Escuche un grito seguido de un golpe, me levante por instinto al igual que tu, ¿cuanto hemos dormido? Dios, este lugar sigue estando igual (y me atrevería a decir que hasta más) oscuro que antes, me tomaste la mano e hiciste que me asustara, antes de que pudiera siquiera reaccionar.
-Tranquila, son Suigetsu y Karin peleando, llevan un rato rondando la habitación como esperando que suceda algo, vuelve a dormir- dijiste en un susurro que parecía arrullarme.
-¿Quién es Suigetsu y porqué esta afuera con Karin?, ¿qué esperan que suceda? y ¿cuanto rato llevas despierto?- dije mientras mis ojos se acostumbraban a la fría oscuridad, escuché otro golpe seguido de un indulto que me hicieron voltear en dirección a la puerta, luego escuché unos susurros detrás de esta.
-Eres una mentirosa, llevamos como una hora aquí afuera y no parece que haya actividad ahí adentro, ¿estás segura de lo que viste?, porque conociéndote puede ser otra de tus raras fantasías con Sasuke.
-¿Cómo dudas de mi idiota? Ya te dije lo que vi, esa anda pegada a él, y cuando entre los vi saliendo del baño juntos y parecían estar muy cariñosos, ¿también se te hace agua el cerebro o porque es tan difícil comprender lo que te digo?
-Cállate tonta los vas a despertar, y lo que no puedo creer es que Sasuke tenga novia, con lo frío que es nunca me lo imaginé con un lado romántico.
-¿Acaso nunca te diste cuenta de como miraba cuando éramos Taka?- su voz chillona y falsa me hacen querer estamparle la puerta en la nariz.
-Eso sólo paso en tus sueños, Sasuke solo te miraba cuando te decía que te controlaras y dejarás de molestar.
-Aguafiestas.
-Mentirosa y tonta.
Sonaban como dos niños de 5 que peleaban sacándose la lengua uno al otro.
-Bueno acosadora, me voy a dormir, que mañana Sasuke nos aclare las dudas, y no olvides la apuesta- parecía que se alejaban.
-Espera no me dejes sola, ¿qué tal que salen enojados por escucharnos?- lo demás no lo pude escuchar porque ya estaban lejos.
En algún momento te volviste a recostar.
-¿Sasuke-kun?- pregunté lo más bajo que pude, aunque apostaría a que sigues despierto.
-¿Qué pasa?
-No respondiste mis preguntas...- te volteaste, no puedo ver bien pero sentí como se movió la cama.
-Suigetsu también formaba parte de Taka, éramos como... compañeros, esperaban escuchar ruidos o qué se yo, Karin le contó lo que vio cuando... ya sabes, entro después de que te... resbalaras, y llevo como una hora despierto, no he podido dormir.
-Bueno, creo qu...
-Sakura, lo siento - me quede un rato en silencio- por lo de hace rato, ya sabes, cuando nos resbalamos.
-No fue tu culpa, lo entiendo, solo fue un accidente.
-Pero...
-Eso fue, y si buscamos un culpable podemos señalarme, soy una tonta, creo que mi buena memoria empieza a fallar- dije para tranquilizarte, después de estudiar y entrenar con Tsunade-sama (y escuchar sus anécdotas de borrachera) no me sorprendió lo qué pasó, es solo que, no imaginé que me pasara a mi, y menos contigo.
-Hmp, bueno, descansa.
Me volví a acostar, pero no me sentía del todo cómoda, así que me volteé para poder verte, estabas boca arriba, tranquilo.
-Sasuke-kun, ¿estás dormido?
-¿Pasa algo?
-No nada, solo, quería decirte que lo siento - empecé a acercarme más a ti, parecía no importarte, porque te empezaste a ladear hacia mi -¿te importa si me agarro de tu manga?- aún tengo curiosidad del porqué no quisiste una prótesis como Naruto, pero creo que no es momento para preguntarlo.
-No tienes que disculparte, si tienes frío o necesitas algo no dudes en despertarme.
-Si, gracias.
Volvimos al silencio, cerré los ojos y jalé un poco la manga de tu camisa hacia mi cara, podía olerte, ni siquiera parece que sudes, porque aún huele a limpio, a fresco, como el bosque.
Empecé a despertar, mis ojos aún estaban adormilados, había poca luz que entraba por debajo de la puerta, pero aún así pude ver que seguías dormido, te veías tan tranquilo, tenías los labios un poco entreabiertos, y una respiración tranquila, siento que volveré a quedarme dormida de la paz que me transmites así, hasta que me di cuenta de lo mucho que me acerqué a ti, ya podía sentir tu aliento en mi rostro, así que me aleje de pronto y te desperté sin querer.
-Lo siento, tengo que ir al baño -y me apresure a levantarme, no se donde bien a donde voy y todavía está oscuro, así que me voy algo lento, y lo más pegado a la cama que pueda, una vez que calcule la distancia que recordaba estaba entre la cama y la puerta me aventure a buscarla, la encontré rápido y me metí al baño.
La luz de baño terminó por despertarme y lastimarme los ojos, realmente no quería ir, pero entré en pánico, así que me limité a lavarme la cara y a estirarme un poco, luego salí y me di cuenta de que ya no estabas, así que empecé a guardar mis cosas. Cuando termine tocaron la puerta, así que me paré a abrir.
-Sasuke me dijo que te dijera que cuando estés lista te acompañe al comedor, el llegara ahí ya que termine de hablar con Orochimaru-sama- dijo un chico como de tu edad, con el cabello blanco y un colmillo que salía de sus labios, le dije que estaba bien, volví por mis cosas y salí con el.
En el camino hablamos poco pero no fue incómodo, después de una plática breve sobre la guarida me dijo que se llama Suigetsu y decidí peguntar.
-Aahh, entonces, ¿eras tú el que estaba anoche afuera de la habitación discutiendo con Karin?- pude ver que dio un bronquio y se puso nervioso.
-Mira yo solo dije que no creía que Sasuke tuviera novia o algo así, ella me arrastro hasta ahí y me juro que si, me hizo quedarme con ella un rato, yo siempre pensé que estaban dormidos, ya veo que no, perdón por eso.
Sonaba sincero, su compañía no era del todo desagradable como cierta mujer que conocí anoche, se veía agradable, dentro de lo que cabe claro.
-No te preocupes, en realidad me desperté cuando oí un golpe, al principio si me sobresalte, no recordaba donde estaba hasta que Sasuke me explico la situación...
-¿Entonces si durmieron juntos?- preguntó entre sorprendido y curioso.
-Pues solo hicimos eso, como cuando de niños íbamos a misiones antes de que el... se fuera de Konoha...-no pude evitar sonrojarme un poco al escuchar su pregunta.
-Esa loca me debe pagar la apuesta...
Si por mi fuera, le inventaría una historia completa y hasta con detalles para que ganara Suigetsu, pero no es necesario.
Llegamos al comedor, y solo estábamos el y yo, al parecer los otros dos ex integrantes (un sujeto llamado Jugo y la irritante Karin) estaban "ocupados". Aunque yo creo que Karin no nos quiere ver, a ninguno de los dos.
Casi después de que me sentara llegaste junto con Orochimaru, pareció reconocerme porque su rostro no reflejaba lo mismo que la primera vez que lo vi, se veía como entre sorprendido y feliz, hablo antes de que pudieras decir algo.
-Veo que eres la aprendiz de Tsunade, si sigues viva después de entrenar con esa mujer es porque eres igual o más temeraria...
No voy a mentir, me esperaba todo menos eso, aunque claro, el conoce bien a Tsunade-sama.
-No puedo decir que salí ilesa, pero me enseño a curarme a mi sola también, para apresurar el entrenamiento.
-Aunque ella y Jiraiya eran los que más peleaban, nunca me atreví a ir contra ella en serio, después de ver como dejó a Jiraiya después de su encuentro en los baños... decidí que hacerlo sería un suicidio, pero me alegro de que Tsuna por fin encontrara un oponente para hacer vencidas, ¿dónde esta ahora?
-Acaba de regresar hace poco de un viaje a Suna, cada cierto tiempo va a visitar otras aldeas para ayudar con sus habilidad en el ninjutsu médico, enseñar un poco y claro, apostar cuando tiene tiempo libre...
-Esa mujer no ha cambiado en nada...- sono tan melancólico que pude notar que te extrañaste al igual que yo.
-Bueno...- te volteaste a verme- ¿te parece bien si comemos algo antes de irnos?, ya tengo lo que necesito.
-Si.
Mientras comíamos algo que nos ofreció Suigetsu, nos quedamos solo nosotros tres, Orochimaru dijo que debía irse a atender unos asuntos (que es mejor no saber a mi parecer), pero no sin antes despedirse y decirme que le saludará a la "vieja" Tsuna, haciendo énfasis en "vieja". No conversaste mucho, aunque Suigetsu y yo si, me contó mucho de Karin, hasta ahora no sé si le gusta o si solo le impresiona tanto como a mi lo imponente que es cuando se lo propone. Al terminar me preguntaste si no olvidaba nada, y negué con la cabeza, Suigetsu se despidió y dijo que si veíamos al tal Jugo afuera de la guarida le dijéramos que si podía ir a ayudarle con una tarea que había encargado Orochimaru.
Es muy extraño que a pesar de ser de día siga estando tan oscuro, no se como pudiste acostumbrarte a vivir así, aunque creo no te quedaba otra opción. No dijiste nada camino a las afueras de la guarida, pero yo tampoco quería, sin embargo no me sentía incómoda.
Al salir pude ver a un hombre muy alto junto con muchos animales, pájaros, ardillas, conejos...
-Jugo
El volteo rápido y serio.
-Dice Suigetsu que si puedes ir ayudarle con un encargo de Orochimaru.
No respondió, o si lo hizo no escuche porque seguía atenta a los bonitos pájaros que lo seguían, y se detenían justo a la entrada. Nos despedimos y seguimos caminando.
-Sasuke-kun, ¿a Suigetsu le gusta Karin?- no puedo contra mi curiosidad.
-Que yo sepa no, siempre pelean, pero no como tu y Naruto, ellos son... más toscos y rudos, podría jurar que Suigetsu le tiene miedo, ¿porqué preguntas eso?
-Cuando te esperábamos el hablo mucho de ella, aunque también considere el hecho de que le tenga miedo...
-Y...¿te dijo algo más?
-No, solo lo suficiente si eso te preocupa , aunque si mencionó algo sobre una apuesta...
-¿Apuesta?
-Si, ¿no los escuchaste anoche?, creo que Karin apostaba a que tu y yo estábamos, y-ya sabes... - empece a sentir como me ruborizaba.
-Ah, eso. Bueno, estuvieron un rato pegados a la puerta, si hubieran escuchado tus ronquidos seguramente se hubieran ido antes.
-Que te pasa, yo no ronco, el que roncaba a veces era Kakashi sensei, y Naruto si cenaba ramen- soltaste una risita como mofándote de mi indignación.
-Bueno, aunque igual no culpo a Karin por pensar ma...
-Ni yo- te interrumpí porque ella sigue molestándome incluso cuando no está presente- aunque nada de eso hubiera pasado si ella no fuera tan descortés como para no tocar antes de entrar a una habitación.
-Tienes razón, y vuelvo a pedir perdón por, hmp- empezaste a desviar tu mirada hacia el otro lado- lo qué pasó después de que se fuera Karin.
-Sasuke-kun, no hay nada que avergonzarse, ni disculparse- te sonreír y me devolviste una leve sonrisa, sincera.
Seguimos caminando todo el día hasta la hora del almuerzo, conversamos tranquilos. Si tengo que ser honesta, pensé que estarías molesto por lo de anoche, sobre mis preguntas de Karin y el accidente, pero no fue así, nunca terminas de sorprenderme.
Antes de buscar un lugar que pudiéramos usar para acampar, me dijiste que querías hablar conmigo de algo, de un tono serio, no como lo usual, del tono en el que te pones cuando pasan cosas malas.
Encontramos un buen lugar no muy lejos de un río, cerca de los árboles, es primavera y el olor a flores abunda en todos lados, es un ambiente muy romántico, que estaría dispuesta a aprovechar si supiera como dar el primer paso. Cuando terminamos de acomodar las bolsas de dormir bajo un gran árbol, me invitaste a sentarme en frente tuyo.
-Sakura, este viaje, no tiene un propósito como tal, a veces Kakashi me pide investigar ciertas cosas, y luego me deja tranquilo un tiempo, no sucede muy a menudo, ni son muy tardadas, hasta ahora...
