Riveria Ljos Lfa, o nueve infiernos como mayormente es conocida, una alta princesa elfo y miembro de la familia Loki, una ejecutivo para ser más específicos, Riveria era una persona muy madura y calmada, su casi….ejem ejem siglo de vida la habían vuelto una persona de mucho conocimiento y experiencia, era la voz de la razón dentro de su familia, de ahí su apodo la mamá de la familia Loki.
Riveria podía ser una persona muy severa, al igual que cariñosa, exigente y/o estricta, aparte era una de las mujeres más hermosas en Orario, sin importar su edad seguía siendo el sueño frustrado de muchos hombres y adolescentes por igual, su hermoso y largo peleo verde esmeralda y sus ojos a juego, piel de porcelana la cual cuidaba con sumo recelo, fracciones finas y elegantes, figura modesta, con un pecho no mayor que copa C, unas esbeltas piernas, cinturas amplias y vientre plano, todo eso, por desgracia, cubierto bajo sus finas y elegantes ropas elficas. Riveria era alguien de la realeza, y se comportaba como tal, y pese a que no era tan xenofóbica como sus demás hermanos y hermanas elfos no dejaba que cualquiera la tocase y/o hablara tan cercanamente.
Y aun siendo ese tipo de persona, siendo tan madura y selectiva con sus acciones ni ella misma entiende como termino en la situación en la que estaba en ese momento, con sus manos apoyadas contra una pared, sus ropas desalineadas y abiertas rebelando sus partes íntimas, siendo embestida fuertemente ¡por un desconocido! ¡en un callejón!
Su cabeza estaba mirando al piso, un fuerte sonrojo adornaba sus mejillas, y gemidos vulgares e incesantes salían desde lo más profundo de su garganta, sus oídos puntiagudos temblaron ligeramente no queriendo escuchar tan vulgares sonidos que salían de ella, pero el golpeteo de su trasero con la cintura de la persona que la embestía era incesante, Riveria se reprochaba mentalmente una y otra vez el cómo termino en esa situación, ella, un alto elfo, entregándole su primera vez a un humano quien no tenía ni una hora de conocer, en un callejón detrás de la anfitriona de la fertilidad.
~aaaahh~
No tuvo tiempo de seguir buscando respuesta cuando un fuerte orgasmo sacudió su cuerpo, su amante, empujando y metiendo parte de su miembro en su vagina se detuvo dejando que su semen inundara su vientre, se sentía tan delicioso, la mente de la elfo divagaba pensando en cómo pudo pasar tanto tiempo sin probar el sexo.
Las manos de su amante viajaron de su cintura hacia su pecho, metiéndose por debajo de sus ropas tomándose el tiempo para acariciar la suave piel de su vientre termino por llegar a sus pechos los masajeo con delicadeza y suavidad, su cuerpo empezaba a recaer sobre su espalda, la acción provoco que su pene se moviera dentro de su vagina lo que le saco un par de gemidos, gemidos los cuales se intensificaron al sentir como la punta de su oreja izquierda era lamida y masticada por su amante.
-y pensar que una princesa elfo terminaría así, desflorada y penetrada en un callejón por un extraño al que acabas de conocer-
Le susurro en su oído para después continuar mordiéndolo y lamiéndolo, Riveria se sentía avergonzada, metió su cara entre sus hombros y sus ojos no se despejaron del piso, quería refutar, intentar defender un poco su orgullo como princesa elfo, pero su cuerpo se sentía tan bien y su mente estaba tan nublada que ni le importada en ese momento.
-oye vamos mírame-
Le pidió el, pero ella no quería, estaba muy avergonzada como para mirarlo a la cara.
-oye sé que quizás no es una cama cubierta con pétalos de rosa en el penthouse más alto de Babel, pero no deberías preocuparte por eso, eres una venturero ten en mente de que podrías morir mañana y al menos pudiste tener sexo antes de eso-
Su intento de animarla no funciono, haciendo una mueca, el hombre se separó de ella sacando su miembro, Riveria intento ahogar el gemido en un intento de conservar un poco de su dignidad, escucho como el hombre que le había quitado la virginidad acomodaba sus ropas, ella, quitando sus manos de la pared empezó a hacer lo mismo sin voltearse.
-oye…-
Lo llamo el, pero ella aun no quiera hablarle, terminada de arreglarse empezó a caminar hacia la salida del callejón, no podía echarle a él toda la culpa, ella accedió a tener relaciones después de todo, el que allá perdido la virginidad en un lugar como ese, oscuro, frio, sucio y mal oliente, donde el agua podría y el charco ensuciaban sus zapatos, y eso era algo que iba a pesarle el resto de su vida.
-espera-
El la tomo el brazo, en respuesta volteo a mirarle con unos ojos que prometían muerte, puede que ella solo sea un mago, pero seguía siendo una aventurera de nivel 6, y el, se veía tan delicado y frágil, con su pelo blanco y ojos rojos, un rostro de niño y una piel que hacía que la suya pareciera vieja y arrugada, era solo un niño, le había dado su primera vez a un niño en un callejón, y lo peor de todo es que lo disfruto.
-sabes no debes de pensar mucho en eso, sé que…-
-no….no sabes nada, ahora por favor sueltamente, ya terminamos asique por favor te pido que me dejes ir-
Por alguna razón esa sonrisa comprensiva que le dio hizo desaparecer toda ira y rabia que tenía, no con él, sino consigo misma por parecer una cualquiera que tendría sexo por primera vez en un lugar como ese, una sonrisa tal cual era su apariencia, infantil, pero dulce.
-yo….si hubiera sabido que era virgen, te habría llevado a un mejor lugar-
Le respondió el mientras se rascaba la cabeza en una forma que Riveria solo pudo definir como adorable.
-como no ibas a saberlo-
Le susurro ella con un tono molesto que nada tenía que ver con su cara avergonzada.
-pues nunca me lo dijiste, simplemente te abalanzaste sobre mí y por la forma en que lo hiciste pensé que sabias de esto-
La vergüenza en la cara de la elfo se hizo más visible, ya no tanto por el hecho de que estuvieran hablando sobre sexo, sino porque ¡un niño! Mucho más joven que ella hablaba del tema como si supiera mucho más que ella.
-y por lo visto resulta ser que no-
Rio levemente mientras se cubría la boca con su mano para mayor vergüenza de la elfo quien, no queriendo seguir siendo humillada se dio la vuelta casi a punto de correr, pero el niño la detuvo nuevamente.
-espera un minuto aún no he terminado-
Ella tiro de su mano con fuerza librándose de su agarre.
-¡pues yo si! Ahora si me disculpas me quiero ir-
-solo quería decirte que bien puedes irte cómo quieres, puedes intentar olvidar esta noche haciendo como que nada paso o culpar al alcohol, quizás tal vez informar a tus compañeros de familia, estoy seguro de que más de uno, tanto hombres como mujeres me querrán muerto, en especial los elfos, o….-
Riveria, quien no había detenido su caminar, lo hizo para escuchar lo que vendría después de ese "o"
Escucho los pasos de él acercándose calmadamente hacia ella, pasando a su lado sin detenerse se paró a casi un metro delante de ella, el chico se inclinó levemente y extendiéndole su mano derecha la miro con una sonrisa que causo que la elfo se sonrojara.
-podrías acompañarme y permitirme que te recompense por esta…..no tan agradable experiencia-
Sus ojos color jade miraron fijamente esos hermosos ojos rubíes, eran tan hermosos pensó ella, y no solo sus ojos, él era completamente hermoso, adorable sin dudas pero muy hermoso, Riveria sintió un ligero sentimiento de inferioridad pues el muchacho, por su forma de comportarse, trasmitía un aura y un aire de realiza y clase noble de la más alta, mucho mayor que la de ella misma, pese a no ser ese el caso, y antes de siquiera darse cuenta su mano ya estaba tomando la de él quien sonriso ampliamente al momento que apretó suavemente su mano.
-bien, entonces por favor sígueme, elfo-chan-
Y dándose la vuelta el chico empezó a correr jalando a la elfo quien fue obligada a seguirlo, Riveria parpadeo un par de vez mientras miraba al chico de cabellos blanco sonreírle tiernamente por encima del hombro, misma sonrisa que le dio en el primer segundo que lo vio.
Su familia había llegado a la anfitriona de la fertilidad, hace dos días que había regresado de una expedición y querían celebrar, y no había mejor lugar para hacerlo que ese, entre comida, bebidas, gritos y risas se había desarrollado un agradable ambiente entre ellos, Riveria ya estaba acostumbrada al caos y desorden que su familia armaba cada vez que bebían, pero esta vez no iba a reprocharles nada, al fin y al cabo, estaban celebrando.
Sin embargo, como si un imán la hubiese atraído giro sus ojos hasta toparse con un chico de cabellera blanca, estaba sentado en la barra dándole la espalda a ella y su familia, y el mismo estaba extrañamente rodeado por un montón de chicas de diversas especies, diviso incluso a algunas de su propia familia, las féminas le hablaban y se le insinuaban de una forma descarada en un intento de llamar su atención, a lo que el chico les sonreía amablemente mientras les decía cosas que ella no podía escuchar pero que causaba que todas soltaran ligeros gritos.
Riveria parpadeo un par de vez y aparto la vista de semejante escena, pero sus ojos no paraban de viajar al puesto donde el peliblanco continuaba sentado, un par de tragos después y una Loki fuera de combate por beber tanto alcohol, llego la hora de que su familia abandonase el Pub, y ella, como era de costumbre espero a que todos abandonasen el bar para poder pagar la cuenta.
-Mia-san-
Le llamo Riveria acercándose a la barra, la mujer enano camino hasta pararse frente a la elfo quien le dejo una generosa bolsa de varis a la mujer.
-la cuenta de hoy-
-generosos como siempre Riveria-san-
Le respondió el enano sintiendo el peso de la bolsa de varis que ahora cargaba en su mano.
-Mia-san ¿puedo repetir la orden?-
Una tercera voz les interrumpió, Riveria dejo que sus ojos se desplazaran automáticamente al lugar donde no había parado de mirar en toda la noche, hay seguía el, aunque ya no tan rodeado de mujeres quienes tenían claras intenciones.
-(wuoh)-
Fueron las cómicas palabras que el cerebro de la elfo pudo pensar, ahora entendía porque había tantas mujeres encima de él, el niño era hermoso, no había otra palabra con que describirlo, se veía muy joven, probablemente Aiz, Tione, Tiona e incluso Lefiya eran mayores que él, ¡además parecía un lindo conejo! Riveria se sonrojo ante ese pensamiento, él volteo en su dirección, quizás por al sentir su mirada encima de él, sus ojos jade parecían opacos y apagados en comparación del hermoso y brillante rojo rubí que tintaba los ojos del niño, él le sonrió tiernamente causando que su sonrojo y su pulso cardiaco se dispararan de golpe.
-enseguida voy niño-
-Mia-san…-
Le llamo Riveria antes de que Mia fuera a preparar el pedido del niño.
-quisiera pedir una copa de vino-
La enana levanto una ceja ante el pedido de la elfo quien noto la mirada de la mujer.
-ahora que no tengo una diosa a la que cuidar me gustaría beber a gusto-
Se excusó ella tomando asiendo en la barra, a 2 asientos del niño peliblanco; por otro lado, Mia levanto los hombros y se encamino a la cónica por ambas órdenes.
Riveria mentalmente se estaba preguntando él porque estaba haciendo eso, se sentía atraída a hablar con el joven peliblanco quien degustaba un plato con el especial de mama Mia, pero claro no podía simplemente ir a sentarse a su lado y entablar una conversación, no era así de fácil….
-hola guapo-
La alto elfo miro con incredulidad el cómo el mundo le había callado la boca, pues una humana se había acercado y sentado al lado del peliblanco en cuestión.
-ya volví perdona la demora-
Él sonrió nerviosamente en respuesta.
-¿Lore?-
Llamo Riveria al reconocer a la persona quien se había sentado al lado de su objetivo, la nombrada volteo con terror al reconocer la voz de la persona quien la llamo, volteo de una forma que casi parecía que su cuello estaba por romperse y sus ojos se llenaron de nervios al ver a la peli verde elfo.
-pensé que les había dicho que todos debían volver a la mansión-
Le dijo la elfo a lo que la humana se lanzó a abrazar el brazo del peliblanco.
-Lore-san ¿la conoces?-
-no la mires Bell-kun, ella es la mamá de la familia Loki, es una vieja de unos mil años-
Le susurro la nombrada Lore, pero claro Riveria al ser una aventurera de nivel 6 y un elfo escucho claramente las palabras de la chica humana, y no le gusto para nada menos aun a quien se lo dijo.
-Lore, vuelve ahora a la mansión-
-lo siento, pero hoy no eres mi jefe puedo hacer lo que quiera-
Las cejas de Riveria temblaron ante la actitud engreída y rebelde de la humana.
-joo entiendo, Loki se alegrará al escuchar eso-
Ahora eran las cejas de ella las que temblaban, volteo bruscamente a ver a la elfo cuya cara gritaba "márchate ahora", rechino los dientes en disgusto y después de darle una afectuosa despedida al peliblanco que casi incluye un beso en los labios se marchó iracunda.
-me disculpo por eso-
Le dijo Riveria al peliblanco quien negó ante sus palabras.
-no se preocupe por eso, de echo le estoy agradecido, casi ni he podido probar mi comida desde que llegue-
-¿pero no acabas de ordenar otro plato?-
-sí, porque el primero se lo empezaron a tirar encima Lore-san y otra chica más, no pude ni probarlo-
Le explico mientras se rascaba la nuca.
-me disculpo por eso, permíteme invitarte el plato en compensación-
-no se preocupe por eso…-
-Riveria, Riveria Ljos Lf-
-un gusto conocerla Ljos-san, mi nombre es Bell Cranel-
Se presentó el aludido poniendo su mano derecha en su pecho mientras se inclinaba ligeramente, Riveria observo con ojo crítico al peliblanco aprovechando que no tenía sus ojos en ella, su postura estaba perfectamente recta, y a pesar de que solo hizo un leve movimiento para inclinarse lo hizo con tanta gracia y elegancia que Riveria sintió las ganas de aplaudir tan perfectos gestos y modales dignos de alguien de la realeza.
…..
¿realeza? No será que él es…..
Se empezó a preguntar mentalmente, pero al detallarlo más, esa vestimenta simple y algo gastada, no era algo que alguien noble usaría, además de que ninguno noble pisaría la anfitriona de la fertilidad ni siquiera creía que alguno de ellos tuviera el conocimiento de este lugar, el chico parecía más un granjero que otra cosa.
-insisto no me sentiré gusto si no le compenso el mal rato que un miembro de mi familia le hizo pasar-
-en ese caso compense ese mal rato con un buen rato, siéntese conmigo, soy nuevo en Orario y un amigo o conocido no me vendría mal-
Pidió el peliblanco a lo que Riveria acepto viéndolo como una oportunidad perfecta, y tras conversaciones y charlas el elfo y el humano fueron conociéndose un poco más tras cada intercambio de palabras, ambos compartían una copa de vino y después de varias botellas Riveria había tomado el valor y se lanzó al peliblanco buscando sus labios con algo de desespero, Bell se sorprendió ante la acción pero correspondió el beso, ambos estaba en un extremo de la barra, bastante apartados de los ojos curiosos, Riveria contrario a lo que pensó su tacto era tan…..agradable, cálido y reconfortante.
La húmeda lengua de la elfo danzaba y bailaba en conjunto con la del peliblanco quien la guiaba en el beso, la mano de Riveria, temblorosa, empezó a acercarse lentamente acariciando la pierna de Bell quien no la detuvo, en cambio se sentó al borde de la silla acercándose más a la elfo, que sin detenerse continuo subiendo por la pierna de Bell hasta que dio con su miembro quien semi duro aprisionado en sus pantalones.
-(oh por los dioses)-
Pensó la elfo a sentir el grosor del miembro del peliblanco con sus dedos, el beso fue roto y la lengua de la elfo quedo afuera de su boca y de la punta colgaba una delgada pero visible hilo de saliva, vio al peliblanco sonreírle de una forma algo apenada, y tras buscar algo en sus bolsillos dejo unos varis en la barra, el pago por lo que ellos habían consumido. Poniéndose de pie le tomo la mano de la elfo y comenzó a guiarla a la salida de forma calmada e intentando no llamar mucho la atención, Riveria no lo detuvo, en cambio se dejó guiar hacia un callejón por el peliblanco, ella era un aventurero de nivel 6, asique poco podía temer de algún ataque o algo parecido.
Estaban en un callejón a un lateral de la anfitriona de la fertilidad, Bell le estaba dando la espalda a Rivera, pero ella no necesitaba tenerlo de frente para saber lo que estaba haciendo con sus manos, se estaba desabrochando su cinturón, Riveria en respuesta, nerviosa y algo asustada comenzó a aflojar los botones y correas de sus ropas.
-(¿porque hago esto?)-
Se preguntó mentalmente quitando el botón superior de su camisa, ¿eso era algo que ella aria? Sus movimientos cada vez eran más lentos, señal de que estaba reflexionando sus acciones, pero un beso de Bell hizo que se perdiera nuevamente, el peliblanco la había aprisionado contra la pared, Riveria abrió levemente uno de sus ojos para ver su entrepierna, aún tenía sus pantalones, pero su cinturón estaba suelto.
Ella era más alta que él, por lo que tuvo que inclinarse levemente para poder besarlo más cómodamente, sintió las manos del peliblanco recorrer su cuerpo suavemente, y como, de forma calmada, empezaba a colar sus manos entre sus ropas, Riveria lo abrazo del cuello profundizando el beso, ella intentaba estar a la par con él, pero la estaba guiando completamente, no podía hacer más que guiar su lengua por donde el peliblanco le indicaba.
Sintió el calor de las manos del peliblanco en su vientre, y en ese momento el rompió el beso y empezó a besar y lamer su cuello, Riveria se enderezo y subió la cabeza dándole libre camino al peliblanco, su oídos se movieron al captar una seria de "clips", el sonido de sus botones siendo abiertos por el peliblanco, su capa verde callo, pero una camisa blanca de manga larga igualmente de botones aun yacía debajo de su chaqueta, camisa que la estaba entreabierta por la parte del estómago por donde el peliblanco metió sus mano.
Y de igual forma quito todos los botones ahora si dejando a la vista la piel de la elfo, Bell no perdió tiempo y levantando el bracear color beige que cubrían los pesos copa C, Riveria por primera vez en mucho tiempo se avergonzó de sus modesto pechos, sabía que a los hombres les gustaba las mujeres de pechos grandes, temió no ser suficiente para el peliblanco, pero este solo empezó a lamer con su boca y a masajear con su mano.
-ooh..ooohh~
Gimió la elfo, Riveria miro el cielo mientras Bell masajeaba su chupaba sus pezones, un fuerte sonrojo marcaba su cara y una línea de saliva bajaba por la comisura de su labio, abrazo fuertemente al peliblanco por su cabeza acercándolo mas a sus pechos, y, como todo un maestro, Bell usaba su mano libre para desabrochar sus pantalones y bajar su ropa interior.
Los ojos de Riveria se abrieron como nunca al sentir como el miembro de Bell se rosaba entre sus muslos; Riveria no tenía experiencia alguna en lo que a sexo se refería, pero si sabía mucho sobre anatomía, tanto femenina como masculina, y eso definitivamente no podía ser lo que pensaba que era.
Por la sorpresa aflojo su agarre de la cabeza del peliblanco quien se separó de ella al tener suficiente de sus pechos, la miro a la cara y Riveria pudo ver su sonrisa alegre e infantil, contrario a ella quien tenía una mirada de nervios e incredulidad, de forma lenta bajo a su entrepierna y sus ojos temblaron, 13 pulgadas de pene, o 32 centímetros era la longitud del miembro del peliblanco.
-no te preocupes, seré amable-
Bell la tomo de su cintura y empezó a darle la vuelta, Riveria agradeció quedar mirando a la pared para que Bell no pudiera ver su cara de miedo al pensar que eso iba a entrar por su virgen vagina, sintió el rose de su piel contra su miembro mientras subía por sus muslos, Bell estaba levantando su falda y haciendo a un lado su ropa interior, apunto su pene a la vagina de Riveria la penetro con algo de fuerza. Riveria sintió su himen romperse, y una lagrima salió por la comisura de sus ojos, pero no por el dolor, había soportado peores cosas en la mazmorra, no, lloraba porque su virginidad que celosamente había sido cuidada había sido tomada por un extraño con quien solo había hablado unos minutos, y en un frio y sucio callejón, y lo peor de todo, es que lo estaba disfrutando.
Los gemidos empezaron a salir de su boca de forma involuntaria, tuvo que apoyar sus manos contra la pared para evitar perder el equilibrio, y su cuerpo empezó a ser inundado por el placer, contrario a ella, Bell estaba tomando de las caderas a Riveria empezó a subir más su falda para después empezar a masajear su generoso y redondo trasero, pero, todos sus movimientos se detuvieron, e incredulidad adorno su cara cuando empezó a ver como sangre empezaba a pintar su miembro.
-(era…..virgen)-
Fue el vago, pero acertado pensamiento de él, sus ojos viajaron por su espalda, sus hermosos cabellos estaban dispersos por ella, sus manos estaban apoyadas en la pared y su cabeza metida entre sus hombros, un reflejo en el piso llamo su atención, pequeñas lágrimas caían en el piso, los ojos de Bell se agacharon el sabia lo orgullosos que eran los elfos, y ella era un princesa, la abrazo fuertemente y pego su cara en su espalda, ya nada podía hacer, lo había arruinado, su primera vez, su cuerpo empezó a moverse nuevamente no iba a revertir nada por más que quisiera, ella ya le había dado su consentimiento cuando no lo detuvo, por lo que lo único que podía hacer era intentar de que ella se sintiera lo mejor posible para que su lamento no fuera tan grande, pero aun así unas lágrimas no pudieron ser contenidas y salieron rodando de sus rubíes ojos.
-ven Riveria-chan-
Y ahora estamos nuevamente en el presente, Bell había llevado y arrastrado a Riveria a varios lugares de Orario, pasando por helado en la plaza del amor, una pequeña feria con juegos, una pastelería abierta las 24 hora, y…..y nada más, el peliblanco miraba de izquierda a derecha con algo de desesperación algún lugar donde llevar a la elfo, era muy tarde, cerca de la media noche, pocos lugares (buenos) estaban abiertos a esta hora. El peliblanco se sentía terriblemente mal, nunca espero decir eso por haber tenido sexo con una hermosa elfo, quizás la más hermosa de todas, su abuelo seguramente lo estaría golpeando a muerte si pudiera saber lo que estaba pensando, pero después de felicitarlo claro.
Pero Bell no podía evitarlo, le había quitado algo muy preciado a una hermosa mujer en el peor lugar que podía escoger, sus ansias por estar con una mejer con hermosa lo llevaron hacer algo que el pocas veces haría, metió la pata y quería al menos compensarlo, asiendo de ese día un recuerdo no tan desagradable, su billetera estaba temblando y pidiendo por piedad, sus ahorros ahora eran inexistentes, pero eso que importaba siempre podía ir a la mazmorra y conseguir más, solo quería hacer que esa hermosa mujer intentara pasarla bien y olvidar lo ocurrido, suspiro en sus adentros, su diosa se enojaría con el cuándo se entere de que gasto todos sus ahorros, pero era algo que estaba dispuesto a enfrentar por sacarle al menos una sonrisa a la elfo a sus espalda.
La mencionada elfo miro lo estuvo mirando todo el tiempo desde atrás, el cómo en cada momento estuvo mirando de derecha a izquierda, sus ojos podían ver claramente lo ansioso y nervioso que el peliblanco, ella se extrañó, ¿acaso se sentía mal por ella? o ¿era lastima?
-mira Riveria-chan un puesto de crepas-
Señalo con entusiasmo Bell mientras aceleraba el paso al mencionado puesto.
-espérame aquí-
Le dijo Bell dejándola en una fuente, la Bell corrió al puesto a lo que Riveria suspiro sentándose en la fuente, sus ojos jade se fijaron nuevamente en el chico, no sabía porque aun lo seguía, más aún porque seguía intentado animarla, que raro humano pensó…aunque era tierno, lo vio estremecerse al ver la pizarra de los precios de las crepas, tomo el pequeño saco de varis en su cintura, según le había dicho el apenas era un aventurero novato, con menos de una semana yendo al calabozo, y era el único hijo de su diosa, por lo que el dinero que cargaba encima debía ser lo único con que su familia cuenta ¿tanta lastima le daba?
-ten Riveria-chan-
La elfo miro la crepa sin ánimos, tenía fresas, chispas y mucho chocolate encima, miro la de él por un segundo, solo tenía helado, era la crepa más simple que vendían, de seguro ya no le quedaba dinero, ella suspiro y poniéndose en pie se encamino en dirección contraria de Bell dejándole la crepa en mano.
-oye Riveria-chan ¿A dónde vas?-
-lo siento, pero ya no deseo seguir recibiendo tu lastima-
-no…no es lastima-
-a no ¿entonces que es?-
Se volteo mirándolo despectivamente, Bell se estremeció al recibir tal mirada, pero de igual forma le sonrió, pero ya no era una sonrisa alegre y brillante,
-yo…también sé que se siente que te quiten tu virginidad de esa forma tan….desagradable-
Riveria levanto una ceja ante las palabras poco sutiles del peliblanco, pero sus instintos maternos gritaron cuando vio esa sonrisa triste y esos ojos lloroso.
-¿Qué paso?-
-nada especial, solo una chica, MUY mayor que yo por cierto, que le guste por mi apariencia, yo era un total inexperto en el tema, ella hizo todo el trabajo y cuando termino se fue sin más-
Mordió la crepa.
-puede que sea algo tonto, pero yo siempre quise que mi primera vez fuera especial, con alguien que me gustara y que cuando terminásemos nos abrazáramos y nos dijéramos "te amo"-
-pero de seguro no fue en un callejón-
-fue detrás de un establo de hecho, con caballos y vacas mirándonos-
Riveria rio levemente ante el dato.
-la primera vez es algo que se recuerda para toda la vida Riveria-chan, y lamento mucho que yo allá sido tu primera vez-
-bueno al menos lo sientes-
Ella suspiro, ahora estaba mucho más calmada, extendió su mano hacia Bell quien entendió el mensaje y le paso la crepa, ambos caminaron devuelta a la fuente comiendo sus crepas en silencio.
-no fuiste una mala primera vez, pero….-
-pudo haber sido mejor ¿cierto?-
-no era eso lo que iba a decir…..pero si-
-no te preocupes, de seguro tu segunda vez será mucho mejor ahora que por lo menos sabes lo que es un pene Riveria-chan-
La elfo se sonrojo ante el comentario.
-aunque de seguro ya sabias lo que era-
-que grosero, por supuesto que sabía lo que era un pene-
-por supuesto que sí, después de todo los elfos son unos pervertidos reprimidos-
-¡no lo somos!-
Riveria puso su mano en su boca, agradecía que no hubiera casi nadie alrededor quien allá escuchado su leve grito.
-jajaj por supuesto que lo son, de seguro has tenido un montón de fantasías y sueños húmedos-
-que grosero eres insinuando cosas-
-no estoy insinuando nada, solo estoy diciendo que pareces del tipo que le gusta que la llamen "oka-san" mientras se lo hacen-
La cara de Rivera se posó tan roja como el cabello de su diosa.
-e..esto es indignante-
-okaa-san~
Le ronroneo Bell en su oído, de forma lenta y muy prolongada, Riveria sintió como su oreja se derretía por el aliento del peliblanco quien tuvo el atrevimiento de morder nuevamente en la punta de su oreja, Riveria se apartó rápidamente tapando su oreja con una cara de vergüenza total al imaginar que alguien los hubiera visto, o peor aún escuchado.
-¿Qué pasa? okaa-san~
Esas simples palabras y la mirada provocadora de Bell hicieron que los deseos de Riveria nuevamente salieran a flote.
-(que clase de habilidad tiene este niño)-
Intento justificar sus ansias y fetiches perversos con una inexistente habilidad del peliblanco quien empezaba a acercarse peligrosamente a ella, Riveria se echó para atrás hasta quedar recostada en la fuente, Bell en cambio se posó encima de ella con sus manos a los lados de la elfo quien lo miraba con ojos temblorosos.
-¿te sientes bien? Okaa-san~ estas muy roja-
Pegando sus frente sus labios quedaron peligrosamente cerca
-nee Okaa-san~
-ha….hai-
-eres un pervertida-
Se burló Bell con una ligera sonrisa.
-mira que exponer así en público-
-¡eh!-
Esas palabras hicieron que la peliverde volviera a la realidad, y apartando a Bell con sus manos se sentó nuevamente en la fuente, estaba…..¿molesta? sus respiración esa muy pesada, y su cara estaba más roja que antes, su interior ardía al igual que sus partes íntimas…..¿era eso estar excitada? Miro al peliblanco de reojo e ideas desfilaron por su mente.
-Be…Bell-
-¿hai?-
Riveria volteo apenada, sus labios temblaban al igual que sus ojos.
-po…podrías seguirme-
-claro….okaaa-san~
Riveria casi dio un salto e indicándole que lo siguiera camino perdiéndose en las calles de Orario.
-tu…..arruinaste mi primera vez….-
Le reprocho ella, el escenario había cambiado, ya no estaba en las calles, no, ahora era una habitación de hotel donde se encontraban estos dos personajes…no, estos dos amantes. Riveria estaba de pie frente a la cama con Bell mirándola desde su espalda, la elfo lo miro por encima de su hombro y cuando tubo suficiente valor se volteo para encararlo con una mirada apenada.
-asique….esfuérzate para que la primera sea mejor-
Bell sonrió ligeramente, y dando un ligero asentimiento empezó a acercarse a la elfo.
-e..espera-
Le detuvo.
-po…podrías darme unos minutos-
-estas muy tensa oka-san, ven deja que te ayude con tu abrigo-
Ignorando su pedido Bell siguió avanzando a ella, pero su sonrisa dulce y sus palabras causaron que el corazón de Riveria diera un vuelco, el peliblanco camino hasta posicionarse detrás de ella, y con sumo cuidado le quito tan molesta chaqueta verde que cubría casi todo su cuerpo dejándola en una de las pocas sillas que había en la habitación bajo la mirada de la elfo.
-te ves muy cansada ven….-
Bell sentó en la cama y la llamo.
-déjame darte un masaje…oka-san~
Riveria puso su mano en su corazón, y dando cortos paso camino hasta sentarse en la orilla de la cama, donde Bell empezó a masajear delicadamente sus hombros.
-trabajas mucho…oka-san~
Dijo extremadamente cerca el peliblanco, y sin dejar de masajearla roso la punta de su nariz con su cuello subiendo hasta parar detrás de su oreja.
-deberías descasar más-
Una descarga eléctrica recorrió toda la espalda de la elfo por el "ronroneo" de Bell en su oído, poco a poco empezó a dejarse caer para atrás recargándose más en el peliblanco quien se sentó de piernas abiertas detrás de Riveria dejando de la elfo se recostara en su pecho.
-así está mejor oka-san~ relájate y deja que te consienta, pero para eso necesitamos quitarte esto también-
Uno a uno Bell empezó a quitar todos los botones de la camisa manga larga de Riveria, ella estaba recargada en el hombro de Bell, mirándolo con asombro, el dominio que tenía sobre las palabras, como se metía en su personaje, como acariciaba su cuerpo incluso mientras le quitaba la ropa, era sorprendente la forma en la que la tenía tan sumisa, dominada y ansiosa por mas, le encantaba.
-oooh~tus pechos crecieron Oka-san~ o quizás es solo mi imaginación, deja me ver-
-aaahj-
Gimió levemente cuando sus pecho fueron tomados por el peliblanco, quien amasaba y giraba sus senos, apretando y estimulando sus pezones con sus dedos pulgar y anular, Bell alzo el brazo izquierdo de Riveria pasando su cabeza por debajo de este, y estando más cerca de sus pecho empezó a lamerlos y chuparlos.
-aaahh oaahh-
Riveria gemía suavemente por las caricias de Bell, quien empezó a quitarse de la espalda de la elfo pasando al frente, Riveria, sin nada con que apoyarse termino acostada en la cama con el peliblanco encima de sus pechos, que empezó a bajar muy lentamente por su vientre besando cada centímetro por el que bajaba, sus manos mientras tanto estaban ocupadas liberando sus caderas de la falta dejando ver su mojada ropa interior.
Sin esperar ni un segundo retiro ambas prendas dejando a la vista la intimidad de la elfo la cual tenía algo de bello verde, Bell se apartó un poco apreciando completamente la desnuda figura de la elfo, quien se sintió avergonzada al estar desnuda frente el, tapo con su manos sus partes por instinto.
-noo~ oka-san, no te cubras, eres muy hermosa-
Reprocho el con una voz un tanto infantil, quito y aparto sus manos con delicadez dejando al descubierto nuevamente sus intimidades.
-muy hermosa-
Se sonrojo fuertemente ante el alago.
-por cierto, oka-san~ estas mojada hay, deja que te limpie-
Pero antes de que Riveria pudiera entender a lo que se refería Bell pego su lengua a su vagina, lamiendo e introduciéndola lo más que podía entre sus paredes, ella se arqueo en respuesta dejando que un fuerte gemido resonara en toda la habitación.
-(o por los dioses)-
Pensó ella al sentir la hábil lengua de Bell en su intimidad, automáticamente sus manos fueron a la blanca cabellera del niño y empezaron a empujarla más en su intimidad, y tras unos segundos su interior hormigueo y de repente…..
-aaaaahH!-
Todos sus músculos se tensaron producto de un orgasmo que libero grandes fluidos en la cara de Bell, los ojos de Riveria estaba entre cerrados, sus manos cayeron rendidas a sus costados, se permitió un segundo el disfrutar tan placentera sensación, su respiración era pensada, sus pechos subían y bajaban de forma hipnótica al ritmo de su respiración, bajando la mirada pudo ver como el peliblanco apartaba su rostro de su intimidad, gotas de sus fluidos se deslizaban por su cara, Bell le sonrió mientras paso su lengua por su mejilla.
-gracias por la comida oka-san~
Bell se apartó de la cama, y ante los ojos de ella empezó a quitarse sus prendas, Riveria abrió sus ojos para ver con mayor atención en cuerpo de Bell, el rostro de Bell parecía el de una muñeca que si lo mirabas desde cierto ángulo podrías confundirlo con una chica, pero su cuerpo bien entrenado y trabajado no tenía nada de femenino….al menos no tanto como su cara, tenía músculos muy visibles y marcados, y a pesar de que en su propia familia hay hombres con montañas de músculos, véase a Gared por ejemplo, Bell no tenía nada que envidiarle a nadie, la distribución de su cuerpo era perfecta.
-(¿enserio él es un mortal?)-
Se preguntó mentalmente ante la perfecta figura y rostro que este poseía, Bell sentido la mirada de Riveria y volteo en su dirección y le sonrió con ternura, su miembro estaba completamente erecto y listo para la batalla, se acercó con lentitud hacia ella quien abrió sus piernas lo suficiente para que él se pudiera acomodar entre ella.
-¿estas lista?-
Bell ya estaba encima de ella y con su pene en sus manos apuntando a su entrada.
-ha…hai-
Asintió Riveria, Bell le planto y beso en los labios para seguidamente penetrarla, un gemido ahogado por parte de ambos se escuchó en la habitación, Bell siguió empujando hasta que poco más de la mitad de su pene estuvo en el interior de Riveria, era su segunda vez, no quiera presionarla, lentamente empezó a moverse para que ella se adaptara, y poco a poco la velocidad empezó a ir en aumento.
-aaaahh aaaahhh ahhhhh-
Los gemidos, golpes húmedos y el olor a sexo empezaban a hacer acto de presencia, Bell tenia fuertemente agarrada a Riveria de las caderas miembros le embestía una y otra y otra y otra vez, los pechos de la elfo se movían de arriba abajo sin retención alguna.
-Be…Beeelll-
Gimió ella, Bell se dejó caer sobre ella e inclinándose a su oído empezó a decirle.
-que apretada estas oka-san-
Una de sus manos viajaron a uno de sus pechos.
-me estas apretando mucho oka-san~ a mí, a tu "hijo"-
La mente de Riveria era un caos, e internamente sintió como con cada palabra del peliblanco su vagina hormigueaba aún más.
-¿gusta tener sexo con migo oka-san~?-
-ha…haii-
Articulo como pudo esas palabras, de su vagina empezaron a salir más fluidos "lubricando" el miembro del peliblanco.
-lo sabía, eres una pervertida que le gusta tener sexo con su "hijo" Oka-san~
El placer era inmenso, la mente de Riveria estaba nublada, una y otra vez se corrió en el miembro del peliblanco quien aún no había dejado salir su semilla.
Bell se apartó de la oreja de Riveria, y tomándola nuevamente de las caderas le dio la vuelta con cuidado de no sacar su miembro, tomo una de las almohadas que estaban en la cama y la puso debajo de la cintura de Riveria levantando sus caderas, con su labor echa continúo embistiendo a la elfo.
Riveria estaba completamente sumisa, no podía hacer nada y aunque quisiera…no de echo no quería hacer nada, dejarse dominar por el peliblanco era muy placentero y quiera que lo siguiera haciendo, sentido como Bell se dejó caer en su espalda acercando nuevamente sus labios a su oído.
-vamos oka-san~ necesito algo de ayuda-
Le dio una ligera palmada a su a trasero.
-¿podrías mover tus caderas un poco?-
Obedeciéndolo empezó a acerca y a alejar sus caderas en perfecta sincronía con él.
-que bonitos cabellos tienes oka-san~
Bell empezó a recoger los finos hilos de esmeralda de la elfo, y haciendo una cola de caballo improvisada empezó a jalarlos levantando la cabeza de Riveria a quien no le importo en lo más mínimo que su cabello fuera jalado de esa manera.
-aaaahh sientes eso oka-san~ como mi pene palpita, estoy por venirme-
En respuesta Riveria aumento el movimiento.
-¿puedo terminar adentro?-
-hai hai hai-
Bell no necesito más, sintió como poco a poco el líquido empezaba a filtrarse por la cabeza de su miembro, y soltando el cabello de Riveria la tomo una vez más por sus caderas y metió su miembro, hasta ahora solo metido hasta la mitad, completamente en la vagina de Riveria al momento que soltó una generosa descarga de semen.
-Aaaaaaahh-
-aaaaaaahhH!-
Ambos gimieron en sincronía, Riveria arqueo su espalda y abriendo completamente su boca dejo salir el sonoro gemido, segundo después se dejó caer en la cama con una respiración pesada. En cambio, Bell permaneció inmóvil hasta que sintió que la última gota de semen salió de su pene, una vez así se permitió relajar su cuerpo dejándose caer sobre la elfo.
Riveria ladeo la cabeza para verlo, quería besarlo, poder sentir su lengua en su boca y viceversa, y no hizo más que una mirada para que Bell comprendiera y le cumpliera su deseo.
-Bell….kun-
Dijo lo último en un susurro.
-hai-
-podemos…..¿hacerlo una vez más?-
-las veces que quieras-
Bell no tuvo que haber dicho eso, pues había olvidado que Riveria era una aventurera de nivel 6, y como tal, tenía una resistencia monstruosa, muchísimo más que él, Bell podía aguantar un par de horas sin problemas, pero él tenía sus límites, limite que había pasado hace ya bastante. Ahora era el quien estaba debajo de Riveria, la elfo quien ahora subía y bajaba sobre su miembro, Riveria estaba muy distraída como para darse cuenta de que Bell ya no tenía fuerzas.
Pero aun así se mantuvo firme y despierto, permitiéndole a la elfo disfrutar de su pene, ahora su podría comparar con un consolador humano, apenas y podía mantenerse despierto.
-aaaaaahhh-
-Aaaaaaaaahhhhh!-
Y con cansancio dejo salir su última descarga de la noche, contrario a el Riveria se sentía increíble, quería más, deseaba más, quería seguir escuchando al peliblanco llamarla Oka-san~, quería seguir sintiendo esa cálida sensación que dejaba su semen en su interior, y quería que él la siguiera dominando.
-Beell~~
Ronroneo ella lista para otra ronda, se inclinó para besarlo, pero cuando lo miro el peliblanco yacía dormido debajo de ella, sin fuerzas para seguir.
-¿Bell?-
Le llamo ella, pero al no recibir respuesta entendió que estaba fuera de combate, ella también estaba algo cansada, pero aun podía seguir, no, quería seguir, pero sus ojos miraron con tristeza como el peliblanco dormía, y mentalmente se reprochó al no tomar encuentra principalmente la diferencia de nivel, se inclinó tomando las mejillas del peliblanco y depositando un beso tierno en sus labios.
-está bien por hoy-
Se acomodó encima de él metiendo su cabeza entre sus pechos abrazándolo con mucho amor.
-pero aun tienes mucho por lo que recompensarme-
En respuesta Bell la abrazo cálidamente y moviendo ligeramente la cabeza que acurruco aún más entre sus pechos.
OMAKE
Eran las 5 de la madrugada en Orario, y nuestra princesa elfo caminaba alegremente casi dando saltitos en dirección a la mansión de su familia que yacía a la vista.
-buenos días-
Les dio un caluroso saludo a los guardias que custodiaban la puerta y una hermosa sonrisa que acelero el corazón de los hombres.
-bu…buenos días…Riveria-sama-
Continuando su caminar se adentró a la mansión crepúsculo bajo la atenta mirada de los sonrojados hombres, ¿Riveria siempre había sido tan hermosa? Se preguntaron en sus adentros.
Ignorante de sus dos nuevos fanáticos Riveria se adentró por las puertas de la mansión y su persona rápidamente fue abordada por varias elfos quienes habían aguardado toda la noche el regreso de su líder.
-¡Riveria-sama!-
-ah, hola Alicia ¿Qué hacen despiertas tan temprano?-
-¿se….encuen….tra bien….Riveria-sama?-
Pregunto con…timidez la rubia elfo, mientras observaba la bella sonrisa de su líder que solo creció ante la pregunta.
-por supuesto mejor que nunca diría yo-
-po…porque tardo tanto-
Pregunto otra de las elfos presentes, Riveria puso una cara pensativa en respuesta.
-solo me estaba encargando de unas co….-
-oooh! Pero si mamá volvió-
Una voz muy aguda se unió al interrogatorio.
-bueno días Loki-
Saludo a su diosa quien bajaba las escaleras en dirección a ella.
-ooh y veo que estas de muy buen humor, ¿será que al fin te conseguiste un hombre?-
En lugar de gritarle o golpearle como hacía de costumbre Riveria solo se alzó de hombros con una pequeña sonrisa en su rostro.
-como sea, Finn me dijo que quería hablar contigo, que fueras a verlo tan pronto llegaras-
-iré enseguida-
Retomando sus alegres saltos, perdón, pasos se encamino a la oficina de su líder pasando a un lado de Loki quien se inclinó es una forma exagerada hacia ella al momento que paso a su lado.
-neee Riveriaa~ cuéntame que te pasa neeh~
Como un niño pequeño Loki corrió detrás del alto elfo intentando buscar explicaciones ante la tan relajada actitud de la siempre estricta mujer, por otro lado las elfos quienes habían aguardado la llegada de Riveria se miraron confundidas preguntándose si esa era la persona que esperaban.
Riveria toco la puerta de Finn y entro después de escuchar el "pase" al otro lado de la puerta.
-neeh~ Finn~ Gared~ algo le pasa a Riveria y no me quiere decir que es~
Loki entro corriendo detrás de ella llorando como un niño pequeño al ser ignorada por la elfo.
-¿querías verme, Finn?-
-uhg…deja de ignorarme Riveria-tan-
Como la diosa había dicho en la oficina se encontraba en enano y el pallum quienes al parecer estaban discutiendo algo sobre la última expedición, Finn se levantó de hombros decidiendo ignorar a la Loki llorosa.
-¿Dónde estabas Riveria?-
Ante la pregunta del pallum la elfo se levantó de hombros que una leve sonrisa en sus labios provocando que todos parpadearan los ojos ante la respuesta.
-bueno no tenemos que saber lo que haces en todo momento, mientras no afecte a la familia puedes hacer lo que quieras-
Fue la directa y quizás fría respuesta del pallum a lo que la elfo asintió.
-te mande a llamar porque necesito que hagas un listado con todos los objetos que se perdieron en la última expedición y hagas un presupuesto lo más reducido posible para reemplazar esos objetos, además de que quisiera que entrevistes a estos aspirantes que desean unirse a la familia y me hagas pasar a los más destacados-
Finn miro como Riveria ladeo ligeramente la cabeza.
-¿solo eso?-
-si…..solo eso-
-entiendo-
Suspiro profundamente.
-sabes tengo una maravillosa idea-
Sus manos se unieron a la altura de su pecho y una sonrisa demasiado dulce apareció en sus labios.
-¿Por qué Gared no se encarga del presupuesto y tú de las entrevistas?-
-¿y tú de que te encargaras?-
Pregunto el enano uniéndose a la conversación.
-yo me tomare el día libre, mmmm o quizás toda la semana-
-¡ja! Buena broma Riveria porque no em….-
Pero sin molestarse en esperar la respuesta del que se supone era su líder Riveria salió de la oficina dejándolos muy sorprendidos.
-¿ella acaba de ignorar una de mis órdenes?-
-…si-
-….eso acaba de hacer-
Los tres miraron muy confundidos lo que acabada de pasar, Finn estaba por hacerla mandar a llamar nuevamente pero el recuerdo de su hermosa sonrisa lo hizo reconsiderar la idea.
-¿entonces tú te encargas del presupuesto e inventario y yo de las entrevistas?-
Le dijo Finn a Gared.
-no hablaras enserio-
-claro que puedes ir a decirle a Riveria que lo haga-
-…-
-…-
-¿quieres que solo tome en cuenta solo los objetos perdidos o todo en general?-
Bueno señores a que no se esperaban algo como esto de mi parte, hace tiempo tenía pensado en hacer una serie de One Shots semi conectados con alto contenido lemon que incluye al conejo con las bestos waffes de la serie…..y bueno aquí esta.
Pero ¿a qué me refiero con semi conectado? Pues en pocas palabras One Shots de toda la vida, que puedes leer sin importar el orden, salvo que todos de alguna manera tendrán una mención del cap anterior o tendrá una referencia de ellos, como una forma de decir que cada One Shots es un evento que en verdad paso pero que no tendrá mayor relevancia en el futuro, o esa es mi definición de One Shots semi conectados.
En resumidas cuentas, en el siguiente OS entenderán a lo que me refiero, en un principio tenía pensado en seguir una secuencia, la primera iba a ser Hestia, Luego Eina, Aiz, Syr, y después Riveria, Hefestos, Lili, y etc etc etc.
Pero me dije "al carajo con el orden quiero escribir el de Riveria" y aquí está, me decidí en no seguir una orden en específico y escribir un cap con la waffle que quiera, ósea que si el segundo cap quiero hacer otro Lemon con Riveria lo voy a hacer.
Ahora ¿el porqué de esta serie? Pues para relajarme un poco y desconectarme de todo, y no sobrecargarme con fics como voluntad Humana (de hecho, mi único fic activo), pues hay veces en las que quiero escribir, pero no precisamente quiero continuar un fic, asique esta serie es para escribir alto contenido Lemon con lo que se me ocurra, sin guion, sin historia, ni nada preparado, lo me salga de mi mente en el momento.
Escogí una serie de One Shots en vez de una historia por la flexibilidad que brinda, ademas no requieren tanto compromiso, fácilmente podría entrar en el gestor de historias de fanfiction y marcar por terminada esta serie con solo este cap y hasta aquí llegaría (no digo que vaya a hacerlo) cosa que no puedo hacer con las historias (de echo si puedo, pero se entiende el punto ¿cierto?)
En fin, estoy desvariando mucho, las consecuencias de estar escribiendo en la madrugaba con alto frio, pero ya voy terminando no se preocupen, no se cada cuanto valla actualizando esta serie, probablemente con algo más de frecuencia que Voluntad Humana (se escuchan gritos de indignación y abucheos de fondo). Si lo sé la vida es injusta, pero la razón son las ya explicadas, hay momentos en los que quiero escribir, pero no continuar una historia, solo escribir para relajarme un rato y despejar la mente.
ya para dar el cap por finalizado quiero mencionar que para el próximo cap tengo a tres candidatas en mente, Amid, Ryu o Syr ("les lanzo un par de cuchillos de Hestia a los lectores" ahora mátense por su waffle)
