Para quienes no se hayan enterado todavía (cosa que a estas alturas no creo que sea el caso), tengo a bien anunciar que el legendario video Harry el sucio Potter ya es material canónico, y todo gracias al propio Radcliffe. Ahora Rowling va a tener que compartir las ganancias de la franquicia con el Bananero, cosa impensable hasta hace poco todavía xD. Lo dicho, Harry Potter y todo lo que de su saga derive no me pertenece. Todo aquello es propiedad de los mencionados J.K. Rowling y el Bananero :p.

¡Estudiame esta!

Era la hora para ir por ella.

Harry estaba todavía en el Gran Comedor. A esa hora eran pocos los alumnos que permanecían allí, y ninguno estaba para comer. Algunos alumnos veían allí el sitio más propicio en lugar de la sala común de sus respectivas casas para discutir sobre las prácticas y tareas que seguían pendientes; otros alumnos planeaban lo que iban a hacer el próximo fin de semana para entretenerse juntos, pero como sea, eso a Harry más bien le importaba poco, o mejor dicho nada. Él tenía su propia agenda a cumplir, e iba a empezar ahora mismo, así que se levanta y se dirige a la sala común de Gryffindor. Estaba seguro de que le estaba esperando.

Atrás se podían quedar los demás, ignorantes sobre los grandes planes de Harry.


Sala común

El sitio estaba bastante más vacío de lo que el propio azabache se había esperado. No era precisamente temprano, pero tampoco era todavía la hora para irse a dormir. De todos modos era algo que resultaba más bien conveniente. El hecho de que el sitio estuviese vacío implicaba que no haría falta buscar otro lugar más privado para hacer lo que quería.

Allí estaba Hermione, todavía con su uniforme puesto, pero era lo de menos. Se alegra al ver al muchacho. No necesitó esperarlo mucho.

─ ¿Te costó mucho terminar de comer, Harry?

─ No realmente, pero tenía también que descansar. Ha sido un día bastante movido…

─ Claro. Luna, Padma y Parvati, Cho… Debió ser un día bastante sacrificado para ti, pobrecito.

Harry se ríe, y también lo hace Hermione. Harry era bastante afortunado. Hermione sabía que él se andaba acostando con varias chicas, no solo de Gryffindor, sino de otras casas también, pero igual le permitía ir a su aire, e incluso ella misma de tanto en tanto se acostaba con Harry. La única condición de mantenerse como "amigos con derechos" es que Harry no invite a las demás cuando toque hacerlo con ella. No sentía celos de las demás, pero no le iban los tríos ni nada de eso, a diferencia de las hermanas Patil.

─ Supongo que es el momento adecuado para que empecemos ─ dice Harry sonriente mientras se bajaba el pantalón.

Daba igual la cantidad de veces al día que Harry estuviera tirándose a todas las chicas con las que tenía trato en el colegio, a la hora de tener sexo nuevamente, él siempre tenía su asta en alto, presumiendo potencia y orgullo. Harry acerca su poronga al rostro de Hermione, pero ella, antes de proceder a darle la mamada que demandaba, primero quería divertirse usando su mano para pajearlo un poco para así estar segura de que Harry estaba completamente duro. No le tomó mucho confirmar que Harry estaba lo suficientemente excitado, así que procede a lamer su pene lentamente, yendo desde la base y pasando paso a paso hasta la punta. Harry simplemente la dejaba hacer mientras disfrutaba del trato. Hermione sí que era buena, tenía talento natural para esto, pero también sabía que ella había procurado estudiarlo lo más posible. Hermione no era de esas personas que se permitiera depender del azar ni de las improvisaciones. Siempre prestaba atención a lo que hacía y tomaba nota mental de qué lugares era mejor lamer y qué técnicas resultaban más efectivas para lograr su objetivo. Incluso en esta ocasión se notaba bastante concentrada viendo qué tal le salía la mamada.

─ Carajo, Hermione. La última vez pensé que no podrías hacerlo mejor… y ahora veo que me he equivocado.

─ ¿Acaso te estoy oyendo admitir que me subestimaste? Qué idea más mala tienes de mí, Harry ─ Hermione ahora pasa a lamerle las bolas al chico, obteniendo el mismo resultado de parte del chico ─. Ya está. Ya tu miembro está listo. Supongo que también tú estás listo para lo que viene, ¿verdad?

─ Tú lo has dicho.

Harry toma rápidamente asiento en una de las butacas que más cerca estaban del fuego, y Hermione se quita las pantis para que así tuviera lugar la siguiente parte. Su humedad era evidente, había estado esperando ese momento todo el día, y Harry no iba a decirle que no.

─ ¿Usaste tus hechizos anticonceptivos?

─ Siempre lo hago, Harry. Es algo que cualquier chica que se acerque a ti debería manejar, además que no tengo la intención de manchar mi historial académico. Ni muerta lo permitiría.

─ Me gusta cuando muestras esa fuerza y personalidad. A veces es molesto, pero también es lo mejor de ti y lo que te hace diferente de cualquier otra chica.

─ Lo sé.

Harry sostiene su pene y frotaba la punta repetidas veces con la entrada de Hermione. Ya empezaban ambos a sentirse bien, lo cual era una excelente señal para continuar, así que Harry no alarga más de lo debido esa fase preliminar e introduce su miembro en la vagina de Hermione. Apretada como siempre. Con ella siempre tenía asegurado sexo del bueno, y ahora mismo estaba empezando a moverse. Con ambas manos apretaba las nalgas de su amiga, y de vez en cuando le daba una nalgada, aunque no demasiado fuerte para no llamar más la atención de lo que ya lo estarían haciendo si hubiese alguien presente.

Los gemidos de Hermione sonaban bastante bajitos. Un conjuro para amainar los ruidos. Esa chica a veces daba la impresión de que no había ningún truco que ella no manejase a la perfección. Claro que tenía sus menos, es humana, pero una con el juicio y el deseo de superación necesarios para estar lo más cerca posible de su límite en aprendizaje y capacidad. La forma en que daba sus sentones sí era por cuestión de impulsividad, y es que a medida que van avanzado el juicio queda más y más en un segundo plano. Hermione se levanta la camisa y su sostén para que así, una vez que agarra la cabeza de Harry y lo aplasta con su pecho, éste tenga contacto directo con sus senos. Harry no desaprovechó aquella oportunidad para chuparle los pezones y restregar su rostro entre esos montículos de carne tan apetitosos. Incluso una de sus manos deja el culo de Hermione para jugar con un pezón mientras sigue con su mete y saca.

Cada embestida era dada con fuerza y llevada tan profundo como alcanzaba el pene de Harry. Con el cuerpo de su mejor amiga era sencillamente imposible darse abasto. Llegaba incluso a tocar la entrada del útero de Hermione, y cuando lo hacía se sentía todavía mejor que de costumbre. Harry levanta por los muslos a Hermione y continúa con sus embestidas como un campeón. No había espacio alguno para gentilezas ni nada por el estilo. Ambos sólo querían llevar a su máximo nivel el placer que estaban sintiendo.

─ Ya llego, Harry. Estoy por venirme.

─ Adelante. Córrete mientras te sigo cogiendo.

La chica mueve sus caderas con todas sus fuerzas. Quería alcanzar lo antes posible el clímax. Las paredes de su vagina apretaban el pene de Harry y lo forzaban a moverse de manera más enérgica, cosa que el chico tomaba bastante en cuenta. No tenía ninguna razón para no complacer a Hermione en su demanda. Ella finalmente termina llegando al orgasmo, y al poco rato Harry también lo hace, derramando todo su contenido dentro de ella sin preocuparse en lo más mínimo. Se había sentido bastante bien, pero no parecía haber la posibilidad de que hubiese un segundo round, pues Hermione se notaba bastante agotada. Tal parecía que ya estaba algo cansada de antes y puso toda su intensidad en este momento. Harry se vuelve a sentar en la butaca, y Hermione apoyaba todo su peso sobre él, descansando unos cuantos segundos mientras siente cómo el pene de Harry, todavía bastante duro, bloqueaba el camino de salida de su propia semilla. Menos mal que siempre aplicaba todos los hechizos anticonceptivos que se sabía, pues a veces pensaba que uno solo no bastaría con Harry.

─ Es una lástima que los estudios te tengan tan absorbida. De vez en cuando te cansas rápido por lo exigente que te pones contigo misma en los estudios.

─ Puede ser, pero no lo puedo dejar. Sabes que eso me importa mucho esto ─ Hermione se acomoda un poco mientras se sigue apoyando sobre Harry ─. Creo que ahora me toca bañarme. No puedo irme al dormitorio así como estoy.

─ Entendido. En ese caso ve.

Hermione se toma diez segundos más antes de levantarse y sacar el pene de Harry de su vagina. Pese a que se había tomado un rato para descansar, Hermione parecía tener una ligera dificultad para mantenerse correctamente en pie, pero no podía quedarse así, en medio de la sala común. Busca sus pantis y se las lleva para que así no quede ninguna evidencia de su estadía allí. Harry por su parte se dedica también a limpiar lo que le tocara para que así nadie sospeche lo que ocurrió.

Pero había un inconveniente. No había tenido todavía suficiente. Seguía excitado.

Padma y Parvati estaban reunidas con unas amigas, así que de momento Harry no tenía ninguna posibilidad de encontrarse con ellas de momento. Luna seguramente estaría en la sala común de su respectiva casa. Cho en la misma situación que Luna. Sólo quedaba entonces Ginny, pero Harry no tenía idea de dónde se encontraba. En eso aparece Ron, quien obviamente no se entera de lo que acababa de pasar.

─ ¿Qué cuentas, Harry? Hombre, fui a buscarte al Gran Comedor y no te encontré por ningún lado.

─ N-no… Estaba buscando algunos libros que nos fuesen a ser de ayuda para la clase de Pociones la próxima semana ─ se excusa el azabache a fin de hacerse ver normal.

─ ¡No, Pociones no! Me había olvidado de lo que había dicho Snape sobre tener que aprendernos los nombres de unos ingredientes complicados que no sé ni de dónde los saca ─ Ron mira algunos libros que yacían tirados a un lado de la butaca ─. No nos queda de otra. Qué fastidio.

─ Oh, una cosa, Ron ¿Sabes dónde está Ginny? Ehh… Me había pedido ayuda sobre algunas cosas sobre Defensa contra las Artes Oscuras, y le dije que la ayudaría más tarde.

─ Creo que está en los baños del segundo piso. Me dijo que estaría allí un rato antes de venir.

─ Ya veo. Bueno, necesito buscar unos cuantos libros más, que creo que los que hay aquí no nos ayudarán lo suficiente.

─ Apúrate antes de que cierren el acceso a la biblioteca. Recuerda que ya es tarde, Harry.

El chico asiente y se va corriendo de allí. Era bueno ver que a veces Ron resultase bastante inocente, demasiado para ser hermano de los famosos Fred y George Weasley. La biblioteca estaba algo lejos, y Harry perfectamente se podría excusar con que no llegó a tiempo. Era una mentira lo bastante sustentada para que casi cualquiera se la crea.


Baños del segundo piso

Ginny había tenido tiempo más que suficiente para hacer todo lo que hiciese falta, y ahora simplemente le quedaba irse a la sala común de Gryffindor para descansar por el momento. Había sido un día bastante ajetreado, mucha movida y tareas hasta hartar, aparte que la tarea más larga la había asignado precisamente el profesor Binns ¡El profesor Binns! Iba a ser un auténtico sufrimiento, pero al menos llegaba el fin de semana para despejar su cabeza y ponerse al día con los deberes.

─ ¡Ginny! Me alegra mucho verte ─ aparece Harry abriendo la puerta del baño.

─ Se toca antes de entrar, y no es educado que un chico entre al baño de las chicas ─ le dice Ginny tratando de hacerse ver digna, aunque en lugar de eso sólo se tronchaba ella misma de risa.

La verdad es que a Ginny no le molestaba en lo más mínimo la llegada repentina de Potter. Muy por el contrario, había querido estar en esa situación desde hace algún tiempo, aunque las circunstancias de las últimas semanas no lo hicieron posible. Pudo ver que Harry respiraba algo agitado, señal de esfuerzo reciente.

─ ¿Viniste corriendo, o te acabas de tirar a otra chica?

─ Ambas cosas ─ responde Harry con simpleza ─. Ron me dijo dónde estabas, así que vine lo más rápido que pude.

─ Bueno, igual me alegra que vengas a verme ─ Ginny abraza a Harry y le planta un beso apasionado ─. Si vienes a verme con tantas ganas es porque Hermione no consiguió aplacar a la bestia con éxito, ¿verdad?

─ Ha tenido un día pesado, incluso más que nosotros. Ya sabes que es muy dedicada a sus estudios.

─ Al menos se da un tiempo para disfrutar un poco, que no todo en la vida es estudio y trabajo. A veces hay que detenerse, descansar y contemplar las cosas buenas.

─ Tú lo has dicho, Ginny.

A diferencia que en el caso de Hermione, Harry no tiene la oportunidad de desabrochar él mismo su pantalón sino que es Ginny quien asume la iniciativa. A Ginny le entusiasmaba la idea de saber qué expresiones le podía sacar a Harry con sus felaciones. Se podía decir que, al igual que Hermione, lo trataba en cierto modo como "material de estudio". No es que le molestase realmente al chico, si además Ginny siempre obtenía muy buenos resultados de sus ocasionales pruebas con sus felaciones, al igual que tenía buenos resultados en ese preciso momento. En cierto modo se podía decir que Ginny lo estudiaba y jugaba con él al mismo tiempo.

─ Se nota el calor acumulado. Realmente hace muy poco fue que lo hiciste con Hermione ─ dice Ginny sin detener su labor para nada ─. Es una lástima que ella no fuera rival para ti en esta ocasión.

─ No lo digas así, Ginny. Me harás pensar que soy alguien malvado que arremetió de mala manera contra Hermione.

Ginny simplemente ríe mientras sigue en su labor. Procuraba no dejar absolutamente nada del pene del muchacho sin chupar. Iba con sumo cuidado en ese sentido mientras procuraba que su lengua abarcase toda el área posible. Al final Harry siente que iba a correrse, así que sostiene la cabeza de Ginny mientras embiste su boca, llevando su miembro hasta lo más profundo. Ginny siente el semen caliente llenarle la boca y bajando por su garganta, y procura tragarlo todo sin dejar que se escapara una gota.

─ Por Merlín, Harry. Da igual la cantidad de veces que acabes, siempre tienes una cantidad apreciable para dejar salir la próxima vez.

─ ¿Acaso eso es algo malo?

─ Muy por el contrario. Con esto estoy segura de que tendrás buena descendencia con toda seguridad luego de que salgas de aquí. Y espero que sea conmigo, Harry. No te perdonaría que no sea yo quien tenga a tu primogénito.

─ Y yo no me imagino que alguien más que yo tenga hijos contigo, Ginny.

La pelirroja se sonroja un poco, pero no era momento para andar con penas. Quería sentir a Harry dentro de ella, así que se quita las pantis y la falda, arrincona al chico contra uno de los lavamanos y usa su mano para guiar el pene de Harry hasta su raja.

Era grande, como siempre. Ginny no se imaginaba recibiendo este placer con nadie más que con Harry. Sólo él podía llenarla de esa manera, sólo él podía complacerla.

Harry empieza a moverse, estirando las paredes vaginales de Ginny en el proceso, moldeando su interior de modo que él y sólo él sea capaz de llenarla de manera adecuada y hacerle sentir tanto placer. Ambos se besan, y de momento confiaban en que nadie iba a interrumpirlos. Después de todo, ambos estaban aislados de las rutas habituales de los demás alumnos de Hogwarts. Harry levanta una de las piernas de la chica e intensifica sus embestidas. Ginny gemía como loca y se sostenía de la espalda del chico. De hecho, podría fácilmente enterrar sus uñas si no fuera por el uniforme de Harry. Mejor así, pues de ese modo Harry no correría el riesgo de ser descubierto para luego tener que dar explicaciones. Sus amoríos y aventuras sexuales prefería que siguiese siendo sólamente para él y sus amantes.

Ginny era excelente para apretar su falo. Harry lo estaba disfrutando, y muy pronto tenía la sensación de que iba a correrse. No iba a detenerse en ese punto, así que se encargaría de llenar completamente el útero de Ginny.

─ Voy a venirme, Ginny. Me vengo de nuevo.

─ Adelante, Harry. Aquí estoy... para ti...

Nuevamente se besan, y Harry finalmente vierte todo su contenido en ella. Pero aquella no era la única vez de esa noche. Harry luego a hacer que Ginny le diese la espalda para así penetrar su vagina desde atrás. Era una exquisitez hacerle eso a la menor de la familia Weasley. De todos modos los Weasley lo veían como alguien de la familia, por lo que en cierta forma les hacía un favor al cumplir con sus ilusiones, aunque eso sí, se tomaría su tiempo antes de revelarlo.

La tercera ronda fue en el suelo. Harry se acuesta en el suelo mientras Ginny la cabalga. No son pocas las veces que se besan en esa posición, y Harry disfrutaba como enano al agarrarle el culo a Ginny todas las veces que quisiera.

─ Me vengo otra vez, Ginny.

─ Yo también. No aguanto más.

Harry acaba dentro nuevamente, y esta vez ninguno de los contaba con energía para continuar. Daba igual, si lo importante es que lo disfrutaron.

─ Ginny. Nunca dejas de sorprenderme con tu habilidad.

─ Ni tú con la tuya, Harry.

─ Me alegra saber eso. Ahora tenemos que vestirnos. Ron seguro que nos está esperando en la sala común.

─ ¿Haciendo qué? ¿Viendo sus nuevos cromos de las ranas de chocolate?

─ No, poniéndose verde por los deberes de Pociones. Le tuve recordar aquello para tener una excusa para verte.

─ Pobrecito.

Ya sin más que decir, ambos se visten y salen del baño, siempre procurando mantener la discreción para que nadie los descubra.

Ahora que llegaba el fin de semana, Harry sabía que contaba con buen tiempo para repetir esto las veces que quiera con todas.

Fin


Aquí está, lemmon puro, sin mucho contexto ni nada de eso. Simplemente yendo al grano, aunque no hubiese estado mal añadir algo de humor xD. Espero que les haya gustado aunque sea para tener algo de lectura nopor, aunque de todos modos hubiese sido lo principal que ustedes resaltarían, y les reto a que me lo nieguen xD, y si quieren pueden interpretar este OS como un agregado de Tormento desconocido. Si quieren saber de qué trata, pues ya tienen el nombre para que lo busquen entre mis fanfics.

Hasta otra