Fuimos los primeros en atravesar las puertas cuando el Tate abrió, entramos al salón de la turbina vació. Esta exhibición espacial era cavernosa, como un feo callejón en un castillo gigante. la pantalla actual añadia a la atmósfera un aspecto misterioso; arañas de metal gigantes que chocaron contra el concreto, invasores del espacio en un póster de una película clasificación b en 1950. Muchas colgaban al punto de casi caer sobre nuestras cabezas; arañas pequeñas hundidas en las paredes al punto de explotar cualquier defensa humana.
-Lindo- Toshiro comento irónicamente. Merodeamos por el bosque metálico de extremidades arácnidas solo para matar el tiempo.
-¿Que es lo que hace que un artista malgaste su vida haciendo esto?- pregunte con una ligera risa histérica.
-¿Exorcizar sus pesadillas tal vez?
-¿Y regalárnoslas?
-¿Karin?- nos volteamos cautelosamente al escuchar a Zommari llamarme por mi nombre.
El estaba solo, manteniéndose encuadrado con la mas larga de las pinzas de las arañas de metal.
-Um... hola, Zommari, este es Toshiro.
ambos se miraron mutuamente.
-Nos conocimos ayer- Toshiro soltó secamente- esperemos que el arte moderno tenga un mejor día- le dio una mirada significativa alas arañas suspendidas, recordándonos el destino de los móviles en el Barbican.
Zommari nos dio una sonrisa de regocijo.
-No me des ideas, compañero.
-Dudo mucho que necesites mis sugerencias para ocasionar destrucción sin sentido, chico.
Suficiente del chocar de sables.
-Zommari, lo traje aquí como se me ordeno. ¿Qué sucede ahora?- con el brazo casualmente rodeándome, Toshiro apretó mi cintura, recordándome quien se suponía tendría que hacerse cargo de esta pequeña confrontación. Pero si el insistía en armar una pelea con Zommari incluso antes de llegar al sitio de la negociación, por supuesto que intervendría.
-El vidente esta aquí.
Zommari levanto sus brazos y señalo arriba de la pared que separa el cuerpo principal de la galería del salón de la turbina. Unos cuantos pisos arriba, hay una ventana, un punto de ventaja perfecto donde nuestro líder puede vernos hacia abajo, justo como lo hace en nuestro hogar. Naturalmente, el no se pondría cerca del enemigo; era demasiado cobarde, y siempre procura hacernos sentir sus subordinados.
Toshiro hizo una mueca burlándose del hulk embutido en un traje blanco sobre nosotros.
-¿Ese es el?- me sentía humillada dejándolo vislumbrar incluso esta gran parte de mi formación.
-Si- podía ver a Nnoitra a su lado. Cirucci estaba probablemente comprobando que no estuviéramos usando telepatía con nadie de fuera, pero había olvidado advertirle a Toshiro de esta posibilidad
-¿Como se supone que hablaremos?- pregunto Toshiro- ¿Con megáfono?
DILE QUE HABLARE A TRAVÉS DE TI.
Jadee mientras el vidente forzaba su mensaje a través de mi cabeza.
-Yo… el me estará usando.
Toshiro acaricio mi espalda con simpatía.
-Bueno, entonces, haremos esto tan corto como nos sea posible. Podemos hacerlo sin tenerlo a el revotando dentro de tu mente. Pregúntale que quiere.
LOS DETALLES DE LOS MIEMBROS DE LA RED SAVANT.
-Y ¿que piensa hacer con tal información?, como si no pudiera imaginármelo.
ESO ES MIO PARA DECIDIR. TU SOULFINDER SOLO TIENE QUE DÁRMELO. DICELO.
no podía imaginar a Toshiro accediendo ante tal acuerdo. Esto era desesperanzador.
Toshiro meditaba el trato que se le ofreció.
-Y entonces ¿Que? ¿Se te permitirá irte? ¿Te dejara ir?
El vidente rio con la audacia de Toshiro.
KARIN PERMANECE CON SU PAPI.
No podía decirle a Shiro esa parte, asi que no se la mencione y solo sacudí mi cabeza.
EXPLÍCALE A TU SOULFINDER QUE EL TIENE QUE MANTENERSE CON LA RED Y DARME TODA LA INFORMACIÓN QUE YO REQUIERO. EL SERA NUESTRO ESPÍA.
-¿Y por que haría tal cosa?
POR QUE SI NO, KARIN SUFRIRÁ.
A su señal, Zommari forzó una araña miniatura de la pared; y la dirigió hacia mi. Con sus rápidos reflejos, Toshiro me agacho así me sobrepaso para chocar contra la pared lejana, dejando una marca dentada en el concreto.
-Lo olvidas: no eres el unico con poderes- Shiro observo al vidente y el humo comenzó a salir del bolsillo de su traje. Mientras su cartera se convertía en cenizas, el vidente y Nnoitra trataron frenéticamente de apagar la llama.
-¡Shiro, detente!- le susurre.
El, instantáneamente, extinguió la llama.
-Apunte a su corazón y eso fue lo mas cerca que pude encontrar- Shiro me explico con una sonrisa retorcida. Pagaríamos por ello, pero debo admitir que la vista bien valdría la pena por el resto de lo que probablemente seria nuestra muy corta vida.
¡DILE A TU YANKI QUE MEJOR PRODUZCA BIENES O SERAS TU LA QUE ARDA! Su voz rasgaba en mi mente como el chirrido del metal contra metal.
-El no esta feliz- le dije a Toshiro.
-Apuesto a que el no te lo dijo así.
-No. No exactamente. Yo soy el rehén que asegura tu buen comportamiento.
-¿Y tu vives con esa porquería en tu vida?- respondió Shiro atónito, disgustado con el vidente. Seguramente me despreciaría si supiera que ese hombre es mi padre. Espero que jamas lo descubra; tenia mas que suficientes puntos en mi contra tal y como estaba.
Bajo sus propias ordenes, Zommari se paro frente mi y trato de alejarme de Toshiro.
-Hora de irnos.
Tan predecible, mi soulfinder no me dejaría ir. La furia emanaba de sus ojos, Toshiro me empujo tras de el y se puso justo en medio del camión de Zommari.
-Si la tocas, haré arder cada cabello de tu cabeza- y el lo haría, podía ver la determinación en su expresión- ella se queda conmigo de ahora en adelante.
-No sucederá. Ella pertenece a la comunidad.
-Su lugar es con su soulfinder.
-Mira, compañero, he jugado al lindo demasiado. Hay tres de nosotros y tu estas solo. Exactamente ¿Como piensas salir de aqui con ella?
Toshiro lo observo, encogiéndose de hombros.
-Dile a tu líder que si espera esa información ella se va conmigo o no hay trato. No confió en que ustedes no la vayan a herir y no hay forma de que yo haga este trato si ella no esta a salvo. Lo que hago, lo hago por ella.
-Que tierno. Creo que vomitare- Zommari volteo los ojos hacia la forma desafiante de hablar de Toshiro.
Quería patearlo y prohibir a Toshiro el prometerle nada que ponga a la red y a su familia en peligro, pero recordé que le dije que lo dejaría hacer la negociación. Me aterraba que se saliera de control, pero le di mi palabra.
Shiro se planto firme.
-Estoy seguro de las capacidades del vidente para ponerle un seguro en contra de que cuente sus secretos, pero solo me interesa protegerla donde pueda verla. Para mi es una linea roja.
Zommari debió haberle reportado cada palabra al vidente pues este rápidamente hizo una contra oferta.
DILE QUE PODRA TENERTE CUARENTA Y OCHO HORAS Y ENTONCES DEBERÁ ENTREGARME A TI Y A LA INFORMACIÓN.
-¿Donde quiere que vayamos?
AL OJO DE LONDRES.
La concesión del vidente fue mas de lo que esperaba. Le di el mensaje a Toshiro.
-¿Estas de acuerdo con esto?- nos daria tiempo al menos para arreglar este desastre.
-Lo tomaremos- checo su reloj- tendremos hasta el 10:30 del viernes.
PERO KARIN, DEBES DE SUBIR AQUÍ ARRIBA PRIMERO. TENGO UN MENSAJE SOLO PARA TI.
Eso seria el seguro.
-Tengo que subir, de otra forma no me dejara.
-Ire contigo.
-No- interrumpió Zommari- nos quedaremos justo aquí.
Entonces cambio su táctica; en lugar de empujar a Toshiro, uso su poder para separarme de el. Toshiro tendría que dejarme ir o arriesgarse a herirme. Me encontré a un pie de araña antes de caer.
-Es tu desicion, Karin. Yo cuidare de tu soulfinder por ti.
Odio la idea de ellos dos juntos a solas por el mas minimo tiempo. Me preocupa que Toshiro pierda el control e hiciera arder algo. A Zommari probablemente.
-Seré rápida.
-Llámame si me necesitas- Shiro no lucia muy feliz de dejarme ir.
Yo no replique, a punto de llorar, pero asentí. Pronto esto terminaría, a lo mejor. Corrí escaleras arriba hacia el piso donde el vidente esperaba. El requeria la ventana entera para el solo. Nnoitra, desauseaba a cualquier turista que quisiera compartir la vista privilegiada en las exhibiciones. Escondí la sonrisa de jubilo que amenazaba con llevarse mi placer en la pequeña humillación que Toshiro había logrado darle. No podía siquiera recordar a nadie consiguiendo tal cosa con nuestro lider.
El vidente estaba de espaldas a mi, aun mirando hacia abajo a Toshiro y Zommari quienes caminaban al rededor uno del otro como dos gatos salvajes a punto de asesinarse con sus garras.
-Así que ese es tu soulfinder. Interesante. El es un tonto y ciego al venir aquí por ti. El lazo debe de ser tan fuerte como lo dice la leyenda para arriesgarse a si mismo. ¿Y para que? ¿por una chica que conoció apenas ayer?
No había mucho que podía decir ante eso.
-Y para asegurarme, se como asegurarme que mantendrá su palabra. ven aquí- el vidente me hizo señas de que me acercara. En este espacio publico, no me demandaría arrodillarme; en cambio tomo mi mano y la cubrió con la suya. Cualquiera que nos mirara podría pensar que el era un padre cariñoso ofreciéndome una palmada afectiva a punto de regresar a la galería que disfrutábamos juntos.
SI RENIEGA DE NUESTRO ACUERDO DE TRAERNOS INFORMACIÓN, SI
NOS TRAICIONA CON CUALQUIERA EN LA RED SAVANT, LO
CASTIGARAS HIRIENDO A ALGUIEN QUE EL AMA. Y VOLVERÁS AQUÍ DESPUÉS DE 48 HORAS. NADA TE DETENDRÁ INCLUSO SI PELEAS CONTRA LA MUERTE PARA VOLVER.
Soltó mi mano y me dio una palmada a mi rostro paralizado.
-No luscas tan horrorizada, Karin. si fueras leal a nosotros, estarías mas que feliz de hacer estas cosas sin repulsión. ¿Eres fiel a nosotros o debería repensar sobre dejarte ir con el?
por favor no.
-Puedes contar conmigo.
-Buena chica. espero un reporte completo cuando vuelvas. Aprende tanto como puedas sobre la red savant. Ahora corre antes que tu soulfinder y Zommari atraigan la atención en ellos. Ya puedo ver a los guardias de seguridad arremolinarse anticipando los problemas.
Con un asentimiento a Nnoitra, me apresure a volver a las escaleras. Llegue con Toshiro justo a tiempo. El debió de haber insultado a Zommari porque después, el estuvo a punto de arrojarle algo.
-Ok, ¡Listos ahora!- anuncie alentadoramente, brincando en medio de la refriega. Atrape el brazo de Zommari, tomándolo con la guardia baja dándole un amistoso abrazo, alejándolo de Toshiro- Me alegra ver que se llevan tan bien, pero tenemos que irnos- en instantes, puse mi boca cerca del oído de Zommari -el vidente dijo: compórtate. El no quiere problemas.
La reunión de guardias preocupados se reunió en la entrada principal, visiblemente relajados de que mi llegada terminara con la pelea. Una llamada a su walkietalki, cancelando su petición por ayuda.
Zommari me obsequio un abrazo de oso en represalia.
-Dile a tu niño lindo que esto aun no ha terminado entre nosotros.
-Nos vemos luego.- le tendí una mano a Toshiro -salgamos de aquí.
No necesite preguntarle dos veces a Toshiro. Le envió a Zommari una mirada retadora mientras tomaba la mano que le ofrecía. Inmediatamente me sentí cien veces mejor.
-¿Que tan mal?- me murmuro mientras escapábamos hacia la luz del sol de la salida.
-Mal- admití.
-¿Puedes decirme?
-Si. Creo que el querría que lo supieras. Si te retractas en tu trato, heriré a alguien que ames. Si no me regresas, peleare contra la muerte para volver-
El maldijo. Recordando lo cortes que el había sido conmigo el día anterior bajo las provocaciones de mis repetídos atentados de robo, me pregunte que le estaba haciendo a mi soulfinder al llevarlo a usar vocabulario fuera de su zona de confort.
-Realmente soy una muy mala influencia ¿verdad?
Toshiro coloco su brazo sobre mi hombro, ahora ese peso se sentía familiar en ese lugar.
-No se exactamente que seas, Karin, pero me las he visto rojas unas cuantas veces. Todas las personas con las que has crecido actúan como monstruos.
-Esta bien, fui criada por lobos, lo admito. Pero recuerdas eso, ¿no es así? no puedes esperar que me comporte mejor que ellos cuando mi suerte esta echada.
El sacudió su cabeza.
-No, tu no eres nada parecido a ellos- yo era en todas las formas como ellos, incluso probablemente comparto la misma herencia genética- Es lindo que lo creas, pero considérate advertido. Soy una muy mala apuesta para soulfinder.
-Tomare el riesgo- el acaricio mi antebrazo- vendrás conmigo primero ahora. Ningún monstruo nos separara.
Volvimos al lugar de Toshiro sin tener problemas mayores de los que preocuparnos. No lo dejaría traicionar a su familia y amigos por mi; el se reusaba a hablar sobre lo que planeaba hacer. Podía entender eso: si el dijera que no tenia intenciones de seguir con el trato, entonces inmediatamente tendría que herir a alguien; no es la mejor presentación con sus padres. Aun así, el insistía en que yo esperara primero su decisión y que el no me decepcionaría.
-Confía en mi, Karin. Lo arreglare- me dijo mientras tomábamos el ascensor.
Sacudí mi cabeza ligeramente, manteniendo mis ojos en el cambiante numero de pisos.
-Mas fácil que por las escaleras, ¿huh?
-Si, siento eso. Pensé que tenia que irme a casa.
-Eso vimos.
-Creo que fue una mala decisión.
El sonrió con eso.
-Si, eso creo yo también-
-Debería haber desaparecido; simplemente irme lejos. Entonces no estarías involucrado en este desastre.
Toshiro frunció el ceño.
-Bueno, en verdad, eso si seria una muy mala decisión.
Saliendo del elevador en el piso veinte, caminamos hacia la entrada. Poniendo su llave en el cerrojo, empujo la pesada puerta para abrirla y dejarme pasar. La vista que nos esperaba era una pila de equipaje en el pasillo.
-Uh-oh- Toshiro me dio una sonrisa dolorosa.
-¿Llegaron?
-Sip. Eso fue asombrosamente rápido. ellos debieron haber vuelto en el primero vuelo.
-Acabábamos de llegar- un hombre alto de mediana edad tardía salio del pasillo mas cercano. Casi salte en mi lugar, pero la mano firme de Toshiro me previno de hacerlo.
Yo fui envuelta en un abrazo con la fuerza de las montañas rocosas detrás de el; piedra, bosque, y rió. Olía a arboles también, una losion después de afeitar con olor a pino. Toshiro me había dicho que su padre, Isshin Kurosaki, había nacido y crecido en colorado. el tenia un grueso, negro, y gris beteado cabello de su antepasado y una piel quemada de pasar la mayor parte del año fuera. Podía ver de donde provenía la estatura de su hijo; el llegaba a los seis pies fácilmente.
-La encontraste.
Toshiro aclaro su garganta, superado por la emoción de ver a su padre con alegría incuestionable por el.
-Si, papa, lo hice.
-Grandes noticias, Shiro.
No paso nada desde que Isshin me dejo sola, que una pequeña mujer se puso en medio de nosotros. Una fracción mas pequeña que yo, ella me estrujo en su pecho y me beso la frente.
-¡Brillante, Toshiro!- exclamo ella con su voz gutural.
-Tuve suerte, mama.
-¡Masaki, deja a la pobre chica respirar!-soltó Isshin.
Masaki me empujo lejos gentilmente y entonces golpeo a su hijo en el estomago.
-¿Pero donde has estado, niño malo? Tus hermanos han estado frenéticos. ¡No habían sabido que hacer hasta que llegamos! ¡Ichigo les dijo que estarías bien y fue la única cosa que los detuvo de llamar a la policía!
-También te amo, mama -dijo Toshiro, respondiendo con un abrazo disculposo-entonces ¿sabias que vendríamos?-
Ella alejo ese punto lejos como si no importase.
-Si, si, si, el te vio llegando aquí con Karin, nada de lo peor, para lo que sea que hayas estado haciéndole a ella.
Toda esta cosa de la familia era cariñosa y alegre, era agudísimo. Quería esconderme en algún lugar muy profundo para protegerme de este inacostumbrado remolino de emociones. Un tercer Kurosaki llego al recibidor; tenia que ser el mas joven, Ichigo, mientras sostenía la mano con una tímida chica pelinegra y yo ya sabia que era el único hermano con soulfinder.
-Hey, Einstein, ¡veo que al fin encontraste tu formula mágica!
Grimmjow salio detrás de el.
-Si, la formula Karin, tu-ella al cuadrado. He estado trabajando en eso ¿te gusta?
la chica pelinegra gruño.
-Eso realmente apesto, Grimmjow. Ni siquiera vale la pena ponerlo en una galleta.
-Qww, Rukia, ¡eres tan cruel! no se como Ichigo te aguanta- Grimmjow le jalo la trenza.
-Quita las manos de mi chica- gruño Ichigo, alejando a su hermano de su risueña soulfinder.
Toshiro rió con la batalla mientas yo me maravillaba con el impresionado y despeinado Ichigo frente a mi. Alguien se había sobrepasado al repartir las buenas apariencias cuando se trato de esta familia: no había ningún enano entre ellos.
terminando su pelea tan abruptamente como había empezado, Ichigo fijo su mirada en mi como si hubiera hablado. Y se rió palmeando la espalda de Grimmjow.
-¡Ella se preguntaba si yo era el pequeño de la camada!
-La verdad siempre sale- Grimmjow sonrió maliciosamente.
Me sonroje.
-No lo hice- susurre, llevando mis manos a mis cachetes. ¿Como puede Toshiro vivir en una familia donde la mayoría de ellos pueden tomar pensamientos de tu cabeza? Rukia lo golpeo con el codo en las costillas.
-Shh, Ichigo, la estas haciendo sentir incomoda. sus colores se volvieron todo rosa y purpura.
-Lo siento, Karin- Ichigo me dio una mirada encantadora.
Revise mi opinión que la chica era tímida. Ella parecía tener su gran fuente bajo control y una perturbante habilidad de saber lo que yo sentía.
Toshiro me adentro mas en el apartamento, soltando mi mano para abrazar primero a Rukia, entonces a Ichigo, murmurando gracias por venir tan pronto. Enrede mis brazos nerviosamente.
-Ven a la cocina, Karin- dijo Masaki brillantemente- Estábamos teniendo el almuerzo ¿o era la cena? ¡mi reloj corporal esta fuera de sincronía!
Byakuya me esperaba en la barra de la cocina. me di cuenta que no me había presentado propiamente, no puedes llamar a nuestra confrontación en el Barbican una presentación. El me tendió una mano.
-Karin, soy Byakuya, el hermano mayor de Toshiro. ¿como te va?
-Bien- mi voz desaparecía junto con mi confianza. ¿Donde estaba Toshiro? este tour por la familia era demasiado para mi. Una cálida palmada en mis hombros, calmándome antes que la semilla del pánico floreciera
-Hola, Byakuya. siento no haberte dicho a donde iba. No podía- Toshiro se encontró con la mirada penetrante de su hermano mayor.
Byakuya capto el mensaje y entonces asintió.
-Ok, entiendo. solo, en el futuro, una nota diciendo "no haré que me maten" seria bien recibida. Y Shiro, tienes que recordar que tienes una tendencia a tomar mas de lo que puedes manejar. La próxima, pide refuerzos.
Grimmjow palmeo a Toshiro ligeramente en la punta de su cabeza.
-Aliento de perro.
Eso pareció ponerle fin a las quejas preocupadas sobre lo que le había sucedido. No estaba segura que seria perdonada si se tratase de mi.
-Asi que recuperaste a Karin- declaro Masaki, aplaudiendo con deleite -eso es encantador.
-Soy más un préstamo- y me calle.
-Si, mi pequeño libro de biblioteca- Toshiro me guió a un taburete en la cocina.
Me ayudo a sentarme y entonces se ubico tras de mi y el resto de su familia tomaron asiento. Interrumpimos su almuerzo: tazas de café a medio acabar esperaban con platos de tostadas con mantequilla. Pense que debería de esforzarme en ser amigable, llenando una brecha expectante en la conversación con una educada pregunta.
-Um... ¿como estuvo su vuelo?
-Muy placentero. Byakuya tiene muchos amigos serviciales- Masaki sonrió a su hijo con orgullo, la única mujer en la creación que no le preocupaba el peligro del vuelo- Tuvimos unos adorables asientos en primera clase. Dormí como bebe.
Isshin rodó sus ojos.
-Solo después de que te persuadí de tomar unas píldoras para dormir. Ella estuvo preocupada por ti todo el tiempo Toshiro.
Una mujer inteligente.
-Me lo imagino- Shiro nos sirvió a ambos un café de la cafetera.
-Así que, Karin, dinos ¿como se conocieron?- Masaki me miro con sus brillantes ojos marrones. Con su largo cabello suelto de color claro, se miraba demasiado joven para tener hijos tan grandes.
Me ahogue con mi cafe.
Toshiro se paro.
-mama, Karin tiene un trasfondo difícil. No es fácil para ella hablar de ello- ella frunció el ceño. Cuando cheque sus patrones mentales, pude ver que ella buscaba en mi algo, como perros que huelen la droga.
-Masaki- Rukia golpeo su taza con el cuchillo para quitar la atención sobre mi, su acento ingles que sobresalía sobre nuestro americano asentó- estas haciendo lo tuyo.
Masaki se sacudió a si misma, limpiando su expresión mística.
-¿Lo estaba?, lo siento, debo de estar mas cansada de lo que pensé. No se preocupen.
-Lo sentí un tanto espeluznante cuando lo hiciste por primera vez conmigo; ¿tal vez deberías darle un poco de espacio a Karin?
Esta Rukia era una astuta lectora de carácter. O ¿tal vez ella sabia lo que era ser aventada en esta familia sin ninguna preparación? ella capto mi mirada y asintió con alivio, haciéndome saber que al menos tenia una aliada en esta mesa.
-Pienso que es una muy buena idea, Rukia- retumbo Isshin, dándole a la soulfinder de su hijo una mirada afectiva- Vinimos aquí para ayudar a Toshiro y Karin; no espantarlos- el acaricio con la yema de sus dedos el brazo de su esposa- y yo puedo sentir que el peligro aun no se a ido lejos. ¿Estoy en lo correcto?
Toshiro asintio.
Cerré mis ojos, esperando que si no lo viera traicionar al vidente, mis ordenes no serian desencadenadas.
DETENME SI ATACO A ALGUNO DE ELLOS, le rogué a Toshiro.
NO PIENSO RENEGAR DE MI TRATO, me prometió.
Los ojos de Isshin se entrecerraron.
-Siento algo en ti, Toshiro. estas registrado como una amenaza potencial. ¿podrías explicarnos eso?
Realmente no, creo.
-¿Como podría ser yo una amenaza?- Toshiro respondió inocentemente.
Isshin se corrigió.
-Mas como un riesgo.
Toshiro se encogió de hombros, pero el silencio se sintio mas extraño para todos nosotros.
-Entonces ¿que esta pasando?- Ichigo sentó a Rukia en su rodilla.
-No podemos decirles. Ninguno de nosotros podemos hacer algo para que lo descubran.
La afirmación de Toshiro no se encontraba tan fuera de lugar como yo lo esperaba, pero hubo otro silencio. Entonces la familia pareció llegar a una decisión colectiva de posponer el asunto.
-Oook- Grimm arrastro las palabras después de unos dolorosos segundos-pasaremos el dia entonces- Ichigo envió el cartón de jugo de naranja a su hermano con un movimiento de su mano- entonces, Rukia, ¿me mostraras tus antiguos lugares en Londres?
Los Kurosaki simplemente aceptaron la declaración de Toshiro y cambiaron el tema. Eran maravillosos. Si hubiera sido yo, hubiera demandado respuestas.
ELLOS CONFÍAN EN MI… BUENO, CASI SIEMPRE. Toshiro susurro. SOLO ME GUSTARÍA QUE TU TAMBIÉN LO HICIERAS.
