Un poco tarde, pero déjenme decir: ¡FELIZ NAVIDAD MIS AMORES!

Y por supuesto: ¡FELIZ AÑO MIS PIMPOLLOS!

Sé que dije que actualizaría en navidad, pero la verdad es que este mes, no sé de donde, me empezó a llegar muchísimo trabajo y realmente necesitaba el dinero jejeje y luego el asunto de las fiestas me quito mucho tiempo para escribir.

Así que de verdad PERDON por entregarles su regalo de navidad tan atrasado, pero aprovecho para que también sea su regalo de día de los inocentes, de año nuevo y de santos reyes jejeje Es un momento muy especial pero no quiero distraerlos demasiado, así que los estaré esperando al final en las notas de autor.

¡Espero que lo disfruten!

Capítulo 17:

"¿Honor?"

Posiblemente muchos podrían haberlo vaticinado Es algo muy obvio, pero solo para evitar confusiones:

Percy era un pésimo romano.

La primera señal fue en su primer día, cuando hicieron falta cinco decuriones, un pretor y un plato de tortitas calientes para lograr sacarlo de la cama antes de las seis de la mañana. Y estuvo de mal humor todo el día, hasta que en la cena sirvieron pastel de carne con patatas. Lo siguiente eran sus constantes quejas sobre el calor. En serio, ese estúpido valle se sentía como si siempre fuera medio día; parafraseando un poco sus palabras.

Pero lo que tenía realmente preocupados a los pretores, era algo que no ocurrió sino hasta su primer entrenamiento conjunto en el cuarto día:

-¡Bien, siguiente!-Durante los entrenamientos era común que las cohortes se juntaran de a dos para practicar la lucha. Y también era muy común que al ser un número impar de cohortes también fuera la quinta quien se quedara entrenando sola con sus propios miembros entre sí. O al menos así era siempre. Para sorpresa, y mala espina de algunos, la primera Cohorte justamente les había invitado a practicar con ellos.

Las intenciones de Octavian, su centurión líder, eran bastante obvias: quería medir la fuerza de su nuevo miembro. Y más importante aún, mostrarle que era mucho más conveniente estar de su lado que en su contra.

La práctica de espadas solía llevarse a cabo en una arena circular de aproximadamente dos metros de radio. Y la tradición dictaba que debías quedarte adentro hasta que te derrotaran o te rindieras. Era una excelente forma de medir la capacidad de alguien, y un buen motivo para presumir. Por lo que todos estaban muy ansiosos por ver hasta donde llegaba el nuevo probativo de la quinta.

-¡M-me rindo!-Y si bien estaba cerca de romper el record de un tal Bryce, no estaba causando la mejor de las impresiones. Después de todo si bien Percy era muy capas con su espada, también tenía cierta tendencia a pelear muy sucio. Bastante. Principalmente usaba una pierna para barrer el punto de apoyo de su contrincante y arrebatarle su arma mientras caía, y ya en el suelo amenazarlo con dos armas. Pero también pateaba, soltaba su espada para lanzar puñetazos, apuntaba a la espalda y gritaba "EY", en resumen: era odioso.

-¿Por qué todos se rinden cuando se pone interesante?-La mirada de su oponente era tan agria que por hizo nota mental de dormir con un puñal bajo su almohada esa noche; cuando quedo solo dentro del ruedo se giró hacia el resto de sus espectadores-¿Quién sigue?-

-Amigo, todos van a terminar odiándote-Acoto Frank acercándose a él para extenderle un termo con agua. No hay que mencionar la enorme huella que tenía en su espalda, producto de su primer combate contra el ojiverde.

-¿Por ganar?-Inquirió sardónico el griego, pero recibiendo la respuesta a su espalda:

-Por no tener honor-Percy tuvo que contener una sonrisa mientras un "aquí vamos" cruzaba por su mente al tiempo que se giraba para plantarle cara al augur.

-Disculpa….-Inquirió apuntándolo con su espada-¿Ya es tu turno?

-Como si fuera a rebajarme a luchar con alguien de tu nivel-Espeto Octavian ofendido.

-Genial, victoria por abandono sigue siendo victoria ¡Siguiente!-

-¡No es un abandono!-

-"Waoh, eso es fácil"-La mala noticia era que todas las otras provocaciones que había ensayado ya no iban a ser necesarias-Entonces, pelea…-El suavidad de su tono hizo un contraste anti natural con sus pies el mandoble de su espada.

La multitud a su alrededor profirió un gran jadeo al ver el corte en la coraza de Octavian a la altura del pecho. Un poco más y podrían haber saltado chispas:

-A-arréstenlo…-Espeto Octavian retrocediendo un paso-¡Ataco al augur de la legión! ¡Arréstenlo!

-No lo creo, amiguito-Antes de que el rubio retrocediera Percy le sujeto por la nuca de su coraza y le arrojo de regreso al centro del ruedo-Si estas dentro y dices que no abandonas, tienes que combatir. No estoy atacando a nadie.

La expresión en la cara del romano se tornó una mescla extraña entre compunción, ira y estreñimiento. Como político amaba los tecnicismos legales, y como político también odiaba que los usaran en su contra. Y como si hicieran falta más razones para fastidiarlo:

-¡Vamos Octavian! ¿de qué tienes miedo?-Sorprendentemente esas palabras vinieron de parte de la joven sureña con cabello rizado. Y poco a poco varios de sus compañeros de la quinta comenzaron a secundarla, clamando por que tomara su espada y demostrara su valía; aunque si fue una sorpresa que incluso varios chicos de la primera se unirán al clamor. Después de todo Octavian era bastante insufrible con todos aquellos a quienes consideraba poco aptos.

-¡Bien!-Estallo el augur sacando su espada y girándose hacia Percy-Te mos- ¡Uah!-

Al igual que antes Percy no se frenó para atacar. Aunque en esta ocasión lo único que hizo fue enganchar su pie contra la rodilla del augur y tirar, haciéndolo caer hacia el frente con las piernas abiertas de forma dolorosa y para no terminar haciendo un "split" acabo cayendo sobre su trasero.

-¡Eso es trampa!-Espeto indignado mientras se apresuraba a levantarse.

-Hasta donde sé, en un combate real todo vale-Acoto Percy con su espada en la espalda sujetándola contra sus codos y con las manos en los bolsillos-Si lo único que sabes hacer es esgrima...-Ni siquiera tuvo problemas sujetar la espada de Octavian por la hoja y arrebatársela-¿De qué sirves?

-¡…!-Desde su lugar podía escuchar el chirriar de los dientes del rubio-¡Soy un orgulloso miembro de la duodécima legión romana! ¡Un romano lucha con honor! ¡Sin tru-

-Y aquí vas…-Otro barrido, esta vez más fuerte, arrojo a Octavian de regreso al suelo. Solo que esta vez una pesada bota le mantuvo tirado y pudo apreciar el filo dorado de la espada de otro guerrero más cerca de lo que nunca imagino-El honor es solo una piedra que cargas para que otros la vean-Y esta vez el tono de Percy era mucho más frio. Absolutamente indiferente-El honor no hiere a tus enemigos ni te protege de ellos. Es estúpido creer que se regirán por tus propias reglas-

-Las leyes de la legión son absolutas-Escupió el augur desde su lugar-¿Crees que puedes pertenecer si no sigues las mismas reglas?

-¿Y por qué pelea la legión?-Esta vez una macabra sonrisa se dibujó en los labios del mestizo.

-¡Por la gloria de los dioses!-

-Y fuera de las bonitas palabras, ¿qué reciben a cambio los hijos de los dioses?-

-O-

-Ahhhh…-La tarde ese día estaba resultando bastante calurosa y a la reina le costaba un poco escapar del sopor que esto le provocaba. Incluso se incapaz de disimular el gran bostezo que ahora interrumpía su lectura:

-¿Desea que suba el aire acondicionado?-Justo en ese momento Kinzie venia entrando al salón del trono.

-Ay no, el frio solo me dará más sueño-Rebatió Hylla estirándose cual gato en su trono de novelas adolescentes-Mejor tráeme uno de esos capuccinos súper cargados que preparas.

Diez minutos después la reina de las amazonas estaba tomándose un descanso de todos los esquemas de ganancias de su "pequeño" servicio de paquetería y de los nuevos presupuestos para su sucursal europea; en lugar de eso estaba disfrutando de una fuerte taza de café y algunas galletas de miel:

-Es raro verla tan distraída, mi reina-Comento Kinzie, que estaba de pie frente a su trono con una charola bajo su brazo. Desde hacía varios días, cuando algunas de sus compañeras comentaron escuchar varios gritos provenir de los aposentos de su reina, podía notarse a la misma un poco dispersa. Incluso se había perdido su episodio semanal de "The Hellen Show". Definitivamente algo serio estaba rondando por su cabeza.

-Afff, no tienes idea…-Respondió con un suspiro exasperado antes de dejar su tasa en el apoyabrazos, justo sobre la cara de Robert Pattinson-¿Recuerdas el secreto del que te hable y del cual cuando debías hablar?

-¿Se refiere al relacionado con sales de baño y horarios de masaje?-

-Sí, ese…-Respondió Hylla con el rostro oculto tras su mano mientras maldecía por enésima ocasión el licor de malta-¿Recuerdas que te mencione que una vez mi hermanita y yo estuvimos fuimos algo así como las tutoras/niñeras de cierto chico?

-Una vez, el ahijado de su jefa o algo así ¿no?-Inquirió la guerrera haciendo memoria.

-Bueno, resulta que ese pequeño diablillo creció y adivina en donde está ahora…-Kinzie solo tuvo que señalar hacia el oeste-Exacto.

-No lo comprendo…-Admitió la más joven-Pensé que ese chico era griego.

-Ah, lo és-

-¿Y por qué esta en Nueva Roma?

-¡Porque le falta un tornillo!-Exploto la puertorriqueña pateando con su pierna derecha; ganándose una mirada suspicaz de su asistente-No me mires así, es la única explicación. Nadie puede estar tan loco.

-Tal vez podría estar buscando algo-Sugirió Kinzie. En parte para ayudar a su jefa a relajarse y no terminar haciendo ella todo el papeleo pesado-¿Qué tipo de cosas lo motivan?

-Ese es ¡el! problema-Espeto Hylla antes de dar un sorbo a su café, lo cual la ayudo relajarse un poco-Lo conozco desde que es niño. Se las cosas de las que es capaz y, créeme no es de los que se frenan por el miedo o la vergüenza. Y aun así nunca he podido adivinar sus planes hasta que ya es tarde ¡y tengo que atrapar a un montón de cobayas con subida de cafeína!

-Vale, el chico es un problema, entiendo esa parte. Lo que no entiendo es por qué la preocupa tanto...-Confesó Kinzie cruzándose de brazos-¿Creí que pensaba que los problemas ayudaban a madurar a la gente?

-Y así es…-Vale, siempre se preocuparía por su querida hermanita, pero nunca se convertiría en alguien que lucharía sus batallas por ella-El problema es que tengo la sensación de que esta vez Jackson va a terminar por arrastrarnos a todos en su locura. Ese chico solo sabe ir de "Cero" a "Pena de Muerte".

-O-

De regreso en el Campamento Júpiter, una semana después los pretores celebraban un consejo especial con los centuriones de las cohortes mientras el resto de la legión se encargaba de los preparativos para los Juegos de Guerra que tendrían lugar al día siguiente:

-Fuera de fugarse a los baños turcos cuando le toca hacer inventario de armas, no hace nada extraño-Respondió Gwen, de la quinta.

-¡Esta conspirando, no hay duda de que solo espera que bajemos la guardia!-No hay que ser un genio para adivinar quien hizo tal afirmación. A su lado Reyna se frotaba el puente de la nariz y Jason bufaba:

-Octavian accedimos a esta reunión porque dijiste que era importante…-Le recordó el pretor hastiado-No para escuchar tus ladridos de perdedor-Un pequeño rumor de risas poco disimuladas recorrió el salón del Principa. Desde las prácticas de la semana pasada el augur había estado en pie de guerra contra el probatio.

-¡Es ridículo que nuestros pretores hagan la vista gorda de lo que ese probatio le está haciendo a nuestra legion!-

-Octavian, el tipo de dejo un ojo morado supéralo ya ¿quieres?-Insto la centurión de la cuarta. Siendo secundada por varios de sus otros colegas. Ciertamente desde que le había dado al legado de Apolo sus merecidas patadas la popularidad de Percy se había elevado bastante entre los legionarios.

-Bueno, es cierto que ha dejado una influencia en muchos de los chicos-Las palabras del centurión de la segunda no estaban del todo equivocadas. Desde ese día muchos de los romanos habían comenzado a imitar las tácticas del ojiverde, provocando que tuvieran que implementarse nuevas reglas para los combates que prohibían ciertos golpes.

-¡Les digo que es un espía-

-¡Suficiente!-Atajo Reyna golpeando la mesa-Octavian, ve al grano o cierra la boca. Nosotros deberíamos estar supervisando la construcción del fuerte justo ahora.

-…-Nuevamente el augur rechinaba sus dientes, pero estaba claro que nadie lo apoyaría. De momento-Los augurios han hecho un anuncio…-Declaro, tomando ese tono decadente que ponía cuando hablaba de su propio trabajo-Una nueva cruzada ha sido proclamada por los dioses.

-¿De qué tipo?-Insto Jason, queriendo ahorrarse la parafernalia del otro rubio.

-Una búsqueda. De un mestizo-Respondió el augur dedicándole una sonrisa que le dio una mala espina:

-¿Buscar a un nuevo legionario? ¿Por qué no solo llega como todos desde la Casa del Lobo?-Inquirió uno de los centuriones, seguido de muchas cuestiones similares de sus colegas.

-Ah es que no se trata de un nuevo soldado-Esta vez también Reyna tuvo un mal presentimiento-Los augurios hablan de destrucción, fuego y peligro… Un mestizo que podría convertirse en una gran amenaza para Roma.

-¿Cuándo?-Inquirió la pretora.

-La búsqueda debe ser lo antes posible. O los titanes podrían encontrarlo. ¡Hay que eliminarlo primero!

-¿Eliminar a un posible semidiós y aliado?-Rebatió Jason con escepticismo.

-¿Cuestionas los augurios de los dioses?-

-Cuestiono tu capacidad para leerlos-

-¡Basta!-Atajo Reyna-Seguiremos la ley y lo discutiremos con el senado. Ahora debemos preparar todo para los juegos de guerra.

Continuara…

Ay dioses de roma y la santa papaya…

¿Qué demonios es lo que está pensando nuestro querido chico rebelde?

Y todos sabemos quién va a ganar esos juegos de guerra, lo que realmente es preocupante son los augurios del idiota de Octavian.

Vale, para que quede claro: sus augurios son reales. Podrá ser muy imbécil, pero ni él es tan imbécil como para inventar cosas a costillas de los dioses. De verdad recibió advertencias sobre un mestizo que podría convertirse en un riesgo para Nueva Roma…

Jmmm, ¿quién podrá ser? ¿Y a quienes van a mandar para eliminarlo?

Ufff, ¿soy yo o las cosas comienzan a ponerse tensas?