Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi
Advertencia: Contenido apto solo para mayores de edad
.
INTENSO AMOR
.
Soy un imbécil, mi vida es un caos. Todo me sale mal y ya no soporto esta situación. Todo fue por tu causa. No puedo creer que después de la maldita boda fallida cambiaras tanto Akane ¿por qué? Te alejaste de mí y ya no querías compartir tu tiempo conmigo. Todos estaban antes que yo, hasta comenzaste a ignorar a tus rivales de amor, les dejaste el camino libre; es que acaso ¿Ya no te intereso como hombre? Sentí tu rechazo como una flecha clavada en mi atolondrado corazón. Sé que te dolió que negara mis sentimientos hacia ti, pero no creí necesario gritártelo como en Jusenkio, pensé que lo tenías todo claro.
¡Qué idiota fui!
Ahora que he vuelto de mi viaje de entrenamiento, ¿me recibes con esta noticia? Quiero matarlo, pero sé que tampoco tiene la culpa. Era de esperarse que alguien se aprovecharía en mi ausencia de tu nobleza y de tu gran corazón.
Eres una estúpida, ¿por qué dejaste que ella te hiciera eso? Tú nunca te dejas de nadie, y caíste de nuevo en sus trampas. Eres una torpe y aunque lo niegues, necesitas de mi protección y yo necesito protegerte para sentirme vivo.
¿Y ahora?
Ese maldito hilo rojo de nuevo, pero esta vez alcanzó su propósito. ¿Cómo quieres que no esté furioso si con tu hermosa sonrisa me dices en la cara que estás enamorada de otro? De ese maldito traidor, ese que muchas veces salvé y me salvó. Ni siquiera el que te enteraras de su vergonzoso secreto fue suficiente para hacerte desistir de tu decisión.
Te vas a ir con él y qué esperas de mí ¿que me quede tranquilo?
¡Olvídalo!
Sé que ya no puedo hacer nada con tus sentimientos, fueron manipulados con alevosía para mi infortunio, pero mi corazón me dice que en el fondo de tu alma aún conservas los vestigios de lo que una vez sentiste por mí y es ahí donde quiero llegar.
Lo sé, sé que una vez me amaste tanto como yo te amo a ti, pero ahora no hay nada que pueda hacer para que ese corazón embrujado vuelva a su dueño. Tengo la certeza de que serás feliz, porque él te amó siempre, aun sabiendo que tú le eras indiferente y que jamás conseguiría nada contigo, te amó incondicionalmente.
¡Lo odio! ¿Entiendes?
Esta guerra la perdí, por imbécil, por descuidado, pero antes de entregarte a él hay algo que necesito de ti y es algo que no pienso dejar que posea.
De no ser por mí ni siquiera te hubiera conocido, por eso, y aunque sea egoísta, quiero que te lleves un recuerdo mío, de lo que fuimos y de lo que nunca más seremos.
Como un fugitivo me escabullo a tu oscura habitación, te conozco a la perfección, y no me equivoco, de pie contemplas la luna con la mirada esperanzadora de un futuro feliz. Ni siquiera te percatas cuando me encuentro detrás de ti. Tu dulce aroma es mi perdición, ya jamás lo podré sentir y eso es una daga más que se clava en mi pecho.
El tiempo se me acaba y debo terminar con esta tortura.
Akane… mi Akane, mi hermosa marimacho, esta será nuestra despedida.
Te asalto cubriéndote la boca y tomando de rehén tu delicado cuerpo, al instante te asustas, y yo siento que muero. Mañana ya no veré tus hermosos ojos llenos de vida, ya no compartirás nada conmigo, no veré esa expresión explosiva de furia y celos que tanto me gusta.
Ya no Akane, ya no estarás aquí y algo es seguro, yo me consumiré en tu ausencia y moriré lentamente sabiéndote ajena y sabiendo que todo lo pude evitar si tan solo hubiera aceptado tu compañía cuando me la ofreciste. No quise exponerte al peligro e ignoré que te dejaba a merced de las peores bárbaras que había a nuestro alrededor.
-Shhh, no te asustes Akane, soy yo.
Tu cuerpo se relaja un poco, pero siento en tu aura el miedo. No temas amor mío, yo daría mi vida por ti, lo sabes.
-No digas nada, no te haré daño.
Te abrazo como nunca me atreví, como un hombre enamorado. Tu espalda en mi pecho me conforta, es un bálsamo para esta profunda herida.
-Ranma ¿qué haces?
No hables, solo déjame tenerte en mis brazos por última vez. Las lágrimas quieren inundar mis ojos, esto es peor de lo que creí. No podré dejarte, no quiero dejarte, pero si no lo hago sé que me odiarás y eso es lo último que podría permitir.
-Ran… Ranma suéltame por favor.
Tu voz de sirena susurrante me hipnotiza, me hiere y me enciende. Estoy ardiendo por ti ¿no te das cuenta?
Relajo mi postura y aprovechas para darte la vuelta y verme de frente.
¡Qué hermosa eres!
¿Por qué demonios nunca te lo dije directamente?
¿Por qué permití que escucharas de mi boca solo apelativos dolorosos, si dentro de mí sabía que eras lo más valioso y bello que podía existir?
No me mires así, sé que no me estoy comportando como siempre, pero ya no hay tiempo de interpretar mi estúpido papel de prometido insensible e inmaduro, quiero mostrarme como realmente soy, un hombre atrapado, un amante silencioso, un individuo encandilado con tu ser.
Mi mano toma el atrevimiento de acariciar tu mejilla y mi corazón quiere estallar de dolor, de impotencia, al tiempo que mis ojos quieren verter lágrimas lastimeras. Sé que si lo permito no podré despedirme de ti como quiero. Una vez más debo contenerme.
- ¿Te encuentras bien?
-No Akane, no estoy bien.
- ¿Te puedo ayudar en algo?
-Sí… no hables por favor, no digas nada. Esta será la última vez que te molesto, no seré un obstáculo, pero déjame hablar, lo necesito.
Tu mirada refleja dudas, pero tu interior no se niega en ayudar a un necesitado y eso es lo que soy en este momento. Me acerco a ti y sin poder evitarlo te abrazo nuevamente, me conforta tu calor. No me rechaces Akane, hoy no.
Mi corazón brinca cuando no haces nada por alejarme, sé que eres consciente de que este será nuestro adiós y eres tan buena que permites que me despida de ti como te lo he pedido. Así en la oscuridad de tu habitación y con la luz de la luna como testigo quiero que lo sepas todo.
-Perdóname Akane, por todo; por no ser el prometido que te mereces; por nunca decirte realmente lo que siento por ti; por negar lo que te grité en Jusenkio; por rechazar nuestra boda, por menospreciar cada intento tuyo por mejorar en la cocina, por ser un imbécil y creer que te tenía segura, por…
Mi voz se quiebra y no puedo seguir, tú te alejas de mí y me miras con pesar. No Akane, no quiero tu lástima, quiero tu amor de vuelta, necesito ver ese brillo único que poseías cuando tus ojos se encontraban con los míos. Quiero tu preocupación, tus celos, tus cuidados, te quiero de vuelta conmigo. Necesito de mi prometida, de mi Akane, de la mujer que amo.
Tomo tu bello rostro entre mis manos y me voy acercando a ti, sé que adivinas mis intenciones, tu semblante temeroso me lo dice. Ya no hay tiempo mi amor, es ahora o nunca. No me importa qué pase después, si quieres matarme con tus propias manos por mi atrevimiento, lo aceptaré con gusto, pero déjame hacerlo.
Mis labios sobre los tuyos son lo mejor que he sentido en mi vida, son suaves y quiero probarlos más. Un roce, como el que debimos darnos en la obra de Romeo y Julieta y que tú impediste con esa maldita cinta es lo que hacemos. No te mueves, percibo tus ojos abiertos, aunque yo tenga cerrados los míos. No es lo que esperaba, ni es como hubiera querido, pero no puedo pedirte más, el simple hecho de saber que te he besado por mi voluntad es suficiente para mí.
-Te amo Akane
Lo dije, sin titubear.
Ahora ya lo sabes.
-Ranma…
Tus susurros en la oscuridad encienden otros sentimientos en mi interior. Mi cuerpo arde en su propia hoguera y mi voluntad se ve disminuida cuando sin pensarlo nuevamente me hago dueño de tus labios. No te irás sin la verdad, esa que llevo ocultando de todos, esa que el mundo entero sabe y que no fui capaz de decirte.
Pego mi frente a la tuya, mis ojos cerrados con fuerza solo demuestran mi gran frustración. A pesar de ser el mejor artista marcial, por dentro me siento un completo fracasado. Sin ti mi vida ya no tendrá el mismo sentido, ni siquiera tendrá uno; tú eras lo que le daba luz a mi existencia, antes de conocerte, no sabía qué era el amor de una familia, nunca conocí un hogar, sin saberlo vivía en la oscuridad y cuando me sonreíste por primera vez, supe que había encontrado al fin alguien que me respetaría y me trataría como una persona normal a pesar de mi maldición. Y después de eso te fuiste metiendo en mi corazón y sanaste mi alma huérfana de cariño.
Tú lo eres todo para mí Akane y esto es lo más difícil que me ha tocado vivir, peor que verte sin vida en Jusenkio. Te vas a llevar una parte de mí contigo y yo viviré incompleto.
- ¿Ranma?
¿Por qué me miras así? Como si no me conocieras, como si apenas te dieras cuenta de mi presencia.
-No digas nada Akane, esto es muy difícil. Sé que no tengo derecho, pero solo te pido esta noche, solo esta noche y no te molestaré más.
Mis labios se adueñan de los tuyos y ahora te siento más sorprendida que antes. No puedo dejar de besarte, eres lo más maravilloso que me pudo pasar. Siento como poco a poco me vas correspondiendo y eso me llena el alma de ilusiones, pero soy consciente de que no debo sentir más allá de lo físico, no debo hacerme este daño.
Nuestro beso se extiende más del tiempo debido y eso genera en mi interior un enorme regocijo, no me rechazas a pesar de amar a otro, puedo contar eso como otra victoria más contra él. Mis traicioneras manos no obedecen a la decencia y te acarician la cintura y la espalda, mientras las tuyas, delicadas como la seda, solo reposan en mi pecho.
Has encendido al hombre enamorado y ardoroso que habita en mi interior. No quiero que te asustes, pero te necesito.
Los botones de tu pijama no son obstáculo para mí. Siento tu temor, pero el fuego en mi cuerpo no lo puedo controlar. Esto no es lo que tenía planeado, sin embargo, no me puedo detener, no me quiero detener.
Dime que sí, te lo suplico.
-Ranma…
Te alejas y te cubres recelosa de mis acciones. Te veo indecisa, turbada, pero ya no es miedo, es algo más.
-Eres hermosa Akane, la más hermosa de todas, déjame verte por favor.
Tu rostro es un poema, tus mejillas sonrosadas y tu evidente nerviosismo es lo más sensual que puedes mostrarme. Sé que estoy abusando de tu piedad, y aunque me tengas lástima, no pienso desaprovechar este momento. Los minutos van pasando y cada que uno se va, la agonía por tu abandono se acerca.
Me aproximo de nuevo a ti mientras das un paso atrás, chocando con tu escritorio. Estás atrapada, no quiero que me temas, no te haré daño, al contrario te demostraré cuánto te amo.
Vuelvo a abrazarte, mientras tú me pides que me detenga, que no está bien.
¡Ya sé que no está bien! Que ya no puedo reclamarte como mi prometida porque te dejaste embaucar por esas dos arpías. Sin embargo, soy un guerrero y no me doy por vencido fácilmente.
Deposito suaves besos en tu cuello, mientras intentas alejarme. Me extraña que no lo hayas nombrado a él, solo me pides que pare porque alguien nos puede descubrir.
Como jamás me imaginé hacerlo, te recito al oído mis más grandes deseos. Nunca me cansaré de pensar en que eres la mujer más bella que he conocido, la que más me ha ayudado, la que me cuida por sobre todas las cosas y la que no se acobarda con nada.
Eso es, pruebo tu punto débil, la cobardía. Tú no lo eres, así que demuéstrame que no lo eres.
Siento tus manos más lánguidas mientras sigo recorriendo con mis labios la dulce piel de tu cuello. ¿Lo sientes? Estás cayendo en el mismo hechizo que yo, tu aura ha cambiado, ya no percibo miedo, solo nervios y para mi deleite desprendes un aroma tan estimulante que tus feromonas hacen de mí su esclavo.
Sin darte cuenta me das acceso a tu piel llevando la cabeza para atrás. Esto debe ser un sueño, pero es real, me siento diferente, como si al expresarte con palabras mis sentimientos hubiera salido del cascarón de un adolescente para resurgir como un verdadero hombre.
Aprovecho tu momento de descuido para abrirte la pijama completamente, quitártela y dejarte solo cubierta con la parte inferior.
Te sorprendes e intentas cubrirte, pero no te lo permito. No me importa que me tildes de "pervertido", solo déjame admirarte. Eres como una deidad a mis ojos, no hay belleza más grande que la tuya, me tienes completamente atrapado Akane, me enamoré como un idiota de ti y lo peor es que no me di cuenta en qué momento sucedió.
Para darte confianza, retomo mis caricias y mis besos en tu delicado cuello.
-Ranma, no… espera…
-Perdóname Akane, pero no puedo esperar, ¿no entiendes que me queda poco tiempo?
Me miras como si me hubiera salido otra cabeza, tan desconcertada que he llegado a pensar que solo quieres jugar conmigo. Pero nada de eso importa ahora, solo necesito de tu permiso para darte todo el amor que llevo albergando por años.
Sin tiempo que perder, te cargo y te llevo hacia tu cama, por instinto me abrazas con tus piernas para sostenerte mientras das un pequeño grito de estupor por mi atrevido movimiento. Te deposito en tu lecho y me doy la oportunidad de admirarte nuevamente.
Recorro nuevamente con besos llenos de pasión y tristeza tu hermoso rostro, tus labios y tu cuello. Te muestras más receptiva a mis caricias y eso me llena de confianza. Me deshago de mi camisa roja para estar en igual condición que tú.
Tu piel es realmente suave y deliciosa y me hace odiar más al maldito que la probará todas las noches. Pero ya me conoces, no le dejaré el privilegio de poseerla antes que yo, por derecho me corresponde a mí tus primeras veces. Ya lo hice con tus labios y si me lo permites lo haré con tu cuerpo.
Esos sonidos que emites, me doblegan. ¿Por qué no te niegas? ¿Por qué no me mandas a volar como siempre? ¿Por qué permites que mis destruidas manos recorran sin pudor tu vientre y tus tentadores pechos?
No merezco que me dejes tocarte, no te merezco. Eres mucha mujer para mí, pero tampoco te merece él; es más débil que yo y no logró que lo ames por sí mismo. ¡No es justo! Pero sé que es mi culpa, de haberte dicho antes que te amaba, quizás esto estaría ocurriendo con la Akane de la que me enamoré y no con la que ya no siente nada por mí.
Estrujo con suavidad tus suaves y delicados senos; siempre consigues llevarme al límite de mi control, no lo puedo evitar, mis labios reclaman esos botones rosas que me ofreces sin darte cuenta. Mi cuerpo vibra de excitación y se prepara para proclamarte mi mujer.
Te miro a los ojos y creo ver de nuevo el mismo brillo de antes; por un momento siento que he enloquecido, pero así sea un sueño lo viviré al máximo y te haré feliz. Te conozco más que nadie Akane y creo saber qué anhelos guardabas en tu antiguo corazón, así que me valdré de eso para que nunca olvides a este idiota que tanto te ama.
Palabras de amor son lo único que salen de mis labios y para mi felicidad, noto que las recibes sin cuestionar ni dudar, al contrario, te veo sorprendida y feliz, me da la impresión de que quieres llorar. No lo hagas amor mío, nunca más llores por mí, solo déjate amar y deja que sea yo quien borre de tu mente y de tu ser todas las palabras despectivas y las mentiras que mi estúpida boca dirigió a ti.
-No escuchaste mal Akane… esa vez en Jusenkio, fue real.
Sello tus labios con otro beso torpe, no quiero que hables solo necesito resarcir un poco mis errores. Me permito despojarte de la parte inferior de tu pijama y dejarte con una sola prenda. No quiero que te sientas insegura, por lo que hago lo mismo conmigo y compartimos un único ropaje.
Acaricio con una delicadeza impropia de mí, tus largas y torneadas piernas. No sabes los deseos que tengo de que me abracen y no me permitan alejarme de ti.
Todo mi cuerpo es un infierno, me quemo en mi propia excitación y veo que tú estás igual. Siento ese magnetismo que siempre nos mantenía unidos y no quiero que este momento acabe. De nuevo mis labios llenan de adoración todo tu cuerpo, en especial, esas dos perfecciones de las cuales me he burlado frente a ti, cuando en mi interior siempre las deseé tocar. Su sabor es único, es una delicia poder probarte entera.
Tus gemidos me desbocan ¿eso significa que me aceptas? Son la melodía más bella que me has regalado, no puedo más con esto.
-Dime que sí Akane.
-Ranma…
De nuevo más besos en tu cuello, en tus pechos, en tu plano vientre. Me estás matando lentamente. Tomo con mis pulgares el borde de tus pequeñas bragas y te miro a los ojos. Tu rostro rojo y caliente, me provoca como un animal.
-¿Puedo?
No respondes.
- ¿Akane?
Giras la cabeza llena de vergüenza y asientes despacio. No hay marcha atrás, sé que también deseas esto tanto como yo.
Me tomo mi tiempo para despojarte al fin de la única prenda que cubre tu delicado cuerpo y me yergo para admirar tu increíble belleza. No hay diosa que se compare contigo, tú eres una divinidad terrenal y ninguna, ninguna te supera.
-Eres realmente hermosa.
No me miras, estás avergonzada, pero tu lenguaje corporal es más que suficiente para entender que no me rechazarás.
Sin esperar más, hago lo mismo conmigo, me despojo de mi prenda, de mis temores y de mis inseguridades. Yo también me siento avergonzado, temo no ser lo suficiente para ti. Sé que no soy lo que te mereces, soy un hombre a medias, pero mis dos partes te aman por igual.
Abro tus piernas como si fueran las alas de una mariposa y mi corazón no deja de palpitar sin control. No me atrevo a mirarte con lascivia, aunque mi mente se da cuenta y grita lo deliciosa que te ves y lo afortunado que soy de ser el primero en mirar tu femineidad.
-Ranma serás cuidadoso, ¿verdad?
-Siempre mi amor, nunca permitiré que algo te dañe.
Tus ojos se agrandan al escuchar cómo te he nombrado, pero no puede ser de otra manera, eso eres, mi único y verdadero amor.
Mi instinto me guía, somos dos inexpertos, pero sé lo que debo hacer. Tu cuerpo unido al mío es lo único que le pedía a los dioses y aunque no era mi intención poseerte, no me arrepiento de nada. Lo siento mucho por el idiota con el que te irás, pero yo llegué antes que él a tu vida y a mí sí me amaste de verdad, sin embrujos, creo que lo merecemos.
Nuestras formas encajan a la perfección, tu reacción es contraria a la mía. Veo que sufres, pero te apaciguo con mis besos y mis caricias, para mi sorpresa, me abrazas y te aferras a mí como siempre lo has hecho cuando te encuentras en peligro. ¿Por qué haces que te ame más?
No será fácil dejarte ir.
Disfruto de ti como nunca lo imaginé y espero tu señal.
Cuando te siento más relajada al fin pruebo las mieles del amor carnal. Te profano con toda la suavidad y delicadeza que una mujer como tú se merece. Te lleno de besos y me dedico a adorar tu cuerpo por primera y última vez. La danza es lenta, pero es adecuada para los dos. Las sensaciones me sobrepasan y comienzo a emitir sonidos similares a los tuyos.
Te hago completamente mía y yo me entrego a ti. Soy tuyo Akane y lo seré así te vayas con otro, no me importa nada más. Te irás sabiendo que el primero en estar contigo fui yo y aunque ese infeliz se adueñe después de tu cuerpo, nadie borrará que primero fuiste de Ranma Saotome.
Siento que explotaré muy pronto, te pregunto si estás bien y en medio de tus deliciosos gemidos me dices que sí. Esperaré por ti, como siempre. Cuando tu cuerpo me indica que ya has alcanzado el máximo punto de placer, me dejo ir y te lleno al completo de mi simiente y de mi amor. Te mereces que te amen para toda la vida, como lo haré yo. Gracias por esto Akane, jamás lo voy a olvidar.
.
.
No fui capaz de dejarte dormir sola, me dediqué a velarte como una princesa durmiente. El que estuvieras en mis brazos me imposibilitó conciliar el sueño. No quise desperdiciar ningún segundo, pero cuando los rayos del sol amenazaban con salir, tuve que abandonarte.
Me sentí tan perdido, sin saber qué rumbo tomar. Hubiera sido tan fácil secuestrarte y alejarte para que seas solo para mí, pero al regresar a la realidad recordé que amas a otro y que para mi desgracia conmigo nunca serías feliz en este estado. Eso es algo que jamás permitiría, para mí primero está tu felicidad.
También pensé en huir, en irme para siempre del que fue nuestro hogar, pero quiero verle la cara a ese imbécil cuando venga y gritarle en mi mente que se lleva a una mujer que ya fue de otro y que siempre lo será. Pero tampoco fui capaz, simplemente me dejé caer en mi futón esperando que el sueño y el cansancio me venciera y que al despertar no tuviera que pasar por la tortura de despedirte y verte partir con ese infeliz.
.
.
- Ranma despierta…
¿Eres tú Akane?
No quiero abrir los ojos, mi cerebro y mi corazón aún no se recuperan de la noche anterior.
-¡Ranma!
Tu grito me obliga a despertar de mi letargo. ¿Por qué estás vestida como siempre? ¿Por qué te ves tan sonriente? ¿Y por qué noto ese brillo de antes en tus hermosos ojos?
¿Qué está pasando?
En tus manos, veo que llevas algo que tiene muy mal aspecto. ¿Preparaste algo para mí? ¿Es tu forma de dejarme atrás? ¿de despedirte?
Me siento en el futón y me restriego los ojos, tratando de asimilar lo que está ocurriendo. Con el más grande miedo espero a que termines de acribillarme con las palabras de despedida que seguramente pronunciarás
Te acercas y me das un beso en los labios.
La sorpresa es tan grande que creo haberme congelado como siempre que estás cerca.
¿Qué pasa Akane? ¿Por qué juegas así conmigo?
-Despierta bobo, te traje esto.
Me miras igual a cuando las supuestas marcas de cerezo aparecieron en mi rostro.
- ¿No lo vas a probar?
Siento que estoy en otra dimensión ¿acaso todo lo que pasó fue un sueño? ¿o el que sigue soñando soy yo?
Me acaricias las mejillas y yo me derrito más con tu ternura, la que nunca mostraste con nadie más.
-Akane ¿no te ibas a ir con Ryoga?
- ¿Ryoga? No he visto a Ryoga desde ayer que me acompañó muy temprano a casa.
- ¿Ayer? Akane, hace cinco días que eso ocurrió. Eso me dijo Kasumi.
-Eso no puede ser Ranma, yo recuerdo que ayer temprano vine con Ryoga. Lo que no recuerdo es en qué momento llegaste tú.
- ¿No recuerdas nada más?
-Bueno, me acuerdo que Ryoga me estaba platicando que quería llevarle un regalo a Akari y de repente apareció Shampoo con su abuela y se portaron muy raras, amables diría yo. La abuela me estaba contando algo acerca de una técnica nueva y…
Te quedas pensativa.
-… no recuerdo más.
Te tomo de los hombros con el corazón acelerado, no puede ser que mi martirio haya terminado.
- ¿Estás segura que no recuerdas nada más?
- ¿Qué pasa Ranma? Todos se han portado muy raros conmigo hoy.
-Solo dime si no recuerdas algo más.
-Bueno, recuerdo que anoche me besaste y me dijiste que me amabas y que luego…
Tus mejillas sonrosadas me dejan perplejo.
¿Será posible? ¿El hechizo se rompió? Pero ¿Cómo?
¿Volviste a ser tú Akane, la que me quiere y la que me cela?
Mis ojos se llenan de lágrimas y sin pensarlo te abrazo fuerte. Este es el mejor día de mi vida y todo gracias a ti. Me atrevo a besarte y con algarabía siento que me correspondes.
-Yo también te amo Ranma.
Mi corazón se acelera todavía más, ¿de verdad regresaste a mí?
-Akane…
-No te hagas, come lo que te traje, te aseguro que está bien hecho, la tía Nodoka me ayudó. Todos están extrañamente felices porque cocinara para ti, no entiendo.
-Lo único que importa es que sepas que todo lo que dije anoche es real.
Vuelves a tomar esa expresión de vergüenza, eres tan tierna, sensual y bella que no puedo contenerme más y te recuesto en mi futón para comprobar que todo ha acabado.
-Te amo Akane y espero que te quede claro.
Sonríes y me abrazas del cuello, creo que es suficiente para confirmar que ahora eres completamente mía y yo soy tuyo. Nuevamente el fuego crece en mí y solo me dejo llevar por lo que me provocas, pero esta vez tú eres más atrevida y yo me dejo guiar por tus deseos.
No sé cómo sucedió, pero creo que nuestro destino y nuestro amor es mucho más fuerte que un hilo rojo falso que ata a personas que aman a otros. No dejaré de agradecer al cielo por esta segunda oportunidad.
Tú y yo nacimos para amarnos y eso es lo que haremos, a partir de hoy y hasta que alguno de nosotros deje este mundo.
.
NOTAS DE LA AUTORA:
¡Hola queridos lectores!
Se preguntarán ¿por qué sube otra historia si no actualiza la anterior? jejeje
Esta es mi participación en el Sextember2 al que fui invitada personalmente por un miembro del staff de la página Fanfics y Fanarts de Ranma Latino. Agradezco su invitación y que me tomen en cuenta en este tipo de dinámicas.
Sobre la historia, les puedo decir que quise probar otro tipo de lenguaje escrito. Me gustó mucho y espero que haya quedado a la altura y sea entendible, porque es la primera vez que redacto así, como si un personaje le hablara a otro. ¿Creyeron que realmente Akanita se iría y dejaría a su trenzudo? Pues no jajaja.
Si llegaron hasta aquí, les agradezco el tiempo invertido en la lectura de este one shot.
Cualquier comentario que me quieran dejar, será bienvenido. Ya saben que me gusta leerlos. Espero que haya sido de su agrado y si no fue así, igual agradezco el tiempo dedicado.
Sobre mi otra historia "Santuario" déjenme decirles que ya me concentraré en él. El segundo capítulo está terminado, solo falta corregirlo y releerlo. Espero muy pronto salga a la luz.
Me despido no sin antes, agradecer a todos los que me siguen en mis redes sociales, los que leen mis historias y los que me dejan un review. Para este fic, no preparé fanart, no me dio tiempo, lo siento :'v
Cuídense mucho y nos leemos pronto :3
