Hola! Aquí Saori-nee esta vez con un fanfic hecho con el propósito de hacer reír a quien lo lea, y con un toque de lemmon porque ya saben, así son estas chicas xD
En esta ocasión quise probar escribir una historia contada desde múltiples puntos de vista y en diversos tiempos, así que cada vez que lean la palabra 'POV' sabrán que el punto de vista de la chica que esta contando la historia ha cambiado.
Espero la disfruten mucho y sin más que decir por el momento, comenzamos! c:
Historia de Dos Cuartos
Casa de Kaede y Sara – SARA POV
Es una tarde tranquila en la zona residencial donde mi hermosa novia y prima, Kaede-chan y yo, vivimos nuestros días alegremente.
Tras haber finalizado las clases y estando libres del trabajo este día, normalmente Kaede-chan y yo pasaríamos el resto del día en nuestra habitación mostrando el mutuo amor y cariño que nos tenemos a la otra, pero hoy es un día especial en el cuál tenemos muchas cosas que hacer antes de recibir a nuestras invitadas.
– Bien, ya quedó todo arreglado por aquí – digo orgullosa tras haber terminado de limpiar mi habitación y la habitación de Kaede-chan donde pasamos juntas cada noche.
Ambas habitaciones separadas tan solo por una pared, lucen perfectamente arregladas aunque en realidad la única que ocupamos es la habitación de Kaede-chan donde lo hacemos cada noche.
– Aaaah, no puedo esperar a hacerlo con Kaede-chan – digo pensando en Kaede-chan.
No cabía duda que estábamos destinadas a estar juntas, ¡Incluso nuestras camas están juntas! lo único que las divide es esa pared entre las habitaciones. Debido a esa división, es que desde que llegue a casa de mis tíos jamás había pasado una noche entera en la habitación que me asignaron. Al principio siempre escabulléndome con Kaede-chan y al final durmiendo con ella cada noche en el que se terminó convirtiendo en nuestro cuarto.
– Durmiendo con Kaede-chan… Aahhh… – suspiro enamorada de ella.
Por ahora se que no podemos hacerlo pues tenemos que recibir a nuestras invitadas, así que dejando mis fantasías de lado, termino de limpiar y bajo corriendo las escaleras hacia la cocina donde Kaede-chan esta terminando de preparar la cena del día de hoy.
– Kaede-chaaan –bajando alegremente – ¿cómo vas? ¿necesitas que te ayude con algo?
– Oh Sara, estoy muy bien, ya casi he terminado aquí.
– Kaede-chan… – completamente enamorada.
La veo sonriéndome, tan hermosa como alguien puede ser.
Me pierdo completamente en su mirada ignorando las palabras que me dice, cuando entonces…
"Ding Dong!"
– ¡Ah! Ya han llegado, ¡Vayamos Kaede-chan!
– De acuerdo, ahora voy contigo – dice mientras se quita el delantal y guarda los guantes de cocina.
Emocionada, me dirijo a la puerta y…
– ¡Nanami-chan!
– ¡Aaah! ¡Sara!
Así es, el día de hoy Kaede y yo recibíamos la visita de nuestras amigas de Saint Michael's, Nanami-san y Yuuna-senpai, ambas miembros del comité estudiantil y envueltas en una relación amorosa como nosotras.
El motivo de su visita de acuerdo a Nanami-chan, es que el consejo estudiantil esta trabajando con los grupos del segundo año para la renovación del plan estudiantil, y Kaede esta ayudando con ello.
El otro día no consiguieron terminar el trabajo en la escuela, así que Kaede-chan invito a Yuuna-senpai a terminar el trabajo en nuestras casa, a lo cuál sugerí que invitara también a Nanami-chan convirtiéndose así en una cita doble.
Nanami y yo llevábamos tiempo planeando tener una tarde de chicas, así que la oportunidad nos quedó como anillo al dedo.
Tan pronto como veo a Nanami, me lanzo a sus abrazos dándole un fuerte abrazo de bienvenida.
– ¡Nanami-chan!
– ¡Sara! Espera.
– Ya, ya Sara, deja a Nanami-chan respirar un poco, ¿sí? – Kaede-chan llega sonriente a mi lado.
– Vaya, veo que empezaron los saludos sin mí.
– ¡Yuuna-senpai! – digo alegre al tiempo que la novia de Nanami, Yuuna-senpai llega sonriente a su lado con una botella de vino a la mano.
– Yuuna-chan, me da mucho gusto que hayan llegado.
– Lo mismo digo Kaede-chan, muchas gracias por invitarnos, trajimos esta botella de vino como agradecimiento.
– ¡Oh vaya! No debían...
– Es lo menos que podemos hacer.
– Al contrario, hace tiempo que Sara y yo decíamos que queríamos tenerlas de invitadas, ¿no es así, Sara?
– ¡Así es! Desde hace tiempo Nanami-chan y yo hemos hablado de pasar una tarde de chicas.
– Bueno… hehe… – aún avergonzada.
– Igual muchas gracias por recibirnos – continua Yuuna – lamento que el motivo de nuestra visita sea para traerte más trabajo del consejo, Kaede-chan.
– Descuida, como representante de los grupos del segundo año, es un honor poder ayudar a la presidenta del consejo estudiantil, además de una buena amiga.
– Kaede-chan…
La presidenta del consejo estudiantil y la representante del segundo año, esas son nuestras novias.
Nanami y yo las miramos con mucho orgullo.
Volviendo a la realidad.
– Onee-sa… digo, Yuuna-sama, ¿necesitan que les ayude con algo?
– Descuida Nanami, el trabajo pesado lo hemos terminado el otro día, ahora sólo queda aprobar unas encuestas y habremos terminado, no tardaremos nada.
– Uuh…
– De mientras ¿por qué no vas arriba a jugar con Sara-chan? Por lo que he escuchado, desde hace tiempo quería que vinieras.
– ¡Sí! ¿Esta bien, Kaede-chan? – le pregunto.
– Por supuesto, de todos modos aún debe terminar de calentarse lo que esta en el horno, les hablaremos cuando este la comida.
– ¡Sí! Ven, te enseñaré mi habitación Nanami-chan.
– ¡Espera!
Habitación de Sara
Una vez arriba, nos encerramos en mi habitación y sentamos en la alfombra donde coloco una variedad de dulces guardados.
– ¡Wow! Cuántos dulces.
– Sabía que vendrías de visita, así que fui ayer a comprarlos con Kaede-chan cuando salimos de clases.
– ¡Están deliciosos! – se emociona especialmente con los de fresa.
– Me alegra que te gusten.
Ambas nos sentamos cruzando las piernas y reímos como amigas de toda la vida.
– Tu habitación es muy hermosa Sara-chan, no puedo creer lo ordenada y limpia que esta.
– ¡Gracias! Aunque a decir verdad, la única razón de que este así es que casi no la utilizo.
– ¿Sí? – asiento.
– Cuando me mude con mis tíos, me ofrecieron esta habitación para que durmiera, pero desde el momento en que llegué he estado durmiendo en la misma habitación con Kaede-chan y ahora ¡No puedo imaginar pasar una noche sin ella!
– Uuh… – ligera envidia.
– ¿Y qué me dices tú Nanami?
– ¿Yo?
– ¿También pasas todas tus noches con tu Onee-sama?
– ¡Kyaa! No tengo idea de que…
La miro con una pequeña mirada de diversión y confianza, diciéndole que esta bien y puede hablar de ello conmigo, al fin y al cabo ambas estamos en una relación amorosa.
– Bueno… a decir verdad… no es que pase todas mis noches con Yuuna-sama.
– Ah, ¿y eso?
– Bueno, ella vive con sus padres y yo con los míos, además que no siempre tenemos la oportunidad de tener una de las casas sola para… pasar la noche juntas – avergonzada.
– Ya veo, aunque aún sin pasar todas las noches juntas, ustedes suelen hacerlo seguido, ¿no?
– ¡¿Eh?!
– Me pregunto donde podrán hacerlo si las casas de ambas están ocupadas, después de todo pasan todo el día juntas, quizás… ¿en la escuela?
– Ah… eso… – muy sonrojada.
– Descuida – riendo – yo también lo he hecho con Kaede en la escuela.
– ¿De verdad? – sorprendida.
– Oh sí, en la enfermería, en el patio, en las duchas, incluso en los salones ya que todas se han ido.
– Eso…
– Pero bueno, dejando de lado la escuela, cuéntame, cuando tienen la oportunidad ¿Cómo es una noche entre ustedes?
– ¿Nosotras?
– En el caso de Kaede y yo, usualmente comenzamos tan pronto como llegamos a casa mientras nos cambiamos nuestros uniformes. Luego lo hacemos al terminar los deberes, mientras nos bañamos, después de cenar, y finalmente lo bueno inicia cuando pasamos a la cama y nos preparamos para dormir.
– Vaya… – prestando total atención.
– Primero iniciamos con un beso tranquilo en los labios, después pasamos a acurrucarnos, besarnos, abrazando nuestros cuerpos cálidos mientras sentimos el palpitar de la otra, y entonces…
– ¡Aaah! ¡Ya entendí! ahora te cuento como paso una noche con Yuuna-sama – avergonzada.
– ¡Wuuu! ¡Genial!
Me pongo totalmente atenta a lo que Nanami tenga que decir.
– Bueno… nosotras usualmente lo primero que hacemos… es…
– ¡Ah! ¡Eso me recuerda! – Nanami suspira aliviada – Hay algo que quiero enseñarte que seguro te va a encantar, ¿conoces el manga yuri que esta muy popular últimamente?
– ¡Ah sí! Lo he estado leyendo en internet cada semana.
– ¡Sí! Kaede-chan me prestó su colección en físico para leerlo la semana pasada y me esta encantando.
– ¡¿En serio?!
– ¡Así es! Dame un momento en lo que la busco para que la leamos juntas.
– ¡Genial!
– Sólo que no recuerdo en que habitación la deje, jeje.
– Uh…
– Lo más seguro es que este en la habitación de Kaede-chan, de mientras si quieres busca en aquel cajón en lo que yo voy a buscarlo, ¡No me tardo!
– ¡Espera Sara! Pero cuál… – salgo de la habitación – ¿cajón dices? – habitación llena de cajones.
Pasillo de arriba.
Dejando a Nanami en mi habitación, paso al cuarto de al lado donde Kaede y yo pasamos nuestras noches, buscando aquella colección para que Nanami y yo la leamos juntas.
– Vamos… ¿dónde la deje…? ¡Oh, aquí esta! ¡Nana…! ¿Pero qué?
Unas risas muy cariñosas se escuchan en el piso de abajo.
– Oh, vaya, Yuuna-san.
– Sí… amo demasiado…
Al parecer Kaede-chan y Yuuna-senpai se están divirtiendo allá abajo.
Por una parte me alegra que Kaede-chan pase tiempo riéndose con una amiga, especialmente una que ya esta en una relación amorosa con mi mejor amiga, aunque por otra parte… me siento algo celosa.
Decido ignorar mis sentimientos y volver con Nanami-chan, cuando…
– ¡Kyaaaa!
– Oh, Kaede-chan…
– ¿Pero que rayos…? – me digo
Ahora si curiosa, decido bajar a ver que es lo que esta pasando, escuchando su conversación sigilosamente.
– Mira lo húmeda que estás, por favor, permíteme limpiarte.
– Yuuna-chan, en verdad, no es necesario.
– Tranquila, ya casi acabamos.
– Oh, Yuuna-chan… oh, Yuuna-chan…
– ¡Oh Dios mío! – cuando llego abajo mis ojos no pueden creer lo que ven.
Entonces suena un timbre…
– ¡iiih!
Y luego un gran golpe.
– ¡Kyaaaaaa!
Sala de estar – Minutos antes, KAEDE POV
Mientras nuestras novias platican arriba, Yuuna-chan y yo continuamos con el trabajo del comité pendiente.
Estamos a poco de terminar, pero antes de pasar con el último lote.
– Ha sido mucho trabajo, ¿no lo crees?
– ¿Uh?
– Me parece que nos hemos ganado un pequeño descanso – dice Yuuna al tiempo que se levanta y trae dos copas y la botella fría de vino con ella.
– Pero… si ya casi hemos terminado, ¿no prefieres terminar de una vez?
– Descuida, ese último lote lo podemos terminar fácilmente Nanami y yo al regresar a casa. Después de todo, no siempre tenemos la oportunidad de sentarnos y platicar un rato con una buena amiga, ¿no lo crees?
– Yuuna-chan… – conmovida.
Sin más que decir, Yuuna sirve ambas copas de vino a la mitad, entregándome una de ellas.
– Estoy muy alegre de que nos hayan invitado el día de hoy, Kaede-chan, salud.
– Sí, salud.
Ambas tomamos, pero antes de dar mi primer sorbo, observo la copa de vino en mis manos. No estoy acostumbrada a beberlo usualmente, pero tomando en cuenta la molestia que se había tomado Yuuna en traerlo, no es que pudiera rechazarlo.
Yuuna lo bebe con mucha facilidad, como si ya estuviera acostumbrada lo disfruta con cada sorbo. A mi por otra parte me arde un poco a la primera, pero poco a poco lo empiezo a disfrutar.
Unos minutos después, Yuuna y yo conversamos y reímos alegres contando anécdotas de nuestras respectivas vidas, como amigas de toda la vida.
– Y dime Kaede-chan, ¿Cómo va tu relación con Sara-san?
– Muy bien gracias, somos muy felices juntas, ¿y tu relación con Nanami-san?
– Increíble, no podría ser más feliz, cada día pasado con Nanami-chan es el mejor día de mi vida.
– Yuuna-san… – sonrojada.
– Sí… en verdad la amo demasiado… especialmente en el sexo.
Eso último me toma por sorpresa, haciendo que me tambalee y se me riegue lo que me quedaba de vino en el regazo.
– ¡Kyaaaa!
– Oh, Kaede-chan.
Yuuna ayuda de inmediato recogiendo la copa ahora vacía y colocándola sobre la mesa.
– ¿Estás bien?
– Sí, gracias, solo debo limpiarme.
Estoy a punto de levantarme, cuando Yuuna me detiene tomándome de la mano.
– De ninguna manera, mira lo húmeda que estás, por favor permíteme limpiarte.
– Al tiempo que dice esto, saca un pañuelo de dama de su bolsillo y se inclina hacia mi regazo.
– Oh, en verdad, no es necesario…
– Tranquila, ya casi acabamos – limpiando mis muslos.
Aunque no lo deseo, sus caricias en mis muslos mientras los limpia y los masajea… se siente muy bien.
– Oh, Yuuna-chan… oh, Yuuna-chan… – de repente…
"DING" – suena un timbre y…
"PUM" – se escucha un gran golpe allá arriba.
– Kyaaaaa
– ¿Qué fue eso?
Yuuna y yo nos ponemos de pie, al tiempo que escuchamos como si alguien corriera escaleras arriba.
"DING" otra vez.
– ¡Oh! Parece que el horno ya termino de calentar – me levanto de inmediato hacia la cocina, ya con mi regazo limpio – sí, parece que la comida ya esta lista, avisaré a las chicas allá arriba para que bajen.
– ¡De acuerdo! Yo de mientras iré poniendo los platos – sonriente.
– Sí… gracias, Yuuna-chan, y también por… ayudarme.
– No hay de que, somos amigas después de todo, tú habrías hecho lo mismo por mí – sonriente.
Es cierto, somos amigas, me alegro mucho de tener a una amiga como ella.
– Sí, gracias Yuuna-chan.
Pasillo de arriba
Una vez arriba, llamo a las chicas a comer.
– Nanami-san, Sara, la comida esta lista, bajen a comer.
Nadie responde.
Ahora que lo pienso, antes de que sonara el horno se escuchó un fuerte ruido acá arriba, me pregunto que es lo que estarán haciendo esas dos.
– ¿Sara?
Comienzo a caminar por el pasillo, paso por enfrente de mi habitación y…
– ¡Mmmph!
Se cierra la puerta.
Habitación de Sara – Minutos antes, NANAMI POV
– Lo más seguro es que este en la habitación de Kaede-chan, de mientras si quieres busca en aquel cajón en lo que voy a su habitación, ¡No me tardo!
– ¡Espera Sara! Pero cuál… – sale de la habitación – ¿cajón dices?
Sin decir nada más, Sara sale de la habitación, dejándome a solas en su cuarto lleno de cajones.
– Uuuh…
Esto es malo, a solas en una habitación ajena donde tengo que husmear entre sus pertenencias. Esta mal visto desde donde lo veas.
"Lo correcto en esta situación sería esperar a que Sara venga para preguntar de cuál cajón hablaba, pero… supongo que no hay tanto problema si Sara tuvo la confianza de dejarme aquí sola"
Con este pensamiento en mente, comienzo a buscar entre los cajones de Sara aquello que me había pedido.
Hasta ahora todo lo que he encontrado ha sido dentro de lo normal, algunas revistas de moda, listones para el cabello, maquillaje, todo aquello que encontrarías en el cuarto de una chica normal.
– Este no… este tampoco…
Finalmente, llego a uno de los cajones de en medio, en el cuál…
– Oh, vaya…
El cajón con toda la ropa interior de Sara.
Sus bracieres en un lado y del otro sus pantis, todas perfectamente ordenadas y organizadas por conjunto, ropa de marca y distintas telas.
– Increíble…
Se que esto esta mal, debería cerrar el cajón y pasar a buscar en algún otro, pero esta ropa es tan increíble…
Desde que la ves, sabes que es perfectamente el tipo de lencería que usaría una modelo profesional como Sara.
– Esta ropa es tan madura y sensual… nada que ver con mi ropa interior infantil de estampados de ositos o arcoíris, uuh… – comienzo a sentirme mal de mi misma.
Debería cerrar el cajón y continuar buscando, pero la curiosidad por que otros conjuntos hermosos hay allí adentro es demasiada y decido continuar viendo.
– Perdóname, pero esta es demasiada tentación para una chica de mi edad.
Sin poder evitarlo, continuo husmeando entre la ropa interior de Sara, descubriendo conjuntos cada vez más sensuales y delicados.
– Tal vez debería pedirle a Sara-chan que me acompañe un día de estos a comprar lencería nueva como la de ella – solo espero que no se emocione demasiado si se lo pido.
Finalmente escondida entre sus prendas, encuentro un conjunto bastante provocador de hilo muy delgado que apenas cubre las partes íntimas y de tela casi transparente.
– Oh, Sara… – me sonrojo al imaginármela en ese conjunto – me pregunto si a mi me quedaría tan bien como a ella si me lo pusiera.
Me imagino en una de mis noches de pasión, llegando con Onee-sama en ese conjunto y como reaccionaría si me viera.
– Buenas noches, Onee-sama… – imaginándomelo – Ahh, sería tan increíble.
Estoy por sacar el conjunto del cajón, cuando…
"DING" – suena un timbre y…
– ¡Kyaaaaa! – del susto por ser sorprendida, dejo caer el cajón del mueble.
"¡PUM!"
– Ay no, ay no, ¡Ay no! – digo asustada, recogiendo a toda velocidad la ropa interior de Sara esparcida por su habitación – Listo, aquí no ha pasado nada – terminando de recoger todas sus prendas – ahora lo único que falta es… – colocar el cajón en su lugar.
Me agacho tomando el cajón con ambas manos, pero es muy pesado para levantarlo.
– Vamos, tu puedes…
– Nanami-san, Sara, la comida esta lista, bajen a comer – una voz desde el pasillo.
– ¡Iiiiiiiihh!
"¡Ay no! Alguien viene para acá, rápido, ¡Tengo que levantar este cajón!"
Vuelvo a intentarlo, consigo levantar un poco el cajón del suelo… pero es demasiado pesado.
Al final lo dejo caer y caigo perdida recuperando la respiración.
– Es inútil, estoy acabada, en cualquier momento alguien va a venir y…
Pero curiosamente, nadie viene.
– Ahora que lo pienso, ya ha pasado algo de tiempo ¿dónde está Sara-chan?
Me quedo esperando a que vuelva para explicarle, pero nadie sigue sin venir, así que decido hacer lo honorable y confesar mi crimen.
– No puedo seguir esperando, tengo que buscar a Sara y pedirle perdón por husmear entre sus cosas.
Pasillo de arriba
Salgo al pasillo donde espero encontrar a alguien…
– ¿Hola?
Pero nadie esta allí.
– Uuh…
Camino a las escaleras con intención de buscar a Kaede-san u Onee-sama y preguntarles si habían visto a Sara, pero en el momento que me acerco a las escaleras, escucho un curioso grito en el cuarto de al lado.
– Aaah, aaah, aaah…
– Eso… ¿Sara? ¿Eres tú?
Nadie me responde, los sonidos continúan incesantes en el cuarto de al lado, preguntándome que es lo que estaba pasando allí dentro.
– Esa la habitación de Kaede-senpai… ¿cierto? Uuh…– tengo un poco de miedo, pero si Sara-chan esta en problemas, no puedo dejarla sola.
Decido asomarme para ver que esta pasando y…
– Sara-chan, ¿estás ahí…? ¡Iiiiiiihh! – grito ahogado.
Cocina – YUUNA POV
En lo que Kaede sube para llamar a las chicas, me dedico a preparar la mesa. Coloco los platos, sirvo el agua, coloco los aperitivos sobre la mesa y me quedo a esperar a que Kaede baje. Pero por alguna razón no baja.
– Que extraño.
Pasillo de arriba
Curiosa, decido subir escaleras arriba para buscar a Kaede-chan, pero cuando llego, solo veo a…
– ¿Nanami?
Parece que no me escucha, esta asomada a la primera habitación del pasillo sin ninguna señal de prestar atención al mundo a su alrededor.
– Esto podría ser divertido, jeje.
Poco a poco me acerco a ella, colocándome justo detrás de ella y le susurro al oído.
– ¿Qué haces?
– ¡Iiiiiiiiihh! – grito ahogado.
– Oh vaya, ese fue un grito muy lindo, ¿qué es lo que estabas viendo?
– ¡Onee-sama! – susurrando – No vayas a mirar allí…
– ¡Oh!
En la habitación están Sara y Kaede, a medio vestir, besándose y en plena acción sexual, totalmente ignorantes del hecho de que las estamos viendo.
– Vaya, así que es por eso es que no bajaban.
– Onee-sama… – tratando de apartarme.
– ¡Aaaah! Sara… ¡Aaaah! Sara…
– Kaede-chan… Kaede-chan… Aaah… ¡Aaaaaah!
Sonrío al verlas tan activas demostrándose su amor, y poco a poco cierro la puerta.
– Vamos Nanami, hay que darles su privacidad.
– ¡Aaaah! ¡Aaaaaaah! – gimiendo en la habitación.
Puerta cerrada.
– Así que esa es la razón por la que no bajabas, ¿eh?
– ¿Eh?
– Estabas viendo a nuestras amigas hacer el amor, ¿no es así? pequeña pervertida, jeje – divertida.
– ¡Ahhh!¡No es lo que piensas! Solo estaba buscando a Sara y…
– Nanami, pequeña pervertida – abrazándola contra mis pechos.
– ¡No soy ninguna pervertida!
– Ya, ya, tranquila Nanami que solo estoy jugando contigo, jeje, se que no tienes ojos para ninguna otra más que mí, ¿verdad?
– Bueno… – avergonzada de confesarlo.
– Aaww Nanami, ¡eres tan linda! – apretándola más contra mis pechos.
– Onee-sama… no… puedo… respirar…
– Bueno, de todos modos – la suelto, comienza a respirar – no creas que olvidaré que estabas viendo a alguien más hacer el amor aparte de mí, ¿eh?
– ¿Onee-sama?
– Dime, ¿te excitaste viendo el cuerpo de Sara-chan?
– ¡No, de ninguna manera! Yo no…
– ¿Estás enamorada de Sara? – jugando con ella – ya me imagino la escena, seguro que estaban las dos en la habitación riendo y besándose con toda su ropa tendida en la habitación y…
Me dirijo a la habitación de al lado con la intención de seguir riéndome con Nanami…
– ¿Eh? ¡Onee-sama! ¡Nooooooooo!
Pero es demasiado tarde.
Habitación de Sara
Al entrar, encuentro un cajón en el suelo lleno con la ropa interior de Sara, y hasta arriba, un conjunto muy pequeño, delgado, revelador y de tela muy fina y transparente.
– Nanami…
– ¡Aaaaaaaaahh! ¡Onee-sama! ¡Puedo explicarlo!
– Mi pequeña Nanami… realmente estaba…
Nanami se coloca frente a mí, tratando de explicar lo que veía pero no necesitaba explicaciones. Nanami había estado viendo la ropa interior de alguien más, de una modelo profesional para acabarla… y ahora debía ser castigada.
– Onee-sama ¿me estás escuchando? Te estoy diciendo que fue Sara quien me encargó que buscara en los cajones, pero ese se me cayó y… ¡Aaaah! ¡Onee-sama!
Sin mas que decir la tomo en mis brazos, cargándola y tumbándola contra la cama donde la empiezo a besar, metiendo mi lengua en lo más profundo de su garganta mientras le empiezo a quitar sus prendas una por una.
– Onee-sama… espera… ¿Qué es lo qué estas ha…?
– Mi pequeña Nanami, en verdad eres una pervertida.
– ¿Pervertida? – besándola, sin dejarla responder.
– ¿En verdad te excitaste viendo la ropa interior de Sara y… – beso – observándola haciendo el amor? Acaso… ¿ya no te soy suficiente?
– ¡No! ¡De ninguna manera! Yo solo… – la callo con otro beso hasta la garganta.
– No importa, cuando termine contigo… ¡No habrá espacio para ninguna otra mujer en tu cabeza! – le quito sus pantis de ositos y…
– ¡Aaahh! Qué… ¡Qué alguien me ayudeeeee!
Habitación de Kaede – KAEDE POV
Al final, tras haber sido arrastrada sorpresivamente a mi habitación, besada, desvestida, y haberme hecho el amor, Sara y yo llegamos a nuestro límite gritando el nombre de la otra.
– ¡Aaaaaah! ¡Saraaaaaa!
– ¡Aaaaaah! ¡Kaede-chaaaaan!
Caemos. Recostadas poco a poco comenzamos a recuperar la respiración, haciéndonos consientes de donde estamos.
– ¡Cielos, Sara! ¿De donde salió eso? – sorprendida – Un momento estoy en el pasillo llamándolas y luego… ¿me tomas así de la nada? ¿Por qué…?
– ¡Eso es lo que te sacas por reír tanto con Yuuna-senpai!
– ¿Yuuna-senpai?
– No creas que no las vi, riendo tan felices y acariciando el regazo de la otra, dime ¡¿Acaso ahora estás enamorada de Yuuna-san?!
– ¡No! De ninguna manera, todo fue un mal entendido, yo solo… un momento – recordando donde estaba hace unos minutos – ¡Yuuna! Oh Dios, la dejé allá abajo poniendo los platos, ¿qué pensará si…?
– Espera – dice Sara interrumpiendo lo que decía.
– ¿Espera? ¿Qué pasa Sara?
– Un segundo Kaede-chan, escucha.
Sara comienza a acercarse lentamente a la pared junto a nuestra cama y pegando la oreja contra ella comienza a escuchar unos ruidos muy extraños.
– Aaaah… aaah… Nanami…
– Aaaah… aaah… Onee-sama… aaah…
– ¡Oh por Dios! ¡Lo están haciendo!
– ¡¿Eeeeeeh?! ¿En serio?
¡No lo puedo creer! Yuuna-chan y Nanami-san están… ¿haciéndolo en el cuarto de al lado?
– Aaaah… aaah… Onee-sama… aaah…
– Vaya, se escucha que la están pasando muy bien, jeje – Sara se ve contenta.
– Sí… no dudo, pero… ¿deberíamos decirles algo? Digo, es tu habitación, así que…
Sara no parece tener ningún problema con ello, encerrada en su propio mundo no tengo idea de lo que piensa, hasta que…
– Kaede-chan, no te… ¿excita escucharlas a un lado?
– ¿Eh?
– Piénsalo, tu mejor amiga, mi mejor amiga, a solas, haciéndolo en el cuarto de al lado… es algo excitante, ¿no te parece?
Al principio no entiendo lo que dice, pero al ver la cara pervertida de Sara, comienzo a entenderlo todo.
Mientras tanto en el cuarto de al lado, los gemidos se van haciendo más fuertes.
– Aaaah… aaah… ¡Onee-sama!
– Aaaah… aaah… ¡Nanami!… ¡Aaaaah!
Odio admitirlo, pero escuchar a dos de nuestras mejores amigas hacerlo a un lado… hace que me excite un poco.
– ¿Sara?
– Vamos Kaede-chan, ¡Vamos a hacerlo otra vez!
– ¡Aaaah! ¡Espera!
Habitación de Sara – NANAMI POV
Onee-sama toma mis piernas con ambos brazos, tumbándome sobre la cama y estrellándome con cada embestida que me da con su entrepierna.
– Aaaah… aaah… ¡Onee-samaaa!
– Aaaah… aaah… ¡Nanami!… ¡Aaaaah!
Al final, ambas nos terminamos viniendo dejando salir nuestros jugos sobre la cama de Sara.
Sin fuerzas para continuar, apenas me puedo mantener despierta recuperando la poca respiración que me me recupero, Onee-sama acerca su mejilla a la pared junto a la cama.
Formando una pequeña sonrisa, voltea conmigo y me dice.
– Nanami, ¿quieres escuchar algo muy interesante?
– ¿Uuh?
– Coloca tu mejilla contra la pared.
Obediente a lo que me dice, coloco mi oreja contra la pared junto a la cama y…
– ¡Aaaah! ¡Sara!
– ¡Aaaaaah! ¡Kaede-chan!
– ¡¿Lo están volviendo a hacer?! – sorprendida.
Onee-sama asiente sonriente y..
– Y no solo eso, observa.
Onee-sama toca cinco veces con su puño la pared de la cama, la cuál conecta directamente con la habitación donde Sara y Kaede lo están haciendo.
– ¡ONEE-SAMA! ¡¿Qué Haces?! ¡Nos van a escuchar! – intentando detenerla.
– Esa es la idea, escucha.
En ese momento, de la otra habitación nos contestan de regreso con dos toques a la pared.
"¡No puede ser! ¿Acaso…?"
– ¡¿Nos están escuchando?!
– Así es, y saben que nosotras a ellas.
– Increíble…
Onee-sama siente la pared que divide nuestras camas.
– Es tablaroca, por eso podemos escucharlas.
– Uuuh…
El hecho de saber que Sara y Kaede nos habían escuchado hacerlo hace que se me coloren las mejillas, pero…
– Onee-sama, no lo entendiendo, ¿por qué están haciéndolo si saben que podemos escucharlas?
– ¿No lo sabes Nanami? Ellas saben que lo estamos haciendo y saben que podemos escucharlas hacerlo. Solo puede significar una cosa. Un desafío.
– ¿Un desafío…? ¡Aaaaah! ¡Onee-sama!
Sin previo aviso, Onee-sama me vuelve a tomar de ambas piernas, arrastrándome hacia ella.
Onee-sama procede a quitarse la camisa y el bracier, retirando así la poca ropa que le quedaba y junta nuestros pétalos.
– Vamos Nanami, ¡De ninguna manera vamos a perder!
– ¡Aaaah! ¡Onee-samaaaaa!
Habitación de Kaede – SARA POV
Los labios de Kaede-chan, el cuerpo de Kaede-chan, lo saboreo con cada beso y lamida que le doy mientras nos acariciamos y nuestros pétalos se besan entre si.
– ¡Aaaah! ¡Sara!
– ¡Aaaaaah! ¡Kaede-chan!
Por unos segundos solo somos Kaede-chan y yo en este mundo, hasta que…
Cinco golpes se escuchan en la pared de al lado.
– ¡Aaaaah! ¡¿Qué fue eso? – Kaede asustada.
– Parece que ya se dieron cuenta que podemos escucharlas.
– ¡Y ellas a nosotras! Sara, de ninguna manera podemos seguir haciendo…
– Descuida Kaede-chan, observa.
Contesto a los toques de al lado con dos toques más, dándoles a entender que también podíamos escucharlas.
– ¿Lo ves? Ellas saben que podemos escucharlas.
– Lo saben y aún así… lo continúan haciendo.
– Sabes lo que significa, ¿no?
– ¿Uh? ¡Aaaah! ¡Sara!
– Hagámoslo Kaede-chan, ¡Hagámoslo más fuertes que ellas!
– ¡Espera Sara!
Sara me levanta y me sienta contra la pared junto a la cama, comenzando a hacerme el amor, estrellándonos una y otra vez contra la pared.
– Sara… Sara… ¡Aaaaaah!
Habitación de Sara – YUUNA POV
Nanami y yo continuamos haciéndolo dulcemente en la cama, cuando de repente comenzamos a escuchar.
"BUM, BUM, BUM" – la habitación empieza a temblar.
– Onee-sama, ¿Qué es eso?
Me separo un poco de Nanami para investigar, y veo como la pared junto a nosotras tiembla.
– ¿Onee-sama?
Sonrío.
– Así que así es como quieres jugar, ¿eh, Sara?
Sin mas que decir, levanto a Nanami en mis brazos, elevándola y agarrándola de sus glúteos, estrellando mi cuerpo contra el de ella una y otra vez, cada vez con más fuerza.
– ¡Aaaah! ¡Onee-sama! ¡Espera! ¡Aaaaaah!
– Nanami… te amo mucho… Nanami…
– Onee-sama… No, espera... ¡Aaaaaah!
Silencio sus quejidos con un beso más fuerte en los labios, metiendo mi lengua hasta lo más profundo de su garganta, succionando tanto como puedo de su saliva, estrellando nuestros cuerpos con más fuerza contra la pared.
Ambas habitaciones – Todas POV
Ambas parejas comenzamos a hacerlo con todo lo que tenemos, besando nuestros labios, uniendo nuestras manos, perdiéndonos en el hedor y el sabor de la otra, sintiendo la pasión y la excitación que solo la persona amada nos puede proporcionar.
Estrellamos nuestros cuerpos, acariciándonos una y otra vez contra la pared común que nos divide, escuchando los gemidos de las otras.
– ¡Aaaah! ¡Sara!
– ¡Aaaaaah! ¡Kaede-chan!
– ¡Aaaah! ¡Nanami-chan!
– ¡Aaaah! ¡Onee-samaaa! ¡Aaaah!
Ambas chicas nos toman con fuerza, nos estrellan contra la pared, estamos a punto de llegar a nuestro clímax cuando…
– ¡AAAAHHH! ¡SARAAA!
– ¡AAAAAAHHH! ¡KAEDE-CHAAAAN!
– ¡AAAAHHHH! ¡NANAMIIII!
– ¡AAAAAAAAAAHHHH! ¡ONEE-SAMAAAAAA! ¡AAAAAAAHHH!
¡CRASHH!
La pared se viene abajo y todas caemos en la cama de la otra.
Con la pared caída, Yuuna y Nanami aterrizan en la cama de la habitación de Kaede, mientras que Kaede y Sara aterriza en la cama de la habitación de Sara.
Yuuna y Sara, agotadas sobre el cuerpo de sus respectivas novias, se voltean a ver a los ojos y…
– ¿Empate?
– Empate.
Ambas caen agotadas.
Por otra parte Kaede y Nanami voltean a verse, mirándose a los ojos completamente desnudas con sus novias sobre ellas y…
– ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!
Bonus Short Story – SARA POV
Unas horas después tras haber limpiado y arreglado allá arriba, las cuatro estamos listas para cenar, ya bañadas y renovadas.
– Nuevamente, lo sentimos mucho – insiste Nanami con su disculpa número 100 del día.
– No, no, descuida – continua Kaede – al contrario, nosotras lamentamos mucho habernos dejado llevar y arruinar su momento.
– No, no, fuimos nosotras las que nos dejamos llevar y terminamos interrumpiéndolas a ustedes dos.
– Bueno, si lo piensan bien, en realidad todas logramos terminar con un final feliz.
– ¡Sara! – Kaede me regaña.
– ¡También te prometo que te cambiaré esas sabanas tan pronto tenga la oportunidad, Sara!
– ¡No te preocupes Nanami! si quieres podemos ir a buscar unas juntas el día que vayamos a comprar tu ropa interior – sonríe.
– ¡Sara! Te dije que no lo dijeras enfrente de…
– ¡Oh! ¿Ropa interior? Pero entonces, ¿qué sucederá con los calzoncitos de princesas que tanto me gustan?
– ¡Kyaaa! ¡Onee-sama!
Nanami se da cuenta de lo que dijo y se sonroja.
– De cualquier forma – continua Yuuna – lo que Nanami y yo queremos decir es que sentimos mucho los problemas ocasionados y les agradecemos su sincera hospitalidad.
– No, no, al contrario – continua Kaede – muchas gracias a ustedes por comprender y también por habernos ayudado a reparar la pared tan rápido.
– ¡Así es! – continuo – ¡No puedo creer que tu familia conociera a un contratista que pudiera levantar paredes tan rápido!
– Descuida, es lo menos que podíamos hacer, nada que más que la nueva pared tardará todavía un rato en secarse, así que no podrán usar ambos cuartos al menos por esta noche.
– Yuuna… – Kaede agradecida – Muchas gracias Yuuna-chan, Nanami-chan.
– ¡Muchas gracias a ustedes Kaede-chan, Sara-chan!
– ¡A ustedes! y descuida, si Kaede y yo nos sentimos con ganas durante esta noche, siempre podemos hacerlo en el baño.
– ¡Sara!
– El baño ¿eh? suena a una buena idea, quizás llegando a casa Nanami y yo les copiemos la idea.
– ¡Aaaah! ¡Onee-sa…! Digo, ¡Yuuna-sama!
Mirándonos a los ojos, las cuatro reímos y retomamos felices nuestras cenas.
En verdad, había sido una gran tardes entre amigas.
¡Hasta aquí llega esta historia! Espero les haya gustado este fanfic experimental de múltiples tiempos y puntos de vista, y si no, continuaré esforzándome por mejorar mi redacción y traer más historias para estas increíbles parejas.
¡Nos leemos en la próxima historia y hasta entonces, nos estaremos leyendo! c:
