Todo pertenece a JKR y a WB, yo sigo teniendo muchas ideas en la cabeza.

Estar con Ron parecía la decisión más obvia para Hermione después de la guerra. Quizá no la más correcta pero sí la que todos esperaban. Después de que hubiera tratado de revertir el hechizo desmemorizador de sus padres sin éxito, se había hundido en una profunda depresión que trató de mitigar trabajando en exceso.

Esa, fue la razón de la primera gran pelea.

Ron alegaba que ella estaba dándole más importancia a su "estúpido trabajo" que a él. Enojado se había ido en medio de la noche del pequeño departamento que compartían, o en el que mejor dicho, Hermione le dejaba quedarse.

Esa noche, después de una rápida llamada por flu, Harry llegó a su casa y la acompañó hasta que se quedo dormida, aún llorando, en su hombro.

Esa fue la primera de muchas noches que le hubiera hecho compañía. Siempre igual, ella llorando, Ron fuera en algún lugar seguramente bebiendo y haciendo Merlín sabía qué, y él ahí, viendo a su mejor amiga sufrir por un hombre que no la merecía.

Para Harry no era sencillo, ni de cerca. Después de que tratará de seguir su relación con Ginny descubrió que él había dejado de ser la misma persona y Ginny también. Ahora era posesiva, celosa, asfixiante. Todo el tiempo buscando la forma de saber dónde estaba, con quién y haciendo qué, después de un par de meses aquello terminó y terminó mal. Ella gritándole en medio del Callejón Diagon, con una publicitada portada en El Profeta y la Sra. Weasley ofendida por más tiempo del que ella admitía.

Harry había descubierto sus sentimientos una noche mientras ella lloraba en su hombro. Aquella ocasión Ron había llegado borracho y había discutido con Hermione porqué ella le había dicho que no le gustaba que tomará.

Hermione era la mujer más noble y generosa que hubiera conocido, además tenía un peculiar sentido del humor muy similar al suyo, había aprendido a manejar su cabello y ahora caía en suaves ondas por su espalda haciéndola lucir mucho más hermosa, era comprensiva y siempre trabajaba pensando en mejorar el mundo.

Y fue ahí mientras ella respiraba lentamente sobre su hombro con el rostro hinchado de tanto llorar que lo supo. Estaba enamorado de ella y solo Merlín sabía desde cuándo. Ella, la única que había estado a su lado sin titubear ningún momento. Ella que nunca dejo de confiar en él. Ella que había llorado y reído con él. Siempre había sido ella.

Todo paso sin que ninguno de los 2 se lo hubiera propuesto. Ella por fin había dejado a Ron y él no podía ocultar su felicidad. A la primera oportunidad la invitó a cenar a su recién remodelada casa de Godric's Hollow con el pretexto de mostrársela. Ella aceptó y ese viernes, después de cocinar juntos entre risas y recuerdos, la beso.

Un beso robado que apenas y había durado un segundo pero que había sido suficiente para que Hermione saliera corriendo de ahí.

Lo evitó por semanas… 3 largas semanas. Y cuando pensó que se iba a volver loco si no lograba que ella lo perdonará, Hermione se apareció en su casa. Ni bien abrió la puerta, ella lo beso y el resto fue historia.

Sus cuerpos buscaron el calor del otro en cada beso, en cada caricia, en cada susurro y cuando por fin fueron uno, todo quedo claro para él. Eran como 2 piezas de un rompecabezas, encajaban perfectamente. Para él, no iba a haber nunca otra mujer que lo hiciera sentir así. Completo.

Su relación se mantendría en secreto. Así lo habían decidido. Esperarían un tiempo para contarlo y evitar que Ron saliera lastimado. La castaña había estado con el poco más de un año y no se sentía correcto lo que hacían.

Seis meses después Ron dejó la Academia de Aurores. Parecía el momento perfecto para contarle a todos lo que estaba pasando, pero entonces Harry se negó. ¿Cómo le iba a hacer algo así a Ron cuando estaba arriesgando su futuro? Hermione, paciente, decidió esperar, pero cada vez era más difícil estar en el mismo lugar y pretender que nada estaba pasando.

Ron por su lado estaba haciendo lo imposible por volver con ella, mandaba flores, regalos e invitaciones a cenar que Hermione rechazaba de la forma más sutil.

Hasta que un día, sentados en el comedor de su pequeño departamento, después de otro enfrentamiento relacionado con su relación y el daño que le harían a los Weasley, Harry dijo las 4 palabras que le habían roto el corazón.

- Deberías regresar con Ron. –

Él había dicho que no podía arriesgarse a perder a su familia por ella y ella ya la había perdido por él. Ella que había empezado a soñar con crear una nueva a su lado. Ella que realmente había creído cada "Te amo" que le había dicho. Ella que, al parecer, no era lo suficientemente buena para él.

- ¿Eso es lo que quieres realmente? ¿Qué regrese con Ron? –

En su vida ya había hecho muchos sacrificios y ese, aunque le parecía un error, sabía era lo correcto. Ella estaría con Ron y tendría esa familia con la que tanto soñaba. Sabía que no era el indicado para hacerlo, estaba demasiado dañado. Sus miedos eran demasiado grandes.

- Sí. –


El jardín lucía majestuoso. Esa era la palabra. Las flores eran hermosas, las velas dejaban todo a media luz dando un aspecto aún más romántico y el enorme candelabro al centro de la carpa lo hacía lucir todo como sacado de un cuento de hadas.

Pero esto no era un cuento de hadas y ella no era una princesa. Y este no era su "felices para siempre". Esperaba pacientemente a que la música empezará a sonar para hacer su gran entrada. Al menos lucía hermosa. Kingsley y Arthur se habían ofrecido a llevarla hasta el altar, pero ella se había negado, llegaría sola. Esa era su realidad.

La marcha nupcial empezó a sonar. Esto era todo.


Notas de la autora.

Aprovechando el puente, les dejo el segundo capítulo. Uno chiquito y explicativo. El siguiente se pone emocionante, de menos habrá drama (mucho). Sigan a salvo.

"Nadie te amará si no te arriesgas a que alguien te aborrezca".