Hola! quiero agradecerle muy especialmente a Sakurita-1491, Aura117 y Saralour-tita por su apoyo y comentarios!. Sobre el SasuSaku, yo también ya quiero llegar allí! ToT pero ustedes conocen a Sasuke y para que no quede tan OOC se tomará un poquito su tiempo, pero no mucho lo prometo!. No siendo más les dejo otro capitulo para que disfruten!

Sasuke y la mayoría de su equipo esperaban a Deidara, no habían pasado más de 20 minutos cuando el rubio finalmente apareció, y por lo que pudieron todos percibir enseguida, acompañado.

-¿Qué hace ella aquí?-. Inquirió el Uchiha viendo a Sakura. Pensaba que el rubio la mantendría alejada al menos mientras cumplían su misión.

-Eso no es de tu incumbencia Uchiha. Si-. Espetó enseguida Deidara.

-Lo es si va a interferir en mi misión-.

-No lo hará-. Dijo el rubio mirando a Sakura como confirmando. A lo que la chica respondió asintiendo levemente y mirando hacia otro lado.

-Hmp-. Gruño por lo bajo el Uchiha viendo con fastidio a la pelirrosa. -Karin fue a comprobar la ubicación exacta del Hachibi-.

Deidara asintió y preguntó. -Entonces ¿esa es la especialidad de esa chica, es una kunoichi rastreadora?-.

-Entre otras cosas-. Respondió Sasuke mirando hacia a un lado esperando el regreso de la chica.

-Karin puede percibir y reconocer chakra a grandes distancias, además de esconder perfectamente el de ella y sus acompañantes-. Completó Jugo.

Eso explicaba por qué había sido casi que imposible sentir el chakra de Sasuke mientras lo buscaban, pensó para si Sakura.

-Eso… cuando no está muy ocupada siendo agarrada a mordiscos por Sasuke-. Interrumpió con una risa burlona Suigetsu. Ganándose una rodada de ojos por parte de Jugo, una mirada fría por parte del Uchiha y una cara llena de extrañeza por parte de Sakura y Deidara.

Por primera vez en mucho tiempo el Uchiha sintió la necesidad de ahondar un tema y explicar, lo que había dicho Suigetsu, ya que en verdad sonaba un tanto sugestivo. Aun así, no tuvo la oportunidad ya que la pelirroja en seguida apareció.

-¿Qué encontraste Karin?-. Cuestionó enseguida el Uchiha.

La chica negó levemente con su cabeza. -Lo lamento Sasuke-kun, pero es tal y como lo sospechaba, el Hachibi no se encuentra en la aldea-.

-¿Qué?-. Exclamó enseguida Deidara. Demonios, ¿Dónde demonios podía estar el jinchuriki del Hachibi?, no saber su paradero, tener que encontrarlo y ubicarlo solo alargaría la de por sí ya tediosa misión.

-El chakra de los jinchuriki es fácilmente detectable al ser tan poderoso, estoy segura que no hay un chakra como ese en toda esta área ni sus alrededores-. Explicó Karin al rubio Akatsuki.

-Hmp. Es factible que dejara la aldea después del último ataque no solo para no ponerla en riesgo en un futuro ataque sino más sabiendo que definitivamente Akatsuki volvería tarde o temprano por él-. Opinó Sasuke.

-Sea cual sea el caso, alguien en la aldea debe conocer su paradero. Tendremos que infiltrarnos y averiguarlo-. Declaró Deidara.

Sakura apenas y movió la cabeza levemente en señal de desaprobación mientras ponía su mano sobre su frente. Fantástico, ahora irrumpirían en una aldea oculta a robar lo que de seguro era información clasificada. Antes de que sus pensamientos se siguieran acelerando, la voz de Sasuke llamó su atención.

-Será mucho más rápido y menos escandaloso sacarle a alguien la información con el sharingan-.

Deidara asintió y un segundo después Sasuke desapareció.

-Bien parece que el jinchuriki del Hachibi se ha salvado ... por ahora-. Dijo el rubio, a lo cual la pelirroja le respondió enseguida y con una dura mirada, acompañada de un fuerte golpe en la cabeza.

-¡Que la capa te aprieta, como puedes decir algo como eso!-.

-Hey, yo solo establezco un hecho. Hm-. Dijo con aparente inocencia el rubio, sobándose el golpe.

Los tres miembros presentes de Hebi observaron con algo de duda la escena.

-Algo me dice que no estás muy de acuerdo con lo que hace tu querido prometido-. Opinó Suigetsu ganándose ahora la atención de Sakura.

-Primero que todo, no estoy para nada de acuerdo con cazar jinchurikis y en general con todo lo que hace Akatsuki. Y segundo, yo no tengo ese tipo de relación con este baka.

-¿Entonces que es lo que haces aquí?-. Preguntó Karin, la verdad es que nadie en Hebi entendía nada de nada. Primero, Hatake Kakashi y Uzumaki Naruto perseguían hasta el cansancio a Akatsuki para encontrar y supuestamente rescatar a esa chica, luego parecía ser que la chica no estaba en manos de un Akatsuki sino que con ¿su prometido que no era su prometido ahora?, y en vez de parecer una víctima, parecía ser la victimaria por la forma en que trataba al rubio.

-Es… una larga historia-. Respondió Sakura mirando a la kunoichi con gafas, quien cada vez le despertaba más dudas, especialmente después del inapropiado cometario sobre los mordiscos de Suigetsu.

-Sakura fue atrapada para atraer al jichuriki de -. Respondió sin más el ex ninja de la roca. Ganándose una confundida mirada por parte de todos, hasta de Sakura. -

-Ejem ejem-

El rubio rodó los ojos, ¿cuantas veces más iba a corregirlo por lo mismo? Así que rectificando y prosiguiendo. -a Uzumaki Naruto-.

-Entonces es cierto-. Comentó Suigetsu, mientras el rubio tan solo asentía. -¡Hey! ¿pero entonces como es que ella te trata así?, es decir entiendo que es bonita… pero parece tener un carácter peor que el de la pelos de zanahoria-.

El ceño de Sakura apenas y se frunció cuando el puño de Karin ya estaba impactando la cabeza del ninja de agua. -¡Ya te dije que no me digas asi sushi con patas!-.

El peliblanco se alejó de su violenta compañera mientras sobaba con cuidado su cabeza. -Ves lo que te digo. ¿Además que es todo eso del compromiso?, en todo lo que nos contó Naruto nunca mencionó que estuvieras comprometida, es más por como hablaba de ti pensé que si tenías algo con alguien sería con el-.

Sakura sonrió tristemente, ya se imaginaba como hablaba su mejor amigo de ella, ese idiota la había pretendido por tanto tiempo que aun cuando solo eran amigos, le era difícil cambiar sus modos. Deidara por su parte miró de reojo a Sakura, hasta donde sabia ella y el jinchuriki compartían una relación fraternal, o al menos eso percibía por como hablaba de él ¿Qué acaso habría algo más entre los dos?

-Todo eso no son más que malentendidos, yo no tengo ese tipo de relación con ninguno de esos dos bakas-. Respondió simplemente la chica, aclarando el panorama.

-¿Con ninguno eeeh?-. Dijo pícaramente Suigetsu guiñandole el ojo a la pelirrosa. -Eso quiere decir que tengo la posibilidad-. Haciendo reír un tanto a Sakura y ganándose una rodada de ojos por parte de Deidara.

De un momento para otro el Uchiha reapareció anunciando. -Bien, tengo la localización del Hachibi-.

-¿Y?-. Preguntó Deidara expresando la clara duda que tenían todos.

-Se encuentra en una isla ubicada al otro lado del continente. La mejor forma de llegar es yendo hasta el país de la tierra, tomar un bote allí hasta la isla-.

-El país de la tierra. Hm- Dijo por lo bajo Deidara, no había estado por allá desde su deserción.

Sasuke pareció no darle importancia al rubio y prosiguió. -Nos tomará semana y media aproximadamente el llegar hasta el puerto que necesitamos y cinco días en bote. Al parecer la isla es un sitio tropical, pero a la vez bastante peligroso y salvaje donde el jinchuriki del Hachibi lleva a cabo sus entrenamientos-.

Hebi asintió aceptando.

-Bien, en marcha-. Anunció el Uchiha retomando el camino junto a su equipo. Mientras atrás se quedaban el rubio y la pelirrosa.

-Dei-kun ¿te encuentras bien?-. Preguntó Sakura al ver el extraño semblante de su compañero.

-Emm… si, este, solo pensaba que lo mejor será comunicarme con la base para informar de nuestro pequeño retraso-. Luego de esto Deidara comenzó la marcha siendo seguido por Sakura.

El primer día de camino transcurrió sin eventualidad alguna. Todos saltaban de rama en rama sin decir nada, cada uno bastante ensimismado en sus pensamientos.

-Entre más pronto atrapemos al jinchuriki del Hachibi, más pronto Madara me brindará el poder necesario, para destruir Konoha. Pensaba para si Sasuke.

-¿Qué puedo hacer para llegar a él?-. Se cuestionaba dicha pelirrosa mirando la espalda del pelinegro. -Sasuke-kun nunca ha sido una persona con la que sea fácil hablar, mucho menos será fácil de convencer. Sea por lo que sea que se haya unido a Akatsuki, debe ser un error, especialmente si lo hace para destruir Konoha-.

-¿Es mi impresión o esa niñita esta demasiado pendiente de Sasuke-kun- se cuestionaba Karin.

-Atrapar al jinchuriki del Hachibi en verdad que se está complicando. Tener que recorrer tal distancia, sin mencionar que deberemos atravesar gran parte del país de la tierra. Tengo que tener mucho cuidado, no solo por mi-. Analizó el rubio mirando como saltaba de árbol en árbol junto a él Sakura-.

Todos seguían el camino hasta que finalmente anocheció.

-Bien, pasaremos la noche aquí y retomaremos nuestro camino al amanecer-. Decretó Deidara. Todos en el grupo estuvieron de acuerdo, al fin y al cabo necesitaban descansar, considerando la cantidad de días que faltaban de recorrido y la tarea encomendada.

-¡De vuelta a acampar!-. Exclamó Suigetsu estirándose y tomando algo de agua. -Bien, sera mejor empezar a montar las tiendas-.

-¿Qué?¿lo dices enserio?-. Preguntó con incredulidad y algo de alivió Sakura, antes de aclarar. -Jeje, ya que veras… nosotros no trajimos tienda para acampar-.

El ninja de agua sonrió ante tal declaración. -Pues eres más que bienvenida a compartir conmigo-. Mientras le guiñaba pícaramente un ojo.

-Ni hablar-. Decretó con total seriedad Deidara mirando muy mal a Suigetsu.

-¡Oye!- Reclamó enseguida la pelirrosa. -¡No me puedes negar la oportunidad de dormir una noche cómoda y tranquila dentro de una carpa!-.

-Jamm. Si es con ese sujeto créeme que lo último que estarás es tranquila o cómoda. Hm-. Alegó Deidara. -A leguas se notan sus intenciones-.

-¿¡Y es que acaso crees que soy estúpida o que no puedo cuidarme sola!?-

Sasuke empezaba a irritarse con solo escuchar la estúpida pelea entre la pareja, por lo cual agradeció a los cielos cuando Jugo intervino.

-Podemos repartirnos de una manera diferente, después de todo entre nosotros tenemos tres carpas-.

Deidara asintió. -Mejor. Si-.

Mientras Sakura rodó los ojos y cruzó sus brazos sobre su pecho soltando por lo bajo un. -Como sea-.

-Y yo que solo ofrecí compartir mi carpa con la linda Sakura-. Dijo con algo de lástima el ninja del agua.

Jugo lo miró con paciencia mientras negaba levemente con su cabeza y opinaba. -A lo mejor Sakura-san se sienta más cómoda compartiendo una tienda con Karin-.

-¿QUEEEE!?- Explotó la pelirroja. -Pe…pe… pero-. La joven integrante de Hebi intentaba pensar una forma en la que ella pudiera compartir su carpa con Sasuke, era el único con quien en verdad estaba dispuesta a compartir.

Aun así, sus cavilaciones fueron interrumpidas por Deidara. -Sakura y yo compartiremos una carpa-. Declaró el rubio cerrando cualquier otro argumento. No confiaba la seguridad de la chica en ningún integrante de Hebi.

Sasuke apenas y mantenía su frío y desinteresado semblante, para el era apenas lógico que la pareja compartiera una carpa, considerando el tipo de relación.

-Bien, entonces Jugo, tu puedes compartir con el pescadito-. Dijo rápidamente Karin con una gran sonrisa. -Eso me dejaría a mi y a…-

-Montaré guardia-. Estableció el Uchiha.

-Podemos rotar y montar turnos para que también puedas descansar-. Ofreció Jugo

-Hm. Puede que no sea necesario, por lo general pongo una que otra trampa y dejo varias de mis creaciones montando guardia-. Opinó Deidara.

Aun así, el Uchiha no cambió de opinión, a decir verdad prefería estar solo a la intemperie que encerrado en una carpa con cualquiera de ellos.

No platicaron mucho mientras comían, la mayoría estaban cansados por los extraños e inestables días que habían tenido. Ahora que tenían un objetivo y rumbo fijo todos ansiaban un bien merecido descanso para continuar. Sakura y Deidara fueron los primeros que se levantaron con la intención de ir a su carpa.

El rubio no dijo nada, simplemente se levantó listo para retirarse, mientras que la ojijade anunció. -Buenas noches-. Despidiéndose con una amable sonrisa la pelirrosa del grupo de Sasuke.

-Que descanses bonita-. Dijo Suigetsu.

-Buenas noches Sakura-san-. Ofreció Jugo

Karin apenas y balbuceó por lo bajo, algo que debía de ser las buenas noches, se sentía algo desanimada ya que Sasuke de había rehusado a compartir la carpa con ella, era una verdadera lástima, una pérdida de oportunidad terrible.

La pelirosa volteó a mirar a Sasuke y aun con calidez, pero disminuyendo la sonrisa vociferó. -Buenas noches Sasuke-kun-.

El pelinegro ni siquiera le dirigió una mirada. Aunque para el grupo de Sasuke fue lo más normal, para Deidara una muestra más de lo detestable que era el Uchiha, Sakura no se dejo desanimar, sabía que se necesitaría mucho más para sacarle aunque sea una mirada a su excompañero. Sin más el rubio y la pelirrosa se retiraron a descansar.

No pasó mucho tiempo para que los demás hicieran lo mismo, cuando Sasuke finalmente se encontró solo se levantó de su sitió con lentitud y con toda la gracia de un Uchiha saltó a uno de los arboles que rodeaban el camping para sentarse en una rama a hacer guardia.

A simple vista todo parecía tranquilo y silencioso, pero no para los agudos sentidos del Uchiha, que se detuvieron más de lo que le hubiera gustado en un sitio en particular. La carpa que compartían Sakura y Deidara.

Dentro de la pequeña carpa.

-Muévete para allá Dei-baka que me aplastas-. Susurraba con molestia Sakura mientras empujaba inútilmente al rubio intentando hacerse más espacio.

-¿Que no ves que no tengo a donde más moverme? Hm-. Alegaba el chico haciendo fuerza con su espalda contra las empujantes manos de Sakura. -Ni siquiera entiendo como ese gigantón Jugo entra en una de estas-.

Luego de un rato Sakura se cansó de forcejear y con un cansado suspiro se giró quedando espalda contra espalda con Deidara.

El silencio y calma empezaban a invadir a ambos muchachos, sin embargo antes de que los consumieran por completo.

-Dei-kun-

-¿mmm?-

-Desde que dejamos la aldea oculta entre las nubes te notó algo preocupado-

El rubio dejo salir un bufido lleno de ironía. -Que no crees que tenga suficientes razones para preocuparme. Tener que atrapar al Hachibi, viajar con el Uchiha y sus seguidores, tener que llevar un ojo puesto en ti. Hm-.

-Lo lamento, no quiero que mi presencia te cause… más inconvenientes-.

La tristeza en la voz de la chica hizo que el rubio se sintiera automáticamente culpable por lo que había dicho. Por lo cual luego de unos momentos de pensar como enmendar las cosas, el chico giró con delicadeza y estirando un brazo atrajo hacía su pecho la espalda de la chica. Sakura ni siquiera se inmuto ante el contacto o la acción, si tenía que ser sincera, la cercanía con Deidara cada vez le parecía más tranquilizante y hasta normal.

-Solo no te metas en mucho problemas-.

La chica asintió levemente sabiendo a lo que se refería. -Y de ser posible… no ronques mucho está noche, ayer me desperté varias veces pensando que me atacaban con una motosierra-.

Sakura apenas y rodó los ojos al darle una pequeña patada a Deidara sin realmente herirlo o alejarlo. -Hasta mañana Dei-baka-.

Sin más se fueron a dormir, mientras fuera de la carpa dos ojos rojos se entrecerraban al percibir la inminente cercanía entre los dos chakras dentro de la tienda.

A la mañana siguiente, los ninjas se levantaron temprano tal como habían acordado y continuaron con su camino. Desde horas de la mañana el clima parecía lúgubre y oscuro, por la cantidad de nubes y la fuerza con la que soplaba el viento, era obvio que se acercaba una tormenta.

Deidara levantó su cara hacía al cielo al sentir las primeras gotas caer sobre él, no le molestaba en realidad la lluvia, solo que haría que el viaje se volviera un poco más tedioso. El clima parecía empeorar con cada segundo, pero solo lo notó realmente cuando Sasuke y su equipo se detuvieron para sacar y ponerse sus capas negras.

-Al menos viene preparados. Hm-. Pensó para si el rubio mientras se detenía en la rama de un árbol esperando para proseguir. Sin embargo, en el momento en que Sakura se detuvo en la misma rama junto a él noto que no era el caso de todos. La pelirrosa llevaba la ropa que le había provisto Akatsuki durante su cautiverio por lo cual no era ropa del todo abrigadora, y aunque Sakura no lo demostrara abiertamente era más que obvio que debía de empezar a tener algo de frío.

La medic-nin observaba como Sasuke y su grupo se ponían sus capas, sin poder evitar pensar que tan bueno hubiera sido tener una, pensamiento que fue interrumpido cuando sintió que el rubio junto a ella se movía.

-Toma-. Dijo Deidara quitándose su típica capa de Akatsuki y ofreciéndosela a Sakura.

La chica apenas y observó por un largo momento al muchacho, como si le costara entender que este le ofrecía tal prenda, y en realidad así era. No que no quisiera aceptar la prenda, porque vaya que si quería, la lluvia y el gélido clima habían empezado a calarle hasta los huesos, pero viendo la tela negra con nubes rojas frente a ella lo único que pasaba por su mente era… Akatsuki.

-No gracias… yo… estoy bien-. Respondió con sequedad la chica estirando su brazo para rechazar la prenda.

Aun así, el rubio sabía mejor que simplemente creer eso, más cuando la lluvia pareció empeorar de golpe. -¡Solo tómala si!-. Insistió Deidara empujando la a los brazos de Sakura y llamando la atención de Hebi, que se encontraba listo para seguir. -Aún tenemos bastante camino que recorrer y lo último que necesito es tener que lidiar contigo enferma. Hm-.

La joven medic-nin frunció el ceño, si Deidara iba a comportarse así, ella no se quedaría atrás. -Ni quien te lo pidiera -. Contestó Sakura empujando la capa de nuevo hacía los brazos del Akatsuki. -Yo puedo encargarme de mi misma, además por si lo olvidabas soy una medic-nin, y una bastante capaz de lidiar con un simple resfriado de llegar a ser el caso-.

El rubio bufo ante la testarudez de la chica, ¿Cómo podía ser que una buena acción o un acto de gentiliza como el que el había intentado tener se tornara en una pelea? Suigetsu, Jugo y Karin observaban la discusión con curiosidad, la relación entre la pelirrosa y el rubio era bastante extraña, por no decir entretenida; por su parte Sasuke apenas y los miraba con molestia, no quería perder tiempo en estupideces como esas, además ¿Por qué demonios Sakura no aceptaba y ya la estúpida capa? ¿Que acaso no veía que el estúpido rubio tenía razón?

-Deja de ser tan testaruda y tómala. Si-

-¡Ya te dije que no la quiero!-.

-ESTÁ LLOVIENDO, EL CLIMA CLARAMENTE SOLO VA A EMPEORAR, ASI QUE ¡¿POR QUÉ DIABLOS NO QUIERES UNA MALDITA CAPA PARA CUBRIRTE?!-. Estalló en ira Deidara ante la irracionalidad de la chica.

Y definitivamente el rubio no era el único que había llegado al límite. -PORQUE PREFIERO MORIR CONGELADA QUE USAR EL SIMBOLO DE ESA MALDITA ORGANIZACIÓN-. Respondió finalmente Sakura dándole su razón.

Las palabras de Sakura parecieron congelar el momento, ya que Deidara no siguió discutiendo, simplemente se quedó estático con el brazo extendido, empuñando la capa, mientras contemplaba el fuego y la decisión en la mirada de la pelirrosa. Esa misma mirada que había tenido el primer día que la conoció cuando pequeña, esa mirada que tenía cada vez que desafiaba la adversidad.

La fuerte lluvia seguía empapando los cuerpos de Sakura y Deidara, tanto así que se podía ver el agua escurriendo en sus rostros mientras ninguno se movía, cedía ni bajaba la mirada. El crudo ambiente fue interrumpido por uno de los integrantes de Hebi.

-Sakura-san, si quiere puede usar mi capa-. Ofreció amablemente Jugo, después de todo su capa era negra, y no representaba ningún tipo de afiliación con Akatsuki.

La mirada de Sakura y Deidara giraron enseguida hacía el pelinaranja, aun les costaba creer que una persona de apariencia tan tosca, más aún un integrante de Hebi fuera tan amable.

La chica negó levemente con su cabeza y dándole una amable sonrisa al gigante contesto. -No es necesario Jugo, gracias-.

-No dudes que si tuviera una capa también te la ofrecería preciosa-. Intervino Suigetsu, quien seguía con su típica ropa al descubierto. - Pero no tengo ya que a mi me gusta sentir la lluvia sobre mí. Aun así, deberías aceptar la oferta del grandulón, el clima ciertamente solo va a empeorar-.

Sakura pareció muda ante la amabilidad de los miembros de Hebi, silencio que fue roto por un conocido gruñido que llamó la atención de todos allí.

-Hmp. Basta de perder el tiempo-. Dijo Sasuke mirando con dureza a Sakura antes de darse la vuelta y retomar su camino.

-Espera Sasuke-kun-. Grito Karin partiendo tras el pelinegro y llamando la atención de la ojijade después de ver la fría mirada que le había dedicado el Uchiha casi que trasmitiéndole el cual molesta era.

Sakura volvió en si cuando vio Jugo saltaba frente a ella y empezaba a remover su capa para dársela.

-No-. Dijo la chica levantando la mano y tomando de mala gana la capa de Deidara. En verdad no quería usar el estúpido símbolo de Akatsuki, pero tampoco quería ser una molestia, menos para alguien tan amable como parecía ser Jugo. Además, había prometido a Deidara no interferir en la misión si la dejaba ir con ellos, claramente el retrasarlos era todo lo contrario.

Deidara apenas y observó como la chica se ponía su capa, en verdad era una visión muy extraña ver a la pequeña e inocente Sakura usando su enorme capa de Akatsuki, no era una visión agradable tampoco para él, pero eso no debía de ser importante en el momento.

Sin decir una palabra más los 4 integrantes retomaron su camino. No les tomó mucho tiempo el alcanzar a Sasuke y Karin, tampoco pasaron más de un par de horas cuando el clima empeoro. Ahora no era solo la fuerte lluvia y el viento los que irrumpían el tranquilo ambiente del bosque, sino que los fuertes rayos que caían a la distancia. Entre más fuerte era el sonido de la electricidad chocando contra la tierra, algo se estremecía con más fuerza dentro de Sakura, quien no podía dejar de asociar aquel sonido con el de la pelea final de Sasuke e Itachi.

Unos cuantos arboles detrás de ella, Sasuke parecía recordar lo mismo. La electricidad en el ambiente, la fuerza con la que caían los rayos, eran un claro recordatorio de su más poderoso Kirin, el que había usado para acabar con Itachi. Aunque no había pasado mucho tiempo desde aquella pelea, había varios momentos de esta que aún no eran claros para Sasuke, todo parecía ser un enorme revuelto en su mente, una secuencia de imágenes y sentimientos mezclados y sin sentido.

El pelinegro elevó un poco su mirada hacía el horizonte al ver un enorme rayo caer a la distancia, en ese momento su mirada se cruzo con la espalda de Sakura, quien iba a toda velocidad saltando de rama en rama unos cuantos metros detrás de Deidara, quien los encabezaba. Aun le costaba creer que Sakura hubiera estado allí en su pelea contra Itachi y no solo eso, sino que después de todos los ataques y la destrucción saliera ilesa. No sabía si sentirse culpable por ello, o simplemente aliviado de que no hubiera sido así, en verdad no sabía que sentir al respecto.

Una luz casi que cegadora anunció la caída de un nuevo rayo en las cercanías, cosa que distrajo más a Sakura haciéndola dar un mal paso y resbalarse, lo poco que pudo registrar el cerebro de la chica es lo dolorosa que sería la caída desde tal distancia, por lo cual apenas y cerró los ojos esperando el fuerte choque contra el piso, aun así el golpe nunca llego.

Sasuke quien venía tras de ella, observando su espalda mientras pensaba en lo acontecido hace ya varios días, notó apenas el pie de Sakura se deslizo en el tronco y previendo lo que esto causaría aceleró su paso hasta la chica para atraparla en el aire.

La pelirrosa pudo notar como en vez de ser envuelta por la dureza y frialdad del piso lo que la envolvían eran unos fuertes y cálidos brazos. Alguien la había salvado de lo que sería una muy dolorosa caída, ¿pero quién? Lo primero que Sakura vio al abrir sus verdes ojos fue la fuerte mirada que le dedicaba el Uchiha, mientras la sujetaba en sus brazos. Decir que se había sorprendido había sido poco.

El agua de lluvia escurría de la frente, la nariz y el mentón del Uchiha hasta llegar a Sakura al encontrarse en sus brazos. Miles de pensamientos volaron en una milésima de segundo por la mente de Sasuke. ¿Cuándo había sido la ultima vez que había sostenido a Sakura asi?, no era la primera, la había salvado cientos de veces cuando eran más jóvenes, pero aun así, parecía ser algo totalmente nuevo y diferente. Tal vez porque ya no eran los mismos pequeños niños, tal vez porque ya no eran un par de compañeros en el equipo 7 o hasta tal vez era la enorme capa de Akatsuki que recubría a la chica y la parecer realmente fuera de lugar. Había visto a Sakura con la capa de Deidara desde que los habían alcanzado, la sola imagen le causaba incomodidad, lo cual no terminaba de entender, después de todo ¿Qué tenía de malo que Sakura usara una capa de Akatsuki cuando el mismo se había unido a ellos?.

En todo caso los pensamientos de Sasuke se perdieron cuando Sakura abrió los ojos y le dedico una fija mirada llena de incredulidad. Ambos chicos se observaron fijamente. Ninguno sabía que buscaba en el otro ¿rastros de quien había sido antes esa otra persona?¿de lo que habían sido ellos mismos?¿De lo que quedaba?

Aun asi ese pequeño momento fue interrumpido por el sonido de unos pasos acercándose a ellos seguidos de una preocupada voz. -Sakura-. Ninguno de los dos tuvo que voltear, para saber que se trataba de Deidara.

Todo había sucedido tan rápido, por lo que los demás apenas y notaron lo sucedido cuando sintieron que el chakra de Sakura y Sasuke empezaba a quedarse atrás. Deidara se detuvo y giró en el momento para ver como un poco más atrás en el suelo, el Uchiha sostenía a la pelirrosa en sus brazos mientras esta apenas y abría sus ojos casi que con temor.

Apenas el Uchiha escuchó la voz de su compañero de Akatsuki soltó lentamente el agarre para dejar a la chica ponerse de pie. Podía sentir la mirada de Suigetsu y los demás en su equipo sobre él, y sabía exactamente lo que estaban pensando, ya que era lo mismo que pensaba el ¿Qué demonios había sido eso?¿Por que diablos la había salvado?

Sasuke no era de los que iba por ahí actuando heroica y benevolentemente, pero así como había sucedido años atrás en el país de las Olas en su pelea con Naruto en contra de Haku, su cuerpo pareció actuar por si solo.

El pelinegro apenas y observó como Sakura ponía sus pies en el suelo aun con algo de confusión antes de levantar su mirada y dedicarle una amable sonrisa al rubio frente a ellos. -Lo siento, yo me distraje un poco y resbalé-.

La dura mirada que le dedicaba el rubio a la pelirrosa parecía no cambiar. Viendo esto Sakura camino hasta quedar junto a el y apoyando su delicada mano sobre el empapado brazo del chico dijo con amabilidad. -Sigamos-. Aunque el rubio pareció considerarlo por unos segundos, bajo su mirada hasta el sitio donde la cálida mano de Sakura y su brazo hacían contacto para finalmente asentir y saltar nuevamente a los árboles.

Sakura estaba a punto de seguirlo, sin embargo, antes de hacerlo volteó a ver al Uchiha y con una sonrisa que Sasuke nunca creyó volver a ver y menos dirigida a él, le susurró. -Te lo agradezco… Sasuke-kun-.

Luego de esto Sakura saltó nuevamente a lo alto de los árboles, mientras que Hebi observó por unos segundos más a su inexpresivo capitán antes de proseguir su camino. El Uchiha permaneció unos cuantos segundos más pensando en lo recién acontecido, ¿Cómo podía ser que después de tantos años entrenando a su cuerpo y su mente, estos parecían revelarse a causa de esa… molestia?

El grupo avanzó lo quedaba del día, cuando finalmente decidieron detenerse y descansar. La tormenta había cesado ya hace un par de horas asi que no tuvieron mayor problema armando el campamento.

-Volveré en un rato, tengo que enviar un mensaje de vuelta a la base-. Anunció Deidara luego de haber comido algo y haberse cambiado. Hebi apenas y lo observó, mientras Sasuke miraba al fuego y afilaba su espada.

Sakura quien se encontraba extendiendo la capa de Deidara en un árbol cerca de la fogata para secarla giró enseguida a verlo con algo de duda. Pensó que no quería que estuviera sola con Hebi, pero bueno si lo hacía no había problema alguno, no solo dudaba que le hicieran algún daño sino que de intentarlo ella podía defenderse sola.

El rubio le dedico una seria mirada a la pelirrosa antes de decir. – Mis creaciones me mantendrán al tanto de… si algo extraordinario ocurre por acá-. Bueno ahí estaba pensó con algo de gracia Sakura, Deidara se iba pero no la dejaría sin vigilancia alguna.

-No te preocupes Dei-kun, estoy segura que nada sucederá-. Dijo la chica dedicándole una sonrisa, el chico apenas y asintió antes de desaparecer.

Tan pronto el rubio de Akatsuki se marchó, el silencio empezó a consumir el campamento. Hasta que… -Bien, iré a refrescarme en el lago que pasamos al llegar acá-. Anunció Sakura sacando las pocas cosas que tenía de su carpa. -¿Karin te gustaría acompañarme?-

A decir verdad Sakura tenía bastante curiosidad sobre la peliroja, su papel en Hebi, el porque Sasuke la había escogido y le había pedido unirse a el, a lo mejor si pasaban un poco de tiempo juntas…

-Ni de broma, lo último que quiero ver hoy es más agua. Prefiero dormir-. Respondió de forma osca la peliroja levantándose y yendo a su carpa.

Sakura apenas y soltó un cansado suspiro casi que de decepción, hubiera querido saber un poco más de Karin, pero ni modo.

-Si quieres yo puedo acompañarte. No es por presumir, pero soy muy bueno tallando espaldas-. Sugirió pícaramente Suigetsu a lo cual Sakura apenas y rodó los ojos.

-No gracias, asi esta bien-. Respondió Sakura dándose la vuelta y empezando a caminar entre los arboles.

Sasuke apenas y levantó por un segundo la mirada para ver a la chica, sin embargo decidió que lo que hiciera ella no era de su incumbencia y regresó al mantenimiento de su espada.

No habían pasado más de media hora cuando Jugo se retiró a descansar dejando solos a Suigetsu y Sasuke ante la fogata.

-Vaya, creo que me costará un poco conciliar hoy el sueño, ire a dar una vuelta-. Comenzó Suigetsu levantándose.

Sasuke levantó finalmente su cabeza para ver como Suigetsu se marchaba exactamente por donde lo había hecho Sakura, y dando un pequeño resoplido se levantó mientras pensaba. -Vaya molestia-. Antes de desaparecer.

Suigetsu apenas y podía contener la emoción, no que fuera un enfermo o un pervertido, pero ciertamente la pelirrosa tenía lo suyo y era más que obvio, no por nada aprovechaba cada ocasión para hacerle sus picaros comentarios, echaría una rápida ojeadita y bueno, si Sakura quería algo más que una ojeadita...

Casi que podía sentir y escuchar el suave chapoteo del agua, por lo cual pensó en acelerar su paso sin embargo, algo se atravesó en su camino, bueno más exactamente en el de su garganta haciéndolo frenar en seco.

- A donde vas-. Dijo con un tono de voz un poco más mortífero de lo normal Sasuke mientras apuntaba su recién afilada espada al cuello de su compañero.

El ninja del agua pasó saliva pesadamente, no tanto por el filo contra su cuello, ya que ciertamente por su consistencia acuosa podría salir fácilmente librado, sino por el aura oscura y fría que parecía irradiar en ese momento e Uchiha. -Emm, simplemente estoy dando un paseo-.

-Lo mejor será que continúes tu paseo por otra parte-.

Suigetsu sonrió altaneramente mientras alejaba la espada de Sasuke con su mano. -No lo sé, no quisiera perderme la vista que ahí por aquí-.

Aunque no fuese perceptible para Suigetsu por la oscuridad del bosque y por lo estoico del Uchiha, la mandíbula de Sasuke se apretó con un poco más de fuerza de lo habitual, sabía perfectamente a lo que se refería el ninja de agua y no le gustaba para nada.

-Suigetsu-. Dijo a modo de amaneza Sasuke

-¿Que? Vamos Sasuke, aliviánate un poco, ¿o enserio me vas a decir que no tienes ni un poco de curiosidad por ver que tanto a crecido tu ex compañera de equipo?-. Intento convencerlo sabiendo que el Uchiha había descubierto sus intenciones. -Tómalo como una pequeña jugarreta-.

-No creo que si su prometido se entera le cause la misma gracia-. Dijo con firmeza el Uchiha, viendo de medio lado como una de las pequeñas aves de Deidara se encontraba unos metros más adelante vigilando de lejos a la chica.

-Aaaa, pero si es por eso ni te preocupes. El no es su prometido, así que no es como si tuviera algo que decir al respecto-.

Aunque el semblante del Uchiha no cambio, Suigetsu pudo sentir como su mirada se intensificaba sobre él.

-Entonces eso es un…-

-Regresa al campamento-. Dijo tajantemente el Uchiha, dándole a entender a Suigetsu su no rotundo. El ninja de agua dio un cansando respiro y se dio la vuelta para regresar mientras profería todo tipo de maldiciones por debajo de su aliento hacía el Uchiha.

Sasuke apenas y vio alejarse a un muy inconforme Suigetsu cuando escucho algo moverse tras de el haciéndolo tensarse y ponerse en guardia, sin embargo con lo unico que se encontró fue con un par de ardillas saltando entre las ramas y causando un leve ruido. El pelinegro suspiro cansado y volvió a guardar su espada, lo mejor sería volver al campamento, allí sería más fácil mantener un ojo sobre Suigetsu sin embargo no pudo evitar mirar a la dirección en que sentía el chacra de su excompañera, definitivamente el ninja de agua había estado demasiado cerca.

Sakura apenas y se había dado un rápido chapuzón, a decir verdad no se encontraba de animo para quedarse mucho tiempo en el agua, Karin tenía razón, habían tenido más que suficiente agua por un día. Así que luego de un rápido baño la chica se volvió a vestir y se sentó en la orilla simplemente sumergiendo sus cansados pies en el agua. No pasó mucho tiempo cuando escucho unos extraños ruidos provenientes del bosque, no eran muy fuertes, es más parecían ser leves murmullos, pero para un oído hábil como el de la kunoichi eran la señal de que…alguien o algo se acercaba.

Por su parte el Uchiha no entendía el porque se había precipitado a salvarla en cuanto la vio resbalarse del árbol ni ahora bajo las intensiones de Suigetsu. Tener a Sakura cerca nuevamente era molesto, parecía ser que su sola presencia lo perturbaba, ni mencionar la forma en que ella ahora actuaba, claramente no era la misma niña de 12 años que había dejado en una banca.

Y como si no hubiera suficiente de Sakura en sus pensamientos.

-¿Sasuke-kun?-

Sasuke pareció volver en si cuando vio a la pelirrosa aparecer frente a él. Su primer pensamiento siendo -Descuidado-.

Frente a el se encontraba una Sakura con el pelo escurriendo agua. La chica apenas y había escuchado unos extraños ruidos por lo cual se adentro con sigilo al bosque a investigar de que se trataba, para encontrarse con un inmóvil Sasuke observando casi que a la nada. El pelinegro no dijo nada, solo la observó por un momento antes de darse la vuelta para volver al campamento.

-Sasuke-kun ¿Qué haces aquí?-.

-Demonios-. Fue lo único que pensó el Uchiha, ¿habría alguna forma de explicar la situación sin en verdad hacerlo?

A unos cuantos kilómetros de allí Deidara parecía rezar en un pequeño altar en la mitad del bosque, sin embargo con una increíble rapidez forma varias señas con sus manos cuando el altar se abrió lo suficiente para que el rubio pusiera dentro un pergamino y recogiera otro. -Lo mejor será regresar cuanto antes, no confió mucho en Hebi y ni pensar en cuantos problemas debe estar metiéndose Sakura-. Pensó para si el chico guardando el nuevo pergamino para tomar el camino de regreso.

De vuelta con Sasuke y Sakura. La ojijade permanecía a la expectativa de que el Uchiha respondiera, mientras el chico se maldecía por si quiera haber ido hasta ese sitio en primer lugar, en segundo por quedarse como un idiota en la mitad de la nada para que Sakura lo descubriera y en tercero por haberse detenido cuando la escucho formular la pregunta.

-Reviso los alrededores-. Mintió Sasuke no sabiendo que más decir.

La pelirrosa pareció pensar por un momento las palabras del chico, pero no encontrando nada extraño en ella simplemente asintió, aunque sabía que Sasuke no lo percibiría al encontrarse de espaldas.

-Ya veo-.

El silencio empezaba a tornarse un tanto pesado e incómodo, la mayoría sus interacciones con el Uchiha desde su reencuentro habían sido, poco menos que placenteras para ambos, cosa que no le sentaba bien a Sakura y menos si quería acercarse a el para hacerlo entrar en razón. Asi que armándose de valor la chica se aventuro a hablar esperando lo mejor.

-En verdad te agradezco … lo de hoy-.

-...-

-Hubiera sido una caída en verdad… dolorosa jeje-.

-Lo hice para no retrasarnos más-

-Amm, ya veo… en todo caso, gracias-

-Es tarde-. Dijo Sasuke intentando dar por terminada la molesta charla

-Si, lo es… deberías ir a descan…-

-Haré guardia-.

-¿NUEVAMENTE!?... Pe...pero no has descansado nada en dos días, necesitas-.

-Nadie pidió tu opinión-.

La frialdad de Sasuke hizo callar a Sakura, sabía que presionarlo solo empeoraría la cosas por lo cual apenas vio que el Uchiha empezó a caminar hacía el campamento lo siguió en total silencio. Una vez llegaron al sitio, lo encontraron en total silencio, de seguro los demás ya se habían ido a dormir, es más hasta la fogata ya estaba apagada. Viendo esto Sasuke dio un gran salto a lo alto de un árbol que le serviría para vigilar el campamento en la noche, después de todo, no tenía un mejor sitio donde dormir al rehusarse a compartir una carpa con Karin. Vio como la pelirrosa apenas y le dedico una mirada antes de entrar a su carpa con sus cosas, no pudo evitar sentir un deje de extrañeza ante tal gesto, ni siquiera había intentado desearle las buenas noches como antes, extraño, pero suponía que estaba bien.

Sasuke se acomodó sentándose en la rama y apoyando su espalda contra el tronco del árbol, aunque no durmiera podría reponer así un poco de energía. Cerró brevemente los ojos, dando un largo suspiro como dándose fuerza para poder pasar la noche, cuando sintió un leve movimiento en la rama que lo obligo a abrir sus ojos ahora alumbrados por el sharingan de golpe.

-Soy solo yo-. Dijo Sakura viendo la reacción del Uchiha a su llegada. La chica acababa de saltar a la misma rama en que se encontraba Sasuke y parecía que no tenía intenciones de irse próximamente ya que empezaba a sentarse junto a el.

-¿Qué quieres?-. Pregunto el pelinegro desactivando el sharingan, pero sin disminuir la frialdad de su mirada.

-Vine a hacer guardia-. Respondió con simpleza Sakura ganándose una mirada de fastidio por parte de Sasuke.

-Te dije que yo lo haría-. Sasuke la miró como la molestia que era. -Regresa a tu carpa Sakura-.

La chica apenas y subió sus hombros como quitándole importancia al asunto, mientras se cubría con la manta que había llevado. -Si tanto te molesta puedes ir tu, yo haré guardia esta noche-.