Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
Blog: h(espacio) t(espacio) t(espacio) p(espacio) s(espacio) : / / caranofiction . wordpress .(espacio) com(espacio) /
Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Gracias a Yani por betear esta historia.
"¡Regresa a Babilonia, zorra!"
La teoría del Big Bang
Niñoward
Era algo bueno que mamá ya no pudiera castigarnos, pero uh… sí, papá era hombre muerto.
—Mierda, ¿no pudiste haber dejado a papá al último? —le siseó Emmett a Jake.
—Sí, qué carajos, hombre —coincidí—. Fácilmente pudiste habernos dejado antes de traer a papá a casa.
—Mmm, pero ¿qué tiene eso de divertido? —gorjeó Jake—. ¡Esto será taaaan épico!
Qué niña.
—Creo que voy a esperarlos aquí, chicos —dijo Jasper—. Ustedes pueden sacar a su abrillantado papi.
—Al carajo con eso —le dije, viendo a mamá adoptar la pose de perra en el porche—. Todos lo haremos.
No les dije que planeaba esconderme detrás de ellos.
Sí, sabía que era más alto que Jazz e igual de alto que Em, pero al carajo, podía agacharme.
Así que… todos nos bajamos del carro, y Jazz y Em tomaron a papá.
Yo iba detrás de ellos con Jake.
Ese fue el error número uno porque la reina atraía la atención hacia él como si fuera un… un… un… como un doctor en un consultorio. Sí, eso era. Porque éramos un grupo notorio.
—¡¿Dónde demonios han estado?! —gritó mamá al acercarnos—. ¡Son las tres de la jovial mañana!
Jovial.
¿Estás pasando mucho tiempo con Bella, mamá?
Dios.
~Estás celoso.
¡No lo estoy!
~¡Lo estás!
Bufé.
Bien.
¿Tú también? ¿También lo estás? ¿También lo estoy?
Como sea.
—¡HABLEN! —bramó mamá, congelándonos a todos.
Bueno, papá estaba roncando en el hombro de Em.
Y luego nos removimos inquietos, tragamos y empezamos a hablar porque mamá era jodidamente aterradora.
—Estábamos en un bar —murmuró Em.
—Sí, y uh… luego… —Jazz se quedó callado.
—Y papá no podía en realidad… —También me quedé callado.
Nuestras voces apenas se escuchaban. Éramos un montón de cabrones debiluchos.
—Manejar su… uh… —Em… se quedó callado.
—¡Oh, mamá C! —dijo Jake—. ¡Sí que tengo un gran chisme para ti!
Yo. Edward Cullen. Parado justo junto al notorio hombre… jer.
—Regresa a Inglaterra, jodida reina —le siseé en voz baja.
Mamá se enfocó en mí.
—Esta reina es de La-La Push, ajá —replicó Jake, tronando los dedos frente a su rostro… otra vez.
—Eso es muy amable de tu parte, Jake —dijo mamá, interrumpiéndonos a mí y a la reina—. Y claro que quiero escucharlo, pero primero me gustaría escucharlo de mis chicos.
T.R.A.G.U.É.
Pensé que si lo deletreaba en mi cabeza, el efecto sería mayor.
—Empezando con Edward —anunció, entornándome los ojos.
—Buena suerte, hermano —me murmuró Emmett detrás de su mano.
Sin embargo, mamá lo escuchó.
—No te hagas el listo conmigo, Emmett —espetó—. Sigues tú, ¡solo que primero voy a lidiar con tu hermano mayor!
Mierda.
—BRRRRRR… —Todos lo escuchamos entonces.
Fue un murmullo adormilado. Era papá, haciendo brrrr en sus sueños.
Mamá meneó la cabeza y luego dijo:
—A la sala. Todos. ¡Ahora!
Un coro de "Sí, señora" se escuchó y luego corrimos hacia adentro.
Luego nos sentamos ahí.
Papá estaba sentado entre Jazz y Em con la cabeza en el hombro de Jazz, y luego en un lado la reina Jake… y luego yo. Otra vez junto al jodido letrero en color neón con la voz de Aretha Franklin.
Mamá estaba caminando frente a nosotros.
—Empieza a hablar, Edward.
Tragué otra vez.
—Sí, señora —murmuré, quitándome la gorra porque era grosero usarla dentro de la casa—. Um… ¡Todo fue idea de Emmett!
No juzguen, estaba diciendo la verdad.
—¡No-oh! —argumentó Emmett—. Yo mencioné el bar de tetas, ¡pero fue Edward el que dijo que no debíamos decírselo a papá!
Carajo, eso era verdad. Maldición.
Jake dijo "ajá" pero no me pregunten por qué porque él no estaba ahí en ese momento. Aunque él decía "ajá" muy seguido.
Después de un suspiro muy pesado, le conté a mamá sobre la noche. No, no la miré a los ojos porque no creía que ella fuera humana. Tal vez era vampira. Sí que se veía lo suficientemente feroz.
—Emmett, sigues tú —dijo mamá después de lanzarme una última mirada de enojo—. ¿Cuál es tu versión de esta noche?
Así que… Emmett le contó a mamá su versión.
Luego siguió Jazz.
Y en algún momento en medio de todo eso, papá habló dormido. Habría sido divertido si mamá no estuviera enfurecida. Porque cuando él arrastró las palabras: "Me sofoco en ellas brrrrr" todo lo que queríamos hacer era reírnos, pero no éramos hombres en ese momento. Emmett no era un oficial. Yo no era doctor. Jasper no era doctor. Éramos unos niños.
Antes de que nos crecieran las pollas.
—Bueno —dijo mamá, extendiendo la palabra—. Puede que yo no sea capaz de castigar a Edward, Emmett y Jazz, pero hay quienes sí pueden hacerlo.
Arrugué la nariz con confusión. Quería decir, seguro, Rose e Híper se apuntarían para castigar a Emmett y Jazz, pero ¿a mí? Mamá no iba a llamar a Jane. Ni siquiera se agradaban.
—¿Es aquí donde intervengo, mamá C? —gritó Jake con emoción, saltando en su asiento.
Todos miramos a mamá a modo de pregunta y con confusión.
Mierda, mamá estaba sonriendo.
—Síp —gorjeó—. Em, Jazz, sus esposas se asegurarán de que ambos lo acepten, y Edward… —Se giró para verme—. Si no aceptas, te acosaré yendo a comer contigo todos los días a la oficina. De hecho, puede que quiera tener comidas muy laaaaargas.
»Ya sabes, un poco de tiempo madre-hijo —añadió con deleite—. Podemos discutir detalles de la boda, puedo chismear sobre todas las esposas del trabajo de Carlisle, y oh, podemos…
La interrumpí.
—¡No te preocupes, mamá! —dije apresurado, no estaba ansioso por escuchar qué más tenía que decir—. Lo haré. Quiero decir, aceptaré… —Me giré con aprensión para ver a la reina sonriente. Tragué. Carajo—. Aceptaré lo que diga Jake.
¡Mierda!
Estaba atrapado entre la espada y la pared.
Mamá estaba extorsionando a su hijo. Mujer malvada.
Pero sí, estaba atrapado. Era ya sea pasar tiempo con ella en el trabajo, perdiéndome efectivamente mis err… sesiones con Polla, o era el… castigo de Jake.
Jodido infierno.
—¡Mm-mm-mm! ¡Nos vamos a divertir tanto en la estética! —se rio Jake.
Palidecí.
Emmett tragó.
Jazz gimoteó.
Papá, bueno…
—BRRRRR…
Mamá suspiro.
—Bueno, supongo que me encargaré del castigo de Carlisle en la mañana.
Y Jake fue el imbécil que preguntó de qué se trataría.
Desafortunadamente no pude escapar a mi lugar feliz antes de que mamá respondiera.
—Después de darle un severo regaño, ¡le daré unas buenas nalgadas!
Ahí iban tres hombres teniendo arcadas.
Oh, las imágenes aparecieron.
Volví a tener arcadas.
*o*o*o*
Al fin Jake me dejó en casa y me dirigí hacia adentro, endemoniadamente ansioso por acostarme.
Necesitaba dormir, maldita sea.
Pero sus palabras hicieron eco. Las palabras de Jake.
—¡Los tres se verán tan deliciosos el próximo fin de semana! ¡Yumi!
El próximo fin de semana, se preguntarán.
Permítanme informarles.
El próximo fin de semana, Alice y Jake celebrarán tres años de estar trabajando juntos. Será un fin de semana lleno de mujeres haciéndose manicuras y pedicuras gratis, y Em, Jazz y yo estaríamos ahí para ofrecerles bebidas y bocadillos a dichas mujeres.
¿La peor parte?
Los disfraces.
Sí.
Me iba a quejar de esto cuando viera a Bella mañana. Porque ahora que éramos amigos y todo eso podíamos, ya saben, vernos los fines de semana para… ya saben… ya saben… pasar tiempo juntos.
¿Sí saben?
N/T: Capítulo extra por haber llegado a los 800 reviews, ¡muchas gracias! Me alegra saber que les gusta esta historia, parece que les gusta más que la versión de Bella jaja
