Advertencias: Este escrito contiene, Universo alterno y Cambio de personalidad del personaje

Historia con contenido dramático de índole romántico. Si algo es de su desagrado por favor suspenda la lectura

También puede contener fallas ortográficas y de argumento o cronología

Pareja principal: Sesshomaru x Kagome

ÚNICO CAPÍTULO

Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. Todos los derechos reservados a sus respectivos autores e intérpretes

Prohibida la copia, adaptación, traducción y manipulación de este escrito de manera parcial o total


Murallas


A través de la muralla no podía verse nada, las grandes rocas impedían conocer lo que estuviera detrás de aquella construcción resguardadora del Castillo de la Luna

El pequeño Sesshomaru que aún no conocía el control de sus poderes aprendía junto a su padre Inu no Taisho las lecciones que el daiyōkai más poderoso de todos los tiempos debía conocer

En los vastos jardines perfeccionaba sus técnicas como peleador, aprendía a controlar su veneno a voluntad y blandía una noble espada, obsequio por su vigésimo cumpleaños. Al provenir de una familia poderosa su vida se extendía por miles de años, con veinte tan solo era un cachorro

Creció sin saber lo que albergaba el mundo exterior, todo le era proveído hasta su hogar sin necesidad de mover un dedo. Cansado por los lujos abrumadores y la aburrida vida del heredero que arrastraba consigo decidió escapar a conocer el mundo

Con cuatrocientos años de vida burló la seguridad del castillo pudiendo salir al exterior. Vió a su padre partir y decidió seguirle en algo que parecía una obligación como líder, sin embargo se arrepintió. Vió a su poderoso progenitor siendo dominado por un ser de la clase más baja que existía

Un humano.

Su corazón que desde siempre fué frío no encontró perdón nunca para Inu no Taisho, ni siquiera cuando éste murió. Por el contrario lo había despreciado al saber de su sacrificio por esa humana y su hijo

Irasue, su madre le había prohibido salir de la muralla después de la muerte del antiguo líder, pues vendrían a buscarlo para hacerlo responder en nombre de su padre. Fué así hasta los setecientos años que tomó las riendas de sus tierras, sin embargo bajo un decreto férreo que nadie podía revocar

Ningún humano se acercaba a sus lares por ningún motivo. Cualquiera que encontraran podría ser devorado sin ninguna reprimenda al demonio que lo hiciera

Hasta que una grieta quebrantó su regla de oro

Esa mujer que acompañaba a su medio hermano híbrido le había hecho comprender algunas cosas. Las cuales tenían mucho que ver con el porqué su padre terminó rendido ante una débil criatura de su especie

Nunca había imaginado poder conocer tal estímulo de proteger a otro humano más allá de Rin. Con más fuerza incluso

Ella había sido tan insensata en ocasiones, lo llamaba por su nombre, le hablaba con una informalidad que a veces lo sacaba de quicio. Y sobre todo le revolucionaba la mente

Todo había comenzado cuando una tarde pasó de visita a la aldea donde Rin vivía, las vió jugar como una familia. Entonces esa imagen se grabó a fuego en su mente, esa mujer llamada Kagome podría ser la madre que su protegida estuvo buscando

Las contempló un par de veces más, escuchaba todas las historias de ridículo amor que le contaba mientras las primaveras pasaban. De pronto no supo qué hacer con sus propios pensamientos, contra todo pronóstico se había atraído por una patética humana

Aunque lo de patética estaba por verse. Resultaba ser una habilidosa sacerdotisa muy fuerte, eso le incentivó a prestarle real atención; lucía completamente distinta al tiempo donde Naraku vagaba por la tierra

Sus antiguos rasgos infantiles desaparecieron y obtuvo nuevos ropajes con motivos dorados, cuando la anciana Kaede se retiró como sacerdotisa de la aldea delegando su lugar

Rin también estaba ya siendo una señorita para ese entonces, de a poco sentía menos peso por cuidarla. Sin embargo regresaba para saber de esa mujer con la excusa de visitar a su protegida

No obstante los tiempos se pusieron difíciles cuando en una batalla Inuyasha perdió la vida. Él mismo tuvo que salvar a la sacerdotisa y sus amigos cuando el inútil de su medio hermano partió sin remedio, de alguna manera se sentía responsable de ella aunque no supiera el motivo

Ella de a poco se apagaba por la pérdida de ese alguien tan querido. La contempló de lejos como había hecho durante años sintiendo un extraño peso de acudir a consolarla

Cansado de verla abatida decidió llevarla consigo, con la excusa de necesitar compañia para la casi adulta Rin. De alguna manera jugó las cartas a su favor para que la joven convenciera a la decaída sacerdotisa

Partieron a los pocos días alejándose de la antigua vida que adoptaron por años. Con la primera luna pudo descubrir que esa nueva compañia no era desagradable después de todo, aún le pesaba el perder a Inuyasha pero se recuperaba paulatinamente

Tres lunas más fueron incapie para definir lo que le tardó tanto tiempo desarrollar. Afecto genuino por la humana, necesidad de su presencia y conocimiento de su bienestar.

Fueron acercándose levemente, la hizo sueperar el trauma alejándose más y más de su pasado. Aunque ya no estuviera tan joven como antes se dispuso a darle una oportunidad a ese sentimiento disfrazado de inquietud.

Una noche sin previo aviso la tomó en brazos y transformado en su forma original la llevó hasta una claro donde la luz de luna bañaba todo el paisaje, la depositó con suavidad dejándola contemplar la vista y con seguridad pronunció la sentencia —Eres una humana excepcional, es por eso que debo comunicarte algo— aunque estaban uno a lado de otro ninguno se dirigió la mirada en ese momento —Después de que Rin cumpla su vigésimo segunda luna necesitaré compañia

Kagome se sintió confundida ante sus palabras, ella había desarrollado el triple de sentimientos por Sesshomaru, aunque nunca se le ocurrió confesarse por la circunstancias del viaje. Había podido curar sus heridas con la compañia pacífica del Lord del oeste, se había sentido en total protección cuando veía su fuerte espalda y de vez en cuando la cubría del frío con su estola

¿Debía alarmarse? ¿Se separarían para que él pudiera desposar a una daiyōkai? No lo sabía, prefería que el próximo cumpleaños de la "pequeña" no llegara nunca —¿Compañía?— preguntó con miedo, sintiendo las murallas del Lord más grandes que nunca, sintiendo desasosiego por sus palabras ¿Para eso la había alejado tanto? ¿Para despedirse?

—Una compañera de vida, tengo casi mil años— informó sin despegar la vista del astro en el firmamento

Entonces ella supo que no tenía oportunidad, debían alejarse para que él pudiera cumplir con su cometido

—No te preocupes por mí, me quedaré en una aldea y emprenderé mi viaje de regreso— quiso quitarle pesar —Mañana...

—No— la cortó en vista de su nulo entendimiento —Ya tengo una compañera— le dijo. Ante su semblante triste supo que podía revelar sus intenciones —Es una sacerdotisa que llegó aquí de una extraña época— empezó —Sin embargo no conozco métodos para cortejarla porque somos de especies diferentes— confesó con tranquilidad

Con lo ojos bien abiertos y las mejillas sonrosadas, Kagome sintió lágrimas inundar sus retinas —Sesshomaru yo...— sonrió temblorosa entendiendo el mensaje —Yo puedo aleccionarte el cómo, cuándo y dónde— comentó al aire subiendo nuevamente la mirada a la luna con una actitud plena que no le había nacido desde hace mucho —Todo de ésta manera— lo tomó de la mano entrelazando sus dedos

El Lord sintió la calidez invadir su piel correspondiendo el gesto al imprimir más fuerza en el agarre. Se giraron de frente para poder observar sus rostros. Aunque él tenía su siempre impasible semblante su mirada se sentía diferente. Kagome fue acercándose de puntitas mientras Sesshomaru descendía al encuentro de sus labios. Con su mano libre acunó el rostro femenino plasmado una promesa silenciosa que eclipsaba cualquier vanal palabra, todo en ese beso

Después de haber crecido bajo murallas impenetrables tanto físicas como emocionales volvía a descubrir el mundo fuera de ellas, pero esta vez de manera maravillos.


Ha sido un gusto lector

Murallas

30/Septiembre/2021

JiyuuAkabane