Advertencias: Este escrito contiene ligero cambio de personalidad del personaje
Historia de índole romántico, si algo es de su desagrado ppr favor suspenda la lectura
También puede hallar fallas ortográficas
ÚNICO CAPÍTULO
Pareja principal: Ayuzawa Misaki x Usui Takumi
Disclaimer: Los personajes de Maid-sama no me pertrnecen, son propiedad de la obra original de Hiro Fujiwara.Todos los derechos reservados a sus respectivos autores e intérpretes.
Prohibida la copia, adaptación, traducción y manipulación de este escrito de manera psrcial o total
Once Once
—Bienvenido amo— Misaki saludaba al "nuevo" cliente recién llegado. Quien no tenía nada de nuevo pues se trataba nada más y nada menos que de Usui Takumi
La joven se sonrojó furiosamente al oirlo hablar —He vuelto, Misa— sonriendo tan levemente le podía acelerar el corazón a cualquier fémina del local
—Por favor venga por aquí— pidió ella guiandolo por la tienda. El local estaba decorado con corazones de papel, tenía globos en las paredes y pequeños floreros repletos de pockys en los centros de mesa
Todo ello se debía al famoso once del once, el local estaba abarrotado de parejas debido al pocky day. Una fecha de suma importancia para quienes compartían con su pareja aquella tarde y también para quienes quisieran declararse de una manera especial
Además después de las cinco había un torneo de cartas y el ganador tendría el privilegio de disfrutar un palito de chocolate con su maid favorita como premio
Era de esperarse que hubiera una contingencia de muchachos esperando en la fila para anotarse en el juego. Sorpresivamente Usui no se anotó, quería intentar algo nuevo el día de hoy
Entre los participantes se encontraba Shintani y los tres idiotas. Sin embargo la que participaría sería Ayuzawa, no debería sentirse en peligro de que alguien fuera a comer un chocolate con la presidenta
Todo el día se dedicó a observarla trabajar, había tenido la misma taza de café desde hacía dos horas que llegó. Cada vez que pasaba cerca de su mesa le sonreía poniéndola nerviosa
Así ocurrió hasta que una de las cocineras del local tuvo que retirarse de emergencia, de esa manera el rubio terminó por suplirla. Ahora había pasado a la cocina dónde tenía más confianza para gastarle bromas a la chica —Misa ¿Te gusta el chocolate? — le preguntó en una vuelta donde le entregó los nuevos centros de mesa con pockys
Sonrojada hasta las orejas por sus evidentes intenciones con la pregunta tomó la bandeja sin responder de inmediato. Cuando estuvo corriendo la cortina habló por lo bajo —A todos les gusta
Takumi divertido por su reacción siguió decorando los floreros con figurillas de fondant, cuando ella regresó con una orden del especial del día decidió molestarla un poco más —¿El chocolate en cualquier presentación está bien?
—Ah... ¡Vamos! Estoy trabajando— le reprendió por su insistencia —Deberías concentrarte— habló nerviosa sin querer seguir con su juego donde solo ella salía perdiendo
Llegadas las cinco. Inició el torneo
La joven de ojos ámbar emanaba una energía que aturdia a los participantes, con rapidez fue venciéndolos uno a uno. No quería arriesgar a ningún miembro del Maid-latte a compartir un chocolate con ningún degenerado
Se esforzaba por protegerlas a todas de los ambicioso muchachos. Como lo esperó el tercio de idiotas estaba ahí, no fue difícil vencerlos en dos segundos mientras que con Shintani deseaba no jugar. Pues aunque quisiera ocultar su preocupación, le abrumaba esa rivalidad entre Usui y él
A todo eso ¿No pensaba participar?
Se auto corrigió por tal pensamiento. No es que deseara su participación sabiendo que él la podía vencer con los ojos cerrados
—¡Misa!— emocionado se sentó delante suyo escuchando los lloriqueos de los demás participantes deseándole suerte
A fortuna suya Shintani era un joven distraído. Supo entonces la treta del rubio cuando desde la cocina comenzó a emanar un delicioso aroma dulce, aquello le permitió ganarle más rápido.
Decepcionado el muchacho se lamentó por distraerse en un juego de tal importancia. Misaki lo consoló un poco pero no se sintió tan apenada por ganarle, después de todo no iba a permitir que nadie del negocio se fuera a besar con un desconocido. Y ella... Bueno, tenía sus motivos para no besar a nadie
Con Shintani fuera de combate había terminado el torneo dando por finalizado el evento de ese día
—¡Gracias!— Satsuki abrazaba con fuerza a Misaki —Nos cuidaste a todas— apremió —Han sobrado muchos postres, puedes llevarte los que quieras— invitó como símbolo de agradecimiento a la pelinegra
Después de cerrar el local todo el mundo se retiró. Igual que todas las ocasiones donde Usui podía, estaba acompañado a la Presidenta rumbo a su hogar
—Usui— lo llamó mientras atravesaban el parque
—Mhh
—¿Por qué hiciste trampa?— preguntó. Sabía que la entendería
—¿Misa estaba entusiasmada por besar al hombre de tercera?— preguntó con burla
—¡Claro que no!— respondió con rapidez —Quiero decir ¡No gané justamente!— había tenido una reacción tan elocuente por una pregunta tan simple
Él se detuvo en la zona de juegos infantiles observando el cielo —No quería que alguien besara a mi maid favorita— respondió tranquilo —¿Debí dejarlo ganar?
—No se trata de eso— la chica suspiró —Olvídalo
—Entonces... ¿Debí participar para no dejarlo ganar?— se aventuró a preguntar el muchacho con diversión —Misa quería que participara— declaró con una sonrisa de suficiencia
—Por supuesto que no, tú no estabas invitado a participar. Estabas en la cocina
—Llegué como cliente— se encogió de hombros —Aún podemos jugar a las cartas— sacó el mazo de su bolsillo moviendolo delante suyo —¿Qué opinas presidenta?
—Me niego— finalizó Ayuzawa sentándose en un columpio para descansar sus brazos, llevaba una caja con los postres que la gerente le regaló amablemente —¿No debes irte a casa?
—¿Y dejarte aquí indefensa ante los pervertidos que quieren compartir un pocky contigo?— bromeó una vez más
—No estás en posición de hablar— masculló girando el rostro en otra dirección. El rubio solo rió ante la indignación de la otra
—Tienes razón— de su abrigo sacó una caja de chocolates poniendo uno en su boca —¿Quieres?— le ofreció acercando la caja. Él también se sentó en el columpio de a lado comenzando a mecerse
Misaki aceptó el dulce comiendolo con buen agrado. Observó el paisaje dándose cuenta de que era el lugar donde confesó por primera vez el motivo se su empleo en el Maid-latte. Así continuaron comiendo los palitos en silencio —Tengo que ir a casa— susurró la pelinegra intentando ponerse de pié
—Espera— la detuvo él sin mucho esfuerzo —Aún queda uno— habló refiriéndose al dulce —¿Quién lo comerá?— preguntó insinuando lo obvio
—Puedes comerlo— se apresuró ella comenzando a sonrojarse
—Oh no, Misa quería que jugara para perder— canturreó él —Así que la dejaré tomar el último chocolate por mí— terminó poniendolo en su boca a pesar de las negativas femeninas
Ella se resignó viendolo con enfado, inflando las mejillas de manera tierna
—Qué mala eres ¿De verdad no vas a compartirlo?— nuevamente la molestaba únicamente para ver su expresión. Contra todo pronóstico la joven cerró los ojos ejerciendo fuerza con los labios hasta erguir el pocky como asta, tembloroso debido a sus nervios
Usui abrió los ojos con asombro y se asomó un ligero rubor en sus mejillas, sintiéndose dichoso se agachó para morder el otro extremo del palito, comenzaron el juego acercándose peligrosamente ante cada mordida
Cuando el chocolate fue diminuto el rubio lo empujó con su lengua hasta que Misaki lo aceptó en un quejido timido, así empezó su beso. Apenas unos ligeros roses de labios que lentamente fueron más prolongados, ante la aceptación de ella profundizaron el contacto
Él cubrió las manos de la chica con las suyas sobre las cadenas del colimpio apretando un poco. Cuando se separaron los nervios se contagiaron a ambos, aunque Takumi lo sabía disimular mejor —Feliz once de noviembre Ayuzawa
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Dato random: El día del pocky se celebra el once de noviembre, debido a la figura que forman los números de la fecha, 11-11, que se pueden representar con los mismos palitos
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Ha sido un gusto lector
Once Once
30/Septiembre/2021
