Capítulo 13 Pie de limón


Harry se la paso persiguiendo a sus padres, a sus abuelos y a sus tíos, por toda la casa, quería que lo dejaran ir a la casa de Draco, él sabia que era mucho más seguro estar en su casa, pero su familia no lo entendía. Sus padres habían dicho que no rotundamente, y sus demás familiares no podían interceder. Le rogo a su tía Alice, la acompañaría a ir de compras y le dejaría cambiarlo 100 veces al día, le prometió a Jasper un enorme libro de la historia de la magia en Estados Unidos a la par de la guerra civil, le dijo a Edward que podría conseguirle algo para descansar de los pensamientos de las personas; le puso su mejor cara de chantaje a Esme y ni así logro algo.

Harry se fue a pasear por el bosque, inconscientemente volvió a ocultar su olor, ni siquiera sabia como lo hacía, él solo quería estar solo, cuando se dio cuenta que estaba a una distancia en la que no lo escuchaban comenzó a llorar. Después de unas horas por el frio y el cansancio por el llanto, se quedó dormido.

Unas horas después

Un vampiro lo vio, casi suspirando de alivio, comenzó a moverlo del hombro.

– Harry... Harry, despierta, es hora de regresar a casa – Harry despertó y se volteo a ver a su tío, se froto los ojos y Jasper vio los restos de lagrimas en sus ojos – Te has quedado a dormir en medio del bosque y no es seguro que hagas eso, un animal podría atacarte.

– Lo sé, pero quería estar lo suficientemente lejos de todos – Harry se abrazo las piernas, apenas estaba sintiendo el frio, ya era tarde, casi de noche.

– Sigues molesto porque no te dejamos ir con tu amigo, ¿verdad?

– Si. No es justo, me dejaban ir con Adelia.

– Era diferente, esta vez quieres irte por varios días, cuando te quedabas con Adelia, solo era por las tardes y podíamos ir por ti. Esta vez no sabríamos con exactitud donde estarías.

– Pero confió en Draco y en sus padres, yo les escribiría todos los días o dos veces al día.

– ¿Sabes quién acaba de llegar? – Comenzó preguntando Jasper.

– No.

– Tania vino a visitarte, apuesto a que ella puede hacernos entender... a tus padres principalmente – A Harry se le iluminaron los ojos con esas palabras.

– ¿En serio? ¿Lo crees posible? – Jasper le sonrió y lo abrazo, realmente quería dejar ir a Harry, pero habían hecho un trato con Rosalie, no deberían interceder tanto por Harry, él tenia que aprender a recibir de vez en cuando un "no". Caminaron de regreso, pero hicieron una parada en una pequeña cueva bastante segura.

– Aquí podrás ocultarte en un futuro, es seguro, e investigado la cueva antes, y no hay animales peligrosos cerca y lo único que encontraras son insectos, puedes traer mantas o te traeré algún sillón en un futuro – Harry estaba tan emocionado, de tener un lugar así, no importaba que Jasper lo supiera, de cualquier forma él siempre lograba encontrarlo.

Cuando llegaron a casa, Rosalie lo comenzó a abrazar y revisar si no tenia heridas o raspones (si tan solo supiera que en su primera lección de vuelo se cayó varios metros en el aire y estuvo inconsciente una hora), luego le pidió a Carlisle que le hiciera un rápido diagnóstico, Harry estaba un poco fastidiado, pero se dejo hacer; cuando Carlisle le dio el visto bueno, por fin pudo saludar a Tanya que veía curiosa como se ponía histérica Rosalie. Harry abrazo a Tanya y comenzó a contarle todo sobre su nueva escuela, sus amigos, le explico las casas de Hogwarts y en cual estaba él, le dijo varios acertijos que la entrada de su sala común le había hecho antes, finalmente le dijo sobre las ganas que tenia de ir a la casa de uno de sus mejores amigos, para este punto Harry ya había puesto una cara tan dulce y tierna que ni siquiera la dura de Tanya podía resistir.

–...y mamá y papá no me dejan ir, y solo es Draco, no he pedido ir con mi amigo Ronald, el tiene muchos hermanos y dice que hacen cosas muy locas, dice que lo aventaron del tercer piso una vez y que lo volvieron de color verde. Pero con Draco solo sería él – Tanya lo tenía entre sus brazos, para luego decir:

– Oh vamos Rosalie, no se lastimará con Darlen.

– Draco – La corrigió Harry.

– Con Draco, ¿Qué de daño puede hacer que se vaya unos tres días?

– Cinco – Le susurro Harry.

– Bueno, cinco días.

– Tanya no comiences – Decía Rosalie mientras se sentaba frente a ambos, toda la familia ya estaba acomodándose alrededor.

– No podremos saber donde están, por eso no lo dejamos ir – Había continuado Emmett, para luego sentarse junto a su esposa.

– Pero por lo que me dice Harry, les escribiría una carta... de su puño y letra – Jasper escondía una sonrisa tras su mano, esos dos se complementaban como dos hermanos gemelos.

– Tanya... – Rosalie ya no quería seguir discutiendo el tema.

– Además creí que, querías a Harry feliz; se que él se va todo el año a esta escuela, y estoy segura de que te trajo las mejores calificaciones, ¿No se merece acaso unos días con su amigo?... Después de tantos años de encierro – Tanya puso esa sonrisa de "estoy ganando y no puedes hacer nada al respecto"

– ¡BIEN!... Harry puede ir, solo que la madre de Draco me escriba, nos encontraremos en... "El caldero chorreante", solo ira dos días y Emmett tiene que poder ir a dejarlo lo más cercano a la casa que se pueda.

– ¡SIIIIIIII! – Harry grito de la emoción y abrazo más a Tanya, susurrándole un "Gracias", sabia que todos habían escuchado, pero aun así lo susurro como si solo fuera para ella.


Paso una semana desde el acontecimiento, Harry quiso quedarse un poco más en casa por la llegada de Tanya, pero en esos días ya había escrito a Draco, que después de tantos ruegos, su madre por fin le dio permiso, le escribió todos los requerimientos que había pedido. Draco rápidamente le envió una respuesta y le anexo una carta de su madre Narcissa.

Buenas tardes, señor y señora, Cullen.

Mi nombre es Narcissa Malfoy, soy madre de Draco, tengo el conocimiento de que tienen inseguridades de que su hijo venga a pasar unos días a mi hogar. Les aseguro que en esta casa no pasa nada, tenemos elfos domésticos que cuidan de Draco con cada paso que da y a cada momento, vivimos en una Mansión.

Debo hacer de su conocimiento que en estos momentos estoy embarazada, estoy a unos meses de dar a luz, por lo que no los llevare a ningún lugar peligroso, lamentablemente también tienen prohibido volar por mi condición, así que no puede traer su escoba. Pero no se aburrirán, hay muchas cosas por hacer.

Se que quiere venir a mi casa, puedo permitirlo, pero no puede entrar sin permiso de mi marido, el cual por asuntos de negocios esta fuera del país unos meses; se preguntara como es que Harry si puede venir, bueno, se nos permite traer invitados, siempre y cuando tengan sangre mágica, pero al ser criaturas sin magia (disculpara el termino), se necesita un permiso del jefe de la mansión (es por nuestra seguridad, lo cual también le da seguridad a usted, la mansión tiene fuertes escudos para cualquier ataque).

Sin más por el momento, espero su respuesta.

Narcissa Malfoy.

Harry rebotaba viendo la carta que le habían mandado a sus padres, por lo que ni Rosalie ni Emmett, podrían arrepentirse. Escribieron su respuesta y aunque fueran solo dos días, estaba feliz. Corrió hasta su habitación a preparar algunas cosas, podría conocer una casa mágica y si tenia suerte las próximas vacaciones lo dejarían ir con Ron y seguramente también con Hermione... a lo cual se dio cuenta que era más fácil que le dieran permiso con ella.

– ¡DEMONIOS! – Grito.

– HARRY, ESE LENGUAJE – Le grito Esme desde la cocina.

– LO SIENTO ABUELITA.


Harry y sus padres fueron con su pequeña maleta al encuentro (habían acordado que, desde el viernes a medio día, y hasta el lunes al medio día), Narcissa los trato con mucha cordialidad y respeto, luego tomaron un carruaje para ir hasta la mansión, podría haberse aparecido, pero sabia que tenia que mostrarles el camino. Mientras hablaban sobre cosas cotidianas, el paseo fue agradable.

Después de que Rosalie le dijera a Harry todo lo que tenia que recordar hacer, era hora de irse, Draco salió de la casa a saludarlos y prometerles que no pasaría nada y aunque pasara, les comunicaría de inmediato. Ambos vampiros se fueron a su velocidad y los otros tres entraron a la mansión. Narcissa les sirvió un delicioso pie de limón como postre después de la comida.


NOTAS:

Buenas noches/madrugadas/días, espero que les guste este capítulo, lindo y bello. Me divertí muchísimo. Nos leemos el próximo miércoles.