La noche no fue nada grata para Sakura, pues había tenido que compartir la habitación con uno de los mayores asesinos en la historia de Konoha. Le agradecía a los cielos que al menos el susodicho hubiera tenido la decencia de no haber querido tomar o compartir la única cama que había, y que se hubiera conformado con arreglar unas cuantas cobijas en el suelo improvisando otra cama para él.

Poco fue lo que durmió la pelirrosa esa noche, estando pendiente de cada movimiento de Itachi, por eso cuando se despertó avanzada la mañana, se sorprendió al encontrarse en la habitación totalmente sola. -Fantástico, parece que en verdad no piensa asesinarme… bueno al menos por ahora-. Pensó la chica se levantaba -Lo mejor será aprovechar y…-

TOC TOC TOC

Sus cavilaciones fueron interrumpidas por Zetsu, el hombre planta.

-Sakura-san. Itachi- san pidió que en cuanto despertara la llevara a desayunar-.

La chica soltó un cansado suspiro. Definitivamente era como Itachi le había dicho el día anterior, no por que no los viera, significaba que no la estaban vigilando.

Dando otro largo suspiro la chica dejo la habitación para seguir al extraño sujeto, después de todo, quisiera o no, tenía que comer. Fue de total alivio para la chica encontrar la cocina vacía, no quería que se repitiera la inhóspita situación del día anterior.

El akatsuki que la guió hasta allí apenas le explicó el funcionamiento y ubicación general de las cosas para luego dejarla sola con sus pensamientos. Se preguntaba ¿Por qué razón akatsuki la querría allí?,¿Qué harían con ella?,¿que debía de hacer?,¿Como escaparía?,¿sería siquiera posible?. Las dudas y la ansiedad crecían en ella con cada momento, hasta que alguien entró a la habitación y rompió el silencio.

-Con que eso es lo que apesta. Hm-. Opinó un sudoroso rubio entrando con el pecho descubierto y los brazos vendados.

Sakura apenas y lo miró de reojo, no pensaba girar a hablarle, menos mientras estuviera semi desnudo y sucio. El rubio se acercó unos pasos más olfateando ampliamente el ambiente, para luego arrugar la nariz. -Por un momento pensé que era uno de los horrorosos brebajes de Sasori-.

La chica apretó levemente los ojos mientras trataba de percibir el olor del que hablaba Deidara, para ella su comida olía relativamente bien. Es decir, era cierto que no era la mejor cocinera, pero tampoco para llamar a su sopa horroroso brebaje. -A lo mejor es el horrible aroma que traes, en verdad se ve que estás convaleciente y todo, pero no te mataría al menos darte una ducha-.

No era que Deidara hubiera querido ofender a Sakura y su forma de cocinar, francamente poco le importaba, simplemente acostumbraba a ser honesto y espontáneo con sus palabras. Por lo cual no pudo evitar demostrar su molestia ante el comentario de la chica.

-¡Estaba entrenando!. Si. ¿A que querías que oliera, a un maldito jardín de rosas?-.

La chica no pudo evitar rodar sus ojos, le recordaba un tanto a uno de los días que había pasado en la aldea escondida entre las rocas con Deidara en su niñez, el chico no había cambiado en su forma de hablar ni en sus respuestas.

Lo que parecía que sería una discusión fue interrumpida por la entrada de otro de los miembros de Akatsuki.

-JAJAJAJA. ¿Interrumpo algo? -. Se burló Kisame enfocando su vista en la peculiar escena de un Deidara sin camisa, sudoroso y al parecer bastante exaltado a pocos pasos de la chica.

Sakura pareció tensarse levemente, si bien no se sentía segura o gusto con el rubio, este le generaba menos desconfianza que el enorme hombre tiburón. Deidara, aunque fastidiado pareció calmarse, no quería darle el gusto a Kisame de verlo si quiera molesto.

El enorme hombre tiburón se adelantó hasta donde estaba Sakura aspirando el aroma.

-ummm. Vaya, vaya… espero que la comida no tarde mucho rosadita -

Sakura arrugó más el entrecejo, no apreciaba la forma en que el akatsuki la llamaba y tampoco como le hablaba. De forma que respondió de la manera más irónica y hostil. -¿Que acaso tengo pinta de empleada?. Si quieres comer algo prepáralo con tus propias manos, o bueno, en tu caso ¿aletas? -.

Deidara casi escupe la bebida que acababa de servir ante la respuesta de la chica, le resultaba arriesgadamente graciosa la actitud de Sakura, además, no dejaría pasar ninguna oportunidad de burlarse de Kisame.

La sonrisa burlona de Kisame desapareció por un leve momento, y sintiéndose ofendido contraatacó. -Deidara, será mejor que aprendas a controlar a TU mujer-.

El comentario fue como un baldado de agua para ambos jóvenes.

Tanto el rubio como la ojijade trataron de no darle mayor relevancia, pero Kisame sintiendo el cambió en el ambiente decidió seguir presionando.

-Que clase de esposa sería si se niega a algo tan básico como preparar la comida, no lo sé chico, no se como sean las costumbres y los compromisos en Iwa, pero hasta tú podría conseguir algo mejor-.

Kisame rio por lo bajo por el tenso ambiente que se formaba. Sakura se quedó congelada en el sitio, lo dicho por el ninja de la niebla le demostraba que incluso akatsuki sabía de su extraña conexión con Deidara. El rubio por su parte no esperaba que un tema como esa saliera a colación y menos frente a la pelirrosa.

Sin decir más, el ninja de la roca abandono el lugar, enviando una mirada de enojo y repulsión tanto a Kisame como a Sakura.

Luego de esto, el día pasó sin mayor eventualidad, Sakura regresó a la habitación que compartía con Itachi y se quedó allí pensando en lo que debía hacer. -Tal vez pueda enviar un mensaje, o una señal. No, no, de seguro me detectarían, y no solo eso, no quiero que nadie arriesgue su vida solo viniendo hasta aquí por mi-. Pensaba la chica imaginando especialmente a su mejor amigo y su sensei. Naruto y Kakashi, de seguro irían por ella hasta el mismísimo infierno, que no distaba en realidad de donde se encontraba, era demasiado riesgo para ellos, especialmente para Naruto, que lo perseguía akatsuki.

La puerta se abrió lentamente llamando la atención de la chica. Para molestia, aunque no sorpresa de la kunoichi era su compañero de cuarto, Itachi. El Uchiha apenas la miró por unos segundos como reconociendo su presencia, mientras ella lo observó de pies a cabeza casi que estudiándolo.

El pelinegro empezó a acomodar en el suelo algunas sabanas y cobijas alistando la que sería nuevamente su cama, apenas y miraba desde el rabillo del ojo a la chica, cuyo aspecto, después de la pelea y haber estado inconsciente casi que un día, empezaba a rayar en deplorable.

-Será mejor que te asees, así podrás descansar mucho mejor-. Dijo Itachi con su típico semblante lanzándole una toalla.

La chica apenas y salió de sus ensoñaciones cuando sus reflejos la hicieron notar la trayectoria de lo que había arrojado el pelinegro para detenerlo en el aire, le tomo un par de segundos analizar lo que era y asociarlo con las palabras del chico. Sin decir nada se levantó de la cama, dispuesta a dirigirse al baño, cuando antes de salir Itachi la interrumpió nuevamente.

-Puedes usar la ropa que hay en los primeros cajones-.

Sakura se detuvo y miró hacía abajo, notando hasta ahora que parte de su ropa estaba rasgada por la pelea con Kisame al ser capturada, sin mencionar que muy seguramente tendía impregnado un olor a sudor y sangre. Sin pensarlo mucho escogió algo de donde el Uchiha le señaló, no que hubiera gran variedad o elección y sin más se dirigió a donde sabía que estaba el baño.

Las semanas empezaron a transcurrir de manera similar para Sakura. Se levantaba, iba a la cocina, desayunaba, si tenía suerte no se encontraba con nadie; si no la tenía terminaba repartiéndose insultos ya fuera con Kisame o Deidara.

Trataba de comer siempre a diferente hora que los demás, para no tener que soportarlos; la mayoría de veces funcionaba. Sin embargo, parecía que Itachi pensaba algo parecido, ya que frecuentemente ellos dos coincidían en horas de sus comidas, no le alegraba, pero no le molestaba del todo, el Uchiha era el menos molesto de sus captores, y el único que la trataba como si fuera humana.

Aunque la rutina era tediosa, parecía volverse menos incómoda. Ya ni siquiera le molestaba compartir pieza con Itachi, usar su ropa mientras lavaba la suya, o intercambiar una que otra palabra con él. Después de todo él era el único con el que podía tener una conversación decente, o al menos intercambiar unas cuantas palabras de forma civilizada, cosa que agradecía después de dos semanas allí en cautiverio.

Por su parte Deidara no compartía los mismos pensamientos, todo lo contrario, entre más tiempo pasaba Sakura en la base de Akatsuki era peor para él, ya que más le costaba ignorarla. Las incesantes bromas de Kisame, la forma en que cada vez que se la cruzaba parecían ladrarse, y lo peor, que aun dentro de toda la situación, la chica parecía haberle tomado un tanto de apreció a Itachi.

¿¡Como demonios podía ser!?, el Uchiha la secuestraba y mantenía cautiva! Constantemente se cuestionaba por qué si Sakura era una prisionera de Akatsuki, no estaba en un calabozo, en ves de compartir una pieza con Itachi?

- - - - - KONOHA – DESPACHO DE TSUNADE- - - -

-¿Alguna nueva pista?-. Preguntó Kakashi a la Hokage.

La rubia negó con una notoria cara de preocupación. – Ninguna. Soló sabemos que Sakura fue secuestrada por Hoshigaki Kisame y Uchiha Itachi, después de una estruendosa pelea-.

Kakashi soltó un cansado suspiro. Habían sido un par de semanas bastante difíciles para él, no solo por pensar en lo que podía estar pasando su pupila, sino por lo difícil que estaba siendo controlar a su otro estudiante. -Tsunade-sama, por favor permítame ir a busc…-

-La mitad de mi ANBU lleva dos semanas afuera buscándola, la otra mitad aquí cuidando de la aldea y vigilando a Naruto-. El ninja copia miró el horizonte por la ventana detrás de la Hokage. Sabía a donde iba con eso, si el desapareciera de repente alertaría más al rubio, volviéndolo inmanejable. De por si era difícil de mantenerlo en la oscuridad de los sucesos, más con la cantidad de rumores que volaban por ahí de que Sakura había sido secuestrada por Akatsuki. Tsunade soltó un pesado suspiro lleno de cansancio y prosiguió. -Él no es tonto, sabe que algo pasa. Estoy segura que hace mucho que dejo de creerme cuando le digo que la misión de Sakura simplemente se alargó-. Kakashi asintió. El rubio era más perspicaz de lo que generalmente mostraba, el mejor que nadie lo sabía. – Por lo cual, te asignare un grupo especializado de búsqueda. Saldrán cuanto antes, ya que entre más rápido vayas y vuelvas con Sakura, menos problemático será el contener a Naruto-.

Kakashi pareció un tanto sorprendido por la decisión de la Hokage. No sabía que tan prudente era, pero no desperdiciaría la oportunidad.

-Hai-. Respondió con firmeza Kakashi agachando levemente la cabeza y tomando el pergamino con las especificaciones de la misión que Tsunade le ofrecía antes de desaparecer en una pequeña nube de humo.

- - - - DE VUELTA CON AKATSUKI - - - -

Terminaba otro de sus días en cautiverio de la misma forma que muchos de los anteriores.

-Mmmm- dejó escapar de sus labios la pelirrosa con algo de alivio, mientras se secaba y recogía su cabello y se ponía la que ahora era su usual piyama, un pantalón negro holgado y una camiseta blanca propiedad de Uchiha Itachi, como bien lo resaltaba el pequeño abanico bordado. Con una mano quitó el vapor que se había acumulado en el espejo del baño y miró su reflejo pensando. -Dos semanas y aún no he tenido la más mínima oportunidad, como se supone que voy a salir de aquí?-. Soltando un largo suspiro decidió que lo mejor por el momento sería ir a descansar.

-Por un momento pensé que te habías ahogado en la tina-. Dijo con malicia Deidara quien esperaba que desocupara el baño.

Instantáneamente el ceño de la chica se frunció. -Ni que tuvieras tanta suerte-. El chico rodó su ojo visible mientras la veía pasar. -Todo tuyo -.

En cuanto Sakura pasó frente a él, los ojos de Deidara se engancharon en la parte alta de la espalda de la chica, más exactamente en su camisa, así como inconscientemente su mano.

- Así que propiedad del Uchiha- se burló viendo el pequeño abanico bordado.

La chica se soltó con violencia del agarre del rubio y con mala cara respondió. -Si, ¿está es su ropa y?-

La chica apenas dio unos pasos más cuando la voz de Deidara se escuchó nuevamente. -No me refería a la ropa- dijo con sarcasmo, burlándose el rubio. -¿Alguna vez has escuchado del síndrome de Estocolmo?-.

(*El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo con su captor.)

Sakura apenas y apresuró el paso, lo que menos tenía era ganas de escuchar las estupideces de Deidara, y menos si eran de ese tipo. El rubio sonrió mientras veía a la chica perderse por el corredor, aun así, cuando está desapareció de su vista no pudo evitar que la sonrisa se volviera un gesto casi que amargo mientras pensaba. -Estúpido Uchiha-.

- - - - - - - - EN UN PUEBLO LEJANO - - - - - - -

-Según los rumores, Uchiha Itachi y Hoshigaki Kisame fueron avistados en las cercanías hace un par de semanas-. Dijo un enorme hombre peli naranja a sus tres compañeros que permanecían aun en la entrada de la aldea.

-Ummm, aun así, no creo que estén en esta aldea, ya que no siento ningún chakra fuera de lo común aquí-. Respondió una pelirroja.

Todos parecieron considerarlo por un segundo, aunque en realidad lo que hacían era esperar la decisión de su líder. Quien finalmente se pronunció. -Reabasteceremos y pasaremos la noche en este pueblo. En la mañana reuniremos lo que podamos de información para partir-.

Todos asintieron como de costumbre ante las órdenes del líder de Hebi, Sasuke Uchiha.

- - - - - - EN KONOHA - - - - -

Era un poco más de media noche. Junto a la puerta de la aldea se encontraban listos para su misión Sai, Neji y Kiba, mientras esperaban por quien sería su capitán.

-Yoo-. Anunció Kakashi con su tranquilidad de siempre apareciendo en una pequeña nube de humo frente a los chicos.

-Kakashi-san. Llega…con tan solo 5 minutos de retraso-. Dijo Sai mirando su reloj con leve sorpresa, desde que había entrado a formar parte del equipo Kakashi, nunca había visto al ninja copia llegar tan …temprano.

Neji y Kiba parecían aliviados, sabían por Naruto y Sakura que tan tardío podía ser su maestro, por lo cual 5 minutos de tardanza parecía casi que un milagro. El peligris no prestó mayor atención y les anunció. -Bien, la hokage nos ha encargado una misión bastante especial. Debemos ubicar y traer de vuelta a la aldea a Haruno Sakura cuanto antes. Se que todos aquí haremos nuestro mayor esfuerzo para cumplir a cabalidad y de la mejor manera la misión-.

Todos asintieron con total decisión en sus rostros.

-Empezaremos la expedición desde el sitio donde los ANBU encontraron los últimos rastros de Sakura hace un par de semanas-. Explicó mostrándoles un mapa. -Exactamente a medio día de distancia. En el bosque que queda entre Konoha y está otra aldea-.

Todos asintieron, si salían en ese momento llegarían aproximadamente al otro lado a medio día, y bien sabían que seria apenas el inicio de la búsqueda. Sin más los ninjas empezaron su recorrido a toda velocidad, sin si quiera percatarse que alguien los observaba desde las sombras.

- - - - - - BASE DE AKATSUKI - - - -

Sakura se levantó como siempre, para encontrarse con una habitación vacía. Nunca le había preguntado a Itachi a donde iba en las mañanas, pero sobre entendía que gastaba ese tiempo entrenando, ya que el Uchiha no era de los que les gustara perder el tiempo, definitivamente en ese aspecto se parecía a su pequeño hermano.

Para Sakura era bastante difícil no ver algo de Sasuke cada vez que miraba a Itachi, no solo eran bastante parecidos físicamente, sino que habían muchos detalles o comportamientos que compartían, ¿se preguntaban si ellos lo sabrían?, es decir después de todo de seguro eran cosas que habían asimilado hace años cuando ambos vivían juntos.

La chica se levantó y verificando que su ropa estaba seca se cambió. Era molesto tener que estar lavando ropa tan seguido, además que por eso mismo y por el estado en que había quedado después de su batalla hace semanas, por mucho que la arreglara, esta empezaba a hacerse añicos. Aún así, no estaba dispuesta a salir de día con la ropa del Uchiha, menos con Deidara y Kisame rondando por ahí para fastidiarla.

No quería pensar en las palabras del rubio la noche anterior, pero si tenía que ser sincera no dejaban de resonar en su cabeza. Sakura miró la habitación que compartía con Itachi, si bien era una prisionera de Akatsuki, sabía que las cosas podrían ser mucho peor, y no lo eran gracias a Itachi. No que el le cumpliera cada capricho y la tratara como una reina, pero al menos constataba que no le faltara lo básico. La ojijade suspiró viendo la camisa con el pequeño escudo Uchiha mientras la sostenía en sus manos. No debía de agradarle Itachi, no debía si quiera sentir el menor agradecimiento hacía él, así que empujando todos esos pensamientos arrojó la camisa al piso y salió de la habitación.

La pelirrosa se dirigió a la cocina, donde por desgracia se encontraban Zetsu, Deidara y Kisame terminando de comer.

-Rosadita, milagro que nos acompañes en el desayuno- dijo molestándola Kisame.

Sakura simplemente siguió de largo hasta la nevera para tomar algo.

-A de ser que finalmente la dejaron salir-. Se burlo Deidara. -Lo extraño es que sea sin Itachi estar bajo la vista de Itachi .Hm-

Kisame rio abiertamente, levantándose de la mesa y tomando su espada para salir de allí. -Tendrá que conformarse por ahora con nosotros, Itachi partió en horas de la mañana y dijo que no volvería sino hasta la noche-.

-¿Qué acaso tenían una misión? Hm. Por que si es así, ¿por qué demonios te dejo aquí?-. Preguntó Deidara

El enorme hombre azul lo miró con burla y contestó. -No, simplemente tenía temas personales que atender. Y claramente me quede porque alguien tenía que asegurarse que ustedes niños se comporten-. Guiñándoles el ojo y saliendo de la habitación. -Vamos Zetsu, serás mi compañero de entrenamiento por hoy-.

Zetsu empezó a desaparecer en el piso, pero antes de hacerlo por completo murmuró algo que para Sakura de seguro serían las últimas palabras que hubiera querido escuchar. -Queda a su cargo Deidara-san-.

- - - - - CON KAKASHI- - - - - -

El ninja copia y su equipo avanzaban tan rápido como podían entre los árboles, recién acababa de amanecer, cuando…

-Alto- ordenó Kakashi deteniéndose en un árbol, mientras los demás hacían lo mismo.

Kakashi miró a su alrededor con cautela, viendo de reojo a Neji que parecía también percibir algo sospechoso en el ambiente, por lo cual con el mayor de los sigilos empezó a alistar un kunai por debajo de su manga mientras activaba su byakugan.

-30 grados, a las 5, viene a 84 kilómetros por hora-. Pensó Neji listo para atacar al intruso. Aun asi antes de que pudiera si quiera mover un dedo el brazo de Kakashi apareció frente a él dándole a entender que se detuviera. -Pero que…-

Las cavilaciones de Neji y de los demás ante la extraña situación fueron interrumpidas ante las palabras de Kakashi. -En verdad crees que no sé qué estás ahí… Naruto-.

No pasó ni medio segundo cuando el rubio ninja de la hoja apareció frente a los demás con una de sus típicas y zorrunas sonrisas. -Jejeje, ¿desde hace cuanto sabe que estoy aquí Kakashi-sensei?-.

Todos parecieron bajar su guardia y tranquilizarse por el momento al ver que se trataba de su camarada y amigo. El peligris bajó la mano con la que había detenido a Neji mientras daba un largo suspiro. -Para serte sincero, no hace mucho. Noté que alguien nos seguía luego de alejarnos unos cuantos kilómetros de la aldea, pero estaba esperando que la persona que fuera actuara o atacara para conocer sus intenciones. Solo supe con certeza que eras tú hace unos segundos cuando les pedí a los demás que nos detuviéramos-.

-jiji, es usted muy hábil Kakashi-sensei. Dattebayo- dijo con una enorme sonrisa Naruto.

El ninja copia sonrió igualmente aun debajo de su máscara y sin perder la sonrisa respondió. -Los halagos no te llevarán a ningún lado. ¿Qué se supone que haces aquí Naruto? Tsunade-sama te prohibió rotundamente abandonar la aldea-. Terminó con algo más de seriedad y mirando al rubio fijamente.

El semblante de Naruto también se endureció enseguida. -Usted sabe bien lo que hago aquí. No podía quedarme encerrado más tiempo en la aldea y menos sabiendo que algo le sucedió a Sakura-chan-. Estableció con total convicción el joven.

Kakashi observaba con detenimiento al muchacho, mientras los demás esperaban a ver como manejaba la situación. Todos allí sabían que Sakura había sido capturada por Akatsuki, pero tenían prohibido el si quiera mencionárselo a Naruto.

-¿Por qué crees que algo le sucedió a Sakura? Naruto- preguntó finalmente Kakashi

-Yo… simplemente lo sé. Es decir, hace semanas que debió volver de esa simple misión de rango B. Sakura-chan siempre cumple sus misiones a tiempo, nunca se retrasa. ¡Y no solo eso!, usted, Ino, Tsunade-obachan, incluso Sai-. Dijo señalando a su compañero unas ramas más arriba. -…todos hacen la misma cara cuando les pregunto por ella. ¡Así que no se atreva a negarme más que algo le sucedió a Sakura-chan!, por qué si no es así dígame! ¿Dónde está ella?, ¿por qué no ha vuelto a la aldea?, ¿por qué ni siquiera me ha escrito? AAA! Ahhh.. dígamelo. Dattebayo!-.

La palabra desesperación se quedaba corta para describir lo que mostraba el pobre rubio en el momento. Todos allí no podían evitar sentirse mal, sabían lo unidos que eran Naruto y Sakura, lo mucho que significaba la pelirrosa para el chico. Eran mucho más que amigos, eran casi que hermanos.

Kakashi saltó hasta quedar frente a Naruto, con total calma puso su mano sobre su hombro intentando calmarlo. No solo le dolía la desesperación de Naruto, sino que el mismo la sentía.

-Naruto, lo lamento. No te lo quisimos decir antes, aunque sabíamos que eventualmente te enterarías-. El rubio pasó saliva con dificultad, el tono de Kakashi presagiaba lo peor. -A decir verdad, si, algo le sucedió a Sakura, por desgracia aun no estamos seguros de que-.

-Pe…pero… Sakura-chan debe llevar desaparecida al menos dos semanas… es imposible que Tsunade-obachan no…-

-Tsunade-sama ha hecho el mayor de sus esfuerzos para encontrar a Sakura, pero lamentablemente no hemos obtenido los mejores resultados-.

-Bien yo si que los obtendré-. Dijo totalmente decidido el chico. – Encontraré a Sakura-chan y la llevaré sana y salva de vuelta a la aldea 'ttebayo!-.

-Naruto, no puedes arriesgarte así, sabes porque Tsunade-sama te tiene prohibido salir de la aldea-.

-Lo sé, pero ¡Estamos hablando de Sakura-chan!, estoy seguro que la vieja entenderá- suplicó el joven jinchuriki.

Kakashi negó con la cabeza. -Naruto, la Hokage fue muy clara en cuanto a lo que tiene que ver contigo y a esta misión. Lo siento, pero órdenes son órdenes-.

La cara de Naruto pasó de súplica a total decisión mientras recitó las palabras impartidas por su mismo sensei en su primer día como genin. -Aquellos que rompen las reglas son basura, pero quienes abandonan a sus amigos son peor que basura. No se usted Kakashi-sensei, pero yo no quiero ser basura, la basura no llega a ser Hokage, no lo merece. Estoy seguro que tanto usted como obachan lo entienden-.

Kakashi pareció sufrir el impacto de las palabras de Naruto. Como podía pedirle a Naruto que dejara a Sakura cuando ni el mismo lo haría, era algo bastante hipócrita de su parte. Los demás esperaban la decisión de Kakashi. Luego de un largo minuto.

-Bien, iras con nosotros. Pero tienes que prometerme dos cosas-.

Naruto asintió y declaró. -Lo que sea-.

-No puedes alejarte de mi ni por un segundo y tienes que seguir todas y cada una de mis órdenes al pie de la letra-.

Naruto asintió con solemnidad.

-Lo digo enserio Naruto. Entiendo que quieras ir porque se trata de Sakura, pero no puedo dejar que olvides que tu presencia en esta misión es un tema de seguridad a nivel mundial-.

Naruto asintió. -No dejaré que Akatsuki me atrape, menos mientras busco a Sakura-chan 'ttebayo!-.

Kakashi tomó aire, había algo más que tenía que decirle a Naruto. Sin embargo, perdió totalmente la oportunidad.

-Más fácil dicho que hecho- dijo Sai saltando para quedar en la misma rama que ellos. -Especialmente porque si queremos encontrar a la fea, tenemos que encontrar a Akatsuki-.

El pobre de Naruto pareció empalidecer de golpe. -Eso quiere decir que…-

Kakashi asintió. -Hasta donde sabemos, Sakura fue capturada por Akatsuki-.

- - - - - EN EL PUEBLO CON HEBI - - - - - -

-Parece como si todo el pueblo hubiera sabido que Akatsuki estuvo por aquí- Dijo Suigetsu reuniéndose con su equipo. Era un poco más de las 7 de la mañana, y desde que había amanecido Sasuke los había puesto a recolectar información en las calles.

El menor de los Uchiha parecía bastante pensativo. Había percibido lo mismo, es decir para ser Akatsuki, y más si se trataba de su hermano Itachi, no habían pasado demasiado desapercibidos. En ese momento llegó Karin rápidamente. -Acabo de hablar con un hombre venía desde el sur. Al parecer no se trata de simples avistamientos de Akatsuki en el área, sino que también hubo una pelea-.

-¿Una pelea?, ¿con quién?-. Preguntó emocionado Suigetsu

-Según cuentan las aves, fue hace ya un par de semanas. Akatsuki y un ninja… de la hoja-. Complementó Jugo al llegar al sitio.

-En definitiva, un ninja muerto- dijo Suigetsu como si no fuera la gran cosa.

Sasuke asintió y miró a Karin. -El hombre con el que hablaste, ¿venía del sur?-

La chica solo asintió con seriedad.

-¿El sur?, no queda por allá la aldea de la hoja ¿Konoha?. Si Itachi y Kisame-senpai lucharon contra alguien de la hoja e iban hacía el sur, de seguro es porque iban para Konoha y esa persona trataba de detenerlos-. Dedujo Suigetsu.

Karin negó en seguida. -Al parecer todo está en calma por allá. Según el el hombre que me contó lo sucedido, los rastros de Akatsuki y de la pelea empiezan un poco más allá de la mitad del camino desde Konoha para acá-.

Todos trataban de unir las piezas de aquel rompecabezas, hasta que Sasuke comenzó a caminar. Los demás sabían que eso significaba que de seguro ya tenía un plan y un destino fijo, así que lo siguieron sin decir más mientras él explicaba sin detenerse. -Lo mejor será revisar el campo de batalla, así nos aseguraremos que quienes pelearon contra el ninja de Konoha fueron efectivamente Itachi y su compañero. Una vez esclarecido esto seguiremos por las demás aldeas donde se dice que hubo avistamientos reuniendo información-.

Tal como lo estableció Sasuke, Hebi avanzó hasta la zona donde se supone hace un poco más de dos semanas se había llevado la batalla.

El pelinegro analizaba con cuidado la escena. Había rastros por todas partes, aunque desde su punto de vista eran demasiado obvios. La forma en que había sido marcada la tierra por los golpes, las huellas, los rastros de chakra.

-Esas marcas son definitivamente hechas por Samehada-. Dijo Suigetsu estudiando el suelo.

-Itachi también estuvo aquí- dijo con aburrimiento Sasuke activando su sharingan y viendo los restos de chakra. -El otro chakra, parece familiar, pero no recuerdo de donde-. Pensó para si al detectar el chakra del que debió ser el oponente de los Akatsuki. -Hmp. Karin ¿puedes percibir algo? -.

La chica se concentraba lo más que podía en los rastros de chakra que había en el sitio. -Lo lamento Sasuke-kun, no siento al dueño de ninguno de estos chakras cerca-.

-Hn-

-Pero…- Karin pareció inquietarse de golpe. -Siento 5 chakras, provenientes del sur acercándose a toda velocidad-.

Sasuke frunció el ceño.

-¿Akatsuki?- preguntó Suigetsu

Karin negó con la cabeza. -Seras idiota, Akatsuki viaja en parejas no en quintetos-.

-¿Qué tan poderosos son los chakras?- preguntó Sasuke mirando la dirección de la que se suponen debían de venir.

-Umm, son fuertes. Pero hay tres especialmente poderosos… y uno de ellos…mmm…-

-¿¡Uno de ellos que zanahoria!?- preguntó con bastante emoción Suigetsu alistando su espada.

-Umm, no lo sé… es, difícil de describir. Uno de ellos es demasiado grande y cálido, casi como un sol-.

-¿Como un sol? ¿A qué demonios se refiere con eso? -. Pensó Sasuke para si mismo.

-¿Qué vamos a hacer Sasuke?, podrían ser ninjas de la hoja, ya que al parecer han estado yendo y viniendo seguido por acá-. Cuestionó Jugo

Sasuke lo pensó por un leve momento. No quería tener que lidiar con eso, ya que de seguro le quitaría tiempo, lo mejor era terminar de analizar la escena para poder seguirle la pista a Itachi e irse de allí cuanto antes. -Hmp-.

-¿Amm?-. Soltó Karin con duda cerrando sus ojos. -Se desviaron a unos cuantos kilómetros, ya no vienen para acá-.

Todos parecieron relajarse ante lo dicho por la chica. -Bien, sigan buscando-. Ordenó Sasuke volviendo a su trabajo. Sin embargo, su concentración no duró mucho ya que pocos segundos después había saltado hacía atrás poniéndose en pose de defensa junto a su equipo.

-Kiba y Akamaru, parece que tenían razón. El olor que percibieron definitivamente era conocido-. Dijo Kakashi bajando del árbol en que se encontraba con total calma y observando al familiar y a la vez extraño chico frente a él. -Cuanto tiempo sin verte…. Sasuke-.

Karin se sorprendió, no solo no había podido sentir a ese hombre extraño acercándose, sino que ahora no podía sentir a las 5 personas que se suponen iban hacía allí y de repente habían cambiado de dirección. -¿Pero cómo? Yo sentí que se alejaban-. Susurró casi que para sí misma.

Kakashi sonrió levemente para responderle. -Esos eran nuestros kage bunshins (Clones de sombra). Mientras los reales-. Dijo Kakashi mientras sus compañeros saltaban y quedaban a su lado. -Conciliamos y disfrazamos lo mejor que pudimos nuestro chakra-.

Teniéndolos al frente la pelirroja finalmente lo entendió. Ni siquiera habían escondido del todo su chakra, ya que sabía que para un ninja sensor como ella ni un chakra oculto se le pasaría, lo habían disminuido a un punto en que cualquiera que lo detectara, pensaría que eran simples animales.

Los dos equipos se miraban con hostilidad, parecía que fuera a punto de iniciarse una batalla, especialmente por las fuertes miradas que se dedicaban Sasuke y Naruto. Pero contrario a todas las predicciones.

-¡Teme! Dinos donde demonios se encuentra Itachi!-

Vaya. Eso si que era nuevo, pensó para si Sasuke.