Ellen: ¡L-Lo amo!
Shidou: ¿Me hablas?
Ellen: ¡B-Baka!
La libertad que me otorgas
La vida sin DEM era una vida feliz y tranquila. La vida sin las constante frialdad con la que era tratada por Ike la hacía sentir diferente, pero no triste. Extrañaba en algunas ocasiones la vida llena de lujos que se daba con aquellos eventos donde podía hacer gala de sus vestidos de diseñador a fin de hacerse notar para él.
Esa vida estaba quedando muy atrás, lejos, en el pasado. No podía regresar después de lo que le hicieron, mucho menos su corazón le permitiría hacer lo mismo con la nueva familia que la acogió.
Podía pensar en ello muchas veces, pasar toda la mañana, tarde y noche tratando de entenderlo, pero el resultado sería siempre el mismo. Ella ya no era DEM, ella tenía libertad y una nueva oportunidad de reconstruir todo lo que alguna vez había perdido al dar su vida a una causa que no llevaba a ningún bien.
—¿Podemos salir a ver una película?
—Seguro.
Y ahora ella estaba frente a frente con la persona que le abrió esa puerta hacia la libertad. El mismo chico que le causó tantos problemas era la clave de su alegría y estaba frente a ella con una sonrisa tranquila mientras ella era un montón de nervios.
—¿Qué deseas ver, Ellen-san? —preguntaba él con su típica amabilidad, misma que provocaba en ella una actitud de joven enamorada.
—S-Solo quiero salir contigo… ¡No me molestes con esa clase de preguntas, Itsuka Shidou! —y sí, ella era toda una Tsundere en potencia—. Esto no me es fácil, sé que me habías dicho si quería hacer algo, no me gusta estar encerrada, pero tampoco quiero causarte problemas—lo que menos deseaba era llegar a agobiarlo, apenas entendía su relación con él como para causarle problemas con su familia y los espíritus a los que cuidaba.
No era su primera cita, mucho menos sería la última. Ya llevaba tiempo viviendo con él como para reconocer su respuesta. Sin embargo, siempre estaba ese miedo a quedarse sola lo que terminaba por ahuyentar ese valor en cada ocasión que estaba cerca de él.
—Entonces veamos una película, pero disfrutemos de la compañía del otro, tal vez una aburrida sería perfecta para poder conocerte mejor.
—¡B-Baka!
Y ahí estaba su respuesta. Lo que en el fondo anhelaba con tanta esperanza se estaba dando.
La vida desde que la obligaron a dejar DEM sin duda era tranquila, muy feliz en verdad. Podía entender que esto era algo que su corazón siempre buscó y que finalmente pudo encontrar en compañía del joven cuyo amor y cariño le otorgó la libertad que tanto necesitó.
