Disclaimer: One Piece le pertenece a Oda, yo vengo solo a cumplir el kinktober.

Notas de la autora: Todo este mes voy a estar subiendo fics para el fictobrer organizado por el "Clun de Lectura de Fanfiction" Tenemos 7 tablas muy distintas y se puede mezclar los prompts como se te antoje, decidí trabajar la tabla del kinktober y bueno, veamos que perversidades sale de todo esto.

Nota 2: Puede que Usopp esté OOC, pero quise experimentar un poco con esto.

Son dos en un mismo barco

Usopp disfrutaba muchísimo de trabajar en el taller, de pintar con sus acuarelas, ayudar a Franky con las reparaciones del barco; en fin, le encantaba cualquier trabajo que pudiera hacer con las manos. Se consideraba hábil con los dedos y muy bueno cuando se trataba de sacarle la vuelta a cualquier manualidad, quizás por eso no le sorprendía tanto el hecho de estar arrancándole intensos gemidos a dos de sus nakama.

Subía y bajaba la mano cerrada sobre los miembros erectos de Sanji y Zoro. Se deleitaba al sentir el calor de esos cuerpos bien formados. Se enorgullecía porque había aprendido a proporcionarles tanto placer cuando caía la noche. Se relamió los labios al sentir que era el momento de ir más allá, y con cierta avidez abrió la boca para llevarse el mástil de Sanji a los labios, pasó su lengua por el glande, insertándola suavemente en el orificio de la uretra y luego procedió a devorar el falo, apretando los labios, succionando, dejándose la vida en la labor.

Sin quererlo, Usopp trató de recordar cómo se había visto envuelto en ese tipo de relación, pero lo cierto era que las cosas habían empezado de manera natural, como si desde siempre hubiesen estado destinados a ocupar esos puestos. La masturbación en un barco pirata era de lo más común y tras varios meses se habían habituado a escucharse en la oscuridad de la noche, varias veces se habían visto sin querer y después todo fue historia.

Quizás había sido una noche de calentura, una noche de esas en donde el calor de las zonas veraniegas hacía de las suyas, la música, la fiesta, el alcohol, las ganas contenidas de tener algún tipo de contacto más íntimo con otro cuerpo y estar atrapados en altamar sin más compañía que sus propias manos.

Usopp había sido descubierto en el taller por nada más ni nada menos que por Sanji, y lejos de sentirse cohibido siguió con su tarea, no era nada nuevo que algún compañero irrumpiera en el mejor momento, y esa noche en especial no tenía ganas de quedarse a la mitad. El orgasmo fue intenso y se quedó sentado sobre el piso de madera para descansar, su miembro antes erecto fue poniéndose flácido y su respiración por fin se normalizó.

—Eres bueno con las manos —recalcó Sanji mientras lo miraba con una sonrisa de medio lado.

—Te sorprendería saber cuánto —pensó en su inocencia que vendría algún tipo de plática erótica, conocía las preguntas de Sanji a la perfección y estuvo preparando alguna respuesta que pudiera satisfacer al rubio en cuanto le preguntase por su tan privada vida sexual.

—Me gustaría probar.

Y empezó la locura, en otros tiempos se hubiese escandalizado, el nerviosismo lo habría atacado y lo más probable es que hubiese salido corriendo, pero ya no era un chiquillo y tenía que admitir que una curiosidad intensa hacia el cuerpo de Sanji le había estado rondando la cabeza desde hace meses. Sintió a su cuerpo reaccionar y sin miedo a nada decidió avanzar.

Los primeros contactos habían sido torpes, pero con el pasar de los días habían adquirido cierto conocimiento sobre los estímulos que al otro le fascinaban. Zoro se incluyó a la ecuación por iniciativa de Sanji y allí Usopp descubrió que la amistad de esos dos se había transformado desde hace tiempo y entre ambos habían pactado en incluirlo.

No, no lograban escandalizarlo con nada. Quizás la vida de pirata lo había curtido en muchos ámbitos y sus compañeros estaban prontos a descubrir que el tirador era una fiera en la cama.

Con la llegada de Zoro empezaron las penetraciones, un trato un tanto rudo y osco que era capaz de sacudir su cordura a niveles insospechados, el miembro del espadachín no se comparaba en nada a los artilugios que había creado para satisfacerse y ni hablar de los labios de Sanji que lo mimaban entre estocada y estocada.

—Ven aquí —la voz autoritaria de Zoro lo regresó al presente y sintió un cosquilleo de ansiedad en el estómago al saber lo que vendría luego.

Se sentó ahorcajadas sobre las piernas de su amante mientras este le besaba la espalda y con cierta experticia fue empalándose solo hasta sentir que el pene de Zoro había entrado por completo. Se balanceó suavemente durante algunos minutos para acostumbrarse así al cuerpo extraño y después aumentó la cadencia, buscó a Sanji con la mirada e hizo un gesto para que se aproximara. El cocinero aprisionó los labios del tirador entre los suyos, quitándole el poco aire que conservaba por el esfuerzo físico.

No supo cómo, pero de pronto se encontraba a cuatro patas sobre una mesa improvisada que habían montado en el puesto de vigía, siendo penetrado por Zoro y sintiendo como el miembro largo de Sanji le llegaba a la garganta. Estaba perdido, la cordura y el raciocinio se le escaparon entre las gotas de sudor para estallar en un primer orgasmo, apretó los puños clavándole unas cuantas uñas a la pierna de Sanji.

—Da la vuelta —Zoro era el que siempre orquestaba todo, su voz de mando era tan natural y certera que no dudaba en obedecer cualquier petición que le hiciera, después de todo, tras cualquier orden sabía que su placer estaba asegurado.

Usopp se incorporó con cierta dificultad, aún sentía los espasmos del orgasmo tanto en su pene como en el ano y haciendo uso de la poca fuerza que le quedaba se puso en pie esperando la siguiente instrucción.

—Ven, aún no termino contigo —Amaba ser dominado por la voz ruda del espadachín, así que se acercó a él para adoptar la posición de siempre, pero fue detenido por la misma voz. —. Quiero tenerte de frente.

Eso era nuevo, en todos sus encuentros habían procurado encontrar posiciones en los que pudieran estar los tres inmiscuidos, se excitó al saber que vendría algo nuevo y sin ocultar su emoción volvió a sentarse sobre la virilidad del otro. Sintió el abrazo fuerte de Zoro mientras era penetrado y enseguida se vio aprisionado por el calor de Sanji que se apegaba a él por su espalda. Un dolor punzante se alojó en su parte posterior y por primera vez en todo ese tiempo se desconcertó.

Tenía dentro la masculinidad de sus dos amantes, ocupando el mismo espacio, expandiendo su interior como nunca había imaginado y sin siquiera haber empezado explotó en otro orgasmo debido a las fuertes sensaciones que le estaban provocando.

Regresó a la realidad tras algunos segundos y las voces roncas de sus camaradas le llegaron de lleno: gemían, gruñían. Las estocadas eran descoordinadas y bruscas, los dedos de ambos se clavaban dolorosamente en sus brazos y aguantó su posición entre dolor y gemidos hasta que el espadachín y el cocinero pudieran llegar a su clímax.

Se quedaron sin moverse durante algunos segundos, fundidos en ese abrazo al que se habían habituado tras las largas sesiones de sexo. Se separaron lentamente para enfrentarse al frío de la noche.

—¿Estás bien? —La voz de Zoro se suavizó y lo miró con un tanto de preocupación.

—Duele un poco —se quejó Usopp quien rápidamente fue abrazado por el espadachín. —. Me duele mucho —corrigió adoptando una voz temblorosa.

—Te dije que era demasiado, imbécil —Sanji también abrazó el cuerpo desnudo del moreno.

Usopp empezó a reír bajito para luego ser golpeado cariñosamente en la cabeza.

—No juegues con eso, si quieres mimos, sólo pídelo —Zoro fue recostándose lentamente en el piso mientras se llevaba con él a Usopp y por inercia a Sanji.

—¿Te gustó? —preguntó Sanji con cierta duda.

—Me gustó —afirmó Usopp mientras se daba la vuelta y se refugiaba en el cuello de Sanji.

La verdad es que lo había disfrutado demasiado, siempre era un placer encontrarse en ese tipo de situaciones, enfrentarse a nuevas sensaciones y después la gloria infinita entre los brazos de sus dos amantes.

Fin

JAJAJAJA, el título me lo saqué de la manga, no me critiquen. Ando a las prisas por poder publicar a tiempo todos los prompts (Y también estoy haciendo las portadas, aunque chafas, igual me llevan su tiempo).

Espero que hayan disfrutado de esta historia.