Hola fandom de RWBY. Aquí Legan Hanazono

Hoy comienza octubre y, como las tradiciones de internet también se vuelven canónicas en el imaginario colectivo, hoy oficialmente comienza el Fictober

En esta ocasión, he decidido tomar el reto por primera vez en mi vida como ficker y traigo aquí el primer día de la lista del FLUFFTOBER que la pagina ES DE FANFICS nos proporcionó.

Ojalá este fic sea de su agrado, como amable recordatorio este fic es un Bumbleby (Yang x Blake) así que si no te gusta la ship o el Yuri/femslash te invito amablemente a que busques otros fics que se adecuen más a tus gustos

Que tengan una agradable lectura y si quieren acompañarme en esta aventura, estaré publicando one-shots en otros fandoms. Puedes entrar a mi perfil para checar en que fandoms estoy publicando.

Sin más, les deseo suerte y nos leemos la próxima


LA CHICA DEL AUTOBUS (Día 1. Contacto visual)

Correr tu motocicleta es una de las tantas cosas que te hacen sentir en total libertad. Sentir como tu cabello es revoloteado por el aire, sentir el motor vibrar conforme aceleras y sentir esa adrenalina que la velocidad da son las sensaciones más increíbles de tu vida… Y hoy, una más se ha agregado a esa lista…

Hoy, como siempre, has decidido tomar a tu fiel Bumblebee para ir a la escuela, sin embargo, decides cambiar de ruta, solo para variar ¿Por qué lo has hecho? No lo sabes a ciencia cierta, tal vez fue uno de esos presentimientos que crean los destinos inamovibles de las personas, este cambio repentino en tu rutina cotidiana no es casualidad, pero vas a ignorar ese sentimiento porque nunca has creído en la suerte, pues alguien como tú, no podría tener tan buena suerte

La vista de la nueva ruta que has tomado no te desagrada, aunque es más tiempo el que haces para llegar a tu destino, no te importa, además ¿Quién llega temprano a la escuela? Es mejor llegar con un elegante retraso. Puedes percibir el aroma salado de la brisa marina que llega a ti y eso te hace sonreír, amas esa sensación y es bueno saber que podrás mirar un poco más ese paisaje porque el semáforo te marca "Alto", aunque, como bien sabes, tú no tienes buena suerte así que un camión se detiene justo en el carril junto a ti impidiéndote seguir viendo el mar, gruñes un poco pero luego levantas los hombros

-No importa- te dices para calmarte y evitar que algo así de tonto evite que sigas disfrutando de ese paseo, decides entonces mirar hacia otro lado, hacia donde la gente está caminando

Y entonces, de repente, la miras entre la gente, una chica enigmática, su cabello negro y su uniforme impecable, no logras reconocer el uniforme que lleva puesto, te parece completamente distinto a otros de la ciudad, esa chica está atenta al libro que tiene frente a ella, sonríes porque te parece muy bonita

-Esa chica linda está concentrada en ese libro… ¿Cuál es?-

Entrecierras un poco los ojos para poder enfocar mejor tu visión, incluso te inclinas para abarcar más distancia

-Hombre… ¿Salsa? No, no, no. Eso no dice-

Decides dejar de ver el libro y prefieres concentrarte en el rostro de la chica, su piel es muy blanca, seguro será fría

-Ella no es de aquí… Seguro-

Sientes como poco a poco tu corazón se va acelerando porque sus ojos están mirando directo a los tuyos, durante una mirada el mundo se detiene y, como si fuera una película, cada cosa que te rodea se va evaporando, va desapareciendo en una pincelada de colores pastel, sus dorados ojos son fríos y enigmáticos, justo como lo es todo su ser, lentamente te quitas las gafas de sol para revelarle tus ojos de ese violeta que siempre te ha gustado, le sonríes esperando una sonrisa de vuelta, pero lo que obtienes es solo un movimiento de cabeza, como un ligera reverencia y sus ojos vuelven a su libro

Poco a poco todo vuelve a su lugar natural en el mundo y el sonido de las bocinas te avisa que es momento de avanzar, aceleras y buscas la rotonda más próxima para poder alcanzar a esa chica y verla mejor, tal vez, incluso saber su nombre…

Pero como bien sabes, tú no tienes tan buena suerte y los siguientes dos semáforos te obligan a detenerte, miras hacia atrás por los espejos de Bumblebee a esa chica que sigue en la parada del camión, sonríes, pero esa sonrisa se apaga al ver que el camión va a pasar por ella

-NONONONONONONONO- suplicas porque no sea el camión que va a tomar y el semáforo pone su luz en verde, corres lo más rápido que puedes para poder ganarle a ese camión y poder verla una vez más…

Pero es tarde, ella ha subido a ese camión y tú no puedes darte el lujo de seguirla pues te has metido en tantos problemas últimamente que un castigo más por parte de papá no está en tu lista de prioridades. Sueltas un suspiro cansado y retomas la ruta que te llevará a la escuela

-Bueno, fue lindo verla-

Te resignas a guardar ese fugaz momento y atesoras la sensación que la mirada de esa chica te provocó: una gran felicidad

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Despiertas con un inusual buen humor, eso es lógico, soñaste con esa chica, en tu sueño logras alcanzarla y ella aceptaba viajar contigo en tu motocicleta, iban hacia la zona de playa y caminaban tomadas de la mano

"Qué lindo sueño"

Tu rostro tiene una sonrisa boba dibujada y no te importa, solo disfrutarás de esa sensación de felicidad que la chica del autobús te provocó

"¿Y si vuelvo a ir por ese camino?"

Tu corazón se acelera con esa simple idea y sabes que no tienes nada que perder así que terminas rápidamente tu desayuno y sales a toda prisa a tomar la ruta del día anterior…

Conduces con un poco más de prisa, te sientes ansiosa y nerviosa, pero emocionada al mismo tiempo, intentas tranquilizarte para no desilusionarte en caso de que algo decepcionante pase. Respiras profundamente al ver que el mismo semáforo que te detuvo ayer tiene la luz en rojo

-¿En serio, semáforo? Tú me odias- dices refunfuñando, sabiendo que ese objeto inanimado no te dará una respuesta, diriges tu vista de inmediato a la parada de autobús de ayer y, como lo suponías, ella no está ahí

-Sí… Era demasiado lindo para ser verdad- te apoyas en tu motocicleta esperando que el semáforo decida cambiar a verde y justo cuando arrancas, ahí está ella, llegando a esa parada. Vaya que sí tienes suerte, ahora podrás alcanzarla y ¿Quién sabe? Incluso hasta ofrecerte a llevarla a donde sea que va. Conduces rápido pero también con cuidado, justo ahora no quieres tener ningún tipo de accidente, ningún camión ha pasado y sientes esa idea más cerca de realizarse, casi saboreas el triunfo… Casi lo logras, porque por estar tan metida en tus pensamientos, no te has percatado de una cosa, que una patrulla de policía está muy cerca de ahí al acecho de cualquier infractor de la ley y tú te acabas de convertir en uno al pasarte dos semáforos en rojo

-Motocicleta amarilla, detente- escuchas la orden por ese megáfono que ha llamado la atención de muchos curiosos, incluso la de ella. Suspiras pesadamente, no tienes otra opción más que detenerte

-¿Pasa algo malo, oficial?- dices con esa sonrisa coqueta que te caracteriza para intentar zafarte lo más pronto posible de algún problema

-No lo sé, señorita, usted dígame-

-Bueno, lo que pasa es que, usted sabe… La juventud que vive a prisa y esas cosas- intentas buscar buenas excusas porque decirle al oficial que vas tras la chica de la parada de autobús no suena muy convincente para quitarte los problemas de encima

-¿Y por esa razón se pasó dos altos y conducía a exceso de velocidad?- te dice aquel policía con la cara de pocos amigos, debes pensar algo rápido para no tener problemas de nuevo

-Discúlpeme, voy tarde a mi escuela-

-Ese no es motivo suficiente para viajar a exceso de velocidad, señorita. Verá lo que pasa con su generación es…-

Desconectas tu cerebro del discurso aburrido que el policía te está dando, en cambio, te dedicas a ver a la chica del autobús, esta vez, está más cerca de ti y puedes apreciar su ropa de mejor forma ¿Por qué la ropa? Porque eso te ha llamado la atención, es un uniforme escolar, de eso no hay duda, ella no luce mucho mayor que tú, es, probablemente, alguien de tu edad así que es obvio que irá a la escuela; su uniforme luce muy raro, no es de por aquí y lo sabes, es algo muy monocromático y demasiado militar, no entiendes qué es lo que estás viendo pero ella lo hace lucir tan bien, puedes ver también que ella está mirando hacia donde estás y aunque disimule con su libro, ella te está dedicando toda su atención, le sonríes de esa forma coqueta que sabes y ella desvía la mirada, intentas pararte de una forma que llame su atención y pueda verte bien, sus miradas se cruzan una ultima vez antes de que ese odioso autobús pase y se la lleve lejos de ti, dices adiós con tu mano pero no te corresponden, regresas tu atención al policía

-… ustedes los jóvenes siempre con sus prisas, pensando que el mundo solo les pertenece. La dejaré ir con una advertencia, pero si la próxima ocasión la vuelvo a atrapar, no correrá con tan buena suerte-

-Gracias, oficial- tomas la papeleta que te ha dado el policía y conduces a baja velocidad. Ella se ha marchado ya y no puedes hacer nada

-Al menos pude ver sus hermosos ojos una vez más- y con esa enigmática mirada en tus pensamientos, conduces hasta tu escuela

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La noche se te fue en suspiros y en idear planes, también buscaste el uniforme para saber un poco más sobre ella. Resulta que el uniforme que viste es de una academia muy lejana a tu casa, la academia militar de Atlas… Eso explicaría por qué ella es tan fría ¿no? Todos los atlesianos son así de fríos y misteriosos

-Aunque ella no parece atlesiana de nacimiento… Seguro está ahí por alguna razón-

Tu mente comienza a hacer miles de escenarios, pensando en cuál se adecua mejor a la idea de esa chica estando en Atlas, cada uno de esos escenarios más fantasiosos que el anterior, cuando ya no puedes pensar en más el sueño te ha vencido y vuelves a dormir soñando con ella, de nuevo con ella…

Al despertar te surge una idea maravillosa gracias al sueño que tuviste. En esta ocasión no viajarás en Bumblebee, viajarás en autobús, justo la ruta que ella toma para así topártela y poder preguntarle al menos su nombre. Es un plan tan perfecto que no puede fallar, así que con todo ese ánimo te apresuras a arreglarte, te quieres ver mucho más bonita que de costumbre, no es que seas vanidosa pero sabes lo hermosa que eres y quieres explotar eso. Te disculpas con Bumblebee por no llevártela hoy

-Tú comprendes que lo hago por esa chica que me está volviendo loca, pero te prometo que en cuanto la invite a salir, tú iras con nosotras- le das un pequeño beso a esa motocicleta y te apresuras a tomar el autobús

Tenía mucho tiempo que no viajas en transporte público, tal vez desde que eras niñas y viajabas con mamá y tu hermanita, suspiras triste pues extrañas mucho a tu mamá, pero no es momento de ponerse triste, a ella le gustaba verte sonreír y por eso debes hacerlo. Miras por la ventana las calles en las que vas, luego miras la hora, vas a buen tiempo, estarás a la hora en que ella toma el autobús y te emocionas

-Ya estoy aquí- miras por la ventana para verla pero ella no está allí, justo el día en que decides tomar el autobús para acercarte, ella no está

-Quizá se le hizo tarde- bajas del autobús para esperarla en ese lugar y esperas

Y esperas

Y esperas

Y esperas

Pero ella no llega, ya no llegará, has estado ahí por dos horas y media, es obvio que no llegará pero tu tonto corazón te pide que esperes un poco más así que te quedas otro rato aun sabiendo que llegarás tarde a la escuela

-No vendrá- dices con desilusión y con el corazón roto, tomas otro autobús para llegar a tu escuela a salvar un poco las materias y a intentar salvar también tu estabilidad emocional… O lo que queda de ella

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Después de ese terrible descalabro que significó tener que despedirte de un poco de tu dignidad y estabilidad emocional, decides ya no seguir persiguiendo a la chica del autobús. Solo quieres quedarte con el recuerdo de verla un par de veces y seguir adelante con tu vida, para que tengas un mayor alivio, el fin de semana ha llegado eso significa nada de escuela, nada de obligaciones, por un momento eres libre de hacer lo que te venga en gana, entonces ¿Qué harás?

-Creo que quiero caminar un poco por el puerto-

Tomas a Bumblebee y conduces a una velocidad en extremo prudente, simplemente estás disfrutando del paseo, no necesitas sentir la adrenalina de la velocidad. No, en esta ocasión no. Solo conduces, tomas la ruta más larga y en esta ocasión le das una tregua a tu eterna batalla con los semáforos, por hoy, que hagan lo que les venga en gana, mañana volverán a pelear. Justo cuando te detienes en un semáforo, un camión se detiene junto a ti, es el mismo que esa chica tomaba siempre y suspiras

-Tampoco pelearé contigo hoy. Pasó lo que tenía que pasar, no tengo tan buena suerte- y para mostrar tu buena fe con ese camión, lo dejas pasar primero

Cuando llegas a tu destino, estacionas a Bumblebee y le pones alarma, nunca está de más cuidarla y asegurarte que estará bien. Una vez que la has asegurado, comienzas a caminar silbando una canción

Tu caminar es despreocupado, simplemente ves a los barcos que llegan con mercancía, probablemente mucho dust para distribuir en las diferentes tiendas, algunos niños corren para que sus cometas se eleven en el cielo, algunos vendedores de comida, en especial de helados, tal vez compres uno más tarde, llegas a un pequeño mirador y te detienes a respirar aire fresco y ver simplemente el paisaje, recuerdas las tardes de infancia cuando salías a jugar en familia… Mírate ahora, ya muy lejos de ser una niña y más cercana a ser una cazadora, se escucha tan lejano ese sueño y a la vez tan cercano

-Cazadora con licencia… ¡Qué locura!- cierras los ojos al sentir la brisa golpear tu rostro y mover tu cabello, respiras lo más profundo que puedes y te sientes relajada

-Hola- después de un largo rato en silencio, una voz que desconoces te saluda, volteas a ver de quien se trata y te paralizas

De nuevo, el espacio y el tiempo se vuelven confusos, por un lado, el tiempo se detiene haciendo que todo se congele para atesorar ese momento, y, por otro lado, el espacio se disuelve para que justo en ese momento solo existan tú y la chica del autobús

Sus miradas se encuentran y puedes apreciar con mejor detalle el dorado de sus ojos, se ve más precioso de cerca que entenderías si el mundo entra en guerra solo por tener ese tesoro, lo blanca y pálida que es su piel, es como si fuera de porcelana, y sus labios tan delgados y serios que te invitan a verlos, pero la invitación más fuerte que tienes es la de esa mirada enigmática, una mirada que esconde muchos secretos que estás dispuesta a develar

-Hola- saludas amablemente y sonríes, sonrisa que no es correspondida pero tampoco rechazada

-¿Por qué me estás siguiendo?- te preguntan directamente y eso te pone ligeramente nerviosa

Tu primer instinto es salir con un chiste de pésima calidad pero algo te dice que con esa chica no funcionaría, no ahora al menos, así que decides ser sincera y con un sonrojo en tu rostro admites la verdad

-Eres una chica muy bonita, es difícil no resistirse a tu mirada-

-¿Mi mirada? ¿Qué tiene?-

-No lo sé, es atrayente-

Puedes notar como sus mejillas se tornan rojas, un sonrojo ligero y sonríes satisfecha hacia ti misma

-Tus ojos también son muy bellos… Son de un color extraño-

-¿Extraño?-

-Violetas. No muchas personas tienen los ojos de ese color… Es mi favorito- y ese sonrojo se torna un poco más rojo aunque, también tú te has sonrojado. Sacudes tu rubia melena y rascas tu mejilla

-Muchas gracias-

Se quedan en silencio, simplemente mirándose directo a los ojos… Y durante esa mirada el universo se detiene, sientes que perteneces a ese lugar y la pregunta de ¿Por qué estamos aquí? Al fin tiene una respuesta para ti, existes y has llegado hasta ese punto solo para conocerla, extiendes tu mano y la ofreces

-¿Quieres acompañarme por un helado?-

Y por fin tu sonrisa es correspondida, esa chica toma tu mano y asiente

-Un helado suena bien-

Sientes que podrías gritar de puro jubilo e incluso bailar por sentir aquello como una victoria personal. El destino es bueno contigo otra vez y te permite conocer a lo que ahora consideras tu amor a primera vista

Caminan en silencio, tomadas de la mano, das un suave apretón en su mano para llamar su atención

-Soy Yang, por cierto- y le dedicas una de tus mejores sonrisas

-Me llamo Blake- y ella te sonríe de vuelta