con el cabello oscuro recogido en una trenza escuchaba el informe de uno de los médicos de la legión.

-Buen trabajo-Dicto con solemnidad antes de retirarse y dejar que siguieran atendiendo a sus compañeros.

Los legionarios abrían camino ante el paso apresurado de uno de sus líderes, sabiendo perfectamente el motivo de su enfado, así como de su inquietud, nadie se atrevía a impedirle el paso mucho menos intentar abordarla. Al menos, no cualquiera:

-Valla, fue una terrible tragedia lo de esos chicos…-Reyna prosiguió su camino sin prestar atención al adolescente flacucho que estaba recostado de espaldas en una de las columnas con los brazos cruzados-Si tan solo alguien les hubiera advertido.

Cuando aquellas palabras llegaron al exterior y los pasos de Reyna se detuvieron todos los chicos que estaban cerca emprendieron una rápida retirada. Nadie quería acabar en medio de esos dos:

-¡…!-En solo dos zancadas una muy airada puertorriqueña cerro el espacio que les separaba y le sujeto firmemente del cuello de la toga-No me provoques ahora, Octavian-Siseo muy cerca de su rostro. Pero el chico rubio y pálido ni siquiera se inmuto. Aun a pesar de ser superado por varios centímetros de estatura y de tener que ponerse de puntillas a causa del agarre en su ropa mostro una amplia y burlona sonrisa:

-¿La gran Pretor de Nueva Roma intimidando a un humilde Augur?-Inquirió con cinismo-¿Todo porque su última gran idea termino siendo un rotundo fracaso? Por favor, Reyna…-Espeto con una mirada venenosa-No me facilites tanto las cosas.

-Escúchame bien, maldito buitre-Espeto la morena; los esfuerzos por no sacarle varios dientes a la mala al augur que sus manos temblaban visiblemente-Puedes revolotear todo lo que quieras, pero mientras Jason y yo estemos aquí nunca vas a alcanzar el pretorado-Espeto, acentuando sus palabras con un empujón que golpeo al rubio de espaldas a la columna.

-¿Es eso un reto?-Inquirió Octavian aparentando altanería-Porque-

-Ahórrame la palabrería de tu familia y el dinero-Acoto la morena que ya había empezado a alejarse.

-Chst-Al menos a solas podía frotarse donde se había golpeado. Aunque lo que más le dolía era su orgullo.

Que un noble descendiente del gran Cesar Augusto como él tuviera que estar por debajo de dos donnadies salidos de la nada, día tras día recibiendo sus órdenes, era una apuñalada directa para su más que inflado ego. Él era el primogénito de una de las familias más antiguas e influyentes del Campamento Júpiter. Había nacido en el seno de la nobleza, criado y educado para alcanzar un único objetivo: la cima. El poder que nadie más en su familia a logado antes. Todos sus antecesores habían ocupado siempre el lugar del Augur, pero él quería más. El sería el primero en alcanzar la posición de Pretor de la legión.

Y entonces las cosas comenzarían a cambiar para mejor en su ciudad.

Pero primero tenía que deshacerse de esos estorbos. Empezando con ese engreído niño de oro.

-O-

De regreso en la ciudad, a unas cuantas calles del abandonado almacén donde se estaba llevando a cabo una pequeña revisión por la policía, en una típica cafetería de moda sentados a una de las mesas del fondo lo más lejos que podían de cualquier ventana Jason escuchaba la explicación de Percy:

-Espera, espera…-Pero fue demasiada información reveladora de golpe, casi sentía ganas de golpear su frente contra la mesa para evitar que sus pensamientos siguieran revoloteando sin orden-Repite esa última parte.

-Quien me dijo dónde encontrarte fue mi abuelo, Océano-Dijo Percy, cuidando de decirlo más despacio.

-Hola, bienvenidos…-Justo estaba a punto de decir algo más cuando una sonriente mesera se acercó a ellos-¿Qué van a ordenar?-Percy les dirigió una mirada dudosa a los demás antes de responder:

-Eh, no sé si-

-¡Un americano!-Atajo Jason con prisa-Muy cargado-Y su semblante pálido delataba la urgencia de dicho pedido. Así que, aprovechando también, quince minutos después cada uno tenía una taza humeante al frente, un batido en el caso de Nico, y una galleta con chispas de chocolate.

Aun así, aun después de que llegaran sus órdenes la mesa se encontraba sumida en un profundo silencio.

-Ey, viejo, ¿estás bien?-Y la causa de todo aquello era el rubio presente. Aun después de la considerable dosis de cafeína y azúcar que acaba de consumir su rostro continuaba pálido y con la mirada fija en el fondo de la taza vacía que sostenía entre sus manos. Un claro esfuerzo por evitar que el temblor de sus rodillas subiera.

-N-no lo sé-Respondió con moderación-Dices que, hay otro campamento de semidioses, un centauro que los entrena, cazadoras, una diosa desaparecida. Y lo dices como si, como si fueran griegos-Agrego con severidad.

-Y eso es… ¿Malo?-Inquirió Tyson.

-"Malo" sería una mejora considerable-En su mente un sinfín de escenarios comenzaron a reproducirse. Y ninguno era bueno; si esa información llegara a filtrarse en Nueva Roma se desataría un caos aun peor del actual. La inminente guerra tenia a todos los legionarios muy nerviosos; lo cual era malo, cuando los nerviosos eran un montón de adolescentes con caliente sangre romana en sus venas.

-Ok, ya empezaste a asustarme-Intervino Percy con su usual tono sarcástico-Habla Grace, ¿qué sabes?

-No es tan sencillo, Jackson-Respondió austeramente el hijo de Júpiter-Esto es… Es muy complicado, ¡en primer lugar! ¿Qué es eso de que tu abuelo es un titán? ¡¿tienes idea de lo que eso-

-¡Ey, bájale a tus espuelas vaquero!-Atajo el ojiverde con el mismo tono al tiempo que le apuntaba con un dedo a modo de arma-El abuelo no es como esos dementes que andan montando campaña "Aun…"-Pensó para sus adentros-Es gracias a él que estamos aquí tú y yo, ¡agradécelo!

-¡Eso…! ¡Bien!-Al menos ese pequeño argumento ayudo a mermar ligeramente toda su ansiedad-Si, tu abuelo es Océano, significa que debes ser hijo de-

-Soy adoptado-Atajo Percy, antes que Jason comenzara a rememorar la genealogía divina-Él y yo nos conocimos un día, que me fugue de clases, y me atrapo un pequeño chaparrón de agua. Ahora que lo pienso, creo que tal vez estaba buscándome a propósito-Acoto mirando suspicazmente de lado. Pero hizo a un lado rápidamente sus sospechas y prosiguió-Desde entonces siempre nos visitaba en casa, y con el tiempo empecé a llamarlo abuelo.

-¿Con el tiempo? Lo hiciste la segunda vez que fue a casa-Acoto Tyson con sorna-Casi se va de espaldas.

-Ejejeje-

-Vaya…-Ciertamente Jason no lograba discernir un escenario donde cualquier mestizo pudiera referirse a un Titán de una forma tan familiar; aun cuando fuera un titán pacifico como lo era Océano. Y tenía el leve presentimiento de que las sorpresas aun no terminaban-Entonces, ¿quién es tú padre divino?

-Ah, eso…-Y solo hizo falta esa respuesta para saber que acababa de pisar una mina-Mi padre es… Poseidón.

-Ya veo, definitivamente es la versión griega ¿cierto?-No solo necesitaba confirmar aquello, también quería evitar provocarle al otro malestar por hablar demasiado de un tema que evidentemente le conflictuaba.

-¿Por qué haces tanto énfasis en eso?-

-Porque, creo, que acabamos de complicar aún más la guerra-

En esta ocasión, y en un despliegue de increíble confianza en el destino, fue el turno de Jason para explicar quién era él y de dónde provenía. Desde la Nueva Roma, el Campamento Júpiter y su posición como Pretor. Sin embargo, la existencia separada de dos campamentos de semidioses que ignoraban la existencia del otro, así como él porque de ello continuaba siendo un misterio para todos.

-Agh…-Gimió Percy dejando que su mentón descansara sobre la mesa-Esto es muy complicado.

-Dímelo a mí-Coincidió Jason presionando el puente de su nariz con los dedos-Dioses de Roma, como si no tuviéramos ya suficientes problemas encima.

-¿Están bien?-Junto a ellos, luego de guardar silencio durante toda la conversación, Nico les dedicaba una mirada genuinamente preocupada. En respuesta, Percy dio un profundo suspiro antes de estirar su brazo sobre la mesa y darle un par de suaves palmadas en la cabeza al chico:

-Afff, debo ser un hermano mayor horrible si al segundo día ya estoy preocupando a mi hermanito-Murmuro, aun con la barbilla sobre la mesa. Al mismo tiempo el rostro del pequeño italiano comenzó a flipar en colores, y Percy y Tyson colocaban una sonrisa divertida.

Por su parte, Jason no pudo evitar sentir una punzada de celos al ver aquel despliegue de algo que era mucho más que solo camaradería; eso era afecto real. Ellos se tenían los unos a los otros. Eran una verdadera familia. Y sabía que no era justo, e increíblemente egoísta de su parte para con sus compañeros, pero no podía evitar sentir nuevamente aquel sentimiento que le había flagelado durante casi toda su vida: que él no tenía nadie.

-Creo que…-Intentando pasar el malestar de su angustiosa soledad quiso reencausar la conversación-Lo mejor ahora es, guardar esto solo entre nosotros-Agrego un tanto más serio-Ningún campamento puede saber que el otro existe. Al menos, no hasta que la guerra termine.

-Pero-Agrego Nico un tanto temeroso-¿No sería mejor si ambos campamentos se unieran? Seria increíble-

-Ey ey, para ahí pequeño-Atajo Percy con un gesto de la mano-Nos fuimos del campamento precisamente para no vernos arrastrados en una guerra que nada tiene que ver con nosotros.

-Además, los griegos y los romanos no tienen precisamente buena historia-Acoto Jason. Pero entonces oriento sus pensamientos hacia las palabras del ojiverde-Espera, ¿dices que, se fueron? ¿Qué significa eso?

-Ah, justo como suena-Respondió Percy, irguiéndose finalmente y hablando considerablemente serio-No me parece justo que quieran involucrarnos solo por ser mestizos-Explico-Además, no me gusta su forma de hacer las cosas.

-Aff-Al principio la primera reacción de Jason fue de enojo, escuchar que un semidiós quisiera lavarse las manos con un asunto que podía arrastrar a todo el mundo le era impensable. Pero luego, esos pequeños inconformismos que había estado luchando por mantener en el fondo de su mente le hicieron suspirar en acuerdo-Te entiendo, tampoco me emociona tener que luchar.

-Pero…-Insto Percy.

-Es necesario-Respondió con convicción al tiempo que apretaba los puños-¿Sabes lo que significaría que Cronos volviera al poder? No solo nosotros, millones de vidas inocentes sufrirán.

-See, viejo no te voy a mentir…-Por su lado el tono de Percy era frío mientras apoyaba su mentón en la mano-No soy tan noble para querer pelear una guerra solo por un montón de desconocidos-Y esta vez, fue el turno para decir:

-Pero…

-Jeh-Percy le devolvió la sonrisa socarrona-Pero no soporto pensar que alguien que quiero sufra-Respondió, dedicándole una media sonrisa a su hermano Tyson, y luego a Nico.

-"Es un tipo interesante"-Acoto Jason para sus adentros, de paso empezando a comprender cuales eran esas dudas que el ojiverde había querido disipar antes.

Pasaron la siguiente hora hablando de temas mucho más ligeros, en lo que tanto Nico como Tyson pudieran participar también sin sentir que se entrometían; hablaron de todo lo que hicieron en los años que no se vieron. Poco a poco el rubio se permitió hablar un poco más sobre el Campamento Júpiter; y casi tuvo que ordenar una taza extra de cafeína, ¡pero en intravenosa! Cuando escucho quienes eran el resto de su familia.

-N-no lo puedo creer-Repitió peinándose el corte militar hacia atrás. Frente a él Percy le dedicaba una sonrisa de superioridad mientras fingía echarle aire con una servilleta:

-Pues créelo, amigou-

-Percy-Pero antes que comenzaran a discutir sobre lo loco que sonaba el que un semidiós fuera criado por monstruos, las manos de Tyson se cerraron en puños al tiempo que su mirada parecía perdida en la nada. Y casi de inmediato unos nuevos clientes cruzaron la entrada al local en el que se encontraban ellos; se trataba de tres mujeres mayores, ataviadas con horribles conjuntos de lana y bolsas de cuero que tomaron asiento en una de las mesas junto a la salida:

-Jmm-Y en una extraña casualidad, tanto Percy como Jason les dedicaron una disimulada mirada de lado-¿Qué hacemos?-Inquirió Jason preocupado. No parecían ser Dracaenaes como las de antes.

-Salimos antes de que tengamos que pagar por los destrozos-Espeto el ojiverde colocando varios billetes en la mesa-Ty´, ¿hay más?

-Solo esas-Respondió el aludido negando con la cabeza. Jason comenzaba a apreciar aún más al ciclope:

-Salgamos. A ver si nos siguen-Sugirió al tiempo que sacaba y mantenía su moneda de oro en la mano.

Por fortuna, por decirlo de alguna manera, las ancianas si salieron tras ellos bien cruzaron la entrada del local. Lo cual significaba que no involucrarían a gente inocente si llegaban a luchar. El lado negativo fue que ni siquiera alcanzaron a cruzar la calle cuando Tyson les empujo, obligándolos a caer de bruces sobre el pavimento, pero salvándoles del látigo en llamas que centelleo sobre sus cabezas.

-¡Oh por favor!-Se quejó Percy mientras rodaban para evitar otro golpe. Y de no ser por el ciclope, que se interpuso y dejo que ambos látigos se enrollaran en sus brazos, no habrían sido capaces de levantarse.

-¡Maldito crio!-Las dos ancianas parecían hacer grandes esfuerzos por tirar de sus respectivos látigos, pero Tyson también estaba enfrascado en aquel tira que jala. No fue sino hasta que Percy y Jason cortaron las tiras con sus espadas que finalmente estuvo libre, mas no ileso:

-Mi suéter…-Gimió Tyson al ver las mangas de su prenda completamente carbonizadas-¡Abuelas malas!

-¿Quiénes son? ¿Qué quieren?-Insto Jason, dando un paso al frente y transformando su espada en una lanza.

-¡Tú no tienes derecho a estar aquí, hijo de Roma!-Espeto la anciana de la derecha. Apuntándolo con una uña amarillenta-¡Hemos venido por aquello de nuestro señor! ¡Aquello que TÚ has robado, Percy Jackson!

-Ya se habían tardado en echarme la culpa-Murmuro Percy-Señoras, lamento decir que no tengo idea de lo que están hablando. Tyson…-Susurro muy bajo, seguro de que su hermano lo escucharía-Cuida de Nico-Su hermanito era el único que no podía luchar.

-¡¿Quiénes son?!-Bramo Jason luego de que las armas de las ancianas se repararan mágicamente y volvieran a atacar:

-¡Somos las furias! ¡Y vinimos a recuperar aquello que le pertenece!

-Viejo…-

-¡Ey yo no hice nada!-Espeto Percy soltando la espada en la que se había enrollado el látigo de una de las ancianas y que había empezado a derretirse-¿No se supone que estas cosas sirven a Had-Inquirió, sacando otra arma de su riñonera.

-¡Shhh!-De no ser por Jason que le cubrió la boca-No digas sus nombres.

-Vale, lo ciento…

-¡Devuélvelo! ¡Devuélvelo!-Conforme las dos ancianas se acercaban a ellos, repitiendo una y otra vez lo mismo, su aspecto cambiaba por uno mucho más desagradable: sus horribles chales se convirtieron en unas enormes alas de murciélago, sus manos eran horribles extremidades huesudas que terminaban en garras de aspecto mortal y sus rostros se transfiguraron de forma tal que mejor centrarse en las garras que empuñaban aquellos látigos llameantes.

-Muy bien, yo me encargo de la derecha-Indico Percy-¿Tomas a la otra?

-¡Espera!-Se adelantó Jason luciendo repentinamente más alerta-¡Son tres! ¡¿Dónde está la otra?!

En ese instante, por obra del destino, ambos mestizos y el ciclope se giraron de golpe cuando sintieron una fuerte brisa a sus espaldas: solo para ver como el más joven de ellos era sujetado por ambos brazos y despegado del suelo. Raptado por la tercera furia al tiempo que gritaba por ayuda:

-¡Percyyyyyy!-Su figura, de por si pequeña, iba desapareciendo junto a su voz conforme se elevaba y alejaba cada vez mas de ellos.

-¡Tyson lánzame!-Aun con lo increíblemente loco e imprudente que pudiera sonar, justo así fue como ocurrió.

El joven ciclope sujeto al mestizo de las muñecas con ambas manos y dando un par de giros para tomar propulsión arrojo a Percy como un proyectil en línea recta hacia donde la furia había desaparecido en el cielo.

Aunque en realidad no lucia ni se sentía tan heroico como sonaba. Para empezar, a causa de la fuerza del impulso todo su cuerpo era prisionero de la fuerza centrífuga y no paraba de dar vueltas sobre su centro de gravedad al igual que en las caricaturas; y como si el inminente mareo no fuera suficiente, sentía los oídos taponados y la presión del aire contra su cara apenas si le permitía ver algo:

-Ugh…-Por suerte Tyson calculo su lanzamiento mejor de lo que cualquiera pudo pensar. Cuando alcanzo el punto más alto de su trayectoria logro estabilizarse y durante los dos segundos que tuvo dentro de la ingravidez pudo divisar su objetivo volando varias decenas de metros por debajo suyo-Te tengo…

Al tiempo que la gravedad comenzaba a tirar de su cuerpo nuevamente, metió la mano de su inseparable riñonera y saco la espada larga que había recibido de su hermano mayor el verano pasado junto con un "Necesitas un arma de verdad".

Simultáneamente:

-¡Bájame! ¡Bájame!-

-Mocoso, quédate quieto…-La furia, Alecto, aferraba con más fuerza de la necesaria los hombros del chico haciendo que sus garras se clavaran dolorosamente en su carne provocando un gemido de dolor que sonó dulce en sus oídos de demonio-Bien.

-¿Qué quieren conmigo?-Pregunto aterrado el italiano. Pero su captora solo rio fríamente:

-¡Es momento de que cumplas el papel por el que tu padre los saco del casino Lotus!-Espeto la criatura.

-¡¿M-mi, padre?!-

-Si, nuestro señor Had-

Un veloz destello dorado interrumpió la declaración de la Alecto. En un segundo las afiladas garras que sujetaban al chico se disolvieron en polvo dorado al tiempo que se veía sujeto por la muñeca:

-¡¿Estas bien?!-

-¡Si!-

A causa de todo el viento que silbaba en sus oídos necesitaban gritar para hacerse oír. Mientras caían Percy tiro del brazo del más joven y le sujeto entre los suyos, presionándolo y haciendo que ocultara el rostro contra su pecho. Nico debía estar muy asustado aun, y no quería que viera como el suelo se acercaba cada vez más a ellos muy, muy rápido. Se maldijo internamente y justo cuando empezaba a rezar por que milagrosamente hubiera una piscina debajo de ellos repentinamente sintió como algo le tomaba por los tobillos y comenzaba a reducir su velocidad.

Y justo cuando el aterrador recuerdo de las otras dos furias se apodero de él, una conocida voz le brindo alivio:

-¡Cielos, pesan!-Era Jason.

Luego de que Tyson arrojara a Percy, él había salido disparado tras la furia también. El rubio tenía cogido por los tobillos al ojiverde con ambas manos y hacia grandes esfuerzos por controlar el viento debajo de ellos. Su límite de abordaje era de una persona a la vez, no podía volar cargando con Percy y con Nico, pero al menos podía evitar que se convirtieran en manchas sobre el asfalto por estrellarse a velocidad de vértigo.

Fueron unos diez largos minutos hasta que finalmente pudieron tocar suelo, a mitad de un pequeño parque infantil que por suerte estaba vacío a esa hora. Percy y Nico tenían sus pulsos cardiacos peligrosamente altos y Jason sentía que no podría levantar los brazos en una semana:

-Te debo una grande-Y como sus brazos no dolían suficiente, Percy vino y le dio un apretado abrazo.

-Ugh… N-no, fue nada-Pero aun con sus músculos gimiendo de dolor, la calidez de la gratitud y esos brazos se sentía mucho mejor. Pero cuando él intento corresponder el gesto, un fuerte chillido en el aire les alerto:

-¡Al suelo!-Las dos furias que habían dejado atrás volaban directas a ellos. Jason cubrió al Nico con sus brazos y le tumbo al tiempo que Percy se levantaba aferrando su espada con ambas manos. Pero antes de que ambos demonios le alcanzaran, estando a solo unos metros, fueron golpeados con atronadora fuerza y bateadas muy lejos de allí:

-¡¿Están bien?!-En el extremo opuesto a ellos, sujetando el poste telefónico con el que las furias habían sido golpeadas, Tyson les hablaba mientras corría hacia ellos al tiempo que Percy le mostraba el pulgar en alto antes de dejarse caer sentado en el césped:

-Cielos, en verdad empiezo a apreciar más a los ciclopes-Acoto Jason, dejándose caer de espaldas en la hierba y respirando agitadamente-Oye, ¿estás bien?-Pregunto girando la cabeza, viendo como el pequeño de cabello negro lucia bastante tenso. No, estaba demasiado pálido. Estaba en shock.

-¿Nic-Pero si creían que su pequeño encuentro había acabado, estaban muy equivocados-¿Ahora que…?

El verde campo debajo de ellos comenzó a marchitarse y morir acompañado el ruido de tuberías subterráneas rompiéndose. Pequeños temblores agitaron los columpios e hicieron crujir levemente los otros juegos infantiles al tiempo que Jason, Percy y Tyson se congregaban, sin darse cuenta, alrededor del más joven de ellos. Quien podía sentir perfectamente, de alguna forma, como algo se habría paso hacia ellos desde lo profundo de la tierra:

-Tiene que ser…-Murmuro Percy al ver como una pequeña grieta se abría a sus pies-…una muy mala broma-

Con esas últimas palabras, y dejando solo una palabrota antes de cerrarse, la tierra se abrió y se los trago.

Continuara…

Olviden lo que dije antes, definitivamente lo que se pasa más rápido es leer cada capítulo jajajaja

Pero aunque dure poco estoy seguro de que todos pudieron disfrutarlo, especialmente porque asegura una emocionante continuación para nuestro próximo capítulo Jo. jo. Jo…

Y con eso en mente, mis preciosuras espero encontrarlos pronto asomándose por los reviews (los cuales mantienen sano e inspirado a un autor, no lo digo yo lo dice la ciencia)

¡Nos leemos la próxima semana!