La llegada de demasiados familiares de Toshiro causo una reorganización de los cuartos para dormir. El señor y la señora Kurosaki tomaron el cuarto de Byakuya; a Rukia y a mi se nos otorgo la litera doble de Toshiro, y los chicos fueron a compartir una cama Queen size y el sofa en el vestíbulo. Por sugerencia de Toshiro, me fui junto con Rukia a descansar unas cuantas horas. El estrés de los últimos dos días se había hecho de mi, y además, era menos traumático que quedarme en la cocina para conversar. Si Toshiro le diría a sus hermanos la verdad, no lo quería escuchar. Esperaba que la ignorancia me mantendría protegida de mantener las ordenes del vidente.

Rukia se quito los zapatos y se acostó boca abajo en la parte derecha de la cama.

-No dormí mucho en el vuelo. estábamos muy tensos por no tener noticias sobre Toshiro.

Me mantenia cerca de la cama preguntándome si a ella le importaría compartir la cama conmigo o si deberia de dormir en el piso.

-Exactamente, ¿que es lo que te ha dicho?

Rukia palmeo el colchón.

-Esto es muy espacioso. ¿Por que no te recuestas?- cautelosamente me quite los zapatos. Ella me sonrió- Toshiro no dijo mucho. Sabemos que te conoció en la conferencia, pero que estas en una especie de problema, involucrada con una banda de malos Savants. Dijo que necesita ayuda para sacarte de la ciudad. Isshin y Byakuya están trabajando en una especie de pasaporte o algo por

el estilo. Y el pensó que tal vez podría entender mejor de donde vienes, siendo británica también.

Lo dudo. ¿Cuantas personas provenían de un fondo de mala muerte como el mio? no pude disuadir a Rukia con mi silencio.

-¿Que edad tienes, Karin? debes de tener casi 18 si eres el soulfinder de

Toshiro.

-¿Lo soy?

-Su cumpleaños es el primero de julio. ¿No lo sabias?

Yo centraba mi mirada en el techo. Sin grietas, nada que ver con mi hogar.

-Los cumpleaños no significan mucho de donde vengo. Creo que recuerdo a mi madre haciendo mucho jaleo cada año en el verano, pero ella se fue hace mucho y no recuerdo los detalles, como el día o algo así.

-No conozco mi cumpleaños tampoco. Mis padres y yo elegimos el día de mi adopción así que fue interesante saber que probablemente soy mas joven de lo que creía.

Su extraño comentario revivió mi interés.

-¿Como sucedió?

-El cumpleaños de Ichigo es el quince de agosto; debido al enlace entre los soulfinders, eso significa que el mio es alrededor de esa fecha también- ella se volteo para quedar de frente a mi- pero me quede con el 15 de marzo para mi cumpleaños porque me gusta molestar a Ichigo sobre salir con una mujer mayor. Y mis padres no entenderían si les dijera sobre el enlace de los soulfinders y tratara de cambiarlo.

-¿Ellos no lo saben?

-Bueno, creo que sospechan que hay algo especial entre Ichigo y yo, pero no sabría como explicárselo a alguien que no es Savant. No estaba exactamente entusiasmada cuando Ichigo me introdujo en este mundo la primera vez- su sonrisa se amplio y supuse que había una historia detras de esa declaración.

-¿Que hicisteis?

-Lo golpee con una bolsa de mandado y le dije que era un idiota.

-Ouch.

-Entonces ¿como fue para ti y Toshiro? ¿amor a primera vista?

-Difícilmente. Tome sus cosas y el las hizo explotar.

Sus cejas se levantaron y guiño.

-¡Oh por Dios! suena interesante. ¿entonces?

Sentí que podría confiar en ella sin espantarla. Viendo el caleidoscopio de su mente por un instante, pude ver que sus poderes le daban una perspicacia similar con las personas a la mia, supongo que ella se centra mas en los estados de animo que en los pensamientos. Ella observaba mis colores, viendo cambiar mi rostro de rosa pálido al gris como la primera luz del alba en el horizonte.

-¿Que es mentira?

Ella lo capto rápido.

-¿Puedes ver lo que estoy haciendo?

Yo asentí.

-No puedo evitarlo estos días. Paso mucho tiempo con los interruptores savants en mi antena buscando emociones. ¿te importa?

Me encogí de hombros.

-Veo los patrones mentales asi que supongo que seré la ultima en objetar-

Ella se quito una hebra de su largo y ondulado cabello de su cara.

-Amarillo.

-¿Perdón?

-Una mentira. ¿Te puedes dar cuenta tu también?

Pense en eso por un momento.

-No estoy segura. Puedo ver como piensan las personas asi que si ellos son conscientes de la mentira entonces me lo mostrarían teniendo imágenes conflictuadas pasando a través de sus cabezas. Tu enfoque es mucho mas eficaz.

-Es esa la extinción de tu don, quiero decir ¿hasta donde tu sabes?

-No, yo... um... puedo congelar tus pensamientos, y se siente como si se congelase el tiempo por unos momentos.

Ella consideraba esto.

-Genial. ya descubrirás que puedes hacer incluso mas al lado de Toshiro. Esas cosas sobre los soulfinders complementándose el uno al otro es verdad. Encuentro nuevas fuerzas cuando trabajo con Ichigo. Mi telequinesis se esta volviendo muy buena. A veces lo venzo, lo que el odia, naturalmente.

-Jamas lo he intentado. ¿Tu crees que yo pueda hacer otras cosas? en la comunidad…- hice una pausa, preocupada que estuviera traicionando demasiada información sobre mi misma.

Rukia se encontró con mis ojos sobriamente

-Continua. piensa en mi como una amiga- ella suspiro cuando me quede en blanco -eso significa que no se lo diré a nadie, siquiera a Toshiro, lo que tu me digas.

Nunca he tenido una amiga propia; seria lindo… no que yo estuviera lista para aceptar su oferta en solo una conversación de pocos minutos; la calle me había enseñado bien.

-De donde vengo, nos concentramos en mejorar nuestra habilidad principal. Incluso la telepatía no es muy usada. El vidente…

-¿Quien es el vidente?- ella enredaba un mechón de pelo entre sus dedos.

-Nuestro líder. El siempre la usa para darnos instrucciones. No queremos a nadie mas en nuestra cabeza. Y siempre he pensado que todos sienten lo mismo.

-Y suena como si tu tampoco lo quisieras en tu mente.

-Sipi, de hecho- trate de soltar mi aliento. Solo hablar de el me hacia entrar en pánico.

Ella dejo el mechón yacer en su lugar.

-Sabes que el esta abusando de ustedes, ¿verdad? tienes derecho a tu propia privacidad. Introducir su voz en sus cabezas es tan malo como mantener a alguien privado de su libertad o golpearlo.

Trague saliva y rei.

-Hay mucho de eso también.

Se me acerco y toco el dorso de mi mano.

-Se como se siente, sabes.

-¿Como podrías?- susurre.

Ella era tan perfecta. Una criatura parecida a un hada, toda dulce y linda, flotando en una burbuja de amor, sobre la mancha de cada día; me sentía como el gnomo feo junto a ella, viviendo una vida excavando en lo mas bajo de las heces turbias de la humanidad.

-No soy lo que crees, sabes. Fui abandonada de niña en una estación de autoservicio después de años de abuso; huesos rotos, moretones, ya sabes el paquete entero. No pude hablar por muchos años e incluso olvide mi nombre.

-¿Que..? ¿como?

-Es verdad. Mis padres me salvaron primero, entonces Ichigo termino el trabajo, con la ayuda de su familia. Pensé que la había pasado mal, pero ahora veo que tuve mejor suerte que tu. ¿Cuanto tiempo has estado sola?

Su entendimiento me volvió un manojo de emociones. Desobedeciendo a la orden mental de no ser débil, las lágrimas rodaron por mis mejillas, contra la almohada.

-A veces siento que siempre lo estuve. Mama lo intentaba, pero ella estaba bajo el control del vidente, tanto como yo. No conozco otro tipo de vida, Rukia. No soy alguien para Toshiro, lo arruinare. Soy toxica.

Ella palmeo mi hombro, en una gentil reprimenda.

-Basura. No hay nada malo en ti. Es un milagro que aun te preocupes por los demás como lo haces ahora.

-Pero Shiro...

-No te preocupes por el. El es una persona fuerte, capaz de cuidarse solo a pesar de lo que sus hermanos digan de el. No dejes que su exterior estudioso te engañe; el lleva el fuego dentro.

Recordé la confrontación en el Tate.

-Creo que lo he visto.

-Confía en el. El merece que le des la oportunidad de hacer las cosas bien. Y también puedes dejarle el resto a su familia.

Quería creer en ella incluso cuando yo no estaba convencida, yo sonreí y me hundí en la almohada.

-El es hermoso, ¿no lo crees?

Rukia sonrió.

-Todos ellos lo son; Ichigo mas, obviamente.

-Yo no lo creo.

-Es un poco extenuante si eres del tipo celosa.

Me mordí el labio, preguntándome como es que quería sonreír tan rápido después de haber llorado. Mis emociones saltaban por toda la habitación.

-Toshiro atrae a las mujeres mayores, todas coquetean con el.

Rukia soltó una risita sofocada.

-Oh Dios, jamas supe eso. No puedo decírselo a Ichigo, se burlara de el sin piedad ¿Como lo maneja?

-Avergonzándose. Es tan lindo.

-Si, todos mis amigos piensan que el es ... bueno, probablemente no querrás escuchar eso. Pero me han dicho, las afortunadas que han tenido citas con el, que es un perfecto caballero.

No estaba segura que el se comportara así conmigo; parecía que yo presionaba demasiados botones que le impedían mantener su frescura.

-Así que Toshiro también atrae a las asalta cunas también, quiero decir, ¿a las mas viejas?- ella no pudo aguantar la risa.

-No, todas se cruzan en su camino cuando lo ven venir. El puede proyectar esta aura espeluznante cuando no esta pensando. Es realmente divertido, mientras sus poderes están en ningún lugar tan letal, como en Toshiro.

-Es algo que tienes que ver.

-Si, asi parece.

Ella bostezo.

-¿Lista para dormir?

Asentí con la cabeza, con mas paz de la que había experimentado en días.

-Ok.

-Despiértame a las cuatro si despiertas antes que yo. Le prometí a mis padres llamarles y hacerles saber que llegamos a salvo.

Envidio la red de personas que se preocupan por lo que le pase.

-no- dijo suavemente, astutamente adivinando, o tal vez leyendo, mis emociones-nos importas. Ya no estas por tu cuenta.

Eso fue lo que me dijo Masaki. El problema era que yo la estaba pasando mal sobreponiéndome a mi educación. La primera lección de esta nueva vida seria aceptar que había algo de verdad cuando dicen que les importo.

Me desperté pocas horas después para encontrarme con Rukia aun dormida, su respirar un suave murmullo, sus pestañas curvadas sobre su piel pálida. Lucia como una princesa de cuentos de hadas esperando por su principe para despertarla con un beso. Checando el reloj junto a la cama, pude ver que aun quedaban unas cuantas horas antes de su llamada asi que me puse en pie.

Espiando por la puerta abierta de la habitación de Grimmjow, mire a Ichigo embarrado en el colchon, abrazando una almohada, como si pudiese sentir la esencia de Rukia junto a el. Supuse que dejo la puerta entreabierta así podría escuchar si habría algún problema en el cuarto. Me tranquilizaba este nivel de suspicacia arriba de lo normal, donde un extraño estaba preocupado por mi. Me escabulli a la cocina solo para encontrarme con Toshiro, Byakuya y Grimm trabajando en sus laptops.

-Hola- me pause en el corredor, preguntándome si era bienvenida.

-Karin- Toshiro observaba genuinamente encantado de verme- ¿hambrienta?- el destapo un plato de sandwiches que había mantenido listos para mi. -todos son vegetarianos.

-Gracias- tome el asiento junto a el, estudiosamente mantenía mi vista fuera de la pantalla. Lo menos que supiera de todo era mejor.

Byakuya cerro la suya con un manotazo y abrió el ipad.

-Mientras comes, Karin, ¿te importaría decirme lo que conoces sobre tus padres?

Mi sandwich se convirtió en aserrín dentro de mi boca.

-¿Por que?

-Quiero localizar tu acta de nacimiento así podremos conseguirte un pasaporte. Sin eso, sera muy dificil sacarte de la ciudad.

Toshiro me dio un codazo.

-¿Hay algo malo con tu sandwich? puedo prepararte otro. Creo que incluso tenemos algo desagradable llamado-marmite, debido a la insistencia de

Rukia.

Trague saliva.

-No, el sanwich esta bien- por supuesto, ellos necesitan papeles para mi, pero ¿cuando me preguntaron si yo quería salir de la ciudad? -yo no insultaría al marmite, es la comida de los dioses.-

-¿Dioses británicos extraños con acentos británicos que beben rosie lee?-

-Sipi- tome uno crujiente del centro de la mesa.

-Mi error.

-¿Karin?- Byakuya repitió pacientemente, sintiendo mi evasión.

-Bien, esto es lo que se. Nací en Newcastle. Mi madre se hacia llamar Himeko Hara. No se sobre mi padre- lo que quería decir, era que, de verdad, de verdad, de verdad, no quería saber.

¿Que pasaba si el certificado en listaba al vidente? pero entonces, si yo no conozco su nombre, ¿podría ser que nadie mas lo conociese? dudo mucho que el vidente quisiera un documento oficial con su nombre.

-Ella siempre dijo que mi padre era alguien que había conocido en Grecia. Un amigo con el que vivía dice que recuerda cuando nací. No estoy segura si paso en un hospital. Jamas le pregunte.

Byakuya me dio un esforzado asentimiento.

-Eso esta bien. Si hay un registro, podre encontrarlo con esa información. Comenzaremos suponiendo que naciste alrededor del mes en que nacio Toshiro. Si eso no nos lleva a nada, ire un poco profundo en ambos lados. Tienes suerte de tener un nombre un poco usual para el lugar en que naciste.

-Hmm- dije un tono no comprometedor.

Toshiro acaricio mi nuca.

-No has preguntado cual es el plan.

Me encogí de hombros.

-¿No es mejor si no lo supiera?

Grimmjow tomo una naranja del tazón y la sostuvo en el aire, haciéndola girar sobre la mesa antes de tomarla.

-Ahora eres parte de esto, Karin. Mantendremos a todos en el bucle.

-Pero es peligroso. ¿no les explico Toshiro?

-Comemos Savants malos en el desayuno en esta familia.

Byakuya lo corto en seco.

-Deja de bromear, Grimmjow. Ella no creerá que nos lo tomamos en serio si payaseas asi.

-Bajale un poco, hermano. Karin sabe que soy un alma sensible de corazón.

-¿En verdad?

Comenzo a pelar la naranja.

-No suenes tan escéptico. Romperás mi confianza.

-Dudo mucho que incluso si corrieras desnudo en un basurero rompiera tu confianza.

Toshiro me dio un abrazo.

-Estoy tan encantado de que aprendas tan rápido a juzgar el carácter. en verdad acertaste.

-Sip, señorita, me congelaste, y me enterraste seis pies bajo tierra- Grimmjow se palmeo el pecho, dandole mas veracidad a su broma -nunca me recobrare del asesinato de mi carácter.

El señor Kurosaki apareció en el corredor detras de su hijo.

-Grimmjow, ¿estas portándote mal? espero que no estés molestando a Karin.

Grimmjow se levanto del piso, tratando de lucir un poco lesionado, pero fallo.

-¿De verdad podría?- sus hermanos solo bostezaron- ok, ok, tal vez algunas veces. Pero deberían haber escuchado lo que dijo.

El señor Kurosaki sacudió su cabeza con una sonrisa.

-Nada que no merecieras- se fue directo a tomar el café que Byakuya le había preparado- ¿Como estas, Karin? ¿te sientes mejor después de descansar?

-Si, gracias- respondí tímidamente. Era tan extraño ver a un padre con hijos mayores de edad. Era una relación difícil de entender; el seguía siendo una autoridad para todos ellos, pero lo trataban con afecto y respeto. Si describieras a alguien totalmente opuesto en la forma en que el vidente trata a sus súbditos, podría ser el señor Kurosaki.

-Shiro, ¿Por que no salen unas horas tu y Karin mientras arreglamos los papeles? Vayan y disfrútense. Conózcanse- el señor Kurosaki nos dio una alegre sonrisa- les dire a las personas en la conferencia que hubo una emergencia familiar.

Shiro sopeso la sugerencia.

-Esa seria una magnifica idea. Gracias por manejarlo papa.

Yo lentamente capte que Toshiro dejaría al resto de su familia cuando teníamos muchas cosas sin decidir, tantas amenazas que sobrepasar.

-Pero…

-Sin peros, Karin- Toshiro me levanto de mi taburete -quiero que te relajes y disfrutes por primera vez.

Byakuya hurgo en su bolsillo y saco una envoltura blanca.

-Toma estas.

Toshiro levanto una ceja.

-Asientos delanteros para Wicked. Se supone que es un buen musical. Los conseguí para mi y mi... umm... colega de Scotland Yard, pero justo ahora parece que no tendré tiempo de usarlos.

-¿Era esa tenaz agente?- susurro Grimmjow.

Byakuya se encogió de hombros.

-Nuestro pequeño hermano juega a destruir nuestras vidas amorosas cuando apenas si puede mantener la suya- se quejo Grimmjow con una risita natural-encantado de no ser el único que sufre.

El señor Kurosaki tomo mi taburete desocupado.

-Cuando ambos encuentren a sus soulfinders, también los ayudaremos.

Grimm lo abrazo fuertemente.

-Genial. me gustaría ver a Toshiro ayudándome. Pagándome a lo grande.

El señor Kurosaki se quedo en blanco.

-Shiro, si yo fuera tu ya me iría, tu madre esta por despertar y dudo mucho que te deje escapar sin otra inquisición.

Toshiro enlazo sus dedos con los mios.

-Mensaje recibido, nos vemos después. No me esperen despiertos.

-Por supuesto que lo haremos.- dijo el señor Kurosaki a nuestra espalda.