Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
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Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Gracias a Yani por betear esta historia.
"No quiero ser un monstruo".
Crepúsculo
Distanciaward
En el camino de regreso a Forks solté toda la sopa. De verdad. Le conté todo a Jake. Excepto por mis placeres de mediodía en la oficina, por supuesto, pero aparte de eso, todo. Y lo que me sorprendió fue que él solamente dijo ajá y asintió, pero no se veía… no sé… ¿sorprendido? Pero tal vez estaba distraído porque iba usando mucho el teléfono, mensajeándole a Sam, supongo.
Luego, en medio de la noche, Jake me dejó en casa y entré y me quedé dormido en el sofá.
*o*o*o*
—¿Te sientes mejor hoy? —preguntó Jazz mientras le entregaba unos cuantos historiales a Bella.
Asentí ausentemente, estaba ocupado con mis propios historiales.
Si había una cosa que podía salvar mi día, era el trabajo. Cuando algo me molestaba o… lo que sea, siempre podía confiar en el trabajo para hacerme sentir mejor, y acababa de informarle a una pareja que tendrían un bebito. De acuerdo, ese fue un mal ejemplo porque eso me alegraba y me hacía sentir añoranza.
Quería tener hijos con tantas fuerzas que dolía y ver a Bella con los pequeños no mejoraba la situación. Y es por eso que estaba ocupado organizando los historiales de mis pacientes.
Necesitaba una distracción.
—De acuerdo —suspiré, me di cuenta que ya había organizado todo a la perfección—. Ya terminé.
Twitch, siempre la multitareas, le sonrió a la pequeñita a la que le estaba dando besos de esquimal y estiró la mano para tomar los historiales que sabía que estaba a punto de darle.
Suspiré.
Necesitaba una distracción nueva.
—¿Quieres ir a comer a Lou, Jazz? —pregunté, necesitaba una manera de alejarme por una hora.
—No puedo, hombre. Lo siento. Hoy comeré con Jake y Em —respondió.
Alcé una ceja.
—¿Desde cuándo comes con Jake?
—Jazz, ¿vas a venir? —escuché a mi hermano preguntar en ese momento y al mirar sobre mi hombro lo vi parado junto a la puerta.
¿Qué demonios?
Em me miró de forma muy extraña y Jasper hizo lo mismo… antes de irse los dos. Solo así. Como si tuvieran prisa o algo así.
—Hablando de una retirada apresurada —murmuró Bella.
Mi expresión decía: "Lo sé, ¿cierto?".
Pero en ese momento fuimos interrumpidos por las risitas de la pequeña y eso funcionó muy bien para mí como distracción.
—¿Dónde está mamá? —preguntó la niña con curiosidad cuando Bella se la acomodó en la cadera y se paró a mi lado—. Mamá también me carga.
—Por supuesto que te carga porque eres adorable —gorjeó Bella, dándole otro beso de esquimal que hizo reír a la niña. Y antes de perder la puta cabeza, decidí responder la pregunta de la niña para luego poder irme de aquí.
Cristo, en esta ocasión ni siquiera tenía el escritorio entre nosotros. ¿Quién podía decir cuánto tardaría en atacar a la mujer? Apostaba que no mucho.
—Mami está con Rose —dije, sonriéndole—. ¿Recuerdas a la señorita que te dio tu calcomanía bonita ayer después de revisar tu pancita?
Asintió furiosamente, haciéndome sonreír más de forma efectiva.
Tan jodidamente bonita.
—Bueno, hoy ella le está dando una calcomanía a tu hermanito —le dije, no pude contenerme de chocar nuestras frentes. Pero eso la hizo reír más fuerte y eso fue una victoria para mí. Sin embargo, también noté lo cerca que estaba de Bella, así que me aparté ligeramente.
No la ataques. No la ataques.
Cierto.
Entendido.
Suspiré.
—¿Tengo algo más antes de la comida? —le pregunté a Bella, ya sabía que no tenía nada. Pero era yo de quien estábamos hablando. Sabía que necesitaba distancia, pero… seguía aquí.
—Nop —gorjeó, dedicándome esa dulce sonrisa resplandeciente—. Alice trajo nuestra comida hace rato antes de que Esme y ella se fueran a Port Angeles, así que ve y come. Emily, Rose y yo te acompañaremos en cuanto terminen con lo que están haciendo en la sala de examinación uno.
De acuerdo. Distancia.
—Hoy comeré en mi oficina —dije—. Tengo algunos documentos que debo revisar.
No era una mentira. Sí tenía algunos documentos, pero no estaba muy ansioso por revisarlos.
Era mi contrato con el Children's Memorial en Chicago.
Solo se necesitó de una llamada. Me querían y yo necesitaba salir de Forks.
—Bien —respondió Bella—. Pero nos acompañarás más tarde para el postre, ¿cierto? Preparé tarta de cereza.
Oh, Dios…
—Sí, ahí estaré —prometí. También asentí—. Definitivamente ahí estaré.
*o*o*o*
Espera, ¿ya estás de regreso en Chicago? – Edward.
Sí. Decidí venir a visitar un tiempo a mis padres antes de que mi apartamento esté listo – Liam.
Maldición, ¿cómo se siente estar de regreso en Estados Unidos? – Edward.
Como el paraíso. Es bueno estar en casa, eso es seguro. Por cierto, leí tu correo. Amigo. – Liam.
Lo sé. Lo sé. No me lo digas. Lo sé – Edward.
¿Ella te está engañando? Eso no tiene precio – Liam.
Fue lo que dije ja, ja – Edward.
Y… ¿tú usaste un…? – Liam.
Sí, me arrepiento de haberte contado toda la historia – Edward.
All the single ladies… all the single ladies… – Liam.
EN SERIO me arrepiento de haberte contado sobre el leotardo – Edward.
Tengo que admitir que Beyonce está más buena – Liam.
Jake, el tipo con el que fui, no estaría de acuerdo – Edward.
Suena a que Jake es gay – Liam.
Estás en lo correcto, sí – Edward.
Entonces… dos tipos en leotardo jugando a los espías. De verdad vives la vida al máximo, ¿no? – Liam.
Cierra la boca – Edward.
Te faltó precioso. Es "cierra la boca, precioso", bollito – Liam.
¿Bollito? – Edward.
O como sea que Jake te diga. En fin… ¿cuándo pasó esto? No me lo dijiste – Liam.
Ayer, lo que significa que sigo jodidamente cansado. Llegué a casa a mitad de la noche – Edward.
¿Estás en el trabajo ahora? – Liam.
Síp. Comiendo en mi oficina – Edward.
¿Bella está ahí? – Liam.
Está en el comedor, creo. ¿Por qué? – Edward.
Curiosidad. ¿Te estás escondiendo? – Liam.
Pfft. No – Edward.
Ajá. Claro – Liam.
¡No me escondo! Estoy revisando mi contrato con Chicago – Edward.
¿En serio? ¿De verdad lo vas a aceptar? – Liam.
Sí. Necesito salir de aquí. Necesito la distancia – Edward.
Y no estás feliz al respecto – Liam.
No importa. Me sentiré miserable aquí viéndola todos los días – Edward.
Pero ¿estás seguro de que no le interesas? – Liam.
Cien por ciento – Edward.
Uh. De acuerdo. Entonces, ¿ya firmaste el contrato? – Liam.
Todavía no – Edward.
¿Hay algo mal con él? – Liam.
Supongo que en realidad no – Edward.
Ah, entiendo. Estás dilatando el asunto – Liam.
¡No, no es eso! Solo pensé que debería terminar mis asuntos aquí en Forks antes de firmar – Edward.
¿Y qué necesitas terminar? – Liam.
Necesito encontrar mi reemplazo para la clínica. Necesito terminar la relación con Jane, y necesito explicárselo a mi familia – Edward.
¿Qué es lo primero? – Liam.
Terminar con Jane. Lo haré la próxima vez que regrese de Seattle – Edward.
Entonces, ¿en un par de días? – Liam.
Jane estará en Seattle hasta el viernes – Edward.
Hoy es martes – Liam.
Hola, capitán obviedad – Edward.
Solo digo que podrías ir a verla a Seattle y terminarlo de una vez – Liam.
No, quiero hacerlo en Forks, así ella puede sacar sus mierdas de mi casa antes de irse. Desde que descubrí el amor que sentía por mi apellido he querido sacarme algunas cosas del pecho y eso tiene que hacerse detrás de una puerta cerrada – Edward.
¿A qué te refieres? ¿Qué vas a decir? – Liam.
Todavía no lo sé, pero estoy jodidamente molesto con la perra, y es casi como si quisiera ser un monstruo con ella. Por primera vez quiero una pelea de verdad – Edward.
Suena bien. Creo que lo necesitas. Avísame cuando lo hayas hecho, ¿sí? – Liam.
Lo haré. Tengo que irme, hombre. Es hora de la tarta de cereza – Edward.
