Celebrando a nuestro querido paladín en su día una historia cortita recordando el primer amor.Los Personajes no me Pertenecen son propiedad de sus creadoras Keiko Nagita y Yumiko Igarashi.
Chicago 1960
Hasta hace poco mi madre y yo vivíamos en un pequeño departamento de una sola habitación muy cercano al centro de la ciudad, mi abuelo materno al darse cuenta le concedió a mi madre una casa de las que él poseía por las afueras de la ciudad, una casa grande y hermosa en un área tranquila de casas semejantes, allí conocí a mis vecinos dos agradables hermanos Stear un año más grande y Archie de mi edad 13 años, hicimos buena amistad inmediatamente saliendo por las tardes a jugar en bicicleta, escondidas, otras veces juegos de mesa, a los que se unieron más vecinos con los que me presentaron, eran tardes muy divertidas, un día de ese verano vi a un chico desconocido asomarse por la puerta de la casa de mis vecinos, instantáneamente me sentí atraída hacia él, y él no dejaba de observarme, mis vecinos me contaron que era su primo que venía de un pueblo llamado Lakewood a pasar el verano con ellos mientras sus padres arreglaban múltiples asuntos .
Desde mi balcón lo veía jugar jugar con sus primos en la calle, él siempre miraba de reojo hacia mí balcón, como una cita cada día en mañana a la misma hora yo me sentaba a observarlo jugar con los perros en el jardín trasero de su casa, por la tarde él desde la entrada de la casa me miraba platicar con mis nuevas amigas en el jardín frente a las casas, desde su llegada he limitado mis juegos infantiles y es que ya estoy por cumplir catorce años, mi mamá ya me había dicho que dejara de jugar como marimacho jaja, es tonto que deje mis juegos más divertidos por un chico extraño que por la insistencia de mi madre pero, cada vez que siento su mirada experimentó un sentimiento nuevo y no quiero dejar de mirarlo, un par de veces hemos cruzado la mirada volteando de inmediato hacia otro lado, sus primos y mi mamá solo hacen burla mientras cada uno por su parte niega interés, pero de forma burlona Stear me dijo su nombre sin preguntar.
· Es nuestro primo Anthony, tiene catorce años, es muy hábil, en el rancho sabe mucho de plantas y animales no entendemos cómo puede seguir tan blanco trabajando al sol.
· Vaya, pues que bien por él.
· Ely y Annie dicen que es muy guapo, ¿A ti también te parece guapo?
· ¿A si? No me he fijado.
Stear me miraba divertido por qué sabía que me molestó el comentario del par de engreídas que en ese momento paseaban por el jardín intentando llamar la atención de Anthony, pero él no parecía darse por enterado Platicando con Archie algo sobre las plantas del jardín frontal de su casa, Stear se unió a ellos yo recargada en el barandal lo miraba como tonta cuando mi mamá me sacó de mi ensoñación bruscamente.
· Deja de ver a tu pálido amor, haz algo de provecho, métete.
Siempre que me sorprendía me decía lo mismo. Mamá siempre me pedía ir con la vecina, mamá de mis amigos a pedir algo de sus plantas aromáticas para la comida, siempre era ella la que abría y me regalaba esa ramita que necesitábamos para dar el toque final a la comida, pero ese día subí los tres escalones toque a su puerta y él abrió la puerta, me quedé congelada y sin habla, con dificultad saludé y le pedí esa ramita solicitada por mi madre, el no me respondía, no se movía con sus ojos muy abiertos fijos en mí, hasta que comenzó a caminar hacia la ventana de la cocina, camine detrás de él en silencio sus nervios me dieron confianza hasta me divertía ver su tensión, se acercó a la pequeña jardinera que colgaba hacia afuera de la cocina tratando de cortar un ramito de las hojitas de olor, cuando lo logró al extenderlas su mano temblorosa estuvo a punto de tirarlas dos veces, hasta que optó por ponerlas sobre la mesa para que yo las tomara, se lo agradecí y regrese rápidamente a casa, mi mamá me pregunto porque regrese tan sonriente solo alce los hombros diciendo que nada en particular, Por la tarde Anthony se acercó saludando sonriente.
· Hola, hoy está haciendo calor.
· Si, acércate a la sombra del árbol.
· Gracias, soy Anthony primo de Stear y Archie.
· Hola soy Candy .
· Hace poco que vives aquí no te conocía, allí vivían otras personas.
· Tienes razón, soy nueva por aquí y ya no viven allí los que conocías.
· Sono tonto cierto, es que no sabía de qué hablar y lo de la mañana mi tía había salido y mis primos me mandaron abrir, de seguro te vieron por la ventana por eso lo hicieron, cuando regresé con ellos se estaban riendo de mí pero está bien, me ha dado confianza para hablarte de una vez, desde que te vi deseaba hacerlo pero no me atrevía, no vayas a creer que le tengo miedo a las chicas es que mis primos me han platicado tanto de ti que creí qué te parecería muy tonto por venir de un pueblo.
· ¿Te hablan de mí? no les creas todo, aunque no se que puedan contarte, yo jamás pensaría algo así de ti solo porque vienes de otro lugar, por cierto yo soy Candy.
A partir de esa tarde, las siguientes fueron inolvidables la pequeña plaza de la comunidad tenía un centro de convivencia dónde por las tardes llamaban con campanadas para eventos especiales,y todos los días del verano para que los niños puedan distraerse durante las vacaciones, un día que el encargado de tocar las campanas se lastimó una pierna nos ofrecimos a tocarlas por él, todas las tardes subíamos a la azotea cada uno tomaba el cordón de una campana haciéndola sonar alegremente para que acudieran los niños a las actividades recreativas. Parecíamos estar en el cielo despejado con la brisa suave de la tarde mientras tocábamos las campanas nos hacía sentir el corazón rebosante de felicidad, pero como todo en la vida termina, llegó a su final el verano ni siquiera nos pudimos despedir simplemente un día al estar mirando el jardín interior de mis vecinos nunca apareció Anthony para jugar con los perros, al salir por la tarde al jardín él tampoco se apareció, Stear y Archie cuando salieron fueron a sentarse conmigo en la banca platicando que por la noche llegaron sus tíos saliendo en la mañana muy temprano regresando a su pueblo, realmente me sentí muy triste creí que jamás volvería a sonreír me hacía falta verlo me hacía falta correr con él para subir a la azotea del centro de convivencias a tocar las campanas, pero tampoco se tocaban ya las campanas pues todos regresamos a las clases. Espere con ansias el siguiente verano pero él no vino, cada día me asomaba por mí balcón buscándolo tratando de encontrarlo jugando con las mascotas de mis vecinos, pero no pasó ese año, ni el siguiente, ni los que siguieron.
La convivencia con mis vecinos fue también interrumpida cuando los mandaron lejos a estudiar una carrera pues ya habíamos crecido y estábamos cursando estudios mayores, mamá tuvo una discusión con mi abuelo y abandonamos la casa, regresamos a vivir al pequeño departamento cerca del centro, allí pasaron otros años logré graduarme y comenzar a trabajar mi abuelo enfermo y nos llamó a mi madre y a mí, le pidió que olvidara los rencores qué sabía que los ocasionaban los hijos de su nueva esposa pero el que mandaba era el y si el había decidido que esa casa fuera para ella no entendía por qué era tan cabeza dura y la dejaba libre, mamá le pidió perdón y regresamos a casa ahí estaban de nuevo mis vecinos, también habían terminado sus estudios y visitaban a sus padres ya tenían novias en mi mente seguía la imagen de Anthony, muchas veces estuve apunto de preguntarles por él, pero me reprimía me daba pena sabía que mi corazón sufriría si me decían que él ya tenía una relación, preferí ignorar esa pregunta y mandarla muy al fondo de mi corazón comencé a trabajar ya tenía pretendientes tal vez sea tonto pero mi corazón seguirá ocupado por ese chiquillo que conocí a los catorce años, siempre que veía una figura masculina con cabello rubio ondulado trataba de encontrar sus rasgos en el rostro adulto, hasta que saber su nombre mi ilusión se volvía realidad, siempre me regañaba duramente no podía seguir con pensamientos tan infantiles debía seguir adelante, debía madurar y por fin dejar el pasado donde debía de ser vivir el presente aceptar una nueva relación, nueva pero si nunca tuve una relación seria anteriormente solo una ilusión juvenil de verano.
Cierto día sentada en el jardín frente a casa leía un libro cuando sentí que alguien se sentaba a mi lado, traté de ignorar la presencia estaba tan fastidiada de los casanovas, me concentré más en la lectura ignorando todo a mi alrededor pero no podía concentrarme realmente, pues escuchaba la risilla de mi compañero de banca ¿cómo sabía que era compañero si ni siquiera había girado la cabeza a verlo? creo que era por el aroma que emanaba de haber estado indudablemente cerca de animales, exactamente de una caballeriza ¿que cómo lo sabía? acudi a un par de clases el verano anterior pero no pude seguir pagando, para confirmar simplemente opté por mirar discretamente los pies del que estaba sentado un lado mío, vi sus botas que de seguro era de donde percibía el olor a caballeriza, eran como unas botas de trabajo de las que se usan dónde crían animales, mi corazón empezó a palpitar muy rápido tan rápido y tan fuerte aún incluso mi respiración se volvió agitada, seguir con la vista en el libro era imperativo pero ya no leía, pero tampoco me atrevía a voltear la cara pues esta vez mi ilusión era tan grande que mi desencantó me partiría el corazón en dos no, no voltearía hasta que se fuera que se vaya pronto por favor, que se vaya no quiero perder la cordura, no quiero sufrir al saber que no es él ¿pero si es el? no, después de tanto tiempo de seguro el ya tiene un hogar formado ya márchate por favor, ¡Ya marchate! me estás torturando.
· Ese libro debe ser el más interesante del mundo, porque estoy esperando que lo termines para poder saludarte al fin ¿Acaso no quieres tú saludarme?¿me has olvidado después de estos años? yo no te olvidado sabes, siempre espere el día de volverte a ver aquí mismo, pero siempre había algo que me impedía regresar algún verano, mis primos se fueron a estudiar lejos mi tía me dijo que también tú te habías marchado y no sabía dónde buscarte, dónde mandarte una carta para poder estar en contacto contigo, ¿es que acaso no me vas a mirar? De seguro ya tienes novio si es así lo lamento y me retiro solo quiero decirte que nunca te olvide, qué en el mundo no habrá nunca una chica a la que quiera como a ti, te dejo tranquila y me retiro.
Estoy soñando ¿será posible que sea él? estire la mano para sujetar la suya y no dejarlo ir mientras le daba valor a mi corazón para verlo por si esto era un sueño no sufrir tanto. Subí la mirada vi ese rostro amable y varonil algo quemado por el sol los cabellos también más oscuros de cómo los recordaba, traía un sombrero de los que se usan en el campo, venía algo sucio lo observaba con la boca abierta él se dio cuenta que observé sus ropas y sencillamente me dijo.
· Es que cuando hablaba con mis primos por teléfono y me dijeron que ya habías vuelto, simplemente tomé mi auto y me vine a toda prisa no me quise entretener ni en cambiarme, tenía tantas ganas de verte nuevamente jamás te olvide,
Ya no lo deje hablar me levanté aventando mi libro y lo abrace fuertemente, él también me abrazo muy fuerte, Me levanto y quedé a su altura mirando sus hermosos ojos azules, me dio un tierno beso en los labios, escuchando el abucheo de mis ahora primos tuvimos que dejarlo.
Tuvimos una hermosa boda en los campos de Lakewood donde me fui a vivir con él, nuestros hijos fueron la alegría de sus padres y mi madre, hasta la fecha algunas veces creo que estoy soñando por tener a mi lado a mi adorado Anthony.
Fin.
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