El segundo día en el bote no fue muy distinto al anterior, cada quien parecía estar dándose su espacio, ciertamente algunos porque lo necesitaban más que otros.

Deidara se paseaba de arriba abajo por la pequeña habitación pensando en como Sakura se empeñaba en evitarlo y como esto le molestaba más y más cada día que pasaba. La noche anterior aunque había querdio hablar con ella, supo que no era muy conveniente ya que cuando finalmente ella regreso a la habitación casi todo el grupo se encontraba allí, y no quería hacer una escena que terminara en la chica rechazando hablar con el nuevamente. Desecho totalmente la idea cuando 10 minutos después de que llegará la medic nin, Sasuke entrara al sitio y sin dedicar una mirada o palabra a ninguno, tomara la cama que se ubicaba debajo de la de Sakura, haciendo que los demás simplemente se repartieran los camarotes restantes.

Los pensamientos del chico se vieron interrumpidos por la llegada de Karin, Jugo y Suigetsu.

-Te lo dije, tampoco está aquí-. Decía el ninja de la niebla a modo de burla mientras se acomodaba en su camarote.

-Ash!- se quejo una agotada Karin yendo a su propia cama. – Como puede ser que estando en un barco como este no haya ni señal de Sasuke-kun-.

El rubio apenas miró por la ventana, ya estaba oscureciendo y no había señal de Sakura tampoco, por lo cual, sin querer esperar más decidió que era momento de buscarla y hablar, al fin y al cabo, no faltaba mucho para que su viaje acabara y sabía que una vez encontrarán al 8 colas la situación solo iba a empeorar con ella.

Sakura se encontraba observando como se escondía el sol, era un paisaje bastante hermoso al combinarlo con el mar, sin embargo, ese pensamiento no fue el que la llevó allí o por el cual no pudo evitar un suspiro. -Sasuke -kun -. Pensaba para sí la chica rememorando la pequeña interacción que habían tenido en ese mismo sitio con el pelinegro el día anterior.

Ni en sus mejores sueños imaginó que Sasuke le permitiría compartir un momento como ese con el, había sido extraño porque a diferencia de como sido había cuando eran niños, que él tomara su mano significo para ella un gesto que no tenía una connotación romántica, sino algo que en ese momento apreciaba aún más por parte de él, aceptación, tal vez algo de confianza.

Le alegraba saber que los últimos días no habían sido en vano, y que dentro de todo parecia haber una posibilidad de llegar a un tipo de entendimiento con el Uchiha, aún así, aun tenía mucho que hacer antes de que llegaran a la isla, pero estaba más que motivada y mentalizada a que gracias a Kami, las cosas no tenían que terminar en una desgracia, o eso esperaba.

El crujir del suelo tras de ella sacó a Sakura de sus ensoñaciones, con una cálida sonrisa se giró esperando encontrar unos serios ojos negros, sin embargo, su cara fue de sorpresa cuando en su lugar se encontró a unos dubitativos ojos azules.

-Sakura,Hm. ¿podemos hablar? -.

La chica pasó saliva con dificultad, su discusión con Deidara había pasado a un segundo plano después de lo ocurrido con Sasuke, pero ciertamente era algo que no podía tener confinado a un rincón de su mente por más tiempo.

Viendo que la chica no huía como había ocurrido en su último intento de conversación en el hotel, el rubio tomó lugar junto a ella en la barandilla, mientras ambos veían como el sol seguía su camino hacía al agua, pronto llegaría el ocaso.

-Esta vista es…- Empezó a comentar la pelirrosa viendo como se iluminaban los ojos azules del chico ante el panorama.

-Arte-. Completó el chico, haciendo que una pequeña sonrisa se colara entre los labios de su acompañante. Definitivamente no había otra forma de describirlo. Los ojos de la pareja siguió el curso del sol mientras más bajaba, sin embargo, en el último momento Deidara decidió que no había algo que llenara más su corazón que el brillo que emitía la chica junto a él, con sus enormes ojos verdes y la pequeña y tímida sonrisa.

Tan pronto el sol desapareció Sakura giró, era momento de hablar con Deidara, por lo cual se sorprendió totalmente cuando al voltear a mirarlo se encontró con su mirada fija en ella, y no solo esto, parecía que con cada segundo el chico se acercaba más y más.

El corazón de Sakura se detuvo, la forma en que la miraba Deidara, nunca nadie la había mirado de esa manera, o tal vez si, ya que en ese momento sintió que era la mirada que él siempre había tenido el exclusivamente para ella, una mirada que transmitía tantas cosas y todas tan intensas, dudas, temor, confianza, amistad…tal vez algo más?. No se había dado cuenta sino hasta ese mismo momento que era aquello que le había molestado tanto en los últimos días en relación a Deidara, no era simplemente la forma en que el chico había manejado la relación con sus ex compañeros en Iwa; no, era que así como se sintió traicionada por Sasuke, y muy seguramente los compañeros del rubio se sintieron traicionados por él, esas emociones que él le causaba y le transmitía podían ser una ilusión y traicionarla en cualquier momento, pero viendo sus ojos tan cristalinos y puros, no había lugar a duda, esas emociones eran reales, por lo cual Sakura no se alejó sino que tan solo cerró sus ojos, anticipándose y dándole permiso a Deidara para lo que claramente pensaba hacer.

El rubio no lo dudó más y agachándose un poco para estar a la altura de la kunoichi, presionó sus labios contra los de ella, mientras posaba sus brazos con cuidado en la cintura de la chica. Ambos eran inexpertos en el tema, pero esto no impidió que disfrutaran el momento ya que sus propios instintos los guiaron. El beso fue lento, pero poderoso, ya que cada uno quería disfrutar el momento que hasta ese instante no se habían dado cuenta que habían estado deseando.

No muy lejos de allí, unos ojos rojos observaban la escena con desconcierto. Sasuke había sentido la presencia de Sakura dirigiéndose al mismo sitio en donde habían estado ayer, sin embargo, le había tomado algo de tiempo organizar sus ideas y decidirse a volver allí, sabiendo que esto solo llevaría a que la distancia entre ellos siguiera disminuyendo. No era algo que quisiera, pero al recordar lo mucho que lo había reconfortado el día anterior sus palabras y su compañía había decidido no pensar más en ello y simplemente disfrutar los pocos momentos de alivio que le brindaba la vida.

Sin quererlo, Sasuke fue testigo de como Deidara observaba a Sakura, con un nivel de emoción y casi adoración que no creía posible en un criminal rango S, la forma en que el chico había empezado a cerrar la distancia con la pelirrosa, con la clara intención de besarla y como esta no solo aceptó tal gesto, sino que lo reciprocaba. En ese momento Sasuke sintió algo que pensó que no volvería a sentir, el como perdía a una persona preciada. Dicho sentimiento desconcertó al Uchiha, especialmente porque no entendía desde cuando Sakura era una persona preciada para el, ¿lo había sido siempre? ¿O lo había empezado a ser desde que se reencontraron? Tantas veces se repitió a él mismo y a otros que no tenía ningún lazo en este mundo con alguien, que hasta se lo creyó, pero que equivocado estaba, había visto las señales, y las había ignorado. Cerró sus ojos con fuerza, obligándose a desactivar su sharingan, ciertamente no quería tener esa imagen grabada en su mente por más tiempo, y sin más se retiró del sitio.

Mientras tanto, Sakura pareció volver en si, al tiempo que aparecían en su mente todas aquellas dudas y reproches que llevaba intentando bloquear por semanas, cuando pensaba en que tan importante era Deidara para ella, claramente ahí tenía su respuesta. Si bien ella había aceptado y reciprocado el gesto.

-Deidara… yo-. Balbuceo la chica mientras lo alejaba con cuidado.

Definitivamente el artista era una persona impulsiva, y en la mayoría de casos no pensaba o le importaba mucho las consecuencias de sus actos, pero viendo la cara de duda de Sakura y la forma en que parecía estar procesando lo sucedido, supo que en cuanto lo hiciera se daría cuenta que había sido un error, en que estaba pensando! ¡ella solo tenía ojos para el estúpido Uchiha! Eso había sido claro desde el principio. ¿Como había caído en algo como eso? Había ido para intentar arreglar su amistad con Sakura, pero después de eso, tal vez ya no quedaba nada que arreglar.

-Lo siento, no debí… tú… yo... el Uchiha-. Soltó casi de forma incoherente Deidara dando varios pasos hacia atrás y desapareciendo sin más.

Ni la misma Sakura estaba totalmente de lo que acababa de ocurrir, aunque algo era claro, Deidara pensaba que había sido un error besarla por los sentimientos que ella pudiera tener por Sasuke. Siendo sincera con ella misma, era algo que también se cuestionaba, pero no por la existencia de dichos sentimientos, sino por todos los que le despertaba y lo que le había transmitido Deidara con ese beso, su primer beso. Con cuidado llevó la punta de sus dedos hasta sus labios, estaban tibios por lo ocurrido. Nunca pensó que pudiera sentir algo tan intenso por alguien que no fuera Sasuke, pero ahí estaba, rememorando cada toque accidental, cada mirada cruzada, cada risa compartida con el ninja de Iwa. Había guardado su primer beso y todos esos sentimientos para el Uchiha menor, pero en algún momento había llegado Deidara y sin quererlo se había robado todo eso, sin que ella se diera cuenta, y aún así, no se arrepentía de que así fuera.

Tenía que hablar con Deidara, no sabía que ocurriría, ni siquiera sabía que le diría, pero tenían que aclarar las cosas.

La pelirrosa buscó al ninja de Iwa por todo el barco, habían pasado cerca de 2 horas, el único sitio que le quedaba por buscar era la habitación que compartían con los miembros de Hebi.

En cuanto llego, se encontró con que Jugo y Suigetsu estaban jugando cartas, mientras Karin dormía en su cama y Sasuke se encontraba acostado en la de el con los brazos detrás de la cabeza y los ojos cerrados.

-Pero miren quien decidió regresar-. Dijo Suigetsu por lo bajo con una gran sonrisa viendo como Sakura asomaba la cabeza en la puerta del cuarto.- Entra, entra tranquila, aquí no mordemos, a menos que sea lo que quieras-.

Viendo que no había señales del rubio, la chica ignoró el comentario del ninja de agua y preguntó. -¿Alguno de ustedes ha visto a Deidara?-.

Jugo apenas negó con la cabeza mientras esperaba la jugada de Suigetsu, este último pareció pensarlo por un momento y dijo -Estuvo aquí antes de que oscureciera, pero me pareció ver uno de sus avichuchos hace no mucho volando desde la proa-.

Los ojos de Sakura se agrandaron como si hubiera recibido un baldé de agua helada encima, ¿habría sido Deidara capaz de abandonarlos así no más, en verdad había sentido la necesidad de llegar a tal extremo para evitarla?

-No…el no..- Dijo con voz entrecortada la chica entrando del todo a la habitación y recostándose contra la puerta como buscando con que sostenerse y llamando la atención de Jugo y Suigetsu.

-Se encuentra bien Sakura-san?- Pregunto Jugo al ver como los labios de la chica parecían balbucear algo.

-Necesito… encontrarlo- Dijo la chica parándose derecha, -Tal vez Karin-. Dijo la pelirrosa dirigiéndose a donde la otra chica dormida, sin embargo, antes de que pudiera despertarla la voz de Sasuke la interrumpió.

-Es muy tarde para hacer alboroto, el que no pueda guardar silencio será mejor que busque donde más dormir-.

Sakura se detuvo en seco para mirar al Uchiha, quién aunque mantenía los ojos cerrados estaba claramente despierto y de peor humor del normal.

-Bueno giganton, ya mañana seguiremos la partida- Dijo Suigetsu sabiendo lo que ocurría cuando Sasuke estaba con ese humor de perros, mientras Jugo también se acomodaba en su cama. -Bonita, yo de ti no me preocupaba mucho, el rubiecito ya aparecerá tarde o temprano-

Sakura no estaba muy segura, Deidara era una persona muy impulsiva si había decidido marcharse, podía hasta decidir adelantarse y cometer cualquier locura, necesitaba hablar con el cuanto antes.

-Solo quiero que Karin me diga si..- Dijo la chica acercándose silenciosamente a donde Karin.

-Si se largó-. Dijo Sasuke con voz tosca sobresaltando a todos en el cuarto. – Si lo hizo, lo hizo y punto, y bien puedas ir a buscar afuera todo lo que quieras sin molestar a mi equipo por ese tipo de estupideces-.

Sakura no entendía la actitud del Uchiha, si alguien estaba molestando la paz en el cuarto era el -Solo voy a preguntarle si..-

En ese momento Sasuke se sentó de golpe y abrió los ojos mostrando su sharingan activo. – Fuera-.

-Pero-. Intento razonar Sakura ante la actitud del chico, bajo la mirada atónita de los demás miembros de Hebi.

-¡FUERA! NINGUNO DE LOS MIEMBROS DE MI EQUIPO ESTÁ PARA CUMPLIR CON TUS NECESADES-

-NO SON NECESADES-. Explotó finalmente la chica. -SOLO QUIERO SABER SI DEIDARA SIGUE EN EL BOTE, SI FUE CAPAZ DE ABAND…-. La última palabra murió en los labios de la chica, que no podía creer nada de lo que estaba pasando, el no lo haría, no por lo que paso, no sin antes…

La cara de enojo de Sasuke paso a una risa maliciosa al ver y entender la preocupación de la chica. -¿si te abandono? Patética. Siempre dependiendo de los demás-. Repuso el vengador levantándose y acercándose a la pelirrosa maliciosamente, no sabía porque pero en ese momento sentía que el sufrimiento de la chica apaciguaba en algo su ira.

El enojo de Sakura empezaba a resurgir con cada comentario de Sasuke. – Eso no es cierto-.

-Si que lo es, por eso te preocupa que se haya marchado, que te haya dejado, porque tú nunca has sido capaz de afrontar nada sola. Pero es hora despertar, no siempre se puede contar con un equipo, con una familia, con un…-

-No sabes de lo que hablas-. Dijo Sakura por lo bajo cortándolo, tratando de contener su ira y retrocediendo. La soledad no era ajena a ella, no desde el momento en que perdió a sus compañeros de equipo y no mucho despues a sus padres.

-Lo sé, de la forma en que tú nunca lo sabrás, la pobre Sakura abandonada por un criminal de rango S, ¡ja!- Dijo con hastió Sasuke parándose frente a ella y mirándola con ira. Le hervía la sangre al pensar cuanto podía afectar a la chica simplemente el que Deidara se fuera. – CUANDO PIERDAS A AQUELLO QUE REALMENTE IMPORTA, LO ÚNICO QUE TIENES, ENTENDERÁS QUE ES SER ABANDONADO! ... QUE ES ESTAR SOLO, HASTA ENTONCES SON NECESADES Y ESTUPIDECES-.

-Callate- Gritó Sakura tratando de apartarlo, sin embargo, el Uchiha tomo sus muñecas evitando el empujón y reteniéndola de forma que empezaba a generarse un forcejeo.

Los miembros de Hebi apenas y miraban con preocupación, no era normal que Sasuke reaccionara de tal manera, por lo cual no sabían que pasaría si llegaban a entrometerse, ya que claramente lo que fuera que estuviera pasando tenía que ver únicamente con Sakura.

-NO ERES MÁS QUE UNA NIÑATA QUE PRETENDE ENTENDER EL DOLOR DE LOS DEMÁS, PERO NO PUEDE LIDIAR CON EL PROPIO, PORQUE NO CONOCE QUE ES EL VERDADER SUFRIMIENTO. POR ESO NUNCA PODRÁS COMPARARTE CON UN VERDADERO NINJA, NO CON NARUTO, Y MUCHO MENOS CONMIGO-

-¡Tu no sabes nada! ¡NO SABES NADA DE MI!- Dijo Sakura tratando de soltarse del agarre del chico, la fuerza y las palabras de Sasuke empezaban a lastimarla seriamente.

El chico la sujeto con más fuerza tratando de mantenerla en su lugar. -No es que hubiera mucho que saber, sigues siendo la misma molestia que deje en Konoha-.

Y eso fue todo para Sakura. – ¡NO SOY LA MISMA NIÑA QUE CONOCIAS Y QUE SE QUEDO EN KONOHA! -. Las manos de Sakura empezaron a brillar, estaba concentrado chakra en ellas para liberarse del agarre de Sasuke. – ¡NO SOY LA MISMA NIÑA DE 12 AÑOS QUE FUE ABANDONADA POR SUS COMPAÑEROS DE EQUIPO, NI LA DE 14 QUE SE QUEDÓ HUÉRFANA!-. En ese momento la chica se zafó finalmente del agarre de Sasuke, aunque no supo si había sido por el chakra utilizado para aumenta su fuerza o por el impacto de sus palabras, que se reflejaba claramente en el rostro de Sasuke. -Y NO LO SOY PORQUE SEPA QUE ESTAR SOLA NI CUANTO HIERE, SINO PORQUE AUN CUANDO LO SE SE COMO SALIR ADELANTE, QUE ES MUCHO MÁS DE LO QUE TU PUEDES DECIR POR TI-.

Dicho esto, Sakura se giró en un intento de abandonar la habitación, necesitaba tranquilizarse antes de siquiera seguir pensando en buscar a Deidara, lo cual no sería necesario ya que al parecer el rubio había entrado en algún momento durante la confrontación con Sasuke y se encontraba totalmente mudo observándola desde la puerta de la habitación.

La chica dio un largo suspiro y sin querer dirigirle la mirada a nadie allí abandono la instancia dejando a los demás en total silencio, hasta que poco después…

-Emm, Deidara- san, Sakura le estaba buscando-. Dijo Jugo tratando de disipar el ambiente hostil que se había formado tras la pelea.

El rubio apenas le dedico una fuerte mirada al Uchiha antes de salir de allí, definitivamente necesitaba hablar con Sakura.