Hola Frapper, mi lectora más entusiasta. Como me gustan tus comentarios te voy a hacer caso y hoy publicaré dos capítulos, aunque también lo haré en inglés, porque si no otros lectores se impacientan y traducen el capítulo con alguno de esos traductores automáticos que no están mal para tener un punto de partida, pero no aciertan con algunas expresiones con resultados que pueden dar pena o resultar muy divertidos.
Efectivamente, se casaron tal y como decías en uno de tus comentarios, listilla.
23 de noviembre (2)
Al oír la respuesta de Victoria Diego pareció aún más desconcertado. "¿Tres meses?"
"Es que llevas dos meses inconsciente. Pensamos que no sobrevivirías a la pulmonía, pero lo has conseguido."
"Pero entonces tú sabes… que tu bebé es mío."
"Sí, tu padre supo lo que habías estado ocultando cuando vio el anillo que me diste."
Él asintió. "El anillo, claro. Era… importante."
Él parecía inquieto, y ella trató de calmarlo. "No te preocupes por nada. Lo que importa es que descanses y te recuperes."
"Pero… tenemos que casarnos cuanto antes."
"Ya estamos casados. ¿No lo recuerdas?"
Él negó con la cabeza. "¿Cuándo?"
"Hace casi dos meses. Fue idea de tu padre. Cuando el Zorro desapareció y te encontramos herido y casi ahogado yo no sabía qué hacer. Cada vez estaba más convencida de que estaba esperando un bebé, pero no había noticias de el Zorro. Cerca de ti encontraron su capa y días después el mar arrastró a la costa el cuerpo de un hombre con pantalones negros que estaba muy descompuesto y comido por los peces. Eso me convenció de que el Zorro estaba realmente muerto, porque él no me habría… tú no me habrías abandonado voluntariamente."
Él movió una mano para coger la de ella, con la mirada más triste que ella nunca había visto en su rostro. "Nunca, yo te quiero, jamás te abandonaría." dijo él.
Ella cogió su mano y la acarició. "Ya lo sé, pero entonces pensaba que el Zorro había muerto. El caso es que creíamos que tú también morirías, porque el doctor Hernández no nos daba esperanzas, y tu padre, al saber que yo esperaba un hijo de el Zorro me propuso que dijera que el bebé era tuyo y que me habías prometido casarte conmigo."
Diego asintió, tratando de entenderlo todo bien. "Y lo hice, te lo prometí." dijo al fin.
"Pero como el Zorro, no como Diego." dijo ella poniéndose algo seria. Luego volvió a serenarse. "El caso es que me suplicó que lo hiciéramos, porque quería reclamar al bebé como a su nieto, aunque no fuera tuyo."
