Había pasado una semana desde que la madre de Holy irrumpió en Ravensthorpe amenazando la vida de Reda; todo el asentamiento estaba bullicioso preparando las cosas para el festival de Ostara. Eivor ayudaba en todo lo que podía y Holy se unió a Reda, Knud, Eira, Sylvi y Arth que decidieron hacer coronas de flores. Holy volvió a la casa comunal y se acercó a Randvi, que estaba en la entrada mirando el asentamiento en silencio:

-Hola Randvi, mirá, las he echo yo - le dijo Holy mostrándole dos coronas de flores con una gran sonrisa.

-¡Son muy bonitas! - le dijo Randvi sonriendo.

-Una es para ti y la otra es para Eivor - le dijo Holy sonriendo.

-Gracias, eres muy amable, ¿me la pones? - le preguntó Randvi sonriendo y arrodillándose juntó a ella.

-Claro - le dijo Holy poniéndole una de las coronas.

-¿Cómo me queda? - le preguntó Randvi levantándose.

-Estas muy guapa, ya verás cuando Eivor te vea - le dijo Holy sonriendo.

-Holy, Eivor y yo no podemos vernos, sería peligroso para ella - le dijo Randvi apenada.

-Te verá desde lejos y pensará que estás muy guapa - le dijo Holy.

-Y yo la veré a ella, seguro que se verá hermosa con la corona de flores - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Crees que se la pondrá? - le preguntó Holy.

-Lo hará, se la has echo tú - le dijo Randvi sonriendo.

-Iré a buscarla, hasta luego Randvi - le dijo Holy sonriendo.

-Hasta luego Holy - le dijo Randvi sonriendo.

Holy paseó por el asentamiento observando los adornos mientras buscaba a Eivor, se detuvo al ver un círculo de madera que terminaba en un arco haciendo de entrada al interior, se acercó un poco más y lo miró con curiosidad. Estaba tan absorta pensando para que sería esa zona que no notó a Eivor acercarse, está la miró sonriendo y se detuvo a su lado:

-¿Sabes lo que es? - le preguntó Eivor sonriendo.

-No, pero seguro que dentro se hace algo - le dijo Holy mirándola.

-Es para las peleas vikingas, a muchos les gusta medirse en una lucha amistosa para ver quién es mejor - le explicó Eivor.

-¿Tú también? - le preguntó Holy sonriendo.

-Claro, es divertido, ¿que haces aquí? pensaba que estabas con Reda y los demás niños - le dijo Eivor.

-Te estaba buscando para darte esto, lo he echo para ti - le dijo Holy mostrándole la corona de flores.

-Es muy bonita, gracias Ratita - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Te la pondrás? - le preguntó Holy.

-Por supuesto, ¿me la pones? - le preguntó Eivor arrodillándose frente a ella.

Holy la miró sonriendo y le puso la corona, Eivor se levantó y la cogió en brazos sonriendo:

-Estas muy guapa - le dijo Holy sonriendo.

-¿De verdad? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Si, ya verás cuando te vea Randvi - le dijo Holy.

-¿Has visto a Randvi hoy? - le preguntó Eivor.

-Si, yo hice dos coronas, una para ti y otra para ella, se la di antes - le dijo Holy.

-Seguro que se ve hermosa con ella - le dijo Eivor.

-Estaba muy guapa y también triste - le dijo Holy.

-Lo sé, hace unos días que Sigurd y ella rompieron los lazos de su matrimonio, debería hablar con Randvi - le dijo Eivor.

-¿Y si se enfada Sigurd? - le preguntó Holy preocupada.

-Solo vamos a hablar, no debería enfadarse por ello - le dijo Eivor sonriendo.

-Pues no - le dijo Holy sonriendo.

-Es hora de cenar, me muero de hambre - le dijo Eivor sonriendo.

-Yo también - le dijo Holy.

Eivor dejó a Holy en el suelo y fueron a la casa comunal, vieron a los demás cenando entre risas e historias y se acercaron a Randvi, se sentaron frente a ella y Randvi miró preocupada en dirección a Sigurd, que charlaba y bebía tranquilamente, ajeno al echo de que Eivor estaba frente a ella en ese momento:

-¿Estas bien Randvi? - le preguntó Eivor preocupada.

-No deberías estar sentada aquí, Sigurd está allí y te acabará viendo - le dijo Randvi molesta.

-Te queda bien la corona - le dijo Eivor sonriendo.

-Eivor, ¿no has oído lo que acabo de decir? - le preguntó Randvi.

-Si, pero sigo pensando que te ves muy hermosa - le dijo Eivor sonriendo.

-Tu también - le dijo Randvi sonrojada.

-Todos están contentos con la llegada del festival - le dijo Eivor.

-Así es, ¿vas a participar en las peleas? - le preguntó Randvi sonriendo.

-Claro, ¿vendrás a verme? - le preguntó Eivor.

-No debería pero lo haré - le dijo Randvi.

-Yo te estaré animando, se que ganarás - le dijo Holy sonriendo.

-Esta bien, pero si pierdo, no te decepciones - le dijo Eivor sonriendo.

-Nunca lo haría, los juegos son para participar y divertirse, mí papá siempre me lo decía - le dijo Holy sonriendo.

-Y tenía razón, ahora será mejor que me vaya, no quiero que tengas problemas - les dijo Randvi levantándose de la silla.

-No hay problema que me impida verte, ni dolor que me impida amarte - le dijo Eivor.

-Lo sé Eivor, lo sé - le dijo Randvi alejándose de ellas.

Eivor vio a Randvi alejarse hasta la sala del mapa y desaparecer de la vista, miró a Holy y ambas cenaron tranquilamente, cuando terminaron se fueron al aposento, Eivor cerró la puerta y se sentó en la cama, miró a Holy y se quitó la corona sonriendo:

-Randvi está triste, lo vi en sus ojos - le dijo Eivor mirando la corona.

-Espero que Sigurd no haya visto que has hablado con ella - le dijo Holy preocupada.

-Eso da igual, por ahora no hablaré con el, no quiero enturbiar el festival - le dijo Eivor.

-Entur ¿que? - le preguntó Holy.

-Enturbiar, estropear las fiestas - le explicó Eivor sonriendo.

-Entiendo, verás como todo se arregla - le dijo Holy sonriendo.

-Lo sé, ahora a dormir - le dijo Eivor sonriendo y dejando la corona juntó a sus hachas.

Eivor se tumbó al lado de Holy y está se acurrucó sonriendo, el sueño las venció rápidamente. Era muy entrada la noche cuando un ruido despertó a Eivor, está miró a Holy que dormía plácidamente y se levantó con cuidado de no despertarla, salió del aposento en silencio y miró alrededor. Vio a Randvi sentada en el suelo juntó a la silla de la Jarlskona y se acercó a ella preocupada, está levantó la cabeza y la miró abatida:

-Randvi ¿estas bien? - le preguntó Eivor preocupada.

-No aguanto más esto, nunca nos dejará estar juntas Eivor - le dijo Randvi entre sollozos.

-Lo sé, tranquila, todo esto acabará, confía en mí - le dijo Eivor cogiendo sus manos.

-Confío en ti sin dudarlo - le dijo Randvi.

-Estaremos juntas y yo me sentaré ahí, tú te sentarás en mi regazo y te abrazaré para no soltarte nunca - le dijo Eivor sonriendo.

-Seria un sueño - le dijo Randvi esbozando una triste sonrisa.

-Pronto será una realidad, ahora intenta dormir un poco - le dijo Eivor sonriendo.

-No quiero volver a mí aposento, está Sigurd roncando como un cerdo, prefiero quedarme aquí - le dijo Randvi.

-Entonces ve al mío, pero no hagas ruido o despertarás a Holy - le dijo Eivor sonriendo.

-No es una buena idea, si se entera, se enfadará - le dijo Randvi preocupada.

-Hablaré con Sigurd, ahora ve y descansa - le dijo Eivor.

-Te amo Eivor - le dijo Randvi.

Eivor miró a Randvi sonriendo y le dió un tierno beso en los labios, Randvi sonrió y fue a su aposento en silencio cerrando la puerta al entrar. Eivor fue ha la puerta de la casa comunal y levantó la mirada al cielo, contempló la luna y las estrellas perdida en sus pensamientos. El ruido de pisadas hizo que Eivor dejase de mirar al cielo y vio a Birna, que de acercó a ella:

-Hola rayo de sol, ¿tampoco puedes dormir? - le preguntó Birna sonriendo.

-Demasiados pensamientos en la cabeza Birna - le dijo Eivor.

-¿Quieres compartir alguno conmigo? No se lo diré a nadie - le dijo Birna.

-No entiendo a Sigurd, si al menos me escuchase, podríamos aclarar las cosas, el cree que lo he traicionado al estar con Randvi pero no hemos echo nada, queríamos hablar con él primero - le dijo Eivor.

-Tu hermano es un tonto, debería escucharos a Randvi y a ti y no asumir cosas que no son - le dijo Birna.

-Si que lo es, ¿que es lo que no te deja dormir? - le preguntó Eivor.

-Yo... me he enamorado y no buscaba hacerlo - le dijo Birna.

-Eso no es malo, ¿y quién es el afortunado o la afortunada? - le preguntó Eivor sonriendo.

- No importa, dudo mucho que sienta lo mismo por mí, solo me habla para decirme que soy como una cría y que debería madurar y para darme las gracias por llevarle las hierbas que necesita - le dijo Birna abatida.

-Eres peculiar Birna, pero eres maravillosa así, si no lo ve, no te merece - le dijo Eivor sonriendo.

-Me vas a hacer sonrojar, rayo de sol - le dijo Birna sonriendo.

-Le llevas hierbas, hablas de Valka, ¿verdad? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Así es - le confesó Birna nerviosa.

-Valka cuidaba de su madre, no creo que haya tenido una relación antes - le contó Eivor.

-Parece que mi corazón elige enamorarse de quiénes no lo corresponderán - le dijo Birna.

-Habla con ella - le dijo Eivor.

-Lo intentaré, pero me pongo muy nerviosa cuando me hacerco a ella - le dijo Birna sonriendo.

-Podrás hacerlo, lo sé - le dijo Eivor sonriendo.

-Gracias Eivor, espero que Sigurd deje de ser un tonto y puedas estar con Randvi, ambas merecéis ser felices - le dijo Birna sonriendo.

-Gracias Birna, ahora sera mejor que las dos vayamos a dormir, es muy tarde - le dijo Eivor sonriendo.

-Qué descanses rayo de sol - le dijo Birna sonriendo.

Eivor vio a Birna alejarse hasta los barracones y volvió a mirar al cielo con una gran sonrisa.

Al día siguiente cuando Holy de despertó, se sorprendió al ver a Randvi a su lado, se giró para ver a Eivor que había entrado en silencio y le indicó con un gesto que no hiciera ruido. Eivor se acercó a Randvi que aún dormía y le dió un tierno beso en los labios despertándola, está la miró sonriendo y le devolvió el beso, ambas se separaron al oír palmas y miraron a Holy que aplaudía entre risas:

-Creo que alguien está muy contenta de vernos juntas - le dijo Randvi sonriendo.

-Perdon, no he podido evitarlo - les dijo Holy dejando de aplaudir.

-No pasa nada, puedes seguir - le dijo Eivor sonriendo.

-Ahora que me fijo, las tres somos una familia - les dijo Randvi sonriendo y sentando a Holy en su regazo.

-Me gusta estar con vosotras - les dijo Holy sonriendo.

-Te quiero ratita - le dijo Eivor sonriendo.

-¿porque la llamas ratita? - le preguntó Randvi.

-Por que ella es mi ratita y tú eres la dueña de mi corazón - le dijo Eivor sonriendo.

-No se que hecho para merecerte - le dijo Randvi sonriendo.

-Algo muy bueno, seguro - le dijo Eivor sonriendo.

-Hoy empieza el festival, ¿verdad? - les preguntó Holy sonriendo.

-Así es, deberíamos unirnos a las risas de ahí fuera - les dijo Eivor sonriendo.

-¿Y que hay de Sigurd? - le preguntó Randvi preocupada.

-Hablaré con él cuando llegue el momento, hoy pasaremos el día juntas, disfrutando del festival - les dijo Eivor.

-Me parece bien, ¿tu qué dices Holy? - le preguntó Randvi sonriendo.

-¡Qué lo vamos a pasar bien! - le dijo Holy sonriendo.

-Pues vamos - les dijo Eivor sonriendo.

Las tres salieron del aposento y no vieron a nadie por la casa comunal, solo el sonido de las risas y la música que venía de fuera y se unieron a él. Todos se divertían, unos probando puntería con el arco, otros charlando animadamente y otros batiéndose en una pelea amistosa, Birna estaba sentada con una jarra de hidromiel intacta y observaba a Valka, que hablaba con Yanli. Birna miró su jarra intacta, reuniendo todo el valor que tenía para hablar con Valka, levantó la mirada y se topó con Valka, que había terminado de hablar con Yanli y se había acercado a ella sin que se diera cuenta:

-Ho-hola Valka, ¿cómo estás? - le preguntó Birna sonriendo nerviosa.

-Bien, llevas un rato mirándome, ¿puedo saber porque? - le preguntó Valka.

-Yo... yo quería hablar contigo, pe-pero vi que hablabas con Yanli y no quise molestar, así que decidí esperar - le dijo Birna nerviosa.

-Entiendo, ahora puedes hablar conmigo, te escucho - le dijo Valka.

-Yo que-quería decirte, que me gustas Valka - le confesó Birna nerviosa.

-Si lo que quieres es yacer conmigo, la respuesta es no, yo no soy como tú Birna - le dijo Valka.

-N-no me refería a eso, aunque no me extraña que pienses así de mi, lamento haberte molestado Valka - le dijo Birna sin mirarla.

Birna se levantó y se alejó corriendo de allí, pasando junto a Eivor que la miró confusa, está miró a Randvi y a Holy sin entender nada:

-¿Qué le habrá pasado a Birna? parecía que lloraba - le dijo Randvi preocupada.

-Creo que lo sé, veo a Valka allí sentada, Birna me dijo anoche que estaba enamorada de ella y le dije que hablará con Valka - le dijo Eivor sonriendo.

-Pobre Birna, parece que la conversación no ha ido tan bien como ella esperaba - le dijo Randvi.

-Seguid sin mi un momento, voy a hablar con Valka, no tardaré mucho - les dijo Eivor.

-Vale Eivor - le dijo Holy sonriendo.

-Conociendo a Birna, lo más probable es que Valka la haya interpretado erróneamente, a mi me paso al principio - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor las miró sonriendo y se acercó a Valka que estaba pensativa, se sentó frente a ella y miró la jarra de hidromiel de Birna que seguía intacta:

-Hola Valka, ¿ocurre algo? he visto a Birna alejarse corriendo y me pareció que lloraba - le dijo Eivor mirándola.

-He sido franca con ella, nada más - le dijo Valka.

-¿Que le has dicho? - le preguntó Eivor.

-Que si lo que quería era yacer conmigo, la respuesta es no, yo no soy como ella - le dijo Valka.

-¿Que te ha dicho Birna para que llegues a esa conclusión? - le preguntó Eivor.

-Me dijo que le gustó y parecía estar nerviosa - le dijo Valka.

-Birna me dijo que se ponía nerviosa cuando estaba cerca de tí, ella te ama Valka y debía estar demasiado nerviosa como para expresarse con claridad - le dijo Eivor.

-Debería disculparme entonces - le dijo Valka.

-Si y hablar con ella, deja que hable y escúchala, puede que no se exprese claramente pero te ama - le dijo Eivor sonriendo.

-Iré a buscarla entonces, gracias Eivor - le dijo Valka sonriendo.

-Escúchala bien Valka, ahora he de volver con Randvi y Holy, les dije que no tardaría mucho - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor se levantó y se fue en busca de Randvi y Holy, Valka se quedó pensando un momento y se pusó a buscar a Birna por el asentamiento. Había mirado en todos los sitios y no había dado con Birna, empezó a temer que se hubiera alejado demasiado y le hubiera pasado algo, entonces pensó en la pequeña zona detrás de la cascada del lago que hay junto a su casa y se dirigió allí. Traspasó la cortina de agua y vio a Birna sentada de espaldas a ella y la escuchó hablar entre sollozos:

-Soy una tonta, ¿porque iba a sentir algo por mi? ella es inteligente y yo una cabeza hueca, no me extraña que piense que lo único que quiero es llevarla al lecho, ni siquiera soy capaz de expresarme claramente... - dijo Birna entre sollozos.

-Birna - la llamó Valka avergonzada.

-Valka, ¿como me has encontrado? - le preguntó Birna sorprendida.

-Te he buscado por todo el asentamiento y al no encontrarte, me detuve y pensé en que haría si fuera tú - le dijo Valka.

-Esconderme como una sucia rata - le dijo Birna girándose y mirándola.

-No, buscar un lugar donde nadie pudiera encontrarme y no se oyeran mis sollozos - le dijo Valka.

-¿Porque me buscabas? - le preguntó Birna entre hipos.

-Para hablar contigo y aclarar las cosas - le dijo Valka.

-No hay mucho que aclarar, yo... estoy enamorada de tí y tú no sientes lo mismo por mí, no pasa nada - le dijo Birna.

-Te juzgué erróneamente y lo lamentó mucho, eres una persona maravillosa Birna, a pesar de ese aspecto infantil que posees, espero que puedas perdonarme por lo que te dije antes, por todo lo que te he dicho - le dijo Valka.

-Pues claro, te perdono Valka - le dijo Birna esbozando una triste sonrisa.

-Eres un cielo, deberíamos volver al festival - le dijo Valka.

-Vuelve tú, yo quiero quedarme un rato más aquí - le dijo Birna sin mirarla.

-Quiero que volvamos juntas - le dijo Valka sonriendo nerviosa.

-¿De verdad? ¿porque? - le preguntó Birna confusa.

-Porque... porque yo... - le dijo Valka nerviosa.

Birna miró a Valka sin entender nada y está terminó con la distancia que las separaba y le dio un tierno beso en los labios, ambas se separaron y Valka la miró sonrojada:

-¿Eso quiere decir que te importo? - le preguntó Birna con una sonrisa tímida en sus labios.

-Me importas mucho, siento haber pensado que solo querías llevarme al lecho - le dijo Valka avergonzada.

-No importa, supongo que es la impresión que doy pero no soy así - le dijo Birna.

-No Birna, eres maravillosa - le dijo Valka sonriendo.

-¿Lo dices de verdad? - le preguntó Birna sonriendo.

-Lo digo de verdad, te amo - le dijo Valka sonriendo.

Birna miró a Valka sonriendo y la abrazó, cuando se separaron atravesaron la cortina de agua y salieron del lago, Birna se detuvo y miró a Valka sonriendo, cogió su mano y entrelazaron sus dedos, ambas volvieron al festival y se acercaron a Randvi y Holy que miraban a Eivor que se preparaba para la primera pelea:

-¿Ya han empezado? - le preguntó Birna.

-Estan a punto de empezar, llegáis a tiempo - les dijo Randvi sonriendo.

-Eivor puede con todos, es una gran guerrera - les dijo Valka.

-¡Eivor es muy fuerte! - les dijo Holy sonriendo.

-Si, si que lo es - le dijo Randvi sonriendo.

-Ya empieza - les dijo Birna sonriendo.

Las cuatro animaron a Eivor, está venció a sus oponentes con facilidad, había vencido a cinco de ellos y bebido las correspondientes jarras de hidromiel cuando decidió plantarse, no quería terminar en el suelo, salió de la zona de pelea y se acercó a las cuatro sonriendo:

-Hola a todas - les dijo Eivor sonriendo.

-¡Eres increíble Eivor! - le dijo Holy sonriendo.

-Pense que llegarías hasta el final - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Y terminar hasta arriba de hidromiel y en el suelo? No me apetece mucho - le dijo Eivor sonriendo.

-Nadie puede ganarte Eivor - le dijo Birna sonriendo.

-Encontraste a Birna por lo que veo - le dijo Eivor sonriendo.

-Si, pero no pienso decirte donde la encontré - le dijo Valka sonriendo.

-Me parece bien, ¿venís a comer algo? - les preguntó Eivor sonriendo.

-Yo tengo hambre - le dijo Birna sonriendo.

-¡Yo también! - le dijo Holy sonriendo.

-Vamos entonces - le dijo Valka sonriendo.

Las cinco se acercaron a la zona más bulliciosa del festival, se sentaron en una de las mesas y comieron tranquilamente mientras la noche las cubría con su manto oscuro y lleno de estrellas. Llevaban un largo rato conversando tranquilamente cuando Eivor miró a Randvi, está había terminado sentada en su regazo, rodeada por sus brazos y dormía con la cabeza apoyada en su hombro, Eivor sonrió y luego miró a Valka que la miró dejando escapar una pequeña risa:

-¿Qué? - le preguntó Eivor confusa.

-No eres buena escondiendo lo que hay en tu corazón, todos saben a quien pertenece el corazón de su Jarlskona, lo saben desde hace tiempo - le dijo Valka sonriendo.

-No quiero esconderlo, quiero amarla libremente - le dijo Eivor.

-Sigurd no ha dejado de mirarte desde que Randvi se sentó en tu regazo - le dijo Birna.

-Lo sé y no me importa - le dijo Eivor sonriendo.

-Deberias llevar a Randvi a su aposento para que descanse y hablar con Sigurd - le dijo Valka.

-Si, vamos Holy - le dijo Eivor sonriendo.

-Más te vale ser buena con Valka o te las verás conmigo - le dijo Holy sonriendo.

-Lo seré, lo prometo - le dijo Birna sonriendo.

Eivor pasó su brazo por debajo de las piernas de Randvi y se levantó con ella en sus brazos, miró a Birna y a Valka sonriendo y volvió a la casa comunal seguida de Holy, allí vio a Sigurd que la miró con el semblante serio:

-Hola hermano - le dijo Eivor.

-Tenemos que hablar, pero antes deberías dejar que Randvi descanse - le dijo Sigurd.

-Ahora vuelvo - le dijo Eivor.

Eivor entró en su aposento y Holy apartó las pieles de la cama para que Eivor tumbase a Randvi en ella, le quitó las botas con cuidado de no despertarla y la arropó sonriendo, miró a Holy y salió del aposento cerrando la puerta y acercándose a Sigurd preocupada:

-Te escuchó - le dijo Eivor.

-Te he visto hoy con Randvi, me he dado cuenta de que realmente la amas - le dijo Sigurd.

-Así es, pero no hemos hecho nada, ambas decidimos que hablaríamos contigo primero - le dijo Eivor.

-Y yo no os he dado oportunidad de ello, siento haber sido un tonto y haberos echo daño - le dijo Sigurd.

-No importa, yo... no busque enamorarme de Randvi - le dijo Eivor.

-Nadie busca enamorarse, el amor no se busca Eivor, llega cuando menos lo esperas - le dijo Sigurd sonriendo.

-Lo sé - le dijo Eivor.

-Randvi y yo ya no estamos unidos por el matrimonio, ahora es libre y si quiere estar contigo, está bien - le dijo Sigurd sonriendo.

-¿Ya no quieres matarme? - le preguntó Eivor.

-Siento lo que dije, eres mi hermana y jamás te haría daño, pero si se lo haces a Randvi igual se me olvida que lo eres - le dijo Sigurd sonriendo.

-Gracias Sigurd - le dijo Eivor sonriendo.

-Ve con ella, yo iré a por una jarra de hidromiel y veré alguna pelea - le dijo Sigurd sonriendo.

Eivor abrazó a Sigurd y volvió a su aposento, miró a Holy y a Randvi que dormían plácidamente, se quitó las botas y se tumbó en la cama con cuidado de no despertarlas. Al día siguiente cuando Randvi se despertó, miró a Holy que aún dormía y luego a Eivor, que la miró sonriendo:

-Buenos días - le dijo Randvi sonriendo.

-Buenos días mi amor - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Que paso anoche? - le preguntó Randvi.

-Te traje hasta aquí y después hablé con Sigurd - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Está todo bien? - le preguntó Randvi preocupada.

-Si, se disculpó por ser un tonto y me dijo que si te hacía daño, el mismo me mataría - le contó Eivor.

-Me alegro mucho, te amo Eivor - le dijo Randvi sonriendo.

-Ahora somos libres para estar juntas, no tenemos que esconder nuestro amor - le dijo Eivor sonriendo.

-Eso es maravilloso - le dijo Randvi sonriendo.

-Deberiamos despertar a la pequeña Ratita, hoy hay un juego para los niños, algo sobre recoger huevos - le dijo Eivor sonriendo.

-Si, creo que hay que resolver acertijos para dar con ellos, le gustará - le dijo Randvi sonriendo.

-Creo que se como despertarla - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor comenzó a hacerle cosquillas en el abdomen a Holy y está comenzó a reírse y abrió los ojos para mirarla sonriendo:

-Buenos días Ratita - le dijo Eivor sonriendo.

-Buenos días a las dos - les dijo Holy sonriendo.

-Hoy hay un juego para los niños, se que te gustará - le dijo Randvi sonriendo.

-¿De verdad? ¡quiero participar! - le dijo Holy poniéndose de pie.

-Ven aquí - le dijo Eivor cogiéndola en brazos.

-¿Que paso con Sigurd? - le preguntó Holy.

-Hablamos y todo se solucionó - le dijo Eivor sonriendo.

-¡Qué bien! ya no es un tonto - le dijo Holy sonriendo.

-Ya no lo es - le dijo Randvi sonriendo.

-Vamos, el juego empezará pronto - les dijo Eivor sonriendo.

Las tres salieron del aposento y de la casa comunal, se unieron a los demás y tras escuchar la explicación del juego, recibieron un trozo de papel con varios acertijos y pasaron el día buscando huevos por Ravensthorpe y tratando de resolver los acertijos.