Airmid Teasanare, o Amid para los amigos, capitán de la familia Dian Cecht, conocida como La Santa, Amid era una hermosa chica de largo y sedoso cabello plateado y ojos color morados, el primer pensamiento que uno tendría al verla es "parece uno mañeca", y no era para menos, la niña parecía estar hecha de porcelana con detallas finamente cuidados, era una belleza que había robado el corazón de varios aventureros tanto por su apariencia como por su tierno y bondadoso corazón. Su dios Dian Cecht, siempre la mantenía atendiendo la farmacia, pese a que sus habilidades ameritaban que estuviera en el quirófano o atendiendo a aventureros y pacientes gravemente heridos, el motivo de mantenerla en ese puesto era porque la niña era la razón de más de uno para seguir viniendo día tras día a la farmacia a comprar medicinas y pociones no solo por la calidad de estas.
-gracias por su compra, vuelva pronto-
Y como cada mañana Amid atendía a los aventureros que venían con dobles intenciones, el hombre delante de ella recibió las pociones con una sonrisa, y balbuceando unas palabras se despidió tímidamente de la niña mientras se rascaba la nuca, pero tan pronto recibió su pedido la persona de atrás lo empujo con su hombro apartándolo del mostrador, el chico estuvo por refutar, pero la amenazante cara de un hombre el doble de grande que él lo convencieron de lo contrario, Amid miro con su cara neutral la escena, ella estaba clara cuales eran los motivos del porque su dios la mantenía en el mostrador y porque aventureros compraban claramente más de lo que necesitaban.
Ella era sumamente profesional con su trabajo por lo cual nunca se permitió aceptar más que los halagos y cumplidos de los clientes sin ir más allá que eso, simplemente mantenía su cara neutral e inexpresiva en un intento de no darle esperanzas a ninguno, claro que eso no les impidió seguir intentándolo, aunque ella misma tenía que admitir que de vez en cuando había uno que otro chico lindo que llamaba su atención, aunque no lo suficiente como para hacer que abandonase su habitual comportamiento.
-quiero 15, no, 20 de sus mejores pociones de salud y la misma cantidad en pociones de mana, de la más alta calidad, me voy a adentrar muy profundo en la mazmorra hoy y necesito estar preparado-
Escucho atentamente el alarde del arrogante hombre que parecía estar en sus 30 y hacia un terrible trabajo intentado coquetear con ella, rio levemente en sus adentros en el momento de que el hombre hizo especial énfasis en la frase "profundo" tubo que mirarlo dos veces para asegurarse de que estaba hablando con un adulto y no con un adolescente con las hormonas revueltas. Ella solo asintió y se volteó a los estantes que estaban a sus espaldas metiendo el pedido en una bolsa de papel segundos después.
-20 pociones de salud, y 20 pociones de mana, serian 16 mil varis-
Amid noto como un ligero temblor azoto el cuerpo del hombre, y dando un suspiro cansado una gota de sudor bajo por su sien, Amid no era un aventurero, pero llevaba años tratando con ellos y curando sus heridas, ella fácilmente sabia identificar aventureros novatos de tercera clase, segunda clase y primera clase, a sus ojos el hombre claramente apenas rosaba la segunda clase, lo sabía por la bolsa de varis que colgaba de su cintura, la cual quedo casi vacía al pagar la suma de dinero y por el equipamiento algo básico y bastante gastado que llevaba consigo.
-gracias por su compra vuelva pronto-
-o créeme que lo are, dime linda ¿no quieres salir a celebrar con migo cuando regrese con mi gran botín de la mazmorra?-
-me disculpo, pero no puedo aceptar la oferta-
-vamos no seas así, sal conmigo esta noche y no te arrepentirás-
-ano~….-
Amid estaba por responder de forma negativa nuevamente al hombre, pero una tercera voz se unió a la conversación.
-lamento interrumpirlos pero….tengo algo de prisa-
El hombre giro bruscamente lanzándole un gruñido a la persona detrás de él, Amid inclino levemente la cabeza en busca del dueño de calla voz, sus ojos se estremecieron al verlo, cabello blanco, ojos rojos y de su misma altura, quedo encantada con lo que vieron sus ojos.
-eeerr cierra la boca moco…-
-¡no interrumpes nada! por favor pasa adelante-
Hablo Amid de forma rápida interrumpiendo al hombre quien parpadeo sorprendido ante la reacción de la niña, él y el resto de hombres que aguardaban su turno en la fila miraron con impresión, ira y odio al niño peliblanco que ahora estaba en la barra bajo la atenta mirada de la peli plata.
-seré rápido, solo quiero una poción de recuperación de clase media por favor-
-¿nada más?-
-sí, nada más-
Amid miro al chico peliblanco, era muy lindo, no, era hermoso, su orgullo como mujer fue directamente golpeado ante la perfecta e impecable piel del chico y su lacio cabezo blanco puro que reflejaban levemente las luces de las lámparas de piedras mágicas, él la miro con una leve sonrisa, Amid no pudo evitar sonrojarse, era una chica después de todo y el niño se le parecía lo más hermoso y lindo que había visto en mucho tiempo.
-¿eres un aventurero?-
La pregunta salió de ella por instinto, pero en sus adentro supo la respuesta al ver la daga en su cintura y los típicos bolsos de novatos que vendían en el gremio, pero rogo en su corazón que solo fuera un civil que quería una poción para recuperarse de su cansado estado, respiraba muy pesadamente, está claro que estaba agotado.
-hai, lo soy-
Su corazón se estrujo al pensar que semejando criatura iba a adentrarse en la mazmorra.
-en ese caso te recomendaría unas pociones de salud-
-gracias, pero con la poción de recuperación estoy bien-
Él se rasco la nuca mientras le daba una sonrisa mucho más grande que la anterior.
-cómo eres un nuevo cliente podría hacerte un descuento-
A ese punto Amid ya no podía controlar las palabras que salían de su boca, simplemente salían por su cuenta.
-muchas gracias, pero…no tengo más dinero-
Los hombres a sus espaldas sisearon y mascullaron en burla por la respuesta del peliblanco, por otro lado, el corazón de Amid se enterneció, no por las palabras, sino al ver la apenada sonrisa del chico quien no dejo de rascarse la nuca, quería abrazarlo.
-(lindo)-
Pensó ella, y juntando sus manos en su pecho fue en busca de su pedido, pero antes de tomar algo de la estantería miro al chico nuevamente de reojo.
-aquí está su orden, serian 500 varis-
Depositando una bolsa de papel en la barra.
-¿eh?-
Exclamo él al ver lo que hay dentro.
-medico-san, creo que se confundió, yo solo pedí una poción de recuperación-
Le dijo él, Amid, de su propia cuenta le había incluido dos pociones de salud de la más alta calidad, una poción de mana y en lugar de darle una poción de recuperación de clase media le dio una de las mejores que vendían, ella le puso un dedo en sus labios y casi puso sentir como este se derretía a causa del aliento del chico sé que filtro por la tela de su guante, su "pequeña" acción provoco la consternación de los demás que estaban en la final, el hombre que intento coquetear con Amid antes aún estaba detrás del peliblanco, mirando asombrado y furioso como ese niño había robado completamente la atención de su objetivo sin siquiera intentarlo.
-lo siento no puedo aceptar esto, menos a ese precio-
Dijo el apartado suavemente la mano de la chica de sus labios.
-está bien puedes, dejarlo así-
Le replico ella.
-no me sentiría cómodo conmigo mismo si lo acepto-
Amid se detuvo en seco al ver sus brillosos ojos del chico, ojos donde ella podía verse reflejada con claridad.
-entonces…puedes llevarlo si vienes más seguidos-
Dijo algo apenada, sus mejillas se tiñeron levemente de rosa y desvió sus ojos algo avergonzada por la petición, el solo sonrió dulcemente.
-¡por supuesto! Pero aun así no puedo aceptarlo esto es….-
-podrás pagarlo cuando tengas el dinero-
El morado y el rojo se encontraron, ambos podían ver la convicción del otro, ninguno iba a ceder, después de parpadear un par de veces el chico suspiro en derrota, y dejando la cantidad que solo cubría la poción de recuperación le sonrió dulcemente.
-prometo venir a pagar tan pronto tenga el dinero….-
Ella sonrió ante sus palabras, una sonrisa que cautivo a las personas detrás de la espalda del peliblanco quienes lo miraban celosos, Amid nunca les dio una sonrisa como esa.
-Airmid, Airmid Teasanare-
-un gusto Teasanare-san, mi nombre es Bell Cranel, y estoy en deuda contigo-
Ella negó con la cabeza
-Amid está bien-
-en ese caso puedes llamarme Bell-
Ella asintió felizmente, Bell tomo la bolsa con las pociones guardándolas en su bolso, y dándole una última sonrisa a Amid se despidió de ella.
-Bell-san…..-
El peliblanco que se había dado la vuelta, pero volteo al escuchar el llamado de la peli plata.
-por favor vuelve pronto-
Y mostrándole sus dientes Bell le dio la sonrisa más grande que pudo, ajeno a ellos, un aura de muerte y odio se había apoderado de la farmacia, odio que iba dirigido a nada mas que el peliblanco quien ignorante no se dio cuenta al estar prestándole atención a la peli plata.
Amid continuo su día atendiendo la farmacia, algunos hombres hicieron sus pedidos con desgana, otros se fueron tan pronto Bell abandono la farmacia, y horas después la farmacia había quedado vacía, nada más que algunos clientes que iban por compras rápidas y Amid quien no paraba de pensar en el lindo peliblanco aventurero que paso por ahí esta mañana, su cuerpo tembló al pensar la posibilidad que él nunca volviera de la mazmorra, ese pensamiento la estuvo atormentando hasta el final del día.
El ocaso ya había llegado a Orario, tiñendo la farmacia de Dian Secht de un tono naranja del atardecer, Amid permanecía de pie con la espalda perfectamente recta a la espera de la llegada de algún cliente, sus ojos, pese a estar fijos en la puerta se notaban vacíos, señal de que estaba perdida en sus pensamientos, más sin embargo sus ojos se abrieron ligeramente y recuperaron el color al divisar una cabellera blanca caminando al otro lado del cristal del cristal.
La peli plata se estremeció en su lugar al reconocer al peliblanco que había pasado en la mañana por la farmacia, al reconocer a Bell Cranel.
Involuntariamente sus manos se movieron acomodando sus ropas y cabellos queriendo lucir lo mejor posible para cuando llegase el peliblanco.
-hola Amid-san-
Entrando por la puerta el peliblanco la saludo animadamente dándole una sonrisa.
-Bell…san-
Los ojos de la chica temblaban, él estaba herido, o eso parecía, el lado izquierdo de su cara estaba pintado de rojo producto de una herida en su frente, tenía algunos golpes y su ropa estaba llena de polvo y estaba algo rasgada.
-¿estás bien?-
Pregunto con algo de preocupación la peli plata saliendo de la barra para acercarse a él.
-por supuesto no te preocupes, tus pociones me fueron muy útiles, me salvaron, muchas gracias-
-de…descuida-
Tartamudeo ligeramente al ver la cálida sonrisa del peliblanco.
-he venido a pagarlas como prometí-
Y sacando un pequeño saco de varis que saco de su bolso se lo extendió a la chica
-olvida eso, déjame revisarte-
Amid hizo a un lado la bolsa de varis para empezar a revisar el golpe que había en su frente.
-estoy bien Amid-san, de verdad-
Ignorando sus palabras Amid continúo buscando con sumo cuidado alguna herida en el precioso rostro del niño quitándose los guantes para poder sentir con su piel algún golpe se abertura.
-(su piel es muy suave)-
Pensó para sí misma, sus manos tocaban directamente la tersa piel del joven, Amid apretó ligeramente los dientes, un hombre no debería tener una piel así ¡mucho menos un aventurero! Era lisa y perfecta, sentía una ligera envidia.
-Bell-san-
-¿hai?-
-podrías seguirme, quisiera examinarte más en detalle-
-no tienes por qué hacer eso Amid-san, estoy perfectamente bien solo tengo algunos golpes-
-Bell-san, soy un médico, y mi deber como tal es curar a las personas, no me sentiría en paz conmigo misma si te dejo ir sin antes revisar tu condición ¿entiendes eso?-
-se…seguro-
Le respondió Bell sorprendido por la seriedad con que la peli plata le dijo esas palabras, ella asintió con una leve sonrisa feliz de que el comprendiera.
-por favor sígueme-
Pidió ella empezando a caminar a uno de los cuartos de la farmacia para poder examinar con más detalle el cuerpo del peliblanco, se estremeció ante ese pensamiento, ella, sola en un cuarto con el peliblanco, mientras examinaba su cuerpo; dejo salir un suspiro permitiendo que el aire caliente saliera de sus pulmones, esto solo era una revisión de cortesía nada más.
-por favor, ¿podrías pararte aquí?-
Le pidió ella señalando un recuadro blanco dibujado en el piso de la habitación, era como cualquier otra de un hospital, con una cama quirúrgica, varias repisas con medicinas, pociones y mesas con instrumentos quirúrgicos, Bell asintió levemente parándose donde ella le indico, Amid busco entre los estantes sacando algodón y alcohol, humedeciendo el algodón se acercó a la cara del niño limpiándola de toda sangre y suciedad.
La cercanía entre ellos era muy poca lo que le permitió a Amid examinar muy de cerca el rostro del niño, la cual inclinaba delicadamente buscando alguna herida visible por su cara y cuello, las yemas de sus dedos se deslizaban con gracia por su piel, todos los pelos de Bell estaban de punta por el tacto de los dedos de Amid que viajaban desde atrás de su oreja izquierda hasta su cuello.
La chica había acortado la distancia entre ellos aún más, sus alturas eran muy parecidas, lo que le permitió observar muy de cerca la cara del niño desde un costado, sus ojos se deslizaron desde la punta de sus cabellos, bajando por el contorno de su frente, puente de su nariz y la punta de la misma, deteniéndose en sus labios, sus tan apetecibles labios.
Amid entreabrió sus labios y pudo sentir como su boca se volvía agua.
-¿Amid-san?-
Pero Bell la saco de su trance la llamándola al notar que se había detenido en su "examen"
Amid en respuesta se volteó ligeramente dándole la espalda, poniendo su mano en su pecho soltó una gran bocanada de aire, aire que no era más que vapor producto de lo caliente que estaba su interior.
-dame un minuto Bell-san-
El peliblanco miro la espalda de la chica, detallando su figura, su hermosa figura envuelta en ese traje de enfermera que le quedaba perfecto, él no era ningún despistado ni mucho, menos, para él la peli plata era casi un libro abierto por sus expresiones y forma de actuar, su interacción con cierta elfo de pelo verde le obligaron a prestar mucha más atención de la que solía prestarle a las mujeres.
-(es virgen)-
Pensó para sí mismo, rio levemente en sus adentros, la chica era adorable, y era curiosa la forma en la que intentaba acercarse a él.
-(bueno está bien)-
No es que le molestara que una chica linda examinara su cuerpo, pero, se miró a sí mismo.
-(espero que no llegue a las lejos)-
-Bell-san…..¿podrías quitarte la camisa? Quiera revisar si tienes alguna herida en tu tronco-
El mencionado parpadeo, los ojos de Amid estaban nuevamente fijos sobre él y temblaban ligeramente ante la emoción, Bell ladeo la cabeza un poco, en parte sorprendido no creyendo que la chica tuviera tal audacia, sonrió levemente, quito de sus hombros la mochila que colgaba de su espalda, y quitándose la placa de metal que tenía en su pecho desabrocho su chaqueta marrón, debajo de ella había una delgada cota de maya que servía como protección extra contra los monstruos de los primeros pisos. Amid observo con ojo crítico el (perfecto) cuerpo del peliblanco, un tinte rosa pinto sus mejillas, ella ya estaba acostumbrada a ver el cuerpo desnudo de los hombres por su oficio, pero nunca en su vida había tenía la oportunidad de interactuar con un hombre fuera de su trabajo, todas experiencias que estaba teniendo y sintiendo era nuevas para ella, y quería obtener tanto como fuera posible y raramente le grado la idea de que fuera con Bell.
Con la misma delicadeza que tuvo con su cara paso sus manos por el cuerpo del peliblanco, el niño era joven, pero tenía un cuerpo bien trabajado que lucía perfectamente, ni mucho ni poca masa muscular, la justa, estaba algo golpeado, arañado y el sudor deslizándose por su trabajado abdomen que, contrario a como sonaba, le daban un cierto toque sexi que la peli plata reconoció.
Amid aplico algo de su magia curativa haciendo desaparecer los modados, golpes y arañazos que se dibujaban en la piel del peliblanco, dejándola impecable y perfecta, con su trabajo listo camino lentamente hacia su espalda, no sin antes detenerse unos segundos a su costado y masajear sus brazos, paso a su espalda detallándola, era amplia y ancha, se preguntaba como un humano podría ser tan…perfecto, mientras masajeaba sus hombros, la cercanía entre ellos era muy poca.
-(no huele mal)-
Pensó Amid aspirando su nuca, contraria a muchos aventureros, tanto hombres como mujeres que regresaban de la mazmorra el peliblanco no desprendía ningún mal olor, a pesar de la ligera capa de polvo y sudor que lo cubría, hay permaneció unos segundos, sus manos envolvía lentamente al peliblanco quien hasta el momento se había dejado manosear por la peli plata.
-Amid-san-
Pero claro no podía dejar que eso siguiera continuando, no con él en esas condiciones, siendo cualquier otra no le hubiera molestado darle lo que quería, ella era muy hermosa después de todo y ambos saldrían ganando, pero no quería cometer el mismo error dos veces, menos de un día para otro.
-¿ya puedo ponerme la camisa?-
La mencionada parpadeo lentamente ante las palabras, y sacudiendo ligeramente su cabeza salió de ese…estado de trance en el que se encontraba, separándose del peliblanco rápidamente con algo de vergüenza.
-ha…hai-
Le respondió algo…desanimada.
-pero antes….-
Lo detuvo.
-para terminar….¿podrías quitarte el pantalón?-
Bell abrió ligeramente los ojos, guardo silencio unos segundos esperando el "es para examinarte" que nunca llego, en su silencio la peli plata comenzó a impacientarse y una ansiedad comenzó a crecer en su pecho, ansiedad que no hizo más que crecer cuando lenta, muy lentamente Bell empezó a seguir sus órdenes. El sonoro trago de saliva de Amid resonó fuertemente en la habitación al ver como el bóxer de Bell estaba abultado, sus piernas temblaron y fue agachándose lentamente hasta que sus rodillas tocaron el suelo, decidiendo terminar su trabajo aplico rápidamente algo de su magia curativa en las piernas del peliblanco sin apartar sus ojos del buldó en su bóxer.
-Amd-san, deberías…pensarlo mejor, créeme, lo último que quieres es que tu primera vez sea con un sudoroso aventurero-
La mencionada se sonrojo con fuerza, tan evidente era, su corazón no dejaba de martillar en su pecho al verse descubierta.
-e…eso realmente no…no me importa-
Sus manos, temblorosas se levantaron viajando lentamente hasta tomar el bóxer de Bell tomándolo por su elástico, que importaba ya, él ya había visto detrás de sus intenciones, sus ojos se alzaron ligeramente para ver al peliblanco quien permanecía expectante.
-pu…¿puedo?-
Bell suspiro y cerrando los ojos le respondió.
-si eso es lo que quieres y estas segura-
Asintió levemente con la cabeza dándole su permiso, seguidamente Amid bajo con lentitud la ropa interior rebelando el miembro del peliblanco que estaba semi duro, lo miro unos segundos intentando comprender como un adolescente podría tener algo como eso.
-(es…muy grande y pesado)-
Pensó tomándolo entre sus manos, sorprendida de que un niño cargara con semejante miembro considerando de que había visto hombres con casi el doble de su edad con partes más pequeñas.
-no tienes que presionarte-
Vacilo por un segundo por su comentario, era la primera vez que estaba por hacer lo que iba a hacer, entre abrió sus labios acercando la cabeza hacia su boca, Bell mirada como lentamente su miembro iba ganando tamaño y grosor por la idea de que la peli plata estaba por darle una felación, los ojos de ella se cerraron y abriendo toda su boca estuvo a centímetros de meter el pene de Bell en su boca.
-¡espera Amid-san!-
Y lo habría hecho de no ser porque el aparto sus manos y se agacho delante de ella.
-lo siento no puedo hacer esto-
Un miedo se apodero de Amid, el, no quería….con ella, era el pensamiento que paso por su mente, ella nunca se consideró tan bonita como muchas otras mujeres, pero tenía algo de confianza en sí misma ya que atraía a muchos hombres, pensó que el peliblanco estaría dispuesto a tener…sexo con ella sin ninguna queja, pero esos pensamientos fueron destrozados por las palabras del peliblanco, una ansiedad se acumuló en su pecho, y sus ojos empezaron a humedecerse por la creciente vergüenza que había en su pecho.
-tu….no mereces perder tu virginidad de esta forma, con un extraño y sudoroso hombre-
Su cuerpo temblaba, agacho y metió su cara entre sus hombros, no quería verlo, quizás fue demasiado lejos, ahora de seguro la veía como una cualquiera que se entregaba al primer hombre que atendía.
-así que ¿Por qué al menos no vamos primero a una cita?-
-¿eh?-
Alzo su cara, dejando que el peliblanco viera su avergonzado, sorprendido y lloroso rostro, él le sonrió con ternura en respuesta, y pasando con delicadeza su dedo por sus parpados corto las lágrimas antes de que salieran de sus ojos.
-probablemente una cena no servirá para que nos conozcamos lo suficiente, pero al menos te dará tiempo para pensar y saber a tipo de hombres es con quien te vas a acostar-
Claro que Bell no era estúpido, no iba a desperdiciar la oportunidad de acostarse con tan hermosa chica, estaría mancillando la memoria de su abuelo y sus sagrados mandamientos y enseñanzas, pero el recuerdo de cierta elfo peli verde no lo dejo estar tranquilo consigo mismo al pensar que iba a tomar la virginidad de Amid en la condición que se encontraba.
Ella solo parpadeo en respuesta muy confundida.
-dime Amid-san ¿a qué hora terminas tu turno?-
-¡eh! ¿ah?-
Volteo rápidamente a la pared para mirar un reloj colgado en él, eran las 06:23 PM
-en…en unos 37 minutos-
Calculo rápidamente en su cabeza volviendo a mirar al sonriente peliblanco.
-entonces ¿Qué te parece si paso a buscarte en 37 minutos y tenemos una cita-
La confusión se hizo visible en sus ojos, ¿el prefería ir a una cita en lugar de tener sexo con ella? qué raro era ese chico, aun así, se sonrojo ante la propuesta y asintió levemente.
-¡perfecto Amid-chan!-
Exclamo el cambiando el sufijo "san" por "chan" y tomándola de sus manos la ayudo a ponerse de pie, luego de levantarla camino buscando sus ropas vistiéndose de manera lenta y algo provocadora ante la peli plata quien miro atentamente cada uno de sus movimientos.
-quizá no sea lo que esperabas, pero por ahora…-
Una vez volvió a colgar su mochila en sus hombros, se acercó a ella tomándola delicadamente de sus mejillas, entrecerró los ojos y empezó a cortar distancia entre ambos, inmediatamente Amid entendió lo que estaba por hacer y cerró los ojos igualmente esperando el beso que llego en cuestión de segundos, Bell había depositado un tierno beso en los labios de Amid, era un simple beso de labios, sin lengua, "inocente" y "dulce" como la peli plata.
Se separó segundos después y le dio otra brillante sonrisa a Amid quien tocaba sus labios con la punta de sus dedos, retrajo un poco mirando a Bell de forma tierna.
-nos vemos en media hora-
Y saliendo de la habitación Bell se marchó de la farmacia Dian Secht dejando a Amid sola.
-(en…..) ¡EN MEDIA HORA!-
Grito algo alterado, en media hora no le daba tiempo para ir a la casa de su familia a arreglarse, cambiarse de ropa y regresar, y aunque lo tuviera su dios no le daría permiso para irse temprano, empezó a mirar de forma cómica de izquierda a derecha pensando en que iba a hacer, minutos después corrió por la puerta por donde salió Bell con la esperanza de encontrarlo y pedirle algo más de tiempo para prepararse, pero callo de rodillas al no encontrarlo.
-qu….¿que voy a hacer? Pe…pensara que soy una sucia y una descuidada soy voy con mi uniforme-
Se dijo para sí misma, la ansiedad empezó a acumularse dentro de ella, ¿Qué aria? No quería que el peliblanco se llevara una mala idea de ella, quizás debía cerrar antes, quizás si se va ahora y corría muy rápido tenga algo de tiempo.
-TEASANARE-SAN NECESITAMOS ATENCION URGENTE!-
-(mierda)-
Mascullo mentalmente al ver a un trio de aventureros de la familia Loki, una de las familias más importantes de Orario tenía que ser, correr hacia la farmacia con heridas graves y con un compañero cargándolo entre dos, sus cejas temblaron, la preocupación y la ansiedad no hizo más que crecer. Una vez que curo a los herido aventureros procedió a ir al baño de la farmacia, quitándose los guantes lavo sus brazos y cara con el agua del grifo en un intento por quitar la mayor cantidad de sudor de su cuerpo, maldijo una y otra vez al tacaño de su dios por negarse a instalar ducha en los baños para ahorrar costes, se miró en el espejo, sus ojos comenzaron a recorrer todo su cuerpo ansiosa por encontrar alguna imperfección en su ropa, rápidamente noto que varias partes estaban algo sucias tanto de sangre como de manchas de tierra.
Corrió a los estantes de medicinas que había al frente de a farmacia, tomando alcohol y algodón tallo con desesperación las manchas en un intento por hacerlas desaparecer.
-Amid-chan….¿qué estás haciendo?-
Casi dio un brinco del susto, volteo rápidamente para ver al peliblanco.
-(se acaba de ir ¿Por qué regreso tan rápido?)-
Sus ojos miraron disimuladamente el reloj en la pared, ¡eran las 06:57 PM!
-¿Amid-chan?-
Ella rápidamente escondió el alcohol y el algodón debajo del mostrador y tocio un poco para aclarar su garganta, detallo ligeramente a Bell, el bolso ya no estaba en su espalda, sus ropas, pese a ser las mimas, se notaban más limpias y arregladas al igual que el mismo se notaba mas aseado.
-no…no es nada Bell-san, no te esperaba aquí tan rápido-
Le dijo con su habitual tuno neutral, pero por dentro estaba hecho un manojo de nervios.
-¿bien? ¿nos vamos?-
-so..sobre eso quería hablarle Bell-san yo…-
-entiendo…recapacitaste y ya no quieres salir conmigo…..no te preocupes, yo comprendo-
Dijo dramáticamente fingiendo llanto a lo que la peli plata empezó a mover la cabeza y los brazos de forma frenética.
-¡no es eso!...es solo que…-
Puso una mano en su pecho y con la otra jugaba con su cabello de forma muy linda.
-a mi…me gustaría prepararme más…asique po…¿podrías darme algunas horas para ir a cambiarme?-
Pidió ella de forma tímida a lo que Bell rio ligeramente.
-pero que dices, te vez hermosa-
-pe…pero yo…-
-pero nada, ven Amid-chan se nos hace tarde-
Ella miro dudosa y algo penosa la mano que el peliblanco le ofrecía, mas termino por aceptarla saliendo de detrás de la barra, sus manos descubiertas tocaban directamente la mano del chico sin ningún guante de por medio, Bell le mostro sus dientes en una sonrisa alegre y después procedió a caminar a la salida.
Amid había salido a muy pocas citas, la mayoría eran con chicos que sus amigas de familia le presentaban, o cuando salía de vez en cuando con las mismas, pero ella prefería permanecer en la farmacia que llevaba el nombre de su mismo dios por si alguien necesitaba atención médica. Por lo que no sabía cómo comportarse o que decir, solo dejo que el peliblanco la arrastrase de un lado a otro, y de hecho no pensó que ser tomada y llevada de la mano como una niña pequeña a todos los lugares le divirtiera tanto.
Bell actuaba tal cual mostrada su apariencia, muy infantil, le soltada bromas y comentarios de vez en cuando que le sacaron más de una sonrisa, al igual que alguna que otra acción como comer comida de su plato o morder de su bocadillo justo donde ella había mordido para después ofrecerle la de él, era lindo, muy lindo, la forma en que sus pómulos se redondeaban y sonrojaban cuando reía, su linda cara de conejo, su forma tan contagiosa de reír.
Habían pasado por restaurantes, pastelerías, visto a los artistas callejeros hacer sus funciones en medio de las plazas mientras comían algodón de azúcar y muchos otros dulces, en un principio Amid sintió algo de vergüenza el caminar tomando de la mano de alguien 5 años menor que ella, se sintió como una shotacona pervertida, sentimiento que desapareció luego de unos minutos, dejando entrelazar sus dedos con los de él luego de un rato.
-y esas son las razones por las que creo un conejo es más aterrador que cualquier monstruo de la mazmorra-
Ella rio levemente por las palabras del peliblanco, ambos estaban sentados en una de las pocas áreas verdes que quedaban dentro de Orario, una pequeña área con algunos árboles y bancos que no media más de 100 metros cuadrados que por lo general estaba abarrotado de parejas, pero por la hora estaba casi vacío, Bell le acabada de contar y dar sus razones de una forma muy seria del porque un conejo debería ser considerado uno de los depredadores más peligrosos del mundo.
-¿de seguro no dirás todo eso porque te pareces a uno? ¿cierto?-
-estas imaginando cosas-
Ambos rieron levemente, una suave brisa los azoto, Amid tomo ligeramente su cabello quitándolo de su cara una vez paso la corriente cuando volteo a ver a Bell él también le estaba mirando con una sonrisa.
-eres muy hermosa Amid-chan-
Había pasado algunas horas juntos, horas donde Amid podía decir con toda certeza qué clase de persona era Bell, ella se sonrojo por el cumplido desviando levemente los ojos, aun no se acostumbraba a ser elogiada por él, pero la mano de Bell sobre su pierna izquierda hizo que fijara su atención en el nuevamente, Bell la tomo de su mejilla derecha con su mano libre y empezó a atraerla ligeramente hacia él, sin hacerlo esperar Amid cerró los ojos dejándose guiar por la mano del peliblanco.
Un beso fue el producto de su acercamiento, un beso que fue mucho, mucho más intenso que el primero, Bell metió hábilmente su lengua en la boca de Amid quien no le negó el acceso permitiéndole explorar su interior, la mano izquierda de Bell fue a parar a su espalda y con algo de fuerza empezó a atraerla más hacia él, Amid apoyando sus rodillas en la banca donde estaban sentados y con sus manos en los hombros alzo sus piernas quedando sentada encima del peliblanco.
El beso fue roto por falta de aire, pero aun así no se separaron, continuaron con sus rostros unidos y sus narices rosándose una con la otra, sus alientos chocaban formando una visible nube de valor, esta vez fue la médico quien todo la iniciativa presionando contra los labios del peliblanco, y recargándose contra él lo empujo hacia un lado de la banca haciendo que terminara acostado con ella encima de él.
Los besos no pararon, eran uno tras otro, Amid parecía querer devorarlo, sus plateados cabellos caían a los lados de su cabeza bañando el cuello y pecho de Bell quien no se molestó en apartarlos, estaba más concentrado en masajeando las suaves nalgas de la chica por debajo de su corta falda.
-Amid-
El aparto su cara antes de que ella volviera a apoderarse de sus labios.
-nos van a ver…..chica pervertida-
Esas palabras parecieron haber atraído nuevamente a la realidad, Amid se apartó de él sentándose nuevamente en su lugar mientras se acomodaba sus cabellos, por otro lado, Bell ahora con el camino libre se levantó de la banca con una leve sonrisa en su rostro.
-entonces parece que en verdad quieres hacer esto-
El rojo nuevamente adorno sus mejillas dándole un aspecto bastante tierno, ella lo miro incfalndo tiernamente sus mejillas, y poniéndose de pie tomo la mano del peliblanco ahora siendo ella que lo arrastrada a quien sabe dónde.
Una puerta fue cerrada, Amid había llevado a Bell a aquella habitación de la farmacia donde había examinado su cuerpo, interesante elección peso el peli blanco.
-aun estas a tiempo de arrepentirte-
Amid le había pasado seguro a la entrada principal y colgando un letrero de cerrado se encamino nuevamente a la habitación pasándole seguro, no había nadie en la farmacia, le había dicho a sus compañeras que podían irse, no, se los ordeno, quedando sola con Bell.
Las palabras de Bell cayeron en oídos sordos, ella se dio la vuelta para encararlo, apenada y con sus ojos temblando ligeramente se puso de rodillas comenzando a desatar el cinturón de Bell, nuevamente estaba frente a ella, bien erecto y casi palpitante pene del peliblanco, ella lo miraba fijamente y tomándolo entre sus manos con la intención de hacer lo que hace unas horas no pudo.
Bell estaba bastante sorprendido la verdad, el había estado con varias mujeres vírgenes, y ninguna tuvo el valor o atrevimiento de darle una felación en su primera vez, Amid cerró los ojos, y rápido sin pensarlo metió la cabeza del pene en su pequeña boca. Sus conocimientos del tema eran completamente nulos, nunca había conocido a alguien que despertara un deseo en ella por lo que no se preocupó en informarse sobre el tema del sexo, solo sabía lo que sus compañeras de familia le contaban de sus experiencias, entre ellas lo importante que era "lubricar" el miembro masculino antes de hacerlo y lo que a los hombres le encantaban.
Ella no quiera parecer alguien torpe ni mucho menos, quería complacer al peliblanco, su lengua empezó a disgustar la cabeza de Bell, y el escuchar un pequeño gemido de parte de él la estímulo y motivo a continuar a seguir metiéndolo en su boca, pero…
-(es muy grueso)-
Pensó para sí misma, tomando aire en sus pulmones empujo su cabeza contra Bell, expandiendo sus mandíbulas metiendo su pene en su boca, pero parando de mitad de camino.
-(y muy grande)-
Su cabeza comenzó a moverse en un vaivén sacando y metiendo el pene en su boca, Amid intento no pensar en el sabor, no creyendo que un pene supiera bien, pero la carne del peliblanco era dulce, no era desagradable como pensó, sintió una mano en su cabeza, entre abrió uno de sus ojos para verlo, sus ojos estaban cerrados y pequeños gemidos salían de su boca. Pero los ojos de Amid empezaron a abrirse con algo de miedo cuando Bell empezó a empujar más y más su cabeza contra su pene que empezaba a llenar su garganta, quería protestar pero por alguna razón prefirió guardar silencio e intentar tragar todo el miembro de Bell.
Pequeñas lagrimas salían de los ojos de Amid, podía sentirlo, podía sentir el pene de Bell llegar hasta el final de su garganta y un poco más allá, el agarra en su cabeza se flojo lo que le permitió empezar a sacar con lentitud su pene de su boca, solo para que él lo volvía a meter cuando estuvo a mitad de camino. Bell tomo su cabeza con ambas manos y sin ejercer mucha presión comenzó a sacar y meter su pene follando su boca con intensidad.
-aaaahh aaahh aaahhh-
Amid podía escucharlo gemir, una parte quería detenerlo no creyendo ser capaz de seguir soportando tal intensidad, pero su sabor cada vez más dulce y el deseo de probar su "semilla" le impedían detenerlo, sintió como un líquido se deslizaba por sus muslos pasando el borde de su falta, si, estaba muy mojada.
-A..Amid~…estoy…estoy por llegar-
Le advirtió el, a lo que la mencionada espero con ansias.
-aaaaaahh~
Después de segundos que parecieron eternos para la peli plata, Bell abrazo su cabeza haciéndola tragar todo su pene, Amid sintió como el pene se hinchaba y empezaba a soltar cantidades sorprendentes de semen que llenaron su garganta, luego de unos segundo Bell soltó su cabeza y empezó a sacar su miembro, Amid tocio un poco al tener al fin su garganta libre.
-perdón por eso-
Se disculpó algo apenado él mientras se rascaba su nuca.
-es…esta bien….te….¿te gusto?-
Pregunto algo apenada, temerosa de haber cometido algún error o quizás haber lastimado el miembro del peliblanco, en su boca y mejillas había restos de semen, su lengua se movía de forma lenta entre su boca saboreando el espeso fluido.
-(no sabe….mal)-
-lo hiciste perfecto Amid-chan, me encanto-
Esas palabras provocaron un sonrojo en la médico y un palpitar en su corazón que la lleno de alegría.
-ahora es mi turno de complacerte-
Tras decir eso Bell tomo a la chica entre sus brazos y la deposito suavemente en la cama de operaciones, Bell desato los cordones de sus largas bocas retirándolos de sus pies dejándolos libres, al hacerlo indirectamente noto los fluidos que se deslizaban por los muslos de la chica y sonrió. Amid, emocionada, quito ella misma los botones de su traje de enfermera revelando su piel y ropa interior.
-veo que alguien está muy emocionada-
Le dijo Bell notando, no solo lo mojado que estaba su ropa interior color celeste, sino la rapidez con que Amid se deshizo de su uniforme de trabajo, ella solo le sonrió algo sonrojada en respuesta. Sin pedir permiso Bell retiro la prensa húmeda revelando la intimidad de Amid que estaba cubierta ligeramente de un bello color plata.
-Beelll~~
Gimió deseosa Amid justo cuando Bell se posaba sobre su entrada deslizando su lengua a su interior en un lento y enloquecedor bombero, suavemente los dedos de Bell rozaron el clítoris de la peliblanca arrancándole un bestial gemido mientras su espalda se arqueaba, la peli plata contraria al peliblanco no duro mucho ante el estímulo corriéndose soltando sus fluidos en la boca del peliblanco quien lamio y bebió con gusto.
Sin dejar de lamer Bell empezó a subir por el cuerpo de Amid, acomodándose entre sus piernas, sus manos se habían pasado a detrás de su espalda desatando el bracear y mandándolo a volar. Amid tenía una figura muy hermosa, de caderas anchas con un redondo y carnoso trasero, un vientre plano y delgado con un par de pecho poca C rosados y firmes.
Su mano derecho bajo nuevamente a su entrepierna dándole estímulos constantes para el placer de la chica, por el contrario, su brazo izquierdo permaneció detrás de la chica alzándola uniendo sus troncos.
-¿estas lista Amid-chan?-
Pregunto Bell rozando la entrada de su vagina con la cabeza de su pene en un movimiento lento y delicioso.
-Hai-
-esto te va a dolor un poco, pero solo al principio-
Y con delicadeza Bell introdujo su pene hasta la mitad en la vagina de Amid traspasando su himen, la peli plata se arqueo en respuesta sintiendo un ardor enloquecedor que quemaba todo su cuerpo al momento que su himen fue roto, Bell miro de reojo como su pene era tintado de un rojo, pero eso no le importo, y sin dejar de entrar y salir dentro de Amid cuyo dolor empezó a ser reemplazado por placer ante cada penetrada, Bell saco su brazo de la espalda de la chica y se apodero de sus pechos con ambas manos.
La mente de Amid comenzó a nublarse producto del placer, todo su cuerpo hormigueaba, se sentía increíble, sus manos que estaban apoyadas en la cama, se alzaron pasando por detrás de sus rodillas, levantando sus piernas tanto como pudiese.
-valla que tenías ansias, ¿segura que eras virgen?-
Le susurro el en su oído.
-dime, ¿lo quieres todo? ¿Quieres que lo meta todo?-
Le pregunto Bell, Amid solo pudo mover ligeramente la cabeza de forma afirmativa.
-entonces pídemelo, dime que lo quieres todo-
-Bell~ méteme todo tu pene~
Rogo ella deseando sentir su interior inundado por el peliblanco, sus fluidos vaginales chorreaban y salpicaban el pene y cintura de Bell, sus paredes internas abrazaban con fuerza su pene no queriendo dejarlo ir, arropándolo con calor entre ellas. Bell se detuvo por completo dejando únicamente metida la cabeza de su pene, soltando sus pechos apoyo sus manos a ambos lados de la ella apartándose un poco de Amid, miro con una sonrisa a la jadeante peli plata.
-si lo quieres entonces mételo tu-
La respiración de Amid era muy pesada y pausada, sus ojos estaban entre abiertos y miraban al peliblanco con ojos perdidos, pero lo que Bell no sabía era que Amid estaban un nivel por encima de él, y en consecuencia ella era más fuerte pese que su nunca se había aventurado a la mazmorra. Soltando sus piernas y tomando los brazos de Bell ella uso su fuerza de nivel 2 para cambiarse de lugar con Bell quien se sorprendió en gran medida por la acción.
Amid, ahora arriba, empezó a empujar su mojada vagina hacia la pelvis de Bell, sus muslos abrazaban su cintura y sus ojos se abrían un poco más por cada centímetro que el peliblanco entraba en ella, continúo metiéndolo de forma lenta y deliciosa sacándole más de un gemido al peliblanco en el proceso, sintió como como algo golpeo su útero, la punta del pene de Bell, abrió ligeramente los ojos para ver como faltaban como 4 centímetros de pene para que estuviera complemente dentro.
Sus ojos se cruzaron con los de Bell, Amid vio sus hermosos ojos rojos reflejándola, y ese tinte rosa en sus mejillas y le hacía verse aún más lindo, le sonrió tiernamente y dejando que su peso callera sobre el metió los ultimo centímetros de su pene en su vagina.
-aaaaaaahhH!-
Gimieron los dos en perfecta sincronía, Amid empezó a moverse de forma lenta sobre Bell para ir poco a poco tomando velocidad, el golpeteo de sus carnes empezaba a resonar en la habitación, Bell empezó a subir y bajar ligeramente su cintura moviéndose en sincronía con Amid. El placer era inmenso, y la velocidad de ambos iba en aumento, las manos de Bell estaban en la cintura de Amid ayudándola para que subiera y abajara con más facilitad, y sus ojos estaban fijos en el hipnótico movimiento de sus pechos que saltaban de arriba abajo.
Se sentó en la cama como pudo sin soltar la cintura de Amid, su boca termino en sus pechos los cuales empezó a chupar y lamer con deseo, sintió su pene palpitar. estuvo por avisarle a la Amid que estaba por llegar, pero esta lo abrazo fuertemente metiendo su pecho en la boca de Bell impidiéndole hablar, aun así eso no lo detuvo y continuo golpeando el vientre de la chica con cada vez más intensidad hasta que lo inevitable ocurrió.
-mmmmmmmmm!-
-aaaaahahhahhaaa-
Le gemido de Bell fue ahogado por los pechos de Amid quien se detuvo de golpe al sentir como su útero era llenado al punto que el semen empezaba a salirse al no tener más espacio que llenar en su útero. Ambos se detuvieron queriendo disfrutar tan placentera sensación.
-eres increíble-
Le alabo Bell, no mentía, para ser una virgen, Amid se había desempeñado de una forma increíble, complacida por sus palabras la chica empezó a moverse nuevamente con mucho más entusiasmo, Bell por otra parte empezó a deslizar una de sus manos por el trasero de la chica acariciando su agujero posterío, si, la noche prometía bastante.
OMAKE
Dian, el dios de la familia Dian Secht miraba con disgusto a la capitán de su familia, el día anterior había corrido a todos los trabajadores de la farmacia quedándose sola y cerrándola sin razón aparente impidiéndole a el y muchos otros aventureros el paso. La farmacia había amanecido abierta aparentemente pues cuando llego la puerta no tenía ningún seguro, casi dos horas después apareció la capitán de su familia, con su ropa desalineada y muy mal abotonada, sin sus guantes, descalza con sus botas en mano y sin su sombrero médico.
Sus compañeros de familia miraban con impresión a su capitán y las fachas con que llegaba, y a pesar de la mirada nada agradable que su dios le estaba dando su brillante y resplandeciente sonrisa no abandono su cara.
-¿y bien que tiene que decir Airmid?-
La aludida parpadeo ladeando la cabeza en busca de una respuesta, hasta que después de unos segundos parecía haberla encontrado, e inclinándose levemente le dijo…
-bueno días Dian-sama-
Las cejas del dios medico temblaron molesto.
-¿Por qué llegas a estas horas?-
-¿Por qué estaba durmiendo y no quería levantarme?-
Respondió honestamente la chica, había tenido sexo con Bell en la farmacia hasta que su cuerpo no pudo más cayendo desfallecida y durmiendo tan cómodamente en los brazos de su amante.
-(amantee~…que bien suena)-
Quien tuvo la amabilidad de cargarla hasta la casa de su familia antes de marcharse una aventura a la mazmorra, donde la peli plata estuvo durmiendo felizmente soñando con el peli blanco.
-Airmid tu obligación es estar aquí a primera hora de la mañana y no dejar la farmacia sin vigilancia y estar atenta a mi llamado por si te necesito para curar a un paciente, no quiero que esto se vuelva a repetir ¡¿me entendiste?!-
Contrario a lo que esperaba, Dian observo como la brillante expresión de la peli plata se oscureció por sus palabras.
-entonces quizás deba encontrar otro trabajo Dian-sama-
Las cejas de Dian temblaron.
-no…no puedes irte, eres parte de mi familia-
Una sonrisa volvió a aparecer en sus finos labios.
-mire como lo hago-
Y girando sobre sus talones Amid paso sus manos a sus espaldas encaminándose a la salida de la farmacia casi dando saltitos.
-e…e….e….¡espera Airmid!-
Pero su dios la abrazo por la espalda deteniéndola.
-jejejej era solo una broma, está bien lo dejare pasar esta vez-
-quiero llegar a trabajar más tarde-
Exigió ella calmadamente.
-su….supondo que algo se puede hacer-
-e irme más temprano-
Las mandíbulas de los trabajadores de la farmacia cayeron al piso, incluso el mismo dios estaba impactado con las palabras de Amid, palabras que nunca espero escuchar de parte de ella.
-Airmid….ejem ejem…entiende que no….-
Pero antes de darle un chance de hablar Amid volvió a emprender camino.
-¡está bien! ¡está bien! Puedes llegar más tarde e irte más temprano-
El dios se lanzó a abrazar nuevamente a su hija para que esta no se fuera, ella volteo y le miro con una sonrisa en respuesta.
-gracias Dian-sama-
Y dándose la vuelta se encamino a su puesto habitual de trabajo, Dian se enderezo y acomodo sus ropas.
-bien ahora arréglate y ponte los zapatos por favor-
Pero parecía que hoy Amid no quiera seguir ninguna regla y lanzo sus zapatos a los interiores de la farmacia, lejos de ella dejando sus pies en libertad, las cejas de Dian temblaron nuevamente preguntándose que le pasaba a su hija y rogando por que se pasase.
-buenos días, bienvenidos-
Saludo Amid a los primeros clientes del día, quienes se enamoraron nuevamente de ella al verla sonreír de esa forma tan hermosa y resplandeciente, además de que sus ropas desalineadas la hacían ver bastante tierna.
Hola, que les pareció este One Shot, si lo se actualización muy rápida, pero lo dije esta serie es para cuando quiera despejar mi mente y relajarme un rato escribiendo, por lo que no será raro (de momento y siempre que tenga tiempo libre) que suba más de un cap por semana.
Me sorprendí mucho al ver el apoyo que tuvo en cap anterior, la muchos de los comentarios (por no decir casi todos) eran referentes a que querían a Airmid en el siguiente cap y bueno, aquí la tienen.
Quería darle a Amid la personalidad de una chica tímida, pero curiosa y entusiasta por el tema del sexo, al final no sé si el resultado quedo bien, pero estoy conforme, este cap lo iba a subir ayer, agradezco no haberlo hecho, pues mi defecto es que, por falta de tiempo, solo leo una vez el cap al terminar de escribirlo y después lo subo.
Leerlo una segunda vez, pasado un día que es lo más importante, me hizo dar cuenta de los enormes errores que dejo sin corregir, por cierto, actualice el cap anterior y agregue un Omake al final, por si les interesa ir a leerlo, y de paso les pregunto ¿qué les pareció los Omakes?
También que contar los caps desde la perspectiva de las chicas es mucho mejor que hacerlo desde la de Bell, al final cada una tiene diferentes personalidades y forma de ser lo que hacen que ningún cap sea repetitivo como lo sería si cuento todo desde el punto de vista del conejo.
Con Amid ya van dos que caen en la red del conejo, por cierto leí el comentario de un (Guest) que preguntaba si Bell tenía alguna habilidad para atraer a las chicas, pues no amigo mío no le di ni tiene ninguna habilidad, le quite dos de las habilidades que le dio su creador de hecho, la primera habilidad que le quite es la del Necio Princeso, y la segunda es la de Síndrome Pendejo, habilidades que no aportan nada a la historia, le restan de hecho, no sé porque muchos se empeñan en seguir usándola.
Bell atrae y conquista los corazones de las waffles con su apariencia y el manual del sabio Zeus, manual que el Bell del canon nunca supo aprovechar y que está disponible en la librería local de tu pueblo, ¡cómpralo ahora y conquista a tu waffle! (ejm…ok no).
Quien me hizo la pregunta también me hizo una petición que hasta ahora yo lo veía como un reto, y es hacer un cap con Asfi, no lo voy a negar me gusta la idea y lo he pensado, pero Asfi es….complicada digamos, he pensado muchas formas de desarrollar un escenario con ella pero ninguna me ha terminado gustando, por lo que poco a poco a he ido dejándola en un segundo plano, pero veré como hago un cap con ella, aún no he explorado todos los escenarios posibles.
De momento creo que la siguiente waffle que comerá conejo es Ryu, aunque también tengo ganas de que sea Shakti no me pregunte porque (tengo debilidad por las mujeres de cabello corto y azul)
Por cierto, de momento no abra ningún trio en la serie, de momento, planeo hacerlos más adelante en forma de especiales, pero claro no será especiales normales ni solo simples tríos, serán cosas como "un día en la familia Loki", les doy un resumen y un vistazo rápido a la idea, Bell, hijo de Loki, en el cuarto de Riveria acompañado de muchas chicas, no digo más, el resto lo dejo a su imaginación.
Bueno de momento no tengo más que informar, me despido hasta un próximo cap.
