Fic
Regreso Inesperado
Por Mayra Exitosa
Inspirado en imagen de Lulú Mtz Paty y Alistar 2013
Había pasado muchas cosas en la Familia Andrew, Archivald por fin había cedido a sus encantos y se había comprometido con la única que no lo dejaba ni a sol ni a sombras, o lo había hecho de manera intencional al estar comprometidos por las circunstancias, que más daba, se había estado yendo con él a cada rincón que viajó, siempre a solas, acompañándolo en varias ocasiones sin dama de compañía que ya era lógico que, si no se daba una relación formal entre él y Annie Britter, las cosas serían malas para su reputación.
Su decisión fue tomada debido a aquella tarde en los bosques, se encontraba sentado frente al lago, su lugar favorito cuando vio a la rubia besándose con Albert, disque el bisabuelo, pero Candy estaba más enamorada de él que de ningún otro, a tal grado que ambos se sobrepasaban en caricias muy evidentes, así se giraba levantándose de su lugar para regresar a la mansión y ella su incondicional amiga y novia estaba bajando la escalera y tomo a bien proponerle matrimonio en esos momentos.
La boda se había llevado de manera formal y elegante, más con la guerra finalizada no había motivos para echar la casa por la ventana cuando William se estaba dedicando a que no se hundiera el banco, las inversiones se habían desplomado y se buscaba invertir en negocios más rentables, con la llegada de los refuerzos para subexistir y las ventas de algunas propiedades, trataron de re establecer el camino de los negocios que tanto habían dominado y en esa época precisamente fue cuando Candy y él se casaron, para entonces ya Archivald y Annie tenían seis meses de espera de su bebe.
- Si señor Cornwell, su tío no se encuentra, nos han enviado un telegrama, al parecer alguien trae información del Sr. Alistar Cornwell. -¡Perdón! ¿Qué has dicho Johnson? ¿Información de mi hermano?
La conmoción paso a ser familiar. Candy y Albert regresaban en barco ese mismo día de su viaje de bodas y ambos no solo viajaron por su luna de miel sino también por negocios en Escocia y nuevas inversiones que pudieran subsanar los gastos de cuanto generaban, con ello el viaje de bodas quedaba justificado, al no poder excederse en gastos. Candy había anunciado su regreso a su amiga Patricia, quien ahora era maestra en Chicago, gracias a la rubia había estado convenciéndola de hacerlo, había logrado sopesar la depresión de la partida de Stear, ya no era nada de la que fue antes, su regordete rostro se había perfilado, dejando a una hermosa Patricia de mirada triste y de seriedad ante su vida y el respeto a la misma y la invitación a la mansión de Lakewood le había dado una oportunidad de darle las gracias a Candy por su apoyo cuando estuvo a punto de quitarse la vida en dos ocasiones.
Archivald por su parte, solicitaba saber qué tipo de información de su hermano se había recabado, si su avión había explotado, así que iba corriendo por los andenes del encalladero de barcos cuando un hombre con uniforme militar se encontraba de espaldas alto y fuerte, con un brazo aun vendado y sujetado en su cuello con una tela, miraba hacia la pareja de rubios que bajaba besándose y sonriendo uno al otro, con carros de maletas que le darían de entrega al ir tras ellos. - Disculpe, busco al teniente Robson. - Se acaba de retirar para ir por algunas maletas. La voz y el tono inconfundible de Alistar Cornwell retumbaba en los oídos del que más lo había amado por años, este le tomo el hombro con apremio y lo hizo girar para ver una marca en un costado del rostro del mismo lado que su brazo, y la mirada brillante a través de los lentes, que le confirmaba que Stear su hermano estaba con vida. -¡Stear! - ¿Le conozco? - ¡Hermano! ¿no me recuerdas?
La pareja de rubios a lo lejos mientras bajaban reconocieron a su sobrino Archivald Cornwell y Candy se fue a saludarlo, jalando la mano de Albert quien sonreía por cómo estaba tan emocionada. - ¡Archie! ¡Archie!
A espaldas hacia los recién llegados ahora estaba el militar del brazo lesionado, a lo que, con una cara de susto, Archivald giraba su mirada a ver a Candy quien llegaba también ese día de su viaje. - ¡Candy!
El tono fue algo difuso y titubeante para la rubia, a lo que el giro del hombre militar dejo a la joven asustada tomándose con ambas manos el pecho, abriendo los enormes ojos de sorpresa y Albert que estaba a su lado al sentir la tensión de su mano y reconociendo al recién aparecido sobrino Alistar Cornwell, la sujetaba temiendo se desvaneciera del impacto que era ver a quien tanto amaron y apreciaron como parte de su familia.
Stear al verla parpadeaba y confirmaba - ¡Candy! - ¡Stear! Las lágrimas no se hicieron esperar y el grito fue la forma más sincera de evitar el desmayo, aferrándose a su cintura gritaba - ¡Estás vivo! ¡Estás vivo, Stear!
La efusividad y la emoción hacía que las personas que rodeaban el lugar fueran girando sus rostros, pero quien apenas hacía gestos y tenía una marcada tristeza, incluso con la marca que lucía mal cocida que iniciaba desde la frente hasta la barbilla dándole un toque de sensibilidad al colocar por encima la pata del lente una cinta que no le lastimara a la reciente herida que todavía rebosaba de color rosa claro y por suerte al tener la tez blanca la herida se difuminaba en el tono, más no era escondida ante los ojos de quienes lo miraban de cerca.
Los equipajes fueron subidos en varios autos y carruajes, el teniente Robson entregaba documentos de una pensión vitalicia del Capitán Cornwell por los servicios otorgados a su país y tres cajitas de medallas que alegaba porque constantemente se las quitaba de su traje y las guardaba al no desear lucirlas por llamar demasiado la atención.
William atendía el caso con el teniente Robson ya confirmando sus identidades y haciéndole entrega de Alistar Cornwell al ser un capitán sobresaliente de las fuerzas armadas, mientras Archie hablaba con su hermano, tratando de que lo recordara, como lo estaba haciendo con la rubia, que le decía algunas escenas de su partida y de sus cartas. - ¿Cómo es posible que la recuerdes a ella y no a mí? ¡Soy tu único hermano!
- Lo siento, el teniente Robson comentó que en cuanto estuviera en casa, iría recordando y él dice que seré enviado a Lakewood hoy mismo. - Por supuesto, ¿no recuerdas a Albert? resulta que es William Albert Andrew, nuestro tío, el tío de Anthony ¿lo has olvidado?
Candy con una sonrisa suave los tranquilizaba, - ¡Ya basta Archie! ¡ha vuelto! Se irá con nosotros de regreso, además irá recuperando sus recuerdos, debes saber que ahora soy su tía y no dejaré que nadie lo toque, yo tengo experiencia en personas sin recuerdos, ¿lo olvidas? en cuanto Paty lo vea, será una sorpresa tan bella, como lo es para mí.
Stear con una seriedad inusitada que jamás se le había visto preguntaba extrañado, - ¿Paty? - ¡tu novia, Stear! Ella estará esperándome en Lakewood, por nuestro regreso hoy, debe encontrarse allá en estos momentos, ya no es como era antes, ha cambiado mucho, pero estoy segura de que cuando te vea, será muy feliz, muy muy feliz de saberte con vida. - Gracias.
El carruaje donde se iba Archie junto a Stear separados de la pareja recién llegada, haría una parada en su casa para pasar por su esposa y viajar a Lakewood donde permanecería su hermano en una estancia prolongada hasta que sanara de sus heridas y recuperara sus recuerdos, mientras que Archie no deseaba separarse de él, temiendo que dijera algo inapropiado al notar que a Candy la recordaba y a él no, pues ahora ella era la esposa de su tío William, por lo que él con mucha seriedad en el carruaje y no en el auto, como se había ido su tío William junto a su esposa, comentaba a solas.
- Stear, a ella la amamos los dos, no solo como una amiga, tal vez deberías recordar que hasta como mujer, más ahora es imperativo que sepas que es la esposa de nuestro tío y el hecho de que solo a ella la recuerdes, me hace pensar que fue tu recuerdo más constante y a quien nunca sacaste de tu corazón, para mí fue doloroso aceptar, que solo Annie me había amado mientras que ella, nuestra rubia, la que nos ganó Anthony y ahora está casada con Albert, siempre se negó a darnos una oportunidad, sin embargo, te aseguro que ella es feliz y que nosotros debemos serlo con quienes nos amen y no a quien nosotros amemos.
- ¿La amas? - No te hagas el serio, no pareces tú, claro que la ame y tú también, fue de ella la única de la que te despediste, en vez de mí, que soy tu hermano, en vez de tu novia, que intentó quitarse la vida por tu supuesta muerte. - ¿Ella está bien? - No lo sé, la única que ha tenido comunicación con ella ha sido Candy, pero fue ella quien le salvo una de las ocasiones y… fue desgarrador, porque Candy tuvo que internarla sin que su padre o su abuela se diera cuenta de lo que había intentado hacer. - Creo que debo verla. - Ya oíste a Candy, se ha recuperado y ahora pasara una temporada con ella en la mansión de Lakewood, donde mi tío tiene planes de hacer negocios con el ganado y las inversiones alejadas de Chicago, que cada día se pone más insoportable por la ausencia de ingresos suficientes para todos. - No lo sabía. - Eso es lo que deja una guerra hermano, desastre y ausencias, por suerte has vuelto, pero como tus documentos se los entregaron a mi tío, no sé si ahí viene tu revalidación al haberte dado por muerto.
- Si, ahí va ese documento. Tardaron en reconocerme, la herida fue más grande, ahora por fin se halla unida, mi rostro se puede reconocer al menos. - Debiste haber sufrido demasiado, -Caí en agua en el mar la nave se hizo pedazos, el paracaídas me salvo un poco, pero una de las alas de mi avión, me daño.
- Cambiemos de temas desagradables, mi esposa se encuentra esperando un bebe, ahora ella se halla en casa, ahí tenemos un auto nos iremos en él, así llegaremos tan veloz como Albert y Candy. - Sabes yo, me…me gustaría descansar un poco si no te molesta, me siento mareado. - Por supuesto, en casa podrás descansar, mientras preparamos todo para ir a Lakewood. Por favor, siéntete como en casa, ya llegando a Lakewood, recordarás todo lo que vivimos ahí y por eso te estoy contando lo que hemos pasado y mi temor al ver que la reconociste a ella. - ¡vi a Anthony! - ¿Qué?
De pronto cerró los ojos y ya no hablo más, dejando en meditación a Archie, al escuchar lo que le dijo su hermano, ahora transformado, embarnecido y muy diferente a como se fue.
Gracias por leer, comentar y darse una oportunidad de ver alternativas diferentes del hubiera si
en los retos recibidos inspirado en la imagen de Lulú Mtz ¿Y si Stear hubiese regresado?
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
