Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.


Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.

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Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!


Gracias a Yani B por betear esta historia.


"Oh, gravedad, eres una perra desalmada".

La Teoría del Big Bang.

Jodidoward

Me sentía miserable y sabía que la gente lo estaba notando.

Notaban la forma en que me aislaba. Notaban que nunca regresaba las llamadas ni salía con ellos. Más que nada eran Jazz y Em, pero también mis padres. Incluso Híper notó el cambio en mí, pero no podía evitarlo, carajo.

Aunque estaba dispuesto a intentarlo, es por eso que le dije a Emmett que lo acompañaría a Port Angeles para recoger a las chicas después de su noche de chicas.

Después de mi sueño de anoche, necesitaba organizar mi vida porque esto se estaba saliendo de control. Esto era… demasiado. No solo se trataba de masturbarme. No, esto era… algo más profundo. Y eso no era bueno. No era bueno para nada.

Y carajo, hoy antes de la comida… Cristo, mi fantasía había cambiado.

No la follé. No la miré enojado. No le dije que mirara hacia otro lado. No le ordené ni una puta cosa. No, en lugar de eso, le hice sexo oral. Sí, en mi jodida imaginación le hice sexo oral a Bella Swan, y nos corrimos juntos.

Como dije, estaba jodido. Jodiendo y jodido. Porque incluso en mis fantasías ya no solo se trataba de correrme. También quería complacerla. No solo quería darme placer, no, quería darle placer también a ella. Así que lo hice. Con la boca. Y se sintió jodidamente bueno.

Tan. Jodidamente. Bueno.

Durante un minuto pensé que había sido uh… un poco ruidoso, en el baño, pero… no. Todo estaba bien. Seguía siendo sigiloso, sí que sí.

Me ajusté cuando el carro de Emmett giró en mi calle.

—¿Estás usando un jodido gorro? —Emmett se rio con incredulidad cuando me subí a su carro—. Eso es… nuevo. Mierda, no te he visto usar eso desde la preparatoria.

Lo sé.

Ese era el asunto.

Por alguna extraña razón, había agarrado mi viejo gorro esta noche.

Incluso estaba usando jeans y una camiseta.

Este no había sido yo en una eternidad. En años.

Usaba filipinas o ropa de vestir. Eso era. Quería decir, cuando se trataba de pantalones, eso era.

También usaba camisas, saben. No solo filipinas o pantalones. También camisas.

No sabía qué me estaba pasando.

Y ya que estaba muy confundido en la cabeza, solo me encogí como respuesta para Em.

—¡También jeans! —gritó entonces, incluso desvió un poco el carro mientras manejaba—. Santa mierda, ¡¿qué te está pasando?!

Mirándolo, intenté descubrir si de verdad me veía tan diferente. No era así, ¿cierto? Al menos, no tan diferente. ¿Cierto?

—Rosie tenía razón. Hay algo nuevo en ti, y ahora que lo pienso… eh… sí, definitivamente te ves más feliz en estos días.

¿MÁS FELIZ?

¡Había sido un completo desastre! Taciturno y triste, ¡¿y estaba diciéndome que estaba más feliz?!

¡Qué carajo!

—Sí, en la comida. —Asintió pensativo, tomando el giro para salir de Forks—. Síp. Te ves más feliz en estos días, especialmente en la comida. ¿Qué pasa con eso?

Oh. Eso. Cierto.

Es cuando veo a Twitch.

Suspiré internamente. Y ya que Emmett solo me veía en las comidas o reuniones familiares, no me sorprendía que me viera más feliz, ahora que lo pensaba.

Era la única ocasión en la que podía concentrarme en ella sin que se viera sospechoso. Durante la comida. Tenía que admitir que era jodidamente sutil al respecto. Nadie sospechaba nada, lo cual era bueno, porque cómo reaccionarían si supieran que sentía algo por B…

Mierda.

Nop. No estaba listo para admitirlo.

De ninguna jodida manera.

Me iba a casar con Jane.

Sí…

A Emmett le respondí con otro encogimiento.

Pero tenía que preguntar.

—¿Cuándo cambié?

—Um… ¿no sé? Tú te vistes solo, amigo. Cómo carajos debería saber cuándo te cambiaste. ¿Te golpeaste la cabeza, hermano?

Gemí.

—¡No "cuando me vestí hoy", Em! Me refiero a cuándo pasé de esto —señalé mi ropa— a usar pantalones de vestir y camisas de botones.

—Oh —respondió, entendiéndolo—. Eso es fácil. En tu segundo año de medicina.

Fruncí el ceño.

—¡Fue cuando te convertiste en un cabrón aburrido, hermano! —se rio.

Qué encantador.

¿Un cabrón aburrido?

¿Era así cómo me veían?

Hmm.

*o*o*o*

—Maldición, mi esposa está ebria —murmuró Emmett al entrar al bar de Port Angeles—. Solo mírala ahí.

No podía. Estaba… estaba… viendo… oh, Twitch. Una Twitch bailando. Una Twitch bailando y usando un top de tubo y unos jeans ajustadísimos.

~¡Estoy despierto!

—Lo sé, amigo, lo sé —murmuré por lo bajo.

Oh, creador de los tops de tubo, eres una perra desalmada.

Emmett me jaló del brazo, así que me espabilé un poco, y lo seguí hacia la mesa donde estaba sentada una Rose borrachísima con una Alice sobria.

—¡Hola, cielo! —gritó Rose. Y saludó. Y saltó en su asiento.

Por amor de…

Se le estaba pegando* eso de Twitch.

Frotando.

Frotando.

Frotando.

Frotándote una.

Sacudí la cabeza para despejarla, me senté junto a Em y me aseguré de no, ya saben, mirar sobre mi hombro… hacia… ellos… ella… ahí… top de tubo.

Cristo.

—¿Estás bien, Eduardo? —preguntó Alice, y sí, estaba mirando mi jodido gorro.

¿De verdad había cambiado tanto?

—Estoy bien, Híper —murmuré, poniéndole los ojos en blanco.

Estaba a punto de replicar, pero Jake y Twitch llegaron, y de repente tenía a una reina sentada a mi lado.

—Hola, guapo —ronroneó Jake.

Mano en mi muslo, mano en mi muslo, ¡mano en mi muslo!

¡MANO EN MI MUSLO!

Quería decir, no es que estuviera alterándome ni nada…

—Jake. —Asentí a forma de saludo y quité su mano de mi muslo—. ¿Cómo está Sam? —pregunté enfáticamente.

—Delicioso —dijo, extendiendo la palabra mientras se lamía los labios.

Hice una mueca. No necesitaba esas imágenes.

—¡Hola, Em! —gritó Twitch. Y saludó. Y saltó en su asiento.

Sí, era ella la que estaba influenciando a Rose.

Frotando.

Frotando.

Frotando.

¡Carajo!

~Suena bien. ¿Vamos a un baño?

Suspiré.

—Está porra-chísima. Borrachísima —se carcajeó Rose y se terminó su bebida.

¿Se refería a Twitch o a sí misma?

—Tal vez deberías llevártelas a la estación para que pasen allá la noche —le dije a Em, sonriendo un poco.

—No es mala idea, hermano. —Emmett se rio entre dientes, sacudiéndoles la cabeza a las chicas.

—¿Qué estás haciendo aquí, Sexward? —dijo Bella arrastrando las palabras.

Mis cejas se alzaron lentamente. Por completo.

¿Qu… qué?

¿Se… Sexward?

¿Sexward?

Mientras todos empezaban a reírse de una Twitch borracha, yo no pude evitar sonreír porque obviamente ella no sabía sobre su desliz. O lo que sea que fuera. Pero luego lo supo. Lo entendió, yo me hice hacia atrás y le alcé una ceja, de repente me sentía valiente.

Pero Bella siendo la mujer llena de confianza que era, solo le quitó importancia declarando que todos los Cullen éramos atractivos y lo obvio que era.

Me gustó demasiado su comentario. Claro, sabía que me veía bien, pero no tenía idea de cómo me veía ante los ojos de una persona de veintiún años de edad.

Al parecer, estaba bueno incluso para ella.

Podía vivir con eso.

Aunque, todos los pensamientos, sí, zas… salieron volando por la jodida ventana cuando Bella y Rose empezaron a bailar en sus asientos mientras cantaban una tonada que sonaba extrañamente muy parecida al tema de una película… o películas en plural… como… pornos…

—¡Boom-chicka-bow-bow!

Ajusté a Polla.

Hice muy seguido eso durante el resto de nuestra estadía. Ajustarme, a eso me refería. No me pregunten por qué mi polla sufrió espasmos cuando Twitch empezó a contar bromas de policías.

Eran tan malas como las de doctores, pero… era diferente con ella.

Ella era tan jodidamente bonita.

Y sus ojos… tan jodidamente felices. Brillantes, resplandecientes, centelleantes…

¿Centelleantes?

¿A dónde carajo se fueron mis bolas?

Suspiré. Otra vez. E intenté concentrarme mejor en los otros.

Más bromas de policías: cosas que dirías si te detiene un policía.

—No va a mirar en mi cajuela, ¿cierto? —dijo Alice inocentemente.

—¡Policía malo, no hay donas para ti! —regañó Rose.

—Oye, ¿es una de 9 milímetros? ¡Esta Magnum 44 es mucho mejor! —bramó Jake.

Esa me lastimó el oído. Maldición, la reina era ruidosa.

—Quería ser policía, ¡pero luego decidí graduarme de preparatoria! —se rio Twitch.

Con una hermosa risa.

¡Carajo!

—¿Es verdad que los oficiales de policía son las personas que no calificaron para trabajar en McDonald's? —chilló Alice.

—¿Qué no eres el d-de Village People*? —hipó-tosió Bella.

Oh-oh…

Bella estaba borracha.

—De acuerdo, de acuerdo —me reí entre dientes—. Al parecer, Jake sabe manejar su licor, pero Bella y Rose no. —Las miré con intención.

—Hora de ir a casa —aceptó Emmett.

Rose y Bella hicieron pucheros, y tragué con fuerza al ver el carnoso labio inferior de Bella sobresalir.

Quería morderlo.

¿Saben?

Solo… grrr… morderlo.

—¿Crees que nos dejarán quedarnos si nos levantamos las blusas? —se carcajeó Rose.

En voz alta. Todos en el maldito establecimiento la escucharon.

—Con un carajo que lo harás, Rosie —advirtió Emmett.

—No hay nada malo con nuestras bubis, Emmett. Si Rose quiere enseñarlas, puede hacerlo —dijo Bella, cruzando los brazos sobre su pecho y juntando efectivamente sus pechos.

Top de tubo, te maldigo.

¡Te maldigo!

¡Contrólate!

Suspiré.

—Ninguna enseñará nada —dije firmemente, haciéndole una seña a Jake para que se parara antes de hacerlo yo.

—Mmm, me encanta cuando eres exigente —respondió Twitch, rodando los ojos.

Quería darle unas buenas nalgadas.

¿Ya saben?

Solo… grr… ¡golpe!

—De verdad es hora de irnos —gimió Emmett.

Algo dentro de mí reventó cuando vi a Emmett echarse a Rose al hombro y, en el siguiente segundo, hice lo mismo con Twitch.

La quería tener cerca, pero también quería llevarla a casa lo más pronto posible antes de hacer algo que fuera muy estúpido.

—¡Arre! —Bella arrastró las palabras con una risita.

Ahora, ¿cómo podía encontrar eso encantador?

Me reí entre dientes ante el idiota en el que me había convertido.

Emmett me preguntó si quería manejar y no lo entendí hasta que llegamos a su Jeep, pero luego lo hice. Lo entendí, a eso me refería. Porque éramos demasiados.

—Sí, yo manejo —acepté rápidamente, atrapando la llave que me aventó.

De ninguna forma podía arriesgarme a terminar con Bella en mi regazo.

~Zas, ¡estoy despierto!

Luché contra un gruñido, estaba enojado con Polla, y le entregué Twitch a Jake, luego todos se subieron, Emmett tenía a Rose en sus brazos, y aceleré hacia Forks.

A medio camino mi celular sonó, así que lo saqué.

¿A qué hora llegarás a casa? – Jane.

Fue un baño de agua fría.

Pero fue mi decisión y me apegaría a ella.

Estábamos comprometidos. Para casarnos.

No era estúpido. Sabía muy bien que no estaba enteramente a bordo con la idea, incluso por un poco. Lo que sentía por B… no.

Nada de eso importaba porque ella no estaba ahí. Ahí en ese lugar. Matrimonio e hijos. Yo sí lo estaba. Además, esta chica tenía veintiún jodidos años.

~¿Y Jane quiere hijos?

Suspiré.

No, no los quiere.

Era solo mi vida.

Y como dije, no importaba porque de todas formas Bella no estaba interesada en mí de esa manera. No tenía sentido. Y podría terminar con alguien peor que Jane.

Jane era atracti-… era hermo-… era adorab-… era… era… uh.

Era especial.

Se veía especial.

Sí, eso era.

Se veía especial.

Oh, Dios… estaba haciéndolo sonar como si fuera un trol retrasado.

Con otro maldito suspiro, respondí, asegurándome de mantener un ojo en la carretera.

No fue una tarea fácil.

Llego casa ponto – E.

Presioné enviar justo cuando noté los muchos errores en mi mensaje.

—Carajo.

Ella notaría que quería decir "Llego pronto a casa", ¿cierto?

No, no lo entendería.

Antes de poder enviar uno mejor, Jane contestó.

¿Estás borracho? ¿O se trata de otra charla sobre niños? – Jane.

Resoplé y me guardé el celular sin responder.

—¡Ja! ¡¿Escucharon eso?! —exclamó Jake con una carcajada.

Hubo risas en señal de afirmación, y no entendía ni mierda, pero Alice sentada a mi lado sí lo entendió y me lo aclaró mientras mantenía la mirada en el asiento trasero.

—Bella habla dormida —se rio.

Por reflejo, miré en el retrovisor, y la vi dormida en el hombro de Jake.

Tan jodidamente hermosa.

Bella.

No Jake.

Para Sam sí lo era, pero no para mí.

Solo quería aclararlo.

—¡Quiero sopa de refresco!

Me ahogué, no estaba nada preparado para lo ruidosa que era Bella al hablar dormida.

Todos se rieron.

—Umph, paleta verde, plumaaa verdeee. ¡Ojo!

¡Santo cielo!

Luego empezó a agitar los brazos a su alrededor.

—¡Lejos, lejos, PutPrra!

—Oh, ¡Dios mío! —jadeó Rose a través de sus carcajadas.

Tenía que admitir que estaba batallando para controlar mi propia risa, pero en mi defensa, Bella era una mujer muy graciosa. Al parecer, incluso mientras dormía. Y endemoniadamente linda.

—OW, ¡BELLYPERRA! —bramó Jake.

Por el retrovisor podía verlo agarrándose un costado de la cara, y de inmediato entendí que los brazos que sacudía Bella fueron los responsables.

Esa mierda era graciosa.

Afortunadamente, en ese momento llegamos a la primera parada y me reí entre dientes al apagar el motor afuera de la casa de Jake y Sam.

Ya que eran vecinos de Alice y Jazz, no me sorprendió ver a Jazz esperando con Sam.

—Gracias por el aventón, Eduardo —cantó Alice, dándome un beso en la mejilla mientras Jazz le abría la puerta—. Adiós, gente, ¡vamos, Jakey!

—Adiós, hermanita —me reí entre dientes al guiñarle.

Después de todo, ella también era algo graciosa.

—Um, ¿estás bien? —preguntó Alice, mirándome con una expresión muy rara.

—Uh, ¿sí? Quiero decir… ¿qué? —pregunté confundido.

Se paró ante mí con su pose de Alice. Manos en las caderas y mentón levantado.

—Estás sonriendo.

—Sí, Eddie es un hombre nuevo —se rio Emmett desde el asiento trasero.

—Hmph —fue mi gruñido en respuesta.

No tenía idea de que era así de malo.

No importaba.

Nos despedimos de Jake y Alice, y luego aceleré otra vez, en esta ocasión hacia el apartamento de Bella.

No había pensado mucho en su apartamento. No, no lo había hecho. Lo juraba.

Nunca había fantaseado sobre ella invitándome a subir por… err… una taza de café.

—Por cierto, Eddie —dijo Emmett—. Puedes ayudar a Bella a subir a su casa, ¿cierto? Porque está inconsciente.

—Mmmmmwardian.

Uh, sí, eso último había venido de Bella.

Ni me pregunten con qué carajos estaba soñando.

Y… ¿qué?

—¿Por qué no puedes subirla tú, Em?

No me quejé. Tenía más de treinta. Yo no me quejaba. No.

—Porque estoy cargado con Rose —espetó—. Amigo, ¿cuál es el problema? Ella pesa tanto como una jodida rama. Incluso puedes cargar a Bella.

Ahora se estaba riendo.

Para que conste, era malditamente musculoso. No tener sexo te causaba eso.

—Bien —gruñí al estacionarme afuera del apartamento de Bella. O del salón de Alice.

Como sea.

Aquí íbamos. Iba a cargar a mi… mierda. Iba a cargar a Bella.

Espasmo.


*Edward usa "rub off" que en ese caso significa "pegando" en cuanto a actitud, pero también puede ser "frotar", que es a lo que se refiere después. En la traducción se pierde el juego de palabras.

*Village People es una agrupación estadounidense de música disco formada en la ciudad de Nueva York en 1977