Notas previas:
Está historia está dedicada a Susuyajuzo y wandarimor ❤ ya se que quedaron con ganas(?)
Jamás de los jamases he escrito sobre esta pareja, así que tenganme paciencia, soy nueva en esto, espero que K' no quede muy OOC.
K' tiene 18 años según el perfil oficial de SNK , en Japón, es ilegal fumar y beber si eres menor de 20 años! Osea que, K' es considerado menor de edad a pesar de tener 18 para este tipo de cosas.
01
Sus bocas se encontraron en una danza apasionada de lenguas, sus manos metiéndose por dentro de su chaqueta blanca con desesperación ¿Cómo demonios habían llegado a eso? La mente de K' era un remolino caótico de pensamientos y sensaciones. ¿Cómo demonios...?
Nunca se había fijado en él de esa manera, no se le cruzó por la mente tan siquiera tener un acercamiento más allá de palabras estoicas o insultos en el ring, el idiota de Kyo no solamente le sacaba de quicio con sus comentarios arrogantes, sino que, además, era, en cierta manera el culpable de que ahora tuviera ese fuego en su interior.
Habían pasado dos años desde los experimentos de NESTS y aunque en parte se había podido vengar de la organización, las secuelas de lo que habían hecho con su cuerpo, era algo con lo que tendría que vivir por el resto de su vida. Eso significaba, vivir con el conocimiento de que el fuego Kusanagi, el fuego de ese idiota, estaba dentro de él, le gustara o no.
K' siempre había sido alguien independiente y se enorgullecía de ello, desde pequeño había aprendido a valerse por si mismo, se había convertido un agente de Nests apenas había cumplido los 16 años, la organización le había confiado una importante misión junto a Máxima y él había asumido la responsabilidad con valentía y determinación. Mientras otros adolescentes iban a la escuela y sus únicas preocupaciones eran atreverse a confesar sus sentimientos hacía la chica más linda del salón, K' calcinaba cuerpos con sus llamas y conseguía información durante el torneo de KOF99.
Por eso odiaba sobremanera ser comparado con Kyo, sentirse como si, él fuera una copia de él, odiaba verle pelear en el ring, el poder de Kyo era increíblemente destructivo y hacía que a K' se le retorcieran las tripas tan solo con contemplar la posibilidad de que Kyo fuese más poderoso que él, que la susodicha espada Kusanagi le diera una fuente infinita de energía, Kyo no solo producía fuego, también podía utilizar su energía de diferentes maneras, algo que K' había descubierto al investigar sobre la historia de los tesoros sagrados y la manera en cómo podían sellar a Orochi.
¿Significaba eso que su fuego era inferior al de Kyo? ¿No reiteraba la idea de que él fuera solo una copia del original?
K' odiaba llegar a esas conclusiones cuando pensaba en el asunto, pero no podía evitarlo, cada que veía a Kyo con su sonrisita presumida, actuando tan seguro de sí mismo, como si el mundo revolviera a su alrededor, le ponía de mal genio.
¡Y justo eso era lo que estaba pasando en ese momento! Máxima le había obligado a ir al Dojo de Goro para celebrar el cumpleaños de Yukari, la nueva manager del Dojo, ahora resultaba que, un montón de luchadores habían terminado viviendo allí gracias a una serie de inesperadas situaciones. Máxima se había conocido con Yukari el mismo día que él, pero a diferencia de K', Máxima no era parco y seco con las palabras, su amabilidad y facilidad para tratar a los demás le hizo ganar rápidamente un lugar en el corazón de la mujer. Y por eso últimamente se había visto obligado a visitar el dojo con frecuencia y a inevitablemente encontrarse con Kyo.
Máxima y Yukari hacían una buena pareja, no iba a negarlo ¿Pero porqué tenía que ser involucrado en todos sus eventos y tonterías románticas? K' había tenido que pasar hasta la navidad y el año nuevo con ellos en ese Dojo, eventos que, para él no tenían relevancia y que en cierta forma le traían malos recuerdos.
- Cambia esa cara K', pareciera que te hubiera obligado a venir – Comentó Máxima ofreciéndole una copa con vino rojo, habían traído una torta enorme a la sala y luego de que Yukari hubiese soplado las velas y le hubiesen cantado el cumpleaños, habían destapado vino para todos los presentes.
- Pero me has obligado a venir – Respondió K' con el ceño fruncido recibiendo la copa.
- Si, pero nadie tiene porqué saberlo, especialmente Yukari-chan – Le respondió el enorme hombre, por unos instantes K' notó algo de rabia contenida en los usualmente gentiles ojos de su compañero de equipo.
- Está bien... haré lo que pueda – Murmuró desviando la mirada. Al parecer Máxima iba muy en serio con esa mujer.
Habían comido la torta y entre conversaciones y risas, de repente Terry había sacado una botella de Vodka de la chaqueta anunciando que la verdadera fiesta iba a comenzar. Andy por supuesto se había quejado y había dicho que no bebería algo más fuerte que el vino, Ryo había arrastrado a Robert y a Bao literalmente a la puerta del Dojo, diciendo que debían madrugar temprano a entrenar, ante las quejas de ambos y luego se habían ido.
Al cabo de una hora de juerga, solo quedaba el equipo Fatal Fury, Benimaru, Shingo, Kyo y Máxima en la casa, sin saber cómo, Terry había hecho aparecer más alcohol como por arte de magia y pronto el ambiente se había salido bastante de control, Joe estaba contando chistes, haciendo reír a todos y Benimaru había puesto música alentando a Yukari a bailar. La situación estaba muy animada y aun cuando K' había bebido bastante, no lograba mejorar su humor, el ruido comenzaba a fastidiarle más de lo normal y con el rabillo del ojo notó a Kyo recostado en una esquina mirando el alboroto con expresión desinteresada e indiferente.
Al parecer el heredero Kusanagi tampoco estaba disfrutando de la fiesta, detalle que llamó la atención de K', pues este imaginó que Kyo se convertiría en el alma de la fiesta con lo mucho que le gustaba ser el centro de atención.
Por unos instantes, sus miradas se cruzaron, Kyo le miró sin ninguna expresión en particular y luego se metió la mano en los bolsillos y comenzó a caminar por el pasillo hacía adentro de la casa. Unos minutos después, K' se encontró siguiendo a Kyo por el pasillo hasta que dio con él en lado posterior del enorme dojo, la noche era fresca y agradable gracias a que apenas entraban en abril, los árboles del jardín comenzaban a llenarse de tímidas flores rosadas y blancas, y aún en la penumbra de la noche iluminada tenuemente por la luna, se podía apreciar la belleza del renacimiento de la vida en esa primavera.
K' se recostó en la pared de madera y observó a Kyo de pie, dándole la espalda, la brisa nocturna meciendo sus cabellos castaños suavemente, Kyo iba vestido con una chaqueta blanca y sus acostumbrados jeans azules oscuros. El moreno sacó una cajetilla de cigarrillos del bolsillo y se metió uno a la boca.
- ¿También fumas? – Preguntó Kyo girándose para mirarle de medio lado, K' sacó un encendedor del otro bolsillo, pero Kyo se adelantó y estirando su brazo creó una llamita diminuta en la punta de su dedo índice que viajó rápidamente entre ambos y le encendió el cigarrillo.
- ¡Tch! – Se quejó K' molesto – No necesito tu fuego – Agregó.
- No te emociones – Se apresuró a decir Kyo arqueando las cejas con expresión perezosa. K' lo miró sintiéndose cada vez más molesto, ese simple gesto de Kyo le había recordado el mal genio que tenía, como siempre el heredero Kusanagi encontraba una forma de humillarlo usando su fuego.
- No te quieras pasar de listo conmigo – Murmuró K' haciendo bailar el cigarrillo en sus labios.
- Oh dios...solo era un favor ¿Es que no te enseñaron a dar las gracias? – Se quejó Kyo llevándose las manos a la cintura – Por cierto ¿No eres menor de edad? No deberías estar fumando y bebiendo –
- ¿Y a ti que te importa? – Preguntó el moreno con el ceño fruncido - ¿Crees que después de todo lo que hecho para NESTS fumar o beber es lo más peligroso que podría hacer a mi edad? –
- Okay – Kyo se llevó una mano al mentón - No puedo argumentar nada contra eso -
- Además... no es como si me llevaras muchos años de diferencia, tienes 20 ¿no? – Continuó K' dándole una calada al cigarrillo.
- ¿Eh? ¿Ahora lees mi perfil de luchador? – Preguntó Kyo con una expresión ladina – Apuesto que hasta sabes que comida me gusta y mis hobbies –
- ¡Tch! Claro que no, me importan una mierda tus hobbies – Se apresuró a responder, Kyo dejó escapar un largo suspiro.
- Aún estando ebrio eres tan malgeniado – Comentó Kyo con expresión abatida y se acercó el par de metros que lo separaban. K' se quedó mirándolo sin moverse, a la expectativa de lo que fuera hacer, ciertamente había bebido bastante, pero si Kyo quería pasarse de listo, estaba dispuesto a darle una paliza si era necesario. El heredero Kusanagi alzó la mano y K' por unos instantes creyó que vería un ataque de fuego, pero la mano en cuestión le agarró el cachete derecho, algo que descolocó por completo a K' – Cambia esa cara ¿O es que no sabes sonreír? -
Una segunda mano agarró su otro cachete y como K' seguía estupefacto con las acciones de Kyo este aprovechó para seguir halando sus cachetes su cara transformándose en una expresión traviesa.
- Casi te vez atractivo – Comentó Kyo aún sin soltarle las mejillas – Solo 'casi' – Aclaró con una risita, el cigarrillo que tenía en la boca se le calló pues llevaba mucho tiempo con la boca abierta sin poderse creer lo que estaba haciendo Kyo en esos momentos.
¿Cómo se atrevía el maldito?
Y no supo si fue el alcohol en su sangre desinhibiendo su cerebro o algo más profundo dentro de su ser que no podía describir, pero sus manos se cerraron en el borde de la chaqueta de Kyo y lo atrajeron hacía adelante, obligando a pegarse contra él.
- Oye... ¿Qué demonios haces? – Preguntó Kyo cuando sus rostros estuvieron muy cerca, Kyo finalmente le soltó las mejillas y K' se encontró empujando la cabeza hacía adelante y aprisionando los labios de Kyo contra los suyos.
Por unos instantes pareció como si Kyo no fuera a corresponder el beso, porqué se había quedado pasmado con los ojos abiertos de par en par. Kyo abrió los labios y le permitió entrar y entonces sus bocas se encontraron en una danza apasionada de lenguas y sus manos se metieron por dentro de la chaqueta blanca del castaño con desesperación ¿Cómo demonios habían llegado a eso? La mente de K' era un remolino caótico de pensamientos y sensaciones. ¿Cómo demonios...?
Sentía la cabeza caliente y sabía que no era solo por el alcohol, una sensación inusualmente extraña se manifestó en su estómago, era como si su fuego se revolviera inquieto con la cercanía de Kyo y un inusitado deseo que no había experimentado con otra persona surgió en su interior. El beso se intensifico y K' se encontró deseando quitar esa chaqueta y tocar con sus manos los músculos del pecho de Kyo, de repente la ropa se le hizo molesta y olvidó que seguían en el pasillo del dojo y que, en el salón principal, los demás continuaban bebiendo y charlando entretenidos.
Se separaron para respirar y Kyo lo miró con sus ojos castaños llenos de algo que de momento no supo descifrar ¿Qué había en la mirada de Kyo? ¿Era deseo de continuar o estaba disgustado por su atrevimiento? Le pareció inclusive ver que dejos de rayos dorados rodeaban sus irises avellana justo como cuando invocaba su fuego en el ring.
- Estás loco ¿lo sabes? – Murmuró Kyo sin dejar de mirarle ni separarse de él – Alguien podría vernos –
Kyo tenía razón, haberlo besado en ese lugar había sido muy arriesgado, sin embargo, en la mente del moreno, había sido igualmente arriesgado el mismo hecho de besar a otro hombre sin ninguna razón aparente, sin saber si Kyo correspondería el beso o le voltearía la cara con un puño en llamas. K' no tenía idea de porqué lo había hecho, pero Kyo había correspondido y el beso le había dejado con ganas de más, ese fuego interior que se había encendido dentro de él deseaba salir de su cuerpo. Un beso no era suficiente para saciarlo.
- Correspondiste – Murmuró K' con una media sonrisa maliciosa – No te hagas el inocente –
- ¿Inocente yo? Ja – Comentó Kyo separándose un poco, colocando algo de distancia entre ambos – Tu eres el niño aquí – Kyo se llevó las manos de nuevo a los bolsillos y comenzó a caminar por el corredor, K' se quedó dónde estaba sin saber si debía seguirlo o no. Kyo notó que no lo seguía y giró su rostro hacía él, su mirada fue suficiente para darle a entender la silenciosa petición de que lo siguiera.
K' lo siguió por entre los corredores de madera del dojo, pasando a un lado del salón principal, donde se escuchó la risa de Máxima y la voz entusiasmada de Yukari, Joe gritaba algo y luego todos reían. Los ojos de K' estaban fijos en la espalda de Kyo quien caminaban sin mucho afán y con un aire de tranquilidad y seguridad muy característicos en él.
Pronto llegaron a una habitación, Kyo cerró la puerta y el moreno se dio cuenta de que era la habitación de Kyo, había un futón en el suelo del tatami, un escritorio sencillo en una esquina con algunos papeles, botellitas con tintas y pínceles caligráficos. K' reparó el escritorio y vio algunos caracteres escritos en el papel ¿Eran haikus? Se preguntó observando la fina caligrafía. Un momento ¿Kyo escribía poesía? ¿Kyo Kusanagi? ¿El idiota que se metía de cabeza a los problemas sin pensar en las consecuencias? ¿El idiota que lanzaba su fuego primero y preguntaba después? ¿Escribía poesía?
- Esta... ¿Es tu letra? – Exclamó K' anonadado y Kyo se apresuró a interponerse entre el escritorio y K' en un intento por evitar que leyera sus poemas. Entonces el moreno vio por primera vez a Kyo descolocado y nervioso, una faceta que era completamente ajena para él.
Él Kyo que conocía era decidido, seguro de sí mismo y siempre en control de la situación, aquello era precisamente lo que le molestaba de él, esa soberbia que acompañaba su semblante todo el tiempo, pero allí en medio de esa habitación alumbrada por la luz amarillenta de la lámpara del escritorio, Kyo Kusanagi se encontraba con las mejillas coloradas, avergonzado porqué él había visto su poesía. Y ese rostro avergonzado, esas mejillas sonrojadas, despertaron algo dentro de K', se sintió intensamente atraído por el castaño de repente y deseó conocerlo más a fondo, descubrir que otras cosas le hacían sonrojar, quiso ser él quien causara ese sonrojo.
¿Pero en qué demonios estaba pensando?
Sus pensamientos simplemente no tenían sentido, aun así, su cuerpo se estaba moviendo como ajeno a la voluntad de su cabeza, K' rodeó a Kyo con sus brazos y lo empujó contra la pared al lado del escritorio, sus ojos grises fijos en las orbes avellanas.
- ¿Para qué escribes poesía si no quieres que nadie la lea? – Preguntó con la cara innecesariamente cerca.
- ¿Quién dijo que no se lo muestro a nadie? – Respondió Kyo con una pregunta, su voz inclusive sonaba diferente ahora que estaba nervioso, su mirada se desviaba hacia un lado.
- ¿Oh? ¿Entonces yo no puedo? – Preguntó K', presionando el tema.
- Solo le muestro a mis amigos cercanos... - Murmuró Kyo avergonzado, una respuesta que K' se esperaba, él era un extraño en la vida de Kyo, aunque irónicamente compartieran el mismo ADN.
- ¿Qué vas a hacer ahora? He descubierto tu secreto – Preguntó K', ladeando el rostro, deseando volver a besarlo, pero interesado en escuchar la respuesta primero. Kyo consideró la pregunta, su mirada volvió a encontrarse con la suya y pareció como si estuviese batallando mentalmente para controlar ese gesto avergonzado que probablemente no quería mostrarle a él.
- Pues... supongo que, ahora no tienes otro remedio que convertirte en mi amigo – Comentó Kyo recobrando algo de compostura, el sonrojo desapareciendo lentamente para volver a colocar una expresión presumida.
- No quiero ser tu amigo – Replicó K' casi de inmediato, Kyo ensanchó una sonrisa y entrecerró los ojos, evidentemente no creyendo en sus palabras.
- ¿Ah no? ¿Entonces por qué me seguiste hasta mi habitación? – Preguntó el castaño alzando una mano y posando su dedo índice sobre los labios de K' – Acéptalo, secretamente quieres ser mi amigo, pero tu orgullo no te deja aceptarlo –
- Cállate – Le ordenó el moreno molesto y como Kyo iba a remilgar, K' tomó sus labios en un segundo beso para que no pudiera seguir hablando, el heredero Kusanagi correspondió el beso con avidez y esta vez, sus manos rodearon la cintura de K', sujetando la correa de su pantalón.
¿Porqué sus labios sabían tan bien? ¿Porqué se sentía tan a gusto besándolo? ¡Aquello era una locura! Una hora atrás estaba irritado viendo a Kyo en la habitación principal interactuando con los demás. No le gustaba Kyo, ¡No soportaba su actitud ni el hecho de que tuviese que compartir su fuego! ¿Entonces porqué en ese momento lo único que quería era profundizar ese beso y perderse en esa agradable sensación que le producía?
Con algo de dubitación, metió sus dedos por entre el cabello castaño y las delicadas hebras se sintieron suaves al contacto. Kyo se estremeció, tiritando como respuesta cuando sus dedos habían bajado por entre su cabello hasta el inicio de su cuello. La mano de K' continuó bajando sintiendo la tibieza de la piel de su cuello en una caricia que resultó inesperadamente gentil a comparación del beso apasionado que estaban compartiendo.
- ¿Kyo? ¿Estás ahí Kyo? – La voz de Benimaru se escuchó a través de la puerta mientras tocaba.
Sus labios se separaron y K' dio un salto hacía atrás como si hubiese encontrado una araña en el piso, su corazón acelerado amenazando por salírsele por la boca. La mirada de Kyo era de pánico absoluto, mientras Benimaru seguía tocando.
- Aquí estoy Beni, espera un momento – Respondió Kyo y con rapidez, tomó a K' del brazo y lo empujó para que se metiera en el armario de madera al lado del escritorio. K' quedó apretujado entre la ropa de Kyo, demasiado sorprendido y asustado por todo lo ocurrido para protestar. El castaño se pasó una mano por el cabello para organizarlo y abrió la puerta.
Benimaru estaba de pie al otro lado con una sonrisa, las mejillas coloradas gracias al alcohol, el cabello recogido en una alta coleta, vestido como siempre con una camiseta 3 tallas más pequeñas de lo que debería.
- ¿Qué haces aquí escondido? Te estás perdiendo lo mejor de la fiesta – Comentó el rubio con una sonrisa.
- Me duele la cabeza – Mintió Kyo llevándose una mano al cabello.
- Yukari quiere tomarse una foto con todos ¿Has visto a K'? – Comentó Benimaru – Máxima lleva buscándolo como por 15 minutos –
- Oh, ni idea – Respondió Kyo encogiéndose de hombros.
Desde su escondite, K' podía ver la interacción a través de las rendijas de la puerta del closet, Kyo era bueno mintiendo, su voz no delataba ningún tipo de agitación ni parecía nervioso al hablar con el rubio.
El moreno se sintió algo abrumado con el olor de la ropa de Kyo, estar encerrado en ese closet rodeado de sus chaquetas, era una experiencia extraña, la colonia que Kyo usaba estaba impregnada en el aire y le era inevitable sentir como si, tuviera el cuerpo del castaño pegado a él. Tenía el estomago revuelto con los nervios y sentía la cabeza tan caliente como si hubiese cogido una tremenda fiebre.
- ¿No estará en el baño? – Preguntó Kyo alzándose de hombros – Seguro ya aparecerá – Agregó sin querer darle mucha importancia al asunto.
- Máxima esta bastante molesto, creo que esta vez K' se metió en problemas – Exclamó Benimaru entre risas y Kyo se unió a las risas, saliendo de la habitación para seguir al rubio, dejando a K' solo en el closet.
- Una, dos, ¡Tres!...– La voz de Yukari sonaba alegre mientras colocaba sus manos frente a su cara en una pose tierna, todos se habían apretujado detrás de la mesa en donde estaban los restos de la torta y las botellas vacías de licor, habían colocado el teléfono de Yukari en la mesa con el obturador automático para poder capturar el momento.
K' había regresado al salón luego de esperar un buen par de minutos luego de que Kyo se hubiese ido con Benimaru, no quería levantar sospechas, todos sabían que no se llevaba bien con Kyo, el moreno siempre había sido directo y abierto en su comportamiento y era obvio que evitaba el contacto con el heredero. Su relación con Kyo era como de mutua indiferencia, a diferencia de Yagami, quien era abiertamente hostil con Kyo, insultándolo e intentando iniciar un combate cada que lo veía. Para K' era más como el tedio de tener que compartir el mismo aire con Kyo y casi siempre encontraba una excusa para irse del lugar en vez de escalar las cosas. Por consiguiente, no quería que nadie se diera cuenta de que había estado con Kyo en su habitación, sabía que harían preguntas, porqué era completamente fuera de carácter para ambos estar juntos en un sitio a propósito.
Máxima había pasado su enorme brazo rodeando a Yukari y tomándola por la cintura, con el otro brazo había atraído a K' apretándolo contra su pecho para la foto, K' no sabía si el apretón se debía a que Máxima estaba molesto por haber desaparecido de la fiesta, lo único que sabía era que por poco y le parte las cosquillas con el abrazo que le había dado.
Kyo se paró entre Benimaru y Shingo, este último no había bebido ni un solo trago, según él, un buen estudiante no podía hacer esas cosas, además aún no cumplía la edad legal para hacerlo, K' no podía creer lo ingenuo que era el muchacho, estando en el dojo con sus amigos, nadie se daría cuenta si bebía o no, no era como si sus padres lo fueran a regañar. Sin embargo, notó que Benimaru había respetado su decisión y no había insistido, actuando como un buen hermano mayor.
- ¡Cheeeeeese! – Gritó Joe alzando un puño en el aire cuando la cuenta regresiva del obturador llegó a cero tomando la foto.
- Oh no... K-san quedó con los ojos cerrados – Comentó Yukari una vez todos se hubieron dispersado.
- ¿Quieres tomar otra? – Preguntó Máxima y K' desvió la mirada molesto porqué no quería volver a tomar otra foto, Yukari pareció notarlo.
- No, esta bien, es un bonito recuerdo – Se apresuró a decir ella con una sonrisa.
- Oh... que tarde es – Exclamó de repente Andy – Creo que será mejor limpiar un poco y dar por terminada la fiesta – Como siempre Andy era la voz de la consciencia en cualquier situación, Joe y Terry se apresuraron a quejarse, porqué, por supuesto, ellos querían seguir bebiendo.
- Andy-san tiene razón, son las 2 de la mañana, es suficiente celebración por hoy – Opinó Yukari.
- Pediré un taxi – Comentó K' sacando su teléfono móvil del bolsillo. Benimaru posó una mano sobre su brazo y el moreno no supo a que se debía el gesto.
- ¿No es muy tarde para salir a la calle? Puede ser peligroso – Comentó con expresión maliciosa.
- ¿Peligroso? ¿Para nosotros? ¿Es que no nos has visto pelear en el ring? – Se burló K' y Benimaru se apresuró para guiñarle un ojo con expresión confidencial.
- Pueden quedarse los dos aquí esta noche – Continuó el rubio en voz baja y K' notó que miraba a Máxima que a su vez tenía las mejillas coloradas y miraba a Yukari recoger los platos sucios de la mesa.
- Ahhh... si... bueno supongo que si – Agregó K' comprendiendo que Benimaru quería que Máxima pasara el resto de la noche con Yukari.
- Manager-san, tu habitación es la más grande, Podrías dejar un espacio para un segundo futón ¿verdad? - Continuó Benimaru con expresión insidiosa, Yukari levantó el rostro y pareció no comprender el doble sentido de la frase o de que, el rubio se refería dejarle un futón a Máxima en su habitación.
- Si claro – Respondió ella inmediatamente.
- Tu puedes quedarte con Kyo – Concluyó el rubio y K' inmediatamente abrió los ojos de par en par al escuchar eso.
- ¿Qué? ¿Porqué? – Se quejó sintiéndose alarmado de repente ¿Benimaru sospechaba algo?
- Por qué la habitación de Kyo es la segunda más grande del dojo – Respondió el rubio como si fuera obvio y luego acercó su rostro al del moreno con los ojos entrecerrados – Yo sé que no te llevas bien con Kyo, pero has el sacrificio ¿Ok? No le dañes la oportunidad a Máxima -
- ¡Tch! – K' se cruzó de brazos molesto. Buscó con la mirada a Kyo, pero no lo encontró en la sala y se preguntó que pensaría el castaño de pasar el resto de la noche con él.
Continuara.
Notas finales:
Originalmente pensaba que sería un oneshot, pero creo que necesita de al menos otro capítulo para que fluya mejor la historia xD siento que traiciono a Iori(?) jaja ;O;
