-¡Teme! Dinos donde demonios se encuentra Itachi!-
Vaya. Eso si que era nuevo, pensó para si Sasuke. Generalmente lo primero que proclamaba Naruto al verlo era que lo llevaría de vuelta a la aldea sin importar el método.
-Hmp. ¿Y eso para que lo quieres saber un dobe como tú?- bufó Sasuke.
Kakashi le había informado al rubio todo lo que sabían sobre la desaparición de Sakura en el camino. Para el rubio el hecho de que estuvieran involucrado no solo Akatsuki, sino que Uchiha Itachi, hacía que la situación se volviera tensa en extremo. No quería perder una segunda persona importante para él a causa del mismo asesino.
La tensión aumentaba cada segundo, las cosas no mejoraron cuando Naruto finalmente respondió. -Quiero saberlo porque… voy a acabar de una vez por todas con ese desgraciado -.
Todos los que lo conocían parecieron congelados ante tal declaración, no era usual para el Usumaki reaccionar y mucho menos hablar así.
-Cálmate Naruto- Dijo con aparente tranquilidad Kakashi, levantando un brazo para mantenerlo a raya.
La mirada de Sasuke se endureció más de ser posible. No dejaría que nadie se interpusiera, nadie le quitaría el gusto de arrancarle el último de los suspiros a su hermano mayor, de extinguir la vida de ese malnacido. Mucho menos Naruto.
En un abrir y cerrar de ojos Sasuke estaba frente al rubio con espada en mano, listo para darle un golpe certero. Sin embargo, Kakashi no se quedaría atrás, no por nada era uno de los mejores ninjas de la aldea. El Uchiha tuvo que detener su ataque en seco, cuando sintió un kunai presionarse contra su cuello, el ninja copia lo había detenido amenazándolo desde la espalda. Estaba por iniciar una batalla bastante interesante, o lo hubiera hecho de no ser porque Kakashi le dio la señal a Sai y Kiba de alejar a Naruto de allí, antes de soltar a Sasuke.
-No buscamos pelea-. Aclaró el ninja copia guardando el kunai y rodeando a Sasuke para quedar frente a frente; sabía que lo que menos tenía era tiempo para perder. -Aunque estemos tras el mismo objetivo por el momento, no tenemos la misma finalidad. Estamos en una misión de búsqueda y rescate, no de asesinato-.
Naruto empezó a tratar de zafarse del agarre de Kiba y Sai, quien lo mantenían unos cuantos metros atrás. -Hablará por usted Kakashi-sensei, yo no voy a dejar que ese mal nacido se siga saliendo con la suya-.
-Naruto-. Advirtió el peligris viéndolo desde la esquina de su ojo. -Recuerda las condiciones-. El rubio se quedó quieto en ese momento, pero su mirada llena de furia no disminuyó ni un poco.
-No que quiera meterme e interrumpir está bella reunión-. Dijo Suigetsu acercándose a Sasuke con una enorme sonrisa, siendo más que obvio su líder conocía a esos ninjas. -Pero mi espada Kubikiribōchō, empieza a impacientarse-.
La tensión empezaba a subir nuevamente, esa era una clara invitación a la pelea. Aun así, Sasuke levantó su mano impidiéndole el avance, y luego preguntó. -Uchiha Itachi en un criminal de rango S en todos los libros Bingo, todo ninja en el planeta tiene órdenes de matarlo a primer avistamiento, especialmente los ninjas de Konoha. ¿Por qué la Hokage mandaría un grupo especialmente tras él y no ordenaría matarlo? -.
Kakashi miró a su antiguo estudiante con algo de lástima, siempre le había tenido un especial aprecio a Sasuke, ya que veía mucho de si en ese chico, ahora lo único que veía era que hubiera sido de si mismo sí hubiera tomado todas las decisiones equivocadas.
-Es cierto, acabar con Uchiha Itachi es algo que ha deseado Konoha desde hace mucho tiempo-. Respondió el peligris con simpleza. -Sin embargo, está vez vamos tras él por algo mucho más importante-.
-Hmp. ¿Y eso sería?-. Dijo con una mueca arrogante el pelinegro. Para el no existía nada más importante en el mundo, tal vez en el universo que acabar con Itachi.
-En verdad que te fallé como maestro Sasuke, sino puedes imaginar algo más importante que acabar con un simple criminal-. Dijo por lo bajo Kakashi, de modo que sólo Sasuke lo escuchara, luego levantando un poco más la voz finalmente respondió. -Rescatar a uno de nuestros camaradas-.
Sasuke no se inmutó en lo más mínimo. Simplemente miró a Naruto de reojo antes de responder. -Akatsuki solo tiene víctimas, no prisioneros. Los únicos que capturan con vida es a los jinchuriki, que eventualmente pasan a ser otra víctima más-.
-Eso también lo sabemos, por eso mismo Naruto y los demás están un tanto… inquietos. Desconocemos las razones o motivos de la captura, pero sabemos que por ahora tenemos al menos una oportunidad de rescatar a nuestro camarada-.
-Típico de Konoha-. Bufó Sasuke con apatía. -Siempre yendo tras arcoiris y nubes de colores. Quien quiera que sea la persona que buscan de seguro ya está muerta-.
Los ninjas de Konoha habían escuchado lo dicho por Sasuke, y no les había gustado ni un poco.
-Agradezco tu… preocupación, pero tenemos razones para pensar que no lo está-. Contrarrestó Kakashi. Hacía tiempo Sasuke no sentía tantas ganas de rodar los ojos como en ese momento. ¿Preocupación?, su único objetivo al decir lo que según él era la cruda verdad, era sacar de su camino a esa partida de inútiles. -Así que, si no te molesta, seguiremos con nuestra búsqueda-. Dijo con algo más de dureza Kakashi.
El Uchiha tan solo lo miraba con molestia, no quería que Konoha se interpusiera en su anhelada venganza, parecía ser que por ahora no tenían intensión de hacerlo, bueno la mayoría de ellos. El pelinegro miró desde el rabillo del ojo a su excompañero de equipo, claramente le estaba costando como siempre contener sus estúpidos impulsos.
-Hn. Vamonos-. Anunció Sasuke a su equipo dándole la espalda a Kakashi y a los de Konoha.
Sin embargo…
-¡ESPERA TEME!-
El Uchiha ni siquiera volteó a mirar a Naruto, o no sino hasta que escuchó como se soltaba del agarre de sus compañeros y corría hacia donde él. Antes que Naruto lo interceptara, Sasuke desapareció y reapareció detrás del jinchuriki con su espada desenvainada.
-No deberías tentar más tu suerte Naruto-. Dijo siniestramente Sasuke a pocos centímetros del rubio. Naruto pasó saliva pesadamente, nada impedía que Sasuke lo enpalara con su espada en ese momento. Kakashi y los demás se congelaron en su sitio, cualquier movimiento en vano podía provocar al Uchiha, que ellos sabían no necesitaba de por si de muchas más razones para simplemente acabar con Naruto.
El rubio sabía que se estaba arriesgando demasiado, pero también sabía que era la mejor opción que tenía así que sin pensarlo más soltó. -Tengo algo que pedirte-.
Sasuke frunció nuevamente el ceño. -No voy a volver a esa patética aldea-.
-No… no, es eso. Es… sobre Itachi-. Sasuke apretó más la mandíbula, ¿qué demonios quería Naruto de él, con relación a Itachi y que le hacía si quiera pensar que le iba a ayudar?. -Necesito que nos ayudes a encontrarlo, si alguien puede hacerlo estoy seguro que eres tú-.
Sasuke bufó y de una patada empujó a Naruto al suelo. -¿Qué ahora Konoha necesita alguien más que haga su trabajo?… patéticos-. Naruto se giró para encarar nuevamente a Sasuke, quien enseguida bajó su espada para apuntarla al cuello del rubio.
-Eres una triste excusa de ninja Naruto, le haría un favor al mundo y a mí mismo si acabara contigo aquí-.
El rubio pareció no ser afectado por las palabras de el vengador, ya que en ningún momento bajo o desvió la mirada de los ojos negros carbón de este. Es más, manteniendo la misma voz que antes completó. -No te pido que lo hagas por mí, sino por Sakura-chan-.
El vengador levantó levemente con duda una de sus cejas. ¿Qué demonios tenía que ver la molestia en todo eso? Y como leyéndole la mente el rubio respondió. -Ella es la persona que Akatsuki, más exactamente Itachi, capturó-.
- - - - -KONOHA - - - - -
-¿¡COMO DEMONIOS PUEDE SER QUE UN MOCOSO HAYA ENGAÑADO A UN GRUPO ENTERO DE ANBUS!?- Gritaba Tsunade reprendiendo al grupo que recién le informaba de la desaparición de Naruto.
-Lo sentimos Tsunade-sama. Hemos buscado por todas partes, definitivamente el jinchuriki no se encuentra en la aldea desde anoche-.
La rubia Hokage golpeó su escritorio y luego cerrando los ojos apretó con una de sus manos el puente de su nariz. -Ese mocoso, de seguro escapó para seguir a Kakashi. Sabía que cuando se enterara no se iba a quedar quieto, pero nunca pensé que fuera a ser tan rápido-. Pensó con total molestia la hokage.
-Tsunade-sama, si usted lo ordena comenzaremos la búsqueda fuera de la aldea-.
-No. No puedo dejar la aldea desprotegida y menos por ese mocoso. Vuelvan a sus otras funciones, yo misma me encargaré de él-.
Los ANBU asintieron con una pequeña reverencia y luego como por arte de magia desaparecieron. No pasaron ni siquiera un par de segundos cuando la asistente de la Hokague entró a la oficina.
-Shizune. Envía cuanto antes un mensaje a Kakashi diciéndole que Naruto escapó anoche de la aldea, de seguro para averiguar qué sucede con Sakura-.
-Hai. Tsunade-sama, en seguida. Aunque tal vez sea mejor que primero lea esto-. Dijo la pelinegra entregándole un pergamino.
-¿Qué es esto?-
-Es el último informe de uno de los escuadrones ANBU fuera de la aldea, llegó hace unos minutos. Según uno de sus informantes, varias personas vieron a Itachi Uchiha en uno de los pueblos cerca de la frontera hace tan solo un par de horas-.
Tsunade frunció el ceño ante la nueva información. -Un avistamiento confirmado-. Dijo leyendo el pergamino.
-Hai-.
-Todo esto parece muy extraño. Durante años no se vio o supo nada del Uchiha más que contadas veces. De repente aparece hasta en la sopa-.
-Así es, según ANBU ha habido más que suficientes rumores de personas que lo han visto en las últimas semanas-.
-Las dos últimas semanas para ser exactas-.
Shizune asintió, tampoco creía que fuera una coincidencia. -Aun así, no hemos podido dar con él, y mucho menos con el paradero de Sakura-chan-.
La Hokage frunció el ceño mientras analizaba la situación. -Es como si el desgraciado quisiera decir, aquí estoy, vengan por mí, pero no les voy a hacer todo el trabajo así de fácil-.
-Entonces, ¿usted cree que sea una trampa? -. preguntó con seriedad Shizune.
-Posiblemente lo es, y por la reciente desaparición de Naruto, estamos por caer en ella-.
-Entonces, ¿Qué piensa hacer?, no será nada fácil traer a Naruto de vuelta, más si ya se enteró de la desaparición de Sakura-.
-No dudo que lo haya hecho, y ya me parecía extraño. Todo el país está plagado de rumores sobre mi aprendiz siendo secuestrada por Akatsuki-. Tsunade pareció considerar la situación por un largo momento. -Bien, haremos lo siguiente. Uno, envíale el mensaje a Kakashi con lo que te dije, además de la última información sobre Itachi. Y dos, comunícales a los demás grupos que tienen asignado el caso de Sakura, que se reúnan cuanto antes, les asignaré un nuevo objetivo.
- - - - - - DE VUELTA EN EL BOSQUE CON SASUKE Y NARUTO - - - - - - -
Las palabras de Naruto parecieron quedarse colgadas en el aire.
-Ya se me hacía extraño que esa molestia no los acompañara, además eso explica la actitud de Naruto-. Pensó el pelinegro mientras observaba al rubio casi que con desinterés. Kakashi miraba la escena con especial atención, sabía que no debía esperar mucho, pero algo dentro de el esperaba que Sasuke se solidarizara al menos un poco sabiendo que quien estaba en peligro era Sakura.
Por desgracia el total desinterés del Uchiha le demostró que nuevamente que había esperado demasiado. -Hmp. Con que la molestia. Tratándose de ella, de seguro ya se encuentra muerta-.
Naruto apretó los dientes, necesitaba contener sus impulsos, no por la posición en que estaba, sino porque sabía que la ayuda de Sasuke de momento era invaluable. -No, ella… no lo está-.
-Pues será cuestión de tiempo. Akatsuki, ni mucho menos Itachi, van a mantener con vida a una inútil-
-¿¡ENTONCES PARA QUE SE LA LLEVÓ!?- Explotó de golpe Naruto. -Tu mismo lo dijiste, Akatsuki tiene víctimas, no prisioneros.
Sasuke se quedó en silencio ante lo dicho por Naruto, pelear contra su lógica sería pelear contra el mismo. ¿Pero qué querría Akatsuki con Sakura? ¿Y por qué Naruto estaba tan seguro de que aún no la habían matado?
-Wow!, ¿quieres decir que alguien peleó contra Uchiha Itachi y Hoshigami Kisame y vivió para contarlo? -. Interrumpió Suigetsu rompiendo el pesado ambiente y con ilusión en sus ojos.
Naruto sonrió levemente y aun bajo la espada de Sasuke en el suelo contestó. -Sakura-chan es así de sorprendente, después de todo por algo es la aprendiz de la Godaime Hokage-.
-Umm, si es su aprendiz tal vez la secuestraron para llegar a la Hokage-. Opinó Suigetsu un tanto pensativo.
-Es una de las teorías- Comentó Kakashi acercándose lentamente sin despegar la vista de sus estudiantes.
-Entonces por eso creen que sigue viva. Porque le sirve a Akatsuki más viva que muerta-. Dijo Sasuke, pensando en lo dicho. Había escuchado ciertos rumores de la poderosa aprendiz de la Hokage, pero nunca se imaginó que se tratara de Sakura.
Viendo que la conversación parecía haberse calmado un poco Naruto decidió retomar el tema. -Teme, ¿nos ayudarás? -.
La atención de los presentes pasó nuevamente a Sasuke, mientras el mismo ambiente hostil se volvía a formar. -No tengo ningún motivo para hacerlo- contestó finalmente retirando su espada. -Que esa siga viva o no, es problema de Konoha-.
-¡Bastardo!¿¡Como puedes si quiera decir eso!?. ¡Estamos hablando de Sakura-chan!, nuestra compañera de equipo-.
-Ex compañera… Ya te lo dije una vez Naruto, el único lazo que tengo en este mundo, es un lazo de odio con mi hermano. Los demás no importan, no me importa en lo más mínimo su misión, solo les advierto, que no se atraviesen más en mi camino, porque no tengo más tiempo ni paciencia que perder-.
Naruto apretó sus puños y sus dientes viendo aun a Sasuke desde el suelo. No podía creer lo frío que era su excompañero. Es decir, el podía acostumbrarse a su odio, desplantes y hasta intentos de asesinato. Pero Sakura-chan, ella siempre lo quiso, se preocupó y estuvo para él, probablemente después de todo ese tiempo aun lo hacía, mientras que ese bastardo…
-Déjalo que se marche, estamos aquí por Sakura, no por el-. Dijo Sai seriamente acercándose y dándole una mano a Naruto para levantarse.
Sasuke empezó a caminar nuevamente hacia su equipo, ya habían perdido bastante tiempo. -Karin, ¿alguna señal?-.
-Lo lamento Sasuke, lo mejor será seguir reuniendo información-.
Jugo quien se encontraba junto a la pelirroja levantó en ese momento la mirada al cielo, llamando la atención de sus compañeros de equipo, mientras susurraba. -Un ave mensajera de Konoha-.
-Un mensaje urgente de la Hokage- dijo Neji al ver la etiqueta del pergamino. Mientras Kakashi lo desenrollaba y lo leía. -Umm, parece que ya notaron tu ausencia Naruto-.
El rubio se rascó la cabeza mientras sonreía y se acercaba a su sensei. -Debo estar en muchos problemas-.
-No tantos como en los que estaré yo si no te llevo de vuelta-.
Los ojos de Kakashi se deslizaron hasta el final del pergamino con total atención. -Umm, parece que tenemos una pista bastante fresca-. Dijo Kakashi mirando de reojo al grupo de Sasuke, que extrañamente no solo no se habían marchado aun, sino que parecían algo pendientes.
-Yoo. Sasuke- llamó Kakashi sorprendiendo a todos. -Creó que tengo algo que te puede interesar-.
El Uchiha apenas cruzó sus brazos sobre su pecho y fruncía el ceño, mientras veía a su viejo sensei acercarse con el pergamino que recién había recibido. Por el sello y el color del empaque, sabía que era un mensaje urgente enviado por nada más ni menos que la Hokage, así que decidió esperar a ver qué tipo de información era la que Kakashi tenía.
-Un informante bastante confiable de la aldea, dice haber visto hace tan solo un par de horas a Itachi-.
Sasuke estudiaba con detenimiento las expresiones del ninja copia, aunque era bastante difícil descifrarlo, más aún con esa máscara.
-Hmp. ¿Y… piensas darme la información y detalles así nada más? -. Dijo con escepticismo el pelinegro.
Kakashi sonrió amigablemente. – Parece que algo te enseñé -.
-Un ninja debe ver más allá de lo inesperado-. Resonó automáticamente en la mente de Sasuke, era cierto, Kakashi se lo había enseñado.
-Hmp-.
-Bien, como sabes, tanto nosotros como tú, vamos tras Itachi. Creo entender el punto de Naruto al haberte pedido que nos ayudaras. Claramente si alguien quiere encontrarlo tanto como nosotros, ese eres tú; pero también si alguien lo conoce mucho mejor que nosotros, ese también eres tú-.
-¿A donde quieres llegar con esto Kakashi?-. Preguntó Sasuke empezando a hartarse
-Lo más conveniente para todos por el momento es unir fuerzas, dado que estamos persiguiendo un mismo objetivo-. Concretó el peligris sin darle más vuelta al asunto.
-Hn. ¿Que acaso la edad te está dejando senil Kakashi? -. Dijo con altanería Sasuke. -Ya le dije al dobe que no me importa su misión en lo más mínimo-.
-Puede que no te importe nuestra misión. Pero estoy seguro que en algo te importa la información que ha reunido Konoha para esta, la gran ventaja que nos da; por no mencionar lo que pasará cuando encontremos primero a Itachi-.
-Pff. Dudo que lo encuentren antes y si lo hacen, no habrá diferencia. Después de todo seré yo quien acabe con él. Nadie más tiene siquiera oportunidad-. Expresó Sasuke con prepotencia.
-No lo sé, aun cuando esté por fuera del objeto de la misión, Naruto parece bastante decidido, y tu mejor que nadie sabe cómo puede llegar a ser-.
Sasuke se tensionó levemente. No que creyera que el rubio en verdad tuviera la fuerza u oportunidad de acabar con su hermano, pero tratándose de ese dobe, cualquier cosa podía pasar. Antes de que más ideas pasaran por la mente del vengador, Kakashi continuó. -Konoha tiene bastantes informantes brindándonos información constantemente en relación a Itachi y Akatsuki, te ofrezco acceso a eso a cambio de una pequeña colaboración mientras rastreamos a Itachi y rescatamos a Sakura-.
El Uchiha bufó por lo bajo encontrando gracia en las palabras de su exsensei. -Sus razones tendrán para creer que ella sigue viva y está con Itachi, pero como ya les dije, no es de mi incumbencia, es más no movería ni un dedo para salvarla. Yo solo voy tras Itachi-.
-Perfecto, una vez lo encontremos y nos diga donde está Sakura, podrás encargarte de él como siempre lo deseaste-.
-Jaaa… pensé que estabas en contra de todo eso de la venganza-.
Kakashi tan solo miró a su estudiante por un largo segundo sin sentimiento alguno, antes de responderle. -Poco importa lo que yo piense al respecto, ya demostraste que ese es el camino que has escogido y el único que estás dispuesto a seguir-.
Sasuke no parecía del todo convencido.
-No te preocupes Sasuke, tienes mi palabra de que no interferiremos. Sabemos cuanto significa para ti acabar con Itachi, y como te lo dije, esa por ahora es la menor de nuestras prioridades o preocupaciones-.
Todos esperaban mientras Sasuke parecía sopesar sus opciones.
-No los necesito, puedo seguir consiguiendo información por mi cuenta, además para rastrearlo tengo a Karin. Sin embargo, puede que tomé más tiempo de esa manera, después de todo llevamos semanas siguiéndole el rastro y no pareciéramos estar más cerca, o no más que los de Konoha-. Pensaba Sasuke mirando de reojo a su exsensei. -Podría matar a Kakashi ahora mismo y obtener el pergamino con la información. Sin embargo, eso solo me daría una pequeña fracción de toda la información que maneja Konoha. Además, tener que viajar con esos idiotas, especialmente con Naruto, solo traería más problemas, después de todo es el jinchuriki del nueve colas… Un momento, Naruto es un jinchuriki, uno de los objetivos de Akatsuki, eso definitivamente podría ayudarme a acercar a ellos y por consiguiente a Itachi-.
Por su parte Kakashi esperaba pacientemente la decisión de Sasuke. -Ummm, espero que está no haya sido una mala idea, pero en realidad, si alguien puede encontrar a Itachi en un tiempo record, ese es Sasuke. Además, el no descansará en paz hasta que enfrente a su hermano, si acepta no solo nos ayudará a llegar a Sakura, sino que podremos estar allí una vez se enfrenten, se que Sasuke se ha vuelto muy fuerte, pero… podría llegar a necesitarnos-.
Todos esperaban ansiosamente la respuesta, aunque la mayoría ya anticipaba la rotunda negativa. Pero contrario a la creencia popular. -Hmp. Bien, acepto la propuesta-.
- - - - - BASE DE AKATSUKI- - - - - -
Sakura estaba segura que ese había sido el día más largo que había tenido en mucho tiempo. Luego de que Zetsu desapareció dejando a Deidara como su encargado, había empezado lo que ella solo podría describir como su infierno personal.
-Te faltó allí. Señaló con una sonrisa burlona el joven rubio que se mantenía tranquilamente sentado descansando mientras la pelirrosa lavaba la loza.
Sakura rodó los ojos estando de espaldas y sin prestarle mayor atención siguió con su trabajo.
-Oe! ¡Que no me escuchaste! Te dije que te faltó …-
-Si tanto te molesta como quedo el bendito plato por qué no levantas tu perezoso trasero y lo lavas tú-. Declaró la chica soltando de un golpe la esponja y salpicando agua. Una cosa era lavar los trastos que había usado ella misma en su desayuno, otra cosa muy diferente era hacerlo bajo la supervisión y órdenes de Deidara.
-¿Y desde cuando los pájaros le tiran a las escopetas?- Se burló abiertamente el rubio. -Si no lo recuerdas, quien está a cargo aquí soy yo.
-Jaaa ¿Tu a cargo?, por favor, si a duras penas y podrás hacerte cargo de ti mismo-. Señaló la pelirrosa secándose las manos y disponiéndose para salir.
-Aaaa, aaa , aaa. ¿A dónde crees que vas?-. Dijo Deidara desde su silla haciendo que Sakura se detuviera y lo mirara con una ceja levantada.
-¿Y eso a ti que te importa?-
-Tienes razón, personalmente no me importa. Sin embargo, como encargado de momento tengo que mantener un ojo en ti, ya sabes, para cerciorarme de que no intentes nada estúpido-.
-Amm, y que no puedes hacerlo silenciosamente y sin fastidiarme como Zetsu-.
-Umm, podría hacerlo, pero vamos-. Sonrió Deidara ampliamente. -¿Dónde estaría la diversión en eso?. Hm.-.
Sakura apenas rodó los ojos mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho. No le gustaba acatar las órdenes de Akatsuki, mucho menos de Deidara, pero no podía simplemente olvidar su papel y desventaja allí.
-Bien. Sígueme-. Dijo Deidara levantándose y saliendo de la habitación seguido de la fastidiada chica.
- ¿a dónde vamos? -. Preguntó la ojijade al ver que se desviaban del corredor principal.
-Pues, a diferencia de ti, yo si tengo bastantes cosas que hacer. Así que independientemente de tu fastidiosa presencia-. Anunció el chico mientras abría una puerta y entraba. -debo seguir con mi trabajo-.
La kunoichi entró justo detrás del chico, nunca antes había estado en esa pieza, ya que no era una de las que Itachi le hubiera enseñado. De seguro estaría bien entrar allí estando con Deidara, bueno, viendo a su alrededor entendió que de seguro solo bajo esa condición lo estaría.
-¿Está es… tu habitación?-. Preguntó la chica examinando el cuarto con la mirada.
-Hm-. Asintió el chico siguiendo hasta el fondo.
La habitación era totalmente diferente a lo que Sakura estaba acostumbrada en la base. No solo era casi que tres veces el tamaño la de Itachi, sino que está tenia una que otra ventana, aunque no eran muy grandes, parecían ser más tragaluces ya que estaban ubicados en él techo revelando pequeñas partes del cielo. Desafortunadamente, eso no era lo que más llamaba la atención, el sitio era un caos total, por lo cual Sakura no pudo hacer más que agradecer lo limpio y ordenado que era Itachi. La habitación estaba repleta de ropa, libros abiertos y tirados por doquier, estatuas y arcilla esparcidas por todas partes.
-Necesito preparar algo de arcilla, así que agradecería si te quedaras en una esquina en silencio y no desordenaras nada. Hm-.
Una enorme gota se formó en la nuca de Sakura. ¿Acaso era posible desordenar el desorden? -Estás seguro que no puedo simplemente volver a mi habitación?-
-Ya te dije, voy a preparar mi arcilla, es un proceso delicado y complejo. Hm. No puedo estar interrumpiéndolo para ir a ver que tantas estupideces haces, o como pierdes el tiempo-. Respondió Deidara alistando los materiales necesarios, sin siquiera voltear a verla.
Sakura frunció el ceño mientras miraba alrededor buscando un sitio para acomodarse. -Hasta empiezo a extrañar a Zetsu-. Refunfuñó sentándose en la única esquina libre y limpia de la cama.
La chica se distrajo por un largo rato mirando el techo, más específicamente las nubes que podían verse pasar por el traga luz, empezaba a entender un poco mejor a Shikamaru, era algo bastante relajante. Sin embargo, el cielo quedo totalmente despejado y azul luego de unas cuantas horas.
Sakura dio un largo suspiro mientras se levantaba, inconscientemente se había recostado en la cama para tener una mejor vista. Tan pronto estuvo nuevamente sentada miró hacia donde estaba Deidara, vaya, en verdad parecía totalmente concentrado en su trabajo. La chica se levantó para estirar sus piernas mientras caminaba lentamente por la habitación. Viendo que no había mucho que hacer empezó a detallar las esculturas que había en ella, tratando de encontrarles un significado o sentido. Algunas tenían clara forma de animales, otras no tanto, había bastantes esculturas amorfas.
-La mayoría están aun en proceso de creación. Hm.-. Dijo el chico al ver que la pelirrosa llevaba varios minutos observándola.
-¿Qué es?- preguntó distraídamente Sakura. Estaba tan absorta en sus pensamientos que por un segundo olvidó que hablaba con el idiota de Deidara.
-No lo sé. Su verdadera forma será revelada una vez llegue su momento-.
Sakura continuó observando la extraña figura intentando entender las palabras del akatsuki. Luego de unos minutos la chica miró nuevamente alrededor, para su desgracia no tenía nada más que hacer.
-¿Te importaría si leo alguno de estos libros?-. Preguntó la ojijade recogiendo uno del piso.
-Buena suerte encontrando algo que no hayas leído, cerebrito-. respondió el chico recordando como en los pocos días que compartió en su juventud con Sakura, ella había demostrado un interés casi que perturbante para los libros y la academia.
Así la chica empezó a rodear el cuarto mientras recogía libros. -Será mejor encontrar un sitio cómodo para sentarme, umm, parece ser que la mejor opción es la cama, pero… está tan desorganizada-. -Deidara-. Llamó la chica
-Hm-.
-Tiende tu cama-. Ordenó la pelirrosa ganándose una escéptica mirada el rubio.
-¿Disculpa?-. Preguntó con fastidio e incredulidad el chico.
-Si tengo que estar aquí por quien sabe cuantas horas más necesito un sitio al menos decente para sentarme-. Se quejó la chica con sus manos en las caderas.
-¿Que no tienes todo el piso?-.
-…- La chica no respondió sino con una rápida mirada hacia el desorden de alrededor.
-Bueno, las partes visibles al menos. Estoy segura que en algún lado te podrás acomodar-.
La pelirrosa bufó fuertemente. -Como sea, me acomodaré como pueda en ese desastre de cama-.
El chico rodó los ojos antes de volver a concentrarse en su trabajo. -Si tanto te molesta pues arréglala. Hm.-
-¿Y arruinar tú fabuloso orden?- respondió con sarcasmo
-Lo que sea-. Dijo el akatsuki volviendo a ignorarla.
El rubio no puso mayor atención a lo que hacía la chica, había empezado a integrar los reactivos que ayudaban a explotar mejor la arcilla, por lo cual no se podía desconcentrar, sin embargo, luego de varias horas cuando al fin se desocupó, levantó su rostro, se dio la vuelta y…
-¡QUE DEMONIOS LE SUCEDIÓ A MI HABITACION!-
Sakura que se encontraba leyendo tranquilamente sobre la ahora perfectamente tendida cama lo miró como si estuviera loco. -Que no es obvio, la organice-.
El rubio miró con confusión alrededor. El suelo estaba despejado, ya no estaba la ropa ni los libros por doquier, era un cambio en verdad radical. Y por muy bueno que fuera, el chico no pudo evitar sentirse un tanto agraviado.
-¡Te dije que no movieras nada!-
-También dijiste que si tanto me molestaba ordenara-. Respondió con tranquilidad la chica mientras pasaba otra página del libro. Deidara llevó una de sus manos hasta su frente donde se masajeo como tratando de calmarse. -Por cierto, ¿Cuánto más tiempo vas a estar jugando con tu plastilina?-.
La vena que se formaba en la frente de Deidara, estaba a punto de explotar. -ZETSUUU!-
Tan pronto como el otro miembro de Akatsuki apareció Deidara despachó a Sakura con él, mientras azotaba la puerta con toda su fuerza y los dejaba por fuera. El rubio se dio la vuelta y miró alrededor con extrañeza, se sentía un tanto fuera de lugar en el sitio. Lo mejor sería darse un baño para sacarse el resto de arcilla que tenía sobre él, se dio la vuelta y con pasos pesados caminó hasta el armario para sacar algo de ropa limpia, lo abrió y…
-Vaya-. Pensó con algo de sorpresa al darle una rápida mirada ahora al cuarto. -En verdad se ve mucho mejor-.
A la mañana siguiente la joven kunoichi se despertó para encontrarse nuevamente sola en la habitación que compartía con el Uchiha -Umm, me quede dormida sin si quiera cambiarme de ropa, no que tuviera mucha a la que cambiarme-. Analizó mientras se estiraba lentamente. -Parece que Itachi ya salió, bueno eso no sería extraño; o tal vez ni siquiera llegó a dormir, no lo recuerdo… en todo caso…-.
La chica puso sus pies en el suelo, lista para dejar la cama, pero algo llamó su atención. -Ummm, ¿Qué es esto? -. Pensó mientras se agachaba para observar detalladamente su descubrimiento. -Acaso es… ropa-.
Y si, tal como la chica pensó, había varias piezas de ropa nueva dobladas junto a su cama. No eran la mejor tela, o las mejores marcas, tal vez ni siquiera los colores que típicamente usaba, pero no por eso apreció las prendas menos. Por fin tendría ropa de su talla y para ella, no tendría que estar lavando cada dos días, ni tendría que seguir usando mientras tanto la ropa del Uchiha, era un gran alivio.
Tan pronto se vistió la chica se dirigió a la cocina donde se encontró con Itachi que tomaba tranquilamente algo de café.
-¡Buenos días!- Saludó con inusual emoción la pelirrosa.
El Uchiha apenas y la miró como reconociendo su presencia antes de volver a su tasa de café.
Sakura sabía que la ropa no había podido llevársela nadie más ni menos que Itachi por dos razones. La primera, él era el único que parecía tratarla como persona allí y segundo, solo él hubiera entrado a la habitación que ellos compartían. Sentía que debía agradecerle de alguna forma, por extraño que sonara y más estando en la situación que estaba, así que sin pensarlo mucho ofreció. -Creo que vi algo de harina el otro día, ¿Qué te parece si preparo unos panqueques de desayuno? -.
-¡Bien, panqueques serán!-.
Itachi no dijo nada, sin embargo, tampoco se retiró en cuanto acabó con su bebida, por lo cual tan pronto Sakura terminó de cocinar empezó a servir los dos platos.
Deidara iba entrando a la cocina cuando se detalló a una muy diferente Sakura que la de los días anteriores. - ¿Por qué demonios se ve tan feliz? ¿Es mi impresión o hay algo diferente en ella? Hm-. Sus cavilaciones fueron interrumpidas cuando detalló mejor lo que sucedía. -¿¡Ella esta… esta… haciendo el desayuno a Itachi!?-.
Tan pronto el plato estuvo frente a él Itachi asintió en señal de agradecimiento y sin más empezó a comer. Sakura no perdió el tiempo y poniendo su plato en el puesto de en frente empezó a hacer lo mismo. La chica apenas y le había dirigido una rápida mirada a Deidara, no quería arruinar su buena actitud y menos retomando la estúpida pelea de ayer. Aunque no por eso pudo evitar recordar la forma en que la había tratado el chico, y para ser honesta, se sentía un tanto molesta. Bueno, no que no tuviera razones para no estarlo, pero lo estaba por las que menos parecía ser conveniente estarlo. -Maldito, como pudo tratarme así luego de que pasé toda la tarde limpiando ese chiquero-. Pensó para si la chica al ver al rubio.
- - - - - EN UNA ALDEA NO MUY LEJANA - - - - -
El equipo de Kakashi y Hebi habían viajado lo que quedaba del día anterior y parte de la noche hasta llegar al pueblo donde el informante había reportado ver a Itachi. Sin embargo, habían decidido acampar un par de horas en las afueras para reponer energía en caso de tener un enfrentamiento. Es decir, no podían dejar nada a la suerte, menos yendo tras el infame Uchiha Itachi.
Decir que la noche había sido complicada, era poco. Los dos grupos parecían no congeniar en lo más mínimo. Poco habían hablado durante el trayecto, pero en cuanto armaron el campamento.
-Suigetsu, encárgate de la primer guardia- Ordenó Sasuke al espadachín.
-¿Quién se encargará en nuestro grupo de la primera?- Preguntó Kiba enseguida llamando la atención de los demás.
-Emmm, ¿no es suficiente con que él lo haga? -. Dijo Naruto señalando a Suigetsu.
-No. No nos podemos fiar de el-. Respondió cortantemente Neji.
La hostilidad en el ambiente empezaba a aumentar nuevamente.
-Yo puedo hacerla-. Ofreció Sai.
Neji simplemente asintió y antes de ir a dormir dijo. -Tomaré la misma guardia que tome el Uchiha. Es del que menos me fio-.
Las palabras de Neji parecieron quedar colgadas en el aire intoxicando el ambiente, bueno para la mayoría, ya que Tanto Sasuke como Kakashi permanecieron indiferentes a los comentarios.
Naruto por su parte miraba de reojo a su excompañero. Le había prometido a su sensei que se mantendría al margen y no causaría problemas, pero tenerlo tan cerca, después de casi tres años, dificultaba las cosas para el rubio. -Parece tan frio sino es que más que antes. ¿En verdad es el mismo Sasuke de la academia? ¿de cuando éramos genins? ¿sigue siendo el Sasuke que me prometí a mi y a Sakura-chan llevar de vuelta a casa?-.
