Lo que quedaba de la noche pasó rápidamente para Sakura mientras descansaba en la habitación de Sasuke. Mientras para otros, el amanecer no podía llegar lo suficientemente rápido.
Deidara había considerado varias veces la posibilidad de irrumpir en la pieza del Uchiha, pero sabiendo como estaban las cosas con la medic-nin, sabía que terminaría en una confrontación con la chica, no solo por la discusión pendiente sino por despertarla solo para eso. Lo único que lo mantenía tranquilo, era que una de sus pequeñas arañas de arcilla vigilaba la habitación, y hasta el momento Sakura permanecía dormida en la cama, mientras el Uchiha se había acomodado lo más lejos posible, sentado en el piso contra la pared.
Sasuke por su parte, aunque parecía dormido, no habái podido conciliar el sueño. Su mente no dejaba de divagar por diferentes escenarios y conversaciones, especialmente la que había tenido hace pocas horas con Sakura y el hecho de que como en los viejos tiempos, sin realmente quererlo, había terminado haciéndose cargo de la chica.
Faltaba poco más de media hora para la hora fijada por el equipo para reunirse, cuando Sakura finalmente despertó.
-Donde estoy, como llegue aquí-. Tan pronto pudo ubicarse notó que no se encontraba sola allí, y de repente todos los recuerdos de la noche anterior regresaron a ella. – Sasuke-kun-. soltó con sorpresa al verlo allí.
El Uchiha apenas y volteo a mirarla, había estado tan ensimismado que solo hasta que escuchó la voz de Sakura notó que esta empezaba a levantarse de la cama.
La chica estaba claramente avergonzada, era obvio por la forma en que sus mejillas enrojecían y como evitaba su mirada. Esa actitud más que molestarlo, como generalmente lo haría, generó una extraña satisfacción en el joven pelinegro, que sin quererlo había empezado a recordar y revivir en los últimos días lo que había compartido en su niñez con la medic-nin.
Sasuke se levantó y dirigiéndose a la chica dijo con una imperceptible sonrisa. – Con que no habías tenido suficiente-.
De ser posible Sakura se hubiera enrojecido más. Recordó como habia seguido bebiendo al no querer darle la razón al Uchiha sobre cuando había sido suficiente. -Yo... este-. Balbuceaba la ojijade, mientras el Uchiha se acercaba lentamente.
El pelinegro avanzo hasta estar a pocos pasos de la chica, cuando notó algo extraño allí, sin embargo, esto pareció no ser importante ya que apenas se detuvo por un momento con un fuerte pisotón frente a la Sakura. La chica levantó la mirada, era su impresión o la forma en que Sasuke dio ese último paso fue tan fuerte que hasta el pareció escuchar el crujir del piso.
Unas habitaciones más allá, Deidara que se estaba terminando de alistar sintió como su pequeña araña era eliminada. Lo último que había podido transmitirle su creación, era el despertar de Sakura y al parecer el inicio de una conversación con el Uchiha. – ¡Pero que demonios…!-.
Mientras tanto en la habitación, Sakura observaba al pelinegro con detenimiento, y armandose de valor le preguntó -¿qué fue lo que sucedió anoche?¿Cómo es que…?-
-que no es obvio…hmp. Tomaste demás-. Respondió como si no fuera la gran cosa.
-Pe..pero eso no es explica... ¿como... como es que llegue aquí?-. Dijo sujetando con fuerza contra su pecho el cobertor.
Viendo la situación en General el muchacho se daba una idea de lo que pudiera estar pensando la médica, lo cual no pudo dejar de parecerle en parte gracioso. -no te ilusiones Sa-ku-ra-. Respondió dando la vuelta y empezando a recoger sus cosas.
La chica tomó esto como una señal para levantarse. No es que desconfiara en ese aspecto de su ex compañero, simplemente le sorprendía que este se hubiera hecho cargo de ella y no la hubiera dejado a su suerte. -no lo entiendo, tu…-.
El Uchiha estaba por decir algo más, sin embargo, percatándose de una presencia no muy lejana simplemente expresó. -es hora de partir-. mientras abría la puerta de la habitación. Sakura se dispuso a seguirlo y preguntarle más cosas sobre la noche anterior, pero tan pronto como dio un paso fuera de la habitación, se encontraron casi que de frente con Deidara. El rubio permanecia recostado contra la pared contraria con los ojos cerrados y los brazos cruzados sobre el pecho.
Tan pronto los ninjas de Konoha entraron en la línea de visión del akatsuki, este se enderezó y les dedicó una dura mirada. Ver el rostro de Deidara fue suficiente para que Sakura recordará en ese momento que Sasuke era sólo uno de sus tantos problemas.
El Uchiha dedicó una rápida mirada a su compañero antes de seguir con su camino. Ya se imaginaba lo que buscaba. La chica tratando de mantener la poca paz que le quedaba intento simplemente seguir al pelinegro, lo cual no le fue posible ya que tan pronto dio un paso, Deidara dio otro atravesándose en su camino.
-Buenos días-. Musito la médica con algo de duda, pero sin perder la seriedad.
El rubio espero a que los pasos del Uchiha estuvieran lo suficientemente lejos antes de responder -que demonios Sakura, pensé que irías por algo de comer-.
- Necesitaba un poco de aire-. Respondió con molestia haciéndose paso. -y espacio-.
Pero definitivamente el ninja de Iwa no se lo iba a dejar tan fácil y menos después de la noche que había pasado. Así que sin darle oportunidad la detuvo sujetándola del brazo. - no estamos en el país el fuego, sin un Anbu, o algo peor te atrapa no va a terminar en un simple y feliz reencuentro-.
-lo sé-. Dijo con molestia zafándose del agarre. -puedo cuidarme…-
-¿sola?¿y por eso estabas en la habitación el Uchiha?-. Sakura se detuvo y se quedó en silencio, a ciencia cierta ni siquiera ella estaba segura de como había terminado allí, pero no habpia sido por temor o necesidad de protección. La falta de respuesta pareció enojar más al rubio. -¿Ya veo. Entonces me estas evitando o simplemente buscando excusas para acércate a Sasuke?.Hm-
La chica dio un largo suspiro tratando de retomar la fuerza. La noche anterior había sido un respiro, pero eso no la eximia finalmente de la horrible realidad con la que tenía que lidiar. -acaso importa, si fuera lo uno o lo otro?. Qué más da-.
El rubio apenas apretaba los puños mientras observaba a la chica hablar de espaldas, como si ni siquiera valiera ya la pena para ella mirarlo. ¿en verdad lo acontecido el día anterior con sus compañeros había cambiado su relación con Sakura?
Sin darle tiempo para contestar la ojijade prosiguió -yo no tengo porque rendir cuentas o dar explicaciones a nadie y menos a ti. Si quiero alejarme, lo haré. Y sí quiero intentar recuperar a mi compañero, antes de que sea muy tarde, definitivamente lo haré-.
Definitivamente Sakura seguía molesta por el día anterior. -no puedes condenarme y perdonar al Uchiha por lo mismo. Hm!-.
-no lo he hecho, porque no es lo mismo. Aún estoy a tiempo de evitar que Sasuke, que nosotros lleguemos a... lo mismo que tú y tus compañeros-.
-¡debes estar bromeando!. Hm. Los dos abandonamos a nuestras aldeas, los dos somos ninjas renegados, los dos somos miembros de akatsuki. No existe ninguna diferencia-.
Los recuerdos de día anterior se mezclaban en mente de la ojijade. La forma en que Deidara atacó a sus ex compañeros, el haber despertado esa mañana en la habitación de Sasuke, después de la charla que habían tenido el día anterior. No era la misma situación, Sasuke estaba confundido, pero nunca había lastimado o intentado lastimar de tal forma a su equipo, aun en las peores peleas que había tenido con Naruto.
-Si existe, en varias cosas. Sasuke definitivamente no esta bien, pero estoy segura que nunca trataría de eliminarnos, menosen la forma en que tu ayer estabas más que dispuesto con tus excompañeros. La forma en que esa chica habló de ti, la forma en que te llamaba... "Deidara-nii".- soltó Sakura con un cansado suspiro. -Entiendo que tuvieras tus razones para abandonar su aldea, pero no puedo ni imaginar cuanto tuvo que pasar para llegaras a esos extremos, y si soy honesta... me asusta-.
La voz de Sakura empezaba de cortarse, decir que la idea le aterraba, era ponerlo en términos simples. No quería imaginar un escenario en el alguien a quien consideraba un compañero, un camarada tan cercano luchara a muerte en su contra, o en el que ella se viera obligada a pelear de tal forma en defensa propia.
Sin esperar la chica siguió con su camino hasta la recepción en donde esperaban los demás miembros del equipo. Sasuke apenas y miró de medio lado como llegaban Sakura y Deidara. Ahora que sabía de primera mano que en realidad no existía una relación entre su ex compañera y su nuevo compañero, sintió que al menos en su mundo era normal y caia en su lugar, ya que ni en los más extraños de sus sueños imaginaba a Sakura siendo pareja de un criminal S como Deidara. Ella era... demasiado inocente, demasiado pura para relacionarse con alguien así.
El equipo no perdió tiempo y tan pronto estuvieron todos se dirigieron al muelle en donde abordaron su barco, con destino a la isla en que se ocultaba el Hachibi. El barco era pequeño, solo podía transportar a tiempo en promedio a unas 10 personas, lo que significaba que el espacio de habitaciones era tan reducido que el grupo tuvo que compartir un solo cuarto. Afortunadamente, el cuarto contaba con 3 camarotes, de manera que cada uno de los integrantes del grupo contaba con su propia cama, además, el viaje sólo duraría tres días.
Sakura prefirió aprovechar el día para explorar junto con Karin y Suigetsu la pequeña nave. Si bien, había sido entretenido conocer el sitio en compañía de los dos miembros de Hebi, luego de varias horas de gritos, peleas e insultos entre estos , la medic nin optó por alejarse y buscar un poco de paz antes de tener que volver al camarote. Recordando uno de los sitios que habían visitado en la proa al principio del día decidió volver a esté, ya que le había parecido un sitio tranquilo y lo suficientemente alejado de los demás para poder pensar con calma. Sin embargo, cuando llegó allí se dio cuenta que no era la única que había encontrado atractivo el lugar, puesto que allí, observando el oscuro océano se encontraba Sasuke.
Sakura consideró por un momento el simplemente buscar otro sitio y dejar al Uchiha con sus propios pensamientos, pero sabía que esos tres últimos días eran su última oportunidad para poder convencer a Sasuke de no cometer un error irreparable. Armándose de fortaleza la ojijade se acercó a la baranda en donde se encontraba recostado el pelinegro, estaba segura que él la había sentido llegar, y el hecho de que no se marchará o le pidiera a ella que lo hiciera, la motivó acercarse y recostar brazos de la misma manera en la baranda, mirando hacía el basto océano que los rodeaba.
Permanecieron en silencio por un largo rato, hasta que el silencio fue roto por Sakura. La muchacha habia decidido que en realidad no importaban las razones por las cuales Sasuke hubiera decidido llevarla consigo de vuelta al hotel el día anterior, sino simplemente que lo hubiera hecho, así que lo único hubo por decir fue -Gracias… Por cuidarme anoche-.
Sasuke permaneció inmóvil ante el comentario.
- sobre ayer…-
-Hmp. No tiene importancia-.
-Ni siquiera sabes que voy a decir-. Dijo con calma la chica mirando como el cielo empezaba a despejarse para dar paso a una hermosa luna llena. Viendo que el Uchiha no refutaba prosiguió. – Sobre lo que hablamos ayer, quiero que sepas que, si estoy aquí definitivamente tiene que ver con que tú estés aquí-. Sabía que lo que diría podía molestar al Uchiha, pero no tenía más tiempo ni paciencia para seguir dándole vueltas al asunto. – Desde que te fuiste de la aldea, no pasado un día en el que no pensemos en ti, en que no nos preocupemos por como éstas, aun cuando sé que nunca nos lo pediste o necesitaste que lo hiciéramos. Así que no, no es una mera coincidencia que nuestros caminos se crucen y que se vayan a seguir cruzando, porque tú eres parte del equipo siete y en donde estés tu, estaremos nosotros-.
El Uchiha apenas y miró desde la esquina de sus ojos a Sakura, nunca pensó que fuera decirle algo como eso, sabía que ella estaba tratando desde el primer día de ser "sutil" en sus acercamientos, claramente no esperaba algo como eso de su parte y menos la total sinceridad y certeza que irradiaba en el momento. Las emociones de Sakura eran tan intensas como las de aquella noche en que abandono la aldea.
- (...) Nunca he podido entender el camino que has decidido tomar, especialmente ahora. A veces pienso que sea tal si Kakashi sensei o Naruto estuvieran en mi lugar, ellos podrían entenderlo y hacer algo para mejorar la situación. Sin embargo, soy yo quien está aquí y me alegra que sea así, porque en este momento, no hay otro lugar en que prefiriera estar, así no sepa el porque o no pueda entenderlo, simplemente quiero estar aquí, con y para Sasuke-kun -.
El pelinegro, pasó saliva pesadamente. La preocupación de Sakura para con él siempre había sido genuina y desinteresada. El camino que había tomado era tan frio y solitario a veces que esos pequeños rayos de calor que emitía la chica lograban distraerlo. Le pareció curioso que pensará que el Usuratonkashi o Kakashi pudieran hacer más que ella, cuando realmente de haber sido uno de ellos quien estuviera en ese lugar las cosas hubieran terminado terriblemente hace mucho tiempo . No era que ella lo entendiera mejor que los otros dos miembros de su equipo, simplemente con ella las cosas no eran tan complejas, no se sentía juzgado de la misma manera que lo hacía con Kakashi o Naruto, respecto a su forma de ser o sus acciones.
El pelinegro volteó a mirar a la chica, quien a su vez le devolvió con total seriedad la mirada. Ambos podían notar en el otro la gravedad de la situación en que estaban, las consecuencias que habían tenido su actos en los últimos días, y las que tendrían. Sasuke sintió como hace mucho el peso de todo lo acontecido y la necesidad de aligerar en algo sus cargas. Pero sabía que no estaba en su naturaleza, ni en la de Sakura el entender todo lo que pasaba, por lo cual el chico soltó un cansado suspiro y simplemente bajó la cabeza apoyándola sobre la palma de una de sus manos, mientras la otra seguía recostada en la baranda.
No era todos los días que se veía tal faceta del Uchiha, pero Sakura no necesitaba palabras para entender, tampoco necesitaba que le contara todo para sentir el peso que aplastaba al chico, la profundidad de su dolor, su cansancio y su frustración; así que sin pensarlo la chica tomó la mano libre del Uchiha con la suya y con un pequeño apretón dijo. –No puedo decirte que todo estará bien, pero no importa lo que pase siempre estaremos contigo... Yo siempre estaré contigo -.
Sintiendo que había presionado su suerte bastante por un día, Sakura se dispuso a marcharse, sin embargo, antes que pudiera dar un paso sintió como la mano del Uchiha, no solo devolvía el contacto sino que ahora la sujetaba. El chico tomo la delicada mano de la médica apretandola con fuerza, pero sin llegar a lastimarla. Sakura sonrió para si y sin decir nada más se quedó junto al ojinegro observando el mar y disfrutando en silencio la compañía el uno del otro.
En ese momento Sasuke solo pudo pensar en como algo tan innecesario y que nunca había buscado, como lo era el apoyo y compañia de su ex compañera, podía hacerle tanto bien. Tal vez la chica no era del todo una molestía.
