Habían pasado varias semanas desde que Eivor y Petra regresaron con Holy, las cosas entre Sigurd y Randvi estaban tensas, ninguno de los tres habían vuelto hablar desde aquel día y eso tenía preocupada a Eivor. Esta se había alejado un poco de Ravensthorpe y se había sentado en la orilla del río, miraba su reflejo perdida en sus pensamientos hasta que otro reflejo la hizo mirar a su lado y vio a Holy, la pequeña se sentó a su lado en silencio haciéndola sonreír:
-¿Como me has encontrado? - le preguntó Eivor.
-Sueles venir aquí cuando quieres estar sola y pensar - le dijo Holy mirando su reflejo.
-Eres una ratita muy lista - le dijo Eivor sonriendo.
-¿Porque me dices ratita? - le preguntó Holy confusa.
-Te llamo así porque eres una chica muy lista y me importas, pero no lo haré si te molesta - le dijo Eivor.
-Me gusta, no dejes de hacerlo - le dijo Holy sonriendo.
-No lo haré - le dijo Eivor.
-Randvi y tú, ¿os habéis peleado? - le preguntó Holy.
-No, son cosas de mayores - le dijo Eivor sin mirarla.
-Se que os queréis mucho, os vi besaros aquella noche, en la puerta de tu aposento - le dijo Holy.
-Amo a Randvi pero está casada con Sigurd y hasta que podamos hablar con él y aclarar todo, no podemos estar juntas de esa manera - le dijo Eivor con un dejo de tristeza en su voz.
-¡¿Está casada con Sigurd?! pero si él no parece quererla, mi papá solía hacer sonreír a mamá, Sigurd solo gruñe - le dijo Holy sorprendida.
-Se casaron para unir dos clanes en paz, aunque aquí esa unión no es necesaria - le dijo Eivor.
-Sigurd es tonto, si yo fuera tu hermano, te diría que hicieses feliz a Randvi y la ames como yo no he sabido hacerlo - le dijo Holy sonriendo.
-Sigurd nunca dirá eso, pero gracias - le dijo Eivor sonriendo.
-No te rindas con Randvi, ella te ama - le dijo Holy sonriendo.
-Nunca lo haría, volvamos, Petra me espera para ir a cazar - le dijo Eivor.
-¿Puedo ir también? - le preguntó Holy.
-No, eres muy pequeña, cuando seas más mayor iremos juntas y te enseñaré - le dijo Eivor.
-¡Jo! ser pequeña es un asco, no puedo hacer nada - le dijo Holy refunfuñando.
Eivor miró a Holy sonriendo y la cogió en brazos, está la miró riéndose y le dió un beso en la mejilla, Eivor la dejó en suelo y ambas volvieron a Ravensthorpe. Nada más llegar, Eivor fue a por su arco y su carcaj con flechas y se acercó a Petra que hablaba con Holy, está la abrazó y las vió alejarse. Entró en la casa comunal y vio a Randvi sentada en una de las mesas, se acercó a ella y se percató de que estaba llorando, se sentó a su lado y la abrazó, Randvi la miró y soltó una carcajada ante la confundida mirada de Holy:
-¿Estas bien? - le preguntó Holy.
-No es nada - le dijo Randvi.
-No se llora por nada - le dijo Holy.
-Las cosas se han complicado mucho, eres pequeña para entenderlo - le dijo Randvi dejando escapar una lágrima.
-Todos decís lo mismo, que soy muy pequeña y no me gusta - le dijo Holy molesta.
-Es complicado, pero quiero pedirte un favor, dale esto a Eivor y dile que pase lo que pase, la amo - le dijo Randvi dándole un papel doblado.
-Lo haré, ella también te ama - le dijo Holy guardándo el papel en la bolsita de su cinturón.
-Cuida de Eivor - le dijo Randvi mirándola.
Holy asintió con la cabeza y Randvi se levantó y se alejó cabizbaja, Holy fue al aposento de Eivor y se sentó en la cama, acarició a Dwolf y miró el papel que le había dado Randvi, intentó leerlo pero apenas reconocía algunas letras, lo guardó y miró a Dwolf, la loba la miraba atentamente y Holy comenzó a hablar con ella. Estaba anocheciendo cuando Eivor y Petra volvieron de cazar, ambas llevaban un jabalí y los dejaron en la cabaña que compartían Petra y Wallace. Tras despedirse de ambos Eivor fue a la casa comunal, se detuvo nada más entrar y miró hacia la pequeña sala donde solía estar Randvi, pero no había nadie, siguió hasta su aposento percatándose de que alguien cantaba. Vio a Holy sentada en la cama junto a Dwolf, que al verla, levantó la cabeza he hizo que Holy dejase de cantar y mirase en la misma dirección para ver a Eivor, está dejó su arco y sus hachas a un lado y se acercó a ellas, acarició la cabeza de Dwolf y miró a Holy sonriendo:
-¿Qué tal la caza? - le preguntó Holy sonriendo.
-Ha ido bien, hemos traído dos buenas piezas - le dijo Eivor con orgullo.
-Qué bien, yo he estado con Dwolf, se le da bien escuchar - le dijo Holy sonriendo.
-Es verdad, era muy bonita esa canción que cantabas, ¿quién te la enseñó? - le preguntó Eivor.
-Mi papá, él me la cantaba muchas veces - le dijo Holy.
-Es una antigua canción de cuna nórdica, ¿tu padre era como yo? - le preguntó Eivor sentandose a su lado.
-Si, era muy fuerte y tenía un tatuaje en el brazo, él no era sajón como mamá - le contó Holy.
-Entonces eres mitad sajona y mitad danesa, seguro que te pareces mucho a tu padre - le dijo Eivor sonriendo.
-Él decía que si, pero la gente del pueblo no nos quería - le dijo Holy.
-¿Qué le pasó a tu padre? - le preguntó Eivor.
-Volviamos a casa, papá, mamá y yo, entonces un grupo de personas apareció delante de nosotros, no les gustaban los daneses y nos atacaron, papá se enfrentó a ellos para protegernos y lo mataron, el día que me encontraste hacía un año de ese día - le contó Holy.
-Lo siento, seguro que está en el valhalla - le dijo Eivor.
-Papá me habló de el, pero decía que para cada persona es diferente y que estar allí sin las personas que amas, no merece la pena - le dijo Holy.
-En eso tenía razón - le dijo Eivor sonriendo.
-Randvi me dio esto para ti, no lo he leído, no se leer - le dijo Holy dándole el papel doblado.
-¿Randvi está bien? - le preguntó Eivor preocupada.
-Ella estaba llorando, creo que le pasa algo con Sigurd y me dijo, que te dijera, que pase lo que pase, te ama - le dijo Holy.
Eivor dejó el papel a un lado, se quitó las botas y tras coger el papel, se tumbó en la cama, Holy se tumbó a su lado y Eivor desdobló el papel y lo leyó en voz alta. Cuando terminó, dobló el papel, lo dejó a un lado y miró a Holy que la miraba expectante:
-Tendré que hablar con Sigurd, no dejaré que me mate y tampoco que haga sufrir a Randvi - le dijo Eivor.
-¿Porque hace eso? si él no ama de esa manera a Randvi, ¿que le importa que ella esté contigo? - le preguntó Holy confusa.
-Es un hombre torturado por unas visiones que ni el mismo comprende - le dijo Eivor.
-Todo se solucionará, ya lo verás - le dijo Holy sonriendo.
-Lo sé, ahora duerme - le dijo Eivor sonriendo.
Holy se acurrucó a su lado y no tardó mucho en dormirse, Eivor la miró sonriendo y luego se quedó mirando al techo, las palabras de Randvi resonaban en su cabeza, "Eivor, lamento tener que decirte esto así, pero Sigurd está trastornado y te matará si nos ve juntas. ¿recuerdas el día que habló conmigo? Sabe lo que sentimos la una por la otra, aunque hemos decidido deshacer los lazos de nuestro matrimonio, no quiere verte cerca de mí, solo deseo que cuando nuestros lazos estén desechos, cambié de parecer y nos deje en paz. No puedo pedirte que esperes para siempre, sabes tan bien como yo que Sigurd es impredecible desde que lo tragiste de vuelta, perdóname por todo Eivor, te amaré siempre." y pensó en ellas hasta que la venció el sueño. A la mañana siguiente cuándo Eivor se despertó, miró a Holy que aún dormía, sonrió y le apartó un mechón de pelo de la cara, despertándola, esta abrió los ojos y se estiró sonriendo:
-Buenos días ratita - le dijo Eivor sonriendo.
-Buenos días Eivor - le dijo Holy sonriendo.
-He estado pensado en algo, pero tienes que esforzarte todos los días, ¿lo harás? - le preguntó Eivor.
-Me esforzaré mucho, pero ¿en qué? - le preguntó Holy confusa.
-Te enseñaré a leer y escribir, ¿que me dices? - le preguntó Eivor sonriendo.
-¿De verdad quieres enseñarme? - le preguntó Holy dejando caer una lágrima.
-Si, ¿porque lloras? - le preguntó Eivor confusa.
-Es que - le dijo Holy incorporándose y secándose la cara.
-Sea lo que sea, puedes decírmelo, ¿o me tienes miedo? - le preguntó Eivor.
-Eso nunca, tú eres más buena conmigo que mi mamá, ella parecía que no me veía algunas veces - le confesó Holy.
-No pienses más en ella, no se merece estar en tu corazón después de lo que te hizo - le dijo Eivor sonriendo.
-Te quiero mucho Eivor - le dijo Holy abrazándola.
-Yo también te quiero ratita - le dijo Eivor estrechandola entre sus brazos.
-Quiero aprender y llegar a ser tan fuerte como tú - le dijo Holy sonriendo.
-Cuando seas mayor, serás incluso más fuerte que yo, lo sé - le dijo Eivor sonriendo.
-Nadie es más fuerte que tú - le dijo Holy sonriendo.
-Eso es verdad - le dijo Eivor sonriendo.
Eivor soltó a Holy y empezó a hacerle cosquillas, la estancia se llenó con el alegre sonido de sus risas. Eivor se detuvo al oír un golpe y miró a Holy, se puso las botas y se acercó a la puerta, abrió y vio a Gunnar que la miró sonriendo:
-Gunnar, ¿ocurre algo? - le preguntó Eivor sonriendo.
-No, quiero hablar contigo de algo pero no quiero que nadie más lo sepa, al menos de momento - le dijo Gunnar sonriendo.
-Claro, puedes confiar en mí Gunnar - le dijo Eivor sonriendo.
-Le he pedido a Brigid que se case conmigo y ha dicho que si - le dijo Gunnar sonriendo.
-Me alegro por ti - le dijo Eivor.
-¿Te vas a casar? - le preguntó Holy sonriendo.
Ambos miraron a Holy y Eivor la cogió en brazos sonriendo, ambas miraron a Gunnar que las miró sonrojado:
-Claro, Brigid a aceptado - le dijo Gunnar sonriendo.
-¡Qué bien! - le dijo Holy sonriendo.
-Gunnar, verte tan feliz me llena de alegría y casaros será un gran honor, como jarlskona lo haré encantada - le dijo Eivor sonriendo.
-Gracias Eivor, de momento no quiero que nadie lo sepa, estoy forjando una hermosa espada y se acerca la fiesta de la Ostara, cuando todo termine y resuelvas los problemas, hablaremos de mi boda - le dijo Gunnar.
-¿Qué problemas? Ravensthorpe es próspera y hace mucho que no tenemos problemas por aquí - le dijo Eivor confusa.
-Te seré franco, muchos sabemos lo que hay entre Randvi y tú y lo que Sigurd está pasando, pero eso no quiere decir que estemos deacuerdo con él - le dijo Gunnar.
-Gunnar, yo... - le dijo Eivor nerviosa.
-Somos amigos Eivor, quiero que sepas, que no hay nadie en Ravensthorpe que no sienta que tú has sido nuestra Jarlskona desde que pusimos un pie aquí, te has desvivido por darles un hogar a todos, has hecho amigos en cada lugar de Inglaterra y piensas en los demás antes que en tí misma - le dijo Gunnar sonriendo.
-Gracias Gunnar, tus palabras significan mucho para mi - le dijo Eivor sonriendo.
-Piensa un poco en ti misma de vez en cuando, te lo mereces - le dijo Gunnar sonriendo.
-Trataré de hacerlo y os casaré lo antes posible, no dejaré que mis problemas retrasen tu boda - le dijo Eivor sonriendo.
-Gracias, por cierto, Brigid hizo esto para ti - le dijo Gunnar dándole una muñeca de trapo a Holy.
-Gracias, es muy bonita - le dijo Holy sonriendo y mirando la muñeca.
-Bueno, voy a encender la forja, tengo trabajo que hacer, hasta luego - les dijo Gunnar sonriendo.
-Hasta luego Gunnar - le dijo Eivor.
-Dale las gracias a Brigid - le dijo Holy sonriendo.
Gunnar las miró sonriendo y salió de la casa comunal, Eivor volvió a su aposento y dejó a Holy sobre la cama, se puso su cinturón y la miró seriamente:
-Escúchame Holy, si alguien quiere hablar conmigo, no debes venir, a Gunnar no le importa, pero puede que a otros no les guste eso - la regañó Eivor.
-No lo sabía, lo siento mucho Eivor - le dijo Holy mirando a sus pies.
-No pasa nada, vamos, Valka me pidió que fuera a verla - le dijo Eivor sonriendo.
-Vale - le dijo Holy.
Ambas salieron de la casa comunal y pasearon hasta la cabaña de Valka, esta estaba en el lago junto a su cabaña y se fijó en Holy, que caminaba junto a Eivor cabizbaja y siguió así cuando se detuvieron junto a Valka:
-Hola a las dos - les dijo Valka sonriendo.
-Hola Valka, ¿que necesitas? - le preguntó Eivor sonriendo.
-Tengo que preparar un remedio para Knud y necesito algunas hierbas y plantas - le dijo Valka.
-Las traeré enseguida ¿se pondrá bien? - le preguntó Eivor preocupada.
-Si, no es nada grave pero el remedio lo ayudará, toma - le dijo Valka dándole un pedazo de papel.
-Ya veo, hay una cueva de lobos cerca de donde crecen - le dijo Eivor sonriendo.
-No soy una drengr, por eso necesito tu ayuda - le dijo Valka sonriendo.
-Volveré pronto, tu ayuda a Valka, ¿lo harás? - le preguntó Eivor sonriendo.
-Si, lo prometo - le dijo Holy mirando a Valka.
-Ya están otra vez, habla con Alvis y Holger antes de que se maten - le dijo Valka riéndose.
-Volveré pronto - les dijo Eivor sonriendo.
Eivor se acercó a los dos hombres que discutían y Valka miró a Holy, ambas se alejaron un poco de Ravensthorpe y Valka recogió algunas plantas que necesitaba. Holy caminaba a su lado llevando una cesta y observándola en silencio, cuando terminaron, Valka se sentó sobre un tronco caído y le indicó que se acercara, quería saber que afligía a la pequeña:
-¿Estas bien? llevas todo el día callada - le preguntó Valka.
-Estoy bien - le respondió Holy sin mirarla.
-Se que te pasa algo, no se lo diré a Eivor, si no quieres - le dijo Valka.
-No quiero que se enfade conmigo, esta mañana se enfadó y no quiero que ... que se enfade - le dijo Holy temblando.
-¿De que tienes miedo? - le preguntó Valka dándose cuenta de algo.
-¿Y si se enfadada mucho mucho y deja de quererme? no quiero que me deje donde me encontró - le confesó Holy entre sollozos.
-Tranquila, aunque se enfade, nunca te dejará te querer y mucho menos te abandonará - le dijo Valka apenada.
-¿De verdad? - le preguntó Holy.
-Cuando alguien nos quiere, puede enfadarse y regañarnos, pero el amor nunca se va - le dijo Valka sonriendo.
-Mi mamá me quería y quiso hacerme daño - le dijo Holy.
-El amor de verdad no daña, lo que tú madre hizo es imperdonable, solo los dioses saben porque una madre haría algo así a su propia hija, pero no debes temer que Eivor te deje, le importas mucho - le dijo Valka sonriendo.
-¿De verdad? - le preguntó Holy mirándola.
-De verdad - le dijo Valka sonriendo.
-Gracias Valka - le dijo Holy.
-Bueno, es hora de volver, seguro que Eivor ya a vuelto - le dijo Valka sonriendo.
Holy le dió la mano a Valka y ambas regresaron a su cabaña, Valka se puso a preparar todo para hacer el remedio, ante la atenta mirada de Holy. No pasó mucho rato cuando volvió Eivor, está entró en la cabaña y se acercó a Valka sonriendo:
-Aqui tienes Valka - le dijo Eivor dándole las plantas.
-Gracias Eivor, en cuanto el remedio este listo, se lo llevaré a Knud - le dijo Valka cogiendo las plantas y poniéndolas con el resto.
-¿Donde está Holy? - le preguntó Eivor preocupada al no verla en la cabaña.
-Esta fuera, en el lago, me ha ayudado mucho - le dijo Valka preocupada.
-¿Ha pasado algo? - le preguntó Eivor.
-Tuve una conversación con ella muy reveladora y preocupante al mismo tiempo - le confesó Valka.
-¿Esta bien? - le preguntó Eivor preocupada.
-Ella teme que dejes de quererla y la abandones, si te hace enfadar demasiado - le dijo Valka echando las plantas en el caldero.
-Nunca haré tal cosa - le dijo Eivor.
-Lo sé, pero a raíz de lo que su madre le hizo, teme ser abandonada si hace algo mal - le dijo Valka removiendo el contenido del caldero.
-Hablaré con ella - le dijo Eivor sonriendo.
-Ten paciencia con ella, ha pasado por cosas que un niño no debería pasar - le dijo Valka.
Eivor miró a Valka y luego salió de la cabaña, se acercó al pequeño lago junto a ella y vio a Holy sentada en la orilla. Se acercó a ella y la miró sonriendo, Holy dejó de mirar el agua y miró a Eivor, que se sentó a su lado:
-¿Había muchos lobos? - le preguntó Holy.
-Solo me crucé con dos y no volverán a atacar a nadie más - le dijo Eivor sonriendo.
-Eres muy fuerte - le dijo Holy.
-Valka me ha dicho que has sido una buena ayudante, no me esperaba menos - le dijo Eivor sonriendo.
Holy volvió a mirar el agua y Eivor la cogió y la sentó en su regazo, ambas se quedaron en silencio escuchando el murmullo del agua. Así estuvieron un largo rato hasta que un gritó interrumpió el silencio, Eivor dejó a Holy en el lago y fue hacia la casa comunal, fuera de esta, vio a Randvi empuñando su martillo y su hacha y a una mujer que había apresado a Reda y sostenía un cuchillo en su cuello. Eivor se detuvo junto a Randvi y miró a Reda y a la mujer mientras empuñaba sus hachas:
-¿Quién eres? - le preguntó Eivor.
-Quiero a la cría que salvaste en el bosque, dámela y te devolveré al chico - le dijo la mujer fríamente.
-No te daré a Holy, ahora suéltalo si quieres salir de aquí con vida - le advirtió Eivor.
-La cría o lo mato, tu decides danesa - le dijo la mujer apretando el cuchillo que mantenía en el cuello Reda.
-¡No se la des Eivor! - gritó Reda.
-¡callate niño! - gritó la mujer furiosa.
-¡¡Basta mamá!! - gritó Holy.
Holy se acercó corriendo a Eivor y miró a Reda y a la mujer asustada, Randvi y Eivor miraron a Holy y a la mujer con idénticas expresiones de sorpresa en sus rostros, Eivor se puso delante de Holy y guardó sus hachas sin dejar de mirar a la mujer:
-No dejaré que te hacerques a Holy, tendrás que pasar por encima de mi cadáver - le dijo Eivor fríamente.
-Es mi hija y tengo todo el derecho a llevármela, no importa lo que digas danesa - le dijo la mujer sonriendo.
-Ella ya no es nada tuyo, perdiste todo derecho a llamarla hija cuando intentaste matarla - le espetó Eivor.
-¿Y tu reclamas ese derecho para ti? dudo que sepas cuidar de una niña - le dijo la mujer riéndose.
-Puede que mi instinto maternal esté en la punta de mi pie, pero jamás haría daño a un niño y menos a mi propia hija, no soy un monstruo - le dijo Eivor fríamente.
-Suelta a Reda y me iré contigo, por favor mamá - le suplicó Holy acercándose a ella.
-No, se que me atacarán en cuanto suelte al chico, pero no olvides esto danesa, volveré acompañada y mataré a la cría y a toda tu gente - le dijo la mujer aflojando el cuchillo del cuello de Reda.
La mujer empujó a Reda a un lado y salió corriendo, Eivor salió tras ella hasta llegar al bosque, se detuvo buscando huellas o marcas pero no encontró nada, la mujer había desaparecido. Volvió al asentamiento y vio a Reda, Randvi y Holy hablando y se acercó a ellos:
-Reda, ¿estas bien? - le preguntó Eivor.
-Si, no te preocupes, no es la primera vez que me ponen un cuchillo en el cuello - le dijo Reda.
-¿Cogiste a la mujer? - le preguntó Randvi.
-No, la seguí hasta el bosque pero allí le perdí el rastro - le dijo Eivor.
-¿Crees de verdad que volvera como ha dicho? - le preguntó Randvi preocupada.
-No lo sé, pero si lo hace, será ella la que no salga con vida - le dijo Eivor.
-No temas Holy, no dejaremos que esa mujer te haga daño - le dijo Reda sonriendo.
-Gracias Reda - le dijo Holy.
Reda volvió a su cabaña y Randvi a la casa comunal, Eivor se arrodilló frente a Holy y esta la miró asustada:
-¿Estas bien ratita? - le preguntó Eivor preocupada.
-No quiero que mi mamá haga daño a nadie - le dijo Holy.
-No lo hará, no la dejaré hacerlo, ni dejaré que te separé de mi, lo prometo - le dijo Eivor.
-Te quiero mucho Eivor - le dijo Holy abrazándola.
-Yo también Ratita, eres muy valiente, le plantaste cara para salvar a Reda - le dijo Eivor sonriendo.
-No quería que le hiciera daño por mí culpa, Reda es mi amigo - le dijo Holy.
-Lo que ha pasado, no es culpa tuya, no lo olvides - le dijo Eivor mirándola.
-No lo haré - le dijo Holy.
-Ven aquí - le dijo Eivor cogiéndola en brazos.
-No le hagas caso, tú me cuidas muy bien - le dijo Holy sonriendo y besándole en la mejilla.
-Gracias, quiero que sepas, que pase lo que pase, nunca te dejaré, aunque me enfades muchísimo - le dijo Eivor pegando su frente a la de ella con suavidad.
Ambas se quedaron así un momento y después Eivor la miró sonriendo, ambas volvieron a la casa comunal y se sentaron a comer. Eivor miró a Holy y luego a la pequeña sala donde estaba Randvi observando papeles, sabía que no sería fácil, pero arreglaría las cosas y no dejaría que la madre de Holy dañase a nadie, daría su propia vida para mantener a salvo a toda la gente de Ravensthorpe, es su deber como Jarlskona.
