Si tenía que definir a Kyo con una sola palabra tendría que ser impredecible. No solo en combate, Kyo resultaba un oponente difícil gracias a su capacidad de tomar decisiones completamente inesperadas acorde a las circunstancias, sino que, hablar con él también resultaba inesperadamente desconcertante. A veces parecía desinteresado e indiferente, para luego sonreír y decir algo que resultaba altanero, a veces lucía seguro de sí mismo con una fuerza de voluntad férrea e inamovible y otras veces, podía resultar intimidado y vulnerable. K' había descubierto cada una de esas facetas en las pocas horas que llevaba compartiendo una conversación con él.

Le había preguntado si lo odiaba y le había obligado a reflexionar sobre la verdadera razón por la que le molestaba su presencia. Luego de hablar con él, se daba cuenta de que en realidad lo que odiaba en sí, era tener el poder de otra persona y por ende inevitablemente ser comparado con él, pero entre más lo pensaba, no lograba encontrar una verdadera razón por la cual odiar a Kyo como persona. Por el contrario, ahora se encontraba interesado en conocer más de él.

Kyo parecía cohibido a veces, como cuando le había preguntado que quería, había notado el sonrojo en sus mejillas, pero entonces, inesperadamente había juntado sus caderas contra las suyas y le había insinuado que quería ir mucho más allá de lo que él había creído. Aquella era la primera vez que K' tenía ese tipo de experiencia con un hombre, de hecho, no era muy versado en esos temas íntimos, ni siquiera con mujeres.

Cuando se había pasado la mayor parte de su vida encerrado en un laboratorio subterráneo, para luego convertirse en un agente de una organización terrorista, no quedaba mucho tiempo para buscar novia ¿No? Nadie lo podía culpar por su falta de experiencia en ese aspecto. De hecho, tenía que aceptar que prácticamente ese beso que le había dado a Kyo había sido su primer beso.

No quería aceptarlo o hablar de ello, porqué de momento le parecía irrelevante ¿Qué importaba si era el primero o uno más de muchos? Lo que importaba era que Kyo había correspondido y que ahora lo tenía bajo su cuerpo, sus ojos mirándole con un claro deseo de continuar.

El moreno se preguntó si, lo que fuera que vendría a continuación también le surgiría por instinto, de la manera en como había sabido como besar sin tener que pensarlo mucho. Kyo por el contrario parecía tener experiencia, definitivamente no parecía como si aquella fuese su primera vez. Se inclinó hacía adelante para comenzar un nuevo beso, ahora que había descubierto lo que se sentía besarle, no podía parar, era como si los labios de Kyo fueran el manjar más delicioso que hubiese probado en la vida.

Separaron sus bocas y K' sintió el impulso de besar su cuello, sin saber muy bien que hacía, el moreno comenzó a besar la piel de Kyo, perdiéndose en el ángulo de su cuello, sintiendo el cabello de Kyo haciéndole cosquillas en la nariz, el aroma del champú y la crema de afeitar, resultaba embriagante mezclado con el distintivo olor de su piel. Ese olor de repente encendió algo dentro de él y K' se encontró pegando su cuerpo al del castaño, deseando más contacto entre ambos, mordisqueando su oreja, arrancándole suaves gemidos.

El sonido de su voz varonil que resultaba inesperadamente erótica cuando dejaba escapar esos sonidos, le puso tan duro como una roca. Sus manos ahora se habían metido por dentro de la camiseta para tocar directamente la tersa piel. Kyo le permitió hacer todo eso y K' se encontró sintiendo una mezcla de emoción y curiosidad al sentir todas esas cosas por primera vez.

Kyo pareció salir del trance en el que estaba, porqué de repente tomó su camiseta y se la sacó con un movimiento rápido, dejando a K' con el torso desnudo iluminado sutilmente por la luz de la luna que entraba a través de las cortinas, dejando un trazo plateado, como una pincelada sobre su piel morena. Las manos de Kyo viajaron por sus brazos, delineando cada músculo, como queriendo memorizarlos, pronto sus manos bajaron por su pecho, logrando que K' se estremeciera ante el contacto, los dedos de Kyo se sentían suaves, pero al mismo tiempo firmes.

La mano de Kyo pronto llegó a su ombligo y pareció detenerse allí unos segundos como si dudara en si debía continuar.

- ¿Puedo? – Preguntó, su voz juguetona a pesar de que las mejillas se le habían puesto coloradas otra vez. K' sintió sus propias mejillas arder mientras asentía. El mayor le empujó para que quedara acostado a su lado en el futón y luego sin dejar de mirarlo a los ojos, metió su mano por dentro de la pantaloneta para aprisionar su entrepierna por encima de los boxers.

K' dejó escapar una exhalación ante el contacto y se mordió los labios como acto reflejo cuando la mano de Kyo había comenzado a moverse, apretando su entrepierna que se erguía dolorosamente atrapada entre la tela. Cerró los ojos avergonzados sintiendo como ahora Kyo metía la mano dentro del boxer y lo tocaba directamente. El moreno frunció el ceño estremeciéndose con el contacto, se sentía demasiado excitado a pesar de que, Kyo apenas si lo había acariciado un par de veces.

Kyo comenzó a mover su mano más rápido, subiendo y bajando desde la base hasta la punta, aprisionando el miembro con firmeza, enviándole deliciosas oleadas de placer por la columna vertebral, de repente K' se encontró paralizado con las sensaciones que lo abrumaban, había olvidado que hacer con sus propias manos o si debía volver a besar a Kyo, se había quedado muy quieto, con la respiración agitada y los ojos aún cerrados disfrutando de esa descarga de sensaciones en sus nervios.

- ¿Oh? – Exclamó Kyo al pasar su dedo pulgar por la punta del miembro de K' y sentir la humedad traslucida que comenzaba a salir, vaticinando lo que vendría después. La sonrisa traviesa de Kyo se ensanchó y continuó moviendo su mano con un ritmo acelerado e intenso, siendo consciente de que K' estaba llegando rápidamente a su límite.

El orgasmo lo tomó tan desprevenido como las muchas otras cosas que habían pasado esa noche, se encontró abriendo los ojos grisáceos de par en par y soltando un gemido que sonó impropio en él, no sabía que su voz pudiese sonar así. Su miembro explotó en la mano de Kyo dejando escapar su tibia semilla, salpicando un poco sobre el futón, haciendo que la mano del castaño quedara lubricada y la fricción contra su miembro fuera aún más placentera. K' se estremeció entre los espasmos causados por las oleadas de placer y Kyo observó con deleite la expresión de su rostro, definitivamente una cara que jamás se esperó ver en él.

- Eso ha sido rápido – Comentó Kyo aún acostado de medio lado, observando a K' tratando de recuperar el aliento, se levantó y tomó una caja de pañuelos húmedos que tenía en la estantería y se limpió la mano. Observó la expresión de K' quien parecía estar en shock. Como si no pudiese creer lo que acaba de pasar - ¿Oye... estás bien? – Preguntó volviendo a recostarse a su lado.

- Estoy bien... - Murmuró K' con las mejillas coloradas y su mirada grisácea se encontró con la castaña por unos momentos mientras decía – Es solo que... es mi primera vez y... -

- ¿Qué? – Exclamó Kyo sorprendido con tal confesión - ¿En serio es tu primera vez? – Preguntó como si no creyera lo que había escuchado - ¿P-porqué no lo dijiste antes? – Agregó azorado.

- ¿Qué diferencia habría hecho decirlo? – Preguntó K' quien ahora sentía que su respiración volvía a la normalidad lentamente.

- Um... pues... habría sido más considerado, supongo – Kyo se sentó en el futón llevándose una mano al cabello, al parecer saber que K' no tenía experiencia en esos aspectos le ponía nervioso.

- No es como si el estilo de vida que llevo me dejara tiempo para tener relaciones – Comentó K' con la voz algo malhumorada, ahora se sentía avergonzado gracias a la reacción de Kyo, y como este seguía en silencio como si no supiera que decir, se apresuró a preguntar - ¿Te molesta? –

- ¿Eh? No... claro que no – Respondió el castaño con una media sonrisa – Es solo que, no me esperaba ser el primero... - Aceptó. Kyo no sabía como lidiar con el hecho de era la primera persona que veía ese rostro sonrojado y excitado en K'. ¿Acaso el muchacho confiaba en el lo suficiente para permitirle su primera vez? La implicación de lo que podía significar aquello le hizo sentir increíblemente nervioso.

- ¿Entonces? – Preguntó K'.

- Con la forma en como besas, asumí que tenías experiencia – Comentó Kyo encogiéndose de hombros, K' no solamente parecía más maduro para su edad gracias a sus experiencias con NESTS, sino que también tenía un porte físico que le hacían ver mucho mayor de lo que era, resultaba fácil asumir que tenía experiencia en esas cosas.

K' cerró los puños por unos instantes juntando algo de valor para volver a acercarse a Kyo y colocar una mano en la nuca del castaño para atraer de nuevo su boca contra la suya. Se besaron de nuevo y esta vez el moreno comenzó a bajar con sus manos, delineando el pecho de Kyo de la misma manera en cómo este había hecho, hasta llegar al borde de su pantalón. No quería que la situación terminara ahí, quería complacer a Kyo también, sin embargo, se sentía algo inseguro sin saber muy bien cómo hacerlo.

Kyo pareció notar esa inseguridad, porqué cortó el beso y lo miró con las mejillas coloradas y una sonrisa pícara.

- Déjame guiarte – Susurró y tomando la mano de K' la metió dentro de su pantaloneta, permitiéndole tomar su miembro.

K' observó curioso como Kyo movía su mano, mostrándole que tipo de ritmo quería. No resultaba tan complicado teniendo en cuenta de que ambos tenían la misma anatomía y el moreno sabía que presión ejercer. Comenzó a mover la mano de la manera en cómo Kyo quería y descubrió que quería tomarlo entre su boca. Aquel pensamiento lo desconcertó, parecía que era avanzar demasiado para ser la primera vez que estaba con un hombre y especialmente por qué se trataba de Kyo.

A pesar de que el moreno sabía que sus acciones estaban siendo dulcificadas por el efecto del alcohol, aún así su cerebro le ponía barreras a líneas invisibles que no parecía estar listo para cruzar de momento. Quizás podría probar hacer eso en otra oportunidad.

¿Otra oportunidad? Se cuestionó mientras seguía acariciando a Kyo ¿Habría otra oportunidad o aquella locura era un descuido de una sola noche? No tenía idea de que pasaría al día siguiente cuando despertaran sobrios y la realidad los golpeara, y de momento, mientras veía como la respiración de Kyo se agitaba y como su rostro se iba transformando en una dulce expresión de agonía, K' no quería pensar en las consecuencias de sus actos.

En ese momento solo quería ver a Kyo alcanzar el orgasmo.

- M-más rápido – Le rogó Kyo con los ojos cerrados, sus tupidas cejas negras fruncidas y su boca dejando escapar acompasados suspiros.

K' obedeció y de nuevo su cabeza voló hacía otros pensamientos que resultaban más aterradores que los anteriores, esta vez, se encontró deseando poseerlo. Quería sentir a Kyo por completo, quería hacerlo suyo. No supo por qué, ni cómo, pero su mente viajaba en esa dirección. Deseaba escuchar a Kyo gritando su nombre contorsionándose de placer mientras el lo penetrara. Las mejillas de K' se sonrojaron intensamente al imaginar aquello y continuó las caricias con renovado ímpetu.

Con la mano libre empujó al castaño hacía atrás y lo hizo acostar en el futón, K' se recostó a su lado y continuó moviendo su mano frenéticamente.

Pronto Kyo se quedó mudo por unos segundos, para luego dejar escapar una exhalación y seguido a esto se llevó el dorso del brazo a la boca y se mordió así mismo ahogando los gemidos que no podía contener. K' observó la maravillosa imagen de Kyo sonrojado y tembloroso, intentando contener esos eróticos sonidos.

Kyo entreabrió los ojos y lo miró con sus orbes avellanas nubladas por el placer, se inclinó hacía adelante y con sus manos tomó a K' por la nuca y lo atrajo hacía él para besarlo. El beso fue apasionado e intenso, casi tanto como las caricias que le estaba dando, Kyo no se contuvo esta vez y su lengua exploró su boca impetuosamente, para luego morder su labio inferior con fuerza, al punto que K' tuvo que suprimir un gemido de dolor.

El cuerpo de Kyo finalmente se tensó luego de un rato de continua estimulación y movió sus caderas hacía adelante, como si deseara más contacto, aún sin dejar de besarlo, el heredero Kusanagi alcanzó el clímax, luchando por respirar entre su boca, sintiendo como todo su cuerpo se estremecía con la descarga eléctrica de placer. K' continuó acariciándolo aun cuando sintió la humedad entre sus dedos y finalmente aminoró la velocidad, para darle solo un par de caricias perezosas.

Entonces pasó algo que el moreno no se esperó, probablemente porqué todo lo que había ocurrido en esas pocas horas en las que se habían dejado llevar por los impulsos, había sido intenso y de carácter sexual y un gesto tan tierno resultaba fuera de lugar.

Kyo le rodeó con los brazos y lo atrajo contra su cuerpo en un apretado abrazo.

El rostro de K' quedó en el hombro de Kyo, ambos aún acostados sobre el futón. Los brazos de Kyo envolviéndolo con su tibieza y firmeza, como si temiera dejarlo ir.

Inesperadamente ese gesto le causó más vergüenza que lo que acababa de pasar, el moreno sintió sus mejillas y orejas calientes ante la repentina muestra de afecto, que resultaba tan íntima y personal, que solo le causaba desconcierto. ¿Porqué sentía como si le temblaran las piernas? ¿Cómo si se fuera a derretir?

Con dubitación, correspondió el abrazo, pasando un brazo por debajo de la cabeza de Kyo, y el otro por encima de su cintura, entrelazando sus piernas con las de él.

En el silencio de la habitación, podía escuchar la respiración agitada de Kyo y su pecho que subía y bajaba contra el suyo. No tenía idea de que debía decir en un momento así, estaba demasiado confundido y desconcertado como para hablar, el gesto le resultaba impropio, ¿Cuándo era la última vez que él, K', ¿había abrazado a alguien? Ni siquiera recordaba haber abrazado a Máxima en los años que llevaba de conocerlo. Hasta Kula, en su inocente comportamiento se había sentido algo cohibida al acercarse demasiado a él.

El moreno no era el tipo de persona que abiertamente invitaba a la gente acercarse, él era el tipo de persona que alejaba a otros, su mirada y su actitud gritaban silenciosamente 'mantente a una buena distancia'. K' prefería que fuera así, las interacciones con la mayoría de personas se le hacían tediosas y el contacto le resultaba completamente innecesario.

Kyo se quedó en silencio también y paulatinamente su respiración se fue calmando, hasta volverse acompasada, su rostro ahora escondido entre su cuello. K' se quedó esperando a que fuera el castaño el que rompiera el abrazo porqué francamente entre la vergüenza que le producía el gesto y la incomodidad que sentía, no sabía si iba a poder mirar a Kyo a los ojos cuando se separaran.

- Hey... - La voz de Kyo finalmente rompió el silencio – Eso estuvo genial –

El castaño se incorporó un poco, sin dejar de abrazarlo, movió su cara para poder mirarlo a la cara. K' tragó saliva con las mejillas intensamente sonrojadas.

- Para ser tu primera vez haciendo algo así... - Continuó Kyo con una sonrisita – Al parecer aprendes rápido –

Escucharle decir eso, le hizo sentir dos cosas, satisfacción por saber que lo había hecho bien y una tremenda vergüenza por recibir un cumplido en ese tipo de situación.

- Y he de aceptar, que el sonrojo te queda bien – Continuó Kyo, esta vez su expresión se había vuelto maliciosa – Casi te vez atractivo... solo casi –

- ¡Tch! – Bufó K' desviando la mirada hacía un lado, intentando disolver el abrazo, pero Kyo no se lo permitió, sus brazos se mantuvieron firmes a su alrededor.

- ¿Ahora si quieres dormir? – Preguntó Kyo, sin dejar de sonreír.

- Suéltame entonces – Respondió K', haciendo otro intento por zafarse del abrazo, logrando solo que Kyo lo apretara más contra él.

- Puedes dormir en mi futón... - Musitó Kyo inclinándose un poco hacía adelante para robarle un corto beso. K' lo miró parpadeando despacio, realmente Kyo no lo iba a dejar ir y aunque se había sentido incómodo al comienzo con el abrazo, ahora se sentía agradable estando envuelto en la calidez de sus fuertes brazos.

Se quedaron otro rato más en silencio, K' llenándose de valor mentalmente para atreverse a preguntar lo que llevaba pensando.

- ¿Quieres continuar...? – Logró decir al fin, Kyo le había invitado a dormir en su futón ¿Significaba eso que quería que continuaran esa situación hasta llegar a más intimidad? K' quería estar seguro de las intenciones de Kyo.

- Cuando he dicho que puedes dormir en mi futón, me refiero a dormir de verdad – Respondió Kyo con una risita que resultó sincera y desprovista de la arrogancia que estaba acostumbrado a ver en él, quizás aquella era la primera risa inocente que escuchaba en él - Está tarde y creo que es suficiente por esta noche –

K' lo miró con algo de inquietud ¿Porqué no quería continuar? Aunque K' no tuviera experiencia en esas cosas, sabía que había muchas cosas que faltaban por explorar y no pudo evitar sentir como que la situación quedaba incompleta si no continuaban. Pero esta vez Kyo estaba siendo directo, así que supuso que el castaño simplemente no quería ir más lejos. ¿Quizás era porqué ellos no eran amigos? ¿O pareja?

K' realmente no entendía como funcionaban esas cosas. Ese mundo de las relaciones interpersonales era completamente ajeno a él. Máxima inclusive hacía hincapié en lo frío e indiferente que el moreno era con respecto a las personas que lo rodeaban.

Se quedó callado y cuando Kyo se hubo aseado con los pañitos húmedos, se metió dentro del futón junto al castaño como este le había pedido.

Realmente no comprendía lo que estaba pasando.

Despertó gracias a los rayos del sol del medio día que se filtraban por entre las cortinas de la ventana, a lo lejos podía escuchar un par de pájaros cantando sus alegres melodías en los árboles del patio, el dojo se encontraba en completa quietud, probablemente porqué todos estaban demasiado trasnochados y seguían dormitando en sus habitaciones. Lo primero que notó al despertar fue el peso del brazo de Kyo en su torso, se dio cuenta de que, se había dormido con Kyo abrazándolo de medio lado, su cabeza apoyada en su hombro. K' giró su rostro y vio al castaño dormido plácidamente a su lado, su respiración pesada y tranquila, su rostro completamente diferente al que recordaba. ¿Quién iba a pensar que ese hombre a su lado iba a causar todas esas placenteras sensaciones en él? ¿O esa sensación cálida en su pecho que parecía extenderse por todo su cuerpo conforme pasaban los minutos?

En efecto, no había pasado nada más luego de que Kyo lo invitara a compartir el futón y K' comenzó a recordar todo lo ocurrido en las horas nocturnas, repasó los sucesos, como queriendo analizar y comprender detalles que se le pudiesen escapar, porqué ahora que su mente se esclarecía luego de que el efecto del alcohol hubiese pasado, decenas de preguntas se arremolinaban y deseaba más que nada comprender los motivos por los cuales había hecho todo eso.

Y más importante aún ¿Qué debía hacer a continuación?

¿Qué tipo de trato debía darle a Kyo ahora que había cruzado ese umbral?

Kyo se revolvió ligeramente y se fue despertando, K' se quedó muy quieto, completamente paralizado por los nervios que lo invadieron en ese momento.

Kyo dejó escapar un bostezo contra su cuello y el roce de los labios le produjo cosquillas, el castaño no parecía tener mucho afán de levantarse y continuó en la posición en la que estaba por otros minutos como si aún no hubiese salido realmente del mundo de los sueños.

- Oi... - Comenzó K' y con el codo presionó el costado de Kyo para terminar de despertarlo.

- No molestes, quiero dormir – Se quejó Kyo sin moverse de su posición. K' frunció el ceño algo irritado con la respuesta y con más fuerza hundió el codo en su costado. Kyo se encogió dejando escapar un gruñido y finalmente abrió los ojos - ¿Qué demonios quieres? –

K' se giró para observar el rostro adormilado de Kyo, como esperando que fuera el castaño quien hablara primero, como si le estuviese exigiendo una explicación sobre lo ocurrido en la noche, pero Kyo lo miró con el ceño ligeramente fruncido sin comprender porqué no lo dejaba dormir.

- ¿Cómo que, qué quiero? – Preguntó K' arqueando las cejas y abriendo los ojos, la situación era obvia, se sentía avergonzado e incómodo con su cercanía, el futón apenas le daba espacio para que sus cuerpos quedaran muy pegados el uno al otro - ¡Una explicación! – Logró decir, aunque no había querido que su voz sonara como un reclamo, pero era justamente como había sonado. Como si en vez de eso quisiese decir 'responsabilízate de lo que hiciste'.

- Es muy temprano para pensar – Se quejó Kyo bostezando de nuevo, K' no pudo evitar bostezar también.

- ¿Temprano? Es medio día – Le indicó K' quien había dejado su móvil al lado del futón y había corroborado la hora.

- No puedo pensar sin café – Se volvió a quejar Kyo – Si quieres que funcione mentalmente, tráeme un Americano sin azúcar – El heredero sonrió de manera traviesa, aunque aún tenía una expresión perezosa.

- No soy tu sirviente – Se apresuró a aclarar K'.

- Oh... que pena entonces no podré darte ninguna explicación – Replicó Kyo volviendo a bostezar, K' volvió a darle un codazo, esta vez lo suficientemente fuerte como para que Kyo se viera obligado a soltar un quejido.

K' sabía que Kyo estaba bromeando, sin embargo, aquello no dejaba de ser inusual para el moreno, ¿Estaba esperando una conversación seria? ¿Porqué Kyo se tomaba las cosas a la ligera? ¿O quizás era que él estaba tomándose muy en serio lo ocurrido?

- ¿Porqué siempre pareces como si te hubieses tragado 3 limones? – Preguntó Kyo sacándolo de sus pensamientos.

- ¿Ah? – Exclamó K' tardando unos segundos en darse cuenta de que Kyo se estaba burlando de su acostumbrada expresión seria.

- Deberías sonreír más – Continuó Kyo, una mano agarrándole una mejilla, justo como había hecho la noche anterior.

- No tengo motivos... - Comenzó a decir K' y entonces fue interrumpido por un beso que Kyo le robó, el castaño se había inclinado rápidamente hacía él y había presionado sus labios contra los suyos sin abrir la boca.

- ¿Y ahora? – Preguntó con expresión juguetona. K' parpadeó confundido. Kyo volvió a inclinarse, pero esta vez, sus manos viajaron por el costado del torso desnudo de K' para hacerle cosquillas. K' se encogió hacía adelante por acto reflejo y sin que su cerebro pudiera procesar lo que estaba pasando una risa apagada salió de sus labios.

Rápidamente le agarró las manos a Kyo por las muñecas para detenerlo, definitivamente no estaba acostumbrado a ese tipo de contacto.

- Oh vaya, entonces en realidad si eres humano – Comentó Kyo con una amplia sonrisa – Por unos momentos estaba pensando que tu eras el cyborg del equipo –

Kyo rió con su propia broma y decidió finalmente salir del futón, extendiendo los brazos de lado a lado, estirando su espalda como un gato. K' salió del futón también aún sin saber que decir, Kyo lo tomaba desprevenido con sus comentarios y acciones inesperadas. Quizás en otro momento habría podido pensar en una forma de regresarle el comentario con algún insulto soez, pero no en ese momento, esa calidez que había sentido en el pecho no quería desaparecer y no tenía el impulso de pelear con el castaño como antes, de hecho, descubría que quería tenerlo cerca y que deseaba volver a besarlo.

- Vamos por café – Decidió Kyo colocándose la camiseta que en algún punto de la noche se había quitado y yacía arrugada en el tatami – Es en serio, mi cerebro no funciona correctamente sin uno –

- ¿Cuándo funciona correctamente? – Murmuró K' con el ceño fruncido.

Kyo rio encogiéndose de hombros porqué eso había sido una broma. Y era la primera vez que escuchaba una salir de los labios del moreno. De haber podido habría grabado el momento para la posteridad en su móvil.

Kyo terminó de vestirse colocando se unos jeans cualquiera que sacó del closet, K' se colocó la misma ropa que llevaba el día anterior, la verdad es que tomar café no le sonaba mal. Cuando el castaño estuvo a punto de abrir la puerta de la habitación, K' agarró su brazo y tiró de él, evitando que lo hiciera, Kyo se giró y se quedó mirándolo ladeando la cabeza ligeramente con un gesto interrogativo.

- ¿Qué? – Preguntó, porqué K' seguía en silencio, solo mirándolo con sus intensas pupilas grises.

- Algo ha cambiado entre nosotros – Murmuró K', finalmente abordando el tema, porque parecía que Kyo no iba a hablar del asunto, así que el moreno sintió que debía forzarlo, pues necesitaba respuestas.

- ¿Y? – Indago Kyo encogiéndose de hombros.

- No sé cómo tratarte ahora – Aceptó K', sinceramente no sabía cómo actuar.

- No tienes porqué tratarme diferente – Comentó Kyo, quien todo el tiempo le había mantenido la mirada.

- Pero tú, me estás tratando diferente – Insistió K', lo cual era evidente, ¿Bromas amistosas? ¿Besos? ¿Cosquillas? Estaba claro que Kyo se comportaba diferente ahora.

Kyo dejó escapar un suspiro, definitivamente no iba a poder escapar a la conversación. Había querido tomar un café primero y tener algo más de tiempo para procesar lo que le iba a decir. Resultaba fácil bromear y hacer comentarios burlones, porqué K' era un blanco fácil para molestar, además era una forma de ocultar la incertidumbre, los nervios y sus verdaderos sentimientos. Hablar de cosas comprometedoras era vergonzoso y no le gustaba la incómoda atmosfera que se formaba cuando tenía que decir esas cosas.

Pero K' tenía una forma de ser directa y sin rodeos, era alguien que decía las cosas tal y como las pensaba, por lo que constantemente ofendía a las personas a su alrededor con su honestidad.

- ¿Te molesta que te trate diferente? – Preguntó Kyo, soltándose, pues K' había estado agarrándole por la muñeca todo el tiempo – No pareces el tipo de persona que guste de este tipo de cercanía... - Continuó Kyo, esta vez se cruzó de brazos sintiéndose progresivamente más avergonzado – Es solo que... luego de lo que pasó anoche, me resulta más fácil así –

K' se quedó callado al escuchar eso. ¿Realmente le molestaban las bromas de Kyo o sus gestos cariñosos? Ahora que no estaba bajo los efectos del alcohol ni su mente estaba nublada por el deseo, resultaba más claro que esas demostraciones de afecto significaban que, Kyo estaba expresando algún tipo de sentimiento hacía él. Ya no era solamente culpa del alcohol, o de la calentura del momento, Kyo estaba siendo amistoso y cariñoso con él a propósito, porque le nacía ser así.

- No... me molesta – Siseó con voz apagada, el calor se le subía a las mejillas y estas se tiznaban suavemente de carmesí.

- Entonces, no hay problema ¿No? – Preguntó Kyo, sintiéndose bastante aliviado al recibir esa respuesta – No te preocupes, no voy a portarme de manera extraña en frente a los demás si es eso en lo que estás pensando – Kyo se acercó a él y depositó un suave puño contra su hombro – No soy tan idiota –

- Entonces... nosotros dos... - Comenzó a decir K' y su mirada se desvió a sus medias, no lograba poner las palabras en la frase con la vergüenza que lo invadía de repente.

- ¡Café! ¡Necesito un café! – Exclamó Kyo abriendo la puerta de repente y dejándolo con la frase a la mitad.

K' frunció el ceño irritado y lo siguió por el corredor del dojo.

CONTINUARA.

Notas finales:

Me resulta mucho más fácil escribir Iori x Kyo o Kyo x Iori porqué estoy acostumbrada a sus personalidades y su dinámica jaja, pero realmente estoy disfrutando dándole diferentes matices a la personalidad de K' mientras descubre lentamente lo que siente.