Capítulo 1: Entrenamiento Nocturno

Otro día más de entrenamiento para la clase 1-A de la prestigiosa academia U.A. Erased Head, el conocido profesor Aizawa de esta clase, pidió a sus alumnos que atravesaran un laberinto de altas paredes a media noche. Las normas son simples: pueden usar sus dones libremente, excepto para atravesar las paredes rompiéndolas ni enlairándose.

Además, el entrenamiento incluía la participación de la clase 1-B, a parte de una pareja adicional de la que no se nombró. A algunos les desagradaba la idea de participar junto con la clase contraria, a otros les alegraba. Por otra parte, otros como el temperamental adolescente Katsuki Bakugo le desagradaba aún más la idea de la participación por parejas. Éste fue obligado a juntarse con el lágrimas fáciles, Izuku Midoriya. Mientras, otros se juntaron con uno de la clase contraria, como Eijiro Kirishima y su duro compañero, Tetsutetsu Tetsutetsu.

Los jóvenes Bakugo y Midoriya se encontraban en una esquina del laberinto, discutiendo acerca de en qué dirección ir. De repente, la extraña presencia de una joven desconocida los despistó. La chica tocó sus espaldas a la vez, Bakugo se giró rápido para golpearla con sus explosiones pero, aparte de que no hubo explosión, la chica esquivó el golpe. Hitoshi Shinso apareció por la esquina, observó a la chica y, sin decir nada, ambos se marcharon.

Kacchan, ¿estás bien? —cuestionó el peliverde. El rubio solo miró con rabia a su compañero y siguió su camino.

Así que ese extra también participa en esto —susurró Bakugo. —¿Quién era esa chica? ¿Y qué nos ha hecho?

Aizawa ya nos habló de que también participarían una pareja adicional. Puede que Shinso y esa chica... —respondió su compañero, quien lo seguía. Bakugo se quedó observando, pensando también. —No la había visto nunca. ¿Será que es nueva o vendrá de otra escuela? Aunque fuese lo primero, ¿qué sentido tendría entrar en mitad del curso?

¿Tú también te sientes extraño? —cuestionó de repente, parándose en el sitio.

¿Qué quieres decir? —Miró pensativo. Bakugo suspiró y siguió andando.

Déjalo. —Sin darse cuenta, se chocaron con Shoto Todoroki, quien iba solo en su camino.

¡Oh, Todoroki! —exclamó el peliverde. —¿Y tu compañero? —El mencionado observó su alrededor.

Se ha perdido.

Oh... Por cierto, Todoroki. Has visto a una chica con guantes amarillos? —Todoroki observó nuevamente su alrededor, fijando su mirada en Minoru Mineta que estaba subiendo rápidamente las paredes y cayendo de un plumazo una y otra vez. —He dicho una chica, no un bruto con las chicas.

El temperamental soltó una pequeña carcajada tras el comentario del peliverde. Mientras, el mencionado Mineta, los miró confusos tras la última caída y siguió con lo suyo.

De repente, Shinso y la chica desconocida volvieron a aparecer en escena. La chica se sorprendió y corrió hacia el joven Todoroki. Agarró su mano para estrecharla.

Tú debes de ser Shoto Todoroki, ¿verdad? ¡Es un placer verte por fin en persona! —saludó emocionada. —Me parece increíble tu don, ¡y tu padre es m... muy alucinante también!

¡Kii-chan, vuelve aquí! —exclamó Shinso. La joven observó a su compañero y se dirigió a él, yéndose como si nada hubiese pasado.

El trío se quedó paralizado, confusos ante lo que acababa de ocurrir. Sin darse cuenta, el compañero de Todoroki regresó a su lado. Neito Monoma se abalanzó al heterocromático de manera sospechosa. Rápidamente, Todoroki separó a su compañero, pero este no notó haber copiado su don.

¿Y si seguimos nuestro camino los cuatro juntos? —sugirió el peliverde. Todos asintieron, excepto Bakugo, que solo escupió al suelo y siguió andando.

Los cuatro se dirigieron en la misma dirección en la que se fueron Shinso y la llamada Kii-chan. Al girar en la esquina, un gran pilar de hielo, tan alto como las paredes del laberinto los detuvo. Todos, al ver ese pilar, se giraron a ver a Todoroki, quien también estaba sorprendido.

Oye, mitad y mitad —exclamó el temperamental. —¿Esto es cosa tuya? —Todoroki negó con la cabeza. —¡Pero si eres el único que tiene un don de hielo!

A no ser que sea de esa chica la cual no conocemos —mencionó el heterocromático. —Tal vez, con el lado izquierdo, esto esté hecho. —Todoroki posó su mano izquierda en el pilar, pasó unos segundos, pero nada ocurrió. Midoriya le preguntó a qué esperaba. —No... No puedo... —contestó asustado.

¿Qué quieres decir con que no puedes? —preguntó Midoriya algo asustado.

No hay don —dijo de repente Monoma. Todos se asustaron. Bakugo apretó sus puños.

¡Esa chica! —gritó Bakugo. —¡Ha sido ella, seguro! ¡Deku, te volveré a preguntar! ¿Tú también te sientes extraño desde que te tocó esa chica?

El mencionado miró el pilar de hielo, miró a Todoroki, luego a su compañero, observó cómo le temblaban los labios. Observó sus manos y contestó.


¡Hey! Siento terminar así el capítulo, no tengo excusa, je, je. Espero que os haya gustado.

La verdad, espero terminar esta historia, ya que tengo la mala costumbre de empezar proyectos y al poco tiempo, dejarlo tirado.

En fin, gracias por leer el primer capítulo, espero terminar el segundo de la misma forma en la que pienso xD

¡Gracias y hasta la próxima!