Art. 3. Código Hound.
Prohibiciones.
No se permite a los integrantes del proyecto tener relaciones sentimentales con aquellos deportistas que se hayan envuelto en "escándalos" de dopaje. La WADA-AMA cataloga estas interacciones como "conflictos de interés", y el miembro puede perder su status de "membresía".
Rinko Sudo, estudiante de tercer grado y capitana del equipo de voleibol femenino del Karasuno, buscó a Zoe Taracena en el receso de aquella mañana escolar. La chica estaba conversando con Yachi Hitoka sobre un cambio en el entrenamiento de los alumnos de primero cuando la mujer las interrumpió.
Unos minutos más tarde, Taracena acompañó a Rinko al salón vocal, donde la presentaron con la Representante del Club: una chica de cabello cenizo y ojos del mismo tono llamada Murano Sumire. La chica de tercer año le explicó que gracias al buen desempeño del equipo de voleibol masculino, el Instituto Karasuno fue objeto de atención para que sus clubes participaran a nivel nacional en otras modalidades que no fuesen los deportes. En esa oportunidad, recibieron la invitación de un cupo para el Festival Vocal en la prefectura de Hyogo el primer fin de semana de Octubre, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Música.
-¿Y en qué les podría ayudar?- preguntó Taracena con exactitud.
Las chicas le explicaron que la temática de ese año para la canción del festival era "Melodía en Lengua Extranjera: Idioma Español": es decir, que debían tomar una canción en ese idioma, traducirla al japonés y presentarla ante tres jurados: una maestra vocal reconocida en Japón, un manager extranjero y un cantante de esa lengua que para esa fecha estaba de gira en el país.
Y cómo Taracena era extranjera y era su idioma natal, querían que les ayudara con dos canciones que impactaran y tuvieran un mensaje especial.
-No hay problema- les dijo la chica -¿Tienen algún tipo de música en mente?
-Una balada en acapella, ya que no queremos utilizar pista musical porque el club de Música nos acompañará.
-Interesante. Sería una excelente oportunidad para ambos bukatsu.
En ese momento, la presidenta del club vocal le pidió también que les ayudara con el compás.
-¿Con el compás?
-Si- le indicó Rinko -Tu compañero Rivan nos escuchó conversar sobre la invitación y nos dijo que nos podrías ayudar porque tienes técnica vocal.
Taracena recordó que hace tiempo no cantaba… suponía que era buen momento para hacerlo un poco, y "distraerse" en otro aspecto que no fuese el deporte.
-Los entrenamientos de los chicos inician tipo 5 de la tarde. ¿Podríamos empezar a las 3 pm?- sugirió Taracena y la chica de cabello cenizo aceptó.
-Gracias, Taracena-kun- le agradeció Sumire.
Así, unas horas antes de los entrenamientos con el equipo de voleibol masculino, la chica estaba en el club vocal planeando la canción que el Karasuno presentaría en aquel festival de música. Acompañó a la Presidenta y a otras dos integrantes a organizar todo, y a la vez cantaba con ellas.
Durante 15 días, esa era la agenda de la futura manager del equipo de voleibol masculino: almorzar fuera de casa, conocer a los miembros de dicho club, organizar los acordes, la armonía y los tempos, y que el bajista y el pianista se aprendieran algunas notas o frases cortas para que armonizaran el conjunto. Eso sería un plus en su presentación.
Y así debía ser: dejar la mejor impresión en aquella primera oportunidad como invitados.
Infortunadamente, el día que tenían que viajar para presentarse al Festival, la presidenta del club enfermó, y decidió que Taracena asistiera al Festival en compañía de alguna de las otras dos miembros. Argumentó que ella era la persona más indicada para representarlas por su técnica vocal, sin desmeritar a las otras miembros del equipo, y que le sería una gran oportunidad para que la chica mejorara su japonés en rango musical.
Las chicas aceptaron también que Taracena asistiera; no obstante, había un detalle: ese fin de semana iniciaba el Interhigh Clasificatorio del Karasuno que daba un cupo directo al Torneo de Primavera Nacional, por lo que la chica quedó en un predicamento. Le consultó a su sempai lo que había ocurrido y Yachi le dijo que asistiera con el club de música y canto; que al ser un fin de semana ella podría estar presente en el resto de los partidos… si los muchachos seguían avanzando.
Se perdería la posibilidad de ir al primer encuentro local como manager, pero en vista de la situación con el club vocal, la joven viajó a aquella prefectura solo con los miembros del club de música.
-Voy a estar fuera este fin de semana, Hinata- le decía la chica al miembro del equipo de voleibol -No voy a poder acompañarlos.
-¿Y eso? ¿Para dónde vas?
-Voy rumbo a Kobe, en la prefectura de Hyogo.
-¡Eso es lejos! ¿Vas con tus padres?
-No. Voy con el club de música.
-¿Con el club de música?
-Si. Me pidieron el favor de representar al instituto en un Festival.
-¡Ya me acuerdo! ¡Es la invitación que recibieron del Festival Vocal!
-Correcto.
-¿Y Sumire-san? ¿No va a asistir ella como la presidenta del Club?
-Enfermó a última hora, y me pidió el favor. Así que ¡aquí estoy!
-Que mal por ella- comentó Hinata -Era la oportunidad de darse a conocer: tiene una hermosa voz.
-Pienso lo mismo.
-¡Espero que les vaya bien!
-Gracias.
-Es una pena que no puedas acompañarnos.
-Pero serán los primeros partidos: me tienes que asegurar que van a avanzar a las finales para que pueda estar con ustedes.
-Cuenta con ello.
Colgó la llamada, y la joven llegó junto con el club de música al hotel donde se hospedaría ese viernes 4 de Octubre, y en donde sería el Festival al día siguiente.
La norma del evento indicaba que el instituto invitado cerraba las presentaciones con dos interpretaciones: la del concurso oficial y la del cierre del evento, por lo que Taracena le dió tiempo de arreglarse mientras escuchaba las melodías que se presentaban. Muchos institutos escogieron temas interesantes para cantar, de cantantes medianamente conocidos en el país del Sol Naciente y otros un poco más famosos; por ende, ella le sugirió al club vocal tomar las canciones de un dueto que no era muy "internacional" pero que había causado un gran impacto en América Latina por el contexto de sus melodías y su forma de interpretarlas.
-¡Es hermosa!- le dijo una de las miembros del club vocal, mientras escuchaba la tonada de la canción principal ya doblada en voz de su presidenta.
-¿Ya viste el videoclip?- le indicó otra compañera -Uno piensa que la letra se refiere a la pareja y es todo lo contrario: es al nacimiento de un bebe.
-Es muy sentimental- agregó la presidenta del club -Es una excelente decisión.
-Gracias- dijo Taracena algo avergonzada.
-¿Y si se repite?- indicó una de las chicas.
-La canción que escojamos la debemos informar unos días antes: ellos nos retroalimentación si hay duplicidad para escoger otra alternativa, al igual que la canción de cierre.
-Ambas son hermosas- le dijo otra chica -La última lleva un mensaje muy fuerte y contradictorio.
Volvió a la realidad, y en ese momento escuchó que la penúltima escuela que se presentaría sería la Preparatoria Inarizaki. Su corazón palpitó más rápido de lo normal en una reacción de nervios; era la misma escuela de aquel chico… el muchacho a quien le descubrió a Diamorfina en una situación algo "incómoda"
-No… no lo creo…- murmuró para sí misma y respiró profundamente -... ¿sería una casualidad encontrarlo aquí?
La joven se arregló su amplio vestido escotado en la espalda y un pequeño mechón de su cabello recogido, y se levantó del puesto ante el llamado del staff para que se preparara para salir.
-¡Vamos!
En unas sillas de aquel amplio auditorio, casi al frente del escenario, habían tres chicos que acompañaban a un cuarto compañero, porque su novia era quien representaría a la preparatoria Inarizaki.
-¡Cálmate, Heisuke!- le recomendaba su amigo de mirada seria -¡Estás sudando frío!
-¡Ya quiero escucharla!- le dijo el enamorado a su compañero.
Otro de los muchachos estaba con los brazos cruzados, con gesto de incomodidad.
-No hubieses venido- le murmuró su hermano menor.
-No tenía planes para este fin de semana- le espetó -Por lo menos aquí me distraigo con música.
-Disfruta los conciertos, entonces- le recomendó su familiar.
Atsumu Miya desvió la mirada.
-Hay buenas intérpretes de otras prefecturas- comentó Rintaro Suna revisando con detenimiento el cronograma del evento -¡Mira! El instituto Karasuno es la escuela invitada este año. También tienen una representante.
-¿El Karasuno?- le preguntó Osamu Miya y el compañero observó el nombre en aquel panfleto.
En ese momento, comenzó el concierto de la novia de Heisuke Riseki.
Por otro lado, Taracena recordaba el compás de la canción que iba a interpretar en un sigiloso murmullo, reconociendo la melodía que cantaba la estudiante del Inarizaki, y comenzó a cantarla en lip sync.
Cuando estoy, por caer
Yo sé que tú amor me volverá a socorrer
Venceré el temor
Mientras sepa que tu sientes
Dentro lo mismo que yo
En el dolor y el bien, tú me supiste amar
Y lo que soy es por ti, sin dudar.
Haber escogido esa canción era un reto a nivel vocal muy grande; si la chica hacía el registro de las cuatro octavas en el momento indicado sería la ovación del lugar. Y así fue: aquella chica hizo la entonación en el lugar adecuado. Inarizaki había arrasado con los aplausos del lugar.
Finalizada la canción, ambas jóvenes se encontraron.
-¡Gran trabajo!- le felicitó Taracena.
-¡Gracias! Mucha suerte- le indicó la joven estudiante.
Taracena avanzó hacia el escenario.
-¡Qué buen registro vocal!- le dijo Osamu Miya a su compañero Heisuke Riseki.
-¡Mía es hermosa!- dijo con orgullo Heisuke.
-Por las ovaciones es posible que gane- comentó Rintaro Suna -Es el turno del Karasuno.
El presentador activó la bocina y presentó a la última concursante de aquel evento. Un pianista y un bajista se habían ubicado previamente en el escenario para preparar los instrumentos que iba a utilizar la chica.
-"Demos la bienvenida a la representante del Instituto Karasuno: Taracena Zoe"
Los cuatro miembros del equipo de voleibol masculino miraron a Rintaro.
-Les iba a decir el nombre de la concursante cuando Norimune-san empezó a cantar.
Osamu Miya observó a su hermano, quien al ver la presencia de la joven sobre el escenario el semblante le cambió completamente.
-¿Así que ella es la otra manager del equipo de voleibol masculino?- preguntó Heisuke.
-En efecto- le contestó Osamu -Esa presencia es difícil de olvidar.
-Es preciosa- agregó Rintaro y sacó su teléfono móvil para tomarle una fotografía -Obviamente capta la atención de todos.
La chica se sentó en un banquillo alto al lado de aquel micrófono, y dió la señal para que los músicos iniciaran la composición. En efecto, fue la única participante que no utilizo pista musical, solo la interpretación del piano y del bajo.
-Gracias por la invitación- saludó la chica a los presentes -Es un honor para nosotros representar al Instituto Karasuno en este Festival Vocal. Quien debía estar presente aquí con ustedes en la posición de vocalista principal se encuentra en delicado estado de salud, y yo soy la persona que he venido por ella a tan importante celebración. Sin más preámbulo, empezamos.
El pianista inició la tonada.
-Nuestra canción se llama "Subete ga kawatta". Espero que la disfruten.
Durante esos segundos de inicio de la canción en el compás del bajo y del piano, Taracena observó el escenario rápidamente… y su mirada se encontró con la de Atsumu.
Definitivamente las coincidencias no existían… sólo lo inevitable.
El muchacho se incorporó en su asiento, para escuchar con atención la interpretación de aquella chica.
Zoe reaccionó inmediatamente regalándole una sonrisa, y comenzó su melodía.
Todo cambió cuando te vi
De blanco y negro al color me convertí
Y fue tan fácil quererte tanto
Algo que no imaginaba (pianista y bajista)
Fue entregarte mi amor con una mirada.
Todo tembló dentro de mí
El universo escribió que fueras para mí
Y fue tan fácil quererte tanto
Algo que no imaginaba (pianista y bajista)
Fue perderme en tu amor
Simplemente pasó, y todo tuya ya soy.
Antes que pase más tiempo contigo, amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
Antes que te ame más, escucha por favor
Déjame decir que todo te di
Y no hay como explicar, mucho menos dudar
Simplemente así lo sentí cuando te ví.
Me sorprendió todo de ti
De blanco y negro al color me convertí
Sé que no es fácil decir "te amo"
Yo tampoco lo esperaba (en coro)
Pero así es el amor
Simplemente pasó y toda tuya ya soy.
Antes que pase más tiempo contigo, amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
Antes que te ame más, escucha por favor
Déjame decir que todo te di
Y no hay como explicar, mucho menos dudar
Simplemente así lo sentí… cuando te ví. (Pianista y bajista)
Durante el canto del dueto de música, la pareja no pudo disimular la atracción que sentían mutuamente. Cómo en tan solo unos instantes de aquel verano sus impulsos eran tan grandes que no podían dejar de "coquetear" cuando se encontraban.
Atsumu se mantenía en la misma posición del inicio de la tonada: echaba echado hacia adelante apoyando sus codos sobre sus rodillas y sus manos estaban cruzadas sobre su mentón, ocultando el gesto de su labios. Su mirada hacía ella lo decía todo. Por otra lado, Zoe desviaba la mirada de vez en cuando para no ser tan evidente de que en el escenario había "alguien" que la estaba sacando de compostura.
Zoe retomó la frase final.
Todo cambió… cuando te ví.
La ovación no se hizo esperar y el auditorio aplaudió con estruendo y admiración.
-No sabía que la otra manager del Karasuno cantara- comentó Rintaro continuando la toma de fotos hacia la chica.
-También tiene una voz hermosa- agregó Heisuke.
-Es una cajita de sorpresas- agregó Osamu.
El gemelo Miya observaba de reojo a su hermano mayor, quien permanecía en la misma posición.
-¿Volverá a cantar, cierto?- preguntó Heisuke.
-Dice el programa que cuando premien a los ganadores, cierra el colegio invitado. En este caso, el Karasuno vuelve con otra interpretación- le contestó Rintaro.
-Voy a ver a Mía- le dijo su compañero y se retiró del sitio para ver a su novia -Debo darle alientos.
-Querrás decir "besos"- le molestó el chica de ojos rasgados.
Habían dado un receso para que el jurado debatiera, y en media hora anunciaban a las ganadoras.
El salón se iba desocupando; Taracena dió la espalda al escenario para felicitar sus compañeros de la banda, quienes se sentían apenados por los halagos de aquella jovencita.
-Vayamos por un refrigerio- Le dijo Osamu a Rintaro, y llamó a su hermano -¡Vamos, Atsumu!
El chico se levantó de su puesto y siguió a su hermano para poder reaccionar ante lo que estaba pasando. En eso interrumpió su paso, mientras los otros dos salían de aquel recinto.
Los dos hermanos gemelos se miraron fijamente.
-¿Has notado cómo te pone esa chica?- le preguntó sorprendido y su interlocutor desvió la mirada, sintiéndose castigado -Solo bastó conocerla ese día, y quedaste flechado con ella.
-No puedo evitarlo- le murmuró sin mirarlo y haciendo un puchero.
-No conversaste conmigo esa noche- le recordó.
-No era necesario.
-No me refiero a los detalles.
Atsumo agudizó la mirada.
-Taracena dijo que "te cuidara"- le comentó -¿Por qué?
-Estaba equivocado- mencionó divagando, tratando de que su hermano no se enterara de lo que ese día se había inyectado.
-Osamu: ¿Ustedes llegaron a tener relaciones?
Atsumu chistó algo incómodo.
-No- mintió parcialmente -Me hizo cambiar de parecer.
-Y de pensar- le agregó su hermano -Me sorprende que seas tú el que profesas la frase de "no tener recuerdos" y es irónico que tus pensamientos te lleven a aquella noche con esa chica.
-No lo entenderías.
-Prefiero no hacerlo. Solo espero que estés tomando la decisión correcta- le finalizó su hermano para salir de aquella fila de sillas.
Atsumu miró el escenario, que ya permanecía solo
-Debo hablar con ella- murmuró decidido.
Pasados 45 minutos, el concurso dio el veredicto final. El instituto Karasuno había quedado en tercer lugar, seguido del Inarizaki en un segundo puesto.
Heisuke no podía estar más emocionado por el logro de su novia Mia Norimune, quien lloraba de la dicha por el gratificante premio.
Para finalizar, el Karasuno nuevamente se preparó para culminar el evento, esta vez en compañía del otro miembro del club de música en la batería.
Taracena respiró hondo, y sonrió. Nunca hubiese pensado que aquella segunda canción de cierre iba a causar un impacto en quien se la dedicaba.
-Esta canción hace parte del mismo grupo vocal de la primera canción- explicó Zoe con el micrófono activado a la audiencia -Esta melodía va dirigida a esa persona por la que sentimos un apego emocional bastante fuerte y que nos hace dudar y no tomar una decisión oportuna.
Los miembros del equipo de voleibol masculino del Inarizaki observaron de reojo a su compañero de cabello rubio y mirada serena.
El pianista inició los acordes y la chica tomó el micrófono.
-Y esa persona… se encuentra aquí- puntualizó la chica -Esto va para tí, con todo mi respeto. La canción se llama "Nigeru"
No se pudo evitar las caras de sorpresa de los asistentes al recinto. Era una confesión directa. El aludido ya lo sabía.
Taracena les hacía una señal a sus compañeros que aunque fuese una declaratoria, continuaran con lo planeado en la intervención de las frases previamente estudiadas, ya que ninguno de ellos iba a pensar que el contenido de la canción sería un mensaje contundente para un invitado. Azares del destino.
Osamu Miya y Rintaro Sudo se observaron circunspectos para escuchar con detenimiento aquella letra.
Aléjate de mí y hazlo pronto, antes de que te mienta
Tu cielo se hace gris, yo ya camino bajo la tormenta
Aléjate de mí, escapa, vete, ya no debo verte
Entiende que, aunque pida que te vayas, no quiero perderte.
La luz ya no alcanza
No quieras caminar sobre el dolor descalzo
Un ángel te cuida
Y puso en mi boca la verdad para mostrarte la salida.
Y aléjate de mí, amor
Yo sé que aún estás a tiempo
No soy quien en verdad parezco y perdón
No soy quien crees, yo no caí del cielo
Si aún no me lo crees, amor
Y quieres tú correr el riesgo
Verás que soy realmente buena en engañar y hacer sufrir, oh, oh
A quien más quiero.
A quien más quiero (pianista)
Aléjate de mí, pues tú bien sabes que no te merezco
Quisiera arrepentirme, ser la misma y no decirte esto
Aléjate de mí, escapa, vete, ya no debo verte
Entiende que, aunque pida que te vayas, no quiero perderte.
La luz ya no alcanza (bajista)
No quieras caminar sobre el dolor descalza (bajista y pianista)
Un ángel te cuida (pianista)
Y puso en mi boca la verdad para mostrarte la salida (bajista y pianista)
Y aléjate de mí, amor
Yo sé que aún estás a tiempo
No soy quien en verdad parezco y perdón
No soy quien crees, yo no caí del cielo
Si aún no me lo crees, amor
Y quieres tú correr el riesgo
Verás que soy realmente buena(o) en engañar y hacer sufrir
y hacer llorar
A quien más quiero
Uoh-oh, uoh-oh
Uoh-oh-oh (todos excepto baterista)
Atsumu Miya apretaba su mandíbula con fuerza y evitaba caer en llanto. No iba a permitir que todo acabara de esa manera. Sus compañeros de equipo estaban aún más sorprendidos de aquella declaratoria entre los dos jóvenes. ¿En qué momento había pasado algo entre ellos?
Solo una noche… bastó para que ambos se conocieran.
Y aléjate de mí, amor
Yo sé que aún estás a tiempo
No soy quien en verdad parezco y perdón (bajista)
No soy quien crees, yo no caí del cielo (pianista)
Si aún no me lo crees, amor
Y quieres tú correr el riesgo
Verás que soy realmente bueno en engañar y hacer sufrir, oh, oh (bajista y pianista)
A quien más quiero
A quien más quiero.
¡GRACIAS!
Y el evento cerró con una ovación hacia el grupo del Karasuno que interpretaba la canción en la melodía y en los acordes.
Taracena se retiró rápidamente de aquel lugar, seguida por sus compañeros de escenario. El presentador del evento tomó la palabra para cerrar el Festival.
La chica se detuvo en un pasillo, con respiración agitada.
-Lo hice… lo hice!- pensó contrariada.
-Taracena-san- le llamó el compañero bajista -¿Estás bien?
-Eso fue muy arriesgado- le dijo el estudiante de segundo año que tocaba el piano -¿Cómo se te ocurre declararte en pleno evento con público?
-¡Qué valiente!- le halago el baterista -¡Yo no me imagino a una japonesa haciendo eso en pleno concierto!
-No ayudes mucho- le ironizó el pianista.
-¿Te traigo agua?- le preguntó el bajista a su compañero y la chica asintió.
Después de un trago largo de bebida, los compañeros le dijeron que descansara en su habitación mientras ellos recogían los instrumentos para volverlos a empacar. El viaje de mañana sería largo.
Taracena mantenía la vista perdida en aquel largo pasillo, y dejó el vaso de la bebida sobre una barra de alimentos cerca. Avanzó unos pasos por el amplio pasillo e ingresó a su habitación. Miró aquel balcón y se acercó para respirar la brisa de aquella tarde.
-Lili no me lo creería- se dijo para si misma -¿Será que la llamo?- miró su reloj y calculó el tiempo -Deben ser las 3 de la madrugada de hoy. Pero si ve que soy yo contesta la llamada.
La chica le marcó a su amiga en el extranjero.
Lili era la chica más descomplicada que Taracena había conocido en su vida: de tez trigueña, cuerpo voluptuoso y cabello rizado en tono rubio, la chica gustaba de las fiestas y la vida social; su gusto culposo eran los encuentros queer.
Efectivamente, la chica le contestó la llamada.
-Debe ser un chisme muy bueno para que no hubieses esperado a que yo me levantara unas horas más tarde.
-Me le declaré a un chico.
La rubia se reincorporó en su habitación y prendió la luz tenue de su mesita de noche.
-¿Cómo así que te le declaraste a un chico?
-Bueno… no precisamente. Le dediqué una canción.
-¿Cuál?
-"Aléjate de mí"
-Uy, no, Zoe. Que mala eres. Esa melodía es muy ambigua.
-No pude evitarlo.
-¿Por qué lo estás evitando?
Zoe no pudo decirle a su amiga lo ocurrido con la Diaformina. Era código "Hound"
-Tuvimos una diferencia. Quería dejarle las cosas claras.
-Pues con esa canción lo dudo mucho. ¿Tienes una imagen del muchacho?
-Déjame ver…
Taracena buscó entre sus archivos si aún conservaba una foto del aludido, pero no la halló.
-No. Supongo que la borré junto con el resto de fotos de otros miembros de los equipos de voleibol.
-Que mal. Así te puedo orientar en cómo debes proceder.
-Si claro: si lo ves apuesto me dirás "Zoe, dale una oportunidad"; en cambio si lo ves nada agraciado me vas a decir "¡Bien hecho! ¡Aléjalo!"
-Ya me conoces.
En ese momento escuchó que golpeaban la puerta.
-Te dejo, Lili. Sigue descansando.
-Seguimos después.
Colgó, para acercarse a la puerta y ver quien la buscaba. Eran los miembros del club de música. Abrió la puerta.
-¿Ya estás mejor, Taracena-san?- le preguntó el bajista y la chica asintió.
-Si… fue la emoción del momento.
-Vamos a salir a conocer los lugares cercanos, ¿vienes con nosotros?- le dijo el pianista.
Taracena aceptó.
-¡Lo merecemos!- dijo el baterista -¡Me sorprende lo bien que hicieron la armonía!
-Gracias- mencionó la chica.
Y los cuatro salieron de aquel hotel de 4 estrellas.
Avanzando unas calles, no pudieron evitar encontrarse con los alumnos del equipo de voleibol masculino del Inarizaki acompañados de Mía Norimune. La chica nuevamente le halagó la técnica vocal.
-Hola, Taracena-san- le saludó Heisuke -tiempo sin vernos.
-Fue una buena canción de cierre- le indicó Mía -No me imagino la cara del muchacho que recibió ese mensaje.
El aludido en mención desvió la mirada. Su hermano gemelo rió divertido.
-¡Vamos!- les indicó Rintaro para seguir con su camino.
Todos avanzaron, mientras Atsumu buscaba fuerzas para tener la valentía de no alejarse de aquella chica.
-¡Oh!- recordó Taracena y se detuvo -¡Olvidé algo!- exclamó -Avancen ustedes… ¿Dónde van a estar?
-En la tienda departamental de tres cuadras arriba- le contestó el pianista -¡Hay cinema!
-Ok. Yo les llego.
Los miembros del club de música se adelantaron, mientras Taracena regresaba al hotel.
Atsumu se dió cuenta y la siguió. Con su encantó innato consiguió de forma inmediata que la recepcionista le diera el número de la habitación de la chica y avanzó rápidamente por las escaleras. Su resistencia era muy buena: no por algo fue fichado para un campamento de entrenamiento con la sub-19.
Taracena avanzó por el pasillo hasta la entrada de su habitación.
-No llevo efectivo- recordó contrariada.
Cuando sintió que le tomaron la mano y le dieron la vuelta con fuerza, cayendo al frente de un muchacho de mayor estatura, quien tomó su mentón para besarla con fuerza.
No hacía falta saber quien era… todo era evidente. Y más evidente era que ella no opondría resistencia para soltarse de aquel acto "inmaduro" de amor y recelo.
-Déjame correr el riesgo- le murmuró en un tono de voz enardecedor -Quiero que seas mi regalo el día de hoy.
Y de repente, como dos amantes desconocidos, entraron a aquella habitación.
Taracena no pudo sentirte más culpable con ella misma. ¿Por qué tenía que palidecer en su presencia?
El grupo regresó a la prefectura de Miyagi y mostraron el trofeo que se llevaron por el tercer lugar. La presidenta y las chicas no pudieron estar más contentas de aquel gran resultado, y decidieron entregar el trofeo a la dirección para que lo duplicara: el premio era también merecido para el club de música.
Taracena le pidió a los miembros del club de música no comentar algo sobre lo ocurrido en la canción final de cierre, y de su declaratoria abierta de sentimientos por alguien en el auditorio, que a la final nunca se mostró quien era el entredicho. Los chicos se lo aseguraron.
Ese mismo día, en la tarde, en el trayecto a casa, Zoe le pidió un favor muy especial a Hitako.
-¿No quieres ser la manager en el Torneo Local de Primavera?- le preguntó Yachi -¿Por qué? Los muchachos te necesitan en esa posición.
-Aún debes ser tú la representante en el partido, Hitako- se excusó Taracena.
-Pero ellos pidieron que fueras tú la líder en esta oportunidad.
La aludida detuvo su caminar.
-¿En serio?
-¡Si!
-¿Por qué?
-Ellos quieren demostrarte que tus enseñanzas "fuera de lo común" dieron sus frutos en los partidos. Y qué mejor gesto para ellos que los acompañes como su veedora.
La joven se puso nostálgica, y evitó llorar de la alegría de escuchar esas palabras.
-También quiere mostrarte que el bullicio de las barras contrarias ya no les afectarán en su concentración.
Taracena recordó el entrenamiento de los remates con audífonos, escuchando "Scary Monsters and Nice Sprites". El entrenador Ukkai estuvo de acuerdo en aquella ocasión y fue un experimento social interesante que arrojó datos muy importantes para el desempeño en los remates.
En ese momento, se encontraron con Hinata y Kageyama.
Taracena se sintió peor.
-¡Felicidades, Zoe-san!- le dijo Hinata -Ya nos enteramos de que quedaron en tercer lugar.
-Felicidades- repitió Tobio.
La chica sonrió con un dejo de tristeza.
-Estoy cansada del viaje- se excusó -Me voy a adelantar- les dijo despidiéndose.
Los tres estudiantes la vieron alejarse en la distancia.
-¿Qué tiene Taracena-san?- preguntó el armador del equipo.
-No lo sé… la noto distinta- respondió Hitako.
Hinata agudizó su mirada.
De aquel momento nadie se enteraría… solo aquella pareja… quedando en el recuerdo de que si se volverían a ver reaccionarían de esa forma y le darían rienda suelta a sus deseos.
Por eso, bajo la luz tenue de aquella habitación, prometieron "evitarse" en algún torneo donde los equipos estuvieran presentes. Y aquella decisión, fue la mejor para ambos.
O eso era lo que pensaban.
Aquella mañana de finales de Octubre, en el receso, mientras Taracena conversaba con Tokita sobre un problema de la clase de matemáticas, la joven escuchó el pitido de la mensajería de su celular. Desbloqueó el equipo, y al observar el mensaje esbozó una sonrisa. Contestó aquellas palabras, para continuar con su compañero de salón analizando el problema de la ciencia pura.
-¡Hola!- le escribió.
-Hola- le respondió la chica.
(15/09/2021) Notas de la autora: ¡Hola a todos!. He estado muy ausente de estas inspiraciones divinas. Y si! Hago parte del famdon de Haikyuu: a quien no quiere caldo se le dan tres tazas: el voleibol nunca fue de mi agrado, uní mi vida con un chico que era líbero en sus estudios universitarios, y me gusta mucho esta serie spokon por las carcajadas que me saca con las ocurrencias que suceden y por el desarrollo de personajes.
Este pequeño "omake de overtura" hace parte de la historia que estoy escribiendo sobre Haikyuu para los años 2013, 2014 y 2015. Nuevos personajes ingresan a la preparatoria Karasuno, me extiendo un poco con licencia creativa para la construcción de sus historias de vida (que no se llegue a dar cuenta Furudate) y a varios miembros del equipo Karasuno los veremos "madurar" conforme pasan los años. Por ende, gran parte de la información aquí contenida se explica mucho mejor en la historia en proceso de redacción y posterior publicación, por eso es un pre-spoiler de algunos detalles que surgen en la lectura base.
Y si! El omake también me salió cursi con letras musicales y tal. Pero al ser Festival de Canto me tocó improvisar en un mundo del que desconozco los rangos vocales.
Disfruten!
