Nota importante: Este fic puede que siga o no, eso depende de ustedes y los de Youtube, en este momento he subido dos historias, esta y una de Infamous, dependiendo a cuál sea más apoyada la seguiré escribiendo, mientras la otra será eliminada y quedara como un recuerdo lejano.

Nota: Solo por la aventura seguirá, solo pido un poco de paciencia, pues por error elimine el capítulo que iba a subir.

Descargo de responsabilidades, Digimon no me pertenece le pertenece a su respectivo autor.

Capítulo 1: Digimundo.

En un departamento se observaba como un peli blanco miraba detenidamente unos juguetes que su madre le había traído, el niño que apenas tenía tres años se acostó en el suelo y les dejo de prestar atención, una mujer de cabello negro entro en la sala y vio con desanimo a su hijo el cual solo veía el techo, como si fuera lo más interesante del mundo.

-Supongo que no te gustaron tus regalos, ¿verdad Yami? -La mujer al no recibir respuestas comenzó a recoger los juguetes y los guardo en un baúl el cual rebosaba de más juguetes los cuales parecían ser nuevos.

-Está bien, toma puedes seguir- La peli negro tomo unos papeles junto a un lápiz y lo coloco frente al niño.

-De acuerdo cariño, dibuja a mama- Yami tomo el lápiz y comenzó a dibujar sobre el papel.

La mujer solo podía observar con tristeza a su hijo, pues no entendía que le ocurría, su mente vago por muchos recuerdos de su hijo siendo revisado por cientos de médicos, los cuales no entendían el porqué del comportamiento del niño y la falta de habla en él, esto la había preocupado de sobremanera pero todos decían lo mismo.

-sus cuerdas vocales estaban perfectas y no hay motivo por el cual él no pueda hablar- esas eran las palabras de todos los médicos y especialistas que había visitado en la corta vida de Yami.

- ¿Qué hice mal? - Entre susurros Rika se lamentaba pues más cosas se le acumularon en su vida personal.

Después de que el pequeño naciera su padre los abandono, Rika no lo había tomado muy bien, pero todo se calmó al dedicarse a su hijo, pronto tuvo que volver al trabajo pues el descanso de maternidad ya había concluido y al estar en una empresa de renombre no pudo llevar a su hijo con ella, en un principio contrataba niñeras para que lo cuidaran, pero rápidamente se dio cuenta de que era un costo extra el cual no se podía permitir.

Trato de pedir ayuda a su familia, pero estos no podían puesto que ellos Vivian en otro país, para su fortuna su amiga Yuuko le había ayudado estos últimos días a cuidar a Yami, aunque fue una solución a corto plazo, pero pronto entraría a la escuela y no quería darle más problemas a su amiga de los que ya tenía, pues era consciente del divorcio que su amiga tenía entre manos.

- ¿Estas ansioso de entrar a la escuela Yami? - el niño solo seguía dibujando sin prestarle atención a su madre, esto era muy normal en él, pues siempre que le dejaba dibujar algo, este se sumergía en la actividad, sus pensamientos fueron traídos devuelta cuando el sonido de un timbre lleno la habitación que estaba en completo silencio.

-Qué extraño, aún faltan 20 minutos para que me tenga que ir al trabajo, supongo que quiso venir antes-

Rika se levantó dejando a Yami solo, el pequeño seguía dibujando hasta que sintió una persona a su lado, al voltear se encontró con una niña de su misma edad y con un silbato en su boca, el peli blanco solo la ignoro y siguió con su actividad.

-Veo que ya te llevas bien con Kari- Una mujer peli castaña veía a los dos pequeños que estaban sentados alrededor de unas hojas de papel.

- ¿Tu hija sigue siendo tan expresiva como mi Yami? - Rika entro con un vaso de agua en la mano la cual le ofreció a la mujer que reía por lo bajo.

-Así parece, pero entre otras cosas ya escogiste alguna escuela para el pequeño- Yuuko pregunto mientras trataba de dar forma al dibujo.

-No aún no sé dónde ponerlo, ninguna escuela está cerca de mi trabajo-

Las dos adultas salieron de la sala y se dirigieron al comedor, el cual solo estaba dividido por una pequeña barda, Yami volvió a ver a Kari la cual aún mantenía su silbato en su boca, con curiosidad Yami apunto a su silbato y la pequeña solo apunto a las hojas que Yami tenía a su lado y al entender lo que ella quería le acerco las hojas junto a un lápiz y Kari le dio su silbato, al tomarlo lo miro y después soplo dentro de él haciendo que un ligero sonido saliera de este, por otro lado la pequeña comenzó a dibujar en las hojas que aún permanecían en blanco.

-Se llevan bastante bien, ¿no Yuuko? - Rika veía a su hijo que estaba tratando de entender cómo funciona el silbato mientras Kari dibujaba algo en los papeles.

-Sí, me impresiona que Kari se lleve bien con alguien más que no sea Tai- Yuuko parecía algo triste al nombrar a su hijo.

-Supongo que aún no saben que está ocurriendo con Susumu- Rika lo decía con la mayor delicadeza posible, pues quería evitar que su amiga se pusiera triste, aunque para su desgracia hizo todo lo contrario.

-No y no creo tener el coraje para contárselos algún día- Yuuko se encontraba con la mirada gacha mientras unas lágrimas comenzaban a salir.

-Tranquila, todo estará bien por lo menos terminaron por lo sano- Rika abrazaba a su amiga para tratar de consolarla.

-S-si tienes razón, pero me duele que me hayan quitado a uno de mis hijos-

-No te lo quito, el decidió ir con su padre, no tiene nada de malo- Rika intentaba por cualquier forma que su amiga no se deprimiera.

-Tienes razón, pero no vine para desahogarme contigo, ya casi es hora que entres a trabajar-

-Ni lo menciones, mi jefe me da mucho trabajo-

- ¿Te gustaría volver a los viejos tiempos Rika?, cuando no teníamos responsabilidades, cuando todo era risas y fiestas-

-No te mentiré a veces lo deseo, pero se mequita cuando recuerdo que tengo un maravilloso hijo el cual me necesita-

-Si están bueno como lo pintas tal vez deba de quedarme con Yami- Yuuko se reía de la expresión de su amiga la cual se puso pálida por un momento.

-Si lo haces te buscare por cielo, mar y tierra para que me lo devuelvas-Rika le dio una sonrisa a su amiga y se dirigió con Yami, el cual veía intrigado los dibujos de Kari.

-Me tengo que ir Yami, te dejare con Yuuko, recuerda obedecerla y no causarle problemas, ¿de acuerdo? - el pequeño solo asintió y Rika le dio una sonrisa antes de irse del departamento.

-Dime Yami, ¿tienes hambre? - Al escuchar su nombre el peli blanco miro a Yuuko por un segundo y solo asintió mientras volvía a ver el silbato que tenía entre sus manos.

- ¿Y tú Kari, quieres comer ya? -

-Si mama-

Yuuko se levantó y comenzó a buscar algunos ingredientes para hacer la comida, mientras cortaba algunos vegetales vio de reojo un dibujo de una especie de dinosaurio amarillo, el cual le trajo el recuerdo del día que todo empezó.

*Recuerdo*

Se podía observar a Yuuko junto a Susumu corriendo en busca de sus hijos desaparecidos.

- ¡Te dije que los cuidaras! - Yuuko se encontraba desesperada y al borde del llanto.

- ¡Si hubieras cerrado la puerta nada de esto estaría pasando! -

Su discusión hubiera seguido de no ser por una gran explosión en las cercanías, por puro instinto Yuuko corrió hacia el lugar del desastre mientras detrás de ella Susumu la seguía preocupado por la seguridad de su esposa, al estar en el lugar se encontraba todo en ruinas y el polvo imposibilitaba la visión más allá de su nariz.

- ¡Kari, Tai! - Yuuko grito desesperada y para su suerte la respuesta llego en sonido de un silbato que ella reconocía perfectamente.

Al escucharlo ambos padres se adentraron en aquel lugar y comenzaron a buscarlos, los minutos pasaron y el polvo ya se había dispersado, con una visión más clara pudo ver a su esposo abrazando a su hijo mayor el cual trataba de zafarse para alcanzar a Kari, pues se encontraba sentada en unos escombros triste y con su silbato en la boca, Yuuko rápidamente se acercó hacia su hija y la tomo en brazos para revisar en busca de alguna herida, al ver que no tenía nada la abrazo y comenzó a llorar.

- ¿Mama? - Yuuko se sorprendió al escuchar que Kari había hablado y se llenó de felicidad, al tratar de darle la noticia a su esposo, solo observo como este le ponía completa atención a Tai por en sima de Kari.

*Fin del recuerdo*

La sangre le hervía pues no entendía como le podía dar más importancia a Tai, el solo recordar como trato a Kari después de esos sucesos la hizo enojar más, todo fue reprimido al ver como su hija trataba de jugar con Yami, el cual parecía más interesado por el silbato que Kari le había prestado.

- (Ahora que lo veo, Kari parece más ansiosa cuando esta con Yami, me pregunto, ¿hablara con Yami cuando no estoy?)- le dio gracia el recordar como su amiga Rika trato de hacer hablar a Kari, pero todo esfuerzo era en vano, incluso Rika pensó que le mentía, pero al enseñarle un video de ella hablando se deprimió pues ahora el único que no hablaba era Yami, o bueno eso creía pues tenía la sospecha que él hablaba cuando no había nadie al rededor.

- (Es bueno que Kari crezca con un amigo en el cual se pueda apoyar)- dejando sus pensamientos a un lado se dispuso a seguir cocinando, pero el sonido del teléfono la obligo a dejar de cocinar para atender la llamada.

-Hola buenos días, ¿Quién habla? -

- ¿Hola, Yuuko? - La voz de Susumu se escuchó del otro lado un poco inquieto.

-Sí, ¿Qué deseas Susumu? -

-Seré breve me tengo que ir por unos días a visitar a mis padres y quería llevarme a los niños antes de que entren a la escuela, no sé si me permitirías llevarme a Kari conmigo y Tai-

-Deja me preguntarle- un poco cansada Yuuko llamo a Kari la cual dejo de tratar de jugar con Yami el cual veía interesado el teléfono que ella sostenía.

-Voy mama- Kari le dio unas palmadas en la cabeza a Yami y se acercó junto a su madre la cual le dio el teléfono.

Kari lo tomo y comenzó a hablar con su padre, Yuuko se quedó viendo a Yami el cual tenía en sus manos los dibujos de su amiga y los miraba con confusión, la peli castaña dio una pequeña risa pues la expresión que el peli blanco ponía era muy linda para sus ojos, su atención volvió a Kari la cual le ofrecía el teléfono, esta lo tomo dejando así que la niña se fuera de nuevo con Yami.

- ¿Y qué te dijo? -

- ¿Qué no estabas escuchando? -

-Lo siento, es que estoy cuidando al hijo de una amiga-

-Está bien, iré por Kari en la tarde y después del viaje enviare a Tai para que este contigo, ¿hay algún problema con eso? -

-No, solo llámame para ir por Tai a tu departamento- Con esa respuesta Yuuko colgó y se acercó a los dos infantes los cuales se encontraban revisando el baúl de juguetes.

- ¿Qué están buscando? - En respuesta Kari le mostro el dibujo de aquel dinosaurio que había visto anterior mente.

Dando una sonrisa Yuuko dejo a ambos niños seguir en su búsqueda de aquel juguete que creía que querían.

- (Creo que sin importar su actitud el sigue siendo solo un niño)- Yuuko miraba a Yami el cual se había cansado de buscar y empezó a guardar todo lo que habían sacado de ese baúl, el día paso normalmente sin ningún incidente, la noche se acercaba y Rika no aparecía.

Antes de que Yuuko se dispusiera a hablarle, la puerta se abrió mostrando a Rika la cual se encontraba cansada y un poco agitada.

-Lo siento por llegar tarde, espero y Yami no te haya causado ningún problema-

-No te preocupes, él siempre está calmado-

Con un último intercambio de palabras Yuuko dejo el departamento junto a Kari, la cual tenía en sus manos el dibujo del dinosaurio, Rika tomo a su hijo pues se encontraba acostado en el suelo junto al silbato de Kari ya dormido.

- (Ya le había dicho que no hiciera eso) - uno de los problemas que tenía Yami era que siempre se dormía en el suelo, la peli negro había intentado hacer que él dejara de hacerlo pero cualquier intento fue infructífero, pues el pequeño no parecía darle importancia a sus palabras, con su hijo en brazos lo llevo a su habitación, en donde lo acostó y lo arropo para que descansara.

-Descansa mi pequeño, no olvides que te quiero y te amo mi sol- Rika abandono la habitación con una pequeña sonrisa.

/6 años después/

Un peli blanco se encontraba sentado en un sillón mientras veía la tele y junto a él una pequeña niña se encontraba recostada con un trapo mojado en su frente ambos se encontraban en paz, pero su paz de ambos fue interrumpida por la llegada de Yuuko la cual parecía estar un poco frustrada.

-Yami, Kari ¿Por qué no se han preparado para el campamento? -

-Kari se encuentra mal, no creo que podamos ir al campamento- con esas palabras Yuuko comenzó a revisar a Kari y al tocar su frente se dio cuenta de que tenía calentura.

- ¿Ya le disté el medicamento? - Yuuko pregunto curiosa.

-Sí y eso me recuerda que ya se acabó el medicamento de Kari-

-Iré a comprar medicamentos después, pero ahora prepárate debes ir al campamento- al escuchar la orden Yami se levantó y miro fijamente a Yuuko, la cual se sorprendió por la actitud del peli blanco.

- ¿Pero y si Kari necesita mi ayuda? - Yami trataba de no asistir al campamento pues desde su punto de vista era muy aburrido y Kari tal vez lo necesitaria.

-No te preocupes tu mama no tardara en venir, no creo que se niegue a cuidar de Kari- Yuuko parecía determinada en que Yami fuera al campamento.

-Debes de conocer a más niños de tu edad-

-Pero conozco a Kari-

-Kari no puede ser tu única amiga, debes tener más amigos, aparte Tai y Sora estarán ahí, así que no tienes de que preocuparte por estar solo- Con un suspiro Yami se fue a una habitación y cerró la puerta.

-Ese niño nunca cambiara- Yuuko parecía divertida por la actitud del peli blanco, su mirada recayó en Kari la cual tenía abrazando un pequeño peluche de un conejo.

- (Tendré que hablar con Rika sobre Kari, espero y no este ocupada)- Con ese último pensamiento Yuuko fue a la cocina para preparar el almuerzo de los dos niños, al terminar de cocinar y de revisar a Kari se dispuso a salir junto a Yami pero la puerta se abrió antes de que Yuuko la tocara, Rika había llegado y se sorprendió al ver que la pequeña peli castaña aún se encontraba en pijama.

-Rika llegaste en el momento indicado, Kari se encuentra enferma y necesito llevar a Yami al campamento, ¿podrías encargarte de Kari en lo que lo llevo? -

Rika asintió y se apartó para dejar que se fueran, al cerrar la puerta se quedó a solas con Kari la cual parecía algo deprimida.

-No te preocupes Cariño podrás ir en algún otro momento de campamento- eso parecía animar a la peli castaña la cual se dispuso a dormir para recuperarse más rápido.

Yami por otro lado se encontraba sentado en un autobús el cual estaba lleno de niños de su misma edad, al llegar al lugar del campamento Yami fue el primero en bajar y por indicaciones de su madre se dirigió en donde se suponía que debería estar Tai.

- ¡Yami, por aquí! - al voltear la mirada Yami se encontró con un peli castaño el cual lo superaba en estatura.

-Hola…- Tai rápidamente se acercó y miro al niño confundido.

-Yami, ¿Dónde está Kari? - Sus palabras estaban llenas de preocupación.

-Está en casa, se sentía mal y no pudo venir- Tai pareció calmarse y asintió levemente.

-Espero y se recupere pronto, por ahora ven Sora debe de estar por aquí cercas.

Sus palabras fueron interrumpidas cuando un pequeño copo de nieve callo justo enfrente de él.

- ¿Nieve? - Tai se encontraba confundido pues nunca había nevado en esa zona, poco a poco una tormenta comenzó a surgir de la nada, sin esperar Tai tomo la mano de Yami y lo dirigió a una pequeña cabaña que le serviría temporal mente de refugio, dentro de este se encontraban más personas las cuales Tai parecía conocer.

- ¡Hey Tai, Yami!, ¿Cómo están? –una chica peli rojizo se acercó mientras saludaba al peli castaño y peli blanco.

-Hola Sora, he estado mejor- dando una sonrisa Sora miro a Yami el cual la veía un poco feliz.

-Pero mírate, has crecido desde la última vez que nos vimos-

-Hola Sora- Yami le dé volvió la sonrisa.

- ¿Y dónde está Kari? -

-Está enferma, pero no te preocupes, ya la están cuidando, dime ¿cómo estuvo tu último partido? -Rápidamente la conversación se tornó un poco con fusa para Yami, pues comenzaron a utilizar palabras las cuales desconocía el significado.

Al prestar más atención a su entorno se dio cuenta de un niño el cual estaba parado junto a él.

-Hola soy Takeru Takaishi, pero me puedes llamar T.K- el niño parecía feliz al conocerlo y Yami se contagió de aquella felicidad y le respondió con una sonrisa.

-Un gusto soy Yami Nonaka, llámame Yami si quieres- ambos seguían hablando hasta que Tai decidió abrir la puerta, la tormenta ya había pasado y en su lugar nieve era lo único que se podía ver.

- ¡Chicos, la tormenta ya paso! – Tai grito desde la puerta mientras la abría dejando ver el paisaje lleno de nieve.

Los primeros en salir fueron Tk junto a Yami los cuales parecían estar entusiasmados por la nevada, mientras los otros se encontraban más preocupados por no agarrar un resfriado.

-Tk vuelve- Matt salió corriendo de tras de su hermano, por otro lado, Yami era vigilado por Sora, la cual se encontraba con Tai hablando.

-Deberías cuidar a Yami, Tai-

-No te preocupes, él es capaz de cuidarse por sí solo- la atención de todos fue dirigida a una aurora boreal que se alzaba sobre ellos, detrás de esta un remolino conformado de 8 objetos se observaba.

- ¿Qué es eso? - Tk señalaba, mientras los demás seguían su mirada 7 de los ocho objetos se dirigieron a ellos.

- ¡Cuidado! – Sora grito mientras los objetos caían enfrente de cada uno de ellos, exceptuando a Yami al cual no le había caído nada enfrente.

- ¡Todos están bien! - La voz se Matt parecía algo alterada.

-Si estamos bien, pero ¿Qué fue lo que paso? - Tai respondió mientras veía a los demás.

- ¿Yami te encuentras bien? - Sora parecía preocupada por el niño, aun que estaba un poco sorprendida de que no le haya caído nada.

-E-estoy b-bien- Al escuchar su respuesta entendió que solo se encontraba asustado.

-Supongo que fue alguna especie de meteorito- Izzi miraba el hueco que había dejado aquel objeto, su mirada paso a asombro cuando una luz salió de aquel agujero y en esta un dispositivo salía flotando, con duda todos tomaron el dispositivo.

- ¿Qué es eso? - Yami se acercó a Tai el cual comenzó a tocar los botones del dispositivo.

Los niños se sorprendieron al ver que los dispositivos emitían una luz, enfrente de ellos una gran ola se alzó y se abrió de par a par, la gravedad pareció invertirse, pues fueron jalados adentro de aquella ola, sus gritos sonaron cada vez más lejanos hasta que desaparecieron.

- ¡Yami! - La voz de Sora parecía desesperada pues veía con terror como el pequeño niño se separaba de ellos, en un último intento Sora extendió su mano, esperando poder alcanzarlo, pero esto no fue así, por estrés o miedo todos comenzaron a perder la conciencia hasta que la oscuridad los tomo.

Desde otro punto de vista, se pudo observar como los niños fueron a dar a distintos lugares, bueno solo uno fue a dar en la sima de la montaña infinita, mientras los otros fueron a dar a un lugar lejano, todos juntos o eso parecía.

- ¿Dónde estoy? - Yami se levantaba mientras se agarraba la cabeza, un poco confundido, al calmarse se encontró con una vista impresionante.

- ¡Una isla! - Su sorpresa aumento al ver un templo detrás de él y darse cuenta de que estaba en la cima de una montaña.

-Así que por fin llegaste- un ser alado se paró frente a él, con una gran sonrisa llena de maldad.

- ¿Q-quién eres? - El miedo se podía escuchar en la voz de Yami.

-Yo soy Devimon, tu nuevo maestro- Su voz fue acompañada por el aleteo de sus alas que parecían estar rotas.

Y aquí comienza la historia de un niño, el cual fue elegido por la oscuridad para eliminar a los niños elegidos.

Continuara…