¡Y luego de 31 largos dias de espera finalmente es febrero y tenemos actualización lista!
Calientita y recién salido del Word n_n
¿Les gustaría un cafecito para acompañar?
Ahora, mientras esperamos que esto se enfrié para que su consumo sea seguro, ¿qué tal si rememoramos un poco la historia hasta este punto?
Percy, dulce inocente y estúpido Percy, acabo en la Nueva Roma como parte de su alocado y hasta ahora súper secreto plan para alcanzar Buda sabrá que cosa. Bueno, nunca podemos aburrirnos con este chico eso sí. Pero, regresando a la historia: ¿Qué creen que ocurra ahora con Octavian y sus augurios? ¿Y los juegos de guerra? ¿Podrá Reyna conservar su cordura? ¿O Jason ahorcará primero a Percy?
Descúbranlo en este nuevo capítulo, ¡los espero en las notas finales!
Capítulo 18:
"La Influencia del Fuerte"
-"Augurios que hablan de destrucción, fuego y peligro"-
Por mucho que lo odiara, las palabras de Octavian se habían quedado rondando en la cabeza de Jason durante el resto de la tarde. El augur de la legión era un perfecto cretino, pero su capacidad no era algo que pudiera ponerse en duda. Le preocupaba lo que los indicios de los dioses pudieran significar y a juzgar por las miradas que a veces intercambiaba con Reyna, su colega pensaba más o menos lo mismo.
-"Sobre un mestizo que podría convertirse en una gran amenaza para Roma"-
¿Cómo un simple chico podría ser una amenaza para toda Nueva Roma? Claro, todos los semidioses podían ser peligrosos. Dependía un poco de quien pudiera ser su progenitor divino o de quien descendiera, ya antes habían tenido problemas con uno que otro que exponía una naturaleza demasiado violenta. Siendo Bryce Lawrence la más reciente referencia, y la peor. Pero aun así nunca antes habían recibido un aviso de esa clase.
¿Eliminar a un mestizo?
Sonaba demasiado absurdo, y eso que ella había ayudado a educar a Percy. Era muy consciente de que no podía simplemente cuestionar los mensajes de los dioses, pero una parte de ella sentía que tampoco era lo correcto. Era la parte de su trabajo que odiaba: tener que decidir entre cumplir su deber o cumplir a sí misma. Lamentablemente con frecuencia debía tomar la primera, lo cual le dejaba con un desagradable regusto en su espíritu.
-Es molesto, ¿verdad?-Estaba tan sumida que ni siquiera reparo de en qué momento Jason se había acercado a ella. Por fortuna tenía la suficiente destreza como para no sobresaltarse:
-No sirve de nada quejarse-Espeto con su seriedad usual mientras se cruzaba de brazos-No es como si tuviéramos otra opción.
-Sí, no es como si la tuviéramos-Había algo extraño en el tono de Jason, pero no tenían tiempo para seguir discutiendo sobre eso. A causa de la reunión previa con los centuriones y el augur los preparativos para los juegos de se habían retrasado un poco.
Aunque no era nada que un par de gritos de la puertorriqueña no pudiera solucionar.
Por otra parte, en un extraño arranque de responsabilidad Percy se encontraba cumpliendo con sus tareas de probatio:
-Sigo pensando que deberíamos ir y decir que ya terminamos-
-Viejo, disfruta de este pequeño momento de paz-Su tarea del día era bañar a Aníbal el elefante. Algo que a Frank solía tomarle varias horas, claro que debía hacerlo solo; con un segundo probatio que lo ayudara en el peor de los casos tardarían la mitad del tiempo. Si, como no. Percy solo tuvo que agitar su mano un par de veces y el elefante de guerra quedo reluciente; incluso parecía haberlo disfrutado a juzgar por la forma en que su trompa frotaba la cara del ojiverde.
-¿Y si nos descubren?-Inquirió el canadiense mientras veía a Percy hacer maromas con un cepillo.
-Todos están demasiado ocupados con lo del fuerte…-Respondió, más atento en arrojar el cepillo al aire dando giros-Y si alguien vine diremos que acabamos de terminar.
Pasaron varios segundos en silencio, hasta que Frank volvió a interrumpirlo:
-¿Cómo lo haces?-
-Solo mantén la mano abierta y gira la muñeca-
-¡No!-Vale, el error en la sintaxis era su culpa-¿Cómo haces para ser tan…?-Ni siquiera era capaz de encontrar las palabras adecuadas. ¿Cuál sería la mejor distinción para definir un alma como la de Percy Jackson? ¿Libre? ¿Seguro? ¿O solo era un inconsciente impulsivo? Había varias personas que votarían por esta última.
-¿Yo?-Inquirió el ojiverde con una sonrisa socarrona. Aunque se sintió algo culpable cuando vio a Frank suspirar y encogerse de hombros, como si dijera que lo olvidara. Por eso dejo a un lado el cepillo con el que había estado jugando y se acercó hasta la banca en la que su amigo estaba sentado-Oye, ¿qué pasa?-Esta vez uso un tono más serio al tiempo que posaba su mano en el hombro del chico.
-Es solo que… me da un poco de envidia-Respondió Frank desviando la mirada apenado. No quería admitirlo en voz alta, pero Percy era todo lo que él fantaseaba con ser. Odiaba ser el chico rechoncho, torpe y con intolerancia a la lactosa; quería ser el chico en el que todos confiaban, el chico valiente, el tipo de sujeto que verías protagonizar un anime shounen, aunque en retrospectiva un chico así no sabría qué es un anime-Afff, no importa.
-Oye, eres mi amigo-Espeto Percy repentinamente enojado-Claro que importa. Ahora dime y no me obligues a obligarte a hablar. Y si, soné redundante…
Normalmente Frank habría tomado las palabras de Percy como su usual actitud juguetona y sarcástica, pero algo en su mirada le dijo que lo mejor era que se lo tomara en serio esta vez. Así que tras un hondo suspiro comenzó a hablar. Al principio solo de su pequeño complejo de inferioridad, pero con solo entreabrir la puerta fue suficiente. En poco tiempo le conto de sus inseguridades, de su familia; de lo mucho que extrañaba a su madre, de lo mucho que temía ser una decepción para su abuela, la ansiedad que le provocaba la perspectiva de nunca ser reconocido por su padre divino.
-… básicamente tengo miedo todo el tiempo. En mi primer día hice tropezar a todos durante la práctica de marcha, enfermé a Aníbal por darle maní e inicié una estampida de unicornios. Cuando todos me miran se preguntan qué demonios hago aquí y la verdad es que ni yo mismo lo sé. Si me fuera no duraría ni un minuto con todos los monstruos cazándome, solo… soy un parasito-Susurro con su cabeza caída-Lo siento, no debí soltar todo eso de repente.
¿Qué no era ya lo bastante patético por si solo? Ahora tenía que venir y lloriquear con su nuevo amigo.
-Oye, está bien…-Y ahí venia, el sermón compasivo del día. Como si necesitara más razones para sentirse miserable-Ser el chico mediocre es muy normal, no te sientas mal por eso-
-¿Ah?-Percy tenía una forma muy brusca de reconfortar personas-Viejo, eso me hace sentir peor…
-¡…!-Bueno, al menos a juzgar por su sonrojo y la expresión culpable en su cara era claro que realmente no había sido su intención. Lo siguiente que hizo fue tomar a Frank de los hombros y tirar de él con fuerza hasta juntarlo a su cuerpo y rodearlo con ambos brazos-Perdona, no soy bueno con las palabras. Esto se me da mejor-Explico dándole un apretón contra su pecho-Eres un gran chico, Frank.
-Eso está mejor… Un poco simple, pero definitivamente es una mejora-Comento con humor, de paso permitiéndose rodear a su compañero con los brazos y disfrutar del gesto. El cuerpo de Percy era realmente cálido, muy reconfortante. Siendo honesto, no recordaba la última vez que alguien le dio un abrazo así. Bueno, en realidad...
-¿Mm?-Ese repentino apretón no era de sorprender, pero estaba seguro que también escucho algo parecido a un jadeo y eso le preocupo. Solo que cuando intento separarse el agarre de Frank a su alrededor se afianzo:
-Quedémonos así un poco más-Susurro Frank, ocultando sus ojos aguados en el espacio entre el cuello y el hombro de Percy-Por favor…-No lo había pensado antes, pero la última persona que le había abrazado así había sido su madre. El día que se despidieron.
Era un recuerdo agridulce, que normalmente intentaba evitar.
Solo que esta vez, por alguna razón con Percy estaba resultando menos doloroso. Incluso cada vez un poco mejor, más agradable. No lograba concretar qué era aquello que tenía Percy que le hacía sentir tan seguro, a salvo. Si, aún era algo patético buscar esa clase de consuelo en un amigo. Pero por el momento solo quería quedarse allí. Solo un poco más.
-o-
-¡Ataquen!-
Desde hacía unos treinta minutos, luego que Jason diera la señal de partida para los Juegos, tanto él como Reyna habían estado muy atentos a los movimientos de Percy. Claro, sin dejar de lado su deber como árbitros durante la batalla entre cohortes; solo querían estar preparados para cuando el ojiverde hiciera alguna de las suyas. Así que cuando los cañones de agua en lo alto de los muros del fuerte estallaron ambos suspiraron aliviados. Realmente habían esperado algo mucho peor. Incluso que el ojiverde saltara sobre Aníbal y arremetiera en cabeza de la invasión al fuerte no fue sorpresa.
Claro, ninguno de los dos estuvo lo bastante cerca como para ver la lluvia de golpes que el griego lanzaba contra todo el que se intentara detenerlo. Era como un huracán, arrasando con todo y con todos a su alrededor. Solo que, en mitad de su frenesí de golpes, cuando irrumpieron en el hogar del estandarte por alguna razón todo se volvió bastante confuso. Percy mantenía a ambos guardias sujetos por el cuello bajo cada brazo, y los compañeros que habían irrumpido con ellos comenzaron a tropezar entre ellos, especialmente porque cada vez que alguien daba un paso hacia el estándar Percy arrojaba a uno de sus contrincantes en esa misma dirección y terminaban en un manojo de quejidos y extremidades:
-¡Frank tómalo!-Grito el ojiverde, de paso cayendo pesadamente sobre dos chicos de la quinta.
-¡S-si!-Claro, la intención de Percy era bastante obvia. Pero fue gracias al calor de la batalla y a la intensidad de las emociones en el momento que Frank no tuvo oportunidad para analizarlo todo. Simplemente se arrojó al frente y alcanzo el estandarte de la primera cohorte.
Luego de eso para el canadiense todo fue solo un borrón de sensaciones completamente nuevas para él. Nunca antes había recibido tantas felicitaciones y palmadas en la espalda, difícilmente si podía responder con monosílabos y gemidos un poco atontados. Apenas reacciono cuando sintió una mano rodear la suya y hacerle levantar el estandarte en alto cuando salieron para recibir los vítores de todos sus compañeros de la quinta.
La ceremonia de embestidura fue rápida: Percy y Hazel recibieron la condecoración por ser los primeros en invadir el fuerte, el ojiverde fue premiado como el jugador más valioso y finalmente Frank recibió la medalla en honor de ganar los juegos de guerra:
-¡Frank! ¡Frank! ¡Frank!-Incluso fue alzado en hombros por Dakota y Percy mientras clamaban su nombre.
-Bueno, eso realmente no lo esperaba…-Durante la cena, mientras veían al ruidoso y animado grupo de la quinta cohorte Jason abordo a su compañera Pretor. Le agradaba Frank, pero el chico realmente no era el legionario más habilidoso-¿Tú crees que…?
-Estoy segura-Atajo Reyna, adivinando la idea del rubio para entonces dar un trago a su soda-No lo parece, pero es muy dulce con las personas a su alrededor-Agrego mirando en dirección a Percy, quien claro que estaba devorando su cuarta ración de cena. En serio, ¿a dónde se iba toda esa comida?
-Sí, lo es... ¡Cof cof! Digo…-Sintió como sus orejas se calentaban luego de que Reyna le dirigiera una ceja erguida; estúpido Percy con su estúpido encanto que lo abochornaba-¿Has pensado en alguien para la nueva misión?
-Afff, ni me lo recuerdes-Por fortuna su intento de cambiar de tema funciono bastante bien-Pero sí, creo que se quiénes son los más adecuados.
-Sobre eso, quería proponerte algo…-Ya que ninguno estaba cómodo con la naturaleza de la nueva misión Reyna estuvo de acuerdo con la sugerencia de Jason de mantenerla en secreto. Al menos, para la mayoría.
Fue por eso que la reunión se estaba llevando a cabo a media noche, con solo los centuriones presentes y discutiendo los detalles en la más absoluta discreción. Las leyes dictaban que todas las búsquedas debían ser lideradas por un centurión y dos legionarios que lo acompañaran. Lo que nadie sabía era que mientras los altos cargos de la duodécima legión estaban reunidos y discutían los detalles de la próxima misión, una figura oscura se había escabullido fuera de las barracas curiosa al ver a sus centuriones partir en secreto.
Ahora se encontraba apostado en el marco de una de las ventanas superiores, gracias al cielo los romanos construían las cornisas con mármol:
-Desgraciados…-Aunque su humor no era el mejor, por suerte no había nadie cerca para escucharle injuriar a sus superiores de la legión. Sin embargo, aún tenía que controlarse para no irrumpir al puro estilo Batman a través de la ventana y empezar a patear traseros romanos. ¿De verdad estaban discutiendo como acabar con un chico o una chica inocente? Antes simplemente quería golpear a Octavian en la cara por mera diversión, ahora realmente quería atravesarlo con una laza de madera astillada.
-… partirán antes del amanecer-Indicó el augur mientras hurgaba entre el relleno de felpa de un hipopótamo recién destripado-Viajaran al este… hacia… ¿Nueva Jersey? Iugh…-Ciertamente estaba feliz de no tener que ir.
-Ah claro, solo son unas veinte mil personas ¿cuánto tiempo les puede llevar encontrar a una en específico?-Acoto Jason con sorna, ganándose una mirada enojada del otro rubio:
-Jmm-Octavian gruño antes de escudriñar un poco más la felpa blanca-Calle treinta y seis, cuarta con Main, ¿les basta con eso?-A pesar del sarcasmo en su voz en realidad todos estaban bastante sorprendidos. Los indicios de los dioses tendían a ser irritablemente vagos, ¿una dirección? ¡Era como sacarse la lotería! Prácticamente ameritaba un festival conmemorativo.
-Jeh-Al menos, si fuera un indicio real. Desde su lugar, oculto en las sombras tras la ventana Percy lucía una sonrisa mordaz. No había estado seguro al principio de cómo hacerlo, pero su pequeño engaño con la niebla al parecer había funcionado bastante bien. Solo esperaba no haberles dado la dirección correcta sin querer-"Erebo ¿no puedo ser tan salado, cierto?"
Pero por el momento tenía algo más importante que hacer:
-Mmm, no, helado no… me da gases…-En cualquier otra situación Percy habría disfrutado de ver a Frank hablando en sueños, incluso lo habría grabado, pero ahora tenía algo más urgente de que ocuparse-Choco… choco si… gracias Percy-
-Ey amigo, ¡despierta!-
-¡…!-Al principio Frank se revolvió muchísimo en su cama. Que Percy le cubriera la boca evito que los demás se despertaran, pero también asusto mucho más al canadiense. Fue difícil pero en unos minutos pudo calmarse-¡¿Qué te pasa?!-Espeto en susurros luego de que quitara la mano de Percy de su cara-¡Me asustaste!
-Perdona, es que tengo prisa…-Rápidamente Percy le explico el motivo por el que se encontraba despierto a la una de la madrugada; desde cuando siguió a Dakota y a Gwen por mera curiosidad, espiando una reunión de los altos mandos y enterándose de la naturaleza mórbida de la nueva misión, así como de su nuevo plan.
-¡Estás loco!-Claro, la reacción de Frank era más una mescla de preocupación, para este punto comenzaba a habituarse a las locuras del ojiverde; de nuevo Percy tuvo que cubrirle la boca e instándole a guardar silencio-¡No puedes…!-Aclaro quitando la mano del ojiverde de su cara-No puedes solo irte, y mucho menos interferir en una búsqueda-Prosiguió en susurros-Es contra la ley.
-De todas formas, iba a marcharme-Explico Percy, pasando por alto la expresión de Frank por ese dato repentino-No pensé que sería tan pronto, pero no voy a dejar que maten a un pobre chico solo porque lo dice el idiota de Octavian.
-Percy, Octavian podrá ser un cretino, pero ni él puede inventarse algo como eso. Si lo dijo es porque es la voluntad de los dioses-
-¡Con más razón entonces!-Esta vez fue Frank quien le tapó la boca. Pasaron un par de segundos esperando, pero nadie más pareció reaccionar al arranque de Percy-Nada les da derecho a usarnos de esa forma, ni de disponer tampoco. ¿Se supone que ese chico nació solo para ser eliminado? ¿Y de paso nosotros debemos hacer el trabajo sucio?
-Pero…-Por mucho que quisiera discutir sobre la insensatez que el ojiverde estaba a punto de cometer, era difícil no sentir que en realidad estaba haciendo lo correcto. Si, iba en contra de ley y se metería en un montón de problemas, ¿pero solo por eso estaba mal?
-Ey, tranquilo…-Fue fácil adivinar los pensamientos conflictivos en la mente de su amigo, por lo que estiro la mano y acuno su rostro, frotándole suavemente la mejilla con su pulgar para calmarlo-Esta es una de esas zonas grises entre lo correcto y lo incorrecto, no te mortifiques.
Pasaron varios minutos en silencio, ciertamente el gesto de Percy ayudo a calmar sus pensamientos. Y gracias a ello fue que Frank pudo comprenderlo: Percy era confiable y fuerte. Y no tenía ningún sentido pensar si uno era causal del otro. Sencillamente así era él. Su sola cercanía hacia que todos a su alrededor se sintieran de la misma forma, no solo a salvo. Era extrañamente cautivadora, la influencia del fuerte.
-Voy contigo-Y del mismo modo lo era el instinto del débil: seguir al fuerte. ¿Estaba mal? No tenía idea. Tampoco el tiempo para meditarlo. Solo quería seguir sintiéndose así.
-Gracias amigo, pero eso no va a ser-Pero las palabras de Percy tuvieron el efecto contrario.
-Pero-
-Tú lo dijiste-Atajo Percy abrazándolo por los hombros con el brazo-Voy a romper la ley, literalmente van a sacar carteles de "Se busca" con mi cara. No me pidas que le haga lo mismo a un amigo-Acoto apretándolo un poco.
-Pero… tampoco quiero ser tu enemigo-Rebatió decaído el canadiense, con la súplica inundando toda su voz.
-Sí, estoy seguro que Jason tampoco-Acoto con algo de pesar-Solo, tendrán que soportarlo un poco ¿sí?-A pesar de tenerlo contemplado en su plan, dolía más de lo que había esperado-Además, me sentiré más tranquilo sabiendo que tengo un par de amigos aquí. Me dará una excusa para regresar.
-Eso sonó cursi-Comento Frank con humor antes de darle un abrazo al griego-Promete llamar, ¿de acuerdo?
-No creo que sea lo más seguro, pero encontrare una forma de estar comunicado. Lo prometo-Compartieron un último abrazo de despedida, pero cuando el griego se levantó Frank lo sujeto por la muñeca antes que diera un paso:
-Percy, ¿qué es lo que estas planeando?-Inquirió levemente preocupado.
-Créeme, es mejor que no lo sepas-Especialmente porque si no sabía nada nadie podría acusarlo de complicidad. Aunque hubo algo en la mirada afligida de Frank lo hizo sentir más culpable de lo que ya se sentía-Vamos viejo, no me mires así. Me haces sentir peor.
Si, estaba evitando la pregunta. Pero realmente, realmente Frank hacia unos muy buenos ojos de borrego degollado y si seguía mirándolo así iba a terminar por soltarle toda la sopa y eso, no solo arruinaría todo, sino que también sería peligroso. Pero lo que paso después realmente lo sorprendió:
-…-A la distancia, gracias a la tenue luz de luna que se filtraba a través de las ventanas pudo verse como los labios de Frank se movían pronunciando las palabras que por primera vez en la historia dejaron a Percy Jackson helado, con los ojos completamente abiertos y la boca ligeramente. El canadiense continuo, explicando el motivo detrás de sus palabras transformando lentamente la expresión del griego. Su sorpresa se tornó en reflexión, analizando las palabras de su compañero:
-¿Estás seguro? No habrá vuelta atrás-Aclaro muy categóricamente.
-Creo, que es lo correcto. Así que si, ¡lo haré!-Ciertamente Percy estaba preocupado. Dudaba que Frank estuviera considerando realmente todas las implicaciones, pero era difícil discutir con toda la determinación en su mirada.
-Es un trato-Desde que lo conoció consideraba a Frank un buen chico, le agradaba. Pero definitivamente no era del tipo revoltoso; más bien del tipo concurso de deletreo. Pero estaba equivocado. Al parecer, por pequeña que fuera, tenía algo de sangre guerrera. Aunque, si estaba dispuesto a hacer eso por él lo mejor era asegurarse de que pudiera cuidar de sí mismo-Ahora vuelve a dormir antes que alguien sospeche que tienes ojeras…
Pero por el momento su amigo se quedaría a salvo en el Campamento Júpiter.
Aunque pensándolo bien, mientras cruzaba el pequeño Tíber no podía evitar sentirse más nostálgico de lo que había esperado. Pensó que sería tan sencillo como dejar el campamento Mestizo, pero en Long Island no estaban Reyna, ni Jason, ni Hazel o Frank; estaba dejando a muchos buenos amigos atrás. Y de paso iba a darles muchos problemas en los próximos días. Definitivamente Jason estaría en una situación muy incómoda, y Reyna iba a querer su cabeza para navidad. Hazel se preocuparía un montón. Y Frank tendría que fingir demencia ante todos.
-Afff, es un mal necesario…-Se dijo mientras surfeaba en el ducto que atravesaba las colinas Berkeley hacia el exterior-Bueno, en el mejor de los casos solo seré un desertor ¡Uh!-Finalmente termino siendo expulsado del ducto, con la fuerza suficiente para hacer una pequeña pirueta y aterrizar directamente en la orilla del torrente-Si llego a Nueva Jersey antes y encuentro a ese mestizo primero no tendrán por qué saber que me metí en su dichosa búsqueda.
Con esa perspectiva en mente comenzó su camino, de paso enumerando las cosas que debía hacer por orden de prioridades. Por fortuna era fácil ser optimista en una noche despejada con todas las estrellas y esa bonita luna creciente, además del agradable clima templado. Sí, no había necesidad de que las cosas se complicaran.
-O-
Un par de días después, cerca del puente Turnpike:
-¡¿Qué es lo peor que puede pasar?!-Chillo con sarcasmo un chico mientras corrían por la acera-¡Parece que acabamos de descubrirlo!-
-¡Podría ser peor!-Rebatió Percy, de paso estirando el brazo para sujetar a su nuevo amigo del brazo y hacerlo girar en una esquina:
-¡¿CÓMO?!-
-¡Sigue corriendo! ¡Ya casi llegamos!-
-¡Lo repites desde que cruzamos el puente!-Por fortuna lograron ocultarse tras unos botes de basura-¿Realmente quieres ayudarme?-Inquirió con sarcasmo mientras intentaba recuperar el aliento.
-¿Prefieres regresar a la estación de policía?-Rebatió Percy mientras miraba a su alrededor.
-Desde que te conocí me han perseguido trolls, duendecillos, un grupo de turistas coreanos muy locos y un grupo de sujetos con espadas de oro…-Enumero el moreno internándose en el callejón tras ellos, seguido de cerca por Percy-La estación de policía suena muy atractiva ahora. Dios, no puedo creer que yo dije eso.
-Créeme, estas más seguro ¡conmigo…!-Por un instante, cuando se giró el chico moreno creyó que Percy se había arrojado sobre él y solo pudo reaccionar a cubrirse. Un segundo después un agudo chillido sonó a su espalda. Cuando tuvo el valor de mirar vio algo parecido a una enorme serpiente con patas clavada en la pared con una espada-Aunque no lo parezca.
-¿Quién rayos eres?-
-Te explicare todo cuando estemos a salvo, lo prometo. Por ahora… Por favor, confía en mi-
Continuara…
Jmm, tienen que reconocer que para ser Percy, su partida de Nueva Roma pudo ser un poco más… Ruidosa.
Por otro lado, creo que comenzamos a ver indicios del plan de Percy ¿no? ¿Ustedes que creen que este tramando? ¿Y quién será ese misterioso chico al que Percy pone en peligro mientras intenta salvarlo? ¿A dónde se supone que van ahora? ¿Acaso hizo una pequeña llamada antes de llegar a Nueva Jersey? ¿Estará recibiendo ayuda? ¿O es demasiado orgulloso como para eso?
Muajajajaja
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