Quiero que sepan que en éste fic, hice una Akane decidida y seductora en el aspecto amatorio, la mayoría siempre la encasillan como la chica inexperta y Ranma el excelente amante, no me gusta caer en los clichés.

Éste es el último capítulo, traté de publicarlo ayer pero aún faltaban más líneas y también tenía la intención de que fueran dos capítulos más pero el Sextember terminó desde ayer.

ADVERTENCIA DE LEMON. Si no te gusta lo que escribo no leas y evita dejar comentarios fuera del lugar ya que nadie esta obligado a leer, para aquellos que no les agrada los UA hay otros fickers, y si quieren ver lo más cercano al canon para eso esta el anime y del cual tiene muchos capítulos que son relleno así que ni eso. Lapróxima colocaré una advertencia para gente sensible. Aclaro que el último párrafo hice el comentario por un review mal intensionado de cierta chica.

Lección 3: El seductor nunca cae.

Pasó un mes, las cosas seguían igual para el joven Ranma enredado en situaciones candentes pero sin llegar al punto de encuentro íntimo entre él y la peliazul que parecía jugaba con su mente y su libido, le costó resistir sus provocaciones, pero una escena inimaginable lo pondría más allá del límite.

El timbrado del celular resonó por la casa, detuvo su andar para subir las escaleras para responder, enseguida reconoció quien le marcaba, era Daisuke.

—¿Saotome, qué estás haciendo?.

—Nada importante, estoy en casa.

—Excelente, ¿podemos pasar por ti ahora?.

—Claro.

Su diversión en turno era dirigirse a un boliche, los chicos pasaron en auto, comenzaron eligiendo una mesa la conversación fue amena, bromeaban, reían por la falta de destreza del otro, por segunda vez vibró el celular dentro de su pantalón, era ella.

—Necesito que vengas, una clienta requiere de un servicio.

Se encontraban en el estudio, Akane deslizó un cajón revisó uno por uno los documentos que se apilaban.

—Espera aquí, ahora regreso con el expediente.

Miro un poco aquí y allá pero su curiosidad lo encaminó por toda la casa, cada objeto parecía tan fino y caro, pasó por una de las habitaciones se paró y retrocedió dos pasos, observó en el interior para descubrir a la chica de cabello corto sin la parte superior del vestido, sus senos estaban expuestos sólo un sostén de seda limitaba el espectáculo que apenas comenzaba dejó caer por completo el vestido deslizándose rápidamente al suelo, una diminuta panti en color granate se mostró estaba a juego con el brasier que cubría su pudor, el corazón le golpeó con fuerza, se quedó expectante y sus ojos azules tomaron mayor tamaño cuando la figura femenina empezó a recorrer la habitación con parsimonia, era una pasarela de sensualidad, él guardaba cada curva, cada lunar de su cuerpo en la mente, despertó su instinto, ella se acercó a un pequeño mueble inclinó su cuerpo dejando una vista estupenda de su firme trasero sintió como todas las sensaciones se acumulaban en la entre pierna, se enderezó para sentarse en un sillón, abrió el segundo cajón y sus pechos obedecieron a la gravedad, lo consumía el deseo, tragó duro al observar que acomodaba una pierna para dejarla de lado y mostrar su zona femenina, la ropa en ese momento le estorbaba al chico, le resultaba incómodo no poder saciar por cuenta propia la excitación de su adolorido miembro, hacerlo era arriesgado alguien o ella lo podrían descubrir he inmediatamente denunciarlo a la policía pero si tenía mejor suerte sólo lo echarían a patadas por pervertido, reaccionó instintivamente y apartó la vista decidió regresar al estudio antes de caer a lo que cualquier hombre sin valores ni moral haría.

Después de la sesión tan caliente por ver los mejores atributos de la chica, con movimientos rápidos acomodó su pantalón, ella bajó de las escaleras, con carpeta en mano.

—Aquí tienes, ahí adentro está toda la información que necesitas, esta será tu primera oportunidad para demostrar lo que has aprendido.

—¿Eso es todo?.

—Si, antes de irte toma las llaves del carro.

Se subió al auto, antes de encenderlo leyó tres hojas de las cuales contenía aspectos como el nombre, edad, hobbie entre otras particularidades, en cuanto terminó se fue.

El reloj marcaba las siete de la noche, en la recepción aguardaba un hombre de expresión sería, alto de pequeño bigote y con ropa formal, recibía a cada invitado saludándolos he invitándolos a pasar, el joven azabache esperaba cerca del lugar y es que antes de entrar se había comunicado con la que tendría su compañía toda la noche.

—Eres puntual —lo recibió con una sonrisa coqueta.

—Buenas noches, señorita Shampoo— se limitó ha hablar sobre el detalle de la exactitud en la hora, sabía que podía ser una forma inconsciente de realizar una plática que probablemente se dirigía a otra intención por parte de ella.

Gentilmente le ofreció su brazo, caminaron, adentro la pelimorada saludó algunos conocidos, recibió un par de halagos por su atuendo y inclusive hubo mujeres que sólo pasaban por su lado para mirarlo a él y es que el traje le hacía ver tremendamente sexy, las horas transcurrieron y con ello también las insistentes caricias propinadas por la china, cualquier pretexto era perfecto para pasar una mano por el brazo de su acompañante masculino y cuando lo creía conveniente se acercaba al oído para susurrarle algo, bebieron de los cócteles ofrecidos por los meseros, las charlas estaban dividas en dos temas, de negocios y la segunda en cosas triviales, en una de ellas estaba entretenida Shampoo, mientras Ranma no presentaba signos de aburrimiento pero en cuanto terminara la fiesta saldría corriendo, ella presentaba al muchacho con orgullo se le conocía por ser una joven algo vanidosa, presuntuosa y eso incluía todo lo que tenía a su alrededor.

La chica se dirigió a la terraza la elegancia no faltaba en el ambiente, y aquel lugar era perfecto para un encuentro dejaron en una pequeña mesa las bebidas.

—Ranma, ¿te agrada éste tipo de eventos? —su voz fue melosa.

—No estoy acostumbrado, sin embargo tiene su lado atractivo se puede conocer gente nueva, y las charlas son interesantes— no podía ser sincero, aquello era tan vano.

—¿Sabes?, eres el primer chico que me interesaría conocer, con tu aspecto podrías pasar como uno de nosotros y hasta ganarías estatus.

—Pero…

—Te invito a mi residencia — trató de abrazarlo por el cuello con la intención de besarlo pero bien sabía que era una regla que no se podía romper, y no fue sólo eso, sí bien su deseo lo despertaba la joven Tendo.

—Señorita Shampoo disculpe, no estoy aquí para esto— abrió un espacio entre él y ella.

—¿Me rechazas?, piénsalo bien podemos pasar un momento agradable.

—Soy muy profesional no puedo mezclar una relación con lo que hago—se movió para hacer más evidente su postura.

Con furia tiró el cóctel sobre él, sin mediar palabra caminó rápidamente le entorpecieron el paso algunos asistentes con los que casi tropieza, les sorprendió su caminar lo hacía de manera brusca como si buscará golpear al que tuviera en frente, Ranma para salir de ahí se quitó el saco y trato de cubrir la parte que se manchó.

Salió del evento, en dirección de la dueña del Audi 8, en cuanto se estacionó Ranma fue hablar con Tendo, explicó la situación no le extrañó a la joven saber sobre la insinuación descarada de Shampoo, tenía de antecedente tener lo que quisiera ya sea por capricho o por sólo presumir sus adquisiciones.

—Si que la hiciste enojar, sólo mira como te dejo la ropa— le señaló la gran mancha.

—¿Siempre es así cuándo no obtiene algo?.

—Esa es su esencia natural, si quieres puedes cambiarte, la regadera está en la parte de arriba en la segunda puerta.

Se escuchaba la caída del agua, le excitaba mirarlo mojando su piel, se fue despojando de la ropa, para después deslizar la puerta de cristal sin hacer ruido, quedó detrás de él, lo sorprendió al sentir su cuerpo pegado y aún más sus senos tocar su espalda varonil no dijo nada por temor arruinar el momento que ansiaba desde que comenzó con su "entrenamiento", ambas manos pasaron por los pectorales marcados, bajaron al abdomen para llegar a su virilidad dio un respingo le encantaba la sagacidad de aquella chica, por encima tocó un poco con la palma de la mano al ver que se estremecía Ranma, empezó sosteniendo su miembro y dando movimientos lentos, era el momento perfecto para saciar su pasión contenida, con la otra acariciaba sus bolas las apretaba al tiempo que los dedos se encargaban de frotar la punta causó que se le escapara un gemido al ojiazul, sonrió y aumento el ritmo, propinó con sus labios un beso suave al cuello de su amante dio otro entre cuello y oreja le mordió un poco el lóbulo, sus respiraciones eran agitadas, dió un giro y besó con desesperación aquella boca que le parecía dulce, enredaron sus lenguas él chico movió sus manos hacia el trasero femenino, amasó con ahínco los glúteos, tomó como apoyo la pared, Akane sintió la fuerte erección en su abdomen sus rostros quedaron separados por un momento.

—Desesperaba por tener así, probando tu cuerpo Akane—rozo sus labios con los de ella.

—Y yo en cuando te vi quería arrancarte la ropa.

Recorrió su cuello con besos y lentamente bajó para tomar con feroz hambre un seno su lengua hacía pequeños círculos, chupó el pezón erecto, le mordió suavemente y una marejada de sensaciones la atrapó sin poder controlar cada gemido, cada gesto de placer, probó el otro, de igual manera daba rienda suelta para saborearla, una mano traviesa hacía camino en el punto humedecido dos dedos abrieron espacio entre sus labios femeninos, el agua de la regadera se confundió con lo que emanaba su zona, los dedos estimulaban la entrada de la cavidad, decidido le alzó una pierna con la mano derecha, si quería saber más de ella tenía que conocer cada parte de su hermoso cuerpo, se agachó hasta quedar frente a lo que anhelaba poseer, lamió los pliegues y la punta de la lengua no daba tregua para acariciar el clítoris, en consecuencia arqueó la espalda fue el mensaje que esperaba el joven para poder comenzar a demostrarle toda su pasión.

La levantó y ambas piernas abrasaron la cadera del azabache, se fundieron en un beso profundo penetró despacio, ella sintió caliente el miembro que se hundía, el ritmo empezó con calma eran dos cuerpos que ardían uno por el otro, su vaivén aumentaba salió de ella para girarla contra la pared, por un instante observó su retaguardia redonda y carnosa rápidamente la tomó de la cintura siguió su instinto abrió su cavidad húmeda con su virilidad él entraba y salía con fuerza, el choque de sus pieles y el agua hacían sonidos cadenciosos con gemidos guturales alcanzaron su punto máximo, Akane fue la primera y en tres estocadas más Ranma terminó, quedaron abrazados.

—Nunca pensé terminar enamorándome de mi jefa, creí que jamás me verías como algo más que tú empleado.

—Quebrante la primera regla, lo que no sabías es que hay una para mí también " La dueña del negocio tiene estrictamente prohibido tener cualquier tipo de relación que no sea profesional".

—¿Creés qué, es demasiado pronto para decirte que te amo Akane Tendo?.

—Estoy en igualdad de sentimientos, mi tímido Ranma, te amo.

Notas del Autor.

Haré un prólogo para que sepan algunos cosas que hicieron falta de nuestros protagonistas, y tal vez también incluya lemon.

Espero les haya gustado leer tanto como a mí el redactarlo, es un fic que tenía ganas de hacer de éste estilo, fue un reto que me propuse, y aquí está para los que me siguen y dejan buenos reviews, les confieso que me encantó como quedó. Gracias por leer y los espero con sus comentarios.