Contenido: Drabble, yaoi, romance, fluff, etc. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".

Pareja: GiyuuSane (Tomioka Giyuu x Shinazugawa Sanemi)

Disclaimer:

Hikari: Es la primera vez en todos mis años de ficker que participo en esto en algo como el #flufftober. No los lleno de palabras innecesarias, solo les recuerdo que ni Kimetsu no Yaiba ni sus personajes me pertenecen, ya que la obra pertenece a Koyoharu Gotoge, por lo que este fic fue escrito únicamente por ocio y sin fines de lucro.

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#Flufftober2021 1- Eye contact (contacto visual)

"Mierda" pensó Sanemi mientras, inmediatamente, ocultaba su rostro detrás de su libro de texto, tratando de esconder su corpulento cuerpo al encorvarse sobre la silla donde se encontraba sentado.

Después de tratar de regular su respiración, volvió a subir sus ojos para ver más allá de las monótonas páginas que tenía enfrente. No pudo evitar soltar un pequeño gruñido cuando se percató que la persona que estaba algunos metros de su lugar, había vuelto su vista hacia su propio libro.

Soltó un suspiro, sintiéndose a salvo para erguir su espalda y tratar de calmar su acelerado corazón. ¿¡Qué rayos le estaba sucediendo?! ¡Se estaba comportando como un estúpido adolescente enamorado! Y lo era, pero aun no tenía las agallas para ni siquiera reconocérselo a sí mismo.

Queriendo que su rostro dejara de estar pintado de color carmín, trató de volver a su lectura. La biblioteca por lo general era un espacio donde disfrutaba estar mientras esperaba la hora de regresar a casa, sin embargo, aquel día el estúpido de Tomioka Giyuu, compañero de su mismo curso y de su salón de clases, había tomado la catastrófica decisión de también acudir a aquel lugar.

Y eso provocaba un horrible malestar para Sanemi. En muchos sentidos.

Empezando por el hecho de que Sanemi había comenzado, en algún momento que era difícil de recordar, a observar a escondidas al azabache.

No eran amigos y pocas fueron las veces que si quiera habían intercambiado más de un mero saludo cordial, pero a pesar de todo eso, para el albino resultaba extremadamente fantástico verlo desde su asiento trasero en cada oportunidad que tuviera.

Su rostro inexpresivo durante las clases, su espalda ancha en la hora deportiva, su convivencia con su único amigo (de otro salón) mientras comían el almuerzo, su cara adormilada al oír la primera campanada. Todos y cada uno de esos momentos Sanemi siempre se reprendía mentalmente por parecer un maldito acosador antes de regresar su mirada hacia él.

Sin embargo, esta fue la primera vez en que ambas miradas habían cruzado.

Mientras intentaba mantener la atención sobre su libro, sus ojos violáceos decidieron jugarle una mala pasada al distraerse nuevamente con la figura de Giyuu, quien se encontraba sentado algunas mesas de distancia de él, pero que aun así estaba fácilmente a la vista.

Después de algunos minutos en donde se debatía si quedarse en su lugar o irse para poder mantener un poco de dignidad propia, el otro, sin razón alguna, alzó nuevamente la vista y sus miradas chocaron una vez más.

Fueron menos de tres segundos, apostaría que ni siquiera fue un segundo completo, pero el contacto pareció tan eterno y a la vez tan efímero, que Sanemi sintió que su corazón en realidad se encontraba en su garganta, o al menos en algún lugar cerca del oído.

Como mero y sobre exagerado reflejo, lo primero que pudo hacer el albino fue levantarse rápidamente y comenzar a guardar sus cosas torpemente dentro de su mochila, aun cuando sus manos estuviesen temblando como gelatinas.

Tomó un respiro y regresó la mirada. El contacto visual terminó y Sanemi sintió algo parecido a la molestia invadiendo su cuerpo entero al ver la siempre estúpida cara de póker de Giyuu.

Suspiró, más calmado (y por qué no decirlo, desilusionado) reacomodando su desorden. Lanzaba miradas fortuitas al azar intentando nuevamente que el otro también lo viera. Por supuesto, no funcionó.

Soltando un insulto entre dientes, se retiró en silencio, controlando sus impulsos de ir directamente hacia él para propinarle un duro puñetazo en su rostro. ¿Por qué? No tenía razón alguna pero al menos era la única forma en que se le ocurría poder disipar la frustración que comenzaba a ahogarlo.

"Estúpido Tomioka Giyuu".

-.-.-.-.- FIN -.-.-.-.-

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Hikari: La mayoría de esta serie serán pequeños drabbles, aun así me alegraría mucho el saber si les ha gustado. No todos serán del mismo fandom ni de la misma ship, aun así espero que los logre encontrar en alguno de los otros días por aquí. ¡Mil gracias por leer! ¡Bye bye-perowna!