Capítulo 12 Paletas de sangre
Durante su primer año siguió los consejos de su familia por medio de sus cartas, primero hablo con Remus sobre la relación de los merodeadores con el profesor Severus, y resulto que todos lo molestaban; con el tiempo Remus hizo las pases con él y luego ocurrieron los asesinatos, fue cuando Severus se acerco más a Regulus y por lo tanto a Remus, pero no olvido su enemistad con: el hermano y mejor amigo de estos, por eso le agarro odio al hijo de su peor enemigo.
En la primera ocasión, Harry solo entro al laboratorio de Severus...
– ¿Señor?
– ¿Necesita algo señor Potter?
– Si, me preguntaba, si puede ayudarme con unos conceptos que no entiendo de algunos ingredientes para la tarea de la próxima semana.
– ¿Su pequeño cerebro no puede con ello?
– No... – Harry comenzó con sus preguntas y Severus respondía solo lo necesario, para deshacerse de ese pequeño clon barato. Cuando Harry termino, comenzó a recoger sus cosas y se despidió diciendo – Gracias profesor, quería pedirle una disculpa en nombre de mi padre, pero me voy a retractar, porque yo no soy el y espero considere ser mi tío Severus, como mi tío Remus, tengo muchos tíos en casa y seria divertido tenerlos aquí. Bueno que pase buena tarde, nos vemos en clase.
Desde entonces Harry iba una vez a la semana a escuchar pequeñas historias de su madre, poco a poco, fue ganándose la confianza del adulto, Severus descubrió que Harry tenía más de Lily de lo que imaginaba.
Cuando fueron las vacaciones de Navidad, Harry llego a la estación en King's Cross y sus padres lo estaban esperando, ambos conocieron a sus amigos y se despidieron para dirigirse a la casa en la que se encontraban. La mudanza no había sido algo divertido, se quedarían durante los siete años de educación de Harry, por lo compraron una casa amplia. Como siempre cada pareja y soltero tenia habitación propia, y Harry tenia una de las mas grandes, aunque no estuviera mucho tiempo ahí. Llegando contaba y contaba todas sus miniaventuras con sus amigos, sus estudios en la enorme biblioteca, le enseñaba a Jasper muchos detalles de libros, volaba afuera con su nueva escoba y cada vampiro lo cuidaba, pero en las partes con bosque Harry aceleraba y jugaba competencias con Edward, Jasper y su papá, sobre quien sería el más rápido... Edward siempre ganaba. Regresaba en los brazos de Emmett o Jasper y Edward cargaba la escoba.
Su abuela lo consentía con todo lo que podía cocinarle, Harry le hablaba sobre las comidas extrañas que llegaba a comer en la escuela, pero era reprendido por solo comer postres, tenia que alimentarse mejor si quería crecer alto y fuerte
– Alto y fuerte como tu papá Harry – dijo Emmett que presumía sus músculos mientras todos le aventaban lo que fuera y Harry reía abrazando a su abuelo. En otro momento Harry comenzó a hablar sobre lo que sus tíos en la escuela le hablaban sobre sus padres, en un momento Rosalie se había puesto de pie alegando que te tenia que ir a la cocina a preparar la comida, Harry vio el reloj y eran solo las once de la mañana, no era hora de que el comiera y Alice se acerco a él, le dio un papelito y Harry se disculpo con todos y fue con su mamá.
– Mami, ¿Damos un paseo?
– ¿Por qué no le pides a Alice, cielo? – Le dijo Rosalie con una sonrisa y una caricia en su cabeza.
– No, acompañame tú.
– Bueno – Durante su caminata, Harry encontró un bonito árbol y Rosalie lo cargo, a pesar de que su pequeño niño cada día era más grande, seguía siendo tan ligero como el primer día, se sentaron en una rama, desde Canadá que no lo hacían, solían tomar pequeños paseos y treparse en un árbol.
– Mami, ¿Estas celosa?
– ¿Acaso has visto a alguna chica hermosa rondar a tu papá? – Harry rio.
– No hablo de papá, hablo de mí. Creo que no te gusta que hable las historias de mis otros papás... No quiero lastimarte.
– No Harry, bueno... sí un poco – Le acaricio su cabello alborotado – es extraño recordar que no estuviste en mi vientre.
– Pero tu dijiste que siempre me amarías.
– Y yo siempre te amare, hasta que me muera, y eso no pasara en mucho, mucho tiempo – Harry la abrazo y olio su perfume.
– Yo también siempre te voy a amar, también fue extraño para mi escuchar a Remus hablar de ellos como "tus padres solían hacer esto...", "Tu mamá siempre destacó..." porque siempre pensaba en ustedes, para mí siempre serán mis papás... – Rosalie lo abrazo y sentía su corazón latir, era el sonido más reconfortante que tenía, se quedaron así por muchas horas hasta que sintió que Harry temblaba de frio, así que regresaron a casa.
Cuando Harry regreso, fue despedido en la estación por toda su familia, los magos los veían un poco extraño, eran normales los vampiros en su mundo, pero normalmente no salían tanto a la luz y menos con un niño.
Durante todo lo que restaba del año escolar, Harry se esforzaba mucho estudiando para entregar las mejores calificaciones a sus padres y sus abuelos, obtuvo 4 extraordinarios y 3 supera las expectativas, no estuvo muy contento, porque Draco y Hermione siempre le ganaban en los puntos para sus casas, Harry era inteligente, pero le costaba concentrarse.
Aunque no todo era estudio, se divertía haciendo bromas junto a Ron y sus hermanos gemelos, les intentaba enseñar el truco de electrificar con las manos, pero ninguno lograba captar del todo así que era el encargado de dar las descargas a algunas compañeras. Los cuatro también iban algunos días con Hagrid y al menos dos de ellos ansiaban tomar clase con él.
Su primer año termino en un parpadeo y cuando menos se lo esperaba ya estaba de regreso en el tren, camino a casa.
– Compañero ¿Por qué no vienes unos días a mi casa? A mamá le encantará tenerte ahí, le hable mucho de ti.
– Ni hablar Ronald, Harry tiene que venir conmigo, mamá está encantada de que no me junte como basura como tú – Lo dijo con una burla mientras le lanzaba una bolita de papel.
– Bueno, es que tengo que pedir permiso a mi padres, ¿no vivo solo, recuerdan?
– Estoy seguro de que lo dejaran ir conmigo.
– ¿Y cómo están tan seguro Draco?
– Fácil, por lo despistado que es Harry y lo que nos ha contado de su madre, ella no le permitirá ir a una casa llena de magos donde podría lesionarse, le permitirán ir conmigo, donde solo el y yo leeremos comics tranquilamente.
– Oh vamos, eso ni siquiera tiene lógica, en mi casa estarían más personas atentos a cuidarlo.
– Ni hablar Ronald... – Harry se puso de pie y se fue a caminar por los pasillos del tren, buscando a la señora del carrito, en las vacaciones de pascua había escuchado sobre las paletas de sangre, le pregunto a la señora de los dulces, quien comería eso, ella le dijo que era un invento creado por un vampiro que extraña los dulces de su vida mortal, Harry le dijo que, si tenía y ella dijo que no, pero podía conseguirle. Al encontrarla ella le sonrió y le dio su encargo 28 paletas de sangre, Harry no había gastado casi nada desde esas vacaciones para poder pagarlas. Cuando Hagrid los acompaño al callejón Diagon, les dijo que los padres de Harry habían arreglado una beca de estudios directo de su bóveda, los Cullen no quisieron tomar nada, pero no podían hacer mucho, Hagrid los convenció.
Al llegar a casa Harry les contó sobre su permiso de pasar unos días con sus amigos, y sus padres no estaban convencidos de dejarlo ir...
NOTAS:
Distraída por no subir el lunes, las tareas, y ayer por estar viendo "La más Draga 4" ¿A alguien de aquí le gusta? (Es un programa por youtube, nada que ver con las sagas aquí mencionadas) ¡Porque yo la amo! Además, no sé en que pensaba en agendar capitulo los lunes si hoy miércoles tengo más tiempo. Perdón.
Bueno, espero que les guste este capítulo, lindo y bello. Se que es corto, pero no quería dejarlos sin nada. Nos leemos el próximo miércoles.
Anairam Mariana – Bueno aun falta para que crezca en Harry un interés amoroso (o puede que no). Quise aclararlo, porque como Draco y Harry se hicieron amigos, no quería que se ilusionaran. Espero que como tengo planeado desarrollar la historia te guste. Un saludo y gracias por tu comentario
