Hacía casi 5 días Naruto y Kakashi se habían despertado con los integrantes deHebi para encontrarse con la ausencia de Sasuke. Había sido una gran sorpresa para algunos, pero no para todos considerando cuan ansioso había estado el Uchiha desde que habían entrado al país del rayo.
Hebi, Naruto y Kakashi habían avanzado unos cuantos kilómetros hacía donde se suponía que encontrarían a Itachi, y por ende a Sasuke; cuando fueron sorpresivamente atacados por Zetsu y Kisame.
Los dos miembros de Akatsuki estaban claramente allí por Naruto, quien no queriendo involucrar a Hebi, les pidió que se adelantaran y encontraran a Sasuke. Luego de que Karin empezara a avanzar sin siquiera pensarlo, Jugo y Suigetsu no tuvieron más opción que seguirla, dejando a Naruto y Kakashi solos en la pelea.
La pelea fue dura, pero al final el ninja copia y el Uzumaki salieron vencedores. Por desgracia el desgaste y heridas de Kakashi habían sido tales que Naruto se había visto obligado a llevarlo de vuelta a a Konoha. Le tomó casi día y medio llegar allí a toda velocidad, solo para encontrarse con que la aldea era atacada por Pein, quien después de enterarse de la muerte de Itachi y el fracaso de Kisame había decidido encargarse del asunto por su cuenta.
El cansancio y falta de energía del Uzumaki en aquel crítico momento tuvieron que ser compensados por el chakra del kyubi, que terminó siendo la carta de la victoria para Konoha… Aun así las cosas no parecían mejorar del todo.
- - - - - EN KONOHA - - - - - -
-¿Esta segura Tsunade-sama?-. Preguntaba su asistente Shizune ante la seriedad de la situación.
-Es lo mejor para todos. Naruto tiene que aprender a controlar al Kyubi, fue cuestión de suerte el que acabara con Pein sin destruir lo que quedaba de la aldea. Además, aunque me pese admitirlo, lo mejor es mantenerlo alejado de la aldea, al menos mientras las cosas se calman y retomamos en algo la normalidad-.
-¿Está segura que podremos confiar en el Raikage tanto para ocultarlo como para ayudar a entrenarlo?-.
-¿Que otra opción tenemos?-. Respondió la Hokage mientras se levantaba y miraba las ruinas de su aldea y los esfuerzos de reconstrucción. -El jinchuriki de la aldea oculta entre las nubes es el único que ha podido domar a su bijuu, y no solo eso, el único que ha podido escapar de las garras de Akatsuki. Por ahora es la única opción que tiene Naruto-.
-No va a estar muy de acuerdo-. Repuso Shizune de inmediato. -Especialmente mientras Sakura-chan siga afuera en peligro en mano de esos…-
-Al contrario-. Intervino Kakashi apareciendo en una pequeña nube de humo frente a las dos mujeres. -Luego de sus últimos encuentros con Akatsuki, Naruto sabe que la única opción que tiene para traer sana y salva a Sakura es volviéndose más fuerte-.
-¿Hablaste con el?-. Preguntó con algo de preocupación la Hokage
El ninja copia asintió. -Dijo que estará listo para salir cuanto antes. Parece ser que no quiere poner más en peligro la aldea permaneciendo en ella mientras no tenga el suficiente poder para defenderla-.
-Naruto-. Dijo Tsunade por lo bajo con una triste sonrisa. -Ese cabeza hueca, si no fuera por el ya no quedaría ni aldea que proteger-.
-Pero tampoco la hubiera fichado y atacado Akatsuki desde un principio-. Dijo la voz de un nuevo llegado que en seguida se ganó un gesto desaprobatorio de todos los presentes.
-Danzo-. Enunció Tsunade al ver al llegado.
El anciano hizo una pequeña reverencia y saludó. -Princesa Tsunade-.
-Tsunade-sama basta-. Respondió altaneramente la rubia en respuesta.
-Tsunade-sama, ¿es cierto que piensa mandar al jinchuriki del Kyubi a una localización segura y secreta-.
-Si te refieres a Naruto Uzumaki, si… es cierto-. Dijo la mujer con fastidio, en verdad odiaba todo de ese hombre, estaba segura que si por el fuera le daría una puñalada en la espalda y tomaría enseguida el puesto de Hokage, pero ella se encargaría de que eso nunca pasara.
-Aa. Parece la decisión correcta-. Todos se vieron extrañados ante las palabras de Danzo, ya que generalmente era el primero en desautorizar cada decisión de Tsunade. -Aun así…-. Ahí estaba, el mismo viejo metiche. -Aun así debería empezar a considerar una solución más definitiva para el problema de Akatsuki-.
-Me estoy encargando de eso-.
-¿Como?-.
-No veo como sea de tu interés Danzo-.
-Todo lo que tenga que ver con la seguridad de Konoha es de mi interés. Por algo soy uno de los honorables miembros del consejo-.
-Si… honorable-. Bufó por lo bajo Tsunade, antes de responder con seguridad. -En cuanto el plan sea concretado se los comunicare a ti y a los demás miembros-.
-Espero que para entonces no sea muy tarde, no más mira el estado de la aldea, ¿Qué pensarían tu maestro, el tercero, por no decir el primer Hokage, tu abuelo? -.
La rubia apretó los puños con fuerza, había hecho todo lo posible por proteger a su aldea del sorpresivo ataque de Pein, no necesitaba que alguien le recordara que tanto había fallado.
-Lo mejor será que se retire, Hokage-sama tiene mucho que hacer-. Pidió Shizune con molestia al grosero y entrometido anciano.
Danzo apenas asintió y sin más se retiró.
El silencio reinó por unos segundos más en el salón, hasta que Kakashi volvió a romperlo al preguntar. -¿Ha habido alguna otra noticia de Sasuke?-
Tsunade negó enseguida, no había tardado mucho tiempo en esparcirse el rumor de que Uchiha Itachi había sido vencido por Sasuke. El enmascarado soltó un cansado suspiro, esperaba que el muchacho estuviera bien, ya que solo se habían encontrado los restos de la titánica batalla, pero ninguna señal de su ex alumno.
-No te preocupes, ya cumplió con su objetivo, no tardará en aparecer, especialmente si en verdad piensa reconstruir su clan-. Le aseguró Tsunade, conocía bien la historia y las ambiciones del chico, no solo por lo que había leído en sus archivos, sino por lo que había escuchado de sus ninjas favoritos, Sakura y Naruto.
El peligris asintió sin dejar de lado su estado pensativo. Ahora que Sasuke había cumplido su objetivo, ¿en verdad volvería a la aldea?, Tsunade le había dicho que tendría que enfrentar ciertas consecuencias en base a su deserción de hace años, pero que no dejarían de lado el que hubiera acabado con Orochimaru y su hermano mayor, dos de las más grandes amenazas en la historia de Konoha. Dejando eso de lado, ¿Tendría el ultimo sobreviviente de los Uchiha las suficientes razones para volver a Konoha?
- - - - - - DE VUELTA AL PAIS DEL RAYO CON SAKURA Y DEIDARA - - - - -
-Sakura… Necesitamos hablar-.
-¿Sobre qué?-
-Tú... yo... Akatsuki-.
La cara de la chica demostraba toda la duda que recorría sus pensamientos. Eran temas, por decir lo menos, muy complicados. Por lo cual Deidara prefirió dar el primer paso.
-Sakura tú… sabes como es mi situación en Akatsuki-. La chica asintió incentivándolo a continuar. -Y creo que por eso mismo entiendes que no siempre he estado de acuerdo en muchos de sus planes. Tu captura, fue solo una de las cosas más en que no estuve de acuerdo, pero tampoco en desacuerdo, es decir, no había mucho que pudiera hacer al respecto, realmente ni siquiera le dediqué el mayor pensamiento hasta que te vi allí, en la base de Akatsuki-. No le extrañaba en nada a la kunoichi especialmente al recordar como habían sido sus primeras semanas con el y akatsuki. -Para ahora, debes tener más que claro que fuiste capturada con el objetivo de atraer a… Uzumaki Naruto. Sin embargo, las circunstancias han cambiado, el que Uchiha Sasuke se uniera a Akatsuki, nos da la certeza de que tarde o temprano el jinchuriki del Kyubi vendrá por su cuenta a nosotros. Eso significa que... no eres imprescindible en nuestros planes-.
Sakura sintió un fuerte escalofrió recorrer toda su espalda, una cosa era haberlo escuchado de Tobi, quien claramente lo enunciaba como una amenaza; pero escucharlo de Deidara, ¿acaso significaba lo mismo? Los temores y pensamientos de la pelirrosa se vieron cortados de raíz cuando el rubio complementó. -Lo mejor será que… te marches tan pronto alcancemos la siguiente aldea-.
El rubio había estado pensando desde la noche anterior en eso. Quería que Sakura fuera libre, más aún que estuviera sana y salva, entendía que de seguro habría consecuencias al dejarla ir, pero era algo que estaba dispuesto afrontar y más ahora que como lo había establecido Tobi, podrían atraer al jinchuriki del Kyubi con Sasuke, eso tendría que apaciguar en algo el tema.
Sakura apenas y miraba bastante pensativa al rubio, se encontraba corta de palabras, aunque las dudas en su mente empezaran a revolotear como locas. Hace meses no hubiera deseado más que una oportunidad como esa, ahora no parecía tan segura al respecto. Ya que ahora alejarse de Akatsuki, significaba alejarse de dos personas que aun dentro de las extrañas circunstancias significaban algo para ella.
El rubio pudo ver como la duda empezaba a ensombrecer los ojos de la chica, por lo cual no dudo en acercarse y poner sus manos sobre los hombros de ella obligándola a mirarlo. – Sasuke estará bien, ninguno de nosotros le hará daño mientras sea miembro de Akatsuki-. Dijo el chico recordando la conversación que habían tenido el día anterior. -Y en cuanto a mi… ya sabes como son las cosas-. Terminó con pesadez Deidara.
-Dei-kun…-. Empezó la chica mientras sus ahora tristes ojos reflejaban las llamas de la fogata encendida tras ellos, dándoles aun mayor brillo e intensidad.
-No presiones más las cosas, por cómo va todo, si no aprovechas ahora, no tendrás ninguna otra oportunidad. Especialmente con la actitud que ha tomado Tobi. Hm-.
La pelirrosa no podía despegar la mirada de la cara de Deidara, pocas veces lo había visto tan serio y decidido como entonces. -¿Es por eso que me trajiste contigo a esta misión, querías darme una oportunidad de escapar?-.
El rubio mantuvo su mirada en los profundos orbes verdes de la chica, pero aun así permaneció en silencio por un largo momento, hasta que finalmente respondió. -Este no es un lugar para ti, necesitas volver a Konoha, no solo por ti sino por todo aquello que es importante y quieres proteger-.
La medic-nin le dedicó una triste sonrisa antes de cerrar la distancia entre ellos y envolverlo en un suave y cálido abrazo, tomándolo totalmente de sorpresa. -Konoha es importante para mí, porque allí se encuentra la gente que atesoro…. Pero no es el único sitio-. La calidez del pequeño cuerpo de Sakura empezaba a llenar el de Deidara, quien se mantenía tieso entre el suave abrazo de la chica escuchándola. -Abandonarlos a ti y … a Sasuke-kun sería tan malo para mi como abandonar a Konoha-.
-Sakura…-
-Ya se que Akatsuki no es un sitio para mí, pero no me estoy quedando al lado de Akatsuki, sino de dos personas que son importantes para mí-.
-Eso no cambia el hecho Sakura, nosotros sea como sea, somos miembros de Akatsuki, una organización que va en contra de todo lo que representa Konoha-.
-Pero eso no los define a ustedes-. El rubio sintió como su corazón se estrujaba ante tales palabras, Sakura era la única persona que desde siempre había podido verlo claramente, sin importar las circunstancias. Las manos de Deidara parecieron finalmente reaccionar al cerrarse sobre la cintura de la chica devolviéndole el abrazo con un poco más de presión de la necesaria.
-Yo…no creo que esto sea lo correcto-. Replicó el ex ninja de la roca, no podía negarse a si mismo que quería que Sakura permaneciera cuanto pudiera junto a el, pero eso no anulaba el inminente peligro y realidad. – No solo te pones en riesgo, sino que te puedes ver involucrada en algo mucho peor que un simple secuestro-.
-No olvides que soy una kunoichi de la hoja, soy capaz de lidiar con todo esto y de protegerme yo sola-.
La seguridad y las palabras de la chica parecieron calmar en algo al Akatsuki, que dando un largo suspiro simplemente aceptó. - Bien, porque... no se si yo sea capaz de hacerlo-.
Luego de que rompieran el cálido abrazo, los jóvenes cocinaron los conejos que había traído Deidara. Después de un tiempo se acomodaron dispuestos a descansar por lo menos un rato.
Sasuke no volvió sino hasta unas horas después, cuando regresó al sitio se encontró con la fogata apagada, una Sakura durmiendo junto a los restos de esta y un Deidara que vigilaba desde lo alto de un árbol.
-Se quedó dormida esperando a que volvieras. Hm-. Dijo por lo bajo Deidara, aunque sabía que había sido lo suficiente para que el Uchiha lo escuchara. El pelinegro apenas y le dedicó una fría mirada al rubio y luego a la chica para seguir de largo y sentarse en contra de un árbol a descansar. Sin embargo, el ex ninja de la roca prosiguió. -Incluso insistió en mantener la fogata prendida por más tiempo para mantener tu comida caliente-.
-Hmp-. Respondió el Uchiha aun sentado con los ojos cerrados, como si nada de lo anteriormente dicho tuviera relevancia.
El rubio frunció el ceño ante tal falta de consideración y de un salto bajó del árbol quedando frente al nuevo akatsuki. En respuesta, Sasuke enderezó la cabeza y abrió los ojos para dedicarle una gélida mirada.
-No se cual sea tu problema Uchiha, pero por alguna extraña razón, llámalo lástima, nostalgia, caridad o lo que sea…. Sakura parece aun sentir algo de empatía por ti-. El ojo azul visible de Deidara permanecía fijo en los del azabache, mirándolo con desafío. – Eso no me gusta, en lo más mínimo, alguien como tú no lo vale ni lo merece-.
Sasuke sonrió levemente de manera burlona. No le gustaba la forma en que le hablaba ese idiota de Deidara, pero la forma en que lo hacía le hizo pensar en algo más. -¿Tanto te preocupa que ella aun piense en mí?...Tan poca confianza te tienes, o es acaso que desconfías de ella-.
Los puños de Deidara se tensionaron ante las burlas del Uchiha. -No sabes de lo que hablas-.
Los ojos de Sasuke se desviaron momentáneamente hacia la figura de Sakura mientras su sonrisa burlona desaparecía, volviendo a su típica seriedad. -En todo caso, mantén a esa molestia alejada de mí, no quiero su compasión, su preocupación, ni nada que venga de ella. Eso si tanto sabes lo que le conviene-.
Sakura quien permanecía acostada y con los ojos cerrados, se había despertado cuando escuchó las leves voces de Sasuke y Deidara, sin embargo, al oír que hablaban prefirió no interrumpir.
Temía que por como iban las cosas se desencadenara una pelea entre los dos chicos, por lo cual sintió una oleada de alivio cuando luego de unos segundos lo único que pudo escuchar fue unos suaves pasos llegar y acomodarse justo detrás de ella. De seguro se trataba de Deidara, cosa que solo confirmó una vez el inconfundible aroma a arcilla llegó a su nariz.
Tan pronto el rubio se alejó, el Uchiha volvió a recostarse contra el árbol y a cerrar sus ojos. Esperaba que con eso Sakura se mantuviera al margen.
A la mañana siguiente los tres ninjas continuaron con su camino en total silencio. Sakura miraba a lo lejos a Sasuke saltar de árbol en árbol, le costaba creer que el chico que amó durante tanto tiempo se hubiera vuelto esa persona, aun así no podía dejar de sentir que había mucho más de fondo, era un sentimiento parecido al que tenía al estar con Itachi, aunque en Sasuke fuera un poco difícil de percibir debido a su duro carácter y frialdad.
-Bien-. Dijo Deidara deteniéndose en su sitio y llamando enseguida la atención de sus dos acompañantes que se detuvieron enseguida también. -En un par de kilómetros estaremos en el perímetro de la aldea oculta entre las nubes, lo mejor será establecer ahora mismo nuestra estrategia -.
Dicho esto el rubio saltó del árbol a la tierra, acto que fue imitado por los dos ninjas de la hoja para llegar hasta él.
Deidara y Sasuke discutieron por casi media hora lo que sería la mejor forma de llevar a cabo el ataque teniendo en cuenta la anterior experiencia del rubio con el jinchuriki del Hachibi; mientras Sakura los miraba cruzada de brazos y el ceño fruncido. Sabía a lo que se atenía al permanecer con dos miembros de Akatsuki, pero no por eso avalaría lo que estaban haciendo.
No pudiendo contenerse más simplemente soltó con desdén. -No puedo creer que te unieras a Akatsuki-. Los chicos se quedaron en silencio y simplemente la miraron sabiendo que se refería al Uchiha. Deidara apenas y los miró de lado, ni si quiera él lo podía creer aún. –Y más aún que vayas a cazar a una persona solo por el hecho de que es un jinchuriki, ¡un jinchuriki como Naruto! -.
La kunoichi sabía que el Uchiha nunca había sido una persona fácil de tratar, pero por como lo veía esa era su última oportunidad antes de que las cosas se complicaran más y se fueran más hondo, ya que una vez Sasuke hiciera su primer acto como miembro de Akatsuki pasaría a ser un criminal rango S en todos los libros bingo, y ya era lo suficientemente malo que Deidara lo fuera. -QUE DEMONIOS SASUKE! ACABASTE CON ITACHI, CUMPLISTE TU VENGANZA, ¿QUE MÁS ESPERAS CONSEGUIR AHORA? -.
Sasuke apenas apretaba los puños. -Te lo advierto Sakura…-. Susurró el chico tratando de contenerse.
La chica no dejo amedrentarse por la amenaza. -¡No hasta que me digas por qué diablos te uniste a Akatsuki! Itachi ya no está-. Dijo con algo de tristeza y voz quebrada la chica. – ¡No hay nada para ti aquí! -.
-¡CÁLLATE!-. Gritó Sasuke con ira, era doloroso el que Itachi ya no estuviera después de haber escuchado la verdad de Madara. La furia del chico hizo que su sharingan se activara, haciendo reaccionar tanto a Sakura como a Deidara que enseguida se puso frente a la chica en pose de defensa.
-¡Basta!- exigió el rubio. – Quieres ser parte de Akatsuki, entonces actúa como tal, la misión siempre va primero y por encima de cualquier cosa. Lo demás son solo distracciones-.
Sasuke miró con fastidio al ex ninja de la roca, aun sin desactivar su sharingan. -Hmp. No soy yo el que está interfiriendo. Ella no tendría si quiera por qué estar aquí...-.
-Pero lo está. Hm… Y te lo advierto…-.
-No, yo te lo advertí-. Dijo Sasuke mirando aun con su sharingan a Sakura sobre el hombro de Deidara. -qué si no podías controlarla, el momento en que ella se entrometiera en mi camino…-
-Pero cómo… sus ojos, han cambiado nuevamente, ¿acaso Sasuke ha despertado el mangekyou sharingan? -. Se preguntaba a si misma la pelirrosa observando con terror la mirada que le dirigía Sasuke.
-Ja… solo inténtalo. Hm. Yo no recibo amenazas y menos de mocosos engreídos como tú-. Respondió Deidara dedicándole una fría mirada al pelinegro-. No me agradas en lo más mínimo Uchiha, así que no me des más motivos. No me gustaría tener que matar a mi compañero sin si quiera haber iniciado la misión, pero si me veo obligado a hacerlo…-.
-Detente Dei-kun -. Reaccionó finalmente Sakura jalando del brazo al rubio para retenerlo. -Su problema es conmigo-. Dedicándole una seria mirada al Uchiha declaró -Si pelear contigo es la única forma que entres en razón-.
-No me hagas reír-. Siseo Sasuke
El ceño de Sakura se frunció con mayor intensidad, no solo no permitiría que Sasuke siguiera con esa locura, sino que mucho menos dejaría que le pasara por encima, le mostraría con quien se estaba metiendo.
La ojijade dio el primer paso dispuesta a iniciar una batalla, sin embargo todo el ambiente fue interrumpido por un muy inesperado…
-¡SASUKE-KUN!-. Una chica pelirroja había llegado y sin el menor reparo colgaba del cuello del pelinegro. El Uchiha apenas y la miró con molestia haciendo que se separara y más cuando vio a los demás llegados.
-Suigetsu, Karin, Jugo. ¿Que hacen aquí?-.
Deidara y Sakura se mantenían en guardia, no solo por lo cerca que habían estado de una confrontación con el Uchiha, sino ahora ante la presencia de Hebi, el equipo de Sasuke.
-¿¡Qué clase de recibimiento es ese!?-. Dijo con su típica sonrisa Suigetsu. - y pensar que por un momento creímos que habías muerto y a aquí estás a punto de irte nuevamente a las piñas-.
-Hmp. Eso no responde la pregunta-. Exigió nuevamente Sasuke.
-Aaaa, si, si… bueno ya que no te encontrábamos estuvimos a punto de cada uno coger nuestro camino cuando un extraño sujeto de Akatsuki apareció-.
-¿Extraño sujeto?-. Repitió con duda Sasuke
-Ya sabes, el de la cara de calabaza-.
-Tobi-. interrumpió Deidara
Suigetsu asintió. -Él nos dijo que seguías vivo, y que de seguro te encontraríamos si nos dirigíamos a la aldea oculta entre las nubes, y pues si… henos aquí-. dijo pensativo el ninja de agua. - Sí, definitivamente Tobi era su nombre, aunque no sonaba mucho como un Tobi si me preguntan a mi-.
-Porque en verdad se llama Madara-. Aclaró Sasuke dejando congelado a los demás.
-¿Madara?, como en Uchiha Madara?-. Replicó Deidara atónito.
Sasuke asintió, no entendía ni le importaba por qué Madara mantenía su identidad secreta y más ante uno de sus subordinados como era Deidara, pero tenía que informarle a su grupo sobre el nuevo objetivo que tendrían.
La noticia de que aquel sujeto enmascarado fuera quien había estado tras Akatsuki durante todo ese tiempo fue una verdadera sorpresa que sin duda molestó más a unos que a otros.
-¡Esa sabandija!-. Dijo con furia Deidara apretando los puños al sentirse engañado y burlado todo ese tiempo, especialmente desde que le habían asignado al supuestamente torpe Tobi de compañero.
-¿Pero cómo es posible que siga vivo después de todo este tiempo? –. Preguntó la ojijade.
La mirada de todos se posó en Sasuke, era él que parecía tener más información y por ende más respuestas. Sin embargo, no dijo nada al respecto.
-Podría estar usando algún tipo de técnica para extender su vida, como el tal Orochimaru-. Opinó Deidara.
-Hablando de Akatsuki-. Interrumpió Jugo que hasta ahora había permanecido en silencio. - ¿Es cierto que te uniste a ellos? -. dijo mirando de lado a Sasuke, quien tan solo asintió.
-Pero, ¿por qué? ¿Para qué?-. Preguntó Karin.
-Akatsuki es el medio para llegar a mi fin. Así que de ahora en adelante el grupo servirá a los intereses de Akatsuki, mientras ellos sirvan a los míos-.
-¿Los cuales son?-. Indagó Suigetsu buscando una mayor claridad.
Sasuke dio un pausado suspiro y sin pensarlo más respondió. -Destruir Konoha-.
El silencio cargó el ambiente por lo que parecieron minutos ante lo dicho por Sasuke, hasta que alguien, indudablemente Sakura exclamó. - ¡No puedes estar hablando enserio!, ¿estás loco? ¿¡que acaso piensas acabar con todos nuestros amigos, conocidos... con nuestra aldea!?-.
Sasuke permaneció en silencio. No perdería la calma más ante los reclamos de Sakura, tenía un objetivo que cumplir.
-Umm, vaya repentino cambio de planes-. Opinó Suigetsu un tanto pensativo. -Pero bueno, será lo mismo seguirte hagas lo que hagas mientras yo consigo mis espadas-.
Sasuke asintió.
-Prometí que permanecería junto a Sasuke en honor a Kimimaro, además él es el único que me puede ayudar a contener mis ataques-.
Sasuke asintió nuevamente, y por último le dirigió una mirada a… -Karin-.
Quien al escucharlo llamar su nombre se sonrojo y sonrió ampliamente. -Ya que lo pides, seguiré a tu lado Sasuke-kun-.
Sasuke asintió aceptando la renovación de su equipo.
Sakura quien miraba la escena con enojo no podía creer todo lo que acababa de pasar y escuchar. ¿Qué Sasuke quería acabar con Konoha? ¿Por qué?... Sabia mejor que preguntarle nuevamente, no se le olvidaba que el Uchiha no quiso decirle completamente nada, hasta que la tal Karin le preguntó, ¡y no solo eso! ¡¿Quién demonios era esa mujer y por qué diablos Sasuke le pedía que lo acompañará?!
Deidara por su parte permanecía impasible observando la escena. ¿Quién demonios era en realidad Tobi?, no Tobi… Madara, ¿y para qué demonios había creado en realidad Akatsuki?, ya que claramente si Pein no era quien estaba tras todo eso, era posible que Akatsuki no se hubiera creado para cumplir sus ideales.
Los pensamientos de ambos jóvenes fueron cortados cuando uno de los miembros del equipo de Sasuke les dirigió la palabra y una interesante mirada. -¿Entonces trabajaremos con ellos?-. Cuestionó Suigetsu con su típica sonrisa. -A ti ya te habíamos visto, pelos de niña-. Dijo dirigiéndose a Deidara, quien enseguida frunció el ceño. Sakura no pudo evitar que una pequeña sonrisa se colara entre sus labios, con que ella no era la única que molestaba a Deidara con eso. Amaba el cabello largo y rubio del chico, pero tenía que aceptar que parecía mucho el de una chica, es más le recordaba constantemente a su mejor amiga en la aldea. -Pero a ti… no te conozco-. Completó Suigetsu.
Sakura lo miró con extrañeza, sabía que Sasuke había reunido un grupo para ir tras Itachi, pero nunca se imaginó que fueran personajes tan… pintorescos.
-Haruno Sakura-. Dijo sin más la chica.
-Aaaa. La famosa Sakura-chan-. Dijo con cierta emoción el ninja del agua. -He escuchado mucho de ti, y déjame decirte que se quedaron cortos describiendo tu belleza. Es todo un placer-. Complementó Suigetsu tomando la mano de Sakura para besarla. Sin embargo, el pequeño gesto de caballerosidad nunca se concretó ya que enseguida Deidara jaló a Sakura, separándola del agarre del ninja tiburón.
-Más te vale que mantengas en línea a tus subordinados-. Amenazó Deidara, sabiendo bien el riesgo que representaba no solo el ninja del agua sino todo Hebi en general.
-Hmp. Así como tu has sabido mantener en línea a tu… prometida-. Contra atacó el Uchiha casi que escupiendo la última palabra.
-¿PROMETIDA?-. Exclamó con sorpresa y algo de decepción Suigetsu. -Naruto nunca mencionó que estuvieras comprometida-.
-De seguro el muy idiota aun no lo sabe-. Siseó por lo bajo Sasuke, aun así nadie pareció determinarlo ante la reacción de la chica.
Sakura abrió los ojos sin poder ocultar la emoción y sorpresa al escuchar el nombre de su mejor amigo. Quiso avanzar hasta donde el integrante de Hebi para interrogarlo, pero Deidara levantó su brazo para mantenerla en su lugar, por lo cual desde ese sitio la kunoichi preguntó. -Naruto… tu ¿conoces a Naruto? -.
-Jeje, claro que lo conozco, que acaso Sasuke no te dijo que estuvimos viajando con él los últimos dos meses-.
La mirada sorprendida de Sakura se clavó en Sasuke, casi que exigiéndole una respuesta, pero este simplemente la ignoró mientras preguntaba a Suigetsu. -¿Qué fue lo que sucedió con ese dobe?-. No había sabido de él desde que los abandonó a todos para ir solo tras Itachi en el país del rayo.
-No estoy seguro. La última vez que lo vimos fue el día que desapareciste, empezamos a seguirte el rastro, cuando nos interceptaron Kisame-senpai y el extraño sujeto que parece una planta. El muy tarado no quiso que nos entrometiéramos en la pelea ya que claramente iban por él, asi que dijo que él y su maestro serían más que suficiente, nos pidió que siguiéramos y nos aseguró que más adelante nos veríamos, y ya… esa fue la última vez que supimos algo de él -.
-Típico de Naruto-. Pensó para si la chica, sabía en que había terminado tal altercado, no por nada había tenido que curar a un moribundo Kisame.
-¿Cuándo dices el y su maestro, te refieres a Naruto y …?-. Cuestionó Sakura.
-Tu maestro, preciosa. Sharingan Kakashi, el ninja copia-. Respondió Suigetsu. -¿En verdad Sasuke no te contó nada? Hatake Kakashi y el baka de Naruto han estado siguiendo a Akatsuki como locos para encontrarte-.
Ese fue un golpe bajo para Sakura, que solo pareció aumentar con la mirada fría de "te lo dije" de Sasuke, recordándole como el idiota de Naruto parecía estar dispuesto a ir al infierno y más allá por recuperarla, para encontrarse con la sorpresita de que ahora ella estaba allí por voluntad propia.
El rubio de Akatsuki apenas y la miró de medio lado, ya se imaginaba lo que pasaba por la mente de la chica, ya hablaría nuevamente con ella, pero por ahora. -Hm. Ya hemos perdido más que suficiente tiempo. Uchiha, necesitamos continuar-.
-Aa-. Asintió el pelinegro volteando a mirar a su equipo anunciándoles. -Necesitamos capturar el jinchuriki del Hachibi-. Y luego dirigiéndole una rápida mirada a Sakura. -A menos que alguien tenga un problema con eso-.
Sakura estuvo por abrir la boca y replicar, pero Deidara le ganó. -Adelántate con tu grupo, nos veremos más adelante-.
-Espera…-. Intentó reponer Sakura, pero antes de que pudiera decir algo más. Sasuke desapareció junto a su equipo, mientras Deidara sostenía a la kunoichi fuertemente del brazo manteniéndola en el sitio. -¿¡Por qué demonios hiciste eso!?-. Reclamó la pelirroja. -Tengo que detener a Sasuke-kun antes de que haga una locura-.
-La locura la cometió en el momento en que decidió unirse a Akatsuki. Hm -. Dijo Deidara con calma sin soltar el brazo de la chica. -Sakura, creo que para ti es más claro que para nadie que cuando a un idiota como se le mete algo en la cabeza, no hay quien se lo saque-.
-¿Estás diciendo que entonces debo simplemente dejarlo hacer lo que le plazca!?¿que no escuchaste lo que dijo?, Sasuke se unió a Akatsuki para destruir a Konoha! Además ¿como puedes seguir tan campante, pensando en cumplir esa estúpida misión sabiendo quien esta realmente detrás de Akatsuki?-.
-En cuanto a lo de Sasuke, si lo escuche, pero no me sorprende del todo, es decir nadie que se una voluntariamente a Akatsuki lo hace por motivos altruistas. Hm. En cuanto a lo de Madara, no creas que no me molesta, pero no es como si realmente cambiará las cosas, solo confirma lo que ya sospechábamos,que Tobi es mucho más peligroso de lo que parece. Por ahora las cosas siguen siendo iguales, Akatsuki sigue siendo una de las peores y mas peligrosas organizaciones, si no es que más, y Uchiha Sasuke, sin importar sus motivos decidió unirse a esta-.
- ¿Y con todo esto quieres que me quede de manos cruzadas sin hacer nada al respecto?-. Soltó con molestia la chica aun intentado zafarse de su agarre.
- A menos que quieras enfrentarte a Madara y Akatsuki. Se que no dudarias ni un momento en ir contra de Madara y otros miembros de Akatsuki, pero estoy más que seguro que no estas lista para enfrentarte a Sasuke. No porque no seas lo suficientemente hábil, o fuerte, sino por lo que tu misma me dijiste anoche, gran parte de la razón por la cual sigues aquí…es que no estás dispuesta a abandonar a Sasuke Uchiha-.
La chica se quedó en silencio mientras miraba con intensidad a Deidara.
-Sakura ¿puedes decirme que en verdad estas dispuesta a detener a Sasuke cueste lo que cueste? ¿Incluso si eso significa no solo sacrificar tu vida, sino acabar con la de él?. Hm-.
-Yo… no lo sé-. Tartamudeo la chica sabiendo que le sería imposible.
El rubio soltó un cansado suspiro dejando ir el brazo de la chica. Sabía que esa sería la respuesta de Sakura, era obvio que nunca abandonaría y mucho menos acabaría con el Uchiha, Sakura era una persona que desde su perspectiva era incapaz de hacer daño, especialmente a aquellos quienes quería.
-Aveces me pregunto si sabes lo que es una causa perdida-.
Hubo un largo silencio entre ambos jóvenes hasta que la medic-nin preguntó. -Yo… ya no se …¿Qué es lo que debo hacer?-.
El ex ninja de la roca le devolvió la mirada con algo de compasión y tristeza. -Le estés preguntando a la persona equivocada Sakura-. La chica lo miró con esos enormes ojos verdes, el rubio empezaba a pensar que tenía más que temer a irises verdes de Sakura que a el sharingan de un Uchiha, ya que claramente estos lo dejaban totalmente desarmado. Soltando otro cansando suspiro respondió. - tal vez lo mejor es que vuelvas a tu aldea, no solo estarás más segura allá por el momento, sino que conociendo los planes de Sasuke podrás alertarlos-.
-Si le cuento a alguien los planes de Sasuke-kun, más aún… que se unió a Akatsuki-.
-Será todo para Sasuke, se convertirá en un criminal de clase S, pero al menos podrás proteger a tu aldea. Hm-.
La pelirrosa sopesó sus opciones por un momento. Quería serle fiel a Konoha, pero… también quería serle fiel a su corazón, y lo que este le decía… era que no abandonara a Sasuke, no después de haberlo seguido y buscado por tanto tiempo.
Deidara esperó por varios minutos cuando finalmente decidió interrumpir las cavilaciones de la chica. -Sakura. Es hora, debo irme… -
La chica levantó la cabeza como un resorte y sin pensarlo más le pidió. -Llévame contigo-.
-No puedo, entorpecerías nuestro trabajo-. El semblante triste y cansado de Sakura se desdibujo para darle paso a uno de molestia. -Lo lamento, pero así son las cosas-. Concretó Deidara.
-¡No tienen por qué serlo!, Ya te lo dije ayer, no estoy eligiendo ir con Akatsuki, estoy escogiendo ir contigo y Sasuke-kun. Aunque el este confundido, sigue siendo Sasuke-kun. Así como para mi no importa que seas un Membaa, un ninja de la roca, o un Akatsuki, para mi… simplemente eres y siempre serás Dei-kun-. Aclaró Sakura al rubio mientras se acercaba a él para quedar frente a frente.
El rubio soltó un cansado suspiro, con esa chica las cosas nunca podían ser sencillas. -Sabes que las cosas no son tan fáciles, tu misma se lo dijiste al Uchiha, el objetivo de Akatsuki es reunir los bijuss, ¿qué sucederá si estando con nosotros nos envían a capturar a tu amigo el jinchuriki? ¿seguiremos siendo simplemente Deidara y Sasuke, y no dos miembros de Akatsuki?-. Respondió el rubio con firmeza.
Un nudo pareció formarse en la garganta de la chica, lo que decía Deidara en parte era cierto, pero por el otro lado. –Tengo más posibilidades de detenerlos y de proteger a Naruto si continuó con ustedes-.
El rubio rodó los ojos mientras cruzaba los brazos sobre su pecho. -Entonces ¿no solo planeas pelear con Sasuke para detenerlo, sino que conmigo? Hm. -
Una triste sonrisa se formó en la cara de la chica. - No tiene porque llegar a eso, debe haber otra forma. Yo entiendo tus motivos, y espero próximamente entender los de Sasuke-kun para estar en Akatsuki... -.
-¿Y crees que entendiendolos podrás cambiarlos? -. Cuestionó con algo de escepticismo el rubio.
La chica apenas se escogió de hombros, sabiendo lo difícil de la situación que planteaba. -Es la última alternativa que me queda-.
-Antes de enfrentarnos-.
Sakura asintió con un deje de tristeza, pero total convicción antes de proponer. -Déjame ir con ustedes, prometo no interferir con su misión-.
-Que pasará si en algún momento se nos cruza, y de seguro lo hará, Uzumaki Naruto-.
-Bien. Prometo no interferir con sus planes hasta ese momento, ya que es cierto, nunca podría quedarme de manos cruzadas cuando quien esta en riesgo es Naruto. El momento en que eso suceda lo tomaré como la señal de que no me queda más opción que enfrentarme a ustedes-.
-Eso no lo hará mas fácil-.
-No, pero al menos lucharé sabiendo que intenté todo lo que pude hasta ese momento-.
Deidara estudió la propuesta por un largo momento.
No queria simplemente dejar a Sakura, pero ¿era eso suficiente motivo para seguir arrastrandola en toda esa locura?. Aun asi viendo lo decidida que estaba la chica.-¿Que sucedería si digo que no, no puedes venir con nosotros?-.
-Sencillo, tendría que pelear ahora mismo con ustedes, y creo que ambos sabemos cual seria el resultado de esa batalla-.
-¿Estas amenazándome con tener una batalla suicida?-. Cuestionó con total incredulidad Deidara no solo por lo dicho si no por lo mucho que parecería funcionar.
-Estoy dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias por ustedes, por Naruto y por Konoha. Y no dudo que Sasuke-kun también lo haga-.
-Escuchaste lo que dijo anoche-. Estableció Deidara. La joven medic-nin. Apenas asistió. -Entonces sabes que no te quiere cerca, mucho menos indagando sobre sus cosas o tratando de hacerlo "entrar en razón"-.
-Eso nunca me detuvo antes, ni siquiera contigo-.
Bueno tenía que darle la razón en eso, Sakura era una persona que era difícil de mantener a raya.
-No creo que el sea tan paciente, y se que no es lo que quieres oir, pero ese mocoso Uchiha... es muy peligroso. Hm-.
-¿Y que miembro de Akatsuki no lo es?-. Contesto con ironía la kunoichi.
-Sakura lo digo enserio. No me gusta ser la voz de la razón pero tengo que advertirte, cualquier disgusto con el puede terminar en una seria confrontación-.
-Si llega a eso solo mantente al margen-.
-Hm. pides demasiado-.
-Por favor Dei-kun. Confía en mi y... en que las cosas mejorarán-.
-Espero que mejoren antes de que empeoren más-. Dijo el rubio masajeando levemente su frente. -Bien, podrás permanecer con nosotros mientras no causes problemas ni intervengas en los asuntos de akatsuki-. La chica asintió y Deidara prosiguió. -También quiero que te cuides del Uchiha. Se que para ti el sigue siendo Sasuke-kun, pero no te dejes engañar Sakura, tu sabes mejor que eso, la vida de un ninja y mas de un ninja renegado puede cambiar mucho a cualquier persona-.
-No parece haberte cambiado mucho a ti-.
-Tal vez no me conociste tan bien en el pasado-.
-tal vez... o tal vez sigue siendo el mismo Dei-baka en lo que realmente importa-. Terminó la chica con una burlona pero tierna sonrisa.
El rubio sonrió en respuesta y rodó su ojo. -Si las cosas no salen como quieres...-
-La esperanza es lo último que se pierde-.
El rubio negó levemente con la cabeza, en verdad Sakura no lo tomaba en serio, para alguien tan inteligente parecía no captar la gravedad de la situación. -Bien, quedas advertida-.
Sakura asintió nuevamente antes de que Deidara anunciara por último sin querer pensar más en el asunto. -Vamonos-.
