¡Waoh! ¿Es idea mía o julio se pasó muy rápido?

Estoy seguro que no fui el único que lo sintió así, pero en lugar de discutir sobre percepciones temporales ¡vayamos directamente a nuestro capítulo de hoy!

Veamos, la última vez Percy nos dejó con su última y hasta ahora más grandiosa idea: meterse con Leo en el Laberinto de Dédalo, encontrar a Dédalo y convencerlo de tomar a Leo como su estudiante.

Ezequiel: tienes que reconocer que es una buena idea…

Thomas: Si, igual que Mitrídates bebiendo pequeñas dosis de veneno a diario para hacerse inmune.

Ezequiel: pero funciono, ¿no?

Thomas: ¡Si, y cuando quiso suicidarse para evitar ser capturado falló!

Ezequiel: ¿Dónde aprendes tantas babosadas?

Thomas: ¿Babo..? ¡¿Babosadas?! ¡Ven aquí asqueroso remedo de disociación Gmeliana!

Ezequiel: ¿Reme-que de qué? ¡Ves! ¡Ha eso me refiero!

Yo: Eh, mejor dejemos que esos se correteen un rato ¡Eh, aléjense de los complejos Freudianos o aquí va a correr sangre! Veamos… ¿Dónde nos quedamos exactamente la última vez?

¡Ah, claro! Luke le dijo a Percy que solo les dejaría ir si encontraba a alguien más (de confianza) para que les acompañara. ¡Y esta en lo correcto! Ese laberinto es una locura, y Leo no es precisamente el mejor luchador. Y eso nos dejó con una misteriosa llamada al final del capítulo.

Erebo bendito, no tienen idea de la que se va a armar a partir de ahora…


Capítulo 23:

"Sentencia de Muerte"

Contrario a la práctica usual del campamento, cuando les explicaban a los campistas que usar aparatos eléctricos como los celulares, las computadoras y especialmente el internet, era muy mala idea. Lo primero que hizo Medusa cuando comenzó a enviar a Percy a la escuela fue conseguirle su propio teléfono, bajo advertencia de contestar todas las llamadas o ser encerrado con escuela en casa hasta la universidad.

Entonces, ¿cómo evito Percy ser devorado por todos los monstruos salvajes en la ciudad?

Sencillo, pagando los treinta y cinco dólares con noventa y siete centavos que costaba la línea privada.

Resulta que los monstruos solo podían rastrear las señales públicas.

-Diga…-Aunque lo que si le extraño fue recibir la llamada de un número desconocido. Era muy receloso acerca de dar su contacto, y además tenía demasiadas cosas en que pensar ahora con las condiciones de Luke por lo que estuvo poderosamente tentado a desviar la llamada. Pero al final termino cediendo al arraigado condicionamiento de "!Siempre contesta ese teléfono!"-¿Quién habla?-Presionó al no recibir respuesta.

-Mañana, al mediodía, en la plaza de guerra. Tendrás derecho a defenderte para tu ejecución como criminal buscado de Nueva Roma, por deserción-El tono era austero y seco, por lo que a Percy le costó un poco adivinar quién era la persona del otro lado de la línea. Y cuando finalmente logro hacerlo ya habían colgado. Dejándole con una única forma de responder:

-¡¿Ah?!-Le tomo unos segundos a su cerebro hacer clic y conseguir la brillante solución a todos sus problemas. En poco tiempo su expresión de estupefacción fue reemplazada por una mueca sonriente y de absoluta felicidad mientras sus hombros se movían al ritmo de una risa que rápidamente muto en una fuerte carcajada a la luz de la luna.

Detrás de él, Leo asomo preocupado la cabeza por el ventanal. Percy no tenía como notarlo, pero visto desde adentro parecía el peor enemigo de Batman.

-Waoh…-Leo solo lo ignoró y retomo su plan de darse una ducha antes de dormir. Aunque en el fondo estaba algo preocupado, ¿en serio se estaba acostumbrando a vivir con este montón de lunáticos?

A la mañana siguiente, en un poco agradable giro de acontecimientos fue Percy quien irrumpió en la habitación de Luke para despertarlo muy temprano:

-¡Arriba, Castellan!-Bramo muy animado al tiempo que le arrancaba la cobija-¡Agh! Por Erebo, cómprate una pijamita ¿no?-Espetó divertido mientras veía a Luke cubrirse rápidamente con una almohada.

-¿Qué quieres, Percy?-Por mucho que Luke quisiera sonar enojado, la vergüenza le superaba por mucho. Y el estado matutino masculino no ayudaba a bajar su sonrojo:

-Encontré quien nos acompañé en el laberinto, y no tienes como rebatir-Se adelantó en cuando Luke quiso protestar. Obviamente Luke objeto, y mucho: quien, de donde, qué tipo de luchador… Todas las cuestiones fueron respondidas satisfactoriamente solo con decir el nombre de su tercer compañero-¿Y bien?

-Afff…-Luke ni siquiera era consciente de lo sugestivo que resultaba el dejarse caer de nuevo en el colchón. Después de todo la almohada era lo único que aún lo separaba de la desnudes, y Percy simplemente aprovechaba para tomar una fotografía mental. Quien podía culparlo, él no era de piedra-Bien, hagámoslo.

-¿Perdón…?-

Obviamente Luke se refería a los preparativos de su incursión. Incluso Percy se sintió un poco culpable por haber malentendido las palabras del rubio, por fortuna Luke no lo notó. De todas formas, lo saco de la habitación para poder vestirse en paz.

Pasaron las siguientes dos horas repasando toda la información que el bando de los titanes había reunido del laberinto, especialmente los tipos de trampas en las que habían caído y las criaturas salvajes con las que se habían cruzado. Leo preguntó por qué no habían trazado un mapa de las zonas que habían explorado, pero el hecho de que el laberinto cambiara constantemente hacia los mapas muy poco efectivos. Lo cual en realidad también se aplicaba a las trampas y a todo lo demás en realidad. Básicamente fueron dos horas de escuchar a Luke repetir constantemente de diferentes maneras que tuvieran mucho cuidado y que no fueran impulsivos.

Luego fueron otras dos horas de preparativos: armadura ligera para ambos, un escudo de torre para Leo y, en contra de todo sentido común, un cuchillo de caza de bronce celestial que iba en su cinturón para casos de emergencia. Percy, con su inseparable riñonera no debía preocuparse por tener un arma apropiada, y luego de mucha insistencia de Luke accedió a llevar un escudo circular en la espalda:

-Si ignoras las armas afiladas, casi parece que estamos preparando un día de campo-Comento Percy mientras llenaban las mochilas con provisiones y equipo de emergencia-Pásame esas granadas…

-Eso no suena a día de campo-

-¿Qué clase de día de campo no incluye explosiones?-Lo increíble era que Percy parecía decirlo en serio.

Finalmente, a las once de la mañana estaban listos. Tenían todo lo necesario para sobrevivir bajo tierra, o al menos lo suficiente como para no ir demasiado cargados. Además, Luke les había asignado una guardia de un lestrigón, un par de dracaenaes y lo que parecía una especie de hombre foca:

-Entonces yo iré a buscar a nuestro último compañero, ustedes solo espérennos en la entrada que mencionaron-Dijo Percy mientras se colgaba su mochila-Es en la estación del subterráneo tres ¿no? Llegaremos sobre el medio día…

-Mmmm-Por su parte, mientras veían a Percy tomar el autobús, Luke no pudo evitar tener cierta suspicacia en la mirada-¿Por qué tengo la sensación que estas ocultando algo?

-Ay por favor…-Rebatió Percy asomándose por la ventana de su asiento-¿Qué? ¿Crees que vamos a tener un duelo a muerte y luego aprovecharé cuando este inconsciente para obligarlo a bajar al laberinto con nosotros? No seas dramático, rubiecito…

Veinte minutos después, cuando Percy cruzo la esquina y entro en la plaza de armas no tuvo que considerarlo demasiado para adivinar que el sujeto de pie frente al monumento conmemorativo esperaba por él. Por favor, el tipo tenía un peto, grebas en brazos y piernas y una espada colgando de la cintura:

-Viejo…-Comento en cuanto estuvo a solo unos metros frente a él-Ustedes rubiecitos son demasiado dramáticos-Espetó con las manos en la cintura. Sin embargo, no demoro demasiado para mostrar una enorme sonrisa de contento en la cara-Como sea, te eche mucho de me-

-¡…!-Nada más tuvo a Percy cerca Jason no dudo en tomar su gladius y apuntarla directo a su garganta, de paso dándole un susto de muerte al ojiverde que apenas retrocedió a tiempo:

-¡Oye, eso es peligroso!-Estalló aterrado.

-¡Perseo Jackson! ¡Como desertor de tus deberes en la duodécima legión, has sido condenado a muerte!-Bramo el pretor dando un mandoble para apuntar al suelo-¡Y como tu responsable y Pretor estoy aquí para-

-Ok, ok ¡Stop!-Interrumpió Percy abruptamente mientras formaba una equis con los brazos. Jason se sorprendió un poco y le miro ceñudo. Pero opto por asentir levemente e instarle a hablar. Quería. Necesitaba escuchar lo que el griego tendría que decir en su defensa. Si, continuaba furioso con él. Pero, reconocía que una parte de él estaba dispuesta a perdonarlo. Tal vez Percy había tenido sus razones para irse intempestivamente-¿De qué rayos estás hablando?-

La ceja derecha de Jason se crispo. Pero con una calma antinatural cerro el espacio entre ellos mientras guardaba su espada como la moneda dorada en su bolsillo; y en el instante en que Percy se preparó para un abrazo lo que recibió fue el puño de Jason directo en el estómago:

-¡Ugh…!-Esa no se la esperaba. Hasta ahora el único que podía sacarle el aire de esa forma era Tyson, y Crisaor cuando lo atrapaba con la guardia baja. Por puro reflejo fue capaz de poner tierra entre ambos antes de recibir otro golpe-Viejo, que demonios-

-¡Saca tu espada!-Espeto Jason sacando también su arma. Percy le miraba estupefacto, pero haciendo caso de su advertencia:

-"Muy bien, es obvio que está molesto…"-Pensó mientras apretaba el agarre en la espada corta que había sacado de su riñonera-"La pregunta es, ¿por qué?"

Por suerte Percy guardo sus incógnitas para sí mismo. Después de todo, si Jason le hubiera escuchado preguntarse porque él estaba enojado seguramente no le habría dado oportunidad de sacar un arma para defenderse:

-Viejo, sea lo que SEA, podemos arreGLARLO-Con cada intento de Percy por dialogar solo recibía ataques cada vez más y más feroces. Debía ser algo realmente serio, pero no podría ayudarlo si le cortaba la cabeza-Jay´, lo siento-Sorprendentemente, por un breve instante los ataques del hijo de Júpiter parecieron cesar. Claro, Jason creyó que Percy estaba pidiendo disculpas por haberse ido, pero en realidad solo se estaba disculpando por lo que estaba a punto de hacer:

-¡Ugh!-Su pequeña malinterpretación le costó un rodillazo directo en su zona masculina.

-Perdón, perdón, perdón…-Por difícil de creer que parezca, Percy realmente se sentía culpable mientras le ayudaba sujetándolo de los hombros para que no cayera de bruces y le quitaba su arma a Jason, quien no paraba de presionar su entrepierna mientras fulminaba a Percy con la mirada-Perdón…-Repitió el ojiverde mientras guardaba la Gladius de oro en su riñonera-Pero al menos podremos- ¡Auh!

Pero Jason no era tan débil como para quedarse de rodillas. Aun con el agudo dolor entre sus piernas logro levantarse y conectar un puñetazo directo en la mandíbula de Percy; fue un milagro que no perdiera un pedazo de lengua por eso:

-¡¿Eso son nudilleras?!-Espeto Percy indignado aun frotándose la mandíbula.

-¡Vas a…-Dioses, era difícil hablar mientras aguantaba el dolor de sus genitales-Pagar!-Pero la furia era un analgésico mejor de lo que esperaba.

-¡Ok, señorito bonito!-Y al mismo tiempo, por mucho que Percy quisiera ayudarle él también tenía su límite-¿Quieres hacer las cosas así? ¡Hagámoslo!-Aunque había que reconocer que tampoco era el alma más paciente.

Por los siguientes cinco minutos ambos mestizos estuvieron inmersos en un intenso combate mano a mano, Jason era sorprendentemente bueno boxeando mientras que Percy tenía una clara preferencia por las patadas. Pero aun con un labio roto y un agudo dolor en las costillas el ojiverde continuaba con sus intentos de conseguir algo de información:

-¿Te están chantajeando?-

-¡…!-El golpe de Jason le entro por la derecha en el costado.

-¿Están vigilándonos?-

-¡…!-Esta vez fue un golpe de lleno en el pecho.

-¿Es una misión?-

-¡…!-Nuevamente un gancho ruso directo a su cara, Percy apenas pudo evitar que le rompiera la nariz.

-¿Qué demonios está pasando? ¡Hablar no va a matarte!-Espeto furioso, aunque no pasando por alto que cada vez que sugería algo Jason parecía golpear con más saña:

-¡Eres un idiota!-Estallo finalmente Jason.

-¡Eso no es razón para golpearme!-Percy lo pensó dos segundos-¡Bueno, tal vez solo un poco! ¡Pero amerito más explicación que eso!

-¡Qué no lo entiendas solo empeora como me siento!-Espeto Jason apuntándolo con el dedo de la misma mano donde tenía las nudilleras-¡Tú, idiota desconsiderado!

-"Muy bien, entonces es algo personal…."-Al mismo tiempo Percy intentaba leer entre líneas-Genial, ¿ahora que hice?

-¡…!-Solo que no fue consciente de que esa última parte la termino diciendo en voz alta, terminando de volar el ultimo fusible en la cabeza de Jason que arrojo a él directo a golpearlo en la cara:

-¡Wouh…! Vale, perdona, veamos…-Dijo mientras detenía el golpe de Jason sujetándolo por la muñeca y haciéndole una llave para obligarlo a ponerse de espaldas a él para entonces sujetar su otro brazo contra su cuerpo presionando con su mano libre sobre la cadera del romano-¿Es por no afilar todas las armas?-Jason siguió forcejeando mientras gruñía-Vale, ¿entonces es por romper ese letrero y no decirle a nadie?-Un pisotón en su pie izquierdo-¡Auh! Bien, ¿aaah…? ¿Por arrojar la caca de Aníbal detrás de las barracas en lugar de llevarlas hasta el procesador?-

-¡¿Fuiste tú?!-Esta vez Percy recibió un fuerte golpe en la nariz de la cabeza de Jason:

-¡¿Quieres decirme de una vez porque demonios estas tan enojado?!-Inquirió Percy dándose por vencido al tiempo que soltaba a Jason. Ese último golpe le había sacado varias lagrimitas-Escucha…-Insto al tiempo que extendía su mano a Jason, deteniéndolo de arrojarse otra vez a golpearlo-Está claro que no es por ninguna de mis bromas, ni por haber sido perezoso.

-…-Jason simplemente le miro con los ojos entrecerrados.

-Es algo serio, lo entiendo…-Prosiguió Percy limpiándose la sangre de la nariz-Y si, seguramente sea culpa mía lo reconozco-Admitió con algo de renuencia-Pero, eres mi amigo y no quiero pelear así contigo. Así que, por favor, dime que es lo que hice y juntos podremos encontrar una solución…-La honestidad inundaba sus palabras. Adoraba luchar con sus amigos, pero hacerlo de aquella forma de verdad le provocaba un mal sabor de boca.

Por otro lado, Jason lo observo fijamente por varios minutos. Su expresión acalorada por el esfuerzo, sus ojos que prácticamente brillaban en suplica y esa boba sonrisa de la que el griego seguramente no siquiera era consciente que ponía intentando transmitirle más calma.

Un hondo suspiro escapo de sus labios al tiempo que relajaba su postura.

Por su parte Percy finalmente pudo sonreír tranquilo mientras se acercaba a su amigo. Ahora podrían relajarse y hablar como-

¡PUM!

-¡¿Podrías expresar tus emociones de otra manera?!-Espetó Percy tras recibir un puñetazo en la mejilla.

-¡Te fuiste!-Pero ni siquiera tuvo tiempo de frotar el área adolorida cuando el romano ya le tenía sujeto fuertemente del cuello de su camisa-¡Un día estabas dejando a todos sin cena y al siguiente todos estaban diciendo deserto desertor! ¡Y yo era el perfecto idiota intentando defenderte!

-¿De qué-

-¡Toda la quinta acabo siendo interrogada! ¡Dakota y Gwen fueron puestos bajo custodia!-Prosiguió el rubio gritándole a la cara-¡Apenas pude evitar que Octavian llevara a Frank y a Hazel a juicio!

-Pero-

-¡Y lo peor es…!-Por primera vez Jason pareció titubear en sus palabras, mas no en su enojo. Estaba a solo unos centímetros de cruzarlo; el umbral entre cumplir su deber como pretor y reclamar por sus propias emociones particulares.

-¿Lo peor es…?-Inquirió Percy, percibiendo que aún faltaba lo realmente importante.

-¡…!-No podía. No debía. No habría vuelta atrás. Las consecuencias de cruzar esa línea eran demasiado trascendentales como para tomarlas a la ligera. Su deber, su lealtad eran lo único que mantenía sus pies fijos de ese lado, pero lo más aterrador era ese algo sin nombre que insistía en querer empujarlo. Obligarlo a ir más allá.

-Jay´, ¿qué es lo que no estás diciéndome?-Y con un demonio, ¿por qué hasta ahora caía en cuenta de lo cerca estaban? Tenía la mirada de Percy a solo centímetros, podía ver perfectamente donde el azul se convertía en verde mientras sentía el aliento sobre su cara. Su pecho dolía cada vez más y sentía como su voluntad comenzaba a flaquear:

-¡No lo hagas! ¡Eres Jason Grace, eres responsable de muchos en la legión!-

-¡Vamos, avanza! ¡Toda tu vida has sido el niño dorado, has tenido que cargar con la responsabilidad de ser hijo de tu padre! ¡Él fue el único que te vio como un igual!-

-¡No puedes darle la espalda a todos tus compañeros! ¡Cuentan contigo!-

-¡Tienes derecho a decidir por ti mismo! ¡A tener tu propio bocado de libertad!-

La lucha interna estaba matándolo. Su deber, todos sus buenos recuerdos en el campamento, todo su sentido de la responsabilidad se encontraba a su lado: era su armadura, su casco, su espada. Todo flotaba como si lo vistiera un espectro invisible que lo amenazaba apuntando su propia espada a su cuello. Y luego estaba él, esa parte de su espíritu que había quedado siempre relegada a causa de las circunstancias: sus anhelos infantiles, sus sueños, sus deseos adolescentes, todo aquello se había mesclado con ese pequeño egoísmo natural en los mortales que a la vez había decidido echar mano de su vena rebelde.

La misma que se había visto influenciada desde que conoció a Percy Jackson.

-Avanza…-

-Cumple tu deber-

-Vive tu vida-

-¡Deja de dudar!-

-¡Se feliz!-

-¡MATALO!-

En ese instante todo se oscureció.

Los espectros en su cabeza desaparecieron dejando nada más que un silencio aplastante, incluso sentía tapados los oídos. No podía pensar en nada. No podía hacer nada más que sentir su propio pulso. Poco a poco empezó a escuchar sus latidos. Pero entonces un fugaz destello rojo ilumino cada rincón de su mente.

Y entonces ocurrió:

-¡Tú me abandonaste! ¡Dijiste que éramos amigos, que estábamos juntos en tus locuras! ¡Pero te marchaste! ¡Te fuiste! ¡No me importa cubrirte, no me importa ayudarte, pero… pero… ¿Por qué?-No se dio cuenta que sus rodillas ya no podían sostenerlo-¿Por qué no me dijiste nada? ¿Por qué… no te despediste?

-Jay…-Todo su peso estaba recargado sobre Percy, quien le sostenía al tiempo que le miraba apenado. Pero sobre todo confundido-¿De qué estás hablando? Te dejé una carta.

Contrario al funcionamiento usual de la física y el sistema nervioso, el sonido y significado de aquella última declaración tardo varios minutos en llegar a su cerebro. Era como si el sonido y los impulsos nerviosos intentaran darle al menos un último instante de paz, y solo un poco de dignidad. Y cuando finalmente sucedió, sus niveles de estupefacción e ira volvieron a dispararse en la misma proporción que su pena:

-¡¿Qué?!-Debía comenzar a considerar alejarse definitivamente de Percy, esos picos emocionales iban a terminar matándolo-¡¿Qué tú qué?!-Pero no si él mataba primero al idiota de ojos verdes.

-Si… agh... yo, la… deje en ¡agh! ¡Déjame hablar!-Espetó sujetando las muñecas de Jason para que dejara de estrangularlo-¡Escucha! Por casualidad iba pasando cerca del Principa durante su pequeña reunión secreta ¡Eh!-Se quejó cuando Jason le dio un zape con el dedo en la frente-Vale, seguí a Dakota y a Gwen ¡y no me arrepiento!-Aclaro tercamente-Amigo, estaban planeando asesinar a un pobre chico solo porque lo decía el idiota de Octavian.

-¡Bien!-Jason se soltó con brusquedad y encaro a Percy-¿Qué dijiste sobre una nota?-Inquirió apresurado.

-Una carta-Corrigió Percy, aguantándose las ganas de señalar las prioridades de Jason. Pero ya había recibido suficientes golpes-Jay´, ¿de verdad crees que me iría sin despedirme? ¿Y de ti?-Inquirió genuinamente receloso-Amigo, sé que puedo ser algo idiota a veces pero no a ese nivel. Eres importante para mí.

-¡…!-Jason tenía que hacer esfuerzos para no ceder a esa dulce expresión de pena-¿De verdad?

-Claro, si hasta me despedí de- Ah, alguien más-Se cortó antes de echar al agua al pobre Frank. Aunque el rubio le miro suspicaz-¡En serio! Ahí te expliqué todo, hasta te pedí perdón por dejarte tantos problemas y pedirte que fingieras que me odiabas-

-Te odiaba-

-Ah, bueno, al menos fue creíble-Comento con un dejo de humor ante la aclaración de Jason.

Por parte el rubio se lo quedo mirando fijamente varios minutos largos minutos. Buscaba cualquier indicio de temor, de que tal vez Percy estuviera inventando todo:

-¿Y dónde, exactamente…-Inquirió suspicazmente-Dejaste esa carta?

-¡En tu habitación!-Se apresuró a responder Percy, comenzaba a sentir el vello de su nuca erizarse por estática-Aproveché que aún estaban en su reunión y me cole por la ventana, la oculte detrás tu poster de Shawn Méndez para que nadie lo encontrara por casualidad…

-Percy…-El ojiverde tuvo que dar un paso atrás, Jason parecía a punto de lanzársele directo a la garganta. De nuevo-Yo, ¡no tengo un poster de Shawn Méndez en mi habitación!

-¡¿Qué?!-Por primera vez Percy sintió verdadero temor-¿E-entonces de quien era-

Al mismo tiempo, de regreso en Nueva Roma:

-"Posdata: Perdona por no despedirme en persona, pero estoy seguro que intentarías detenerme. Pos-posdata: no le digas nada a Reyna, intenta disfrutarlo. Con amor, Percy"-Tumbada en su cama, luego de leer el contenido del sobre que se había caído de detrás de su poster favorito Reyna tomo una importante nota mental a futuro-Voy a colgarlo de los tobillos hasta que le sangren los oídos-Nadie se metía en su habitación.

Ah, y también por preocuparla y hacer sentir mal a Jason.

De regreso con el dramaturgo de la carta perdida:

-¡Grandísimo idiota desconsiderado! ¡Imbécil inconsecuente! ¡Tarado! ¡Bufón remedo de héroe-

-¡Eh, eso fue grosero!-Increíblemente Percy solo reaccionó ante la distinción de "Héroe" como insulto. Aunque en su defensa estaba muy ocupado esquivando los chispazos que salían del cuerpo de Jason con cada apelativo-Además, si lo piensas bien, no fue del todo mi culpa.

-¿Y de quien más?-Inquirió Jason apretando sus puños. Estaba seguro de que los necesitaría tras escuchar la respuesta:

-¿Cuántas veces te pedí que me enseñaras tu habitación?-Dijo Percy retorico-¡Pero no! ¡Siempre te inventabas excusas extrañas! Así que no tenía forma de diferenciar tú habitación de la de Reyna en la oscuridad.

-¡…!-Vale, sí quería golpearlo. Pero el bochorno lo mantenía clavado en su lugar. Claro que recordaba, pero en su momento no confiaba en estar a solas con Percy en su habitación; es decir, no que pensara que fueran a… bueno… ¡No quería que Percy se adueñara de su cuarto! ¡Ya está!

-¿Tregua?-La repentina voz de Percy lo trajo de regreso a la tierra. El griego parecía aun algo cauto, con las manos levantadas a señal de paz.

-Afff… Bien-Cedió finalmente ante su cansancio dejándose caer sentado sobre las losas de piedra de la plaza. Estaba exhausto, física y emocionalmente-Tregua…-Percy era equivalente demoniaco a veinte niños hiperactivos con supresión de azúcar. O cocaína, mas bien.

No estaba seguro de en qué momento termino tumbado de espaldas con los ojos cerrados, pero cuando volvió a abrirlos pudo ver una lata de soda a un lado de su cara. Sentado junto a él Percy le miraba serio:

-Perdón por hacerte sentir que no me importabas-Dijo. Jason le miro mosqueado, solo que no por él:

-Perdón por exagerar…-Respondió regresando su atención al cielo-Dioses, reaccione como-

-¿Una colegiala en sus días?-

-Aún tengo las nudilleras-Espeto el rubio, aunque no paso mucho tiempo para que ambos acabaran carcajeándose juntos. En serio, eran increíble la falta que se habían hecho mutuamente-Bien, tenemos un problema.

-¿Es sobre esa dichosa "Ejecución"?-Inquirió el ojiverde, aunque solo recibió un asentimiento de la cabeza mientras el rubio daba el primer sorbo a su bebida-¿Exactamente por qué tienes que matarme?

-Para resumir: deserción, alta traición e interferencia de una cruzada-Respondió el pretor enumerando con los dedos-Al menos esos son los más importantes, Octavian agrego varios más que no preste atención…-Agrego ignorando el juramento de Percy-Si estás aquí, ¿dónde está el chico de la profecía de fuego?-Inquirió con una mirada sombría.

-No van a matarlo-Fue la respuesta del griego, dando un trago a su propia bebida-Está a salvo…-Agregó, permitiéndose disfrutar un poco de la ironía. Después de todo Leo estaba con un montón de monstruos.

-¿Y qué sugieres?-Preguntó Jason con severidad-No puedo regresar sin tu cabeza, y los de la primera sin la del chico de Brooklyn-Sorprendentemente Percy comenzó a pensarlo en serio. Claro, aun se sentía culpable por su error con la carta así que solo intentaba tomarse las cosas en serio.

No fue sino hasta que ambos se acabaron su soda que Percy finalmente tuvo una idea:

-¿Y qué tal si no queda nada de nosotros para que lo lleven?-

-¡…!-Jason se quedó boquiabierto-Eso sonó oscuro en muchos niveles…

-Solo cállate y sígueme…-Respondió el ojiverde poniéndose de pie-Perdimos mucho tiempo aquí, te explicare todo en el camino.

-O-

Las órdenes del equipo de la primera cohorte habían sido rastrear al objetivo de la profecía del fuego mientras Jason ejecutaba a Jackson. Pero justo al fin habían logrado encontrar un pequeño y sutil rastro, se cruzaron con su pretor. Apaleado y con evidente prisa, quien les dijo que Jackson había escapado y que seguramente los guiaría a su objetivo. Razón por la cual ahora se encontraban en persecución, por hacer uso del lenguaje policial.

-¡Por aquí!-Instruyo Jason deteniéndose en la entrada de una de las estaciones del metro subterráneas-Cuidado, ya antes intento engañarme podría ser una trampa. Yo bajaré primero, esperen a que les de la señal-Ordeno firmemente mientras descendía por las escaleras. Los legionarios asintieron con gravedad, sintiendo la tensión hasta que escucharon a Jason-¡Rápido, entraron al túnel!-

-¡Malditos romanos, nunca me detendrán!-En cuanto bajaron pudieron escuchar cono el prófugo les desafiaba mientras saltaba y empezaba a correr entre los rieles. Los romanos no tardaron nada en perseguirlo, y en poco tiempo estaban realizando una persecución con ocasionales enfrentamientos cortos hasta que finalmente lograron arrinconarlos en medio de uno de los túneles:

-¡Ríndete, Jackson!-Jason transformando su lanza en espada-¡Entrega al chico y su ejecución será rápida!

-¡Nunca! ¡Preferiría morir que entregar a un alma inocente a los perros de la legión!-

-¡No, por favor! ¡Solo quiero regresar a casa y terminar mi tarea de matemáticas!-

-¡Ríndanse! ¡Están rodeados!-El centurión de la primera quiso adelantarse, pero recibió una patada de lleno en la entrepierna:

-Afff, no quería hacer esto…-Hablo Percy mientras se pegaba a la pared-Pero solo nos queda una ruta de escape.

-¿Qué? ¿De verdad podemos escapar? ¡Señor, lo seguiré a donde sea!

-¡Muajajajaja! ¡Veamos si son tan valientes como para seguirnos a las profundidades de la locura…!-Espeto Percy con tono de supervillano.

-¿A qué te refieres?-Inquirió preocupado uno de los decuriones de la primera. Y no era el único. Desde que entraron a ese túnel los tres podían sentir una extraña presión sobre ellos; como si estuvieran acercándose a la guarida de un monstruo atroz. Por su parte una sonrisa sardónica se dibujó en la cara del ojiverde cuando sintió un pequeño relieve en la pared:

-¡A esto!-Fue cuestión de segundos. En cuanto Percy presiono su mano sobre una de las losas del muro, un pequeño destello azulado ilumino su silueta en lo que un enorme pasadizo se abría como si fueran las fauces de un monstruo-¡Sayonara!-Y entonces ambos objetivos entraron en las fauces del monstruo, desapareciendo en la oscuridad que las habitaba.

-¡Alt-

-Espera…-Justo cuando los otros quisieron seguir a Percy y a Leo, Jason los detuvo extendiendo su arma-No pueden entrar ahí-Su tono era grave, pero saltaba a la vista que incluso él estaba asustado-Es el Laberinto-Explico fríamente, recibiendo las reacciones de sorpresa y temor que esperaba.

-M-maldición, no puede ser...-Gruño el centurión dando un paso atrás-No podemos…

-Ey, pero… esto es algo bueno, ¿no creen?-Insto uno de sus compañeros-Si entraron ahí es lo mismo que suicidarse ¡cumplimos la misión! ¡Nunca saldrán de allí!-Era obvio que solo intentaba persuadirlos de no seguirlos. No quería entrar allí bajo ninguna circunstancia.

No sería difícil. Ninguno quería entrar, nadie estaba tan-

-Ustedes regresen al campamento e informen a Reyna-Nadie, excepto uno.

-Jason, no irás a-

-Es mi responsabilidad-Espeto estoicamente el rubio dando un paso al frente-Yo los seguiré y acabaré la misión. Regresaré en cuanto salga-

-Pero-

-¡Es una orden de su pretor!-Bramo el hijo de Júpiter adentrándose en corredor. Y antes que ninguno pudiera reaccionar el pasadizo se cerró, y con ello la sentencia de muerte del chico de la profecía del fuego y la destrucción, del desertor Percy Jackson.

Y del Pretor, Jason Grace.

Continuara…


Vale, es obvio que Percy no ganará ningún Oscar a Mejor Actor, pero no podemos negar que sus ideas son bastante buenas. Si tan solo no tuvieran que arriesgar tanto el cuello, por una vez quisiera verle tomar un camino empedrado en lugar de la cuesta abajo en picada hasta un fondo de rocas afiladas.

Veamos, claramente nos hemos desviamos un poco del canon, pero no se preocupen que en el siguiente capítulo regresaremos a ello: ¿Qué clase de nuevas sorpresas nos tendrá preparado este nuevo Arco del Laberinto? ¿Cómo lograran Percy, Jason y Leo orientarse a través de los corredores? ¿Acaso un querido personaje hará una pronta aparición? ¿No ha estado del Campamento Mestizo algo fuera de foco últimamente? ¿Estarán preparando alguna aparición sorpresa? ¿Nuestros amados aventureros tendrán la visita sorpresa de algún dios? ¿Luke tendrá que cumplir alguna tarea especial mientras Percy está en el laberinto? ¿Qué hará Percy con la fotografía mental que tomo? ¿Quieren más escenas como la de Luke recién levantado? ¿Acaso el autor ya decidió con quien va a emparejar a Percy? ¿O solo es una vil artimaña para dejaros a todos ganosos? ¿Acaso Percy es consciente del efecto que tiene en las personas? ¿O será acaso que tiene a cierto dios muy interesado en él?

Uhhhh, ¡esto se está poniendo muy emocionante!