Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.


Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.

Blog: h(espacio) t(espacio) t(espacio) p(espacio) s(espacio) : / / caranofiction . wordpress .(espacio) com(espacio) /

Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!


Gracias a Yani B por betear esta historia.


"Madre de la Misericordia, ¿es este el fin de Rico?"

Little Caesar

Comprometidoward

Oh, Dios, mátame.

Mátame ya.

¿Qué había hecho?

Me acordé de la película que pasaron en el vuelo de regreso a casa desde Londres. "Snatch". La película de Brad Pitt. Un cabrón en esa película mata a la gente antes de darles los restos a sus cerdos para que coman. No quedan rastros de las víctimas después de eso, y estaba pensando lo… encantador que sonaba eso justo ahora.

Para, ya saben, desaparecer. No la parte específica de convertirme en comida de cerdo, sino para, sí, desaparecer.

—¡Ahí estás!

Jane.

Mi… prometida.

Alcé la vista a ella y me obligué a sonreír, aunque estaba bastante seguro de que había fallado, y luego Jane miró a una Bella muy confundida.

Bella. Bella. Bella.

¿Qué había hecho?

—Oh, tú debes ser la nueva —dijo Jane.

—Sí, soy Bella —respondió, entrecerrando sus ojos mientras yo… más o menos… me encogía… en mi asiento. Solo un poco. Un poquitín.

Jane dijo algo más en ese momento, pero estaba demasiado ocupado deseando desaparecer, aunque sí que escuché su siguiente frase.

—Soy Jane. La prometida de Edward.

Madre de la misericordia, que este sea mi fin por favor.

¿Qué he hecho?

No miré a Bella. No miré a Jane.

Miré mi ensalada de atún. De repente, se veía muy deliciosa. Pero era demasiado poquita para enterrarme en ella. Y esconderme.

¿Qué había hecho?

Aunque alcé la cabeza de golpe cuando Bella habló. Mientras me fulminaba con la mirada.

Por supuesto, he escuchado mucho de ti, Jane. El doctor Cullen no puede dejar de hablar sobre ti.

Y me sentí como el pedazo de mierda más grande en la tierra.

De verdad.

Intercambiaron más palabras, pero no podía, por mi vida, concentrarme en nada.

Solo me quedé ahí sentado.

Estaba jodido.

Lo siguiente que supe fue que Bella estaba saliendo del comedor y el instinto me dijo que corriera tras de ella. Necesitaba disculparme. Necesitaba darle una explicación… pero ¿cómo se lo explicaba cuando yo no lo entendía?

—Bueno, eso fue un poco grosero, querido. ¿No crees? —escuché a Jane decir.

Necesitaba componer mi mierda aquí. Rápido.

—Jane, no te esperaba aquí. ¿Está todo bien? —pregunté, ignorando su última pregunta porque la verdad no tenía idea de a qué se refería.

—Por supuesto, cariño —dijo, acercándose para besarme la mejilla.

No se sintió bien. Para nada.

Probablemente porque acababa de joderlo.

¿Verdad?

—Pasé a saludar ya que vine a recoger unos archivos que había olvidado en casa. Ya me voy a Seattle de nuevo, pero no te he visto en dos semanas, así que quería pasar por aquí. Pero podemos planear una cena más adelante esta semana cuando regrese a casa de Seattle, ¿sí?

Respira, mujer.

—Por supuesto —le dije, parándome para deshacerme de mi comida.

*o*o*o*

Más tarde esa noche, era un desastre gruñón.

La casa estaba oscura, tenía hambre, estaba confundido, estaba enojado, estaba… apenado.

Hoy después de que Jane se fuera me había disculpado con Bella, y que me jodan si esa mierda no dolió. Mucho. Todavía no podía identificarlo, pero supe que en el segundo en que mencionó que se quedaba en el trabajo porque ya le encantaba, y luego… lo mucho que le importaban los niños… Cristo, me dolió el pecho.

Después de un par de horas de caminar y no hacer nada, me senté en la computadora de mi estudio y supuse que no estaría mal enviarle un correo a Liam. Después de todo, él fue uno de mis amigos más cercanos desde pre medicina y sabía que en realidad no se mantenía en contacto con Jazz, lo que hacía que esto fuera perfecto.

Ya saben, por la distancia. No quería mis mierdas a la luz en el comedor.

Además, Liam ahora vivía en Londres.

Así que había distancia en más de una forma.

Abrí mi correo y gemí cuando llegó el spam como un maldito tsunami.

¿Deseas una p0lla más larga? ¡Tenemos las medicinas!

¿No puedes levantarla? ¡Tenemos las hierbas!

Clic para entrar a tu mundo de gatitas. Lleno de coño.

¡Noticias de viagra para ti!

¡Toma una pastilla azul y sonríe!

¡Cómo triunfar en el mundo!

Clasificación X para tu placer.

Lo tenemos todo: penes, pollas, vergas, ¡y más! ¡29.99!

—¿Qué carajos? —murmuré, sacudiendo la cabeza mientras borraba esa mierda.

Miré la pantalla en blanco por un rato, pero luego pensé "No importa, aquí vamos", así que empecé a escribir.

Para: Liam McKenna

De: Edward Cullen

Tema: Necesito tu ayuda.

Mensaje: Hola, hombre. Llevo menos de tres días de regreso en Estados Unidos y ya estoy pensando en irme.

Bromeo. Pero en serio, tengo un problema, y necesito que actúes de loquero para mí. Juro que serás un maravilloso terapeuta para mí y sé que te divertirás con mi problema.

¿Recuerdas cuando estábamos en la escuela que me contaste sobre Maggie y su… solicitud?

Bueno, si no me ayudas, le contaré a Jazz sobre esa solicitud.

Respóndeme, Liam.

Edward.

Sí, era un profesional, y así era cómo escribía mis correos.

No, no era así, pero Liam, Jazz y yo… bueno, éramos cercanos, y los tres nos metíamos en mierdas gracias a Liam. Jazz y yo estábamos lejos de ser inocentes, pero seguíamos siendo nerdos de un pueblecito y Liam era de Chicago, y hombre, era lo opuesto de tímido. Y no había cambiado. Para nada. Era un gran pediatra, pero cuando salía por la puerta, se convertía en un patán malhablado.

Como sea, así era cómo hablábamos, y digamos que una vez que le contara sobre mi problema, estaría feliz de que él se hubiera mudado a Londres gracias a que su antigua novia, Maggie, era de allá, porque si estuviera cerca, vendría a verme en un segundo solo para reírse en mi cara.


N/T: Capítulo extra por llegar a los 100 reviews, ¡muchas gracias!