- - - - - FLASHBACK - - - - -

Sakura esperaba por Deidara en el corredor. Ese día habían ido al centro de la aldea a recoger el encargo de la madre de Deidara. Por desgracia para los pequeños se habían entretenido hablando en el camino de regreso, por lo cual Deidara había llegado un poco tarde a su práctica de shuriken y razón por la cual el joven ahora estaba siendo reprendido por sus padres.

La pequeña pelirrosa podía escuchar los gritos y replicas dentro de la habitación. No podía evitar sentirse mal no solo porque regañaran a su compañero, sino que además se sentía culpable, ya que ella había sido la que los había hecho perder más tiempo en el camino tanto de ida como de vuelta. Luego de una larga hora el rubio salió de la habitación.

Cuando la ojijade lo vio salir con el más amargo de los semblantes no supo que decir, así que se limitó a observarlo. El rubio que notó la presencia de la pequeña apenas salió, la miró y siguió de largo.

-Dei-kun…-

-Lo siento, pero… no tengo tiempo-.

La pequeña sabía que se refería a que le había prometido jugar a las escondidas con ella luego de la práctica de ese día. -Yo… no te preocupes por eso, solo quiero saber si… ¿estás bien? -.

El joven rubio se detuvo en seguida en el pasillo aun dándole la espalda a la chica. Luego de un largo momento contestó. -Por su puesto que lo estoy, solo tengo que… reponer unas cuantas horas de la clase de hoy-.

-¿Horas?, pero si solo llegaste tarde 20 minutos-.

El rubio dio un largo suspiro y con pesadez respondió. -Así funcionan las cosas aquí en la mansión Membaa-.

La pequeña no sabía que decir, era obvio que la forma en que manejaban las cosas en esa casa era una enorme carga para Deidara, lo podía ver en sus largas horas de estudio, entrenamientos y las reprimendas. Así que tratando de darle algo de consuelo la chica opinó. -Las cosas mejorarán -.

En ese momento el rubio volteó a mirarla y contestó. -Mejorarán el día que me vaya de aquí, el día en que pueda tener mi libertad-.

El rubio no había notado cuan desesperado sonaba sino hasta que vio la cara de preocupación de la pequeña. Su frustración en esa casa cada día era mayor, pero no era razón para transferir tal carga a una pequeña de 10. -Hmm. No te preocupes por mi... Sakura-hime-.

La chica pareció calmarse por el cambio de actitud de su compañero, no llevaba mucho de conocer al pequeño, pero le agradaba, tal vez de una forma que nunca le había agradado otro muchacho, tampoco pudo el pequeño sonrojo a raíz de la forma en que la había llamado el muchacho. -Te acompaño a reponer tu tiempo de practica-. Dijo la chica con una sonrisa saliendo tras Deidara.

- - - - - FIN DEL FLASHBACK - - - - -

Luego de que Deidara le hubiera contado sobre el porqué de su aversión contra Itachi, Sakura había seguido curando al rubio, hasta que este se había quedado totalmente dormido. Durante todo ese tiempo, la chica no había podido dejar de pensar en lo que debía sufrir Deidara, estando en un sitio que no quería estar y siendo nuevamente privado de su valiosa libertad.

Un sentimiento de calidez se desplegó por el corazón de la chica mientras lo veía dormir tranquilamente, por un momento pudo ver en él, al joven chico que había conocido hace tantos años.

-Dei-kun- Dijo por lo bajo mientras pasaba una mano por su frente removiendo uno que otro rebelde cabello.

La convivencia no solo avanzaba con Sakura y los miembros de Akatsuki, también lo hacía con Hebi y los ninjas de la hoja, más increíblemente con Sasuke y Naruto.

Llevaban viajando juntos cerca de dos semanas. Parecía que cada vez los arranques asesinos de Sasuke hacia Naruto iban disminuyendo, o más bien como lo describía Kakashi, los niveles del tolerancia de pelinegro iban aumentando.

No era que Sasuke aceptara del todo a Naruto, ya que sabía mejor que nadie que no debía hacerlo. Pero por ahora las cosas fluían simplemente, parecían estarse entendiendo, aunque muchas veces a base de peleas como en los viejos tiempos. El Uchiha tenía que reconocer que Naruto había crecido en más de un modo, aunque no por eso dejaba de ser impulsivo e infantil la mayor parte del tiempo.

Por su parte Naruto intentaba darle espacio al vengador, principalmente porque se lo había prometido a Kakashi; y secundariamente porque sabía que no era el lugar ni el momento, debía concentrarse en recuperar a Sakura, ya luego volvería a lidiar con el caso del teme.

Cada día parecían estar más cerca de Akatsuki, llegando a un punto en que les perdían la pista por solo horas.

-Bien, lo mejor será detenernos por hoy acá y acampar-. Dijo Kakashi viendo que empezaba a anochecer.

-Iré a buscar comida-. Dijo Jugo

-Te acompaño-. Ofreció amablemente Kiba.

-Creo que hay un lago cerca. Iré por agua- Dijo Suigetsu.

-¿!Un lago!? ¿Crees que pueda tomar un baño?-. Preguntó totalmente esperanzada Karin.

-Umm, no lo se zanahoria, pero ni se te ocurra meterte al agua antes de que yo beba, que lo que menos quiero es beber tu suciedad-. Se burló el espadachín tomando su camino, mientras la pelirroja rodaba los ojos siguiéndolo.

-Creo que nosotros tendremos que armar las tiendas-. Dijo Sai a lo cual Neji asintió.

-Vaya, que grupo tan eficiente, ni siquiera tuve que pensar en la división de trabajo-. Dijo Kakashi sacando su libro y recargándose en un árbol. -Parece que lo único que queda faltando es que alguien se encargue de la fogata. Naruto, Sasuke ¿les importaría? -.

El Uchiha gruñó por lo bajo. Mientras el Uzumaki gritó enseguida. -¿Y que se supone que va a hacer usted Kakashi-sensei?-.

-Lo más importante, supervisar-. Respondió el peligris con una pequeña sonrisa, sin dejar de ver su libro.

Sasuke y Naruto lo miraron con molestia. Ese hombre definitivamente no cambiaba.

-Hn. Dobe, encárgate de la leña, una vez la tengas yo encenderé el fuego-.

-¡QUE!, Eso no es justo, porque puedes usar tu katon y listo-.

-Hmp-.

-Cambiemos, tu recoges la leña y yo prendo el fuego-.

Sasuke miró con fastidio a Naruto por un largo momento, hasta que de un solo y rápido movimiento, sacó su katana y la dirigió hacia el árbol en que estada recostado Kakashi. El jounin pareció no inmutarse, ni siquiera cuando el árbol cayó de lado cortado en varios pedazos.

-Ahí tienes, ya puedes empezar a prender el fuego-. Dijo Sasuke con una pequeña mueca de satisfacción guardando nuevamente su espada.

-¡QUE!, Eso no es justo, dattebayo!-. El rubio estaba que echaba chispas

-Teme!-

-Naruto-. Dijo a modo de advertencia Kakashi aun sin moverse de su sitio.

-Si, si, como sea…- Dijo Naruto empezando a juntar unos cuantos troncos de los que había cortado Sasuke.

Con bastante esfuerzo y bajo la mirada burlona de Sasuke, Naruto finalmente pudo prender el fuego.

-Pensé que iba a tener que hacerlo yo mismo- Dijo Sasuke cuando vio a Naruto sentarse a su lado.

-Pues me hubieras podido ahorrar el trabajo-

-¿Y perderme el espectáculo?-. Se burló el Uchiha, ganándose una rodada de ojos por parte del Uzumaki.

Pasaron unos cuantos minutos en silencio, cuando… -Teme, ¿Qué pasará una vez derrotes a Itachi?-

La pregunta de Naruto había estado carcomiéndole la cabeza desde hace días, así que finalmente se había decidido a simplemente hacerla. El silencio entre los tres presentes empezaba a ponerse pesado, aunque Kakashi no diera señal de estar oyendo, ciertamente lo hacía, por su parte Sasuke sopesaba la respuesta y el que tan conveniente era comentársela a Naruto.

El rubio empezaba a impacientarse así que presionó. -¿Regresaras a la aldea?-

-…¿Para qué?-.

-¿!COMO QUE PARA QUE!? Pues la aldea es tu hogar, y nosotros… tú sabes cuánto significas para Sakura-chan, para mi… hasta para Kakashi sensei-.

El pelinegro apenas y miró desde la esquina de su ojo al jounin, que seguía al parecer sin prestar atención.

-Entiende de una vez, mi único vínculo es con mi hermano. Así que no tengo porque volver a esa aldea y menos por ustedes-.

-¿Entonces que harás?, si no tienes lazos que te aten a nadie ni a ningún lado-.

Sasuke lo pensó por un largo momento, era cierto. Por una parte era una ventaja, le daba cuanta libertad quisiera, pero por otro lado lo dejaba en la mitad de la nada al no tener realmente nada ni nadie. A decir verdad, el Uchiha había estado tan enfocado en su meta de destruir a Itachi, que poco había pensado en que sucedería después, o bueno lo poco que había pensado al respecto lo había dejado de lado hace mucho.

Naruto y Kakashi esperaban con paciencia la respuesta del vengador. Sin embargo… -¿¡A dónde vas teme!? No hemos terminado de…-. Empezó a reclamar Naruto cuando el Uchiha se levantó y empezó a alejarse.

-Naruto…-. Llamó Kakashi apenas dirigiéndole una mirada a la espalda de Sasuke mientras se alejaba. -Déjalo, tiene bastante en que pensar-.

El rubio conocía bien ese tono en su maestro. Le dedico una mirada a su mejor amigo y pensando en su actitud de hace unos momentos se dio cuenta que lo mejor sería darle su tiempo, al menos por ahora.

- - - - - BASE DE AKATSUKI - - - - -

En la semana transcurrida las cosas parecían haber cambiado aún más, ahora que la chica sabía como Deidara había terminado en Akatsuki, parecía entenderlo más, además podía ver un poco más que el chico seguía siendo el mismo Deidara que conoció años atrás.

-OUCH! ¡NO PODRÍAS SER MÁS CUIDADOSA!, para ser médico tienes tacto de gorila! -. Se quejaba el rubio mientras Sakura le retiraba las vendas.

Una venita se formó en la frente de la chica. -¿CÓMO ME DIJISTE!?-. Explotó mientras tomaba una venda y con está empezaba a estrangularlo.

Se llevaban mejor, en su extraña y especial manera. Sakura había cuidado de Deidara mientras se recuperaba, había sentido algo de nostalgia al sentarse en la misma habitación que el chico mientras ambos leían en silencio, no recordaba lo cómodo que podía ser, ya que en Konoha era prácticamente imposible con sus amigos, especialmente con Naruto.

La pelirrosa miró de reojo al rubio felicitándose a si misma por el buen trabajo, no le quedarían ni marcas de las quemaduras que había sufrido. Sus ojos se detuvieron en las manos del rubio, desde el primer día que había llegado allí, habían permanecido vendadas, incluyendo el día del incidente.

No les había prestado mayor atención ya que no mas viendo el buen estado de sus muñecas y la movilidad de las manos aun con las vendas que las envolvían sabía que estaban bien y no habían recibido algún daño. Además, el chico parecía algo reacio cada vez que siquiera se acercaba a estas.

-Oe!- llamó el muchacho, haciéndola volver en si.

-¿Amm?- . La chica se había quedado embotellada en sus pensamientos al observar las manos de Deidara especulando.

-Te pregunté que cuando podré salir de aquí?—

-aaa, claro. Quería que guardaras reposo para asegurarnos que ninguna herida interna volviera a abrirse, pero es seguro decir que estás 100% curado-.

El rubio sonrió de medio lado con satisfacción. -Ya era hora. Hm-

-¡Disculpa!, trabajé con lo que tenía a la mano, en una situación casi que de emergencia. Unas enormes gracias es lo que deberías…-

-Lo sé-. Interrumpió el chico mirándola con detenimiento y luego regalándole una leve sonrisa. -Pero lo de las gracias…. Hm…-

Sakura le dio una mirada mordaz, sabía que lo hacía para molestarla, así que no le daría el gusto. La chica soltó un cansado suspiro. -¿Qué te parece si vamos a almorzar?-.

-Suena mejor que seguir encarcelado en esta pieza-.

Los jóvenes emprendieron su camino, mientras hablaban y peleaban amigablemente por todo y nada, era casi una rutina ahora entre ellos. Tan pronto llegaron a su destino.

-Itachi-san-. Dijo a modo de saludo la pelirrosa al ver al pelinegro sentado a la mesa.

Itachi levantó su mirada, se encontraba comiendo algo mientras leía un pergamino. El Uchiha agachó la cabeza levemente como devolviendo el saludo a Sakura, luego le dedicó una rápida mirada al rubio junto a ella, que como siempre lo miraba con frialdad y odio.

Sakura pudo sentir como el enojo de Deidara cargaba el ambiente, entendía su aversión hacia Itachi, más después de que casi se mataba en el intento de acabarlo sin obtener el mínimo resultado. Así, que en el intento de literalmente desarmar la bomba antes de que detonara, la chica hizo acto con la mejor de las sonrisas y preguntó. -Bien Deidara, hoy me siento generosa, así que… ¿que te gustaría comer? -.

La mirada enojada del rubio permanecía fija en Itachi, quien había vuelto a lo suyo sin prestarle la menor atención.

-Ejemm ejemm- aclaró su garganta la chica, tratando de llamar su atención.

- Si, si… haz lo que sea-. Respondió finalmente el rubio volviendo en si y mirándola.

-Bien, ¡entonces papilla de zanahoria será!-

-¿¡QUEEE!?. Pero dijiste que ya estaba sano y podía comer lo que quisiera-

-jajajaja. Bueno dijiste que hiciera lo que fuera, y ese es el plato más sencillo sin mencionar nutritivo que sé preparar-.

Deidara rodó los ojos. -Yo también puedo cocinar sabes-.

-nunca me lo hubiera imaginado-. Respondió molestándolo la chica mientras empezaba a buscar que preparar dentro de los gabinetes. -Pero ya enserio, que te parece una buena tasa de ramen-.

-¡Ahora si estamos hablando!. Hm-. Dijo con una sonrisa el rubio recordándole a la pelirrosa a su mejor amigo de vuelta en Konoha.

La chica dio un profundo respiro tratando de alejar la nostalgia que diariamente amenazaba con invadirla y sin más exclamó. -Bien, ramen será-.

Sakura había empezado a cocinar, cuando Deidara se ofreció a ayudarla ya que en sus palabras, "quería comer ese mismo día". Estaban preparando los ingredientes cuando los otros dos miembros de la base se hicieron presentes llamando la atención de los demás allí.

-Con que aquí estabas- dijo Kisame mirando a Itachi que lo miró como siempre con desinterés. -Zetsu tiene noticias-.

El hombre planta sonrió y mirando a Itachi anunció. -El kyubi cada vez está más cerca, será solo cuestión de tiempo-. Sakura se tensó enseguida sabiendo que estaban hablando de Naruto. Mientras Itachi simplemente asintió aceptando la información. -Pero eso no es todo-. Continuó Zetsu con una aun mayor sonrisa de ser posible. -El kyubi no se encuentra solo, parece ser que ha encontrado refuerzos. Está con tu hermano menor Itachi-.

La cara de Itachi pareció cambiar levemente de desinterés a fastidio, pero esa no fue la reacción que más llamó la atención para todos allí, sino la de Sakura, que al escuchar esto último no pudo evitar que se le resbalara el tazón que sostenía en las manos, mientras que de sus labios se escapaba con total sorpresa y desasosiego una clara palabra. -Sasuke-.

Todos vieron como el tazón cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos, aun así, lo más interesante era la cara pálida y shockeada de la chica. Para nadie allí era un secreto que el menor de los Uchiha, junto a la Haruno y el contenedor del kyubi, habían formado parte del mismo equipo hace años en Konoha.

Lo que todos allí desconocían era que tan profunda era la relación entre el Uchiha y la Haruno, bueno casi todos, excepto Deidara, que se daba una idea al recordar con claridad la devoción de la pequeña Sakura para con Uchiha Sasuke desde sus días de la academia.

Itachi por su parte pensaba en sus planes, definitivamente ese no era el momento aún para enfrentar a Sasuke, por lo cual sin perder más tiempo declaró. - Kisame y yo esperaremos aquí por el kyubi, como se había planeado desde un principio-.

El Uchiha le dedicó una rápida mirada a la Haruno, que parecía apenas empezar a reponerse del shock. -Según los informes el kyubi se encuentra también acompañado por Hatake Kakashi, un miembro del clan Hyuga, otro del Inuzuka y un ANBU raíz, ellos serán más que suficiente-. Pensó para si Itachi, antes de completar. – Zetsu, tu y Deidara distraigan a Sasuke y su grupo para que no interfieran-.

El fastidio y amargura del rubio ante la situación no se hizo esperar, cuando comentó con total malicia. -¿Distraer? No querrás decir ¿acabar? -.

La tensión era palpable en ambiente. Sakura que lentamente volvía a ser consciente de la conversación se tensó de inmediato ante las palabras de Deidara. El Uchiha apenas y miró con aburrimiento al rubio y respondió. -Nuestro objetivo es reunir a los bijuss, grupos insignificantes como Hebi no son de nuestro interés-.

-¿Es eso? Hm. ¿O es que no quieres que nada le pase a tu triste y patético ototo?-. Respondió el ninja de la roca

Itachi apenas y le dedicó una desinteresada mirada al rubio acompañada de un típico. -Hmp…-antes de retirarse del sitio.

-JAJAJA-. Rio como siempre Kisame luego de presenciar la entretenida escena. - Eso en lenguaje Uchiha significa que hagas lo que quieras-. Aclaró saliendo con calma tras Itachi.

-Lo mejor será partir cuanto antes, el grupo se encuentra aproximadamente a unos 15 kilómetros al oeste-. Opinó Zetsu, a lo cual Deidara simplemente asintió antes de que el hombre planta desapareciera.

Sakura y Deidara quedaron prontamente solos en la cocina. La molestia del chico era mucho más allá que obvia, especialmente porque, aunque lo intentara disimular se escuchaba como siseaba por lo bajo -Estúpido Uchiha, ya verá-. El ambiente era pesado y casi que sofocante para la chica; el rubio estaba a punto de marcharse sin embargo se detuvo de golpe al sentir que algo, o más bien alguien, lo sujetaba del brazo.

-Deidara… ¿qué es lo que vas a hacer? -. Le preguntó con extrañeza y notoria preocupación Sakura.

El ninja de la roca volteó sin soltarse del agarre de la chica y sonriéndole con malicia le respondió -¿Que no escuchaste?, lo que se me venga en gana-.

Sakura estudió las palabras y semblante del rubio por un momento. Podía ver la seriedad y decisión en ambas cosas, y aunque no dudaba que Sasuke era bastante fuerte, tampoco podía negar que Deidara lo era, es decir, después de todo era un miembro de akatsuki.

-Deidara, por favor… no lo hagas. Sasuke-kun…-

La sonrisa maliciosa del rubio empezó a cambiar a una mueca de disgusto y casi que de fastidio, jaló su brazo liberándose del leve agarre de Sakura. - Lo sé Sakura… vives y mueres por los Uchiha. Hm. Es una lástima que hoy uno de ellos vaya a morirse, pero por mi-.

-No tienes por qué hacerlo. Se que estás resentido contra Itachi, pero no tienes porque desquitarte con Sasuke-kun, el no te ha hecho nada-.

Las palabras de Sakura se repitieron varias veces en la mente de Deidara. Si bien parecían ser ciertas, no se sentían como tal. Por alguna razón sentía tanto odio contra Sasuke como contra Itachi. Aun así, no era el momento para pensar en eso. El rubio salió de sus cavilaciones notando la cada vez más angustiada cara de Sakura. Por lo cual no pudo evitar preguntar. -¿Por qué te importa tanto?, cuando pequeños me dijiste que nunca, ni siquiera te miró; sé que te abandonó a ti y a tu equipo por ir con Orochimaru, y estoy seguro por eso mismo que si viene hasta aquí es solo por Itachi-.

¿Acaso había algo que él no sabía?, ¿había pasado algo más entre ellos? El solo sabía que Sakura había estado enamorada de Uchiha Sasuke cuando era muy joven y lo que decían los rumores sobre el equipo 7, pero nunca, desde que se habían reencontrado, le había preguntado sobre el tema directamente a ella.

La ojijade bajó la mirada, sabía que era algo difícil, casi que imposible de explicar; porque no importaba cuantas vueltas le diera al asunto, ni ella misma conocía a ciencia cierta la respuesta. Sabía a la perfección desde hace ya varios años que los sentimientos que tenía por el vengador no eran, y nunca serían correspondidos. Él no la quería, ni se preocupaba por ella, lo tenía más que claro; aun así, eso no significaba que ella no pudiera hacerlo por él.

-Yo... eso no importa. Los sentimientos no deben ser correspondidos, para ser reales-. Fue la única respuesta que pudo dar la medic-nin. Por qué era lo único que sabía con certeza. Sasuke siempre sería una persona valiosa para ella, aunque para el ella no lo fuera.

El akatsuki sopesó por un leve momento las palabras de Sakura, intentando hallarles una razón o significado, y sin siquiera intercambiar una palabra o mirada más, se giró para marcharse.

-Por favor Deidara, no quiero que salgan heridos-. Susurró la pelirrosa casi que como una súplica a espaldas del chico.

El ninja de la roca sintió como las palabras de Sakura se le clavaban. ¿Qué ahora la pelirrosa también se preocupaba por él? No, de seguro solo lo decía para salvar al estúpido del Uchiha, no queriendo escuchar más se marcho.

- - - - - - -CON SASUKE Y LOS DEMÁS - - - - -

El equipo de Konoha y Hebi escudriñaban otra zona cuando de repente.

-¡Alto!- Exclamó Jugo, sorprendiendo a todos, ya que el gigante generalmente no era de los que hablaba y menos de los que ordenaba algo.

Sasuke observó con receló al peli naranja, por un momento pensó que se trataba de uno de sus ataques de ira, pero cuando vio como varias aves se acercaban y empezaban a revolotear con afán frente a él, supo que se trataba de otra cosa.

-Emm, ¿Qué sucede grandulón? ¿qué quieren tus amiguitos? -. Preguntó Suigetsu saltando hasta el árbol en que estaba Jugo con sus aves.

-Dicen que encontraron una base de Akatsuki, está a… unos 14 Kilómetros-. Los dos equipos se tensionaron de golpe, ¿Qué acaso al fin encontrarían lo que tanto habían estado buscando. -Alguien entró a la base hace menos de 2 horas, por la descripción parece ser Hoshigami Kisame-.

-Bien, esta es la oportunidad que estábamos esperando-. Declaró Kakashi haciendo rápidamente su jutsu invocación. En cuestión de segundos varios perros aparecieron frente al peligris. -14 kilómetros al este, ya saben que hacer-. Sin decir más los perros empezaron a correr. Los demás presentes miraban al ninja copia con algo de duda, por lo cual este simplemente respondió. -Asegurarán el área desde la periferia, no intervendrán, pero nos avisarán si alguien más se acerca-.

-Suigetsu, Jugo-. Dijo Sasuke empezando a avanzar nuevamente hacia al sitio indicado con total decisión.

Los dos ninjas en cuestión asintieron y lo siguieron sin decir más.

-ESPERA TEME!, NO NOS DEJES ATRÁS-. Grito Naruto siguiendo cuanto antes a Sasuke.

-¡SASUKE-KUN! – Se quejó Karin, no queriendo tampoco alejarse del pelinegro y siguiéndolos.

Los ninjas de la hoja se miraron entre ellos por un rápido momento. -¿Cuál es el plan?- Preguntó Sai mirando a su líder y capitán, Kakashi.

-Cumpliremos nuestra misión, encontraremos a Sakura-. Respondió con un dejo de seriedad.

-¿Qué sucederá con Sasuke?-. Preguntó Neji

El ninja copia pareció considerarlo por un leve momento antes de responder. – Nuestra misión es rescatar a Sakura., nuestra obligación mantener a Naruto lejos de Akatsuki y nuestro deber...no abandonar nunca a un camarada-.

-¿Eso quiere decir que también ayudaremos a Sasuke?- Preguntó el Inuzuka.

Kakashi sonrió levemente tras su máscara – Todo depende de si lo consideras o no uno de los nuestros-. Neji, Sai y Kiba se miraron entre ellos pensándolo. Kakashi sabía que no podía inmiscuirlos en una pelea como la que libraría de seguro el Uchiha, menos después de todo lo que había hecho así que completó. –En todo caso, no creo que Sasuke quiera nuestra ayuda, recuerden nuestro acuerdo con Hebi -. Sin esperar más y no queriendo que sus estudiantes les tomaran más ventaja Kakashi empezó a avanzar a toda velocidad seguido de los demás miembros de su escuadrón.

Kakashi y los demás ninjas de Konoha habían avanzado poco más de 8 kilómetros cuando escucharon una enorme explosión.

-¿Que fue eso?-. Preguntó Kiba. -Huele como a pólvora y… ¿arcilla? -.

Neji activó su byakugan mientras incrementaba la velocidad. -Ese chakra. Es el del tipo que secuestró antes al Kazekage-. Dijo Neji recordando su corto encuentro.

-Deidara-. Aclaró Kakashi, recordando también aquel día en que él y Naruto lo habían seguido y peleado con él, mientras Sakura y Chiyo se enfrentaban a Sasori.

-También hay otro sujeto, pero no lo puedo reconocer-. Aclaró Neji.

-¿Otro akatsuki?-. Preguntó Sai

Neji asintió. -Definitivamente, ya que parece estar peleando junto al tal Deidara en contra de Hebi y Naruto-.

Pocos segundos después Kakashi y los demás llegaron al campo de batalla. Aunque la batalla no llevara mucho, parecía que en el sitio se hubiera librado casi que una guerra. Varias porciones del campo estaban totalmente destruidas, había tierra y pedazos de arboles por todo lado. En la mitad de todo esto estaban Naruto, Suigetsu y Sasuke. Mientras que un poco más alejados observaba la escena Karin, al parecer protegida por Jugo.

-Vaya, vaya, vaya… con que el ninja copia nuevamente-. Dijo Deidara parado en una de sus aves de arcillas en el aire.

-Es todo un placer-. Dijo Zetsu apareciendo entre la tierra nuevamente.

-¿Y tú quién eres?- Exclamó Sai al ver al llegado, ese extraño hombre que parecía una planta, no le parecía conocido, ni siquiera del libro Bingo.

-Zetsu, de Akatsuki-. Se presentó casi que amablemente, causándole un escalofrío a los presentes, si era Akatsuki, definitivamente era peligroso.

-Bien, ¿y qué es lo que quieren acá? -. Preguntó Kakashi acercándose y parándose junto a sus estudiantes con la intensión de proteger a Naruto, sabía que Akatsuki no peleaba solo porque sí, y la primera razón que venía a su mente al verlos allí era que iban tras el Kyubi.

Deidara rió ante la acción. -JAJAJA, no venimos por el kyubi si eso es lo que tanto te preocupa-. Todos parecieron un tanto sorprendidos por las palabras del rubio, aun así, lo más sorprendente vino después. – Estamos aquí por él-. Dijo mirando con odio al menor de los Uchiha.

Sasuke, que no le despegaba la mirada a Deidara frunció más el ceño ante tal declaración. ¿Qué diablos quería Akatsuki con él? Aun así, esa era la menor de sus preocupaciones en el momento. -¿Dónde está Itachi?-. Exigió Sasuke mirando a Deidara.

El rubio rodó los ojos mientras chasqueaba la lengua con molestia. -Estos Uchiha, no tienen modales. Hm-.

-Itachi-san se encuentra ocupado, pero cualquier cosa que desees con él, puedes arreglarla con nosotros-. Dijo un sonriente Zetsu.

-¿DONDE DIABLOS ESTÁ ESE BASTARDO?¿QUE HIZO CON SAKURA-CHAN?- Gritó bastante impaciente Naruto. Kakashi levantó enseguida su brazo deteniéndolo en el sitio.

-Aaaa, Sakura-san-. Dijo Zetsu casi que lamiéndose los labios y haciendo que los presentes lo miraran con desagrado. -Fue toda una fortuna que Itachi-san se la encontrara -.

-¿¡SE LA ENCONTRARA!? ¿QUÉ DIABLOS LE HICIERON? ¿QUE QUIERE ESE MALNACIDO DE ELLA? SI LE LLEGARON A TOCAR UN SOLO CABELLO…-

-Naruto contrólate-. Le ordenó por lo bajo Kakashi al ver como los ojos del chico empezaban a tornarse rojos mientras su chakra aumentaba.

Deidara por su parte permaneció serio al escuchar el nombre de Sakura mientras miraba al otro rubio. – Definitivamente vino por ella, después de todo Sakura es una de las personas más preciadas para el jinchuriki del kyubi. Mientras que ese Uchiha…. Hm -.

-SASUKE-KUN! ACABAN DE DESCUBRIRSE DOS CHAKRAS ENORMES. 5 KILOMETROS MÁS ADELANTE! - Gritó Karin llamando la atención de todos en el campo de batalla.

Sasuke no esperó más y se lanzó hacia al frente dispuesto a avanzar hasta donde casi podía jurar que se encontraba Itachi. Sin embargo, sus movimientos fueron interceptado por Zetsu que apareció de la nada frente a él listo para atacar.

-No tenemos tiempo para esto-. Dijo Naruto entrando en la pelea de Sasuke y Zetsu. Sin embargo, parecía que Zetsu solo esquivaba los ataques de Naruto mientras contestaba con toda su fuerza los de Sasuke.

-Si las presencias que aparecieron son Hoshigaki y Uchiha, lo mejor es que nos adelantemos, así tendremos más oportunidades de encontrar a Sakura-. Dijo Neji empezando a correr, a lo cual Sai y Kiba asintieron siguiéndole el paso.

Deidara apenas los vio pasar en dirección a la base e Itachi, mientras supervisaba la pelea de Zetsu desde es aire.

-Kakashi-sensei, por favor adelántese y busque a Sakura-chan. Yo me quedaré con el teme-.

-No creo que el en verdad te quiera aquí-. Dijo Deidara con aburrimiento desde su ave viendo como Sasuke insistía en pasar de Zetsu con dirección a Itachi.

Kakashi pareció analizar la situación. ¿Qué quería akatsuki con Sasuke? ¿Y por qué parecía que solo era con él?, bueno y por lo dicho por Deidara con el, ya que los demás pasaron libremente.

-Parece que Sasuke-kun puede defenderse bien sólo-. Dijo Zetsu luego de que este le hiciera una profunda cortada con su espada. -Una lástima que no pueda decirse lo mismo de tu otra estudiante Kakashi-.

Un escalofrió paso por la espalda del ninja copia y del Kyubi.

-¿Qué quieres decir con eso?- Dijo Naruto con seriedad

-Tal vez deberías corroborarlo por ti mismo-. Respondió con una maliciosa sonrisa Zetsu.

Naruto miró la dirección en que habían desaparecido hace segundos Neji, Sai y Kiba. Pasó con pesadez y miró al siempre imperturbable Uchiha junto a él. No quería abandonar a Sasuke, pero…

-Aquí solo estorbas dobe-. Dijo Sasuke con la mirada aun clavada en el hombre planta.

-De seguro es una trampa-. Dijo Kakashi acercándose a los dos chicos.

- ¿Lo es? -. Preguntó con una sonrisa Deidara saltando de su ave para quedar junto a Zetsu. – Claramente Itachi y Kisame se encuentran más adelante, están esperando por el kyubi. Hm. Es una lástima que sus amigos se hayan adelantado, es decir, ¿cuantos rehenes más van a ser necesarios para atraerlo?-.

Las palabras de Deidara cortaron a Naruto como un cuchillo. ¿rehenes... mas?¿Qué acaso Sakura había sido capturada solo por él, solo para llevarlo a ellos?

Kakashi frunció el ceño ante tal declaración, pero no se extrañó en absoluto, tampoco lo hizo Sasuke; es más al Uchiha ya le parecía desde que se había enterado del secuestro. Es decir que mejor forma de atraer a Naruto que usando a Sakura de carnada, no solo era una de sus personas más preciadas, sino que como el vengador lo veía, una carnada bastante fácil de atrapar.

El Uchiha no quería estar perdiendo el tiempo más en estupideces asi que siguió con sus ataques que ahora iban dirigidos tanto a Zetsu como Deidara.

El joven jinchuriki parecía congelado en el tiempo. Si antes tenía afán de rescatar a Sakura, ahora era casi que una necesidad que no lo dejaría vivir. ¿Cómo había podido ser tan estúpido?, la habia puesto en peligro sin siquiera saberlo, mucho menos quererlo. Tal vez la aldea tenía razón en rechazarlo en un principio, si no tuviera lazos que lo unieran a está, todos estarían mucho más seguros.

-Naruto-. Llamó Kakashi al Uzumaki poniéndole la mano en el hombro.

-Kakashi-sensei yo…-

El peligris negó antes de que siquiera dijera algo. -Lo importante ahora es rescatar a Sakura-.

El rubio levantó la mirada llena de decisión, era cierto, las cosas no cambiaban, al menos no de momento. Necesitaba hallar a su amiga, y necesitaba hacerlo cuanto antes. El rubio miró al frente viendo la batalla, al parecer ya no solo luchaba Sasuke, ahora también lo hacía Suigetsu a su lado. Kakashi anticipándose a lo que Naruto diría opinó. -Si Uchiha Itachi está más adelante, estoy seguro de que Sasuke nos alcanzará. Por ahora tenemos una misión que cumplir-.

Naruto asintió con algo de pesadez, pero sin decir nada más siguió a Kakashi.

El menor de los Uchiha miró de medio lado como Kakashi y Naruto se adelantaban. Momento que distracción de Deidara utilizó para lanzarle otro de sus ataques.

Jugo se había unido a la pelea también ahora que Karin había tomado un poco más de distancia. Asi que mientras Deidara luchaba contra el Uchiha, sus dos compañeros lo hacían contra el extraño hombre planta, Zetsu.

-¡Katsu!- Gritó Deidara detonando otra de sus bombas, mientras Sasuke apenas y evitaba el impacto.

La tierra y humo levantados por la explosión fue la cortina perfecta para que Sasuke intentará un acercamiento mientras saltaba hacía Deidara amenazándolo con un. -¡Chidori!-.

El ataque eléctrico atravesó a Deidara en la mitad, cosa que no pareció complacer a Sasuke, menos aun cuando este se desintegró por completo volviéndose un montón de arcilla. -Un clon de arcilla-. Pensó con molestia el Uchiha mientras lo estudiaba con su sharingan activado.

El pelinegro no tuvo mucho tiempo para analizar lo sucedido ya que varias aves blancas se lanzaron hacia el en picada intentando atacarlo por la espalda. El joven Uchiha saltó evadiendo algunas de las aves que a su vez chocaron entre si y explotaron, mientras las que no pudo evadir las cortó con su espada, haciendo que estas estallaran también a una corta distancia.

-No tengo tiempo para esto. ¡VINE AQUÍ PARA ACABAR CON ITACHI!-. Explotó en ira el Uchiha. -Así que hazte a un lado-.

-Acabar con el malnacido de Itachi-. Dijo con un suspiro y burlándose Deidara nuevamente desde el cielo. -Un gran sueño-.

-Pronto será una realidad-.

-No lo creo. Hm. Es una lástima que hayas venido hasta aquí … bueno al menos solo para eso-.

-Hmp. Que otra razón tendría para venir hasta acá-.

Deidara pareció pensarlo por un momento. -Umm, pues en vista a que venias con los de Konoha y el Kyubi…-

La cara de Naruto y Sakura pasaron como un flash en la mente de Sasuke. ¿Alguna vez pensó aunque fuera por un momento el haber ido por ellos? Rápidamente, las caras de sus compañeros fueron reemplazadas por el diabólico rostro de Itachi. No, el lo hacía por su hermano, así como todo en su vida, giraba alrededor del odio hacia su hermano.

Una fuerte explosión se escuchó a lo lejos, más exactamente en el área en que debía estar para entonces Naruto. Una tercera y muy real imagen se formó en la mente de Sasuke, casi que la combinación de las dos anteriores. Naruto y Sakura siendo atacados brutalmente por un diabólico Itachi. La cara de Sasuke se tensó más de ser posible, en ese momento solo tenía algo claro, no importaba como, y no importaba por que, su única misión en el mundo, era acabar con Uchiha Itachi.

Mas adelante Kakashi y Naruto llegaron para presenciar de entrada como se libraba una enorme pelea.

-Y al fin aparece… El kyubi-. Dijo con una enorme sonrisa Kisame mientras su espada golpeaba nuevamente a Kiba y Sai.

Naruto miró con ira la escena. Itachi permanecía lejos de los demás, casi que indiferente a la batalla. Kiba y Sai atacaban a Kisame con todo lo que tenían, pero no parecía que avanzaran mucho. Neji tenía activado su byakugan mientras miraba en un punto fijo tras Itachi.

-Puedo ver la base. Se encuentra bajo tierra, solo se percibe un chakra dentro, estoy seguro de que se trata de Sakura-. Dijo Neji cuando Naruto y Kakashi llegaron.

-¿Como se encuentra?-. Preguntó Kakashi sin perder de vista a los Akatsukis frente a él.

-Es difícil de saber, hay una especie de campo de energía haciendo interferencia, pero por lo que puedo ver sus niveles de chakra son consistentes y estables, posiblemente se encuentra bien-.

Las palabras de Neji parecieron quitar un pequeño peso de encima de los hombros de Naruto y Kakashi. Sakura estaba viva. Aun así, no era momento de cantar victoria, más con lo que se venía encima.

La pelirrosa por su parte caminaba desesperada por la base. Necesitaba salir de allí, necesitaba ayudar a Naruto, necesitaba ver a Sasuke, constatarse que se encontraban bien. En las semanas que llevaba allí había podido detallar algo muy importante y que explicaba por qué la dejaban vagar por ahí tan libremente. La base no tenía una aparente entrada ni salida.

-¡Demonios!-. Pensaba sintiéndose como un león enjaulado. -¿Como demonios salen y entran de aquí!? Es decir, es una base bajo tierra, no hay entrada, no hay salida. ¿Qué acaso todos en Akatsuki pueden moverse entre la tierra como Zetsu? Tal vez si golpeo una de las paredes, pero si me equivoco podría venirse abajo toda la estructura y enterrarme-. La kunoichi posó su cabeza como derrotada contra la pared del oscuro corredor, esperando encontrar una respuesta. -Se puede sentir la presencia de varios chakras afuera, por la intensidad que emiten de seguro se trate de una pelea. Espero que se encuentren bien… Naruto, Sasuke… Deidara-.