– No se a qué te refieres-. Respondió la médica mirando hacia otro lado.

-Umm a mi no me engañas. Desde el principio ya me parecía que su relación no era normal, pero después de hoy en el restaurante... -

-Yo… Solo actué como cualquier persona con un mínimo de decencia lo hubiera hecho. Esas mujeres estaban arrojándoseles a los chicos como si fueran unas…-

-Cualquieras. Claramente, pero no creo que ese fuera el problema. Entiendo que fue un espectáculo deplorable, pero no parecías tan molesta por la cercanía de la desfachatada esa con Sasuke, mucho menos con la de Suigetsu, pero en cuanto la atención de esa mujer se centró en Deidara-san-. Ni la misma Sakura se lo podía explicar, aún así parecía ser algo tan obvio hasta para Karin. -Por un momento hasta pensé que le ibas a arrancar el brazo-.

-Claro que no!, yo solo estaba…-

-Hey, tranquila, defendías lo que era tuyo. Créeme que te entiendo, mejor que nadie-. Dijo Karin con vergüenza, pero intentando llegar al menos a un punto en común de entendimiento. Como la peliroja lo veía, entre más claro fuera el panorama entre la medic nin y Deidara, menos posibilidades había en que está tornara su atención a Sasuke.

-Deidara-san es un hombre muy apuesto, ustedes dos parecen entenderse bastante bien, de verdad me vas a decir que no te despierta ningún tipo de sentimiento?-

La pelirrosa sentía que estaba nadando en aguas peligrosas, más ahora que la pregunta parecía traer a colación algunas emociones que habían venido apareciendo las ultimas semanas de manera tan efímera que muchas veces no sabía si simplemente se las imaginaba. El día en que quedaron enterrados luego de la batalla de entrenamiento, cuando lo curo después de su encuentro con el Hachibi, el día que compartieron el pequeño futón antes de partir a la actual misión, la escena del restaurante, y muchas cosas más que había dejado pasar sin siquiera dedicarles mayor pensamiento. El corazón de la kunoichi se empezó a acelerar, ¿acaso ella… tenía algún tipo de sentimiento por Deidara?

-Las cosas no son así-.

-Tu reacción parece indicar lo contrario. Y lo sé, lo sé, una buena ninja de la aldea de la hoja difícilmente se fijaría en un ninja renega…-

– Deidara es mucho más que un ninja renegado- Dijo enseguida con firmeza Sakura. – Deidara es…-. Varios recuerdos pasaron por la mente de Sakura, desde los pocos que tenía de cuando lo conoció en su niñez, hasta los días que paso junto a el en Akatsuki. Karin observaba con curiosidad esperando que la chica terminara su respuesta, por lo cual la tomó de sorpresa cuando de la nada Sakura se levantó y sin más salió del agua tomando sus cosas en el camino.

La kunoichi de la hoja no quería pensar respecto al tema, mucho menos hablarlo con Karin, así que apenas se puso su yukata y sin decir nada salió del onsen, por desgracia en su afán no notó a la persona que estaba frente a la puerta tropezando violentamente con esta.

-Hoy estás más torpe de lo normal. Um-.

Sakura apenas y pudo observar como frente a ella se encontraba un muy guapo Deidara, con su cabello totalmente recogido en una coleta baja y en yukata. El chico la mantenía sostenida de los hombros, con el fin de estabilizarla luego del choque. Era una suerte que las mejillas de la ojijade se encontraran ya coloradas por el calor del baño, de otra forma hubiera sido aun más obvia su reacción a la cercanía generada por el tropezón con el chico.

-Yuju… tierra llamando a Sakura-. Dijo Deidara ante la falta de reacción de la chica sacudiéndola levemente.

-Este yo, si.. que haces aquí?-. Respondió finalmente Sakura retomando su distancia y haciendo que el chico la soltara.

-Estaba por regresar a la habitación, realmente mi idea de diversión no es compartir un baño con esos dos. Si-.

-Ya veo-

-¿Y tú? ¿A dónde vas tan apresurada? ¿Tan terrible fue el baño con la tal Karin?-.

-Si tan solo supiera- pensó para si la chica. -No, solo no tenía ganas de estar más tiempo el onsen-

-Si parece que fue suficiente por el día de hoy. Um-. Dijo el rubio llevando su mano a la cabeza de la chica al verla tan sonrojada y pensando que se debía al calor.

Esa pequeña interacción pareció ser suficiente para hacer que los pensamientos y el color en la cabeza de Sakura se dispararán nuevamente, quien apenas y se quedo boquiabierta al ver la notoria preocupación en los ojos de Deidara. Pasando pesadamente la chica quitó con cuidado la mano del ninja de roca de su frente. -No es nada de que preocuparse-. O al menos eso trataba de decirse a ella misma respecto a el apremiante sentimiento que empezaba a crecer en ella.

-Lo sé, hierba mala nunca muere-. Se burlo el rubio. – Lo mejor será ir a descansar-.

Sin otra palabra los jóvenes se encaminaron a la habitación que compartirían con todo el equipo esa noche, sin embargo, tal y como era de esperarse al encontrarse los demás aún en el onsen, cuando llegaron la encontraron vacía.

-Que tal un poco de te?, antes de dormir, um-. Dijo el ninja de la roca sacando de entre sus cosas una pequeña caja, que enseguida Sakura reconoció.

-¿Es ese el té que estaba sirviendo esa…mujer en el restaurante?-

-Amm. Si supongo-.

-¿Pero como?-

-Lo tomé mientras casi le partes el brazo-. Se burló el ninja de la roca recordando la peculiar escena. Aún así prosiguió -Hacía años que no tenía la oportunidad de conseguirlo, es mi favorito, pero solo lo comercializan dentro del país de la tierra-.

Sakura podía ver la alegría que el simple te le causaba al ninja de la roca mientras lo servía con total concentración, la misma que había pintado su rostro en el restaurante. -Es eso lo que estabas mirando…- Dijo casi que para si misma la chica, sintiéndose un tanto estúpida.

-¿Um? ¿Dijiste algo? - Pregunto el chico

-Este… yo solo pensaba en lo ocurrido en el restaurante, esas mujeres…- Expreso Sakura frunciendo el ceño.

-y por cosas como esas es que no extraño nada más de Iwa, demasiada gente desagradable-.

-Eso no pensaría la mayoría de ninjas, no más mira Suigetsu-.

-Um, gente con pésimo gusto-. Remató Deidara sentándose frente a Sakura en la pequeña mesa y sirviéndole el té. – es como con el arte, no todo el mundo entiende que la verdadera belleza no es algo que se encuentra a simple vista-.

Varias veces habían hablado de arte, y de la visión que el artista tenía, aun así, Sakura sabía que la siguiente pregunta que hizo no refería totalmente a eso. -Crees que la belleza de una mujer es algo más allá de lo que está a simple vista?-

El rubio quien había empezado a disfrutar su té, se detuvo en el momento analizando lo dicho por la chica, el realmente no había pensando mucho en chicas y lo que las hacía o no atractivas, sin embargo, viendo a Sakura frente a el, tuvo toda la certeza en responder. -Mucho más-.

Los dos se observaron por lo que pareció una eternidad, aunque en verdad no fuese más de un par de segundos. Deidara estuvo tentado a seguir la conversación, aun sabiendo que no sería sobre arte, sin embargo, en ese momento la puerta se abrió de golpe interrumpiendo la charla.

-Hola Hola, casi que no los encuentro-. Dijo Suigetsu y rompiendo el ambiente – Ups, ¿interrumpo algo?-

Sakura prefirió no pensar en la pregunta y simplemente responder – Solo tomábamos té ¿Qué haces aquí, no se supone que ibas a pasar la noche con...tu nueva amiga?-.

-Ne, ya tuve mi diversión por hoy-.

-Me imagino-. Dijo la ojijade por lo bajo, no podía creer lo simples que podían llegar a ser algunos hombres

-Uuuu si, de lo que te perdiste -. Dijo el ninja del agua dirigiéndose a Deidara. – Esas chicas sí que saben pasar un buen rato, si sabes a lo que me refiero-.

Sakura no pudo evitar que saliera un bufido de su garganta, mientras miraba a Deidara esperando su respuesta. Aun así, lo único que salió del artista mientras acababa su té fue un monosilábico -Um-.

-¿Donde están los demás?- Preguntó Suigetsu

-Fueron a relajarse al onsen- Respondió rubio esperando que con eso el espadachín decidiera unírseles y dejarlos nuevamente en paz para proseguir con su conversación. Empezaba a extrañar el tiempo que pasaba a solas con la pelirrosa cuando estaban en la base de Akatsuki.

-Aaa ya veo. Bueno yo estoy acabado, así que por hoy me iré a dormir-. Respondió Suigetsu mientras tomaba un futón del armario y lo tendía en el piso.

La chica dio un largo suspiro, levantándose para hacer lo mismo, realmente solo quería que ese día terminara. Tan pronto ella acomodo su futón, el rubio tomó el suyo y lo ubicó junto al de ella, como si fuera lo más normal, sin decir nada, cada uno se acomodó en su sitio de dormir pensando en los acontecimientos del día y con una sola pregunta en mente – ¿Que demonios está pasándome?-.

A la mañana siguiente el equipo continuo con su travesía por el país de la tierra. El terreno era tal y como Deidara lo recordaba árido y rocoso. Sakura quien apenas había estado un par de veces en esa región inspeccionaba con la mirada todo lo que los rodeaba mientras todo el equipo avanzaba cuesta arriba con relativa calma.

Tan pronto llegaron a la parte alta de una de la formación rocosa algo llamo la atención todos.

-¿Es un extraño lugar para que crezcan flores, no lo creen?-. Dijo Suigetsu viendo como frente a ellos se extendía un pequeño campo de flores blancas y rojas.

Sasuke se agachó y recogió una con curiosidad, pensando en cuan parecidas eran esas flores al abanico Uchiha.

Mientras que dentro de Deidara y Sakura, que observaban con curiosidad al Uchiha caminando frente a ellos, algo había hecho clic.

-Esa es..-. Dijo con una pequeña sonrisa burlona Deidara mirando a Sakura, quien se había agachado también para recoger de las flores.

-Lo es-. Respondió la chica mientras acariciaba los pétalos de la planta que le traía tantos recuerdos.

-Recuerdo que en ese entonces apenas y podías llegar al pie de la montaña. Um-. Se burlo el artista recordando a la pequeña y obstinada Sakura. -Cuantos años tenías 4, 5?-.

Lo anterior pareció llamar la atención del Uchiha, aunque no lo demostrará, ese comentario lo había dejado pensando ¿desde hace cuánto se conocían esos dos?

-6- Respondió la chica, en verdad parecía que todo eso había pasado en otra vida, una en la que tenía padres, en la que aunque no lo pareciera todo era más sencillo. -Tu tendrías que … unos 9?-

El ninja de la roca asintió pensando también lo lejano que todo parecía. -Y aun así casi morimos siendo tan solo niños por una estúpida flor-. La chica apenas se mantuvo en silencio mientras caminaba, observando los pétalos rojos y blancos. – Espero que valiera al menos la pena-.

Las palabras de Deidara parecieron más un golpe directo a la pelirrosa quien en ese momento dejo caer la planta al piso mientras los recuerdos de esa época volvían a su mente.

- - - - FLASHBACK - - - - - -

Luego de su estadía en Iwa, la pequeña Sakura no podía esperar para regresar a Konoha, retomar sus clases en la academia, ver a sus amigos y especialmente…

-Sasuke-kun- Dijo la pequeña niña mientras llevaba con el mayor de los cuidados la flor que había traído desde Iwa para su amado. El joven Uchica se encontraba sentado solo como siempre en los primeros puestos del salón de clase.

No sería fácil acercársele y menos darle un regalo, pero la pequeña estaba decidida a hacerlo. Había practicado miles de veces en su mente como sería el momento, sin embargo, fue una de las muchas veces que la vida le mostró que no todo pasa como se planea.

-Sasuke-k…-

-Buenos días a todos-. Interrumpió el maestro entrando al salón. -Todos a sus lugares, las vacaciones acabaron ya-.

No queriendo desobedecer al profesor la pequeña Sakura fue a su lugar y guardo nuevamente la flor, ya llegaría el momento de darle su regalo a Sasuke-kun. Durante toda la semana la suerte no estuvo del lado de Sakura, pues cada vez que se acercaba al chico, algo o alguien la interrumpía.

-Sakura-chan, Sakura-chan! Que tal estuvieron tus vacaciones-. Gritaba el pequeño Naruto interceptándola antes de que llegara al Uchiha y haciéndola ponerse más nerviosa de lo que ya estaba.

-Naruto, que quieres! Que no ves que…-

-No veo que?-

-Olvídalo-. Dijo con resignación viendo que el pelinegro se desaparecia. -Estuvieron bien-.

Entre más tiempo pasaba más se preocupaba la pequeña pelirrosa, pues si bien la flor se encontraba prácticamente disecada, el haberla sacado tantas veces en sus intentos de la semana de entregársela a Sasuke empezaba verse un tanto maltratada.

-Que tan difícil puede ser acercarme a Sasuke-kun! Shannaro! Solo tengo que…- y como si del destino se tratara, Sasuke salía en ese momento de la academia, era ahora o nunca!

-SASUKE-KUN!- grito la pequeña atravesándose en su camino. -Comoestas?quetaltusvacaciones?quehicistetodoestetiempo?yoestuveenIwayallímeacordedeticuandoviestaflor,esmuyparacidaalescudoentuespaldaporesocuandolavipensequeeralindacomotu,digocomoelescudo,digo…-

El Uchiha apenas y se detuvo un segundo viendo a la niña extraña que parecía querer decirle y darle algo. Pero al escuchar su gimoteo sin sentido no pudo más que pensar que se trataba de otra fan girl loca, por lo cual paso de largo.

Aun así la chica no se rindió y simplemente volvió a interponerse en su camino estirando su mano con la flor para mostrársela, acción que solo molesto al Uchiha por la cercanía de la mano de la chica a su rostro. Esas fanáticas locas, ¿que no conocían los limites? Además, ¿que no era esa la chica que lo había estado observando toda la semana?

Sin darle mayor pensamiento el Uchiha empujó la mano de la chica fuera de su rostro haciendo que la flor cayera al suelo y pisándola en su camino. Ciertamente él no tenia tiempo ni cabeza para chiquilinadas de fans girls. Así no más, Sasuke Uchiha rompió por primera pero no por última vez las ilusiones de Haruno Sakura, quien apenas y se quedo mirando la demacrada flor antes de levantarla entre lágrimas e intentar arreglarla.

- - FIN DEL FLASHBACK - - -

-Pues…- Empezó la chica con notorio desanimo

-¿No resistió el viaje verdad. Un?- Dijo Deidara con duda y algo de burla. -Te lo dije, esas flores requieren más que disecarse para que sobrevivan una vez son cortadas-.

-No es eso, yo… si llego a Konoha solo que...-

-Te acobardaste a último momento y no se la entregaste al Uchiha– Dijo como si fuera lo más lógico – No puedo decir que me extrañe. Um. Después de todo una niña de 6 años, sumado a un niño que parece más estatua que humano. Casi morimos ese día en vano-.

Sasuke que permanecía pendiente de la conversación se preguntaba ahora que tendría que ver una flor con él, claramente el único Uchiha que Sakura podría conocer de esa época en la aldea.

-Claro que no Dei-baka!, no fue así… yo!- el ataque de ira de la chica se vio detenido al ver lo cerca que estaba el Uchiha, caminando frente a ellos, prefirió bajar la voz. -Yo lo intente pero Sasuke-kun… no la aceptó-.

El rubio no supo que sentimiento fue mayor en ese momento al ver el semblante de Sakura, la ira hacía el Uchiha que claramente la lastimaba desde que tenían memoria o el desánimo por como eso había lastimado a la pequeña Sakura, solo imaginar a la pequeña de 6 años siendo rechazada era suficiente para enervarle la sangre.

-No me extraña, él siempre ha sido un idiota, mira que rechazar a una bella flor.- Sakura apenas y sonrió ante el comentario de Deidara, o bueno hasta que el ninja decidió deliberadamente arruinarlo -Me refiero literalmente a la flor, no puedo culparlo por huir de una niña con taaaaaaaaan mal carácter-.

-¡Baka!- lo reprendió la medic nin mientras intentaba golpearlo y empezaban otra de sus típicas peleas.

Pocos pasos frente a ellos el Uchiha intentaba recordar un momento en su vida en que una Sakura con 6 años le hubiera intentado dar una flor como esa, muy seguramente debía recordarlo, sin embargo, nada como eso venía a su mente, tal vez se había vuelto tan habitual para el ignorar a todo lo que no tuviera que ver con su clan y su venganza que ese tipo de cosas no registraban en sus recuerdos. ¿Qué más cosas como esas, que parecían de cierta manera importantes para otros habían pasado totalmente desapercibidas para él?

Llevaban gran parte del día adentrándose en el país de la tierra y si bien gran parte del terreno se encontraba inhabitado, el silencio que empezaba a sentirse era abrumadoramente sospechoso.

-Algo no se siente bien-. Dijo Sakura por lo bajo a Deidara que caminaba junto a ella

El rubio asintió mientras su mano empezaba a masticar algo de su arcilla, al principio pensó que era su paranoia al estar de regreso al país de la tierra, donde era menos que bienvenido, pero con lo que acababa de decir Sakura y la tensión que se sentía entre Hebi, era obvio que no era su imaginación.

-Karin- Llamó Sasuke

A lo cual la chica apenas asintió mientras cerraba los ojos tratando de concentrarse en cualquier tipo de señal o chakra que estuviera cerca, cuando el suelo se separó en un abrir y cerrar de ojos como si de una compuerta se tratará, tratando de capturarlos.

Afortunadamente en ese momento Sasuke saltó fuera del área que acababa de abrirse salvándose de ser atrapado, mientras que Deidara liberó una ave de arcilla la cual abordaron el y Sakura en el mismo momento. Desafortunadamente para ellos, Karin, Jugo y Suigetsu no habían sido tan rápidos y habían sido devorados por la tierra.

-¿Pero que?- Pregunto Sakura, cuando vio que del mismo suelo salían dos montículos enormes en forma de tanques que empezaban a disparar enormes piedras al ave en que se encontraban ella y Deidara.

El rubio empezó a maniobrar de manera que pudieran esquivar los misiles de piedra, haciendo que Sakura se sujetara con fuerza de él para no caerse.

Sasuke quien apenas observaba desde el suelo como Deidara y Sakura esquivaban los ataques sintió como alguien se acercaba a gran velocidad por lo cual se puso en guardia justo a tiempo para desviar dos kunais que iban directo hacía el, redireccionándolos hacia los montículos de los que salían los ataques que iban a Sakura y Deidara.

Las montañas de tierra estallaron enseguida, claramente los kunais contenían una alta carga de pólvora o etiquetas explosivas bastante poderosas.

El rubio aprovecho para arrojar unas cuantas bombas sobre lo que quedaba de los montículos, que al detonar el piso dejaron al descubierto a sus atacantes.

-Anbus de Iwa- Dijo con sorpresa Sakura viendo a 2 sujetos.

El rubio soltó un cansado suspiro que no paso desapercibido para la medic-nin al estar sosteniéndose de él. Seguramente sabía que para ellos la prioridad sería conseguir la cabeza de Deidara, siendo un desertor de Iwa y miembro de Akatsuki.

La chica apretó un poco su agarre sobre el torso del chico mientras le susurraba al oído -Todo va a estar bien-. Lo cual más que tranquilizarlo hizo que se tensionara al recordar que no era solo su vida la que estaba en la línea sino la de Sakura.

Los Anbus no perdieron más tiempo y retomaron su ataque hacia el ave de Deidara con todo lo que tenían, y este no se quedaba atrás, había empezado a soltar diferentes tipos de bombas en todo el terreno, sin embargo, no parecía atinarles ni de cerca.

-A donde demonios estás apuntando, están justo atrás-. Dijo Sakura un tanto preocupada. No era normal que una persona con el nivel de habilidades de Deidara fallara de tal manera. El chico pareció no determinarla ya que seguía bombardeando a diestra y a siniestra.

-Um. Ahí está… KATSU!-. Exclamo Deidara, al parecer había encontrado algo más adelante del terreno de pelea ya que había tirado una enorme bomba en esa dirección.

Sakura no entendía para nada que sucedía, ¿por que Deidara atacaba a la nada?, aunque en cuanto la tierra estallo dejo al descubierto una tercera persona, haciendo que todo tuviera mucho más sentido.

-Un tercer Anbu-. Dijo Sakura con sorpresa, ella no lo había podido ni detectar.

-No precisamente. Um-. Respondió el rubio con seriedad sin perder de vista a la nueva figura que se divisaba en el suelo dentro del polvo.

-Que bueno es volver a verte… Deidara-ni-. Dijo la persona recién revelada

-Um. Kurotsuhi-. Soltó Deidara, desde que vio como se había abierto la tierra, sin dejar un rastro detectable de chakra, sabía que se trataría de ella.

Sakura parecía más confundida que antes, quien diablos era esa persona, como pudo salir ilesa de esa explosión y por que demonios le decía de esa manera a Deidara?, como si tuvieran cierta familiaridad.

Sasuke que veía todo a relativa distancia se sorprendió al ver que aparecía otra persona, más aún que parecía resistir a ataques tan poderosos como los de Deidara. Pero lo que definitivamente nunca espero fue la forma en que Deidara se lanzó desde su ave para aterrizar frente a ninja recién revelado, quedando totalmente rodeado por este y los 2 anbus.

Sakura apenas y podría creerlo, en un segundo Deidara se encontraba frente a ella siendo su soporte en el ave, y al siguiente este había desecho su agarre y sin ni una palabra se había lanzado a la tierra, en donde estaba ahora rodeado.

-Ese Dei-baka-. Dijo con impotencia lista para saltar detrás de él, Deidara podía ser poderoso y ser un akatsuki, pero no había forma que saliera ileso de una pelea con 3 ninjas que al parecer estaban en nivel anbu. Sin embargo, en cuanto la chica intento dar un paso fuera del ave. -¡Que demonios!-. Sus pies habían sido absorbidos por la arcilla, impidiendo su movimiento. -¡DEIDARA!-

Kurotsuchi, apenas y notó como el ave de arcilla empezaba a alejarse mientras la persona sobre este gritaba el nombre de Deidara con ira -Parece que aún no has aprendido a tratar bien a las damas-.

-Y parece que aún te molesta eso. Um-. Respondió con una sonrisa burlona el rubio estando a tan solo unos metros de la kunoichi de la roca.

-No tanto como el que hayas desertado y traicionado a todos en la aldea-. Respondió con ironía la chica sin perder de vista al muchacho. -Pero estoy segura de que jiji (*Haciendo referencia a Onoki el Tercer Tschikage) se encargara de saldar cuentas contigo y enseñarte modales cuando te lleve de regreso-.

-Jam. Pareces muy confiada-.

-Lo estoy. Porque he estado preparándome para este día durante los últimos años-.

Y sin más la batalla entre los dos ninjas de Iwa comenzó.

Sakura apenas y pudo ver como una serie de explosiones sucedían desde el sitio en que se encontraba Deidara. -¡Maldita ave!-. Pensaba Sakura mientras intentaba zafarse, sin embargo, tenía que se cuidadosa si no quería hacerla explotar ni caer desde tal altura.

Sasuke, quien se encontraba en el mismo sitio en que el suelo se había abierto atrapando a Hebi, levantó su mirada para ver como el ave de Deidara que llevaba a Sakura descendía junto a el y la chica saltaba casi que con afán.

-¿Que fue eso?-. Preguntó el chico con su típica frialdad mientras se escuchaba a lo lejos enormes explosiones.

-Yo, no lo sé. Deidara esta peleando con alguien una ninja de la roca, que al parecer lo conocía desde antes-

El Uchiha apenas y miró a lo lejos, definitivamente era una gran batalla, y el rubio de akatsuki no se estaba conteniendo en lo más mínimo con quien sea que estuviera peleando.

Sakura apenas lo miro con escepticismo. -¿Qué no piensas hacer nada… tenemos que…-

Antes de que Sakura siquiera diera un paso intentando volver al sitio de la batalla, Sasuke la tomo del brazo deteniéndola. La chica estaba por refutar y soltarse del agarre cuando dos enormes rocas que salían del suelo a toda velocidad intentaron cerrarse y aplastarlos en el sitio donde estaban, justo antes de que Sasuke saltará con Sakura en brazos salvándola de lo que hubiera sido una muy dolorosa muerte.

-Pero que…- Dijo la chica sorprendida tanto por el ataque como por el ataque como por que el Uchiha la salvara, mientras el ave de Deidara se situaba frente a ellos en modo de defensa.

-No bajes la guardia-. Le dijo Sasuke por lo bajo mientras la soltaba, mientras las dos piedras que por poco y los había aplastado parecían cobrar vida y convertirse en Golems (Guerreros de piedra).

Y así, Sakura y Sasuke se vieron atrapados en su propia batalla, mientras a lo lejos la tierra retumbaba con fuerza ante la pelea de Kurotsuchi y Deidara.

Los Golems no solo eran fuertes y rápidos, sino que aparecían y desaparecían dentro de la tierra árida, de forma que era muy difícil prever sus movimientos, hasta para el sharingan de Sasuke, quien podía notar el movimiento de chakra por toda la tierra y no solo en los sitios específicos donde estos aparecían. Parecía ser que Sakura llevaba la delantera al poder aniquilar un golem con sus puños, sin embargo, el logró duraba poco ya que enseguida volvía a formarse otro diferente de los escombros y tierra.

Varias fueron las veces que tanto Sakura como Sasuke tuvieron que apoyarse con el ave de Deidara, saltando encima de esta para evitar un inminente golpe de los sorpresivos Golem. Además, por alguna razón el ave de Deidara parecía presentir mejor que ellos el escondite de los guerreros, ya que muchas veces se precipitaba atacarlos antes de que estos siquiera salieran de la tierra.

El Uchiha intentaba analizar la situación a medida que se desarrollaba, su chidori parecía no tener efecto en la tierra, lo cual era claro por la sola conductividad del elemento, su amaterasu parecía no afectarlos tampoco, ya que simplemente se fundían con nueva tierra que no estuviera en llamas y dejaban los escombros incinerándose a lo largo del campo de batalla, se estaba quedando sin opciones útiles y empezaba a pensar que tal vez Deidara no estuviera también como el pensaba, ya que con el sharingan veía como la cantidad de chakra en el ave que los ayudaba cada vez era menor y menor.

-Si tan solo pudiera encontrar a quien sea que este controlando a los golem-. Sus cavilaciones fueron interrumpidas por un intenso graznido del ave de Deidara. -¿Pero qué Demonios?

El ave acababa de estrellarse a toda velocidad contra el suelo a unos cuantos metros en donde al parecer el suelo había cedido a causa de la explosión revelando un túnel.

Sasuke sabía que no podía ser coincidencia, el ave de Deidara desde el principio parecía entender mejor la situación, además no era normal la existencia de ese tipo de túneles en la zona.

Sasuke veía como no muy lejos de allí Sakura pulverizaba nuevamente a uno de los Golems, definitivamente ella sus ataques eran más eficientes en la situación así que sin pensarlo más la llamó.

-Sakura-

La chica apenas lo miró mientras el con cabeza le indicaba que lo siguiera y saltaba dentro del túnel recién descubierto. La pelirrosa paso saliva mientras veía a lo lejos otra enorme explosión, estaba preocupada con Deidara.

Pero viendo que Sasuke parecía tener un plan decidió seguirlo por el momento.

En cuanto Sakura entró al oscuro túnel sintió se encontró de frente con el Uchiha quien mantenía una pequeña llamarada encendida en la palma de su mano para iluminar el camino. Ciertamente ese túnel no era natural, era demasiado amplio y resistente.

-¿A donde se supone que va esto?- Pregunto Sakura cuando Sasuke empezó a avanzar

-No lo sé-

-Entonces por que…-

Sin embargo, una fuerte explosión sacudió el sitio, por un momento los chicos pensaron que podía tratarse de una de las explosiones de Deidara, hasta que vieron que de las paredes de la cueva salían los dos Golem dispuestos a atacarlos.

Sakura no estaba muy segura sobre que hacer, ciertamente ella podría destruirlos de un golpe, pero ese mismo golpe podría dejarlos enterrados a ambos. No tuvo mucho más tiempo para pensar ya que los gigantes de tierra se lanzaron al ataque a lo cual Sakura respondió con lo primero que pudo.

La chica dio un fuerte puño que empujo al primer gigante sobre el segundo haciéndolos añicos, pero antes de que pudieran golpear la pared y hacer que todo se viniera abajo invoco los dos elementos que manejaba, la tierra y agua haciendo que el sitio en el que golpearan los gigantes se volviera lodos y absorbiera el golpe. Viendo que la cueva no se había venido abajo ni movido más que antes, se dio cuenta que milagrosamente había funcionado.

El Uchiha apenas y la miro con duda, Sakura no solo era una medic-nin, sino que podía dominar el Suiton (agua) y el doton (tierra), definitivamente no era la misma niña a la que había dejado hace años en la aldea.

-El chakra-. Dijo Sakura captando la atención de Sasuke totalmente -Cuando puse mi chakra en la tierra pude sentir como parte de el trataba de ser absorbido por una corriente diferente-.

Sasuke activo su dojutsu, pero aún así poco podía percibir, si el chakra se estaba moviendo entre las paredes debía ser a un nivel muy sutil o muy profundo, definitivamente lo que había sentido Sakura se debía al excelente manejo del chakra de la chica, ya que otro shinobi muy seguramente no hubiera sentido ni siquiera la división del chakra puesto en un ataque luego de que abandonara su cuerpo.

-¿Puedes identificar desde donde fluye esa corriente?-

Poniendo levemente su mano en la pared y liberando un poco de su poder la chica asintió. -Si, es por allá-.

Sin perder el tiempo Sakura y Sasuke siguieron la corriente a su origen.

Mientras tanto, la batalla de Deidara seguía empeorando minuto a minuto. Ciertamente Kurotsuchi era una dura oponente, podía notar que la chica había crecido bastante desde que el dejo la aldea, le sorprendía ver varias de las técnicas que manejaba la chica y que supuestamente solo su maestro, el Tschikage debía de conocer.

Pero eso no era lo que tenía en desventaja a Deidara, eran las eventuales intervenciones de los 2 anbus, que bloqueaban cada apertura que lograba para atacar a Kurotsuchi, así como el saber que Akatsuchi también se encontraba allí, listo para atacar. Lo había detectado en cuanto su ave de arcilla le transmitió lo sucedido con Sakura y Sasuke, los Golem de roca, eran la especialidad de Akatsuchi, definitivamente Kurotsuchi no mentía cuando decía que había planeado ese día durante años, aun así, sabía que nunca hubiera podido prever que lo encontraría con Sakura y Sasuke y esperaba que eso les diera algo de ventaja.

-No te distraigas Deidara-ni, que esto hasta ahora esta por ponerse interesante-.

Después de varias apariciones de los Golem, Sakura y Sasuke lograron finalmente llegar una parte en que el túnel parecía expandirse y volverse toda una caverna, sin embargo, a medida que avanzaban Sakura podía sentir no solo una mayor concentración de chakra moviéndose en la tierra sino que los terremotos parecían ser más fuertes y recurrentes.

-¿Ves algo? – Le pregunto Sakura a Sasuke quien tenía activado el sharingan mientras escaneaba la cueva.

-Hm. Yugo, Karin y Suigetsu están aquí. Pero no se encuentran solos-.

Tan pronto Sasuke dijo eso enormes balas hechas de piedra salieron disparadas hacía los chicos, haciendo que tuvieran que saltar fuera del camino.

-Pero que…- dijo Sakura cuando al caer en el suelo se dio cuenta que estaba atrapada por una especie de arena movediza, que en un abrir y cerrar de ojos la cubrió de los pies hasta el cuello.

Sasuke había sido más rápido al aterrizar, por lo cual se saltaba de un lado a otro evitando ser atrapado por la extraña arena.

-SASUKE-KUN!- Gritó Karin quien se encontraba en una posición igual a la que Sakura, al igual que Yugo y Suigetsu, que además de estar atrapados estaban inconscientes. -ARRIBA EN EL TECHO-

Tanto Sakura como Sasuke voltearon a mirar al sitió donde miraba Karin a lo lejos, en donde encontraron efectivamente a un ninja de la roca mirándolos mientras se mantenía parado en el techo. Tan pronto el sujeto hizo contacto visual con Sasuke abrió su boca, haciendo pensar a los dos chicos que iba a hablar, sin embargo, cuando varias rocas empezaron a salir de la boca del ninja y a formar un Golem, se dieron cuenta que definitivamente habían encontrado la fuente del chakra y de los guerreros.

Ahora Sasuke no solo batallaba por evitar lo que parecía se arena movediza sino por esquivar al guerrero de roca que amenazaba con acabarlo.

-¡OYE TU!- Le gritaba Sakura al ninja de la roca. -¡POR QUE DEMONIOS NOS ATACAS! QUE QUIERES DE NOSOTROS!-

Sin embargo, el sujeto parecía ignorar los gritos totalmente.

Sasuke sabía que tenía pocas probabilidades de acercarse al ninja de Iwa mientras lo siguiera de cerca el Golem y la arena, por lo cual mirando a Sakura decidió cual sería su mejor oportunidad.

-Amaterasu- Convoco el chico, haciendo que la arena que rodeaba a la pelirrosa empezara a arder.

-QUE DEMONIOS! SASUKE!- Grito la medic-nin con temor. Que acaso el Uchiha quería quemarla viva! sin embargo, al notar que el extraño fuego parecía contenerse y atacar únicamente la base de la arena que la rodeaba. -Ya veo… es riesgoso, pero- Pensó para así Sakura mientras concentraba chakra en sus extremidades, podía sentir como la arena empezaba endurecerse alrededor se cuerpo, en cuanto supo que era el momento, uso todo lo que tenía haciendo que la arena se quebrara, ya que al aplicarle calor esta ya no era simplemente arena, era -Cristal-. Dijo maravillada la chica

Si bien había sufrido unas cuantas quemaduras y cortadas no era nada con lo que no pudiera lidiar después, en ese momento tenía cosas más apremiantes que atender.

Sakura no dudaba que la arena la volvería a atrapar si podía por lo cual no perdió ni un segundo en empezar a moverse e interceptar al enorme Golem que atacaba a Sasuke, y con un puño lo volvió trizas, mientras que Sasuke se lanzó enseguida contra el ninja de la roca.

El ninja de Iwa apenas y se fundió con la roca de la cueva evitando el ataque, mientras liberaba otros dos Golem. Necesitaba ser más cuidadoso y no desperdiciar más chakra, ya que sabía que Kurotsuchi podría llegar a necesitarlo.

Ciertamente esos ninjas no eran cualquier tipo de ninjas, pensó para sí Akatsuchi, especialmente cuando vio como la chica de cabello rosa pulverizaba con un golpe a otro de sus Golem, una hazaña que ciertamente no podría lograr cualquier, cualquiera que no fuera… y como si de una revelación se tratara.

-Oye tu- Dijo el ninja de Iwa apareciendo de entre las rocas frente a Sakura y haciendo detener a la arena que la perseguía. -Tu eres… la aprendiz de la Godaime Hokage… Haruno…mm… Haruno-

-Sakura, si así es- Dijo con algo de vacilación la chica.

Akatsuchi pareció evaluarlo durante un momento. -Tu fuiste capturada por Akatsuki, tú eres prisionera de Deidara-.

La chica se quedo congelada en ese momento, no sabía que decir, pero si el ninja de Iwa se había tomado el tiempo de dejar de atacarla y hablar con ella de seguro habría algo que le ayudara o al menos les diera una mínima ventaja, así que queriendo ver a donde iba la línea de pensamiento del chico simplemente asintió.

-Entonces el…- Dijo Akatsuchi mirando a Sasuke luchar contra su Golem.

Sakura paso pesadamente, si bien la historia de Sasuke era ampliamente conocida en Konoha, el no estaba en el libro Bingo gracias a Tsunade así que muy seguramente no despertaría ningún tipo de alertas en ninjas de otras naciones.

-Él es… mi compañero de equipo, Sasuke-.

En ese momento los ataques del ninja parecieron cesar, ya que el Golem que perseguía a Sasuke desapareció entre las rocas y la arena movediza se detuvo.

-Tu no eres Akatsuki-.

Sakura enseguida negó con la cabeza, mientras Sasuke simplemente la miraba a lo lejos.

Akatsuchi, como todo ninja en el mundo, sabía que la captura de la aprendiz de Tsunade, y de los múltiples esfuerzos que Konoha estaba haciendo para recuperarla, especialmente de sus compañeros de equipo. Hasta donde había escuchado, la misma chica había sido quien asesino al ex compañero en Akatsuki de Deidara, Sasori, ciertamente no había una razón por la estuviera de su lado, muy seguramente era una prisionera que se había visto atrapada en la batalla de Kurotsuchi con Deidara.

-Entonces no tengo razón para pelear con ustedes-. Dijo Akatsuchi a lo cual Sakura asintió dando un hondo respiro. -Nosotros solo vinimos por Deidara, pero nunca pensamos que se atrevería a volver al país de la tierra solo y sin refuerzos-.

-Ya veo- Dijo Sakura analizando la situación. -¿Y cómo supieron que estaba en el país de la tierra?-

Akatsuchi pareció estudiar las palabras de Sakura con detenimiento, si bien la chica no era una enemiga, tampoco la podía considerar como una aliada. -eso es confidencial-

-Ya veo-.

-¿Por qué intentan atraparlo?- Preguntó Sasuke llegando hasta donde los dos ninjas. -Está en todos los libros Bingo, no deberían…-

-No- Soltó rápidamente el ninja de Iwa. -Deidara es más valioso vivo que muerto el Tschikage-

-¿Por su Kekkei genkai?- Cuestionó con molestía Sakura, sabía lo mucho que Iwa quería el KG de Deidara, y como la aldea lo había tratado por el simple hecho de tenerlo.

Aun así el ninja de Iwa no respondió nada más al respecto. -Casi es hora-. Dijo Akatsuchi mirando hacía el techo mientras se sentía otro gran temblor. -Kurotsuchi debe estar por terminar-

Mientras tanto Sakura trataba de tranquilizarse, de momento su mejor opción era hacerse pasar por enemigos de Deidara y ver como se desarrollaban las cosas. Si bien el ninja de Iwa les dio a entender que no lo matarían, la chica no podía dejar de preocuparse, nunca se sabía cuando las cosas se podían salir de control y menos con lo impulsivo que era el rubio.

-Ellos vienen conmigo- Dijo Sasuke mirando hacia donde se encontraba Hebi

Akatsuchi apenas asintió mientras que estirando su mano la arena que contenía a Suigetsu, Karin y Yugo se deshizo dejándolos libres.

-Solo están inconscientes-. Aclaró el ninja de Iwa viendo como caian los dos chicos de hebi al piso.

Luego de una última explosión que hizo retumbar hasta los cimientos de la cueva, Akatsuchi empezó a fundirse con el piso mientras simplemente dijo antes desaparecer totalmente – Esperen aquí-.

Sakura apenas y apretaba sus manos con fuerza tratando de ser fuerte, que demonio estaba sucediendo allá afuera, que sucedía con Deidara. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Sasuke.

-Encárguense con Karin de Yugo y Suigetsu-.

-¿Y Deidara?- Preguntó con tal nivel de incertidumbre Sakura que hasta logró que el Uchiha le dedicara una compasiva mirada.

-Yo me encargare-

La chica casi que bufo ante su respuesta, si claro, si tan solo hubieran ayudado a Deidara desde el principio, aunque bueno de ser así muy seguramente no hubieran dado con Suigetsu, Yugo y Karin. -¿De los dos anbus, la tal Kurotsuchi y ese hombre, como?-.

Sin embargo, la única respuesta que dio Sasuke fue mediante la activación de su Mangekyo. Sakura paso saliva con dificultad, sabía que los genjutsus del Uchiha eran poderosos incluso antes de adquirir el mangekyo, pero sería suficiente?, podría controlarlos?, sabía el costo que tenía el uso de tal poder, lo había visto demasiadas veces en Kakashi.

-¿Estás seguro?-

-Hmp. Solo debo buscar el momento preciso-

La conversación se vio terminada cuando aparecieron en la cueva Kurotsuchi, definitivamente en muy mal estado, Akatsuchi dándole apoyo para caminar y en el hombro de este un amarrado y malherido Deidara.

Sasuke y Sakura se quedaron en silencio, viendo como los recién llegado se acercaban. La primera en romper el silencio fue Kurotsuchi.

-Ya me parecías conocida de algún lado… con que la famosa Haruno Sakura-.

Al escuchar esto Deidara apenas y levanto su cabeza, observando a Sakura y Sasuke con duda, que demonios estaban pensando?

-Así es, mucho gusto…-. Dijo con algo de duda la medic-nin

-Kurotsuchi-

Sakura apenas asintió en respuesta ¡lo que fuera que fuera a hacer Sasuke más le valía que fuera ahora!

-Viendo las circunstancias, diría que el gusto es mío. Tengo entendido que eres una medic-nin, la mejor después de la godaime Hokage- Agregó la ninja de la roca

La situación parecía desenvolverse cada vez más a su favor. -lo mejor será empezar curando a quien se encuentre en estado más crítico- ofreció Sakura tratando de tantear el terreno. -los dos anbu? -

Kurotsuchi apenas y negó con la cabeza. -Desafortunadamente no lo lograron-

-Oh, yo.. lo siento-. Dijo Sakura con verdadera tristeza

Kurotsuchi apenas y negó con la cabeza. -Está bien, ellos sabían que era una posibilidad al enfrentarse a este tipo de monstruos-. La mirada que la chica le dedico a Deidara iba más allá del odio normal por Akatsuki, era algo casi que personal, por lo cual Sakura no terminaba de entender, como alguien que llamaba a Deidara, Deidara-nii podía aborrecerlo de esa forma. – En todo caso, fuimos afortunados en encontrarlo sin un compañero. Lamento el mal entendido-.

Sakura apenas asintió mientras Akatsuchi ponía a Deidara en el suelo sin cuidado alguno y sentaba a Kurotsuchi frente a ella para que la atendiera. -No hay problema-.

-Debes estar muy emocionada de regresar a casa con tus compañeros-. Dijo la pelinegra mirando de medio lado a Sasuke, quien se mantenía al margen de la situación.

-Si-. Confirmó Sakura mientras se arrodillaba frente a la chica para iniciar la revisión.

-Tsunade-sama estará muy complacida de tener a su aprendiz de vuelta, no como el Tschikage cuando le regresemos a este traidor-. Sakura apenas y miró de medio lado a Deidara, se veía agotado y una tanto lastimado. -Aunque no puedo decir que Jiji no estará feliz de darte el castigo que te mereces-. Dijo la kunoichi viendo que Deidara se encontraba consciente.

El chico apenas y soltó un gruñido.

-¿Jiji?- Preguntó Sakura al ver la reacción de Deidara

-Onoki-sensei- aclaró la pelinegra.

-¿Tu eres la aprendiz del Tschikage?- Preguntó Sakura con algo de temor, definitivamente esa no era una ninja cualquiera, sabía de primera mano por Tsunade, que en Iwa la tradición dictaba que los aprendices que tomaba el Tschikage, eran aquellos seleccionados por su potencial para ser los siguientes en línea para el cargo, y que no hace mucho se había decidido que la aprendiz y nieta del Tschikage, sería la primera mujer en ostentaría tal cargo en Iwa, lo cual solo significaba una cosa, la chica no solo debía de ser la mejor, sino la mejor de los mejores.

Kurotsuchi asintió -En realidad los 3 los somos, o bueno lo éramos- dijo mirando mal a Deidara -hasta que uno decidió que era demasiado bueno para su propia aldea y prefirió traicionarla-

Sakura quedo casi que en shock, Deidara había sido aprendiz del Tschikage?

Sasuke observaba como Sakura atendía a la chica, sin embargo, no podía negar que todo lo que les decía empezaba a impacientarlo, estos ninjas no estaban solo en nivel anbu, estos eran ninjas elite de la roca, no le extrañaba que estuvieran casi que al nivel de un akatsuki como Deidara.

Kurotsuchi empezaba a bostezar mientras Sakura la atendía. Definitivamente esa batalla la había dejado peor de lo que pensó.

-Finalmente, lo llevaremos a casa. Lo mejor será pedir refuerzos para transportar a Deidara-nii sin tener ningún incidente- Dijo la chica a su compañero, quien apenas asintió y se dispuso a hacerlo se encontró con el mangekyo de Sasuke y sin más se desplomo en el piso alertando a Kurotsuchi.

-¡Akatsuchi!- Apenas alcanzó a exclamar la chica cuando un leve corrientazo recorrió su sistema haciéndolo apagarse momentáneamente y caer rendida en los brazos de Sakura.

Deidara apenas y podía creer lo que acababa de suceder, Sakura y Sasuke habían vencido a Akatsuchi y Kurotsuchi sin siquiera haber levantado un dedo.

-Necesitamos movernos, antes de que llegue alguien más-. Dijo Sasuke yendo hacía donde se encontraba Hebi recomponiéndose.

Sakura apenas dejo en el suelo con delicadeza a la chica antes de ir junto a Deidara para desatarlo y empezarlo a curar.

El rubio sentía la calidez del chakra de Sakura llenando su cuerpo, trayendo consigo un sentimiento de paz indescriptible, por un momento durante la batalla pensó que no volvería a verla, especialmente cuando después de haber acabado con sus reservas de arcilla y chakra, apareció Akatsuchi.

Habían corrido suerte y bastante.

Deidara se giró para mirar a la chica, que aunque lo estaba atendiendo, no le estaba prestando realmente atención, la atención de la chica estaba fijada directamente sobre Kurotsuchi.

-Sakura- llamó Deidara, lo cual no pareció funcionar.

-Sakura-. Llamó nuevamente, ahora tomando la mano de la chica que estaba apoyada en su pecho por el momento, lo cual la hizo finalmente mirarlo.

-Ella… era tu compañera-

Con ese comentario no fue difícil para Deidara saber cómo la chica había visto las cosas.

-las cosas no eran tan simples-.

-Ellos eran tus compañeros de equipo… y no te importó. Si hubieras podido la hubieras matado-.

-Sakura- Dijo con algo más de dureza el ninja de Iwa mientras se sentaba y la miraba fijamente. -Las cosas en Iwa no son como en Konoha-

-Pero…-

- En Iwa desde el principio nunca hubo nada para mi-