Advertencia este especial contiene escenas y momentos que rebelaran futuros eventos de esta serie, están advertidos.
Los rayos del sol se asomaban por las ventanas de la mansión Crepúsculo despertando a sus moradores, y no era diferentes para cierta habitación de una ejecutivo de cabellos esmeraldas, los rayos del sol se colaban sin permiso alguno entre las aberturas de las cerradas cortinas, y como si el sol fuese un francotirador ilumino con sus rayos justo en la cara de una de las personas que dormía en esa habitación. Contrario a lo que muchos pensaban el cuarto no era ocupado únicamente por su dueña, de hecho, más de una persona compartía la cama con la elfo de cabellos verdes madre de la familia Loki, eran Aiz, Tiona, Tione, Lefiya y la misma Riveria dormían plácidamente, únicamente cubriendo sus desnudos cuerpos con la fina sábana blanca que delineaban perfectamente sus espectaculares figuras.
Pero había uno más, y este era un hombre aparentemente bendecido por cada dios y diosa de la suerte existente en todos los panteones, este chico quien compartía la cama con semejantes bellezas no necesitaba descripción ni presentación, basta con hacer mención de su cabello blanco y ojos rojo rubí para uno saber quién es, así es, era Bell Cranel, la persona más odiada (por los hombres) en la familia Loki.
El peliblanco dormía plácidamente en medio de las mujeres, que lo abrazaban amorosa y afectuosamente su cuerpo, su cabeza estaba a medio enterrar en el pecho de Riveria quien era abrazada por la espalda por Lefiya, sobre él estaba la princesa de la espada quien se negaba a abandonar su pecho, y a su izquierda estaban las gemelas amazonas, siendo Tiona la más pegada a él y Tione que la abraza por la espalda, sin dudas el peliblanco tenía una posición que todo dios y mortal en los confines de la tierra soñaría con tener.
Bell parpadeo levemente al sentir los rayos del sol impactando contra su cara, señal de que estaba despertando, sus rubíes ojos se entreabrieron y atrás parpadear un par de veces tomo conciencia de su entorno, contrario a lo que muchos hubieran imaginado su cara no denotaba emoción, lujuria o perversión al despertar siendo abrazado por tales mujeres.
-(bien…aquí vamos de nuevo)-
Pensó el cansadamente, ya imaginándose la titánica e imposible labor de intentar levantarse sin despertar a alguna de las mujeres, que al ser nivel 6 tenían sus sentidos estaban a finados a un punto que alguien de nivel 1 como él no podía imaginar. Ya se veía venir lo que ocurriría cuando todas se despertaran.
-(mejor hacerlo ahora que dentro que 2 horas cuando empiecen a despertar)-
Y sin tener cuidado alguno libero sus brazos y manos del agarre de las amazonas, aparto su cara del pecho de la elfo y una vez libre movió con cuidado a la princesa de cabellos dorados en su pecho, no se molestó en intentar escabullirse con cuidado, una tras otra se despertaría apenas intentara levantar uno de sus músculos, y lo decía por experiencia.
Tan pronto sus manos cayeron en los hombros de Aiz la princesa de la espada abrió sus ojos, y en un movimiento rápido lo tomo de sus muñecas pegándolas a la cama pasándolas por encima de su cabeza, sonrió ligeramente al ver sus dorados ojos de la niña mirándolo, y gotas empezaron a bajar de su frente al ver por las comisuras de sus ojos los abiertos ojos de las mujeres acostada a su lado.
-¿A dónde vas?-
Le pregunto de una forma bastante coqueta y sensual la princesa de la espada, la misma lo miraba de forma provocativa mientras que la chica abrazaba su cintura con sus muslos frotando de forma suave y provocadora sus partes íntimas, ansiosa por retomar la actividad que habían tenido la noche anterior.
-bu…buenos días Aiz-chan-
-¡buenos días conejito-kun-
Pero antes de que la rubia pudiera devolverle los buenos días la amazona de pecho plano abrazo su cuello frotando sus caras de paso, aunque poco a poco el rose de sus cabellos se iba convirtiendo en un rose de mejillas, nariz hasta que solo faltaban unos centímetros para que ambos se besaran. Pero antes de que el beso fuera dado unas delgadas y delicadas manos tomaron ambas mejillas del peliblanco haciendo que se voltee.
Riveria atrajo su cara hacia ella reclamando sus labios como suyos tomando su primer beso del día para el revuelo de las demás chicas.
-eeehh ¡no es justo Riveria!-
Chillo la plana amazonas por el arrebato de la elfo.
-buenos días Bell-kun-
Ignorando el chillido de la amazona, la elfo corto el beso sin acortar distancia de la cara del chico quien le sonrió suavemente.
-buenos días Riveria-chan, ¿crees que podrías decirle a Aiz-chan que me deje ir, quisiera darme un baño-
Bell sonrió en sus adentros, Riveria era su única salida en situaciones como esa, desde su llegaba a la mansión crepúsculo la elfo era muy posesiva con él, no dejando que las demás chicas de la familia se acercaran con sus claras y pervertidas intenciones, lo había tomado bajo su ala "protegiéndolo" de ser violado, aunque sus motivos eran más egoístas y era que la elfo no deseaba compartir a su hombre.
Y de no ser porque Aiz, Tiona y Tione eran aventureras de nivel 5 que fácilmente podrían plantarle cara a la elfo, Riveria seguiría acaparándolo.
-¿y yo que ganaría con eso?-
-porque no vienes al baño conmigo-
Él le sonrió dulcemente, mientras que su rodilla subía colándose entre las piernas de la elfo rosándose contra su intimidad sacándole un ligero gemido a la peli verde. Bell en sus dos semanas en la familia Loki había aprendido que la elfo era su espada y escodo contra las chicas que lo acompañaban en la cama, y sobornando y dándole pequeñas recompensas a la elfo ella lo sacaría sin el mayor problema de situaciones como esa en donde probablemente terminaría violado por las mujeres.
-Aiz….suéltalo-
Y pese a que eso no sonaba mal, él tenía sus límites, puede que alla recibido la bendición de una diosa, pero en una familia donde la mayoría de las mujeres los superaban, no solo en número, sino en nivel lo más probable es que hubieran hecho de él su juguete sin la presencia de la elfo. Puede que fuera cobarde refugiarse detrás de la mujer, pero no tenia de otra, quería sobrevivir, y aunque Riveria tenía igual y a veces más deseos por él que las demás miembros de la familia, la diferencia era que ella sabía moderarse, sabia cuando era y no era el momento para el sexo, muy contrario de la chica que tenía encima.
-mmmm…no-
Inflando sus mejillas de una forma que Bell solo pudo describir como adorable, Aiz nuevamente se recostó sobre el abrazando y metiendo su cabeza entre sus pechos, Riveria ni siquiera se molestó ante eso, simplemente se sentó en la cama mientras recogía su hermoso pelo.
-entonces espero que disfrutes durmiendo sola en tu habitación esta noche-
La rubia se estremeció, al fin y al cabo, la habitación donde se encontraba era la de Riveria, habitación donde Bell dormía, en esa y en ninguna otra, la rubia inflo aún más las mejillas, y un gemido ahogado salió de su boca, bajo la mirada para ver la peliblanco quien la observaba son una leve sonrisa, Bell con sus manos libres del agarre de la princesa las metió debajo de la sabanas acariciando el agujero posterior de la rubia cuyas mejillas estaban ligeramente teñida en rosa.
A Bell, Aiz le paria muy tierna, esa forma a veces despida de ella y sus problemas para socializar la hacían adorable a sus ojos, según Tiona, Aiz siempre fue muy reservada y distante, cosa que a él le costó creer pues ella siempre fue muy abierta con él, incluso le revelo quienes eran sus padres algo que solo Finn, Gared, Riveria, Loki y ahora el saben
-prometo recompensarte más tarde-
-más te vale-
Bufo Aiz separándose de Bell no sin antes darle un tierno y torpe beso, Bell rio en sus adentros, aun después de tantas sesiones de sexo Aiz seguía siendo algo torpe en su forma de besar, ella era muy curiosa a la hora de tener relaciones, empezó de forma tímida, insegura y muy pasiva, y después de casi dos semanas se había vuelto exigente y muy activa en sus actividades
-yo también quiero bañarme con conejito-kun-
Bell miro a la amazona que estaba sentada en la cama con sus puños apretados, rio levemente, a él le agradaba mucho Tiona, le gustaba su personalidad alegre y despreocupada, siempre con una sonrisa y dispuesta ayudar a los miembros de su familia, la amazona tenía un bue corazón…y una ansias inmensas de sexo, pese a ser virgen ella en su primera vez mostro mucha iniciativa, sin temor a experimentar probo de todo en su primera vez con Bell dejándolo más exhausto que cualquiera de las mueres en esa cama.
-eto…Tione-san-
Y por el otro lado estaba su hermana gemela, Tione a diferencia de las demás ya se encontraba fuera de la cama recogiendo sus ropas, ella entendió la enmascarada suplica del peliblanco y tomo a su ruidosa hermana del cuello arrastrándola fuera de la cama.
-vamos es hora de irnos, hay cosas que hacer-
Le dijo ella encaminándose a la puerta con la cabeza de su desnuda hermana bajo el brazo.
-suéltame Tione, ¡quiero bañarme con conejito-kun~
Y sin importarle el hecho de que estaba a punto de salir al pasillo desnuda siguió forcejeando queriendo ir con el peliblanco. Bell suspiro, su relación con la mayor de las amazonas era muy rara, ella fue acudió a él para que le "diera clases" sobre como complacer a un hombre, pues quería saber cómo complacer a su amado capitán para cuando ambos se casasen, a Bell le pareció extraño que quisiera aprender con otro lo que podía aprender con su ser amado, él estuvo por declinar, pues puede que él sea ligeramente adicto al sexo, pero respetaba los sentimientos de la gente, pero claro la amazona no le dio oportunidad. Y aun después de mantener relaciones más de una vez ella no mostro signos de desarrollar algún sentimiento por él, ella solo quería aprender y él le enseñaban todo lo que debía saber, su relación era la de maestro y aprendiz, nada más, pese al tema de estudio ambos eran muy profesionales y serios en el asunto.
-iré a preparar el baño…..no te demores-
Le ronroneo sensualmente en el oído la elfo de cabellos esmeralda para después morderle la oreja, Riveria gateo hasta salir de la cama moviendo censualmente sus anchas caderas mientras caminaba al baño bajo la atenta mirada del peliblanco.
-bu…bueno días…..Bell-san-
Y por último, pero no menos importante estaba la elfo de cabellos naranjos y ojos azules, Lefiya, Bell aparto sus ojos de Riveria y miro a la tímido elfo que se cubría sus pechos su partes íntimas con sus manos y sabanas.
-buenos días Lefiya-chan-
Le sonrió dulcemente mientras se acercó para acariciar su cabeza, Lefiya era alguien muy particular a los ojos de Bell, ella grito su odio (junto a muchas elfos y hombres) hacia el cuándo se enteró de la relación que tenía no solo con Riveria sino con Aiz, la elfo más de una vez estuvo a punto de volverlo cenizas de no ser por la misma Riveria, al principio le pareció otra de las típicas reacciones de las personas al enterarse de su gran número de relaciones, pero lo de Lefiya iba mucho más allá de un simple arranque de ira. Y era que ella estaba enamorada de la princesa de la espada, no sentimientos de admiración o cariño, amor del más puro e inocente.
Bell rio enternecido de los sentimientos de la elfo, y queriendo ayudarla le aconsejo confesar sus sentimientos, sin importar la respuesta Aiz debía al menos conocer sus sentimientos, grande fue la sorpresa de ambos cuando al princesa la invito a participar en sus actividades sexuales, Bell refuto, no por sentir asco o algo parecido por Lefiya, era solo que la elfo era demasiado inocente, no estaba preparada para un trio, era demasiado tímida y vacilante, dudaba que pudiera mantenerse consiente. Esas palabras fueron escuchadas perfectamente por Lefiya que, confundiendo el consejo, lo entendió como un reto y una forma de alejarla de su amada princesa, y ella misma arrastro a Bell y Aiz a una habitación perdiendo la virginidad (y la inocencia) esa misma noche.
Lefiya, pese a confiar en él lo suficiente como para compartir una cama y entregarle su cuerpo, aún era tímida, quizás por su naturaleza elfo, se sonrojaba cuando la besaba, cubría su desnudo cuerpo cuando la miraba, y no le gustaba demostrar sus sentimientos frente a otros que no fueran la propia princesa, le parecía algo tierno, no iba a presionarla, si ella se sentía más cómoda así no la iba a pedir que cambie. Pero claro todo eso era después del sexo, durante el, ella lo buscaba con locura y deseo, lamiendo y besando sin pudor alguno cada parte de su cuerpo, chupando y lamiendo su pene con fuerza y hambre tragando toda su semilla sin dejar caer ni una gota, Lefiya era por mucho la elfo (y quizás mujer) más pervertida de familia Loki superando a su diosa con creces.
Bell se dio la vuelta bajándose de la cama tras dejar de acariciar el cabello de la elfo, Lefiya extendió sus manos hacia el al momento que le dio la espalda, pero las retrajo nuevamente sintiéndose avergonzada de sus pensamientos.
-o por supuesto como pude olvidarlo-
Y volviéndose a subir a la cama, gateo hasta Lefiya y tomándola de sus mejillas le plato un beso en sus labios, un simple beso de labios sin lengua de por medio, Lefiya ahogo un ligero chillido por el inesperado beso, pero lo correspondió igualmente. Rompiendo la unión de sus labios Bell se separó de ella y le dio una última sonrisa antes de encaminarse al baño, ignorante de la linda reacción que tuvo la elfo quien se lanzó a las sabanas con sus dedos en los labios y con el corazón a mil por hora.
El cuarto de Riveria era enorme, media fácilmente 5 veces más que la habitación que compartió con alguien más en un primer día en la familia, además de que tenía un baño propio, cosa que ni siquiera algunos ejecutivos tenían.
-¡ah! casi lo olvido-
Desviándose de su camino al baño Bell se acercó a una de las paredes, una que daba al balcón del cuarto, en donde parecía haber una especie de….¿capullo?
-bueno días Kami-sama-
Pues no era nadie más que la diosa embaucadora pegada a la pared literalmente con metros y metros de cinta adhesiva, cada parte del cuerpo de la diosa estaba forrado por la cinta de color gris, menos su nariz, cabello y pies que, graciosamente, estaban flotando.
-aaahh! ¡BELL DESATAME!-
Exigió ella libre al fin de la cinta en su boca, Loki, como la última semana, había intentado colarse en la habitación de Riveria, ansiosa y deseosa por probar un poco del paraíso que el peli blanco degustaba cada día desde que llego, pero claro Riveria no iba a permitirlo, por lo que pego a la diosa en la pared únicamente dejando su nariz sin tapar, y sus oídos claro, para que escuchase todo lo que iban a hacer esa noche sin que ella pudiera ni siquiera ver nada.
-lo siento, pero Riveria se molestará si te desato mientras ella se baña-
-¡desátame! ¡es una orden divina!-
-prefiero arriesgarme a recibir tu ira a la de Riveria, lo siento kami-sama, pero prometo recompensarte más tarde-
-oye espe..asdasdajh-
Y volviéndole a colocar la cinta en su boca Bell le dio un beso en la mejilla a la diosa y nuevamente camino al baño, abriendo la puerta inmediatamente escucho el agua de la regadera caer al piso, cortinas de vapor estaban acumuladas en el baño empañando todo. Avanzando por esta Bell pudo deslumbrar la figura de Riveria tras los difuminados vidrios de la ducha, una leve sonrisa apareció en sus labios, y sin pedir permiso abrió la puerta encontrándose con la elfo que enjabonaba su cuerpo, ella le sonrió y le extendió la mano invitándolo a pasar.
-ven déjame lavarte la espalda-
Dijo tiernamente la elfo a Bell que Bell aceptando la invitación se adentró en la ducha dejando que el agua golpeara su cuerpo, Riveria con el mismo jabón con que limpiaba su cuerpo empezó a tallar la espalda de Bell con sus manos, y después de dejarla bien enjabonada pego sus pechos en la espalda del chico comenzando a frotarse contra él. Las manos de la elfo pasaron al frente tomando con delicadeza el pene del chico que empezaba a ganar tamaño por las caricias de la mujer, Bell no hizo nada y solo se dejó consentir por la mujer quien se había arrodillado en el piso de la ducha "lavando" su miembro con su boca.
Bell tenía que admitir que Riveria daba miedo en muchas ocasiones, pero no era por ella que temía, sino por la persona que la hiciera enojar, ella era un completo malvavisco con él, mimándolo y dándole más cariño del que necesitaba, ella y todas las chicas de la familia Loki, sus chicas, incluso la "siempre" seria Tione, pues aunque no sentía nada especial por él, ambos se tenían mucha confianza, habían tenido sexo después de todo, una confianza que iba más allá de exponer sus desnudos cuerpos, sabían que si algún momento necesitaban desahogarse podían ir con total confían al otro y descargar todos sus males.
Bell suspiro temblorosamente, se encontraba en el comedor de la familia Loki, a su alrededor no había nadie, la mesa donde estaba sentado, contrario a las otras, estaba bastante vacía, Riveria debía de estar atendiendo asuntos de la familia, Aiz lo más probable es que estuviera entrenando y Lefiya animándola, las amazonas no tenía idea de donde estarán, quizás haciendo de las suyas por alguna parte de la mansión. Muchos en el comedor intentaron disimularlo, pero era más que claras las miradas de odio, rabia y rencor que recibía de parte de los hombres, en cambio las mujeres lo miraban tímidas y apanadas, pues no era ningún secreto en su familia las "actividades" que le tenía con las ejecutivos de la familia. Los hombres lo querían muerto, envidiosos de tan maravillosa oportunidad que tenía el peliblanco, y las mujeres pues…..deseaban probarlo.
¿Cómo se enteraron?
Pues la respuesta es más simple y graciosa de lo que se puede imaginar, no fueron otras que las gemelas amazónicas quienes compartieron con sumo detalle las esas actividades, las capacidades del peliblanco, sus dimensiones y habilidades para complacer a una mujer, ese día una mira fue puesta en la frente de Bell.
-bu…buenos días…Bell-san-
Tomando el valor, sorprendentemente, una chica gato se le acercó, Bell ladeo la cabeza en busca de quien lo había llamado, Anakitty Autumn, una aventurero de nivel 4 y alguien a quien los ejecutivos le tenían mucha confianza, detrás de ella le seguía Alicia Forestlight y Line Arshe, todas tenían una cara de vergüenza y pena grabada en sus rostros, Alicia y Line tenían sus ojos fijos en el piso y le daban ligeras miradas ocasionales, por otro lado Anakitty se miraba igual de nerviosa pero mantenía esa sonrisa forzada en su rostro.
-buenos días Anakitty-san, Alicia-san, Line-san, ¿necesitan algo de mi?-
-ano…etto…ve…veras-
Bell simplemente sonrió levemente a las tres féminas, minutos después los cuatros se encontraban en la parte trasera de la casa de la familia Loki, en un lugar bastante discreto y alejado de los ojos curiosos, Anakitty estaba siendo cargada por Bell fuertemente contra la pared, el peliblanco la tomaba fuertemente de sus muslos mientras la penetraba una y otra vez, Anakitty tenía una mirada perdida hacia el cielo, su boca abierta y soltando gemidos sin parar mientras que una línea de salva bajaba por su boca deslizándose hasta llegar a su cuello.
-Bell…Bell…belll…Beeell~
Decía ella una y otra vez entre susurros esperando no ser escuchada por nadie, abrazo con fuerza la cintura del peliblanco con sus piernas y sus manos que se estaban apoyando contra la pared pasaron detrás del cuello del peliblanco, abrazándolo al momento de que este descargo se semilla en su interior. Anakitty respiraba muy pesadamente, su cabeza daba vueltas y una agradable sensación de placer inundaba su cuerpo.
-etto….Be…Bell-san-
El nombrado miro a su espalda, parado a unos metros de ellos estaban Alicia y Line como si estuvieran "cubriéndolos" ambas féminas miraban deseosas y algo tímidas a ambos aventureros teniendo sexo, y tan pronto Kitty quedo fuera de combate Alicia se acercó al peliblanco, sus manos se movieron por su cuenta levantando su falta y bajando su corto pantalón junto con la ropa interior que estaba debajo de esta.
-po…por favor…ahora a mí-
Levantando su redondo trasero se lo ofreció al peliblanco, Bell bajo con cuidado a Anakitty dejándola sentada en el piso, y caminando hacia Alicia la tomo de sus caderas penetrando su agujero posterior; Alicia soltó un fuerte gemido al sentir el pene de Bell abrirse paso por su culo, sus rodillas temblaron al sentir la embestida, y de no ser porque logro apoyarse en la pared justo encima de Anakitty hubiera caído al piso.
-aah….aaaahh….aaah….aahh-
Gemía la elfo al recibir las envestidas del peliblanco, sus ojos empezaban nublarse por el placer, sus rubios risos caían por sus hombros cubriendo la perdida cara de Anakitty quien alzo la vista encontrándose con la roja y excitada cara de Alicia, la chica gato logro pararse de rodillas tomando la cara de la elfo y dejándose llevar por la excitación y el calor del momento la beso metiendo su lengua dentro de su boca. Uno tras otro los gemidos de Alicia fueron ahogados por los labios de Kitty, quizás sea por el placer que inundaba su cuerpo o a lo mejor que Alicia tendría tendencias lésbicas, pero empezó a corresponder el beso empezando una feroz batalla de lenguas por el dominio, no fue hasta que Bell estallo dentro de ella que se separó de la chica gato arqueando su espalda y empujaba aún más su trasero contra la pelvis de Bell.
Su cintura libre del agarre del peliblanco quien saco su pene de forma muy lenta y deliciosa de su trasero, Alicia fue deslizándose poco a poco por la pared hasta caer sobre Kitty quien la atrapo entre sus brazos, Bell suspiro cansado, pero aun no había acabado, dándose vuelta camino hacia Line empujándola contra un árbol, plantando un feroz beso en sus labios empezó a desabrochar los botones de su camisa, en respuesta Line alzo su falta e hizo a un lado su mojada ropa interior, Bel rompió el beso y fue por los pechos de la chica empezando a chuparlos y lamerlos con fuerza, y rosando su pene contra su mojada entrada la penetro su forma.
-aaaaahh-
Line arqueo su espalda a mas no poder, soltando un sonoro gemido dejo salir su lengua y e igual que hizo Anakitty abrazo al peliblanco con sus piernas, y tomando su cabeza la enterró en sus pechos, su mojada vagina empezada a chorrear y correrse salpicando de líquidos y fluidos la pelvis del peliblanco con no se molestó ante tan insignificante detalle, y tras varios minutos por una tercera vez Bell se corrió dentro de la chica.
-ya…ya no vamos yendo Bell-san-
Le aviso la chica gato a Bell, las tres féminas ya estaban recuperadas de tan corta, pero intenso momento de sexo, Bell por su parte aún se encontraba limpiando y acomodando sus ropas en un intento porque los demás no notasen lo que estuvo haciendo en su camino al baño para poder lavarse…..otra vez. El asintió con una sonrisa despidiéndose con una mano del trio quienes se inclinaron penosamente en señal de agradecimiento.
Bell rio levemente, puede que esas chicas puedan derrotarlo de un golpe, pero eran muy inocentes en comparación a él, creían que aun debían mostrarle agradecimiento por lo que acaban de hacer pese a que él dijo lo contrario, y también seguían llamándolo bajo el sufijo "san" en lugar de simplemente Bell o Bell-kun, pensó que quizás no querían que nadie se enterara de su relación con lo cual no tubo problema, si así ella lo preferían estaba bien.
Bell había tomado la virginidad de las tres a la vez, fue después de que Tiona y Tione no pudieron mantener la boca cerrada sobre sus relaciones sexuales, y en una noche de chicas hicieron que Aiz y Lefiya soltaran todo, desconocían por qué se acercaron a él, podría ser por curiosidad, quizás por placer, aunque Bell pensaba más que era para deshacer sus frustraciones. Le pareció gracioso que las tres se acercaron a la vez, curioso pregunto a Alicia, muérdele la oreja a un elfo y te soltara todo lo que quieres saber, la razón era porque tenían miedo de perder su virginidad, por esa simple razón, quizás estando las tres juntas el miedo sería menor; Bell tuvo que hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no soltar una carcajada mientras penetraba la vagina de Alicia, dos aventureras de nivel 4 y una de nivel 2, que se habían profuncizado en pisos que el solo conocía de nombre, asustadas por tener sexo.
Aunque seguía sin saber por qué seguían buscándolo estando juntas, pero bueno no iba a quejarse.
-yo me quedare unos minutos más descansando-
Le dijo el tomando asiento en el suelo.
-es…¿estas bien? Qui….¿quienes que te acompañe?-
Pregunto tímidamente Line preocupada por lo cansado que se veía el peliblanco.
-no estoy bien solo necesito unos minutos para recuperar el aire-
-podemos esperarte no tenemos problemas-
-ee!~ no será que quieren aprovecharse de mi mientras estoy indefenso~~
Se abrazó a sí mismo y contrajo la mirada.
-no…no me hagan daño por favor…pueden tomar mi cuerpo, pero no me lastimen-
Un fuerte sonrojo se reflejó en las mejillas de las chicas al ver como Bell entreabría su camisa y volteaba la miraba fingiendo nervios y estar asustado, la excitación nuevamente las golpeo y sus instintos más bajos gritaban para que saltaran al peliblanco a violar su cuerpo, Anakitty y Line miraron con asombro como de la nariz de Alice bajaba una línea de sangre, y sus ojos perecían penetral el alma del peliblanco, ¿Qué rayos estará pensando? Se preguntaron ambas.
Bell suspiro pesadamente, ya se encontraba solo y su espalda estaba recargada contra la pared de la mansión, estaba agotado, muy agotado, mantener relaciones sexuales con varias aventureras de nivel 6 y algunas otras de niveles superiores al suyo le estaba pesando, y de no ser porque Riveria había puesto límites con respecto al tema del sexo probablemente Tiona y Lefiya lo abrían dejado seco. Riveria parecía ser la única que veía a través de sus mentiras, su familia en unos días se iban a aventurarse al piso 59, un piso inexplorado, iban a ser los primeros en llegar a él, por lo que había mucha tensión en los miembros de la familia, todos estaban nerviosos por lo que pudiera pasar en la expedición.
El apenas era un nivel 1, ni siquiera estaba en la lista de las posibles opciones de los reemplazos a soporte, por lo que la única forma en la que podía ayudar a (al menos los miembros femeninos) era quitándoles toda tensión y estrés sobre sus cuerpos teniendo sexo con ellas, inhalando y exhalando dejó salir el aire de sus pulmones volviendo a llenarlos y poniéndose nuevamente de pie se encamino de vuelta a la mansión, necesitaba un baño.
-(debí ir al baño de Riveria)-
Se cuestionó mentalmente Bell, en pos de que le quedaba de camino entro al baño de uso general, y apenas puso un pie dentro del baño noto que no estaba tan vacío como imaginaba, y todos los ojos se clavaron en él, sonrió algo nervioso, ya era tarde de echarse para atrás por lo que ignorando como pudo lavo su cuerpo, noto por el rabillo de su ojo como los ojos de más de uno de clavo en la toalla en su cintura, su miembro aún estaba semi erecto por el estímulo que recibió hace unos minutos, provocando en consecuencia que su cabeza saliera por debajo de la toalla. Se rasco la mejilla, ya estaba acostumbrado a estar desnudo frente a otras, mujeres más que otra cosa, y ya no era tan infantil como para sentir vergüenza de su cuerpo, pero tener tantas miradas sobre su miembro empezaba a ponerlo incómodo.
A su lado, varios de los hombres que exponían orgullosos sus miembros decidieron volver a ataparse su cintura con la toalla, Bell no tenía nada que temer estando hay rodeado de tantos hombres que lo querían muerto, pues ya más de uno sintió el dolor en su cuerpo gracias a las mujeres de su familia con que Bell se acostaba, incluso se sospechaba que su misma diosa estaba en las manos del peliblanco por el trato obviamente preferencial que ella le daba, no podían ponerle, aunque quisieran, un solo dedo encima.
Ya lo habían hecho una vez, la furia de los hombres había caído sobre Bell por la revelación de las hermanas amazonas, Riveria, Aiz, Tiona y Tione parecían la encarnación del dragón negro ese día, y mientras ellos lloraban y clamaban por una muerte menos dolorosa podían ver con el rabillo del ojo al peliblanco siendo tratado y atendido por bellas damas de su familia. No aguantando la presión Bell termino de lavar rápidamente su cuerpo, saliendo del baño sin siquiera molestarse en entrar a la tina de agua caliente, ya tomaría un baño más a gusto dentro del cuarto de Riveria.
-jooo pero si es el conejo traidor-
Saliendo a los pasillos se encontró con nada más ni nada menos que su diosa, Loki presiono su dedo contra la mejilla de Bell, estaba pegajoso producto de pasar toda una noche envuelto en cinta adhesiva.
-sabes por tu culpa no pude ver el mojado cuerpo de Riveria mientras se bañaba, aun peor fuiste a bañarte con ella dejándome pegada a la pared-
Ejerció mas presión en la punta de su dedo haciendo retroceder al peliblanco aún más.
-¿tienes algo que decir en tu defensa? ¿o prefieres que te eche de la familia directamente?-
-en mi defensa Riveria está detrás de ti-
-WAAAH!-
Y como si le hubiesen dicho que el dragón de un ojo estuviese respirando en su nuca, Loki salto a los brazos de Bell con su cuerpo temblando como una gelatina, enterró su cara en el pecho de Bell sabiendo que mientras estuviera encima de él Riveria no lanzaría ni un solo golpe no queriendo arriesgarse a herir a su precioso conejo. Pero pasado unos segundos y al no escuchar ni un solo ruido, salvo la leve risa de Bell despego su cara de su pecho mirando al pasillo para ver que no había nadie.
-para ser tan bonito eres la persona más malvada que conozco-
-para tener el pecho tan plano eres más pesada de lo que pensé-
Esas palabras fueron un nocaut completo para Loki que sintió como si algo en su interior se rompía como un cristal, Bell simplemente rio por la cara de la diosa y bajándola en el piso se separó de ella.
-esta la vuelves a ganar-
-de seguir así tendremos que empezar a marcar mis victorias en un rollo de papel higiénico-
-si si lo que diga, oye acompáñame-
-no puedo, iré a entrenar con Aiz-chan-
-dije que me siguieras-
Bell parpadeo y lanzado un suspiro procedió a seguir a su diosa quien ignoro completamente sus palabras, segundos pasaron y diosa y dependiente caminaron en un tranquilo y comodo silencio por los pasillos de la mansión crepúsculo hasta llegar a la sala de descanso, Loki corrió y uno unos saltos hasta quedar sentada en el largo mueble de la sala, y palmeando sus piernas miro a Bell.
-ven pequeño conejito-
Bell miro confundido como Loki le invitaba a acostarse en su almohada de regazo.
-¿eh? ¿kami-sama-
-si lo sé, no son las piernas de una hermosa elfo de cabello verde o una princesa de la espada, pero son las piernas de tu linda diosa, que mejor que eso-
-este no debería….-
-dijiste que ibas a recompensarme ¿cierto? Pues quiero que esta sea mi recompensa, además es un orden divina-
El peliblanco suspiro, su diosa era muy terca en algunas cosas, Loki rio victoriosa al como Bell se recostaba en el mueble acostando su cabeza en sus piernas, una de sus manos descanso en el pecho del niño y la otra en su abundante melena.
-te has estado esforzando mucho por la familia-
Le susurro Loki, para la diosa la condición del chico no paso desapercibida por sus divinos ojos, estaba agotado, Loki sabía que, secretamente, muchas de sus "hijas" buscaban al peliblanco, Anakitty, Alicia, Line, Rackta, Shaaron, Narvi, Rakta, Elfy, y muchas otras aprovechaban los momentos de soledad de Bell para abordarlo y poder saciar el hambre que tenían por él. Riveria mantenía a raya a Aiz, Tione, Tiona y Lefiya, para que no sobre exigieran a Bell, pero no sabía de las relaciones que mantenía con las demás miembros de su familia, la elfo explotaría al enterarse, pero no era culpa de ellas, al fin de cuentas Bell solo queria ayudar a aliviar su carga y ellas desconocían por completo su condición.
-estas muy cariñosa últimamente Kami-sama-
Loki se sonrojo levemente por el comentario y desvió la mirada.
-no lo puedo evitar eres m adorable niño-
-y supongo que esto no tiene nada que ver con intentar ganar terreno-
-iek!-
Mascullo nerviosamente la diosa.
-pa..para nada…-
Se defendió de una forma terrible mientras aclaraba su garganta.
-además…-
Una sonrisa que le envió un escalofríos por la espalda del peliblanco adorno los labios de la diosa.
-te tendré tooodo para mí cuando inicie la expedición…jejeje nos divertiremos mucho asique recupera fuerzas pequeño conejo, la necesitaras-
Bell rio levemente por las palabras de su diosa, y rascándose la mejilla sonrió nervioso por lo que pudiera venir, Loki era, aunque no lo pareciera, una mujer con muchas inseguridades, su apariencia muy masculina provocaba que muchos hombres pasaran de ella, por lo que después de una vida llena de rechazos amorosos Loki empezó a buscar pelea con los mismo dioses que la rechazaron y menospreciaban como mujer, a raíz de eso muchos empezaron a marginarla, y aun en el Tenkai incluso sufrió el rechazo de los mortales. Sus propios hijos la miraban con respeto, era su diosa, y nada más, con Bell, Loki sintió lo que era sentirse deseada, no lo diría, pero probablemente estaba más loca por Bell que la propia Riveria.
Quería acapararlo para ella sola, pero temía que el pudiera empezar a verla con otros ojos si empezaba a apartarlos del resto, por eso le dejaba hacerlo lo que le plazca con las chicas de su familia, estaba celosa, mucho de hecho, y temerosa de que él se olvidara de ella en algún punto.
-gracias…..kami-sama-
Pero como si supiera de los pensamientos que atormentaban a su diosa, Bell la tomo de la mejilla, y alzándose levemente la beso en los labios, al separarse un fuerte sonrojo cubrió la cara de la diosa embaucadora, y balbuceando palabras inentendibles miraba de derecha a izquierda jugando con sus dedos no esperando esa acción del peliblanco quien rio divertido por su reacción. Pero el lindo momento que dios e hijo compartían fue interrumpido por la puerta que fue azotada con fuerza, ambos miraron en buscando quien era el nuevo huésped del cuarto, no era otro que Raúl quien lucía cansado y muy agitado.
-Bell-san…paso otra vez-
Bell se estremeció por esas palabras y una expresión cansada se reflejó en cara.
-¿Dónde?-
-en el comedor-
Apartándose de las piernas de Loki, quien siseo con la lengua molesta por la interrupción, el peliblanco se puso de pie encaminándose a la puerta para acompañar a Raul al comedor.
-nos vemos luego Kami-sama-
Se despidió Bell, por los pasillos de la mansión Bell y Raúl caminaban de una forma un tanto apresurada, el aventurero de nivel 4 de vez en cuando le lanzaba una que otra mirada a Bell, parecía querer decirle algo, pero sus palabras fueron ahogadas por un estruendo que venía de más adelante, Bell apresuro el paso en respuesta. Al llegar al comedor Bell observo una…..escena ya bastante normal desde que llego a la mansión crepúsculo, Tiona estaba (otra vez) batiéndose en un duelo con Bete Loga. Cabe de mencionar que todo estaba hecho un desastre, mesas y sillas rotas y convertidas en trozos rotos de matera, el piso estaba agrietado y con agujeros, comida tirada a lo largo y ancho de los piso si paredes, si, un completo desastre
-¡Tiona!-
Llamo Bell, no tenía ni que preguntar que había pasado, de seguro Bete había lanzado otro de sus insultos que iban dirigidos hacia el provocando el disgusto de las amazonas, y parecía estar en lo cierto pues Tione y Aiz miraban desde un costado del comedor el desenlace de la pelea con caras muy amargas. Los ojos de los residentes de la cafetería voltearon hacia él, algunos aliviados, otros irritados y unos simplemente lo miraron sin ningún tipo de reacción.
-¿Bell? No intervengas estoweij wooo…-
Chillo ligeramente la amazona al momento que Bell le jalo la mejilla con mucha fuerza.
-nada de nada, será mejor que te detengas ahora mismo-
Y con voz autoritaria le exigió a la amazona.
-será mejor que obedezcas a tu mascota, amazonas-
Mascullo Bete con clara y muy marcada ira dirigida hacia Bell quien ignoro las palabras del hombre lobo.
-Bellsh deshame paltile la casha-
Pronuncio como pudo la amazona pues Bell se negada a soldar su mejilla, todo lo contrario, empezaba a tirar de ella mucho más.
-no me importa lo que haya hecho o dicho sobre mí, asique ya tranquilízate-
-tsk-
Mascullo Bete.
-basura como tú no merece estar aquí solo eres parte de la familia porque eres el consolador de carne de Loki-
Tione y Aiz quienes se habían mantenido al margen de la riña, aunque rogando que Tiona le pateara las bolas al hombre lobo, dieron un paso al frente emanando un aura de ira pura. Bete observo con ligeros nervios como Tiona retiraba la mano de Bell de su mejilla y se acercaba a él muy lentamente con su mirada ensombrecida, y como el uno vs uno parecía hacerse convertido en un tres vs uno.
-tks vengan las tres a la vez, las dejare en el piso-
Y poniéndose en guardia espero a sus retadoras….quienes de golpe pararon su avance, Bete miro confundido como sus expresiones se distorsionaban a una de completo terror, los instintos del hombre lobo se dispararon, y un frio de muerte paralizo su cuerpo, muchos de los miembros de la familia quienes observaban la riña de los ejecutivos de la familia huyeron despavoridos no queriendo ser involucrados en ella. Bete miro por encima de su hombro, pudiendo divisar una cabellara esmeralda y ojos tenebrosos y oscuros ojos del mismo color.
-Bete-
Pronuncio la elfo de cabellos verdes en un tono que convirtió en hielo solido la sangre que corría por las venas de Bete, Riveria puso su mano en el hombro de este él intensificando su aura asesina pronuncio:
-¿podrías acompañarme un momento?-
Bete sintió que su cuerpo fue impactado por un rayo al escuchar las tan calmadas y suaves palabras de la alto elfo, sus ojos temblorosos pasaron al peliblanco, desesperado porque de alguna manera el calmara a la elfo, pero lo único que vino fue la cara de él que le gritaba "lo siento, no puedo hacer nada" y sintiendo un tirón en su hombro Bete fue arrastrado fuera del comedor contra su voluntad.
-los días son bastante movidos últimamente ¿eh?-
Una tercera voz hizo eco en el ahora vacío comedor.
-Taichoo~
Exclamo Tione entrelazando sus manos a nivel de sus pechos, el nombrado saludo con una risa nerviosa a los que quedaban en el comedor que no eran más que los del problema en cuestión.
-este….Bell-san-
Y llamando con respeto, temeroso de que Riveria también tomara represalias con él por no hacerlo, Finn llamo al peliblanco mientras se rascaba la mejilla.
-hai taicho-
Le respondió Bell de forma cortes.
-podrías acompañarme a mi oficina….hay un tema del….que me gustaría hablar contigo-
-Finn, es culpa de Tione y Bete-
La amazona lloro ante la vendida de Aiz.
-Bell no está en problemas…..como Tiona y Bete….. solo quisiera hablar con el-
Aclaro rápidamente el pallum
-¿puedo acompañarlo taicho?-
-¡no hace falta!-
Para sorpresa de todas Finn corrió a esconderse detrás de Bell, usándolo como pared que lo separa de la amazona que estaba jadeando y frotando sus piernas de una forma que causaba miedo en el pallum.
-es..es muy importante y..y algo que quiero hablar en privado…a…asique en camino Bell-san-
Y usando su fuerza de aventurero nivel 6, Finn cargo al peliblanco corriendo con todo lo que su cuerpo le permitía a su oficina.
-jjaaa taicho es tan lindo, quizás quiere hablar con Bell sobre mí-
Tiona y Aiz miraron con preocupación la insana cantidad de saliva que se escurría de los labios de la amazona quien no paraba de reír.
-siento mucho eso Bell-san-
Y cerrando la puerta de su oficina Finn suspiro ya más calmado, desde que Tiona tomaba….clases con el peliblanco se había vuelto mucho más agresiva con respecto a él, abordándolo en su oficina y escabulléndose en su habitación ansiosa por demostrarle los resultados de su entrenamiento.
-no…no hay problema taicho….¿de qué quería hablarme?-
Dijo Bell recuperándose de tan agitado viaje, Finn camino hasta sentarse detrás de su escritorio juntando sus manos a nivel de su mentón, Bell francamente se sentía algo incómodo ante la presencia de su capitán, él se estaba acostando con la mujer que decía amarlo después de todo, pensó que quizás él le tendría algo de rencor u odio por eso. Pero Finn no demostró más sentimiento por el tuviera sexo con la amazona.
-pues quisiera…-
-IIIIIAAAAHHHHH!-
Una cara de terror se reflejó en la cara de ambos hombres al escuchar el horrible grito seguramente perteneciente del hombre lobo.
-Riveria me va a matar si se entera de que te pedí esto…-
-¿pedirme qué?-
El pallum suspiro pesadamente.
-pues sabes desde antes de que tu llegaras he tenido bastantes problemas para mantener a raya los impulsos de Aiz, Tione no es tan diferente a ella, y desde que tu llegaste pues….Riveria está más pendiente de ti que de otra cosa-
Bell se rasco la nuca algo apenado por causar semejante problema que, aunque parezca menor, Riveria era una importante ejecutivo de la familia, por lo que no podía simplemente abandonar ni dejar de lado sus obligaciones.
-aparte con la expedición que tendremos en unos días vamos a estar más de una semana en el calabozo, y quisiera que todos estuvieran completamente centrados en la expedición, cosa que Riveria, Aiz, Tione o Lefiya estarán sabiendo que durante más de una semana estarán…lejos de ti-
Las cejas de Bell temblaron ligeramente haciéndose una idea de donde quería llegar el pallum
-taicho….no querrá decir que…-
-quiero que nos acompañes en la expedición-
El alma de Bell abandono su cuerpo.
-claramente no te estoy pidiendo que nos acompañes para morir, yo estaría buscando también mi muerte si eso pasara asique tu vida no es la única en riego-
-eso no me tranquiliza taicho….además soy nivel 1-
-si lo sé, serás parte del equipo de soporte, estarás en el centro del grupo, prometo que tu vida no correrá peligro-
-¿es realmente necesario que valla?-
-como dije, quiero que todos estén centrados en la expedición, y no solo hablo de Riveria, Aiz, Tione, Tina y Lefiya-
Bell guardo silencio unos segundos sabiendo a lo que se refería el pallum, sus ojos rubíes miraron los azules de su capitán.
-está bien….si cree que puedo ser de ayuda, iré con ustedes-
Finn sonrió feliz con la respuesta.
-tienes mi agradecimiento Bell-san, tienes mi palabra que saldar sin recibir ni un golpe…..al menos por parte de los monstruos-
-(piso 59)-
Pensó Bell asiendo caso omiso a las palabras de su capitán, un piso inexplorado, y aunque lo más probable es que el no deslumbre ni la entrada a ese piso iba a aventurarse a pisos muy profundos, pisos a los que ningún aventurero de nivel 1 jamás se ha aventurado, una ligera emoción se hizo presente en su pecho, no iba a negarlo, tenía miedo, no quería ser un estorbo ni un lastre, pero si Finn decía que su presencia era necesaria entonces él iba a confiar en las palabras de su capitán, y con una convicción enorme reflejada en su rostro miro a su capitán, si, iba a acompañarlos, a los pisos profundos, lo haría por su familia, su amada familia.
¿Bueno que les parecio?
Este es un especial que no tenía pensado publicar hasta que por lo menos las chicas de la familia Loki tuvieran su propio cap, que quede claro esto solo es un especial, un ¿Qué hubiera pasado sí? Nada más, este cap no influye en el resto de los capítulos, y Bell no esta en la familia Loki, repito es un ¿Qué hubiera pasado si?
Este especial tendrá su segunda parte por supuesto, dependiendo de la aceptación que tenga esta primera parte, por cierto, aquí omití muchas cosas, tenía pensado hacer un capitulo mucho más desarrollado y extenso, pero resumí muchas cosas en pos no continuar rebelando información.
Muchas cosas que se mostraron en este cap serán "usadas" en futuros capítulos teniendo su respectiva explicación del porqué, como el trio de Anakitty, Alice y Line (Ancio ese capítulo), o como Tione (que te tiene pechos) decidió tomar clases con Bell y como tuvo la idea.
Entre otros detallitos que deje esparcido en el cap y que espero poder desarrollar más en una posible segunda parte. Como esta especial abra muchos más, pero con temáticas diferentes, no todo va a ser "Un día en la familia Loki" tengo otros especiales en mente.
De momento y ya para despedirme, decir que posiblemente la próxima en tener su momento con el conejo o¡puede que sean! o Argana o Shakti, son posible candidatas, lo que escribo depende mucho de lo que quiera en ese momento, por ejemplo se supone que en este cap Ryu tendría su momento, pero termine haciendo un especial después de dar muchas vueltas.
Hoy tengo poco tiempo pues tengo cosas que hacer por lo que me despido probablemente olvidando mencionar más cosas, pero bueno nos leemos en un próximo cap.
