Tan pronto como amaneció el grupo partió del pueblo, había sido una noche buena para la mayoría, pero no para Sasuke. Cada noche empezaba a parecerle más larga que la anterior, y aunque le pesara aceptarlo, la causa se encontraba sonriendo, alegando y saltando de árbol en árbol unos cuantos metros frente a él.
Sakura y Deidara peleaban como siempre por todo y por nada mientras avanzaban en el camino. La discusión no era lo que llamaba la atención del Uchiha, sino la facilidad con la que se desenvolvía el uno frente al otro. ¿Cómo podía un miembro del temido Akatsuki dejarse tratar así y más por una niñita? La pelirrosa le mostró la lengua al rubio intentando ofenderlo por algo que le había dicho, pero este en respuesta simplemente cerró más la distancia entre ellos mientras saltaban de rama en rama y le devolvía el gesto.
El Uchiha arrugó el entrecejo, esas sencillas acciones le recordaban la larga noche que acababa de pasar, en la cual había presenciado como la distancia entre ambos jóvenes parecía disminuir entre más avanzaban los minutos, aunque fuera de forma inconsciente. Aún le costaba creer que la pareja frente a él hubiera terminado compartiendo nuevamente una cama, más cuando él les había cedido la habitación con dos camas dobles.
El mal humor del Uchiha solo empeoraba al notar como sus pensamientos se veían afectados por tal estupidez. Es decir, él tenía un objetivo claro que cumplir, como siempre; pero como cuando era joven, ese objetivo parecía ser opacado por la presencia de un par de idiotas.
Suigetsu, Karin y Jugo apenas observaban a su líder de reojo, conocían el humor de perros del ex ninja de la hoja, solo que no encontraban una razón que lo hubiera disparado. El chico podía ser exigente, frío y un tanto desalmado, pero nunca pensaron que fuera irracional como pareció serlo esa mañana cuando los levantó 1 hora y media antes de lo acordado para salir de la pensión. Los había sacado a cada uno de la cama casi que a patadas.
Entre más avanzaba el grupo, más podían ver el cambio en el panorama, y especialmente en la vegetación. Sakura dio un largo respiro intentando absorber los diferentes y conocidos aromas.
-Parece que hemos llegado al país del Fuego. Hm- Dijo Deidara, a lo cual Sakura respondió con una enorme sonrisa. Empezaba a sentirse como en casa. Los sentidos de la chica parecían no ser los únicos en captar la familiaridad del ambiente. Sasuke podía reconocer parte de la fauna, flora, pero a diferencia de su ex compañera de equipo, el chico no parecía tan complacido por el ambiente y como podía estarlo cuando estaba tan lleno de recuerdos.
- - - FLASHBACK - - - -
-Sakura-chan! Sakura-chan! ¡Mira lo que tengo!-. Gritaba un emocionado Naruto de 12 años mientras saltaban de árbol en árbol por ese mismo bosque muchos años atrás con el equipo 7, camino a una nueva misión.
-Naruto- Dijo con sigilo Kakashi sin perder el pasó frente a ellos ni desviar la mirada de su libro.
Sasuke soltó un cansado bufido, ¿Cuándo aprendería ese dobe? -Guarda silencio Usuratonkashi, estamos tratando de pasar desapercibidos-.
Naruto frunció el ceño, pero no se desanimó, simplemente alcanzó a Sakura para presentarle lo que llevaba en su mano con una enorme sonrisa. -Mira Sakura-chan ¿no es bonita? -.
La pelirrosa apenas y le dedicó una rápida mirada al Usumaki, llevaba consigo una extraña flor. La planta era más grande que la palma de su mano, tenía 5 pétalos cada uno de diferente color pero que a la vez contrastaban. -Se ve algo… exótica-.
Naruto vio el comentario como algo positivo ya que su sonrisa se agrando aun más. -Es para ti Sakura-chan, se que te gustan las flores y esta es… muy muy bonita y especial…. Como tú. Dattebayo!-.
Llevaba tiempo siendo compañera con Naruto, y si bien no soportaba muchas veces su manera atolondrada e intensa de ser, había veces como esas que simplemente le era difícil resistirse, por lo cual la chica con una amable sonrisa tomo el obsequio y lo puso en su cabello como un adorno. -Gracias Naruto-.
- - INTERRUPCIÓN DEL FLASHBACK - - -
-Lo mejor será detenernos por hoy y acampar. Hm-. Dijo Deidara deteniendo al grupo y sacando a Sasuke de sus ensoñaciones. El Uchiha apenas y empezaba a notar que había anochecido, especialmente cuando el equipo empezó a reunir todo lo necesario para armar una fogata.
-Es un buen aire el que se respira aquí en la tierra del fuego-. Dijo Deidara viendo como Sakura realmente parecía inhalar y disfrutarlo.
La chica mantenía los ojos cerrados tratando de saborear el aroma y el momento, mientras en su rostro se dibujaba una enorme sonrisa. -Si, tiene la mayor variedad de flora conocida, eso le da ese especial aroma-.
Como afirmando lo dicho Karin volvió con unos cuantos troncos en sus manos para la fogata mientras a su vez traía un racimo de extrañas flores. -Miren lo que encontré! ¿Alguna vez habían visto algo como esto?-.
Sakura que apenas abría los ojos rio por lo bajo al observar a Karin, mientras Sasuke al verla llegar y tras la pregunta le dirigió una extraña mirada, que para alguien que lo conociera más que bien parecería hasta… divertida?; Deidara por su parte apenas y subió una ceja, no sabía mucho de herbología y plantas, pero unas cuantas cosas había podido aprender al respecto con Sasori.
-¿Qué?- Exclamó con recelo Karin tras la extraña actitud de sus compañeros.
-Umm…- Empezó un pensativo Deidara tratando de recordar donde había visto antes esas extrañas plantas.
-Karin, lo mejor será que te des un baño-. Dijo Sasuke sin el menor recato, haciendo que la chica palideciera, ¿Qué acaso Sasuke le estaba diciendo que olía mal?
Sakura negó levemente mientras llevaba su mano a su cabeza, definitivamente el Uchiha necesitaba trabajar en su manera de comunicarse. -Lo que Sasuke-kun quiere decir es que lo mejor será que te deshagas de esas flores ya que pueden ser… un poco peligrosas y ya que tuviste contacto directo con estas te des un baño-.
Una de las cejas de Karin subió mientras miraba con escepticismo a la medic-nin. -¿Cómo lo sabes?-
Sakura rió nuevamente por lo bajo ante el recuerdo. -Lo sé, créeme que lo sé-
- - CONTINUACIÓN DEL FLASHBACK - - -
No llevaban más de 1 hora de camino, pero empezaba a parecer eterno, especialmente para Sakura y Naruto que de repente no podían dejar de rascarse.
-¡Que demonios! Me siento como… si tuviera piojos o peor… pulgas! ¡Shaaa!-. Pensó la joven Sakura al no poder controlar más sus impulsos de rascarse.
-¿Todo bien allá atrás?-. Preguntó con su calmada voz Kakashi apenas mirando sobre su hombro a Sakura y Naruto, los sentía un tanto… inquietos. Si bien Sasuke también lo percibió, como siempre prefirió no darle importancia, después de todo, de seguro no era más que otra de las estupideces de sus compañeros.
-Todo está bien Kakashi- sensei, no se preocupe jeje-. Dijo Sakura tratando de mantener la calma, lo menos que quería era que Sasuke pensara que era una piojosa.
-No se ustedes, pero creo que en este bosque los mosquitos son carnívoros. Dattebayo! ¡Me están comiendo vivo!-. Gritó Naruto rascándose con urgencia y llamando la atención de los demás.
El comentario definitivamente alertó a Sasuke y a Kakashi, ¿mosquitos?, ni siquiera habían visto el primer enjambre de insectos. El jounin se detuvo enseguida y miró a su pobre adorable y desesperado alumno. -Déjame ver esas picadas Naruto-.
Aun así cuando Naruto intentó mostrarle los rastros dejados por los insectos a su sensei lo único que pudo encontrar este de extraño era la irritación y leve hinchazón en las manos del Uzumaki, dejando a Kakashi un tanto pensativo.
-Hmp. Eso te pasa por no lavarte nunca las manos Usuratonkashi-. Se burló con sorna Sasuke. No muy lejos de allí Sakura intentaba controlarse lo mejor que podía, pero le estaba costando cada vez más trabajo.
-Cállate! Teme! tú...- empezó Naruto sin embargo la fuerte rasquiña no lo dejo continuar. -AAAAAA! ¡Pero qué diablos! ¡Me pica todooo! Dattebayo-.
-YA CÁLLATE NARUTO! ¡Solo lo haces peor!-. Gritó una enojada Sakura, definitivamente ver a alguien rascarse era contagioso.
-Pero Sakura-chan…- Intentó decir el Uzumaki, sin embargo en cuanto volteó a mirar a su compañera al tiempo que Sasuke y Kakashi, la reacción general fue casi que la misma, de mudismo... hasta que… -¿Sakura-chan… te creció más la frente?-.
-SHANAROOOO!-. Gritó Sakura no pudiendo contenerse más mientras empezaba a rascarse el cuerpo con desesperación, especialmente la parte de su frente donde reposaba la exótica flor.
- - INTERRUPCIÓN DEL FLASHBACK - - -
-JAJAJAJAJAJA ese Naruto-. Reía a lo loco Suigetsu tras escuchar la historia de Sakura.
Sakura rió también ante el recuerdo. -No solo tuvimos que suspender la misión por un par de días, sino que Naruto y yo tuvimos que bañarnos en un arroyo helado hasta que la picazón e irritación desaparecieron-. Si bien en su momento solo había querido matar a Naruto por darle una planta que terminó siendo tóxica ante el simple contacto, ahora recordaba la anécdota con algo de calidez en su corazón, todo lo que había vivido junto al equipo 7 tenía ese efecto en ella.
Deidara también rió por lo bajo mientras no dejaba de imaginarse la escena y especialmente a la pequeña Sakura. -Baka jajaja, esa obsesión por las flores va a ser tu perdición-. Sakura apenas sacó su lengua en respuesta.
Karin había ido a darse un baño tras la advertencia de Sakura, mientras Jugo se había retirado a su carpa luego de otro par de historias y anécdotas que había compartido la pelirrosa con el grupo acerca de sus días como genin y su equipo especialmente en la tierra del fuego. Uno a uno se fue retirando a sus carpas, necesitaban descansar para continuar su camino al día siguiente.
-Hora de ir a dormir. Hm-. Dijo Deidara estirándose y bostezando. En verdad estaba muy cansado.
Sakura vio como el único que quedaba allí además de ellos era Sasuke, ya que tras la repartición de las carpas en días anteriores el no tenía realmente una. El Uchiha parecía no determinar nada de lo que pasaba a su alrededor desde que se habían sentado allí, pero Sakura sabía mejor que creer eso.
-Yo… voy a ir por algo más de agua-. Dijo Sakura al rubio quien la miró con algo de duda. -No tardaré mucho-. Agregó tomando una cantimplora y alejándose un poco del sitio.
-Hmm. Bien, no vayas muy lejos que no tengo energía para buscarte si te pierdes. Si-. Respondió el chico entrando a la carpa sin más.
Pasaron unos pocos minutos en que Sasuke pudo disfrutar del silencio que lo rodeaba mientras no perdía de vista el fuego que se consumía aun en la fogata frente a él, hasta que… -Este bosque... contiene bastantes recuerdos-.
El Uchiha ni siquiera tuvo que desviar su mirada para saber que quien había hablado era Sakura, quien ahora tomaba asiento en el tronco junto a él. Aunque estuviera de acuerdo con lo dicho por la pelirrosa, prefirió no responder nada, ya de por si era suficiente haber tenido que rememorar todas las historias que había compartido la chica con su equipo.
La pelirrosa suspiró con profundidad, se preguntaba si Sasuke no se había parado dejándola hablando sola, porque no la estaba escuchando o porque lo hacía y no le importaba, aun así siguió probando suerte con su monólogo. -A veces pareciera que todo lo que vivimos no fue más que un sueño, un hermoso y lejano sueño-.
-O una pesadilla. Replicó el Uchiha.
-No creo que todo lo que viviste junto a nosotros fuera una pesadilla-. Dijo Sakura dejando su puesto en el tronco para sentarse en el piso y usarlo de respaldar mientras miraba hacía arriba. -¿Recuerdas aquellas noches en que descansábamos mirando las estrellas? -.
La mirada de Sasuke no pudo evitar desviarse por unos leves segundos de la fogata hacía el rostro de Sakura, ver el reflejo de los astros en esos enormes y brillantes orbes verdes, hacían de ese un recuerdo difícil de olvidar.
-Hmp-.
Sakura no separó su vista del cielo, pero aun así el monosílabo de su ex compañero la hizo sonreír.
-Me sorprende que no les hayas contado también eso hoy-. Comentó con algo de molestia el pelinegro.
Hubo un corto silencio antes de que Sakura volteara su cabeza hacia donde Sasuke finalmente, haciendo que el le devolviera la mirada, y con la más grande de las sonrisas la chica respondió. -Hay recuerdos que son demasiado valiosos para compartir-.
Por un momento la sonrisa y el brillo en los ojos de Sakura envueltos en el intoxicante aroma de ese bosque hicieron que el Uchiha viera frente a el no a la testaruda kunoichi de 15 años sino a la joven de 12.
- - - CONTINUACIÓN DEL FLASHBACK - - -
-Kakashi dijo que esperaría por el dobe para que no se quedara dormido en el agua y se lo llevara la corriente-. Anunció Sasuke de 12 años llegando al campamento que habían armado con su equipo mientras Naruto y Sakura dejaban de sufrir las reacciones a las toxinas de la flor.
La ojiverde que se encontraba en su bolsa de dormir recostada con la mirada perdida pareció no escucharlo.
-¿Sakura?- Llamó el Uchiha nuevamente ante el extraño comportamiento de su compañera, ella nunca lo ignoraba. Aun así, la chica no reaccionó sino hasta que sintió algo apoyarse en su frente, que la devolvió de vuelta a la realidad.
-Sasuke-kun…- Dijo sonrojándose de sobremanera al ver que aquello que se posaba en su frente era la mano del pelinegro.
-Parece algo de fiebre-. Dijo el chico retirando su mano y parándose nuevamente. -Se lo informaré a Kakashi-.
-no… no…-. contradijo con afán Sakura. -Estoy bien-. Francamente, si Sasuke había sentido algo de temperatura era a causa del nerviosismo que le causó el verlo tan cerca y el simple contacto con él.
Sasuke pareció estudiarla por un momento, ya que ninguno conocía la dichosa flor que les había causado tantos problemas tampoco sabían que otros efectos podría tener. -Parecías algo… ida-.
Sakura se sonrojó nuevamente. -Yo... lo siento… es solo que…-
-…- Sasuke esperaba con impaciencia que la chica acabara la frase, mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho y endurecía la mirada, poniéndola aún más nerviosa.
-Me perdí observando las estrellas-.
El temple de Sasuke cambió de fastidio a uno de incredulidad, o eso pudo percibir Sakura cuando el chico subió un poco una de sus cejas.
-Jemm… es una costumbre que tengo… para tranquilizarme-.
-Hmp. Tranquilizarse…- repitió Sasuke como si no entendiera las palabras de la chica. Y vaya que no las entendía, para el era algo tan estúpido como el hábito de Shikamaru de perder su tiempo viendo las nubes. Aun así, cuando vio el brillo en los ojos de Sakura al volver a mirar hacia el cielo no pudo evitar él mismo echar un vistazo. Minutos más tarde Kakashi y Naruto regresaron al campamento para encontrar a Sakura y a Sasuke recostados cada uno por su lado pero observando hacia la misma dirección, al cielo estrellado.
- - - FIN DEL FLASHBACK - - -
La mirada de Sakura era más de lo que Sasuke podía soportar en ese momento, especialmente considerando los recuerdos que podían traer a colación, por lo cual el Uchiha apenas y desvió su vista como hace muchos años, hacia el cielo lleno de estrellas.
A la mañana siguiente Deidara se despertó más temprano de lo normal, y por una muy específica razón. -¿Dónde demonios está Sakura?-. Pensó con afán al no sentir la presencia de la chica ni su calidez en la carpa. Recordaba haber llegado a la tienda y haber esperado a Sakura y …. haberse quedado dormido al sentir el chakra de Sakura acercarse de nuevo al campamento. ¡Pero demonios! Si la chica había vuelto sana y salva después de ir por más agua, ¿en dónde diablos estaba?
No tuvo que indagar mucho ya que apenas y salió de su carpa pudo ver a Sakura durmiendo frente a lo que quedaba de la fogata. Deidara miró alrededor, no había rastro de nadie más allí, por lo cual no se explicaba ¿de quien era esa capa negra que la arropaba?. -De seguro debe ser del grandulón, es el único lo suficientemente amable. Hm -. Pensó Deidara mientras recogía con cuidado a la chica y la llevaba a su tienda, aun le quedaban algunas horas para poder descansar.
Un poco más tarde Sakura empezó a moverse entre sus sueños y la realidad. Podía sentir la calidez de un cuerpo envolviéndola, abrazándola con suavidad y a la vez fortaleza por la cintura, era una sensación bastante placentera, aun más cuando suspiró el embriagante aroma que la había envuelto durante la noche. Recordaba haberse quedado junto a Sasuke, viendo las estrellas como hace muchos años. – Ummm … Sasuke-kun…-. Soltó la chica por lo bajo entre suspiros. ¿Y ahora… ahora qué?... Sasuke la estaba ¡¿abrazando?¡ Sakura se levantó como un resorte, decir que estaba desubicada era poco, había despertado de secuestros con más idea de donde estaba. -¿Una carpa? ¿Como llegué aquí? ¿qué fue lo que…?-.
-5 minutos más… Si-. Decía Deidara aun entre sueños atrayendo a Sakura nuevamente hacía el luego de su sobresalto.
No le tomó más tiempo a la chica entender dónde estaba y por qué. De seguro Deidara la había encontrado durmiendo afuera a la intemperie y la había traído dentro de la tienda. Sakura soltó un largo suspiro, eso o el haber compartido con Sasuke aunque fuera algo tan mínimo como eso había sido solo un sueño. -No, no fue un sueño-. Se dijo Sakura así misma al mirar la capa en la que estaba envuelta, una capa con el embriagante y característico aroma del Uchiha. Aun así, esto más que certeza le trajo una nueva confusión. –¿Cómo demonios llegó esta capa a mi?-.
El equipo no tardó en alistarse y retomar su camino. Sakura había guardado en su maleta la capa de Sasuke, esperaba que no lloviera por ahora ya que prefería devolvérsela en privado.
El Uchiha se mantenía frente al grupo, quería apresurar el paso y salir cuanto antes de la tierra del fuego, que por sus cálculos les tomaría al menos otros dos días. Saltaban a toda velocidad de árbol en árbol, tenían que ser muy discretos al movilizarse por los territorios de Konoha; más habiendo entre ellos varios criminales de rango S y una valiosa medic-nin considerada como desaparecida. Cuando llegó nuevamente la noche Sasuke insistió en no detenerse ya que sentía que todos estaban lo suficientemente descansados, aun así, las cosas se complicarían, y no era de extrañarse, siempre lo hacían.
-¿Jugo… te encuentras bien?-. Le preguntó Sakura acercándose al gigante, llevaba un buen tiempo viéndolo de lejos mientras saltaban, este parecía sujetarse la cabeza y perder de vez en cuando el equilibrio.
A Deidara no le agradaba la cercanía que empezaba a crearse entre Sakura y algunos de los integrantes de Hebi, pero viendo que el pelinaranja era el más amable y considerado de todos, prefirió no intervenir y dejar a Sakura ser, después de todo ¿Qué era lo peor que podía pasar?
El gigantón pareció no escucharla por lo cual Sakura decidió ponerse a la par con él, lo mejor sería hacerle una rápida revisión. La chica estaba por alcanzar el hombro del pelinaranja, cuando este se detuvo en seco. -Jugo…- Susurró con algo de preocupación nuevamente la medic-nin; sin siquiera voltearla a mirarla el pelinaranda agarró con fuerza la mano extendida de la chica.
-¡SASUKE!-. Llamó Karin al sentir el cambio de chakra en su compañero, un cambio que para ahora todo Hebi conocía bastante bien. El Uchiha y Suigetsu apenas y alcanzaron a detenerse para ver como Jugo agarraba la mano de Sakura y la tiraba con toda su fuerza hacía el lejano piso.
-¡TE VOY A MATAR!-. Gritó el pelinaranja a la ojijade mientras se lanzaba tras de ella con la intensión de aplastarla tras la caída.
-Maldición- Siseó Deidara tratando de apresurarse para interceptar a Sakura, pero sabía que ni con toda su velocidad lo lograría.
El cuerpo de Sakura impactó el suelo, ese golpe definitivamente iba a dejar más que un morado, pensó la medic-nin tratando de mover su ahora adolorida espalda, sin embargo, no tuvo mucho tiempo cuando vio lo que se venia encima, literalmente.
-No puede ser-. Dijo la chica para si viendo como un Jugo sediento de sangre se dirigía en picada hacía ella, apenas y pudo reunir chakra en sus manos para detener los puños de Jugo a tiempo.
Sasuke y Suigetsu se dirigían a la escena tan rápido como podían. No podían creer que Sakura hubiera podido detener un golpe tan potente como el de Jugo. Aun así, era obvio que no duraría mucho a ese paso.
El primero en llegar y socorrer a la pelirrosa fue Deidara, quien no perdió el tiempo y usó su manejo sobre la tierra para crear una enorme roca que golpeara a Jugo apartándolo de Sakura, y luego un muro para contenerlo ya estando lejos de ella.
-Sakura ¿Te encuentras bien?-. Preguntó el rubio llegando al cráter donde estaba ahora la chica.
-Dei-kun…- Dijo apretando los dientes la ojijade con notorio dolor. -Estoy bien, fue solo… un golpe-.
Definitivamente ese golpe contra el suelo no había sido nada suave y menos considerando el posterior intento del pelinaranja por aplastarla con toda su fuerza. El rubio levantó enseguida la mirada, mientras liberaba a toda velocidad dos aves de arcilla que impidieran enseguida el paso de Sasuke y Suigetsu.
-¿Pero que?-. Dijo el ninja de la niebla al verse amenazado por el akatsuki. -¡Se supone que estamos del mismo lado!-.
-Y aun así se atrevieron a atacarnos. Hm-. Contesto Deidara mirando con desprecio a los integrantes de Hebi.
Sasuke más allá de estar pendiente del intento de ataque de Deidara y sus creaturas o de la mal herida Sakura, tenía su mirada fija en el montículo de tierra en que Deidara mantenía a Jugo.
-¿Qué!? Nosotros no…. Aghh!-. Dijo exaltado Suigetsu. -Jugo… aghh… el no puede… Sasuke explícaselo-.
-No soportará mucho más-. Soltó de repente el Uchiha, haciendo que Deidara y Suigetsu miraran hacia donde el lo hacía. Casi como si hubiera sido una predicción, pocos segundos después el montón de tierra que mantenía preso a Jugo explotó, dejando ver al gigante en estado de locura.
-Yo… voy a matarlos….. a ti, a ti y a ti-. Dijo señalando a Suigetsu, Sasuke y Deidara respectivamente. -Pero primero..-. La desquiciada mirada de Jugo volvió a Sakura, ver una presa en estado de indefensión en verdad hacía que su instinto asesino quemara.
Deidara apenas y pudo ver como el enorme hombre corría hacia donde estaban el y Sakura. Pensó en alzarla y sacarla del camino, pero luego de una caída como esa, lo mejor era no moverla. Así que sin más empezó a usar su repertorio de jutsus tanto con tierra como con arcilla, intentando alejar al gigante.
-No puedo usar mis más potentes explosivos con Sakura tan cerca. Hm-. Pensó con preocupación viendo como la medic-nin intentaba levantarse sin éxito alguno y arreglar su espalda con chakra. -Diablos, ahora entiendo al Kazekage, no es tan fácil pelear protegiendo a otros-. Meditó recordando la forma en que Gara había perdido su pelea por proteger a su aldea. -¿Que debo hacer?-.
Sin tener más tiempo para pensar Deidara intentó lo único que se le ocurrió de momento; intentó contener a Jugo nuevamente con tierra, pero al saber que no seria suficiente usó su no muy avanzado taijutsu para mantener a raya al gigante. -Si puedo alejarlo unos metros, podré usar mis explosivos-.
Era más fácil pensarlo que hacerlo, los ataques de Jugo eran brutales. Por lo cual no pasó mucho más tiempo antes de que el gigante empezara a tomar la ventaja en la pelea. La pelirrosa veía con afán como a menos de un metro Deidara era atacado una y otra vez por Jugo, ¡tenía que hacer algo!
Sasuke y Suigetsu observaban la escena aun siendo trancados por las creaciones de Deidara. No entendían porque el akatsuki parecía estar conteniéndose, lo habían visto pelear antes, es más habían peleado contra él, no estaba usando todo su potencial.
El Uchiha todo veía sin emoción alguna, la situación en general era molesta, lo mejor sería intervenir… aunque viendo las aves del ninja de la roca frente a él… bueno el era un akatsuki después de todo, debería poder arreglárselas solo.
Deidara recibió golpe tras golpe, hasta llegar al punto en que apenas y se podía mantener de pie. El dolor en su abdomen era bastante agudo, de seguro tenía rota más de una costilla, ni que decir de su brazo derecho y piernas.
Sakura recién había logrado ponerse de pie tras arreglar su espalda. -¡Deidara!- Gritó la chica al verlo escupir sangre e intentar ponerse nuevamente de pie. La chica estaba a punto de atravesarse e interceptar el golpe que iba dirigido al rubio con ánimo de acabarlo cuando sintió un escalofrío recorrer toda su espalda. Enseguida pudo ver como Jugo que se encontraba prácticamente al frente de ella se quedaba tieso y segundos después se desmayaba.
-¿Pero que?-. Pensó sorprendida la chica mientras giraba lentamente, definitivamente lo que estuviera tras de ella había sido el causante de detener a Jugo al último momento…. -¿Sasuke?-.
El Uchiha se encontraba con el mismo rostro indiferente de siempre, aunque tuviera activado su amenazador sharingan. Sakura no pudo si quiera dedicar mayor pensamiento a eso ya que un terrible gruñido, acompañado de una estrepitosa tos la hicieron volver su mirada la persona que estaba en el suelo frente a ella, en el peor estado imaginable… -¡DEIDARA!-
El rubio apenas se mantenía consciente, pero claramente no sería por mucho, lo ultimo que pudo ver antes de que la oscuridad lo consumiera fue la preocupada cara de Sakura y parado justo detrás de ella, el Uchiha con su mangekyou activado.
El pelinegro pudo ver como tan pronto Deidara perdió la consciencia Sakura pareció perder la cordura. La chica se arrodilló sin la menor de la delicadeza para consigo misma, quedando en el suelo al nivel del akatsuki, parecía que tenía miedo de tan solo tocarlo, no le extrañaba, el estado del ex ninja de la roca era deplorable. Aun así, luego de unos segundos la chica tomó aire, se recompuso y entró en su estado de médico.
Al mismo tiempo Karin y Suigetsu que hasta ahora habían permanecido al margen de la situación, se acercaron a observar lo sucedido. Podían ver la seriedad y el esfuerzo con que atendía Sakura a Deidara, era obvio que no se movería de allí hasta que el chico estuviera curado, o bueno al menos en un mejor estado.
-Iré por leña para una fogata. Ayuda a Jugo a ponerse cómodo-. Dijo Karin con algo de tristeza viendo al gigantón, sabía lo mal que se sentiría una vez volviera en si.
Suigetsu observó por un tiempo más a la chica trabajar en silencio, se sentía un poco mal por lo ocurrido. - Jugo no…-. Empezó el ninja de la niebla, quería aclarar las cosas antes de que despertara Jugo, más viendo lo que podía estar pensando la chica, así como lo que había pensado Deidara. Aun así, no pudo terminar la oración ya que Sasuke lo interrumpió.
-Ayuda a Jugo-.
El ninja tiburón miró con algo de escepticismo a su líder, Pero viendo como Sakura parecía no determinarlos en absoluto, prefirió no molestarla de momento y hacer lo que le habían pedido.
Luego de casi una hora, la frente de Sakura empezaba a verse perlada por el sudor. La medic-nin había gastado parte de su chakra en su propia espalda, razón por la cual arreglar los huesos y órganos dañados de Deidara empezaban a dejarla drenada.
El rubio akatsuki empezó a volver en si luego de un nuevo y repentino ataque de tos. Los tosidos eran violentos y estaban acompañados de sangre, por lo cual quiso levantarse para poder escupir el fluido que lo ahogaba.
-Quédate quieto-. Escuchó que le decía con seriedad Sakura. Deidara podía sentir su cuerpo rebozando del cálido chakra de la chica.
El rubio parpadeó un par de veces antes de poder enfocar su vista en el rostro de la medic-nin. Lo primero que notó fue la preocupación y el cansancio que se denotaban en ella. Lo segundo, era de noche y lo tercero, no estaban solos.
-¿Qué … fue … lo que… sucedió?-. Preguntó con algo de dificultad Deidara.
Sakura por su parte pareció ignorar la pregunta por unos minutos, sin embargo, sabiendo que esto solo lograría que el rubio se esforzara hablando más, decidió responder. -Yo… no estoy segura-. El rubio frunció el ceño, de seguro con la intención de decir algo o protestar por lo cual Sakura se le adelantó nuevamente. -Solo sé que Jugo me atacó de la nada, luego tú…. te viste involucrado en la pelea-. Podía sentirse la culpabilidad y el dolor en la voz y los ojos de la chica.
-Sakura…- Susurró Deidara, intentando a la vez levantar su mano para acariciar el rostro de la pelirrosa. No fue fácil debido a la gravedad de sus heridas, pero luego de unos intentos el rubio pudo acariciar levemente la mejilla de la chica, en señal de apoyo. El pequeño gesto, bueno para ser Deidara y más en esa condición, el gran gesto del rubio terminó por romper la fortaleza de la kunoichi que sin más empezó a soltar unas cuantas lagrimas mientras apoyaba más su cara hacía la mano del chico.
-Shh… calla… tu…. no estás en condiciones de hablar…-. Sollozó Sakura
-Ni …tú de… llorar-.
-Baka… no debiste…-
A unos cuantos metros de allí, no queriendo invadir su privacidad, pero tampoco pudiendo evitarlo Hebi presenciaba la escena. Habían armado el campamento y la fogata lo suficientemente cerca para poder estar pendientes de la pareja, pero no tanto al saber la hostilidad que podrían estar sintiendo contra ellos, o bueno más específicamente contra Jugo, quien aún dormía.
Sasuke que se encontraba un poco más retirado al estar descansando en la rama de un árbol, no pudo evitar notar tampoco la escena, la forma que Deidara miraba a Sakura, como acariciaba su mejilla y como los hombros de la chica parecían temblar ante el contacto…. De seguro estaba llorando, esa molestia.
El Uchiha soltó un cansado suspiro, solo quería avanzar lo más antes posible en su misión y con sus planes, pero al parecer el destino seguía poniendo obstáculos e interferencias en su camino.
Sakura se recompuso lo mejor que pudo antes de contarle a Deidara como había sido Sasuke, quien con solo un vistazo de su sharingan había logrado apaciguar a Jugo, también como Hebi había armado el campamento a tan solo unos pasos de ellos. El rubio no tuvo que girar mucho su cabeza para ver al otro equipo a unos pocos metros de distancia. Ahora si menos que entendía la situación, ¿por qué Hebi los atacaría, para luego ayudarlos?, no tenía sentido.
-¿Qué pasó con Jugo? Hm-. Preguntó Deidara por lo bajo
Sakura apenas y sacudió su cabeza con tristeza. -A estado inconsciente desde que Sasuke lo inmovilizó-.
-Ya veo-
En ese momento tanto Deidara como Sakura parecieron tensarse al escuchar un suave golpe contra el piso y la aparición de una presencia frente a ellos.
-Uchiha-. Dijo Deidara entre sus dientes al verlo con su rostro tan indiferente como siempre, mientras intentaba sentarse.
-¡Dei-kun!-. Se quejó la chica tensa pero más que todo preocupada por la salud del rubio.
-¿Qué demonios Uchiha, por qué diablos nos atacaron?- Reclamó el ex ninja de la roca.
Sasuke apenas y miró a la pareja frente a él, ambos estaban en un estado en verdad patético, por lo cual el chico no pudo evitar chasquear su lengua en señal de molestia. -Nosotros no atacamos, Jugo lo hizo; y no lo hizo con intención, así que tampoco hay mucho que pueda reprochársele al respecto-.
No tomó mucho tiempo el que Sasuke les explicara a Sakura y Deidara la condición de Jugo, pero si el que el rubio de akatsuki creyera lo dicho, aun así termino aceptándolo con cierto escepticismo luego de analizar la evidencia. Luego de una tensa noche en que Deidara apenas y pudiera pegar un ojo, llegó la mañana nuevamente.
-Hora de continuar- Dijo el rubio intentando levantarse con dificultad.
-Tienes que estar bromeando, ni siquiera he terminado de curarte-. Protestó en seguida la pelirrosa haciéndolo recostarse nuevamente en el suelo donde habían estado descansando durante la noche, a la intemperie.
Por su parte los integrantes de Hebi terminaban de alistar sus cosas mientras intentaban mantener su distancia de la pareja. Aunque las cosas hubieran quedado claras, el ambiente seguía tenso, más desde que Jugo había recuperado la consciencia.
Sasuke mantenía la distancia pero sin ignorar del todo la pequeña discusión entre Sakura y Deidara, ciertamente tenía toda la intensión de proseguir con el viaje tan pronto como pudiera, pero tampoco podía ignorar el hecho que su compañero de misión se encontraba lastimado.
-Ya estamos listos Sasuke-kun-. Anunció Karin llamando su atención y sacándolo de sus pensamientos. El pelinegro vio como los otros 3 miembros de Hebi se paraban junto a el dirigiendo una rápida mirada a la medic nin y el ex ninja de la roca casi que preguntándole que debían de hacer al respecto.
Con un simple -Hmp-. Sasuke siguió derecho de su equipo dirigiéndose a la pareja.
-Ya te dije que no tengo los elementos necesarios aquí para terminar de curarte!-. Terminó por decir Sakura con un dejo de impotencia.
El tono de Sakura y el acercamiento de Sasuke hizo que Deidara abandonara sus intentos de levantarse.
-Necesitamos seguir-. Estableció el Uchiha con total seriedad y sus brazos cruzados sobre el pecho, ganándose la atención de los ninjas que seguían en el suelo.
El rubio estaba por decir algo, pero la chica se le adelantó. -Deidara no está en condiciones de continuar, no sin antes recibir las curaciones necesarias-.
-Hm-. Soltó Sasuke mientras sus ojos recorrían a los dos ninjas, definitivamente el rubio aun no estaba en condiciones, pero lo que más llamaba su atención era la cara llena de decisión de Sakura. Era una cara que ya había visto en ella muchas veces… una de total y sincera preocupación.
Luego de un tenso minuto de silencio el pelinegro sorprendió a más de uno, si no es a todos cuando preguntó -¿Qué hace falta para que terminen sus curaciones?-.
Las quijadas de Suigetsu y Karin casi caen al suelo ante la sorpresa, mientras que Deidara y Jugo apenas y miraron con sospecha a Sasuke, la única que pareció reaccionar adecuadamente fue Sakura, que relajó su serio temple mientras sonreía levemente y casi que para si misma cuando respondió. - Necesitamos gasas, unas cuantas hierbas, antibióticos y medicinas para el dolor-.
El Uchiha asintió y sin despegar su mirada de la de la chica llamó a – Suigetsu-.
-Amm?-.
-Hay un pueblo al norte, a un poco más de una hora, ve y trae lo necesario-.
El ninja de agua estaba por objetar, pero nuevamente Sakura se le adelantó. -No, yo misma necesito ir y cerciorarme de que haya todo lo necesario, de otra forma puede que no sirva de nada-.
-El puede encargarse. Hm-. Empezó Deidara, no queriendo que Sakura se fuera quien sabe a donde, sin tener su chakra completo.
La ojijade le dio una fría mirada al rubio. -Estás diciendo que él puede hacer mejor mi trabajo como medic-nin?-.
El peli rubio soltó aire por lo bajo mientras rodaba su ojo visible, ya sabía lo que se venía con Sakura. -Estoy diciendo que no se necesita un medic-nin para un simple mandado. Si-.
-Oye, oye, oye! A quien estás tratando de mandadero!-. Se quejó Suigetsu sumándose a la pelea.
La discusión solo crecía y crecía, y si algo era claro era que Sakura no se rendiría, en su mente era lo mínimo que le debía, luego de la paliza que había recibido por salvarla, y no era la única que sentía culpabilidad.
-Sakura-san, no se preocupe, solo dígame lo que haga falta y yo lo traeré, después de todo, el esta en ese estado por mi culpa-. Dijo tímidamente Jugo
La mirada de Sakura se suavizó, ella no sentía el menor resentimiento contra el gigantón. -Está bien Jugo, en verdad es algo que debo hacer yo misma-.
El pelinaranja asintió no queriendo llevarle la contraria a la chica, pero aun así agregó. -Si quiere puedo escoltarla hasta la aldea, así el joven Deidara no se…-
-NI DE BROMA!.HM-. Gritó el rubio de akatsuki sentándose de golpe. -Como sabemos que no vas a sufrir otro de esos ataques de locura… o yo que sé… Lo mejor será seguir y ya-.
Sakura miró al rubio casi que con burla e incredulidad, apenas y se había podido levantar tras ese sobresalto como para seguir proponiendo lo mismo.
-Ya, ya, pues si ese es el problema que la acompañe Karin-. Ofreció Suigetsu viendo que podría zafarse del viaje.
-Estás loco anchoa con patas! Sasuke te lo ordenó a ti!, si alguien debería ir con ella ese eres tú!-. Repusó la pelirroja.
-Um. Apenas y me fiaba del gigante, que les hace pensar que me fiaría de ustedes dos-. Estableció Deidara mirándolos de mala gana, realmente poco confiaba en Hebi después de semejante ataque.
-Y que acaso yo necesito tu permiso..!-. Empezaba nuevamente Sakura cuando…
-¡Suficiente!- Exclamó Sasuke activando su sharingan y acallando la discusión. -Si van a conseguir algo que sea ya, de lo contrario no permitiré que nos retrasemos más-.
El ambiente estaba bastante tenso, ya que todos sabían que el Uchiha no jugaba. Aun así, la primera que tuvo el valor de romper la pesada atmósfera fue la medic-nin de Konoha. -Iré yo y punto. No necesito que nadie me acompañe-. Resaltó mirando de reojo a Deidara. -Estaré de vuelta cuanto antes. Karin, por favor encárgate de Deidara, necesita mantenerse en reposo-.
La pelirroja la miró de mala gana pero asintió levemente. La joven medic-nin tomó con rapidez su maleta bajo la mirada inquisitiva de todos saltó al árbol más cercano para empezar su camino. No llevaba más de unos cuantos metros de distancia cuando escuchó a lo lejos lo que parecía ser un molesto grito.
-A donde diablos crees que vas...-.
