21 de diciembre
Victoria se reunió con Diego en el comedor. Él ya había acabado de desayunar y se estaba tomando otro café. Cuando ella entró él dejó el periódico sobre la mesa y se levantó para darle un beso en la mejilla y colocarle la silla. "Buenos días preciosa." le dijo con una sonrisa.
"Buenos días. No necesitas hacer eso. Puedo sentarme yo sola."
"Pero quiero hacerlo, no cuesta nada ser amable."
"¿Por qué no me has despertado? Quería saludar a tu padre antes de que se fuera."
"Estabas tan guapa dormida que no me atreví a despertarte. Además últimamente pareces algo cansada y pensé que sería mejor que durmieras un poco más."
"¿Y quién tiene la culpa de que yo esté tan cansada?" dijo ella levantando las cejas.
"En mi opinión tu madrina, que te dio un montón de ideas interesantes."
"Pero bueno, qué cara más dura tienes." dijo ella riendo.
"¿Te encuentras bien como para ir a la taberna?"
"Por supuesto que sí. Además he decidido que se lo diré hoy."
"¿De verdad o como la semana pasada, o la anterior?"
"Tengo que decirle lo del bebé a Pilar y Alicia antes de que todo el mundo se dé cuenta. Ya se me empieza a notar."
"Tienes toda la razón. ¿Ya sabes cómo se lo vas a decir?"
"Pues les diré que tú y yo… que el Zorro… " se tapó la cara con las manos. "No tengo ni idea de lo que les voy a decir. Estoy segura de que sospecharán."
"Eso es inevitable, pero puede que no pase nada, porque la gente cada vez habla más de el Zorro como si fuera una especie de santo. Incluso han colgado la capa en la capilla lateral de la iglesia como harían con una reliquia, me da escalofríos cada vez que la veo. El otro día había una señora encendiendo una vela. El caso es que a este paso igual no se creen que él te puso en un aprieto."
"Porque no lo conocen como yo." dijo ella haciéndole una mueca a Diego, "pero entonces tienen que creer que fuiste tú el que me puso en una situación comprometida."
"Y tendrán razón."
"Ya, pero ¿Cómo explico mi comportamiento cuando enterramos al falso Zorro?"
"Yo creo que lo mejor es que no des explicaciones, de cualquier manera van a creer las cosas más absurdas."
"¿Por ejemplo?"
"Felipe oyó el otro día al alcalde decir que el Zorro era un asesino, y que cuando tú mostraste interés por mí intentó matarme. Lo que no acabo de entender es cómo justifica que sobreviviera yo y no el Zorro. Tendrá alguna teoría para justificarlo, pero la verdad es que se me escapa su lógica."
"Ese hombre es una sabandija. ¿Cómo puede decir eso?"
"Mejor que crea eso a que sospeche la verdad."
"En eso tienes razón, pero sigo sin saber qué hacer. Necesitaría un consejo femenino."
"Es curioso que digas eso."
"¿Por qué?"
"Porque creo que he descubierto el motivo de la reciente afición de mi padre por ir a Santa Paula. Esta mañana le ha dicho a María que cuando vuelva dentro de dos días traerá una invitada para pasar las fiestas con nosotros. María le ha dicho que preparará la habitación del final del pasillo, que es más femenina. Vas a tener con quién hablar de estas cosas."
"¿Ha invitado a Gertru?" preguntó Victoria asombrada.
"Eso me ha dicho cuando le he preguntado. Por fin le podré agradecer la información que te dio. Creo que esos cuidados especiales han acelerado mi recuperación notablemente. El doctor Hernández me preguntó qué clase de ejercicios había estado haciendo, y tuve que darle evasivas."
Las mejillas de Victoria se sonrojaron un poco.
"Estoy perdiendo efecto. Hace tres semanas te ponías completamente roja."
"Acabaré siendo inmune a tus comentarios." dijo ella sin dejar de untar una tostada.
"Ya veremos, me encantan los desafíos."
Nota de la autora: Respuesta a los comentarios.
Sí, don Alejandro se ha encomendado a la Pilarica, la Virgen del Perpetuo Socorro y a todos los santos del santoral, tanto vírgenes como mártires. Ahora no se va a quejar, y además si le da un tortazo al pobre le va a volver la cara del revés, igual lo remata, y luego tendría que sufrir la ira de Victoria. Sería muy shakesperiano ese final.
Lo de Felipe es lógico, sin gimnasio, Netflix y tampoco puede irse de botellón el chaval, así que recurre a no soltar prenda, que en su caso viene de serie, pobre, y a irse por ahí a las colinas a perseguir ganado. Vamos, que se ha asilvestrado a base de bien.
Hay expresiones que no se pueden traducir, como cuando dije que Diego estaba empanao, o en este caso que Felipe huele a choto. Es la riqueza de nuestro idioma.
Felipe ha ganado algo de músculo, pero no te creas que se ha puesto como Jason Momoa, que tampoco. Esa imaginación se te desboca cosa mala.
Puede que las escenas de pasión desenfrenada le den más calidad al fanfic, pero lo que da calidad a escribir fanfics son comentarios como éste. No sé si darte más detalles, que bastante tienes ya en la cabeza. Espérate al último capítulo, aunque no sé yo, porque igual te parece que lo dejo cuando empieza a ponerse interesante.
Pues sí, Tornado es guapo y un rato listo, mejor que muchas personas que conozco, para qué nos vamos a engañar. Achuchable total.
