Todos disfrutaban del último día del festival, estaba anocheciendo cuando Randvi le dijo algo a Eivor y se alejó en dirección a la casa comunal, Eivor miró a Holy y le indicó que se acercará sonriendo:

-¿Qué es? - le preguntó Holy sonriendo.

-Holy, está noche me gustaría que nos dejaras solas a Randvi y a mí, puedes dormir en el aposento de Randvi cuando te canses de la fiesta - le dijo Eivor.

-Quereis daros besitos, ¿verdad? no te preocupes, haré lo que me has dicho Eivor - le dijo Holy sonriendo.

-Gracias Ratita, diviértete - le dijo Eivor sonriendo.

-Lo haré y me portaré bien - le dijo Holy dándole un beso en la mejilla y volviendo con los otros niños.

Eivor miró a Holy sonriendo y volvió a la casa comunal, entró en su aposento y miró a Randvi sonriendo, está estaba sentada en la cama y miraba un papel sonriendo:

-¿Tenemos un mensaje? - le preguntó Eivor sonriendo.

-No, es un dibujo de Holy, mira - le dijo Randvi sonriendo y mostrándole el dibujo.

-¿Somos nosotras? - le preguntó Eivor sorprendida.

-Si, está eres tú, con tu cicatriz y todo, está soy yo y esta es Holy con Dwolf - le dijo Randvi sonriendo.

-Es muy bonito, aquí ha escrito mi familia, adoro a esa Ratita - le dijo Eivor sonriendo.

-Y ella te adora a ti - le dijo Randvi sonriendo.

-Quiero pedirle que sea mi hermana, darle la familia que se merece, como ocurrió conmigo - le dijo Eivor sonriendo.

-Estoy segura de que ella aceptará, te quiere mucho - le dijo Randvi sonriendo y guardando el dibujo.

-Lo sé, pero ahora mismo, tengo otra cosa en mente - le dijo Eivor sonriendo y llevando sus manos a la cintura de Randvi.

-¿Y Holy? - le preguntó Randvi.

-Le dije que nos dejara a solas está noche y que durmiera en tu aposento y lo entendió, no te preocupes - le dijo Eivor sonriendo.

-Lo tenías planeado, ¿verdad? - le preguntó Randvi sonriendo y pegándose a ella.

-Quiero estar contigo sin que nadie nos moleste, solo tú y yo - le dijo Eivor besándola.

-Me parece bien - le dijo Randvi sonriendo.

Ambas se besaron tierna y apasionadamente, comenzando una guerra por conquistar la boca de la otra, se separaron cuando la falta de aire se les hizo evidente y comenzaron a desnudarse. Sus ropas terminaron en un montón en el suelo, Eivor se disponía a quitarse el pantalón pero se detuvo mirando embelesada a Randvi, que estaba frente a ella tal y como vino al mundo; está la miró sonrojada y sonriendo tímidamente:

-¿Te gusta lo que ves? - le preguntó Randvi sonriendo.

-Eres la mujer más hermosa del mundo - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Lo dices de verdad? - le preguntó Randvi sonriendo.

-Si, he imaginado muchas veces como te verías sin ropa, donde tendrías pecas, pero eres mucho más hermosa de lo que había imaginado - le dijo Eivor sonriendo.

-Tu también eres muy hermosa - le dijo Randy sonriendo.

-Te amo Randvi - le dijo Eivor sonriendo sonrojada.

-¿Vas a quitarte eso? - le preguntó Randvi sonriendo.

Eivor llevó sus manos a sus pantalones pero se detuvo al notar las manos de Randvi sobre las suyas que temblaban ligeramente. Randvi sonrió y la empujó suavemente hasta tumbarla en la cama, luego deslizó sus pantalones por sus piernas y los dejó caer al suelo seguidos por su ropa interior, miró a Eivor y observó su cuerpo desnudo antes de volver a mirarla a los ojos sonriendo sonrojada:

-Estas preciosa con ese sonrojo - le dijo Eivor sonriendo.

-Me encantan tus tatuajes - le dijo Randvi sonriendo y trazando el dibujo de uno de ellos con sus dedos.

-¿Ves este de aquí? - le preguntó Eivor indicando el tatuaje de su pecho.

-¿Es un pequeño zorro tras la flor? - le preguntó Randvi sorprendida y sentándose a horcajadas en su regazo.

-Si, eres tú en mi corazón, no podía poner algo que fuera obvió, porque nadie podía saberlo - le dijo Eivor.

-¿Soy un zorro? - le preguntó Randvi sonriendo.

-Eres mi hermoso zorro - le dijo Eivor sonriendo.

-Me encanta, yo no tengo ninguno - le dijo Randvi.

-No quiero que los tengas, me encantan tus pecas y las taparías - le confesó Eivor cogiendo su mano y besándola.

-Sabes, cuando era una cría, solían burlarse de mis pecas - le contó Randvi sonriendo.

-Eran tontos, yo las adoro - le dijo Eivor tirando suavemente de Randvi para besarla.

-Cuando nos conocimos, dijiste que solo los críos tenían pecas - le dijo Randvi besando su cuello.

-Solo había visto a críos con pecas, no a una mujer y eso no quería decir que no me gustasen - le dijo Eivor sonriendo y dejando escapar un suave gemido.

Randvi dejó de besar su cuello y comenzó a bajar por su cuerpo dejando pequeños besos, besó el valle entre sus pechos y miró a Eivor con una sonrisa juguetona. Besó uno de sus pechos y atrapó el pezón entre sus labios, lo mordió suavemente y lo acarició con su lengua escuchando los gemidos de Eivor, hizo lo mismo en el otro pecho disfrutando de los sonidos que salían de Eivor. Continuó bajando mientras dejaba pequeños besos, miró a Eivor que había cerrado los ojos y acarició sus muslos sonriendo, acercó su mano hasta su sexo y movió dos de sus dedos en circulos a la vez que dejaba pequeños besos en su abdomen. Siguió bajando despacio e introdujo los dedos a la vez que atrapaba su clítoris entre sus labios, podía sentir el ligero movimiento de las caderas de Eivor y como dejaba escapar su nombre entre gemidos, y no se detuvo hasta que Eivor se corrió gritando su nombre. Comenzó a subir dejando pequeños besos por su cuerpo, notando como su respiración se calmaba hasta atrapar sus labios en un apasionado beso. Eivor sonrió descaradamente e invirtió sus posiciones quedando sobre Randvi, que no pudo evitar dejar escapar una pequeña risa. Eivor besó y mordió su cuello suavemente, comenzó a bajar por su cuerpo, dejando pequeños besos y atrapando uno de sus pezones entre sus labios. Lo mordió y chupó, notando como Randvi arqueaba su espalda, a la vez que dejaba escapar un gemido, Eivor hizo lo mismo en el otro pecho y se detuvo cuando sintió la mano de Randvi sobre su cabeza, instandola a que siga bajando hasta la zona más necesitada de ella. Eivor sonrió y acarició sus muslos, los separó suavemente y vio cuan húmeda estaba, acercó su boca y al primer toque de su lengua, Randvi gimió su nombre y comenzó a mover sus caderas suavemente. Eivor sonrió y siguió con su boca y su lengua hasta que Randvi se corrió gritando su nombre, después subió salpicando su cuerpo de pequeños besos. Besó sus labios dulcemente y se tumbó a su lado, Randvi se acurrucó y Eivor las cubrió a ambas con una piel y la abrazó, dejando que el sueño las acogiera a ambas.

Al día siguiente, Eivor fue la primera en despertarse y sonrió feliz de tener a Randvi en sus brazos, la observó en silencio, su trenza desecha y mechones callendo sobre su hombro, su rostro reflejando la paz que sentía y su hermoso cuerpo junto al suyo. Eivor había soñado tantas veces despertar así junto a Randvi y poder amarla sin tener que esconderse, se sentía la persona más feliz del mundo, sintió a Randvi moverse ligeramente y se topó con sus hermosos ojos azules que la miraban sonriendo:

-Buenos días mi amor - le dijo Eivor sonriendo.

-Buenos días cariño - le dijo Randvi sin poder evitar las lágrimas que salieron de sus ojos.

-¿Estas bien? - le preguntó Eivor preocupada.

-Estoy feliz de despertar junto a tí, te amo - le dijo Randvi sonriendo.

-Yo también estoy feliz, ya no tenemos que escondernos, somos libres - le dijo Eivor sonriendo.

-Pensaba que este día nunca llegaría, lo veía tan lejano - le dijo Randvi.

-Pero ahora estamos aquí, juntas - le dijo Eivor sonriendo.

-Entonces, la todopoderosa matalobos, ahora es mía - le dijo Randvi sonriendo.

-Soy tuya desde hace tiempo, ¿quieres saber una cosa? - le preguntó Eivor sonriendo.

-¿Qué cosa? - le preguntó Randvi mirándola.

-Adoro tus pecas - le dijo Eivor sonriendo.

-Lo he notado - le dijo Randvi sonriendo.

Randvi besó a Eivor y retiró un poco la piel que las cubría, acercó su mano hasta el pequeño zorro tatuado en el pecho de Eivor y paso sus dedos suavemente a la vez que la miraba sonriendo. Eivor la besó sonriendo, ambas se sobresaltaron al oír los golpes en la puerta y Eivor se levantó de la cama, cogió su camiseta del montón de ropa y abrió la puerta para ver a Valka que la miraba muy preocupada:

-Valka, ¿ocurre algo? - le preguntó Eivor.

-Son Birna y Holy, creo que se las han llevado - le dijo Valka preocupada.

-¿Que ha pasado? - le preguntó Eivor preocupada.

-Anoche, Holy se durmió en el regazo de Birna mientras le contaba una historia, así que la llevamos con nosotras, nos dijo que estabas a solas con Randvi y no querías que te molestasen - le contó Valka.

-Si, le pedí que durmiera en el aposento de Randvi - le dijo Eivor sonriendo.

-Ellas estaban hablando en el lago junto a mi casa, cuando salí a buscarlas ya no estaban, vi marcas de arrastre y esta piedra manchada de sangre - le dijo Valka mostrándole la piedra asustada.

-Tranquila Valka, es muy poca sangre, seguramente lanzaron la piedra para dejar a Birna inconsciente - le dijo Eivor.

-Lo sé, pero no puedo evitar que el miedo y la preocupación me invadan - le dijo Valka.

-Lo entiendo muy bien, vuelve al lago junto a tu casa, yo iré en seguida - le dijo Eivor.

-Te estaré esperando - le dijo Valka preocupada.

Eivor vio a Valka salir de la casa comunal y se volvió hacia su aposento, miró a Randvi que la miraba preocupada y se acercó a ella recogiendo la ropa a su paso:

-¿Que ocurre cariño? - le preguntó Randvi.

-Se han llevado a Birna y a Holy, esa maldita mujer nos ha estado observando y sabía cuándo atacar - le dijo Eivor preocupada.

-¿Porque desea tanto la muerte de su propia hija? no lo entiendo - le dijo Randvi.

-Odia a los daneses y su hija es mitad danesa - le dijo Eivor preocupada.

-Ella no es su hija, dejó de serlo cuando la intentó matar, Holy es nuestra, pertenece al clan del cuervo y a Ravensthorpe - le dijo Randvi sonriendo.

-Las traeremos de vuelta, a las dos - le dijo Eivor.

Randvi la besó y ambas se vistieron rápidamente, arreglaron sus trenzas y fueron al lago junto a la casa de Valka, Randvi se acercó a Valka y Eivor examinó detenidamente la zona. Cuando terminó de examinarla, se acercó a Randvi y a Valka preocupada:

-Hay marcas de arrastre y algunas huellas, se fueron pasando por detrás de tu casa y se perdieron en el bosque - les dijo Eivor.

-Ni siquiera me percaté de que pasaba algo, estaban sentadas hablando y cuando me asomé poco después, ya no había nadie - le dijo Valka dejando salir las lágrimas que estaba reteniendo.

-Estaban observándonos, si hubieras salido antes, te habrían matado - le dijo Eivor.

-Odio sentirme así, tan... inútil, vosotras podéis protegeros y proteger a los demás - les dijo Valka entre sollozos.

-No eres inútil, tú nos ayudas y nos curas, sin tí, muchos habríamos muerto - le dijo Randvi sonriendo.

-Las traeré sanas y salvas Valka, lo prometo - le dijo Eivor.

-¿Que vas hacer? - le preguntó Randvi.

-Voy a seguir la dirección de las marcas, vosotras avisad a la gente y que los guerreros monten guardia, no quiero sorpresas - les dijo Eivor seriamente.

-Esta bien, ten cuidado y vuelve con ellas - le dijo Randvi.

Eivor besó a Randvi y tras mirar a Valka, se marchó en la dirección que indicaban las marcas.

Birna abrió poco a poco los ojos, acostumbrándose a la penumbra de la estancia, miró a su alrededor y vio a Holy, estaba acurrucada frente a ella y la miró asustada:

-Holy, ¿estas bien? - le preguntó Birna.

-Si, me alegro de que hayas despertado, te lanzaron una piedra a la cabeza - le dijo Holy.

-Solo tengo un ligero dolor de cabeza, se me pasará - le dijo Birna sonriendo.

-Lo siento mucho - le dijo Holy sin mirarla.

-¿Porque? - le preguntó Birna extrañada.

-Por que todo esto es culpa mía, no merezco a alguien como tú, ni como Eivor, debería haber muerto ese día en el bosque - le dijo Holy entre lágrimas.

-No digas tonterías, nada de esto es tu culpa, no has echo nada malo y te mereces de sobra mi amistad y el cariño de Eivor, eres una pequeña cuervo - le dijo Birna sonriendo.

-¿De verdad? - le preguntó Holy mirándola.

-De verdad, te queremos Holy - le dijo Birna sonriendo.

Holy miró a Birna y se acercó a ella, se sentó a su lado y comenzó a desatar la cuerda de sus pies, se disponía a desatar la de sus manos cuando la puerta se abrió y una mujer las miró asqueada:

-Veo que tu amiga ha despertado - le dijo la mujer fríamente.

-¿Que quieres de ella mamá? - le preguntó Holy.

-Nada, te quería a ti y sabía que no dejarías que le hiciéramos daño a tu amiguita - le dijo su madre sonriendo.

-Deja que se vaya, me quedaré contigo - le dijo Holy mirando a Birna asustada.

-Quiero a la asquerosa danesa que te salvó, se qué sabes cómo puedo hacerle daño - le dijo su madre.

-No te diré nada de Eivor - le dijo Holy.

-¿Ni siquiera para evitar que mate a tu amiguita? - le preguntó su madre fríamente.

-Yo... te diré todo lo que quieras, pero deja a Birna aquí, sin hacerle daño - le pidió Holy mirando a Birna tristemente.

-Eres una buena chica Holy, ven conmigo - le dijo su madre sonriendo.

Holy miró a Birna, le dijo algo en voz baja y siguió a su madre fuera de la casa, vio a otras mujeres y hombres que la miraban en silencio y agachó la cabeza asustada. Su madre se detuvo y se sentó en un improvisado trono de madera, Holy la miró y luego a los demás asustada:

-Bien pequeña, dime, ¿como puedo acabar con esa danesa? - le preguntó su madre.

-No lo sé - le respondió Holy.

-Esa no es una respuesta Holy, recuerda que tengo a tu amiguita - le dijo su madre sonriendo.

-Eivor es la Jarlskona y es muy fuerte, no se cómo ayudarte - le dijo Holy.

-Tendra un punto débil, todos lo tenemos - le dijo su madre.

-¿Punto débil? - le preguntó Holy confusa.

-Si, alguien a quien ame o que le importe mucho, ¿entiendes? - le preguntó su madre molesta.

-Randvi, ella es su... pareja - le dijo Holy.

-Háblame de esa Randvi - le pidió su madre.

-Es la mujer que estaba frente a tí, cuando cogiste a Reda - le dijo Holy.

-Esa mujer es Randvi y Eivor haría lo que fuera por ella, ¿verdad? - le preguntó su madre sonriendo.

-Supongo que si - le dijo Holy cabizbaja.

-Gracias Holy, me has ayudado mucho - le dijo su madre sonriendo.

-Te odio - le dijo Holy furiosa.

-Lo sé, llévala con la danesa y que no salgan de la casa - ordenó su madre.

Una mujer agarró a Holy del brazo y la llevó devuelta a la casa, la empujó dentro y cerró la puerta con llave. Birna miró a Holy, está se sentó frente a ella sin mirarla y se echó a llorar desconsoladamente, Birna se acercó a ella y la abrazó preocupada:

-¿Qué ha pasado? ¿que te ha hecho? - le preguntó Birna preocupada.

-Me dijo que le hablará de Eivor y si no lo hacía, te mataría - le dijo Holy.

-Tranquila, no pasa nada - le dijo Birna.

-Eivor se enfadará conmigo y con razón, la he traicionado y no merezco volver - le dijo Holy entre lágrimas.

-Escúchame bien, no has hecho nada malo, nadie se enfadará contigo - le dijo Birna.

-Soy una traidora - le dijo Holy mirándola.

-No lo eres, solo eres una niña - le dijo Birna apenada.

Birna miró apenada a Holy y rezó en silencio para que Eivor las encontrase pronto.

Eivor observaba a varias mujeres escondida entre unos arbustos, no vio nada raro hasta que apareció otra mujer que reconoció de inmediato, la madre de Holy. La observó detenidamente, está habló con varias personas y caminó hacia donde estaba ella escondida, Eivor empuñó una de sus hachas y cuando estuvo lo bastante cerca, se abalanzó sobre ella callendo ambas suelo, Eivor dejó el filo de la hoja de su hacha descansar contra su cuello y la miró furiosa:

-¿Donde estan Holy y Birna? - le preguntó Eivor.

-Estan vivas, aún - le dijo la madre de Holy.

-¿Porque haces todo esto? - le preguntó Eivor molesta.

-¡Salvaste a Holy, no debiste entrometerte! - le dijo la madre de Holy molesta.

-¡Es tu hija! ¿porque deseas tanto su muerte? - le preguntó Eivor confusa.

-Jamas quise hijos, ni casarme con un danés, tuve que hacerlo para forjar una paz que yo no deseaba y perdí a la persona que amaba - le dijo la madre de Holy fríamente.

-Se lo que es eso - le dijo Eivor aflojando un poco el hacha de su cuello.

-Tu tienes a tu Randvi, no sabes lo que es perder eso - le espetó la madre de Holy.

-¿Como lo sabes? - le preguntó Eivor.

-Holy me lo dijo, me contó cosas de ti - le dijo la madre de Holy sonriendo.

-¡No te creo! - le dijo Eivor molesta.

-Me da igual si me crees, la pequeña hablo como un pajarillo - le dijo la madre de Holy sonriendo.

-¡¿Qué le has hecho?! - le preguntó Eivor furiosa.

-No la he tocado, no temas, solo basta una amenaza y hace lo que le pido - le dijo la madre de Holy sonriendo.

-Debería matarte, pero eso sería rebajarme a ser como tú - le dijo Eivor.

-¿Y que mas te da? seguro que has matado a mucha gente, una más no cambiará nada - le dijo la madre de Holy.

-Una cosa es luchar en guerras y otra matar a alguien indefenso, hay una diferencia - le dijo Eivor apartando el hacha de su cuello.

-Quédate con la mocosa, se que puedo quitarte aquello que te importa más que tu propia vida - le dijo la madre de Holy sonriendo.

-Si vas a Ravensthorpe, no saldrás con vida - le advirtió Eivor.

-No tengo que ir allí, me basta con tenerte a tí - le dijo la madre de Holy sonriendo.

-¿Crees que puedes conmigo? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Tú estas sola y yo no - le dijo la madre de Holy sonriendo.

Eivor miró a su alrededor y se percató de que estaba rodeada por mujeres y hombres, se apartó furiosa de la madre de Holy y algo la golpeó en la cabeza dejándola inconsciente. La madre de Holy miró a los demás y varios de ellos cargaron con Eivor hasta un árbol cercano a la casa donde Birna y Holy estaban, la dejaron en el suelo al pie del árbol y le quitaron las armas y la colgaron de una rama alta. Eivor abrió poco a poco los ojos y se percató de que estaba colgada por las muñecas, trató de soltarse sin éxito y se quedó quieta, escuchó una risa y miró a la madre de Holy furiosa:

-¡¿Qué vas hacer conmigo?! - le preguntó Eivor furiosa.

-Seguro que a tu querida Randvi no le hará gracia que te deje una marca ¿verdad? - le preguntó la madre de Holy sonriendo.

-Tu dijiste que perdiste a la persona que amabas, ¿porque no la buscas? - le preguntó Eivor.

-No se puede buscar a un muerto, retó al danés a una lucha a muerte y ya te imaginas quién gano - le dijo la madre de Holy.

-Lo siento - le dijo Eivor.

-La mocosa es un recuerdo vivo de todo eso, por eso quería matarla - le dijo la madre de Holy.

-Entonces mátala, mata a Holy y déjame que me la lleve - le dijo Eivor.

-¿Ahora quieres matarla? - le preguntó la madre de Holy confusa.

-No, le daré una familia y un nuevo nombre, Holy ya no existirá, ¿no es eso mejor que matarla? - le preguntó Eivor.

-Realmente quieres a esa mocosa, ¿verdad? - le preguntó la madre de Holy.

-Si, es una cría maravillosa, lástima que no sepas verlo - le dijo Eivor sonriendo.

-Traedlas, a las dos - ordenó la madre de Holy sonriendo.

-¿Que vas hacer? - le preguntó Eivor preocupada.

Eivor vio a dos mujeres entrar en la casa y salir al momento con Birna y Holy, la mujer que tenía agarrada a Holy, la empujó hacía ellas y se alejó y Holy miró a su madre y a Eivor asustada:

-Ven pequeña, hay algo que quiero que hagas - le dijo su madre sonriendo.

-No voy a ayudarte más - le dijo Holy asustada.

-No olvides que tengo a tu amiguita, puedo hacer que la maten si no me haces caso - le dijo su madre mirando a Birna.

-Esta bien, haré lo que quieras - le dijo Holy viendo cómo la mujer sostenía un cuchillo en el cuello de Birna.

-Buena chica, ahora coge una de las hachas de Eivor y golpeala con ella - le dijo su madre sonriendo.

Holy miró a Birna y a Eivor asustada, cogió una de las hachas y se detuvo frente a Eivor temblando, ambas se miraron y las lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de Holy:

-¿A que esperas mocosa? ¡golpeala con el hacha! - gritó su madre fríamente.

-¡NO! - gritó Holy entre sollozos.

-¡mataré a la danesa si no me obedeces! - le dijo su madre enfadada.

-¡YA BASTA! - gritó Holy furiosa.

Holy miró a Eivor furiosa, se volvió, lanzó el hacha hacía su madre y se hizo un ovillo en el suelo temblando asustada. Todos miraban la escena demasiado conmocionados para actuar, Birna aprovechó la situación para liberarse, cogió el cuchillo que yacía en el suelo y se acercó a Eivor, cortó la cuerda de sus muñecas y ambas se acercaron a Holy preocupadas:

-Holy, ¿estas bien? - le preguntó Eivor.

-Esta temblando - le dijo Birna.

-Sácala de aquí Birna, yo os alcanzaré en seguida - le dijo Eivor.

-Tranquila Holy, estas a salvo - le dijo Birna apenada.

Holy miró a Birna y esta la cogió en brazos y se alejó de allí rápidamente, Eivor cogió una de sus hachas, se hacercó a la madre de Holy y se arrodilló juntó a ella:

-He subestimado a esa cría, no pensé que fuese a atacar a nadie - le dijo la madre de Holy con dificultad.

-Es muy fuerte y la pusiste en un límite que no merecía, ¿que esperabas que pasase? - le preguntó Eivor.

-No... no lo sé, supongo que... que ahora se que... que su lado danés, es el... el dominante - le dijo la madre de Holy.

-No tiene lados, ella es lo que elija ser, si hubieras cuidado de ella, sería una sajona como lo eres tú, la sangre no determina quien eres - le dijo Eivor.

-Si no fu... fuera mitad danesa... ¿la querrías igual? - le preguntó la madre Holy.

-No lo entiendes ¿verdad? me da lo mismo la sangre de Holy, la quiero a ella, es una niña maravillosa, con un gran corazón, es difícil no quererla - le dijo Eivor sonriendo.

-Cuida de... ella... - le dijo la madre de Holy quedándose quieta.

Eivor comprobó que había muerto, le cerró los ojos y agarró el hacha que tenía clavada en el abdomen, se puso de pie y vio como los demás se marchaban, excepto un grupo de hombres que se acercaban a ella con espadas en la mano. Eivor esquivó a uno de ellos y golpeó a otro con el hacha, sonrió y golpeó a otros dos, esquivó a otro y golpeó al siguiente, se disponía a golpear a los que quedaban, cuando uno de ellos la alcanzó con la espada en el costado. Eivor lanzó su hacha matándolo y se llevó la mano a su herida, golpeó a los dos que quedaban y tras coger el hacha que había lanzado, se marchó de allí. No tardó en dar con Birna, que aún cargaba con Holy en sus brazos y se acercó a ellas aliviada:

-¿Como esta? - le preguntó Eivor preocupada.

-Mejor, ha dejado de temblar - le dijo Birna sonriendo.

-Holy, mírame, soy yo, Eivor - le dijo Eivor sonriendo.

-Eivor, lo siento mucho - le dijo Holy sin mirarla.

-Nada de lo que ha pasado es culpa tuya Ratita, no tienes que disculparte - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Está muerta? - le preguntó Holy asustada.

-No, le diste en la pierna, la vi alejarse con las mujeres, cojeaba un poco pero estaba viva - le dijo Eivor.

-Estas sangrando - le dijo Birna preocupada.

-Es solo un corte, me alcanzó la punta de una espada pero estoy bien, ahora volvamos a casa - les dijo Eivor sonriendo.

-Bájame Birna, porfa - le pidió Holy.

-Vale - le dijo Birna sonriendo y dejándola en el suelo.

Las tres volvieron a Ravensthorpe y fueron hasta la casa comunal, nada más entrar vieron a Valka y a Randvi, que estaban sentadas hablando, Randvi las miró sonriendo y Birna se acercó a Valka, que estaba de espaldas a ellas y la abrazó sonriendo:

-He vuelto, siento haberte preocupado - le dijo Birna.

-Me alegra que estes bien - le dijo Valka dándose la vuelta en su abrazo y mirándola.

-Te amo mucho - le dijo Birna sonriendo.

-Tenia miedo de que te hicieran daño o incluso te matasen, no podría vivir sin ti - le dijo Valka entre lágrimas.

-No llores, estoy aquí y yo tampoco podría vivir sin ti - le dijo Birna sonriendo.

Ambas se besaron y miraron a Randvi, Eivor y Holy que las miraban sonriendo, Valka se percató de la mancha de sangre del costado de Eivor y la miró preocupada:

-Eivor, estás sangrando - le dijo Valka preocupada.

-Solo es un corte - le dijo Eivor sonriendo.

-Déjame verlo - le dijo Valka.

-No pensarás negarte, ¿verdad? - le preguntó Randvi sonriendo.

-No se me ocurriría cariño - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor retiró la ropa de su costado y dejó que Valka la examinase, cuándo terminó las miró sonriendo:

-Es un corte, te aconsejo que lo limpies bien para que no se te infecte - le dijo Valka.

-Gracias Valka, lo haré enseguida - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Como estas Holy? - le preguntó Valka.

-Bien - le respondió Holy sin mirarla.

-Ha pasado por mucho, Eivor, ¿podemos hablar un momento? - le preguntó Birna.

-Claro - le dijo Eivor preocupada.

Eivor y Birna se alejaron un poco y Birna miró a Holy que seguía cabizbaja:

-Holy se siente una traidora, esa mujer le dijo que si no le decia cosas de tí, me mataría, ha sufrido mucho y siente que no merece estar aquí, que no merece el amor que sientes por ella - le dijo Birna seriamente.

-Pobrecilla, esa mujer ya no le hará daño, esta muerta Birna, pero no le contaré eso de momento, cuando sea lo suficientemente mayor para entenderlo, se lo diré, ahora no le haría ningún bien - le dijo Eivor preocupada.

-Has hecho lo correcto, por muy monstruosa que fuera esa mujer, no dejaba de ser su madre y saber que ella la mató, aunque fuese sin querer, la destrozaría más - le dijo Birna.

-No se merece todo lo que ha pasado, es una buena chica, merece una familia que la quiera - le dijo Eivor mirando a Holy.

-La tiene, aqui es querida y te tiene a ti, te quiere Eivor y lo que más teme es tu rechazo - le dijo Birna.

-Hablare con ella, gracias Birna - le dijo Eivor sonriendo.

-Yo también quiero a esa pequeñaja - le dijo Birna sonriendo.

-Lo se, y Birna, deberías darte un baño e invitar a Valka - le dijo Eivor sonriendo.

Birna se sonrojó y Eivor la abrazó sonriendo, volvió con Randvi y Holy y fueron al aposento a preparar la tina para darse un baño. Una vez la tina estuvo lista, Eivor dejó sus ropas a un lado y miró a Holy, que no se había movido de la puerta en todo rato, se acercó a ella y puso una mano en su hombro llamando su atención:

-Ratita, ¿estas bien? - le preguntó Eivor preocupada.

-Eivor, yo... te he traicionado, le conté cosas de ti a mi madre - le dijo Holy cabizbaja.

-Lo sé, pero lo hiciste para proteger a Birna, fuiste muy valiente - le dijo Eivor sonriendo.

-Pero no está bien, le dije que eras la Jarlskona y que Randvi era tu pareja - le dijo Holy.

-Bueno, son dos cosas que saben en toda Inglaterra, no importa - le dijo Eivor.

-Es que, quiero que puedas confiar en mi - le dijo Holy.

-Confio en ti, ¿sabes porque? - le preguntó Eivor sonriendo.

-No, ¿porque? - le preguntó Holy mirándola.

-Por que eres buena persona y tienes buen corazon, estoy orgullosa de ti Holy - le dijo Eivor sonriendo.

-Te quiero mucho Eivor - le dijo Holy abrazándola.

-Yo también te quiero Ratita - le dijo Eivor sonriendo.

-Tienes muchos tatuajes - le dijo Holy sonriendo.

-Si, tengo unos cuantos - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Porque estas desnuda? - le preguntó Holy.

-Por que voy a darme un baño y tú también, vamos señorita - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Vamos a bañarnos juntas? - le preguntó Holy sonriendo.

-Así es - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor se acercó a la tina seguida de Holy, le quitó la ropa y se metió en el agua, miró a Holy que intentó meterse y terminó callendo de cabeza. Esta sacó la cabeza del agua y se puso bien mientras oía la risas de Eivor y Randvi y las miró molesta:

-Dejad de reiros de mí - les dijo Holy molesta.

-Me gusta tu forma de entrar en la tina - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Tu no te bañas? - le preguntó Holy a Randvi.

-Yo estoy limpia a diferencia de vosotras - le dijo Randvi sonriendo.

-Esta noche anunciaré algo durante la cena, algo importante y espero que aceptes - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Yo? ¿que es? - le preguntó Holy sonriendo.

-Tendrás que esperar para saberlo, pero es algo bueno - le dijo Eivor sonriendo.

-Esta bien - le dijo Holy sonriendo.

-Traeré dos mantas para que os sequeis - les dijo Randvi sonriendo.

-Vamos, te lavaré el pelo - le dijo Eivor sonriendo.

Holy se sentó entre las piernas de Eivor y esta le lavó el pelo, cuando terminaron, Eivor salió de la tina y sacó a Holy cogiéndola en brazos y dejándola de pie sobre la cama. La cubrió con una manta y se cubrió con la otra sonriendo, se secaron y vistieron y Randvi ayudó a Eivor a hacerse su trenza ante la atenta mirada de Holy:

-¿Me haces una trenza? - le preguntó Holy.

-Claro, ven aquí - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Que va ha pasar conmigo? - le preguntó Holy sentándose en su regazo.

-¿A que te refieres? - le preguntó Eivor comenzando a trenzarle el pelo.

-No tengo casa, ni familia - le dijo Holy.

-Tienes todo eso, confía en mi - le dijo Eivor sonriendo y mirando a Randvi.

-Confío en ti, eso no lo dudes - le dijo Holy sonriendo.

Eivor terminó de trenzar el pelo de Holy y las tres salieron del aposento, se unieron al resto de Ravensthorpe que hablaban tranquilamente y todos comieron y bebieron alegremente entre charlas y risas. Habían dado buena cuenta de los alimentos cuando Eivor se pusó de pie y todos la miraron quedándose la casa comunal en silencio:

-Como ya sabéis, Holy se unió a nuestro clan, aunque no oficialmente, asi que hoy le daremos la bienvenida como se merece - dijo Eivor sonriendo.

Todos aplaudieron con ganas y Eivor se acercó a Holy sonriendo:

-Holy este es tu hogar y tu familia, ya no estás sola - le dijo Eivor arrodillandose ante ella.

-¿Porque te arrodillas? Eres la Jarlskona - le dijo Holy confusa.

-Holy, ¿quieres ser mi hermana? - le preguntó Eivor sonriendo.

-¿Lo dices de verdad? - le preguntó Holy.

-Si, ¿que me respondes? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Acepto, quiero ser tu hermana - le dijo Holy sonriendo.

-Desde ahora, somos hermanas, olvida todo lo pasado, aquí eres querida - le dijo Eivor sonriendo.

Holy abrazó a Eivor llorando y esta la cogió en brazos, todos vitorearon a Holy y aplaudieron, Eivor volvió a su sitio con Holy en sus brazos y todos festejaron con alegría la llegada de Holy al Clan y a Ravensthorpe.