Fic
Regreso Inesperado
Por Mayra Exitosa
Inspirado en imagen de Lulú Mtz Paty y Alistar 2013
Segunda parte
El viaje de Candy y Albert fue el más relajado, de una pareja de enamorados, con chofer, en el auto cerrado y ellos llegando por fin a Lakewood, viendo que Patricia salía a recibirlos, mientras que la rubia se le hervían las ansias por animarla y contar lo que ella sabía. Albert le preparaba advirtiéndole que no sería fácil para ella aceptar esto y que podía tomarlo mas depresivo al haber realizando cosas que ahora que él vuelva puede darse cuenta. Candy lo sabía Patricia tenía algunas cicatrices que eran notorias de sus intentos por no vivir, tanto en su cuello la cual cubría graciosamente en clases con un cuello alto o alguna tela que le daba un toque de elegancia, al igual que su brazo que procuraba las mangas largas y guantes para que no se viera la cicatriz que se había ido desde la mano por todo el antebrazo.
Par Stear dormir era algo que no podía hacer con facilidad, pues los disparos, eran sueños constantes y recurrentes, así que estar recargado junto a su hermano y volver a casa era algo que necesitaba, solo que ver a Patricia lo inquietaba, no se había despedido de ella, no quería verla llorar y hacerle sufrir mas de lo que había hecho, más su ausencia fue peor, porque ahora sabía que ella pudo haber muerto por su falta de tacto al no finalizar la relación y darle una esperanza que era egoísta más sincera, porque si iba a regresar deseaba encontrarla y que fuera ella el motivo para hacerlo, saber lo que hizo, más que rechazarla, lo que hacía en su interior era no separarse de ella de nuevo amarla tanto como ella lo había hecho a pesar de creerlo muerto y que milagrosamente y gracias a Candy estuviera aun con vida era tener fe en desear ser el de antes.
Llegaron y Annie salía a recibirlos su vientre muy abultado y notoriamente esperando a su marido, pero ver a Stear le dio tal impresión que su respiración se detuvo, su vestido se humedecía y todo el personal corría de un lado a otro, al notar que la fuente de su vientre se había roto, podían ser dos factores dijo el médico, el primero que se agito y salió acelerando el paso, segundo que detuvo su respiración haciendo que su bebe lo sintiera.
Stear estaba asustado, se sentía mal y acompañaba a Archie quien explicaba a Annie que no estaba muerto, que se había salvado y que había perdido algo de su memoria como le había sucedido a Albert en un tiempo, más para Annie verlo y comprobar que en efecto estaba herido muy feamente de su rostro y que no le daba miedo sino la primera impresión, el viaje a Lakewood se detuvo por tres días mientras era atendida la esposa de Archie, y otros detalles que el mismo descubrió de su hermano. - Tranquila Annie iré a ver porque el grito. - Debe ser una pesadilla, no te alteres Archie, Candy dice que todos los soldados perdieron a sus compañeros y muchos los vieron morir, esto debe ser difícil para él. - Gracias querida, eres muy considerada, la niña no despertó. - No mi vida, pero ya le tocara darle de comer y quiero hacerlo directamente, no quiero que la nodriza se lleve todo el crédito del desarrollo sano de nuestra hija. - Como gustes, no te levantes, te la traeré para dejarla mientras iré a ver a mi hermano.
Tocar la puerta, era no escuchar nada, abrirla y ver a su hermano en un rincón de la habitación con la luz de la luna apenas y podía reconocerlo, estaba despierto, más estaba sentado en el suelo, se notaba sus lagrimas y como se había estrujado el cabello. - ¡Stear! - ¡Lo siento Archie! ¿Te desperté? ¿La niña esta bien? - Todos estamos bien, menos tú, ¿Qué sucedió? - Ya estaba superando las pesadillas, creo que volver a casa me han hecho que regresen. - ¿Cómo son? ¿A quién ves? - A mí, dentro de una caja, a mis compañeros, en pedazos, el avión caer y el fuego de los disparos salir de mis tiros en el avión que manejaba. - Tranquil, no estás solo, mi esposa y yo hemos decidido ayudarte, además estamos contigo. - No quiero asustar a Paty. No respondí como debía, pero te reconocí como mi hermano, solo que estaba ido, no tengo la ausencia de mi memoria o si la tuve ya está volviendo.
- Vamos, sube a la cama, déjame acompañarte un rato. Sabes cuando no volviste me sentí más solo que nunca, quise encontrar la alegría que Candy nos daba, más ella también paso por cosas tristes, por suerte Albert hizo más por ella de lo inimaginable, como eso de salvarla de un león y que ahora tenga unas marcas de garras en su pecho, o de salvarla de un matrimonio forzado con Niel. -¿Con Niel? Eso debe provocarle pesadillas. - Si, pero no estamos con ella para disfrutarlas, así al menos ahora sabes que todos tenemos nuestros propios fantasmas y aunque no gritamos por algo tan duro como lo que viviste, nos significa que no vivamos cosas de esas cuando no estuviste. - Te extrañe todo el tiempo. - Y yo a ti, no sabes el gusto que me da, si mi hija hubiera sido niño, le íbamos a poner tu nombre. - Me alegro de que no lo hicieras, que culpa tiene el bebe de tener un tío loco por volar y patriota tonto por irse a defender una guerra que fue más un desastre que una defensa. - No digas eso, el sacrificio que hiciste salvo a los que nos quedamos aquí.
- Cuando te dije que vi a Anthony. - ¡Oye si! Que susto, debiste verlo mientras delirabas. - No, no fue así Archie, lo vi cuando Albert y Candy bajaban del barco, para mi verlo era como si Anthony estuviera con ella ¿lo recuerdas? Era muy parecido y si hubiera crecido serían muy parecidos ambos. - Que bueno que me hiciste la aclaración, sentí que estabas mucho más perdido que lo que ahora dices me hace sentir un tonto. Si, Albert se parece mucho a él, es solo que han pasado tantos años, que no lo medite, mientras que verte a ti de regreso, me hace ahora ser egoísta y quererte usar de pretexto para estar cerca de ti y recuperar el tiempo que perdimos. - Recibiré una compensación monetaria, más me gustaría volver a trabajar y quiero invertir en trenes. - ¿trenes? - Al menos se detienen por el ganado y las ovejas, y de esas no hay en el cielo. Ambos se reían y por fin Stear se quedaba de nuevo dormido, eso el daba una parte de verdad a Archie, el negocio del transporte no disminuía era una inversión más segura que la de los hoteles que poseían.
La partida al Lakewood hacía que recuperara sus ropas de civil, más todas le quedaban ajustadas y no eran de su talla, eso le ayudo a que pudiera tener algunas nuevas y mejores ropas para poder viajar, además de los uniformes que ya estaban a su medida actual.
Candy por su parte varios días se llevaba para ir explicando que en algunas ocasiones las personas que dieron por muertas resultan que no lo estaban, como el caso de la desaparición de Albert en el tiempo en el que perdió la memoria, lo creyeron perdido y realmente lo estaba para todos, hasta que se recupero pudo volver a contactar a los suyos. - Debe ser algo bonito volver a recordar quien eres, Candy. Lo bueno es que te tuvo a su lado para lograrlo. - Si Paty, lo mismo pasaría si volviera Stear, ¿estarías dispuesta a recibirlo de nuevo? - ¡Oh Candy! El nunca se ha ido de mi corazón, ahora vivo con él en mi mente y lo mantengo sonriendo porque sigo con vida. - Me alegro, porque hace unos días cuando llegamos de nuestro viaje vi soldados y… si Stear llega me gustaría que estuvieras preparada. - Sería un milagro. - Lo es, para mi lo fue, lo ha sido y siempre lo tendré presente, porque Anthony no volverá, mientras Stear, puede que todavía llegue en cualquier momento. - Dios habría escuchado mis plegarias. Ahora que la guerra termino, me imaginaba que el volvía y me arrojaba a sus brazos, aunque en ocasiones, están mutilados, eso no restaría en nada a mi corazón agradecido por verlo de nuevo.
El sonido del auto y el movimiento del personal indicaban que ya llegaban, en un telegrama les decían que fue una niña y que llegarían ese día a Lakewood. Albert salía de su estudio donde un medico esperaba junto a él, Candy no se separaba de Paty y verlo bajar con sus lentes, fue para ella quedarse en una pausa como si estuviera en uno de sus sueños, mientras que él se quitaba el saco, continuaba con el brazo en una banda sostenida al cuello y su cicatriz en el rostro deslumbraba al sol del día marcándose llamativa.
Stear la reconocía de inmediato, sabía que era ella, aunque más pequeña, más delgada y su rostro muy perfilado, se notaban sus ojos un poco más grandes y su boca más gruesa, pero era su Paty, la joven que no dejo de enviarle cartas mientras estuvo en aquel infierno. Fue caminar despacio y notar que ya le habían dicho de su regreso, porque no se sorprendía solo se quedaba sin hacer nada, el medico se acercaba y Candy agradecía al ver que estaba tan pálida y sin hacer nada solo observando a quien acababa de bajar del auto y caminaba subiendo los escalones lentamente dirigiéndose hasta llegar frente a ella, quien levantaba una mano para tocarlo como si quisiera verificar que estuviera ahí. Y el le tomaba la mano con la que tenía libre y se la llevaba a la boca para darle un beso - Hola Paty, he vuelto. - ¡Stear!
La emoción no se hizo esperar, ella se abrazo a su cintura y colocaba su cabeza en el costado libre, el movía su brazo en la banda y la ajustaba con el que podía y besaba su cabeza sin soltarla. Las parejas estaban emocionadas abrazadas y la bebita fue la que rompía la atmosfera de amor en el ambiente con un llanto de aquí estoy, ya llegué, que hizo reír a todos, mientras Stear se llevaba a Paty a los jardines caminando lento sin decir palabras, vivir su sueño era algo que se podía si se vivía para verlo realizarse, no quitarse la vida y sentir que formaste una obra trágica más de Romeo y Julieta. No hubo reclamos, solo besos, suspiros y caricias, una comprensión en los detales y todo cuanto le contaba que estaba todavía sopesando, por lo que avergonzado no debía haber vuelto aun, asustando a todo el que por pesadillas despertaba noctambulo y meditando lo que había vivido cada dos tres noches.
- Es mucho mejor despertar en un grito que me diga que estás con vida, a que mis sueños te inventen y me hagan quedarme despierta esperando que vuelvas y que sean verdad - ¡Paty!
FIN
Gracias por leer, comentar este mini fic a Reto en una imagen de Lulú Mtz,
en un motivo para hacer un alto y ver que nuestras acciones nos forman y fortalecen
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
