La cita en El Ojo de Londres vino muy rápido. A pesar de la tensiones, las 48 horas previas habían sido un oasis en mi vida desértica, y no tenia deseos de volver a la caravana del vidente de ningún modo, pero ¿que opción tenia? en el desayuno, podía sentir como la orden de ir al encuentro abriéndose camino dentro de mi como una picazón. Cada vez que intentaba pensar una alternativa, mi cerebro hacia corto circuito y me encontraba a mi misma en la puerta, queriendo salir. Solo Toshiro entendía la razón de mi bizarro comportamiento; los otros Kurosaki eran demasiado educados para hacer comentario alguno, pero deben haber pensado que yo era el invitado mas raro que había entrado, y uno cruel con Toshiro también.
-Date un respiro, Karin- me susurro mientras me dejaba descansar la cabeza contra el pecho, en el ultimo asalto contra la puerta -funcionara.
Yo solo no creía en el. Pasada la noche, vendría a la conclusión que el único plan en el que ellos tenían una oportunidad de lograrlo seria si yo detuviera a Toshiro el manejar algo, no puedo atacar a Zommari, Nnoitra, o, Dios no quiera, el vidente, pero Toshiro no esperaría que yo me pusiera en su contra. Seria arrebatada de su lado tan pronto como tuviera la oportunidad de no ser vista.
Así que aquí estamos, como siempre supe que estaríamos: diez y quince en una mañana con brisa esperando a la reunión en el Ojo de Londres. Crestas blancas se formaban en el rio donde el viento chocaba contra la corriente, gaviotas luchando para mantener su posición en sobrecarga dorada. Tendría que esperar hasta vernos con el vidente antes de hacer mi atentado; no quería que Toshiro abortara el encuentro si se daba cuenta tan pronto lo que he hecho. No teníamos ni idea exactamente como el vidente eligiria su cita, siguiendo la logica compramos boletos para el ferri con vista del Westminister, Big Ben, y la casa del parlamento. Estábamos casi llegando al frente del lugar del encuentro cuando Zommari y Nnoitra aparecieron por detrás de nosotros.
-Me alegra que vinieran- la sonrisa de Zommari mostraba todos sus dientes -tenemos reservada una capsula privada para nuestra fiesta.
Nos sacaron de la linea y nos llevaron hacia la entrada VIP. Me encogí para salir del agarre de Nnoitra.
NO LO DEJES TOCARTE, le advertí a Toshiro. EL ES UN SUCCIONADOR DE VIDA.
ESTA TODO BIEN, CARIÑO. MIS ESCUDOS ESTÁN AL CIEN.
SOLO ASEGÚRATE DE TENERLOS A TODA POTENCIA, GANCHO.
Presionándonos donde los guardias de seguridad, nos encontramos con que el vidente ya se encontraba sentado en su silla. La puerta se cerro detrás de nosotros y la capsula continuo sus lentas revoluciones.
-Excelente. Encantado de ver su puntualidad. Entonces otra vez, Karin se encargara de confirmarlo, no es así, ¿querida?- la voz odiosa del vidente repto dentro de mi como hormigas que podrian cubrir y devorarme en minutos.
Escupí algo y me acerque a Toshiro, corriendo mi mano en la bolsa del pantalón de Toshiro en lo que yo esperaba que el entendiera como un gesto de afecto mas que un movimiento exploratorio. El tiempo del viaje al dar la vuelta entera al Ojo de Londres era de 30 minutos; no había forma de escape para nosotros, no teníamos oportunidad de recibir ayuda hasta que bajáramos. Ahora podía ver por que el vidente había elegido un lugar tan publico para el encuentro. Tenia que asegurarse que estuviéramos fuera del alcance de los otros Kurosaki, y esto era una forma extravagante de asegurarse de nos cortaran el alcance del todo, como si estuviéramos desolados cual pez en un acuario. Aun asi, eso era bueno para mi; podría probablemente arreglármelas para congelarlos a todos si era cuidadosa, pero ¿donde tenia Shiro la memoria USB?
El vidente hacia señas para que nos acercaramos. Zommari y Nnoitra se mantuvieron a nuestro lado mientras nos adentrábamos. Toshiro le había prendido fuego. Su nueva chaqueta hoy no mostraba marca alguna, pero su expresión claramente se quedo.
Toshiro acariciaba mi antebrazo con los dedos suavemente.
-Toshiro Kurosaki, no nos habían presentado.
-No, no he tenido ese placer.
-Se mucho sobre ti. Eres el chico maravilla según lo que he escuchado- la capsula supero a los puntales de soporte inferior de la rueda, abriéndonos la vista a todos los lados. Dejábamos atrás las cosas que nos anclaban a la tierra y navegábamos con escasa protección hacia el vació. Yo ya me sentía mareada, y normalmente tenia muy buena cabeza para las alturas. Tiene que ser por la compañía- mis colegas americanos te han estado observando con un interés particular desde que tus inventivos poderes se volvieron de conocimiento publico. Y ahora he aprendido que eres el soulfinder de mi hija. Fascinante.
-¡No, no lo digas!- grito mi mente, pero me mantuve firme, con los pies pegados al piso con mi propia estupidez. Jamas se me ocurrió que el vidente quisiera proclamar nuestro parentesco. Pero ¿por que lo querría así?
La única reacción que Toshiro me ofreció fue apretar su agarre de mi brazo.
-Entonces tu entenderás lo que ella significa para mi- dijo tranquilamente -y espero que tu solo quieres lo mejor para ella, siendo su padre, tanto como yo.
¿CUANDO ME LO PENSABAS DECIR? me pregunto Toshiro en privado.
JAMAS me avergonzaba verlo a la cara Y EL NO LO ES. ME REHUSÓ A CREERLO.
El vidente sonrió.
-Pero me imagino que nuestros puntos de vista sobre sus intereses son muy diferentes a los tuyos. Tienes que entender, Toshiro, por que puedo llamarte Toshiro ¿o no?
Toshiro le respondió con un cauteloso asentimiento de cabeza.
-Karin pertenece a una comunidad muy cerrada. Su familia. No podemos tener forasteros rompiendo a pedasos la comunidad solo por mero placer propio. Incluso los soulfinders.
Como si a el en verdad le preocupara.
Toshiro bajo su mano a mi cintura, un movimiento posesivo con el cual aclamaba que yo era suya.
-Pero el lazo entre los soulfinders es único, deberías de saberlo.
El vidente nos obsequió una sonrisa falsa y repugnante.
-Tal como lo dice la leyenda. Veamos que tanto vale ella para ti. ¿Tienes la información?
Nos dirigíamos hacia una crisis; tenia que actuar ahora. Jamas tuve el valor de intentar congelar al vidente antes y mi audacia me aterraba. Buscando, rápidamente encontré los patrones mentales de Toshiro, Zommari, y Nnoitra. Fije la atención en la confrontación, ninguno de ellos estaba pensando sobre mi asi que no estaban preparados para un ataque por la retaguardia. Ahora para el vidente. Tocando su mente como si fueran AGUAS residuales; apestoso, espeso y repulsivo. No pude lograrlo; su mente se me escapo entre los dedos como aceite entre los dedos.
El vidente se rio de forma extraña con una oscura diversión. DÉJALOS IR KARIN. ¿EXACTAMENTE QUE ESTABAS TRATANDO DE LOGRAR AQUÍ?
No había defensa que el encontrara aceptable. Lo deje ir. Los tres comenzaron a moverse de nuevo, sin darse cuenta que los había congelado.
ESTARÉ CONSIDERANDO EL CASTIGO, QUERIDA. DISFRUTA LA ANTICIPACIÓN. El no me anunciaría lo que me haría.
Y entonces era demasiado tarde. Vacilando ligeramente, Toshiro tomo la memoria de su cartera, dejando que colgara seductoramente en su pulgar como un cristal hipnotizador.
-Todo esta aquí. ¿Que es lo que compro?
El hablaba un idioma que el vidente podría comprender.
-Su salud y felicidad, por el momento.
En el viaje en barril suicida por el Niagara, Toshiro había insistido en que nos arriesgáramos juntos, estábamos en el borde; si Toshiro entregaba la información, no habría vuelta atrás. El chantaje jamas termina; seguramente ¿Toshiro tendría que ser lo suficiente listo para entender? no valía la pena comprar unos pocos días de mi estando bien, en la carisima seguridad de su familia. El tendría que entrar en razón antes que fuera demasiado tarde.
-Shiro, olvídalo- trate de quitarle la usb de los dedos, para partirla a la mitad. El la quito de mi alcance.
-Mantente fuera de esto, Karin- el me empujo.
Nnoitra me dio una mirada que me hizo sentir como un gusano. Me sorprendía encontrarme con que tenia un poco de lealtad residual hacia la comunidad, de otra forma no me hubiese importado lo que el piense de mi.
-Así que ella no es leal a nosotros después de todo. Me lo imaginaba.
Toshiro se paro entre nosotros.
-Ella es leal a mi. Eso es lo que significan los soulfinders. De lo que no se ha dado cuenta es que el juego ha cambiado. Esta decidido por defecto.
Fingiendo interés en la vista del Big Ben, el vidente saboreo la inusual palabra, no se oye mucho de ella estos días.
-¿Defecto?- su expresión me recordó a una rana tragando una particular botella azul.
-Sip. Esto ya no se trata de Karin, señor vidente, pensé que había admitido que ella era la catalizadora. Después de conocerla, me imagine que tu podrías ofrecerme mas que la red Savant- la sonrisa codiciosa de Toshiro se convirtió en temeraria, confianza, la expresión de un chico con mas arrogancia que sentido -ya sabes, alguien con mi cerebro no puede lograr el dinero que merece jugando a los chicos buenos- todos debimos de haber lucido muy escépticos pues el hizo un intento de explicarlo -mira, es probable que no sea de mucho interés para ti, pero mi familia ha estado a mis espaldas por mucho, criticando mi estilo, recalcando mis errores. Conocer a Karin me ha dado la patada en el trasero para hacer algo al respecto- el dio vueltas a la memoria usb -quiero que esto sea el precio de admisión. Y tu me des a Karin- el me mencionaba como si yo fuera una idea tardía.
El vidente fijo la mirada sobre Toshiro, tratando de romper sus defensas para sacar la verdad de las mentiras. Toshiro había estado mintiendo, ¿no es asi? escanee los patrones mentales de Toshiro y encontré que su resolución era un trato. El nos mantenía fuera de cualquier otra prueba y dudo que el vidente pueda ver mas de lo que yo puedo.
A la espera, el vidente tiro hacia atrás su cabeza y rió.
-Buen intento, Kurosaki. Casi nos haces creer que eres sincero. Pero no puedo creer que el chico bueno de la Red Savant este tan fácilmente tentado a traicionar a su familia.
-Pruebame- Toshiro paso la usb a Nnoitra, tomándolos desprevenidos -¿supongo que tienes una laptop?
Nnoitra asintió y saco una pequeña computadora de su maletín. Introduciendo la memoria en el puerto usb, el espero por la información que aparecería en la pantalla.
Angustiada y confundida por el subito cambio de dirección, me encamine al borde de la capsula, acorralada por Toshiro y Zommari en caso de que yo intentara tomar la usb de nuevo. De alguna forma me encontré en la posición en la que ellos estaban formando un equipo en mi contra. Cuatro contra uno, ¿como había sucedido esto?
-Me parece bien- confirmo Nnoitra -Savants en listados por ciudad y habilidades. Conozco algunos pocos de los nombres británicos, checalo tu mismo.
Toshiro observo en la pantalla.
-Solo no lo copees desde la usb- Nnoitra asintió, mostrando que el no tenia intención de obedecer esa restricción.
-Corriendo un análisis del antivirus.
Toshiro se encogió de hombros.
-tu funeral.
El vidente se acaricio el mentón, repensando su enfoque.
-Así que eres corruptible, ya veo, Toshiro. Pensé que habías intentado mostrarme información falsa, pero si esto contiene todos los demás nombres, entonces tengo que admitir que estaba equivocado con respecto a ti.
-Me das crédito por demasiados motivos, señor vidente. Es realmente simple, yo quiero hacer una fortuna y quiero a mi chica: y tu me puedes dar acceso a ambas. ¿Que mas necesita un hombre para ser feliz? tengo 17, casi 18, ya va siendo hora que me libere de mis niñeras, ¿no lo crees?
-Lo entenderás si no te creemos en la fuerza de esto- el vidente se movió hacia la pantalla donde Nnoitra estaba ahora absorto a través de los nombres -tendré que consultar a mi compañero de negocios y ellos probablemente quieran conocerte. ¿Puedes hacer eso sin que tu familia lo note? tu valor para nosotros es primordial como una fuente de información interna; no queremos que ellos cuestionen tu lealtad.
-Esta bien. Mi familia no me creerá capas de esto. Incluso si me vieran hablando contigo esta mañana, aun encontrarían una razón para creerme inocente.
¡TOSHIRO NO! mentalmente choque contra sus barreras; el me estaba manteniendo fuera de su cabeza justo como yo lo había hecho cuando nos conocimos. No entiendo que es lo que el cree que esta haciendo.
El vidente asintió.
-Si, eres muy convincente en tu incorruptibilidad; puedo ver como caerán por ello. En cuyo caso, mostraremos esta información a mis colegas; lo corroboraremos y entonces te enviaremos un mensaje de donde deberás encontrarnos.
-Ok. ¿Que hay de Karin?- Toshiro no estaba mirándome, solo escupió la observación como si yo fuera un perro al cual tenia que recordar antes de irse de vacaciones.
El vidente sacudió su cabeza.
-Ella ya revelo su deslealtad así que no puedo prestarla de nuevo. Hay un pequeño problema que ella necesita ver. Ella viene con nosotros.
-Entonces yo también lo hare. Esto de los soulfinders es extraño; nos programan para querer estar juntos, incluso si tu compañero esta un poco mal- y me guiño el ojo como si eso hiciera el insulto mejor.
Zommari ahogo su risa.
El vidente frunció el ceño, calculando los riesgos.
-¿Puedes hacer esto sin alertar a tus personas sobre lo que esta pasando?
Toshiro se encogió de hombros.
-Todo lo que necesito hacer es decir que me iré con Karin de turistas por un tiempo. Mis padres de verdad compran lo de los soulfinders y esperan que yo quiera estar con ella a solas por unos cuantos días. Me preferirán fuera de su cabeza por el momento. Ellos nos darán un día por lo pronto antes de comenzar a buscarnos. ¿Es ese tiempo suficiente?
-Deberia- estábamos llegando al otro lado del ojo. El vidente calculaba que solo teníamos unos cuantos minutos para sellar el trato y el estaba asegurando de exactamente lo que el estaba consiguiendo.
-Necesito un seguro de que si tu vienes con nosotros, mantendre mis actividades fuera del radar.
-Claro que lo tendrás. Sensato- Toshiro se estiro completamente a gusto con el despliegue de la situacion, el elástico de sus boxers subiendo sobre los jeans holgados, mostrando músculos bien definidos ondulando.
Desde su punto de vista, yo supuse que el vidente no apreciaba el despliegue de su cuerpo juvenil comparado con su forma de pavo gordo.
-Tus escudos son fuertes, Toshiro. Supongo que plantar un seguro en tu cerebro no funcionara, al menos no para mi satisfacción. Usare a Karin otra vez claramente, incluso como un ... ¿como la llamaste? oh, claro, una hojuela, poco confiable. hojuela o no, ella es la mayor parte de tu motivación.
Toshiro me dimitió con apenas mirarme.
-No, no hay necesidad de ello. Te dejare poner esa cosa en mi cerebro.
El vidente se toco los labios con sus anchos dedos.
-No. Yo no confió en ti, aun. Conozco la mente de Karin y es susceptible a mi toque. Lo haré con ella y esto es muy importante para arriesgar en un experimento con savants de poder completo, como supongo que eres. Karin ven aquí- me aferre a la barra al final de la capsula, temblando de furia.
¿Como podría Toshiro denigrarme tanto? no podía creerlo.
-Están locos, ¡todos ustedes! ¡Toshiro, para justo ahora! no quiero que vuelvas conmigo, ¿es que no puedes entenderlo? ¡solo vete!
Zommari me levanto así que mi espalda estaba contra su pecho y me llevo hacia el vidente. Toshiro no lo detuvo, solo lo miro con los brazos cruzados.
-Ella se pone así de histérica de vez en cuando- ¡mi maldito soulfinder se estaba disculpando por mi! comence a patear, esperando conectar con su ingle pero falle- Karin, cálmate, nadie va a herirte. Es solo precaución- el se volteo con el vidente -¿que es lo que piensas hacer?
-Yo iba a sugerir que ella te matara si mencionabas donde vivimos a alguien fuera de la comunidad, pero parece ser que ella lo hará de cualquier forma cuando pierda el sentido- todos se rieron de mi. Fue solo el hecho de que el vidente encontrara mi comportamiento entretenido que corte mis protestas. Fui cogeando con la cabeza colgando.
Zommari me dejo caer sobre mis pies frente al vidente.
-Nadie dijo que la relación entre los soulfinders fuera viento en popa. Pronto la tendré domada- Toshiro dijo con aire de suficiencia, palmeándome el trasero.
Le dije lo que el podría hacer con el mismo, algo anatómicamente imposible. El hombre se rió de mi reacción, incluso Toshiro. Esto no se parecía en nada a mi sensible chico de los últimos días, no podía entender a lo que se refería. Tiene que estar actuando, pero ¿por que? si el realmente quería tratarme como una posesión, se encontraría a si mismo cantando soprano.
-Te dejare la disciplina a ti, entonces- sonrió con satisfacción el vidente - he estado buscando un compañero fuerte para ella, pero parece que el destino ya te ha seleccionado. Te pondré a cargo de mantenerla a raya, ademas de cumplir con su parte del trato, ¿entendido?
-Si, eso va sin que me lo digas.
-¿Y supongo que el que le pase algo a ella es peor que cualquier cosa que yo pueda imponerte?
Toshiro asintió de mala gana.
-Si, supongo.
El vidente se acerco y me tomo dela muñeca. KARIN, SI TU SOULFINDER ME TRAICIONA, LA LOCALIZACIÓN, O CUALQUIER MIEMBRO DE NUESTRA COMUNIDAD, LO RECHAZARAS.
-¿feliz ahora?- le gruñi a Toshiro.
El simplemente sacudio su cabeza, como un maestro ante un berrinche de un niño de tres años. Completamos el resto del viaje en los rincones oscuros. Zommari y Nnoitra se mantuvieron en guardia en la computadora; el vidente se mantuvo en el frente, estudiando el prospecto como si le perteneciera el Westminister; Toshiro se mantuvo contra las barras en el medio de la capsula; el dijo que no me traicionaría, y hasta ahora el había mantenido la ganga con el vidente, pero también dijo que no pensaba herir a su familia. ¿Como es que el entregar información tan importante satisfacía este compromiso? ¿Que había de todo su repugnante comportamiento macho? si el pensaba que yo secretamente me desmayaría y seria dominada por el, entonces tendría que reconsiderar rápidamente sus opciones o yo lo haría por el. Las puertas se abrieron con un gentil siseo.
-¿Disfrutaron el vuelo?- pregunto la asistente, tratando de darme un cuestionario de clientes.
-Como una molestia en el ojo por un palo atorado- marche junto a ella, ignorando el panfleto.
Toshiro hizo una pausa para suavizar los ánimos de la mujer.
-Vértigo- le explico el -mi amiga perdió la cabeza por un momento alla arriba.
No, no lo había hecho. El era quien lo había hecho, y ahora ambos estábamos en la trampa del vidente, el lugar del que había tratado del mantenerlo fuera desde que nuestros caminos se cruzaron por primera vez.
